Historia de Cuba. Nivel Medio Superior. Perfeccionamiento
Ficha
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Historia de Cuba. Nivel Medio Superior. Perfeccionamiento
-
HISTORIA
DE CUBA
Lic. Yoandry Lázaro Martínez Martínez
Dr. C. Yosdey Dávila Valdés
M. Sc. Susana Callejas Opisso
M. Sc. Yusdiel León Castillo
Dra. C. Francisca López Civeira
Dr. C. Fabio Fernández Batista
Este material forma parte del conjunto de trabajos dirigidos al Tercer Perfeccionamiento
Continuo del Sistema Nacional de la Educación General. En su elaboración participaron
maestros, metodólogos y especialistas a partir de concepciones teóricas y metodológicas precedentes, adecuadas y enriquecidas en correspondencia con el fin y los objetivos propios de cada nivel educativo, de las exigencias de la sociedad cubana actual
y sus perspectivas.
Ha sido revisado por la subcomisión responsable de la asignatura perteneciente a la
Comisión Nacional Permanente para la revisión de planes, programas y textos de estudio
del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas del Ministerio de Educación.
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización previa y por escrito de los titulares del
copyright y bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta
obra por cualquier medio o procedimiento, así como su incorporación a un sistema informático.
Material de distribución gratuita. Prohibida su venta
Edición y corrección:
■ Lic. Yaneys López Argüelles
Diseño de cubierta, ilustración y emplane:
■ Instituto Superior de Diseño
Diseño:
■ Instituto Superior de Diseño (ISDi):
Adriana Vigil Hernández ■ Alessandra Fuentes Tiel ■ Jennifer González Espinosa
■ Thalia Ibarra Villavicencio ■ Laura Ramos García ■ Ernesto Alejandro Gilart Ruiz
■ María Fernanda Lemus González ■ Aldahir Santana Guzmán ■ Litsary Zamora
Rodríguez ■ Samira González González ■ Marian Ramos Rodríguez ■ Kamila Carpio
Crespo ■ DCV María Paula Lista Jorge ■ M. Sc. Maité Fundora Iglesias ■ Dr. C. Ernesto
Fernández Sánchez
© Ministerio de Educación, Cuba, 2024
© Editorial Pueblo y Educación, 2024
ISBN 978-959-13-4895-1 (Versión impresa)
ISBN 978-959-13-4898-2 (Versión digital)
EDITORIAL PUEBLO Y EDUCACIÓN
Ave. 3. a A No. 4601 entre 46 y 60,
Playa, La Habana, Cuba. CP 11300.
epueblo@epe.gemined.cu
ÍNDICE
Presentación.................................................................V
Prefacio......................................................................VII
Capítulo introductorio Aproximación al proceso de formación,
desarrollo y consolidación de la nacionalidad y la nación cubanas.................1
1
El camino hacia la nacionalidad
y la nación cubanas..................................................14
1.1 La sociedad colonial desde el siglo xvi hasta el siglo xviii.
La conformación de la sociedad criolla..........................................14
1.2 La sociedad esclavista en la primera mitad del siglo xix. Las ideas
y su influencia en el proceso de formación de la nacionalidad
y la nación cubanas................................................................39
1.3 Aspiraciones expansionistas de Estados Unidos hacia Cuba
durante la primera mitad del siglo xix..........................................84
2
Las luchas independentistas contra
el dominio colonial español (1868-1898).......................91
2.1 La Revolución de 1868......................................................91
2.2 El período de Reposo Turbulento o Tregua Fecunda (1878-1895)....116
2.3 La Revolución de 1895...................................................169
3
Las luchas sociales y nacional-liberadoras
frente a la dependencia neocolonial
entre 1899 y 1935.............................................216
3.1 Cuba entre 1899 y 1902. La política de Estados Unidos
y las actitudes cubanas....................................................216
3.2 Cuba entre 1902 y 1925. Los movimientos sociales y políticos
frente al dominio neocolonial..............................................231
3.3 Cuba entre 1925 y 1935. El proceso revolucionario,
su ascenso y su final........................................................269
HISTORIA DE CUBA
4
La sociedad cubana entre 1935 y 1952.
Reajustes del modelo de dominación
neocolonial.............................................................293
4.1 Los problemas estructurales de la economía
y la alternativa reformista (1935-1940).........................................294
4.2 Estabilización, reformismo y crisis (1940-1952).........................309
5
Cuba entre 1952 y 1958. La sociedad,
la dictadura y el camino de la revolución .....................347
5.1 La dictadura de Fulgencio Batista y la gestación
de la situación revolucionaria.................................................347
5.2 Organización de las fuerzas revolucionarias en un contexto
crítico. Movilización popular, proyecciones y realizaciones.................360
5.3 Inicio de la guerra de liberación nacional. Nacimiento
y consolidación del Ejército Rebelde...........................................376
5.4 La situación revolucionaria en 1958. Consolidación y triunfo.......390
6
La Revolución Cubana
en el poder (1959-2021).........................................412
6.1 La Revolución triunfante y su desarrollo desde 1959 hasta 1961.
Cumplimiento del Programa del Moncada...............................412
6.2 El desarrollo del país desde 1962 hasta 1975.........................430
6.3 La consolidación del Estado socialista desde 1975 hasta 1989......451
6.4 La Revolución Cubana durante el Período Especial y los primeros
lustros del siglo xxi.........................................................466
Documentos históricos...................................................495
Epílogo.........................................................................561
Bibliografía...................................................................563
Presentación
E
l presente libro de texto es el resultado de la labor de un colectivo
de autores que tuvo a su cargo el diseño y la concepción integral de
la obra con criterio pedagógico. Sin descuidar la manera en que está
concebido el texto, de la cual todo el colectivo es responsable, la redacción
de cada capítulo estuvo a cargo de los docentes siguientes:
Capítulo introductorio: Yoandry L. Martínez Martínez, licenciado en
Educación, en la especialidad de Humanidades, profesor asistente, asesor
para la enseñanza de la Historia en el Ministerio de Educación y Yosdey Dávila
Valdés, doctor en Ciencias Pedagógicas, profesor titular en la Universidad
de Artemisa;
Capítulo 1: Susana Callejas Opisso, máster en Enseñanza de la Historia,
profesora auxiliar de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique
José Varona;
Capítulo 2: Yoandry L. Martínez Martínez y Yusdiel León Castillo, máster en Estudios Interdisciplinarios sobre América Latina, el Caribe y Cuba,
profesor auxiliar de la Universidad de Artemisa;
Capítulos 3, 4 y 5: Francisca López Civeira, doctora en Ciencias Históricas,
profesora titular y emérita de la Universidad de La Habana, Premio Nacional
de Historia (2008), y
Capítulo 6: Fabio Fernández Batista, doctor en Ciencias Históricas, profesor titular y jefe del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad
de La Habana.
El colectivo desea dejar constancia de su admiración y reconocimiento
profesional a los profesores Oscar Loyola Vega, Horacio Díaz Pendás y José
A. Rodríguez Ben, autores del libro Historia de Cuba. Nivel Medio Superior
que estuvo vigente hasta el presente y del cual esta obra es continuadora.
Los autores
Prefacio
E
n las páginas de este libro profundizarás sobre el proceso de formación,
desarrollo y consolidación de la nacionalidad y la nación cubanas. A lo
largo de más de cinco siglos, se ha estructurado en este archipiélago en
el que vives, una comunidad humana marcada por su singularidad. Somos
hijos del mestizaje etnocultural que supuso la convergencia de tres universos.
Los flujos migratorios procedentes de Europa y África se fusionaron con las
comunidades aborígenes que fueron golpeadas por la conquista, lo que dio
lugar a la aparición de lo criollo como antecedente directo de la cubanidad.
Del sentido inicial de patria chica del criollo se transitó hacia una concepción más abarcadora que, progresivamente, conformó el concepto y el
sentimiento de la patria grande, de la patria-nación: Cuba. Dentro de este
fenómeno incidieron las contradicciones inherentes a la relación colonial y
las tensiones propias de una sociedad marcada por la esclavitud. Los primeros
siglos coloniales fueron testigos, asimismo, de manifestaciones de rebeldía
que expresaron el clamor de un mundo nuevo que se gestaba.
Para el siglo xix las contradicciones colonia-metrópoli y los conflictos clasistas
desembocaron en el despegue del proceso nacional-liberador. El fracaso del
reformismo y el anexionismo como opciones que apostaban por el alcance
de la modernidad mediante vías distintas a la creación de un Estado-nación
propio, sentó las pautas para la hegemonía política del independentismo.
Dentro de este se dirimieron agudas contradicciones que laceraron el esfuerzo
emancipador. La más importante de estas fue la lucha entre las tendencias que
entendían la ruptura de la condición colonial como objetivo final y aquellas
que sostenían que la guerra contra España debía ser el punto de partida de
una honda transformación social en beneficio de los sectores populares. José
Martí resultó la figura cimera de la segunda tendencia.
Como conoces, los propósitos liberadores del mambisado, no pudieron
concretarse debido a la intervención norteamericana en la Revolución
del 95. Tal y como había previsto el Apóstol, Estados Unidos se manifestó
como el principal obstáculo para una Cuba genuinamente independiente.
Los círculos de poder norteamericanos, a través de su alianza con los sectores
más conservadores de la sociedad cubana, tejieron una red de mecanismos
que convirtieron al Estado-nación emergente a inicios del siglo xx en una
república neocolonial atada a los dictados de Washington.
Tras un período caracterizado por la frustración, la sociedad civil cubana
—impulsada por la temprana crisis integral del modelo neocolonial— buscó
caminos para superar la situación de postración nacional. Las líneas más
radicales de este accionar convergieron en la idea y la praxis de la revolución.
El fracaso de tales esfuerzos en los años treinta del siglo xx no representó el
fin del independentismo, el cual recuperó bríos, ya en manos de una generación distinta, en el decenio de los cincuenta, justo cuando la crisis nacional
se profundizaba como resultado del golpe militar del 10 de marzo de 1952.
El colapso de la dictadura batistiana abrió las puertas a un proceso de
transformación revolucionaria de gran calado que se manifestó a través
de la asunción del paradigma socialista, en respuesta a la dimensión del
cambio que suponía el enfrentamiento a las contradicciones derivadas del
capitalismo subdesarrollado y dependiente materializado en la Isla. En los
marcos del socialismo Cuba se convirtió en un referente mundial, alcanzó
importantes éxitos socioeconómicos, enfrentó los efectos derivados de los
fracasos y los errores internos, además de contrarrestar sistemáticamente
la hostilidad norteamericana.
En las últimas décadas, justo en el país en el que ahora mismo vives, se
visibilizan los efectos de una profunda crisis derivada de la interacción de
factores ajenos y propios. La compleja situación se expresa en el ámbito de la
economía, en la cotidianidad de la vida social y también en el terreno de la
política. En tales circunstancias, la nación busca los caminos hacia la prosperidad soñada, se esfuerza en identificar la ruta hacia la Cuba mejor que como
pueblo merecemos. Estudiar críticamente el decurso patrio, propósito de este
libro que tienes en tus manos, te ayudará a insertarte como sujeto en la lógica
de transformación que en este instante acontece.
Los autores
CAPÍTULO
INTRODUCTORIO
Aproximación al proceso de formación,
desarrollo y consolidación de la nacionalidad
y la nación cubanas
a
b
Fig. I.1 Actividades de los jóvenes estudiantes en su tiempo libre:
a) conversan sobre un libro; b) intercambio en redes sociales
V
arios jóvenes dialogan sobre cómo invertir el tiempo libre. La lectura
de un buen libro (figura I.1 a), el intercambio en las redes sociales
digitales (figura I.1 b) y la visualización de audiovisuales de factura
nacional o internacional son algunas de las opciones en las que se apuntan. Muchas publicaciones en redes sociales digitales o mensajes de los
audiovisuales que consumen se refieren a temas de nuestra historia. En
ocasiones presentan criterios sobre el proceso histórico cubano, muy diferentes
a los que han aprendido en las clases en grados anteriores. Algunos de estos
jóvenes creen lo que se expresa, otros asumen que no es verdad, pero no
1
HISTORIA DE CUBA
tienen una cultura histórica que les permita argumentarlo y a otros ni les
interesa. Lo cierto es que el aprendizaje de la historia patria debe lograr
en todos un sentimiento de arraigo a lo nuestro; eso que nos hace verdaderamente cubanos.
En esta educación te acercarás nuevamente a la Historia de Cuba.
Ahora estudiarás los principales procesos históricos de nuestro pasado con
mayor profundidad, desde una perspectiva crítica. Muchas pueden ser las
interrogantes que acompañen este análisis. Para comenzar te invitamos a
reflexionar en algunas de ellas:
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■
■
¿Qué procesos históricos estudiaremos en preuniversitario?
¿Por qué es importante profundizar en los diferentes procesos de
nuestra historia?
¿Qué es lo que supone acercarse a la historia patria a partir de una
perspectiva crítica?
¿Qué vías utilizamos para profundizar en la historia patria?
En este capítulo podrás conocer las respuestas a estas y a otras preguntas
que aspiran a motivar el estudio de la asignatura.
Volver a la historia patria desde una perspectiva
de profundización
En décimo grado profundizaste en el estudio de la Historia Universal, en
particular del Mundo Contemporáneo. Esta asignatura te sirvió para ahondar
en las relaciones internacionales del mundo en que vivimos, la génesis y el
desarrollo de los principales conflictos regionales que tienen lugar en el mundo
de hoy, incluso cómo se inserta América Latina y, particularmente, el Caribe,
en estos conflictos. Esos análisis te han facilitado una adecuada comprensión
de los acontecimientos y los procesos sociales de la contemporaneidad, que
constituyen la base para conocer mejor el mundo en que vives.
En lo adelante, te reencontrarás con nuestra historia patria. Varias son
las interrogantes en las que debes pensar para alcanzar una visión más
integral de la comprensión de los procesos históricos. Por ejemplo: ¿Cuál
fue la influencia de la Revolución mexicana y la Revolución Socialista de
Octubre en Cuba? ¿Qué efectos trajo para nuestro país la crisis económica
mundial capitalista de 1929 a 1933? ¿Cuál fue la participación de Cuba en
2
CAPÍTULO INTRODUCTORIO
la lucha antifascista? ¿Cómo se insertó la mayor de las Antillas en la Guerra
Fría? ¿Qué consecuencias trajo para nuestro país la caída del socialismo en
la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y en Europa del Este?
Estas y otras interrogantes serán respondidas en el transcurso por esta
educación, en la que estudiarás la historia patria. La profundización que
aspiramos lograr supone aplicar conceptos históricos generales para el
análisis de los procesos que han ocurrido en el devenir de nuestro pueblo.
Para ello debes contextualizar los procesos históricos, comparar diferentes
objetos y arribar a conclusiones diversas, asumiendo una posición crítica
al respecto.
¿Alguna vez te has formulado las siguientes preguntas?
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¿Cómo los aportes culturales africanos perduraron, a pesar de los mecanismos aplicados por el poder colonialista y los plantadores esclavistas
para borrar sus manifestaciones culturales autóctonas?
¿Cuáles fueron las fuentes teóricas del pensamiento cubano que
ayudaron a conformar la nacionalidad?
¿Qué factores incidieron en la radicalización del proceso revolucionario
cubano en nuestras luchas por la independencia y qué influencia tuvieron
las personalidades históricas que las protagonizaron?
¿Cómo fue posible que generales que participaron en las guerras de
independencia bajo la dirección de Maceo, Gómez y Martí se pusieran
al lado de los imperialistas en los primeros años de la República?
¿Qué factores condujeron a que en el movimiento revolucionario de
los años treinta del siglo xx hubiera un solo punto de convergencia: el
rechazo a Machado y en sus otras aspiraciones se mantenían posiciones
contrapuestas?
¿Cómo fue posible que en la Constitución de 1940 quedaran plasmadas
en el articulado constitucional demandas populares en un contexto
donde el poder político no estaba en manos de los revolucionarios?
¿Qué elementos consideras que imposibilitaron que las aspiraciones
auténticas de las masas populares triunfaran en los diferentes procesos
sociales ocurridos en nuestra historia hasta 1952?
¿Cuáles fueron las razones en 1958 que permitieron el derrocamiento
de la dictadura batistiana?
¿Cuáles constituyeron las continuidades y las rupturas en el proceso de
construcción del socialismo en la Revolución Cubana?
3
HISTORIA DE CUBA
Como has podido comprobar, no se trata en este curso de reiterar
lo abordado en grados precedentes, sino de acercarse desde una visión
realmente de profundización, en la que puedas realizar diferentes análisis
sincrónicos con respecto a lo ocurrido en el mundo, entrar en contacto
directo con documentos históricos que se refieren a varios procesos,
contrastar distintas fuentes para aproximarte a la verdad histórica, tales
como: documentos, prensa, obras de arte, epistolarios, testimonios orales,
así como películas y documentales (figura I.2) que nos brindan información
sobre un proceso histórico determinado, incluso, profundizar en lo ocurrido
en tu localidad y hasta en tu familia. Durante el estudio del proceso de
formación, desarrollo y consolidación de la nacionalidad y la nación cubanas
tendrás la oportunidad de indagar en tu comunidad, municipio o provincia
sobre las personalidades y los hechos que poseen en la historia de Cuba un
lugar relevante; además, los que tienen su origen en cualquier lugar de la
isla de Cuba.
a
b
c
d
e
f
Fig. I.2 La historia de Cuba a partir del lente de nuestro cine:
a) La primera carga al machete (1969); b) Inocencia (2018); c) Cuba Libre (2014);
d) La Bella del Alhambra (1989); e) Clandestinos (1987) y f) El brigadista (1977)
Un aspecto importante para disfrutar el aprendizaje de la historia a lo
largo de este curso es que no se debe limitar el estudio de la historia patria al
contexto del aula, disímiles son los espacios en los que se puede interactuar
para lograr un aprendizaje más completo de nuestras raíces y tradiciones.
4
CAPÍTULO INTRODUCTORIO
En nuestra comunidad contamos con museos, galerías, sitios históricos,
salas de navegación, entre otros espacios que nos ayudan a conocer la historia.
En estas instituciones (figura I.3) se puede aprender a través del contacto
directo con objetos originales (fuentes históricas), integrados armónicamente
con fotos, mapas, esquemas y otros datos de interés. También se les puede
pedir a los docentes que creen espacios en las instituciones educativas (las
bibliotecas o los laboratorios de informática) para visitar museos virtuales
u otros sitios históricos importantes.
Esta experiencia ofrece la oportunidad de mostrar de manera detallada, mediante la computadora u otro dispositivo móvil, esas instalaciones,
que quizás se encuentran distantes de donde vivimos, y así podrás vivir la
experiencia sin la necesidad de salir de tu institución educativa.
Fig. I.3 Jóvenes disfrutando de una visita al Centro Fidel Castro Ruz
La historia de Cuba está presente en todos los rincones de nuestra comunidad: barrios, plazas, parques, calles, tarjas que rememoran un suceso
o en los monumentos que nos recuerdan a las personalidades, los hechos
o los procesos históricos (figura I.4).
Fig. I.4 Ruinas del Ingenio La Alejandría (Monumento Nacional en el municipio Güines, provincia Mayabeque. Huella tangible de la plantación esclavista)
5
HISTORIA DE CUBA
Entender la historia patria con una perspectiva de profundización supone, además, lograr una comprensión superior de las relaciones entre el
tiempo histórico y el espacio geográfico. Nosotros, aparte de establecer
un análisis de antecesión y sucesión de hechos, ofrecer nuestros criterios
sobre el ritmo histórico de los procesos que estudiamos, inferir a partir
del cálculo de distancia o la observación del escenario geográfico en el
que ocurren los hechos determinadas tendencias o regularidades debemos
establecer relaciones entre la temporalidad y la espacialidad para llegar
a conclusiones. Por ejemplo: ¿Qué características del escenario geográfico
de Camagüey y Oriente justifican las posiciones que en Guáimaro asumieron
Céspedes y Agramonte acerca de la esclavitud? ¿Por qué la distancia
recorrida por las tropas de Gómez y Maceo en la invasión a Occidente
dignifica mucho más el Ayacucho cubano? ¿Qué diferencia el ritmo histórico
de la república de los primeros años y la década del veinte del siglo xx?
¿Cuáles representan los hitos históricos que nos permiten dividir en etapas
los diferentes períodos?
Reflexiona
Con todo lo expuesto hasta aquí creemos que puedes destruir la idea que perdura
en muchos educandos, de que en la historia se repiten de curso en curso hechos
que se presentan de forma monótona: un mundo lleno de incontables datos,
fechas, nombres, batallas, etcétera, que no somos capaces de retener.
Con el aprendizaje que alcanzarás en estos grados estarás en mejores
condiciones para darle a la historia su verdadero valor. “La Historia es un
recuento de lo que seres iguales a nosotros hicieron en su época”.1 Pero…
¿qué importancia le concedes al conocimiento de nuestra historia en el
contexto en que vivimos hoy?
Importancia del estudio de la Historia de Cuba
en esta educación
Nosotros vivimos en un mundo cada vez más marcado por las desigualdades y, por ende, por los contrastes sociales. Aspirar a construir una sociedad
1
Mensaje del Comandante en Jefe Fidel Castro a los educadores que participaron
en el XII Congreso Mundial de Educación Comparada, 31 de octubre de 2004,
http://www.aporrea.org/actualidad/a10406.html
6
CAPÍTULO INTRODUCTORIO
que ofrezca igualdad de oportunidades y posibilidades para todos los
seres humanos que viven en ella representa para muchos una utopía. Cuba
ha marcado su destino en la búsqueda incansable de la justicia social y la
equidad; aspiración que la ha convertido en faro de luz y esperanza para
un mundo que cada día acentúa la hipocresía y la degradación humana.
El Héroe Nacional José Martí sentenció: “De amar las glorias pasadas,
se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas”.2 Posteriormente volvería sobre la idea que: “Corre peligro de perder fuerza para actos heroicos
nuevos aquel que pierde, o no guarda bastante, la memoria de los actos
heroicos antiguos”.3
El acercamiento a la historia patria en este nivel no supone exagerar las
glorias del pasado, sino asumir nuestro presente desde esas experiencias,
aprender de los errores cometidos y aferrarnos a nuestras mejores tradiciones
como huellas incalculables de cubanía; esas que nos convierten en un pueblo
único, en ejemplo de coraje y de resistencia.
La historia es memoria colectiva y conciencia crítica de la actuación de
mujeres y hombres en la sociedad en que vives, de ahí que, estudiarla y
aprenderla, supone un compromiso ético.
“La historia, más que realidad vivida, es fuerza inspiradora de la sociedad.
Los pueblos tienen la facultad de conservar las acciones de las generaciones
pasadas en su memoria histórica, evocarlas y proyectarlas al presente
convertidas en emblemas, en símbolos, en pujanza. El amor a la patria, la
dignidad nacional, el internacionalismo y los sentimientos de solidaridad
son algunas de las mejores tradiciones revolucionarias contenidas en la
memoria histórica del pueblo cubano”.4
Estamos en un momento histórico en el que bombardean nuestra realidad
de diversas maneras. En este sentido ha surgido lo que muchos cientistas
sociales llaman: el desmontaje de la historia. Esta es una arista imprescindible de la filosofía imperial y de su plataforma ideológica para eliminar
2
José Martí: “Carta de Nueva York”, 29 de octubre de 1881, al Señor Director de La
Opinión Nacional, Obras Completas, t. 9, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
1975, p. 88.
José Martí: “Carta de Nueva York”, 4 de marzo de 1882, al Señor Director de La
Opinión Nacional, Obras Completas, t. 9, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
1975, p. 268.
4
Eugenio Suárez: “Las tradiciones patrias y su papel en la educación”, Revista Cuba
Socialista, no. 37, julio 2006.
3
7
HISTORIA DE CUBA
nuestro sistema socialista. Se integra por la acción conjunta y simultánea
de los más variados métodos, formas, medios y fuerzas.
Recuerda que…
En décimo grado estudiaste las llamadas Guerras de Cuarta Generación como
armas estratégicas dominantes de la guerra psicológica mediática a partir del
desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial.
Particularmente, el acercamiento a la Historia de Cuba en esta educación,
exige el empleo de vías que conduzcan a posturas críticas que enfrenten
el llamado desmontaje realizado desde los círculos imperiales sobre la
historia patria y que aprovechan los enemigos de la revolución para agredir
sobre todo a los más jóvenes. Este fenómeno no es nuevo, más bien tiene
su génesis en nuestra historia patria.
La política de olvido del pasado, que parte del articulado del Convenio del
Zanjón, fue instrumentada por España en la Tregua Fecunda para borrar los
símbolos de la Guerra Grande. Entre sus objetivos se encontraba presentar
una revolución fracasada y aplastar cada luz de esperanza que albergaba
el ideal independentista. Cuando se desarrolló esta política, los españoles
no fueron a suprimir la historia de nuestros aborígenes ni siquiera de las
primeras manifestaciones de rebeldía, su blanco era la historia reciente
para ellos, la más cercana en el tiempo, esa que era tan fresca que todavía había machetes con sangre y yerba apilada por las huestes mambisas
en los campos cubanos. Por fortuna, contamos con una aplastante labor
periodística y literaria de nuestro José Martí que derribó cada herejía con
ejemplos dignos que cuando los releemos se magnifican. Dan prueba de
ello los textos martianos: “Céspedes y Agramonte”, “El general Gómez”,
“Conversación con un hombre de la guerra” o “Antonio Maceo”. Un ejemplo
de otro contexto pudiera ser “Tres héroes”, que reivindica como nadie al
Libertador y tantos otros próceres, a los que intentaron llenar de manchas
en Latinoamérica, sin saber que su luz era demasiado fuerte.
Esta misma campaña de olvido del pasado posteriormente fue protagonizada por los norteamericanos de la ocupación militar en el ocaso del siglo
xix y el inicio del xx, cuando después de secuestrar la victoria de la guerra
intentaron acusar a los mambises de vandálicos y salvajes, y les impidieron
entrar en Santiago de Cuba. El papel de los símbolos se hizo presente y la
8
CAPÍTULO INTRODUCTORIO
República que iniciaba el 20 de mayo, la misma que quedó huérfana antes
de nacer, había comenzado después de tres años de colonización cultural
permanente. Basta con recordar a Cuba Libre, filme producido por el Instituto
Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), que en 2015 nos regaló
Jorge Luis Sánchez y en particular el diálogo entre Simón y su abuela: “¿Es
bueno que vengan los americanos esos?” —pregunta el niño a la anciana.
“Depende de lo bueno que sean los jefes de acá”, le responde ella.
Más reciente, Barack Obama, presidente de Estados Unidos de 2008 a
2016, en su visita a Cuba, en el Gran Teatro de La Habana, le pidió a los
cubanos abiertamente “olvidar el pasado y mirar hacia el futuro”. “La
historia de Estados Unidos y Cuba abarca revolución y conflicto; lucha y
sacrificio; retribución y ahora reconciliación. Ha llegado el momento de que
dejemos atrás el pasado. Ha llegado el momento de que juntos miremos
hacia el futuro —un futuro de esperanza”.5
Hoy la realidad no es menos adversa, la sociedad cubana vive un constante asedio cultural en contra de la historia y, en particular, la más reciente
(figura I.5). Las nuevas generaciones no están exentas de este bombardeo
mediático que constantemente nos convoca a olvidar el pasado. Esta vez,
como en el período de Reposo Turbulento o la ocupación norteamericana, el
llamado es sobre todo a olvidar la historia más cercana, esa que, con aciertos
y desaciertos, propios de los procesos sociales, nos acompaña en nuestro
bregar por esta Isla que se erige ante el mundo como brújula certera en
sus realizaciones.
Fig. I.5 Imagen simbólica de la guerra cultural desplegada por los grandes
laboratorios de la información enfrascados en cambiar nuestra historia
5
Barack Obama: “Discurso del presidente Obama al Pueblo Cubano” (22 de marzo
de 2016), https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2016/03/22/ discurso-del-presidente-obama-al-pueblo-cubano
9
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
René González Barrios, director del Centro Fidel Castro Ruz, expuso las direcciones
del desmontaje de la historia, entre ellas se encuentran:
■
La exaltación de la década del cincuenta del siglo xx y la controvertida
figura de Fulgencio Batista.
■
Reescritura de nuestras guerras de independencia y revaloración de la
burguesía nacional que emergió con la neocolonia.
■
Satanización del proceso revolucionario, sus líderes, artistas e intelectuales
comprometidos con él.
■
Creación de sitios en Internet diseñados para fomentar la nostalgia por
el pasado.
■
Hacer ver la Revolución como un proceso de privaciones, agonías, sacrificios
y sufrimientos.
■
Eliminar la alegría de la épica revolucionaria y sus triunfos.6
Para contrarrestar esta guerra cultural tenemos muchos retos, entre ellos
se impone la necesidad de neutralizar toda esta propaganda desarrollada
por los grandes laboratorios de la información enfrascados en cambiar
la historia, en demostrar verdades irrisorias y argumentar un pasado que
solo se fabula en la mente de la burguesía derrotada con el triunfo revolucionario. Es la cultura la que nos salvará, el conocimiento profundo del
pasado de manera crítica y contradictoria. Como expresara el Apóstol:
nuestra libertad solo la alcanzaremos con la cultura. Por ello, el estudio
de la historia en este nivel, permitirá argumentar nuestras posiciones
desde la realidad que vivimos.
Por lo antes expuesto se debe comprender la necesidad de emplear vías
que permitan el desarrollo del pensamiento crítico, para que aprendamos a
pensar con razonamientos propios, no retener palabras, sino que podamos
convertirnos en sujetos activos en la construcción del conocimiento, con
plena conciencia del movimiento de nuestras ideas, cuestionarnos qué
resulta más fácil o más difícil para aprender, incluso, qué vías seleccionaremos para lograr un conocimiento más acabado de la historia.
Es sabia la reflexión de Horacio Díaz Pendás, Premio Nacional de Historia,
cuando en torno a la historia nuestra alega: “[…] ha de ser fuente de valores
6
René González Barrios: “El desmontaje de la Historia y cómo enfrentarlo (II y
final)”, Bohemia, 28 de noviembre de 2014, pp. 11-12.
10
CAPÍTULO INTRODUCTORIO
ante un mundo en el que se nos quiere imponer un único modelo cultural
encaminado a borrarnos el rostro como pueblo y destruir identidades’’. 7
Defender la identidad y los rasgos que nos caracterizan como pueblo:
es nuestro más grande tesoro. Estas páginas serán el punto de partida para
crecer mucho más como cubanos.
Comprueba lo aprendido
1.
Nuestro Comandante en Jefe expresó: “[…] estudiar la historia y
estudiarla a fondo es quizás el instrumento más extraordinario de
que dispongamos para trasmitir valores, sentimientos patrióticos,
sentimientos revolucionarios, sentimientos heroicos”.8
a) Elabora un producto comunicativo en el que demuestres tu posición
ante este criterio.
2.
El periodista Gabriel Torres Rodríguez expresó:
La historia cubana debe conocerse. Ese mundo mágico-religioso de
esclavos y barracones, esa mambisa rebeldía, esas usanzas criollas que
en su momento definieron a una clase social cubana y que hoy constituyen la base de nuestra nacionalidad deben ser aprehendidas. Y la
importancia de su enseñanza no obedece sólo a razones de orden
cultural sino también a razones de orden político-ideológico, a
razones de Seguridad Nacional dado el rol fundamental que detenta
la Historia, y sobre todo la historia patria, en el fortalecimiento de
valores, de una conducta moral de acuerdo con los principios e ideales
que defiende nuestra Revolución y que la distinguen en medio de una
coyuntura internacional especialmente compleja.
a) Fundamenta o refuta el criterio que se expone, en particular,
refiriéndote a la idea resaltada.
Horacio Díaz Pendás (comp.): Enseñanza de la Historia. Selección de Lecturas,
Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2002, p. III.
8
Fidel Castro: “Palabras en ocasión del XX Aniversario del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech”, en Dolores Guerra López y otros: Fidel Castro y
la historia como ciencia, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2007, p. 200.
7
11
HISTORIA DE CUBA
3.
Lee detenidamente el texto siguiente:
[…]
Cuba […] Habita en el alma de sus hijos, incluso tatuada en la piel. Es el
espacio físico que nos une, también la esencia que se lleva a cualquier
confín, que salta con el toque del tambor, que se conmueve con su bandera, con su himno, que se inquieta ante la más mínima injusticia, que
se solidariza siempre porque nada le es indiferente.
Cuba es el sacrificio de su gente, la nobleza, la valentía, la coherencia. Es
sudor, también lágrimas; es resistencia, alegría, fe, esperanzas cuando
la luz al final del túnel se niega a llegar. Cuba está hecha de la estirpe
valerosa de sus héroes, de la sangre de sus mártires y de la tenacidad de
un pueblo que no desfallece.
Cuba está en sus treinta y tantos grados Celsius; en sus desmejorados frentes
fríos; en sus ciclones avasalladores; en sus playas, las más azules y también
las más turbias; en las colas legendarias que no tienen “último”; […] en
los estadios de pelota o en las canchas de fútbol cada vez más visitadas;
en el dominó que se juega en la esquina con el repique bullicioso de la
ficha sobre la mesa de aquel que “se pegó”; en el buche de café que es
signo de bienvenida en cualquiera de sus hogares de puertas abiertas.
Somos y hacemos Cuba, desde el aula, la fábrica, el surco, la guagua,
la tribuna, el hospital, el agro, incluso en Facebook o Twitter […] otro
espacio para narrarla, defenderla, vivirla, honrarla.
Como dijera nuestro presidente: “en el empeño de que este archipiélago
que la Revolución puso en el mapa político del mundo siga siendo reconocido también por su singular modo de pelear cantando, bailando, riendo
y venciendo. Somos Cuba, que es decir resistencia, alegría, creatividad,
solidaridad y vida”. Una Cuba que vive, que late, que enorgullece con
cada historia de su gente”.9
a) Reconoce en el texto las diferentes ideas que nos caracterizan
como cubanos.
b) Explica a partir de tus conocimientos precedentes y las ideas localizadas en el texto, cuál es la génesis de ellas en nuestra historia.
9
Leticia Martínez: “Somos Cuba”, 30/07/2018, http://razonesdecuba.cubadebate.
cu/articulos/somos-cuba/
12
CAPÍTULO INTRODUCTORIO
c) Con los conocimientos precedentes que posees sobre nación y
nacionalidad, redacta un texto expositivo en el que integres su
significado con la información obtenida en el texto anterior.
Desafío
1.
10
“Los pueblos necesitan poseer su memoria histórica, que los ayude
a conocer su pasado para enfrentar los problemas del presente y del
futuro.”10 Ejemplifica el planteamiento anterior.
Eugenio Suárez Pérez: “Las tradiciones patrias y su papel en la educación”, Cuba
Socialista, julio-2006.
13
CAPÍTULO 1
El camino hacia la nacionalidad
y la nación cubanas
¿E
n qué momento de nuestra historia se inició el proceso de formación de la nacionalidad y la nación cubanas? ¿Qué elementos
intervinieron en el proceso de formación del pueblo cubano y su
sentimiento nacional? ¿Qué características tuvo la sociedad colonial cubana
del siglo xvi hasta la primera mitad del siglo xix? ¿Qué personalidades en la
primera mitad del siglo xix se distinguieron por su pensamiento y actuación en
el universo ideológico de la sociedad colonial?
En este capítulo se estudiará, de forma panorámica, ese camino hacia la
nacionalidad y la nación cubanas desde el siglo xvi hasta la primera mitad del
siglo xix. Se destacarán los aspectos más significativos, los acontecimientos
y el pensamiento de las personalidades que marcaron pautas en el proceso
de formación del pueblo cubano y su sentimiento nacional, que cristalizó
en el movimiento emancipador de la segunda mitad del siglo xix.
1.1 La sociedad colonial desde el siglo xvi hasta
el siglo xviii. La conformación de la sociedad criolla
¿Cómo se formó y se consolidó la sociedad criolla? ¿Qué hechos lo demuestran? La nueva sociedad comenzó a conformarse en la Isla a partir del proceso
de conquista y colonización hispanas en el siglo xvi; la sociedad criolla nació con
la integración de elementos culturales aborígenes, africanos y europeos.
La sociedad criolla fue el resultado de un proceso de interrelación étnica y cultural, que implicó la adaptación de diversos componentes humanos al medio
natural existente en la Isla, a complejos procesos de asimilación, absorción y
fusión étnica y cultural. Para explicar este proceso de integración étnica y cultural
que conformó la sociedad criolla es necesario conocer las características de los
diferentes componentes sociales que intervinieron en esta etapa formativa.
14
CAPÍTULO 1
El componente aborigen
Antes de la conquista española Cuba estaba habitada por diversas comunidades aborígenes. Se asentaron en el territorio insular en sucesivas
oleadas migratorias distanciadas en el tiempo (del año 8000 a.n.e. hasta
las primeras décadas del siglo xv d.n.e., aproximadamente). Procedían
de diferentes regiones, de las tierras continentales de norte, de centroamérica y sudamérica (los territorios actuales de Nicaragua, Honduras
y Venezuela).
Estas comunidades aborígenes de Cuba tenían niveles de desarrollo
socioeconómicos diferentes porque unas eran comunidades preagroalfareras que basaban su subsistencia en la caza menor, la recolección y en
la pesca costera (figura 1.1 a). Las otras eran comunidades agroalfareras,
taínas, de la familia étnica aruaca de origen sudamericano, cuya actividad
productiva fundamental era la siembra y el procesamiento de la yuca
para confeccionar el casabe sin abandonar la caza menor, la pesca y la
recolección (figura 1.1 b). Eran capaces de elaborar objetos de cerámica,
el tejido de fibras textiles y procesar alimentos para su subsistencia. Su
organización social era propia de las comunidades gentilicias, con la
división del trabajo por sexo y edades. No existían clases sociales, sino el
reparto de responsabilidades o funciones donde se destacaba el cacique
como figura encargada de organizar la vida en la colectividad y el behíque dedicado a curar a los enfermos, además de dirigir las actividades
ceremoniales porque estas comunidades poseían una amplia gama de
creencias, mitos y prácticas mágico-religiosas.
a
b
Fig. 1.1 Comunidades aborígenes en Cuba:
a) comunidades preagroalfareras; b) comunidades agroalfareras
15
HISTORIA DE CUBA
El almirante Cristóbal Colón llegó a tierras cubanas en 1492 y no fue hasta
1510 que se inició el proceso de conquista y colonización española por Diego
Velázquez. Se interrumpió violentamente la vida de estos grupos aborígenes.
Ellos fueron sometidos a sangre y fuego, despojados de sus tierras de cultivo,
desplazados de sus lugares tradicionales de residencia y así, desarraigados de
sus comunidades y familias, y fueron concentrados en los lavaderos de oro y
en las villas, que fueron los primeros asentamientos poblacionales. En ellas
los aborígenes convivieron con los españoles y fueron forzados a trabajar
de una manera totalmente diferente a la habitual, sin descanso ni estímulo
alguno, tanto en las labores mineras como en las agrícolas.
A pesar del régimen de trabajo que se les impuso, la alimentación que
recibían era casabe y agua, en raciones insuficientes, porque los cultivos
aborígenes tenían que garantizar la subsistencia de los peninsulares, los
que no habían venido a América a trabajar, sino solamente a enriquecerse.
Esta impactante realidad motivó la rebeldía aborigen, y conocemos por
las fuentes documentales la figura del cacique Hatuey como símbolo de la
primitiva resistencia ante el colonialismo europeo.
¿Sabías que…?
También existieron otras sublevaciones, por ejemplo, la de los indios cayos en
1523, en la zona comprendida entre Bayamo y el río Zaza. Estos eran llamados
así porque habitaban los cayos adyacentes a la actual provincia de Camagüey o
porque procedían de lugares despoblados.11
De todas las sublevaciones la más importante fue la del cacique Guamá
por su organización, extensión y duración. Entre 1522 y 1533 este hostilizó
a los colonialistas españoles desde los lugares más inaccesibles de las sierras
y las montañas de Baracoa.
Los aborígenes utilizaron, por lo general, el método de rebeldía que
afectaba más a los colonialistas españoles: abandonaban el trabajo y huían
hacia los montes y zonas marginales de difícil acceso para evadir la explotación que sufrían, pero hasta allí eran perseguidos con perros. Los perros
amaestrados de los rancheadores inspiraban terror en ellos.
11
Felipe Pérez Cruz: Los primeros rebeldes de América, Ed. Gente Nueva, La Habana, 1988, p. 94.
16
CAPÍTULO 1
Existen evidencias materiales de “palenques” donde se refugiaban los
aborígenes que lograban escapar, para continuar su vida, coincidiendo con
esclavos africanos que, a pesar de ser muy escasos en estos primeros años
de colonización, también se “cimarroneaban” junto a los aborígenes para
evadir la explotación.
Antes de la conquista, por su bajo nivel de desarrollo, no existía unión
entre estas comunidades aborígenes y después, con la explotación colonialista,
se acentuó todavía más la desunión entre ellas. No pudieron hacer causa
común con los negros esclavos para enfrentar la explotación. Además de la
superioridad militar española, este fue un factor que facilitó el predominio
absoluto de los conquistadores en breve tiempo, a pesar de la aplastante
mayoría de la población aborigen en los inicios del proceso de conquista
y colonización.
José Martí en un trabajo dedicado al Padre las Casas, el “Protector
universal de los indios”, expresó:
[…] En aquel país de pájaros y de frutas los hombres eran bellos y amables;
pero no eran fuertes. Tenían el pensamiento azul como el cielo, y claro
como el arroyo; pero no sabían matar, forrados de hierro, con el arcabuz
cargado de pólvora. Con huesos de fruta y gajos de mamey no se puede
atravesar una coraza. Caían, como las plumas y las hojas. Morían de pena,
de furia, de fatiga, de hambre, de mordidas de perros. 12
La explotación despiadada de los aborígenes establecida por las encomiendas, las matanzas injustificadas, las hambrunas, las enfermedades
transmitidas por los europeos para las que no tenían inmunidad alguna, la
destrucción de su mundo material y espiritual por una cultura totalmente
diferente que los humillaba y maltrataba hasta la desesperación, que los
empujaba al suicidio como forma de evadir esta nueva vida, a la que no
podían adaptarse por ser incomprensible para ellos son algunos elementos que demuestran el terrible impacto del colonialismo español en la
población aborigen.
12
José Martí Pérez: “El Padre las Casas”, La Edad de Oro, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2009, p. 196.
17
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
El destacado demógrafo e historiador cubano Juan Pérez de la Riva estimó que en
1510 existían 112 000 indígenas en el archipiélago cubano y en 1555 quedaban
solamente 3 900.13
La disminución de la población indígena limitó la posibilidad de aportar
elementos étnicos y culturales considerables a la conformación del pueblo
cubano, a su nacionalidad. No obstante, los aborígenes que fueron concentrados en “pueblos de indios” como Guanabacoa y Jiguaní, entre otros, los
que huyeron a los montes, las familias y las comunidades enteras que lograron
sobrevivir en las zonas rurales, conviviendo y mezclándose después con el
resto de la población en la Isla nos legaron elementos étnicos y culturales.
Existen huellas tangibles de la cultura espiritual indígena en costumbres
y creencias actuales del pueblo cubano, principalmente en la zona oriental,
como técnicas de curación (sobados, succiones y ritos de purificación), en
la oralidad y la danza, en el uso del caracol como silbato y la preparación
del casabe.14 Sus conocimientos botánicos, así como palabras de su lengua
aruaca para denominar accidentes geográficos y lugares como, por ejemplo: Cuba, Bayamo y Toa, entre otros. Las frutas como la guayaba, la piña
y el mamey, y otras variedades de plantas como el aguacate, el boniato, la
yuca, el tabaco y el ají son algunos ejemplos de especies aborígenes que se
mantienen en nuestros días. El uso de la hamaca, la navegación en canoas,
las técnicas de cultivo, los diversos utensilios como el guayo, las viviendas
como el bohío y el caney tampoco han desaparecido. Costumbres como el
baño diario y fumar tabaco también son evidencias del vestigio aborigen
en nuestra cultura.
Después del proceso de conquista y colonización nuestro pasado aborigen permaneció en el olvido. En la primera mitad del siglo xix resurgió
con la obra poética de José Fornaris, que evocó la vida y las acciones de los
aborígenes. Fue el principal cultivador del siboneyismo, enmarcando sus
composiciones en el paisaje y el colorido de la naturaleza tropical donde
ubicó a nuestros primeros pobladores. En 1855 publicó sus “Cantos del
siboney” que alcanzaron, en muy poco tiempo, cinco ediciones, le valieron
Juan Pérez de la Riva: La conquista del espacio cubano, Fundación Fernando
Ortiz, La Habana, 2004, p. 72.
14
José A. García Molina, Mercedes Garrido y Daisy Fariñas: Huellas vivas del
indocubano, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007, p. 35.
13
18
CAPÍTULO 1
una popularidad sin precedentes y se convirtieron en muestras de los primeros elementos en la literatura que apuntan a la nacionalidad cubana
en formación.
Se puede afirmar que los componentes básicos en la formación del
pueblo cubano fueron los aportados por el europeo blanco y el africano
negro. Ambos llegaron casi simultáneamente a la Isla con diversa condición:
los primeros como grupo explotador y los segundos como pueblos oprimidos.
¿Qué elementos aportaron el componente europeo y el africano a la
formación del pueblo cubano? Para responder esta interrogante se realizará
una caracterización de estos componentes sociales tan diferentes.
El componente europeo
Gran parte de los españoles que participaron en el proceso de conquista y
colonización eran originarios del sur de la península Ibérica, de las regiones de
Castilla y León, de las sierras de Extremadura y, especialmente, de Andalucía,
regiones muy diversas por su economía, costumbres y tradiciones.
¿Quiénes integraron el grupo conquistador desde el punto de vista social?
Los llamados hidalgos, una especie de nobleza pobre, sin bienes, segundones
que no tenían derecho a heredar el patrimonio familiar que correspondía
por tradición solo al primogénito. Ellos encontraron en las expediciones
conquistadoras de América la posibilidad de hacerse de la riqueza que en
España no tenían. También entre los inmigrantes estaban habitantes de las
ciudades, de las capas medias de la sociedad, cuyos padres eran escribanos,
mercaderes, campesinos y artesanos que se inclinaban por la riqueza fácil
de las colonias. No se puede excluir la presencia de algunos nobles, pero
la alta nobleza, la que disfrutaba los beneficios del poder monárquico,
no tenía necesidad ni motivaciones para iniciar una nueva vida en tierras
extrañas y, generalmente, viajaba a las colonias por un tiempo limitado
para cumplir responsabilidades administrativas.
La hueste conquistadora que acompañó a Velázquez se integró con esa
diversidad de personas que predominaron en el poblamiento de la Isla en el
siglo xvi y participaron en la organización político-administrativa de la colonia
que se inició con la fundación de las primeras villas entre 1511 y 1515: Nuestra
Señora de la Asunción de Baracoa, San Salvador de Bayamo, La Santísima
Trinidad, San Cristóbal de La Habana, Sancti Spíritus, Santa María del Puerto
del Príncipe y Santiago de Cuba. Por su condición de vecinos, todos los que
19
HISTORIA DE CUBA
permanecieron asentados en estas localidades, tuvieron derecho a los primeros “repartos de indios” y tierras que les fueron entregadas como mercedes,
para su uso y disfrute pero no en propiedad, y a ser elegidos para integrar
los gobiernos municipales, llamados cabildos; que era la máxima autoridad
política en las villas, porque representaba el poder del gobernador en cada
una de ellas. Estos elementos establecieron diferencias dentro de ese grupo
explotador, porque la cantidad de indígenas encomendados significó riqueza,
condición importante para ocupar cargos en el cabildo.
En aquellos tiempos no existían caminos que facilitaran las comunicaciones, las distancias de las poblaciones entre sí eran enormes, al igual que
entre ellas y la villa en que residía el gobernador, funcionario con amplias
facultades que representaba a la Corona en la Isla.
La lejanía propició una gran autonomía de los cabildos en las villas. Se
presentaban problemas y no podía esperarse por la decisión del gobernador.
El cabildo se convirtió en fuente de verdadero poder, hasta el punto de tomarse
atribuciones como la de repartir (mercedar) tierras. En los repartos de tierras
realizados por este se beneficiaron los alcaldes y regidores, funcionarios que
los integraban. Además, se distribuyeron las mejores tierras y las de mayor
extensión, se convirtieron en la oligarquía terrateniente de las localidades.
Estas oligarquías que se formaron con la riqueza americana fueron
resultado del apoderamiento de la tierra y de los recursos por parte de los
conquistadores. Independientemente de su origen social se premió el aporte
de cada cual al proceso de conquista y colonización. Sirvieron a los intereses
de la metrópoli porque garantizaron la dominación y la explotación de los
recursos naturales y humanos en la colonia.
La sociedad que se estaba formando tenía su núcleo central en las villas
porque la vida económica, política y social transcurría en ellas, el mundo
se reducía a la localidad. Se organizó, desde la primera mitad del siglo xvi,
tomando como patrones algunas de las instituciones que existían en España
como las municipalidades y los cabildos. Se reproducían en tierras americanas los modelos culturales de la hispanidad, pero ajustados a la realidad
que encontraron en estas. Por ejemplo: la forma de tratarse entre ellos, el
modo de vida familiar, las ceremonias oficiales y religiosas que realizaban,
los objetos simbólicos que utilizaban como la vara del alcalde, la espada
de los caballeros y el vestuario son algunos aspectos de su cultura que se
continuaron utilizando. Los peninsulares (españoles) se constituyeron como
clase explotadora en un grupo cerrado con todos los privilegios.
20
CAPÍTULO 1
Hacia 1518 el total de personas blancas ascendía a unas 3 000 y de ellas
se formaron las fuerzas militares que partieron desde la Isla a la conquista
de otras tierras americanas como México y la Florida. Los colonos más ricos
eran menos sensibles a estas aventuras que los inmigrantes excluidos de
los repartos de indios y tierras, ellos aspiraban a la riqueza que no habían
encontrado en la Isla. Estas expediciones de conquista provocaron la
disminución de la población española e indígena, porque los últimos eran
utilizados como fuerza de trabajo en estas empresas conquistadoras que
se desarrollaron entre 1517 y 1539.
Se afirma que hacia 1544 la población blanca se había reducido a unas
150 familias, la cuarta parte de la existente en 1518. El aumento demográfico se produjo lentamente, a pesar de mantenerse la inmigración de
origen hispano y de otras nacionalidades. La Isla no contaba con atractivos
suficientes, lejos de atraer nuevos inmigrantes, algunos de los fundadores
y sus hijos se marchaban por la situación decadente que se manifestó
entre 1530 y 1550. No será hasta 1730 que la población insular alcanzó
las 100 000 personas. Se necesitaron dos siglos para que esta comenzara
a aproximarse al monto demográfico inicial.
El despoblamiento de la Isla influyó en el empobrecimiento de las villas,
muchas de ellas se trasladaron a nuevos emplazamientos mejor situados, pero
se afectaron los cultivos por la falta de brazos. La disminución demográfica
coincidió con el agotamiento minero y las sublevaciones indígenas.
Las condiciones existentes propiciaron que la ganadería se desarrollara
como la actividad económica fundamental desde la segunda mitad del
siglo xvi hasta la primera mitad del siglo xviii y después se mantuvo como una
de las principales ramas productivas en la Isla. La amplia demanda de cueros
y carne salada para la exportación, además de carne fresca para el consumo
interno, estimuló el desarrollo ganadero, no requería fuerza de trabajo numerosa y existía una gran masa ganadera que se había desarrollado libremente en
los bosques por las excelentes condiciones climáticas que existían. Los factores
mencionados propiciaron la orientación ganadera de la economía insular,
era la alternativa más productiva ante las condiciones imperantes. La tierra
aumentó su valor y los pocos colonos que permanecieron en Cuba lograron
nuevos repartos que ampliaron sus mercedes. Hacia 1580 los cabildos habían
concedido todo el territorio disponible incluyendo bosques y sabanas. Hatos
y corrales dominaron el paisaje colonial y los hacendados ganaderos fueron
el nuevo grupo social que excluyó a los que no habían recibido tierras, a los
21
HISTORIA DE CUBA
inmigrantes recién llegados: todos fueron obligados a trabajar para los beneficiados con las mercedes.
Otros sectores dominantes que compartieron la importancia social de los
hacendados ganaderos fueron los comerciantes y los funcionarios coloniales.
Los comerciantes sevillanos se establecieron en la Isla por las ventajas que
ofrecía La Habana como centro del comercio colonial, formaron parte de los
cabildos por el capital que atesoraban, mantenían relaciones con la Corte
española y con los comerciantes peninsulares. Ellos invirtieron parte de su
riqueza en tierras destinadas a la ganadería, estancias o trapiches azucareros.
También, desde los primeros viajes a América, la Corona nombró un grupo
de administradores y legisladores reales (letrados, escribanos, contadores,
veedores, tesoreros, entre otros) que utilizaron su poder como funcionarios
para convertirse en poseedores de tierras.
Dentro de las haciendas ganaderas de la región occidental comenzaron a
desarrollarse lentamente cultivos como el tabaco y la caña de azúcar. Estos
productos de la agricultura comercial ocuparían un lugar importante en la
economía insular a partir de su demanda para la exportación.
También en el siglo xvi llegaron a la Isla personas nacidas o asentadas en
islas Canarias. Esta inmigración hispana se distinguió de la peninsular porque
eran grupos familiares y no hombres solos como los conquistadores.
¿Sabías que…?
La Corona estimuló la inmigración española desde los primeros tiempos con el
interés de fomentar la población blanca y asegurar su dominio en esta tierra. Por
ejemplo, favoreció el traslado de las esposas de los conquistadores que habían
quedado en La Española, eliminó las encomiendas de indígenas a quienes dejaran sus esposas en la península y, además, ofreció facilidades a los agricultores
españoles para que se asentaran en el “Nuevo Mundo”: pasaje gratis, donaciones
de tierras y trabajo aborigen.
La inmigración canaria contribuyó en buena medida al crecimiento demográfico de la Isla por la cantidad de personas que venían atraídas por
las facilidades que ofrecía el estado español, por su carácter familiar y su
tradición cultural de casarse muy jóvenes y concebir numerosos hijos.
Una parte importante de los inmigrantes canarios se dedicaron al cultivo del
tabaco, el primer producto comercial de la Isla. Aprendieron la técnica aborigen y desarrollaron las vegas tabacaleras desde el siglo xvi. Como campesinos
22
CAPÍTULO 1
trabajaban directamente la tierra con
la ayuda de su familia y algún que
otro esclavo africano. Se aferraron
al pedazo de suelo que encontraron
cerca de las ciudades o lejos, dentro
de las haciendas ganaderas o en
tierras realengas. Las mejores para
este cultivo eran las arenosas a orillas
de los ríos (figura 1.2).
El veguero que permanecía en las
haciendas ganaderas era arrendatario
(pagaba una renta al hacendado)
o aparcero (le entregaba parte de
Fig. 1.2 Vegas de tabaco
la producción). Este campesinado
naciente estaba desposeído y discriminado, en condición dependiente de los latifundistas ganaderos.
Hacia finales del siglo xviii el campesinado, mayoritariamente de origen
canario, se distinguió por su forma de vida y costumbres, tenía características propias que lo diferenciaba del resto de los sectores sociales y
pobladores urbanos.
La vivienda del campesino era muy
modesta, construida con los materiales
utilizados por los aborígenes (bohíos
hechos de maderas de palma real,
yagua y guano) donde no faltaba un
rincón ni un plato de comida para el
viajero. Vestía pantalón de tela gruesa
y calzaba zapatos altos de piel poco
curtida, se protegía del sol con un
sombrero de paja y usaba su machete
al cinto. En las fiestas campesinas,
Fig. 1.3 Fiestas campesinas
(figura 1.3), la música, ejecutada en la
guitarra o el laúd, que fueron instrumentos de origen hispano introducidos
en la Isla, adquirieron sonoridades nuevas porque su forma de ejecución fue
tomando matices criollos. No podía faltar en su canto la décima que describía
la naturaleza y otros temas de la vida cotidiana, también se bailaba el zapateo mientras otros acudían a la valla de gallos que era otra gran diversión
23
HISTORIA DE CUBA
en los días de fiesta. Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (el Cucalambé), poeta
y repentista representante del criollismo en la literatura, dirigió su atención
hacia las costumbres y los rasgos del campesino. Se le considera la figura más
relevante de la décima del siglo xix en Cuba.
La presencia de una población blanca, de origen europeo, sin propiedades,
dependiente de la oligarquía, aun cuando frente a indígenas, negros y sus
descendientes mestizos fuera un grupo privilegiado en el plano étnico y
social, demuestra que una masa importante de los inmigrantes constituía
un sector explotado de la sociedad. Parte de los agricultores y artesanos
que llegaban con el sueño de alcanzar condiciones “señoriales” tenían que
conformarse con vivir de un salario en pueblos y ciudades o marchar a las
zonas rurales para realizar trabajos agrícolas. Ellos conformarán junto a
otros sectores sociales la base del pueblo cubano.
El componente africano
Hacia 1515 comenzaron a introducirse en la Isla los primeros esclavos
africanos como fuerza de trabajo que complementaba a la aborigen. Fue el
grupo social más marginado y en la primera mitad del siglo xvi era absoluta
minoría, pero con tendencia a crecer a medida que disminuía la población
indígena. Sus propietarios los “cuidaban” porque para ellos tenían valor,
su compra les había costado dinero (figura 1.4).
Fig. 1.4 Esclavos africanos
24
CAPÍTULO 1
¿Cuáles eran los rasgos distintivos de los esclavos africanos? En primer
lugar, era una inmigración que se traía a la Isla por la fuerza, arrancada
de sus tierras, encadenada y sometida a la esclavitud individual y directa.
Procedían del África Occidental Subsahariana y no constituían una unidad
sino un conjunto de etnias que tenían economías, lenguas, religiones,
costumbres y tradiciones diferentes; por eso, entre algunas de ellas existía
gran hostilidad.
Este conglomerado multicultural había alcanzado un desarrollo económico
y social superior al de los aborígenes antillanos, lo que les permitió enfrentar
con mayores posibilidades de sobrevivencia las condiciones de explotación
a las que fueron sometidos.
En estos primeros tiempos la esclavitud no tenía el carácter intensivo que
tomó a finales del siglo xviii. Los esclavos africanos se emplearon como fuerza
de trabajo en las labores mineras, en la agricultura y en las construcciones.
Existía la costumbre en algunos dueños de alquilar sus esclavos a otras
personas para que trabajaran como jornaleros.
¿Sabías que…?
También los amos autorizaban a sus esclavos a trabajar los domingos y días festivos en pequeñas parcelas, podían vender lo que cultivaban y esto les permitía
ahorrar cierta cantidad de dinero para comprar su libertad, por eso se les llamaba
“negros horros” o libres.
Sobre los negros horros se ejercían restricciones que limitaban su
libertad. Ganaron la condición de vecinos y se les concedieron tierras,
pero cuando el cabildo tenía que otorgar terrenos a los blancos reducía
las posesiones que les había entregado a los negros. Era una población
marginada que se concentraba, fundamentalmente, en las ciudades.
Desempeñaban labores urbanas en diferentes oficios, el artesanado y
las actividades comerciales menores.
Estos negros horros o libres encontraron en las cofradías un mecanismo
de agrupación y protección dentro de esta sociedad que los discriminaba. Es
importante señalar que se incorporaron a las milicias de pardos y morenos,
(fuerza dedicada a la protección de la ciudad), aspecto que muestra su
disposición para participar en la defensa del territorio insular y evidencia
que los negros y los mulatos libres comenzaban a sentir esta tierra como
su patria (siglos xvii y xviii).
25
HISTORIA DE CUBA
Como se mencionó anteriormente, en los primeros tiempos, el arribo de
africanos a Cuba se produjo en pequeñas cantidades como demandaban las
necesidades de la economía colonial. Su vertiginoso incremento comenzó a
finales del siglo xviii y alcanzó su punto culminante en la primera mitad del
siglo xix para satisfacer las necesidades de fuerza de trabajo en las plantaciones esclavistas, especialmente azucareras y cafetaleras. En el epígrafe 1.2 se
tratará la temática de la esclavitud con toda su influencia y profunda huella en
la sociedad colonial que fue decisiva en el proceso de conformación nacional.
Esta masa de habitantes desposeída y segregada, unida a los blancos sin
fortuna, será la base del pueblo cubano, más visible en las ciudades, pero
presente también en los campos.
El criollo: personaje central de la nueva sociedad
en formación
La presencia aborigen, africana y española en tierra cubana condicionó un
proceso de integración sociocultural: la transculturación, que comenzó desde
los inicios de la conquista y la colonización de la Isla. El personaje central de la
nueva sociedad colonial que se estaba conformando fue el criollo, concepto
que identificaba a todos los nacidos en tierras americanas, independientemente
de su posición social, el color de su piel y el origen de sus padres. El criollo fue
“[…] el resultado de la mezcla, selección y creación de los elementos humanos
y culturales que convergen en la Isla […]”.15
Es necesario destacar que la integración sociocultural que está presente en
la formación del criollo tiene su base en un proceso de integración étnica y
multiétnica, con fuerte tendencia al mestizaje. Se trata de diferentes procesos
étnicos a partir de las interrelaciones entre los diversos componentes sociales
que coinciden en la Isla: aborígenes, hispanos y africanos.
Recuerda que…
Estos términos que se presentan significan:
15
■
Absorción: acción de absorber, captar, atraer.
■
Asimilación: acción de asimilar, apropiarse, adoptar características semejantes.
■
Etnia: agrupación natural de individuos de igual idioma, raza o cultura.
■
Étnico: perteneciente a una raza o nación.
Eduardo Torres-Cuevas y Oscar Loyola: Historia de Cuba 1492-1898. Formación y
liberación de la nación, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2001, p. 83.
26
CAPÍTULO 1
■
Fusión: acción de fundirse, unión, combinación, mezcla.
■
Integración: acción de unir entidades separadas en un todo coherente.
■
Transculturación: complejo proceso de cambios y transformaciones de
culturas, en que todas resultan modificadas surgiendo una nueva realidad
original e independiente.
¿Cuáles son algunos de los procesos étnicos que se desarrollaron?16
■
■
■
■
16
La asimilación étnica entre el componente hispano y el aborigen.
Ya conocemos el genocidio de la población aborigen durante la conquista
y colonización. El componente hispano asimila la cultura aruaca e
impone a los remanentes de indígenas y sus descendientes mestizos
de aborígenes y españoles su cultura, antecedente de la cultura criolla.
La integración étnica dentro del componente hispano. Se aglutinan
de manera nueva los diversos inmigrantes procedentes del área peninsular
e insular de España que eran portadores de diferentes modalidades
culturales, lingüísticas y costumbres en correspondencia con su región: las
interrelaciones entre andaluces, canarios, extremeños, leoneses y vascos
durante la colonización y el asentamiento en las villas, y más tarde en
la fundación de pueblos y ciudades; la explotación ganadera, agrícola,
el comercio y la industria azucarera, principalmente. La integración
interétnica hispana es determinante en la formación de la cultura
criolla, es la cultura dominante.
La integración étnica natural entre el componente africano y
el componente aborigen. La coincidencia en los lavaderos de oro, la
agricultura, las construcciones; la convivencia en los primeros palenques
de cimarrones indígenas, africanos y sus descendientes aportan un legado
cultural significativo a los primeros esclavos africanos para su adaptación a
un nuevo medio natural y cultural.
La integración étnica dentro del componente africano. De complejo contenido multiétnico, se logra en el trabajo, en la agricultura,
ingenios y cafetales, construcciones, en palenques; los matrimonios entre
diversas etnias africanas, convivencia en barracones, en la práctica de los
cultos sincréticos donde se estrechan las relaciones entre los africanos
y sus descendientes.
Jesús Guanche Pérez: España en la savia de Cuba. Los componentes hispánicos
en el etnos cubano, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1999, pp. 204-214.
27
HISTORIA DE CUBA
■
■
■
La fusión étnica entre el componente hispano y el componente
africano. Se trata de la fusión de unidades étnicas que no tienen ningún
vínculo de parentesco, ni lingüístico ni cultural, resultado del intenso y
creciente mestizaje biológico entre ellas. Condicionada por las relaciones
establecidas en la actividad productiva, en pueblos y ciudades, bateyes
de ingenios y cafetales, el desarrollo de los oficios y las artes, la esclavitud
doméstica, la formación y el desarrollo de los cabildos africanos, los
batallones de pardos y morenos integrados por hombres libres. Este es
un proceso étnico fundamental para el origen de lo cubano, que resume
y sintetiza cualitativamente todos los procesos étnicos de la etapa.
La asimilación étnica entre el componente hispano (canario)
y el componente aborigen. Se desarrolla durante el proceso de
asentamiento inicial y colonización rural en antiguas vegas indígenas
para aprender a cultivar el tabaco y la preservación de sus elementos
culturales, que asimilan los canarios y sus descendientes para adaptarse
y transformar el medio.
La fusión étnica entre el componente aborigen, el componente
hispano (canario y peninsular) y el componente africano. A través
del cultivo tabacalero y en las relaciones socioculturales que este supone. Esta
fusión conduce a la formación de un campesinado integrado también por
negros y mulatos libres, en la actividad industrial azucarera, en el comercio
y en los oficios propios de las zonas rurales. Los componentes hispánicos
desempeñan un papel decisivo porque los canarios asimilan por convivencia
modos y costumbres aborígenes, tanto los canarios como los peninsulares
pobres, junto con los africanos y los descendientes de todos ellos participan
en el poblamiento y la cultura popular del campo cubano.
Los complejos procesos étnicos y multiétnicos que se mencionaron de forma
resumida son la base de la integración sociocultural que está presente en la
formación del criollo y se desencadenaron desde la propia conquista y colonización española. No se trata de la simple combinación de elementos étnicos
y culturales diferentes, sino de procesos graduales de asimilación, absorción
y fusión entre varias unidades étnicas que pueden estar emparentadas lingüística y culturalmente, pero también sin ninguna afinidad por sus orígenes
totalmente diferentes. Su interrelación, fusión o mezcla en el nuevo medio
natural provocó su modificación constante, su transformación cuantitativa
con el paso de generaciones hasta alcanzar una nueva cualidad: lo criollo.
28
CAPÍTULO 1
Reflexiona
El elemento sobresaliente en la formación del criollo lo aportó la cultura hispana,
como base integradora de las diferentes culturas que coexistieron en la Isla, por
su posición dominante y fuerte presencia en las generaciones de descendientes
nacidos en Cuba.
Los aportes culturales hispanos a la cultura criolla se manifestaron de
forma evidente. En los elementos de la cultura material (las instituciones
de dominación colonial, la estructura socioeconómica, los instrumentos de
trabajo y la tecnología, las viviendas en las ciudades y en el campo, el transporte, el vestuario y la alimentación) está presente la cultura hispana que es la
base, el modelo, el referente para crear la nueva sociedad que se transmite a
través de la lengua castellana y sus formas de comunicación gestual. De forma
similar ocurrió con los elementos de la cultura espiritual, donde las creencias
religiosas, la organización familiar, las costumbres y el modo de vida fueron, en
sus rasgos esenciales, herencia del componente hispano. Podemos ejemplificar
la influencia de algunas de las costumbres y el modo de vida hispanos en las
comunidades criollas: las relaciones de noviazgo y matrimonio, la alimentación
colectiva como símbolo de respeto hacia el padre que ocupaba la cabecera
de la mesa y para mantener la unidad familiar, las actividades relacionadas
con el culto católico como la asistencia a misa, el bautizo a los recién nacidos, las procesiones en los días de los santos patronos de cada pueblo, el
ritual mortuorio ( velorio y entierro) y las creencias relacionadas con la
muerte. Desde la primera mitad del siglo xvi, por el despoblamiento y el
aislamiento entre las localidades, se generalizó la costumbre de mantener
permanentemente un bohío con agua y leña en el centro de las haciendas
para auxiliar a las personas que transitaban por los caminos, así se desarrollaron las relaciones de hospitalidad que se arraigaron en el carácter y
posterior formación del pueblo cubano.
¿Sabías que…?
Ya para el siglo xviii el bohío había sido sustituido como vivienda por la población
criolla de entonces. Aparecía la casa colonial caracterizada por sus amplios portales
con abundantes columnas, el empleo de rejas que permitían la mirada hacia el
exterior, las mamparas que dejaban circular el aire en los ambientes interiores y el
arco de medio punto que es el componente más original de la arquitectura colonial
cubana. Es la materialización del estilo barroco presente en la ornamentación de
29
HISTORIA DE CUBA
las fortificaciones, las iglesias y los palacios donde resaltaron los contrastes de
luz con los vitrales de colores. Como ejemplos de estas construcciones están la
Catedral de La Habana, la Plaza de Armas y muchas de las existentes en ciudades
del interior de la Isla como Trinidad, Camagüey y Santiago de Cuba.
Resulta necesario reiterar que un aporte fundamental de origen hispánico
que hoy forma parte del etnos cubano es la lengua española que constituye la forma predominante de comunicación en Cuba y la mayor parte de
América hispanohablante.
También los aportes culturales hispanos recibieron la influencia de los
restantes componentes sociales y del medio insular. Por ejemplo, aprendieron
y mantuvieron la denominación de la fauna, la flora, los utensilios y los
lugares en la lengua aruaca, asimilaron costumbres alimentarias y formas
de preparación de los alimentos del aborigen y el africano.
Reflexiona
La sociedad criolla es una sociedad nueva, no es aborigen, ni africana ni española. Es el resultado de la transculturación, la mezcla de etnias y culturas en
constante proceso de transformación, que genera una nueva realidad, original
e independiente.
Saber más
El proceso de integración sociocultural se puede ejemplificar con la estancia, la
forma de explotación de la tierra, característica de la primera mitad del siglo xvi. En
la estancia se desarrollaron cultivos aborígenes como la yuca y el tabaco, además
de cultivos europeos como hortalizas y granos, se emplearon técnicas agrícolas
aborígenes y españolas. También se criaba ganado porcino y vacuno que fue
introducido en la Isla por los españoles. En ella convivían aborígenes, africanos
y españoles, los dos primeros como fuerza de trabajo y el último como usufructuario de la tierra y dueño de todo lo que se producía. Por lo tanto, existió una
mezcla de cultivos, de técnicas agrícolas y la convivencia de personas con distintos
orígenes étnicos y culturales, elementos que demuestran un activo intercambio
sociocultural. El destacado historiador cubano, el doctor Julio Le Riverend,17
señalaba que la estancia era la primera evidencia de transculturación en la Isla.
17
Julio Le Riverend Brusone: Problemas de la formación agraria de Cuba. Siglos
xvi-xvii, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1992, p. 29.
30
CAPÍTULO 1
Las familias establecidas en las primeras villas se multiplicaron progresivamente y, al tiempo, comenzó a existir una población criolla que superó a los
pobladores españoles. Las diversas actividades económicas y el nuevo modo
de vida fueron creando costumbres diferentes. Por ejemplo: se impuso como
alimento el ajiaco, nueva versión de la olla española, que surgió seguramente
por la falta de ingredientes europeos y la necesidad de utilizar los productos
disponibles en la Isla. Predominaba el casabe, “pan de la tierra”, en lugar del
pan de trigo y se comía mucho maíz en distintas formas.
Con el paso de las generaciones se hizo cada vez más fuerte la identificación
con el territorio donde habían nacido, apegadas a esa tierra donde vivían, a lo
más cercano, no conocían más allá de los contornos de su localidad o región
por las condiciones de aislamiento existentes, y el recuerdo de la tierra donde
habían nacido sus padres y abuelos era cada vez más lejano.
El vínculo con el territorio donde se nace, el sentimiento de identificación
con el lugar estable donde se crea la familia, además de las costumbres y las
tradiciones culturales nuevas que se incorporaron a las formas de actuar y
pensar del criollo son el punto de partida para la noción de patria y la diferenciación con los sentimientos e intereses de la hispanidad.
Desde el propio siglo xvi hasta el xviii, en las fuentes documentales,
se aprecian ejemplos de enfrentamiento entre las comunidades criollas
representadas por sus cabildos y el poder colonial por causa de injustificadas prohibiciones comerciales, excesivos tributos, injerencia de las
autoridades coloniales en las decisiones de los cabildos, intromisión de
los sacerdotes y funcionarios militares en la vida privada de los vecinos,
además de la represión de las autoridades coloniales y eclesiásticas contra
algunas de las manifestaciones culturales criollas. Las comunidades criollas se resistieron y defendieron enérgicamente el ejercicio de su poder
local ante las injerencias de la Corona y los gobernadores. La evidencia de
esta realidad se confirma en las demandas que, en el curso de los siglos xvii
y xviii, los cabildos presentaron ante la Real Audiencia de Santo Domingo,
el Consejo de Indias o el Rey, para que cesaran las decisiones coloniales que
vulneraban sus derechos. Establecieron disputas legales interminables y, en
algunos casos, llegaron a situaciones de desobediencia civil. Los elementos
mencionados son expresiones de la división que se profundizó a través del
tiempo entre las patrias locales de los criollos y la autoridad colonial. Estas
contradicciones abrieron el camino hacia un proceso de toma de conciencia
nacional que será realidad en la segunda mitad del siglo xix.
31
HISTORIA DE CUBA
Recuerda que…
Con la llegada de los Borbones al trono español en los inicios del siglo xviii se
revitalizó la política centralizadora de la metrópoli. Se estructuró una nueva organización política que tenía al capitán general como jefe político y militar. En
la base de esta nueva estructura político-administrativa se ubicaron los tenientes
gobernadores que asumieron funciones civiles y militares en las ciudades, en las
villas y en los pueblos de menos población eran designados tenientes a guerra.
Estos funcionarios representaban la máxima autoridad de la Isla y tenían poderes
ilimitados. Todos los cambios realizados tenían el objetivo de restarles poder y
autonomía a los cabildos criollos.
Con los hechos que se relacionan a continuación se ejemplifica el
antagonismo que separa, en el transcurso de tres siglos, a la colectividad
criolla del poder de la metrópoli.
La rebeldía de los bayameses en 1603
Desde los tiempos de la conquista americana, la Corona intentó
mantener una política centralizadora, en ella se basó la concepción del
Imperio español tanto en lo económico como en lo político. Esa fue su
intención cuando estableció una compleja estructura político-administrativa en sus colonias (gobernadores, cabildos, procuradores) y un
rígido monopolio comercial para impedir que otras potencias europeas
se beneficiaran con la riqueza americana. Cuba no tenía oro ni plata
como otras colonias del imperio, su importancia para la metrópoli radicaba en las contribuciones a la hacienda real con el pago de impuestos
y su privilegiada posición dentro del comercio colonial. La Habana era
el punto de llegada y salida de la flota, una función muy importante
dentro del monopolio comercial, que benefició a la ciudad. El sistema
de flotas, establecido por la Corona desde 1561, nació de la necesidad de
controlar los valiosos envíos de mercancías coloniales a la metrópoli y su
protección del ataque de corsarios y piratas. Las embarcaciones debían
navegar en grupos custodiadas por barcos de guerra. Como en el puerto
habanero se reunía toda la flota cargada de oro y plata para el regreso
a España se construyeron fortificaciones para su seguridad (figura 1.5).
32
CAPÍTULO 1
Fig. 1.5 Fortificación de El Morro
La estancia de la flota en La Habana constituyó una fuente de riqueza
para la ciudad. Se desarrolló la producción para sostener la alimentación de
los viajeros y todos los servicios que demandaba esta población (hospedajes,
tabernas, juegos, prostitución, entre otros). Aumentó la circulación monetaria,
además de la posibilidad de acceso a las mercancías que llegaban a la colonia
y la exportación de productos. El resto de las poblaciones del interior de la Isla
no tenían estas posibilidades, tuvieron que acudir al contrabando.
Cuba fue uno de los centros del contrabando más prósperos del área
del Caribe. Las villas de “tierra adentro” estaban obligadas al tráfico clandestino, porque el monopolio comercial español, su sistema de flotas y
otros mecanismos no permitían prácticamente las relaciones comerciales
entre La Habana y el resto de las villas. Las mercancías tardaban en llegar, en
cantidad insuficiente, a las necesidades de la población y tenían altos precios.
Por otra parte, los cueros de ganado vacuno eran muy bien pagados en el
mercado ilegal. Estas razones explican el auge del comercio de contrabando
desde la segunda mitad del siglo xvi y, en particular, a lo largo del siglo xvii.
En 1603, en Bayamo, los vecinos de esta localidad crearon un estado de
sublevación contra las autoridades coloniales que se habían propuesto,
mediante el envío desde La Habana del juez Melchor Suárez de Poago y un
grupo de soldados, acabar con el contrabando que se realizaba con filibusteros
a través del río Cauto.
El gobernador Pedro Valdés, comentando este suceso en una carta dirigida al rey Felipe III, emplea el término “gente de la tierra”. Fue la primera
referencia, confirmada documentalmente, a una comunidad de personas
que comenzaba a diferenciarse del peninsular, una marcada distinción entre
33
HISTORIA DE CUBA
el hombre de padre español (canario, andaluz, catalán, vasco o gallego) nacido
en Cuba, que se reconoce como “natural”, y el inmigrante español. La “gente
de la tierra” defiende sus intereses e impide que las autoridades coloniales
puedan evitar el contrabando que se desarrollaba por todos los vecinos.
Las sublevaciones de los vegueros (1717, 1720 y 1723)
El tabaco, producto autóctono de la Isla y uno de sus emblemas distintivos,
se fue imponiendo en el gusto de los consumidores y aumentó su demanda
en el mercado internacional. La Corona estableció su control para obtener
mayores ganancias en su comercialización. En abril de 1717 se estableció el
monopolio o estanco del tabaco, a través de una Factoría que radicaba en La
Habana y tenía dependencias en Trinidad, Sancti Spíritus, Bayamo y Santiago
de Cuba. La Factoría realizaba las compras, ponía los precios, comercializaba
el producto y estimulaba el cultivo de variedades determinadas de acuerdo
con la demanda europea. Se excluía a cualquier comprador libre y se prohibía
vender el tabaco que no había sido comprado, este tenía que ser quemado.
El descontento fue aumentando, sobre todo en el occidente de la Isla,
donde los vegueros fueron los más afectados, además de comerciantes,
molineros y sacerdotes.
Saber más
En aquellos tiempos una de las formas de consumo del producto (tabaco) era el rapé
o polvo de tabaco, muy demandado por la aristocracia europea. En sus actividades
sociales los aristócratas lo olían para provocarse estornudos y exhibir sus finos pañuelos.
Estallaron tres sublevaciones (1717, 1720 y 1723) en contra del estanco
del tabaco que expresaron la contradicción de intereses entre los vegueros
y la metrópoli. Este campesinado se distinguía de otros sectores sociales,
porque era capaz de enfrentar las disposiciones de la metrópoli para
defender sus intereses.
Las milicias criollas ante la invasión británica de 1762
La toma de La Habana por los británicos fue un acontecimiento importante
dentro de las contradicciones entre las potencias europeas, que rivalizaban por
ampliar sus dominios coloniales y el comercio de esclavos. La Corona británica
34
CAPÍTULO 1
ambicionaba a Cuba por su estratégica posición geográfica, era la avanzada
defensiva del Imperio español en América, y la prosperidad económica que
lentamente había alcanzado.
¿Sabías que…?
La Habana que tomaron los británicos en 1762 ya era una rica y populosa ciudad
de aproximadamente 50 000 habitantes, la tercera del continente americano
después de México y Lima, y el más importante de todos los puertos americanos.
Cuando las milicias criollas, integradas por blancos, negros y mulatos libres,
se enfrentaron al invasor británico, defendían todo lo suyo: la tierra donde
habían nacido, sus familias y propiedades, su “patria chica” representada en su
localidad o región, su religión, lengua, costumbres y tradiciones. Este sentido
de pertenencia se manifestó en la valentía demostrada por José Antonio
Gómez de Bullones (Pepe Antonio), regidor del cabildo de Guanabacoa,
que al frente de una partida de milicianos hostilizó con sorpresivos y rápidos
ataques a las tropas británicas. Otros jefes como Luis de Aguiar, Agustín de
Cárdenas y Laureano Chacón, acompañados por negros y mulatos criollos,
mantuvieron una conducta similar. Una actitud diferente asumió la tropa
española ante la superioridad británica. Además de la incompetencia que
demostró la oficialidad para organizar la defensa, se manifestó su cobardía. La
excepción fue Luis de Velasco, oficial que se mantuvo al mando de las fuerzas
españolas hasta morir durante el asedio británico a la fortaleza de El Morro.
Además de estos ejemplos, que demostraron la diferenciación de intereses
y actitudes entre criollos y peninsulares, se pueden mencionar otros que
evidenciaron el avance y la consolidación de la sociedad criolla en el siglo xviii:
■
La fundación de la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo
de La Habana (1728). Establecida por los sacerdotes dominicos, representantes del clero criollo, demostró el interés de los sectores dominantes
criollos de invertir capital en un centro de estudios dedicado a formar
los profesionales que responderían a los intereses de la sociedad criolla.
Se debe destacar que desde 1722 se había fundado el Seminario de San
Basilio el Magno, en Santiago de Cuba y el Seminario de San Carlos y
San Ambrosio (1773), en La Habana. De estos centros de estudios el que
representó un salto en la formación de la nueva generación de criollos
35
HISTORIA DE CUBA
■
■
fue el último de ellos, por el empleo de métodos de enseñanza más
modernos utilizados por el sacerdote José Agustín Caballero.
La fundación de la Real Compañía de Comercio de La Habana
(1740). Es otro ejemplo evidente de la consolidación de la sociedad
criolla, porque esta compañía comercial tendría el privilegio de
controlar todo el comercio de importación y exportación de la Isla.
Fue la única que se estableció directamente en una colonia y para el
beneficio de una ciudad americana (La Habana). Los comerciantes y los
productores de Cuba aportaron más del 50 % del capital inicial para
su fundación. Este aspecto demuestra que los criollos, vinculados a los
comerciantes metropolitanos, tenían el capital suficiente para dominar
la actividad comercial.
Las obras de los primeros historiadores criollos. Uno de los elementos
más significativos en la literatura, que se desarrollaba lentamente, fue la
demostración de las raíces del criollo que estuvo presente en la obra de los
primeros historiadores. En sus historias relataron con orgullo el surgimiento
y la evolución de “la patria local”; estas fueron muy descriptivas y poco
valorativas como las enjuició la Sociedad Económica de Amigos del País,
pero manifestaban las raíces autóctonas del pueblo cubano. José Martín
Félix de Arrate escribió en 1761 Llave del nuevo mundo. Antemural de
las Indias Occidentales. La Habana descripta: noticias de su fundación,
aumentos y estado; Ignacio José de Urrutia y Montoya elaboró en 1787
Teatro histórico, jurídico, político y militar de la isla Fernandina de Cuba
y principalmente de su capital La Habana, y el obispo Pedro Agustín
Morell de Santa Cruz escribió en 1768 Historia de la isla y catedral de
Cuba, que recogía especialmente la historia eclesiástica. Ninguna de estas
historias contó con la aprobación del gobierno colonial y mucho menos
el proyecto de elaborar una historia de la Isla que recopilara de forma
ordenada y sistemática todos los acontecimientos registrados desde sus
orígenes, lo que fue obstaculizado por las autoridades coloniales porque
se valoraron las consecuencias políticas que podía tener una obra que
afianzara las raíces autóctonas del pueblo cubano.
No hemos mencionado que estos pasos iniciales de la literatura y las
publicaciones en la Isla fueron posibles por la introducción de la imprenta
en La Habana, en 1723 y Santiago de Cuba, en 1792. El primer periódico
oficial en La Habana fue La Gaceta (1764) con anuncios, noticias, pero la
primera publicación periódica de importancia fue El Papel Periódico de
36
CAPÍTULO 1
■
La Havana, fundado en 1790, que ofrecía informaciones muy variadas
(económicas, políticas, literarias, científicas hasta partes meteorológicos
y críticas de las costumbres). Algunos de sus principales redactores fueron
los criollos José Agustín Caballero de la Torre, Francisco de Arango y
Parreño y Manuel de Zequeira, que desde sus páginas reafirmaron la
personalidad y el sentimiento nacional en formación.
La fundación de Sociedades Económicas de Amigos del País. Alentadas por el interés de la Corona para desarrollar económicamente las
colonias, se fundaron por primera vez en Santiago de Cuba (1787) y La
Habana (1793), más tarde se extendieron a otras ciudades del país, pero
realmente se desarrollaron en la región occidental. Esta institución abrió
nuevas perspectivas para la vida económica y cultural ya que se ocupó
de elevar el nivel de instrucción de la población e incorporó mejoras
en el sistema de enseñanza. Es preciso destacar que en ella figuraron
un grupo de personalidades criollas que impulsaron el avance cultural
en general.
La sociedad criolla, que surgió desde el siglo xvi, a partir del proceso de
conquista y colonización hispana, se organizó durante el siglo xvii y se consolidó en el siglo xviii. Era una sociedad nueva, no era aborigen, española o
africana, sino el resultado de un proceso gradual de interrelación étnica y
multiétnica de diversos componentes sociales en un nuevo medio natural.
Nacieron y lentamente se desarrollaron en este período las que serían las
grandes industrias de la Isla (tabaco y azúcar), se acumularon riquezas, tomaron
características más firmes las clases y los sectores sociales que representaban
el mundo del criollo que se estaba configurando, recreado artísticamente
en Espejo de Paciencia.18 El proceso de interrelación étnica y cultural de los
componentes sociales avanzaba para dar paso a una colectividad con intereses
y sentimientos propios, que se diferenciaba por “ser de la tierra”. Las patrias
locales de los criollos se enfrentaban a la autoridad colonial porque cada
día se acentuaba más la división entre los intereses y sentimientos de las
comunidades criollas y la hispanidad.
18
Espejo de Paciencia, poema escrito por el canario Silvestre de Balboa Troya y
Quesada en 1608, es considerada la primera obra de la literatura cubana. En
ella se expresa la mentalidad del criollo, la fuerza que toma el sentimiento de la
patria y el orgullo que siente por su tierra.
37
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
La sublevación de los bayameses, la de los vegueros, la actitud de las milicias
criollas ante la invasión británica, las demandas que formularon los criollos ante
tribunales de justicia en contra de las disposiciones coloniales que atentaban
contra la autonomía de sus gobiernos municipales o patrias locales, la fundación
de un centro de estudios superiores y una compañía comercial que respondían a
los intereses de la sociedad criolla fueron hechos que expresaron claramente las
contradicciones de intereses de esa colectividad en formación con el poder de la
metrópoli. La sociedad criolla respondía a sus elementos autóctonos y era capaz
de rechazar las imposiciones coloniales. Todo esto representó los gérmenes de
la nacionalidad cubana que se estaba gestando.
Comprueba lo aprendido
1.
Interpreta lo expresado por José Martí en el fragmento de “El Padre
las Casas” y valora lo que representó la conquista y la colonización
españolas para las comunidades aborígenes.
2.
Resume del libro de texto las características esenciales de los diferentes
componentes sociales: aborígenes, europeos y africanos, que intervinieron
en el proceso de formación del pueblo cubano.
3.
Argumenta con tres elementos la afirmación siguiente: El concepto de
criollo une, en una misma definición, al descendiente de africano, de
aborigen o de europeo.
4.
Selecciona una manifestación cultural de las mencionadas en el texto
que exprese los sentimientos autóctonos del criollo en este período.
5.
El prestigioso antropólogo cubano Fernando Ortiz en su obra Contrapunteo
del tabaco y el azúcar, referido al proceso de transculturación expresa:
“Es un proceso complejo de integración sociocultural […] proceso gradual de asimilación, absorción y fusión entre varias unidades étnicas”.
Redacta un texto explicativo donde reveles la relación entre los conceptos
transculturación, criollo y nacionalidad.
38
CAPÍTULO 1
6.
¿En la historia de tu localidad están presentes acontecimientos, personalidades o procesos que se mencionan en el texto? Investiga y establece
la relación entre la historia de la localidad donde vives y los contenidos
que se abordaron en este epígrafe.
Desafío
1.
Argumenta la siguiente afirmación: “A mediados del siglo xviii la
sociedad criolla había logrado consolidarse. Estaban sentadas las
bases para el desarrollo de sus renglones productivos fundamentales.
Los criollos habían logrado enfrentar medidas restrictivas del poder
colonial para proteger sus intereses y además evitar que la Isla fuera
dominada por potencias que impondrían otra cultura”.
1.2 La sociedad esclavista en la primera
mitad del siglo xix. Las ideas y su influencia
en el proceso de formación de la nacionalidad
y la nación cubanas
En la primera mitad del siglo xix la sociedad colonial criolla, que se ha
conformado lentamente a partir del siglo xvi hasta consolidarse en el siglo
xviii, comienza a tomar una nueva imagen. En la sociedad esclavista los procesos económicos, las ideas políticas, el modo de vida y la creación artística
que la caracterizan tienen mayor dinamismo y complejidad. En ella se reafirma la presencia de elementos propios, autóctonos, resultado de la fusión
criollo-hispano-africana, del proceso de integración sociocultural que sigue
desarrollándose gradualmente y hace más evidentes las diferencias con los
intereses de la metrópoli. Las ideas marcan el camino hacia la formación e
integración nacional.
¿Por qué la sociedad criolla de los siglos xvi y xvii se transforma en una sociedad esclavista a finales del siglo xviii? ¿Qué cambios se producen en la economía
y en la sociedad criolla a finales del siglo xviii? ¿Qué factores motivan estos
cambios? ¿Qué caminos sigue el pensamiento criollo en la sociedad esclavista?
¿Cómo se manifiestan las diferentes tendencias ideológicas ante la formación
e integración nacional? ¿Qué personalidades se destacan como exponentes
del pensamiento criollo en torno a la nacionalidad y la formación nacional?
39
HISTORIA DE CUBA
Transformaciones económicas y sociales en la Isla durante
la primera mitad del siglo xix. El auge y la crisis
de la plantación: su repercusión en la sociedad
La sociedad esclavista cubana fue el resultado de importantes transformaciones en la economía y la sociedad criolla que se desarrollaron desde
mediados del siglo xviii y alcanzaron su punto culminante a finales de ese
siglo. Estaban vinculadas a un conjunto de acontecimientos internacionales
que provocaron un aumento de la demanda de productos tropicales en los
principales mercados del mundo. Productos como el azúcar, el café y el tabaco
se convirtieron en los más cotizados.
Para la producción azucarera cubana tuvo importancia significativa uno de
esos acontecimientos: la Revolución de Haití que se inició en 1790. El estallido
de la revolución en esta colonia francesa provocó la ruina de sus plantaciones de azúcar y café, por lo tanto, perdió su condición de primer exportador
mundial de azúcar y uno de los más importantes de café y cacao.
Recuerda que…
A finales del siglo xviii y principios del xix se produjo la inmigración franco-haitiana como resultado de la revolución esclava en la colonia francesa. Colonos
franceses cargaron con sus dotaciones de esclavos y arribaron a Cuba por la
región oriental donde se asentaron y desarrollaron su economía cafetalera y
cacaotera. Se dice que entre 1789 y 1805 la ciudad de Santiago de Cuba recibió 20 000 refugiados. Con el tiempo estos franco-haitianos fueron poblando
otras regiones de la Isla. Esta inmigración tuvo una importante influencia en
el desarrollo económico, cultural y social de la región oriental de Cuba. Fueron
el soporte principal del auge del cultivo y la producción de café y cacao, trasladando todo el conocimiento y la práctica para alcanzar los altos rendimientos
que obtenían antes en Haití. Incorporaron a la sociedad colonial la lengua
creole,19 la formación familiar y la educación en su seno, sus bailes y cantos, la
religión, sus creencias, las costumbres, la forma de construir la vivienda rural,
la artesanía. Fue un amplio espectro de elementos culturales que se sumó al
proceso de integración del pueblo cubano.20
Es una mezcla de varias lenguas africanas con el portugués, el español, el francés
y el inglés. El creole de Haití se estructuró en torno al francés. Se insertó en Cuba
como una forma opcional de comunicación desde la oleada migratoria de franceses y sus dotaciones de esclavos.
20
Graciela Chailloux Laffita: De dónde son los cubanos, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 2007, pp. 7-122.
19
40
CAPÍTULO 1
Cuba tenía la oportunidad de aprovechar esta situación internacional
favorable para su producción azucarera, si era capaz de producir lo suficiente
para satisfacer la demanda de los mercados, incluso de forma permanente.
¿Qué condiciones eran necesarias para este salto productivo? Pues, las que
existían en el occidente cubano, por sus buenos suelos para el cultivo, excelentes puertos para la exportación y la capacidad económica (capital) que tenía
la oligarquía criolla para invertir en el negocio azucarero: la construcción de
ingenios, la compra de la tecnología y esclavos.
Estas condiciones favorables fueron la base imprescindible para el rápido
desarrollo de la plantación. ¿Qué era la plantación? Una empresa económica
agrícola-industrial basada en el trabajo esclavo que producía azúcar para la
exportación al mercado capitalista mundial.
Saber más
La plantación azucarera estaba formada por dos partes, la agrícola y la industrial. La parte agrícola la integraban las plantaciones de caña de azúcar, montes
con reserva de leña, potreros para el mantenimiento de bueyes y caballos, el
batey y otras construcciones. En esta parte la fuerza de trabajo esclava tenía
una importancia especial porque se ocupaba fundamentalmente de la actividad
agrícola (siembra, corte y alza de la caña). La parte industrial era el ingenio,
donde se fabricaba el azúcar. Estaba integrada por las diversas secciones del
proceso productivo: el trapiche, la casa de calderas, la casa de purga y el secado.
En el ingenio (figura 1.6 a y b) también estaba presente el trabajo esclavo junto
al trabajo libre o asalariado, de personas especializadas en la elaboración del
azúcar como maestros de azúcar, puntistas, etcétera.
a
b
Fig. 1.6 Ingenio azucarero: a) Ingenio Guinía de Soto;
b) vista general tomada desde la loma de la Vigía, Trinidad
41
HISTORIA DE CUBA
También el café se desarrolló en plantaciones, con las características
propias de este cultivo. A finales del siglo xviii aumentó su producción por
las condiciones favorables que provocó la Revolución de Haití. Mientras la
industria azucarera se extendía por las zonas llanas de occidente, el cultivo del
café avanzó por las zonas central y oriental; de la región Habana-Matanzas
se desplazó hacia las zonas altas centro-orientales, donde recibió el impulso
de emigrados franceses que aplicaban nuevas técnicas de cultivo.
Las principales zonas cafetaleras se localizaban en Trinidad, en la zona
montañosa del norte y noroeste de Santiago de Cuba, y algunas en la región occidental. En la primera mitad del siglo xix el café ocupó el segundo
renglón de exportación en la Isla, hasta que comenzó a declinar por un
conjunto de factores. El más importante fue la competencia internacional.
Fig. 1.7 El corte de la caña, de Víctor Patricio Landaluze
El desarrollo acelerado de la plantación en su etapa de auge provocó
importantes transformaciones económicas (figura 1.7). En primer lugar,
cambió la estructura productiva. La expansión de la plantación incorporó
amplias zonas a la producción de azúcar y café para la exportación. Un
número importante de haciendas ganaderas occidentales se transformaron
en plantaciones porque eran las explotaciones agrarias más productivas
y las que proporcionaban mayores ganancias a sus propietarios. El paisaje
de la región occidental cambió, dominaban los campos plantaciones e
42
CAPÍTULO 1
ingenios que quedaron en la memoria histórica con los grabados de
Eduardo Laplante en El Libro de los Ingenios (1858). Este proceso no
significó la desaparición de las formas tradicionales de explotación de
la tierra, también se mantuvo la pequeña propiedad (vegas tabacaleras,
sitios de labor y potreros para la ganadería).
La pequeña propiedad era necesaria porque abastecía a las poblaciones
que se formaban con la expansión azucarera, pero el ritmo de crecimiento
económico de la Isla lo determinaba la plantación de azúcar y café, por
las ganancias que proporcionaban a sus propietarios. Esta característica
explica que una parte significativa de los hacendados ganaderos occidentales se transformaran en plantadores azucareros y cafetaleros. Los
cambios no llegaron a toda la Isla, amplias zonas del centro y del oriente
cubano mantuvieron la estructura agraria acostumbrada, sus grandes
haciendas ganaderas con uso extensivo de la tierra, poco productivas.
También se conformaron regiones socioeconómicas: Occidente,
Centro, Puerto Príncipe y Oriente, que se diferenciaban por su capacidad exportadora en los principales productos (azúcar, café y tabaco) y
el desarrollo de otras producciones (ganado, productos alimenticios,
talleres y comercios en las ciudades). Cada región se especializaba en
determinadas producciones y esto influyó en sus características poblacionales. Se destacaba Occidente como la región de mayor dinámica de
crecimiento, con más ingenios, dentro de ellos los semimecanizados,
que permitían mayor producción y exportación, más cafetales, sitios de
labor, vegas, potreros y esclavos.
Otros nuevos elementos que se deben tener en cuenta fueron el desarrollo de la tendencia al predominio de la producción azucarera dentro
de las exportaciones de la Isla y el mercado norteamericano como su
principal comprador.
Para mediados del siglo xix, en la década del cuarenta, aproximadamente, el comercio azucarero a nivel internacional comenzó a cambiar.
Se desarrollaba la producción de azúcar de remolacha en Europa, de
azúcar de caña y remolacha en Estados Unidos y también en nuevas áreas
coloniales asiáticas. Con el aumento de la producción azucarera en el
mercado internacional disminuyó la demanda y los precios descendieron.
¿Qué significación tuvo este hecho para la producción azucarera de la Isla?
Demostró que la situación internacional no era favorable para la producción azucarera cubana. La Isla no estaba sola en el mercado mundial
43
HISTORIA DE CUBA
como a finales del siglo xviii y tenía que enfrentar la competencia remolachera europea y de otras áreas azucareras.
Para contrarrestar la competencia había que elevar la producción, su
calidad y reducir los gastos del proceso productivo a través de innovaciones técnicas. La modernización de los ingenios implicó la inversión
de más capital para la compra de tecnología y esclavos. El aumento de
la capacidad industrial del ingenio y su productividad requerían de más
esclavos y la intensificación de su explotación, ambos factores incentivaron las sublevaciones. Los dueños de ingenios necesitaban más capital en
el momento en que se reducían sus ganancias por la disminución de las
ventas y los precios del azúcar.
En medio de esta situación compleja aumentaron las presiones de Gran
Bretaña sobre España para que eliminara la esclavitud en sus colonias.
Esta posición abolicionista británica respondía a su desarrollo capitalista
que necesitaba ampliar mercados y consumidores para su producción industrial. Recordemos que el esclavo no tiene poder adquisitivo. Por otra
parte, tenían intereses coloniales en el continente africano, necesitaban
apropiarse de las materias primas y explotar su fuerza de trabajo. La trata
esclavista reducía su población.
El resultado de la política abolicionista británica fue la disminución del
comercio negrero y el aumento del precio de los esclavos. Se manifestaba la
crisis de las relaciones esclavistas. Se buscaron alternativas para resolver la
falta de esclavos, de ellas se destacaron las facilidades para la inmigración
blanca (castellanos, andaluces, gallegos, canarios, extremeños), pero estas
personas se ubicaron en diferentes ocupaciones, no resistieron el rigor del
trabajo en la plantación. También se contrataron chinos y yucatecos, que
fueron sometidos a una terrible explotación, pero tampoco resolvieron
el problema de falta de mano de obra.
Saber más
Los plantadores esclavistas apelaron a la contratación de mano de obra procedente
de China. Esta inmigración comenzó en 1847 cuando desembarcó el primer grupo
de contratados chinos (los culíes) que eran en su mayoría campesinos con una
edad promedio de 25 años. Fueron sometidos a un régimen de trabajo similar a la
esclavitud por los malos tratos y las pésimas condiciones de vida, y se emplearon
en diversas ocupaciones, generalmente su destino laboral fue las plantaciones
de caña en las regiones occidental y central.
44
CAPÍTULO 1
Solamente los grandes productores azucareros podían pagar los precios
tan altos que tenían los esclavos en este momento, aspecto que provocó la
disminución de sus ganancias y diferencias entre los productores, los que podían pagar los altos precios de los esclavos y los pequeños productores que ya
no los podían comprar. La esclavitud iba desapareciendo lentamente del resto
de las actividades productivas en la Isla, pero se mantenía en la plantación
azucarera y en el servicio doméstico.
¿Qué repercusión tuvo en la sociedad colonial el auge y la crisis de la plantación? Estas transformaciones económicas provocaron cambios profundos
en la composición demográfica de la población. En la etapa de auge de la
plantación creció rápidamente la población por la introducción masiva de esclavos, que eran explotados intensivamente. La inmigración forzada africana
fue la vía más rápida y la única posible para garantizar la fuerza de trabajo
en las plantaciones de los ingenios y cafetales.
¿Sabías que…?
Es difícil calcular la cantidad exacta de africanos introducidos en la Isla, el estimado
más aceptado hasta el momento es el de 1 300 000, cifra que dice por sí sola el
impacto económico, social, biológico y cultural que significó la trata esclavista.
La esclavitud se generalizó a toda la actividad productiva (agraria, servicios, oficios). Fue su base fundamental, por lo que toda la población estaba
comprometida con la esclavitud en mayor o menor medida. Era una sociedad
esclavista y por eso cualquier proyección económica, política o social tenía que
tomar en cuenta la presencia de la esclavitud.
También influyó en la composición poblacional la inmigración libre
europea (blanca hispana), estimulada para contrarrestar el peligro que
representaba el aumento de la masa de esclavos, así como para desarrollar
el campesinado que debía garantizar las producciones complementarias a
las plantaciones. La presencia permanente de la inmigración blanca hispana
tuvo una influencia marcada en la población criolla, porque sus relaciones
familiares y culturales con los inmigrantes españoles permitieron renovar
y fortalecer los vínculos con la metrópoli, aunque esto retrasaba el proceso
de formación nacional.
La masiva trata esclavista y la inmigración europea recién llegada, sin
raíces en el medio social y cultural criollo, enriquecieron y retrasaron el
proceso de integración sociocultural, base para el proceso de formación
45
HISTORIA DE CUBA
nacional. Lo enriquecieron por los aportes culturales de africanos y europeos,
componentes básicos en la formación del pueblo cubano.
Por otra parte, la esclavitud estableció barreras y condicionó una sociedad
compleja con una estructura clasista y estamental muy rígida. No solo
existía la división en clases y sectores sociales, sino en estamentos raciales
(blancos, negros y mulatos libres y esclavos). El color de la piel tenía un
peso determinante en la sociedad esclavista, por lo que gran parte de
la población consideraba a los esclavos como un elemento ajeno a ella.
La población blanca, al tener mayor peso demográfico y representación
social, disfrutó de una hegemonía política y cultural absoluta sobre el
estamento de negros y mulatos libres y la masa esclava. Este es un elemento
que demoró el proceso de integración sociocultural.
Reflexiona
Para la existencia de la nacionalidad y la formación nacional era imprescindible
un alto grado de integración social y cultural, que solo se lograría cuando existiera una comunidad de intereses entre las clases y los estamentos étnicos que
conformaban la sociedad. La sociedad esclavista negaba estos presupuestos por
las marcadas diferencias que establecía.
Los propietarios de ingenios y cafetales, los plantadores esclavistas, tenían
que someter a la gran masa de esclavos africanos. Aplicaron mecanismos para
borrar la cultura y los valores culturales de estos grupos humanos, y facilitar
su explotación. Los esclavos se refugiaban en su cultura como recurso de
identidad y supervivencia, por tanto, los aportes culturales africanos fueron
el resultado de la lucha por preservar sus valores identitarios.
¿Qué mecanismos utilizó la burguesía esclavista para eliminar los valores
culturales africanos? Diferentes etnias, la edad, el sexo, la alimentación, el
vestuario, la vivienda y el trabajo extenuante.21
Conformaban sus dotaciones con esclavos de etnias diferentes, procedentes
de diversas regiones africanas que hablaban distintas lenguas, tenían creencias
religiosas diferentes y en algunos casos con sentimientos de hostilidad entre
sí. Trataban de impedir la solidaridad y estimular la división, para que lo único
común que tuvieran todos en aquella sociedad esclavista, que los explotaba
y discriminaba, fuera ser esclavos y negros.
21
Manuel Moreno Fraginals: Aportes culturales y deculturación, Ed. Pablo de la
Torriente, La Habana, 1995, pp. 9-39.
46
CAPÍTULO 1
Preferían al esclavo joven (de 15 a 20 años), porque el sistema de trabajo
intensivo exigía hombres jóvenes y fuertes, eran los más productivos, con
vida más larga, los menos cultos. En los jóvenes era más fácil borrar los
elementos culturales originales y fijar los patrones de la plantación, porque
tenían menos incorporadas las tradiciones de sus pueblos. Los esclavos
de mayor edad presentaban más dificultades de adaptación al trabajo,
era más difícil borrar su cultura original y su memoria histórica. Así, la
población de las plantaciones se caracterizaba por estar conformada en
su mayoría por hombres jóvenes, existía poca presencia de las mujeres,
los niños y los ancianos.
¿Sabías que…?
El bajo porcentaje de las mujeres implicó un elevado índice de masculinidad,
situación que se mantuvo hasta que la trata entró en crisis y se compraba todo
tipo de esclavos. La poca presencia de mujeres obedecía a razones productivas
(baja productividad, costo de la procreación porque se producían muchas muertes por parto, la elevada mortalidad infantil y la crianza impedía el trabajo de
la madre), lo que significó prácticamente la eliminación de la vida sexual en las
plantaciones, constituidas por hombres solos.
Muy poco de las costumbres alimentarias africanas llegó a América porque
la alimentación de las dotaciones esclavas estuvo determinada por los precios
de los productos en el mercado, su almacenamiento y el traslado, además de
las costumbres alimentarias de la época. A los esclavos se les suministraba
diariamente una determinada cantidad de alimento para cumplir el trabajo y
asegurar su subsistencia, dos comidas con abundante arroz o harina, alejada
de los gustos y sabores africanos.
Con la vestimenta de los esclavos comenzó la producción de ropa barata
para las plantaciones, caracterizada por un mínimo de piezas y costura de las
prendas; todos los esclavos eran vestidos de forma similar. Se eliminaron aquellos elementos que los pudieran diferenciar, salvo las marcas o señas tribales
que no se podían borrar (tatuajes, dientes limados, etcétera). La tradición
artesanal del vestido y los adornos africanos, prácticamente, se perdieron en
las plantaciones.
Para lograr la incomunicación y la estrecha vigilancia sobre los esclavos,
estos tenían como vivienda el barracón, todos iguales, sin elementos diferenciadores, algo ajeno a su mundo original.
47
HISTORIA DE CUBA
Saber más
El barracón era un lugar de condiciones antihigiénicas y carcelarias, sin ventanas
y con una sola puerta, que permanecía cerrada con candado por las noches para
impedir la fuga de los esclavos.
El trabajo en la plantación extendió la jornada laboral (18 h), además de
otras tareas en el ingenio. La esclavitud en las plantaciones tenía características
diferentes a la establecida en los siglos anteriores, ahora la explotación del
esclavo era intensiva y extensiva. El esclavo no podía reponer totalmente las
energías gastadas. Al cansancio diario se le sumaba la fatiga acumulada, que
disminuía su capacidad laboral y provocaba su envejecimiento prematuro, por
eso las dotaciones de las plantaciones tenían que reponerse constantemente. El
esclavo ocupado en una actividad hasta el límite de su resistencia física perdía
su condición humana, era un instrumento de trabajo comprado en el mercado
con determinada productividad y durabilidad. En esas condiciones era más
difícil la comunicación y la interacción entre ellos; el trabajo extenuante fue
un factor para desarraigar la cultura.
Reflexiona
A pesar de todos los esfuerzos por eliminar los valores culturales y la relación entre
los esclavos, mediante el estímulo de la división, se estableció la relación solidaria
entre aquellos seres humanos obligados a convivir bajo una explotación implacable,
a los que se les impuso patrones de vida, trabajo, alimentación, vestido y vivienda
con una finalidad productiva, tratando de borrar su identidad cultural. Los esclavos
encontraron alternativas para su supervivencia y para mantener sus valores culturales. Lograron establecer vías para la comunicación secreta entre ellos y transmitirse
informaciones importantes como, por ejemplo, las posibilidades para escapar.
Un aspecto importante que debe considerarse también es el lugar que
ocupaban los esclavos en la sociedad. De acuerdo con el trabajo que realizaban dependía el grado de integración al contexto social. Los esclavos de
plantaciones tenían una relación con el medio muy limitada por su explotación
intensiva y el aislamiento en el barracón. Otra situación era la de los esclavos
agrícolas, puesto que mantenían un vínculo directo con el amo y el entorno
social donde se encontraba la hacienda o el sitio donde trabajaban. En el caso
de los esclavos domésticos, estos convivían con sus amos en las ciudades o en
el campo a pesar de su condición subordinada. Realizar unas u otras ocupaciones les permitía diferentes niveles de comunicación entre ellos, así como
de adaptación e integración a la sociedad.
48
CAPÍTULO 1
Reflexiona
Independientemente de los esfuerzos para eliminar la cultura africana, no se
pudo impedir que muchos de sus rasgos se transmitieran a la cultura dominante
de origen hispánico, se fundieran con ella y, progresivamente, formaran parte de
la cubanía en formación, fenómeno donde estuvo presente, simultáneamente, la
relación de carácter biológico que desde tiempos tempranos condicionó el alto
grado de mestizaje que muestra hoy el pueblo cubano.
En la preservación de la cultura africana desempeñaron una función importante los cabildos africanos, instituciones de carácter religioso y de ayuda mutua
que agrupaban a africanos y sus descendientes de un mismo origen étnico.
Ellos lograron mantener vivas múltiples expresiones culturales, pero sobre todo
sus sistemas religiosos, que se mezclaron con los aportes de otras expresiones
religiosas como el catolicismo y el espiritismo. Existen en la actualidad varios
sistemas religiosos donde se destacan la Santería o Regla de Ocha y el Palo
Monte o Regla Conga que tipifican la religiosidad popular de los cubanos.22
Las prácticas religiosas ayudaron a conservar otras manifestaciones culturales
como los cantos, las danzas, la música, la literatura de asombrosa riqueza y
variedad (mitos, fábulas, leyendas, refranes, poemas, fórmulas rituales, en sus
lenguas originales o vertidas “al cubano”), infinidad de expresiones artísticas
que se transmitieron muchas de ellas a través de la tradición oral.
¿Sabías que…?
Nuestro léxico se ha enriquecido con el empleo generalizado de palabras que provienen de las lenguas africanas, por ejemplo: mayimbe (personaje importante), ecobio y
asere (hermano), terepe (crisis de histeria), jorokón (bocón, guapetón), ocambo (viejo),
ñampearse (morirse), tiki-tiki (chisme, enredo), chin-chin (lluvia fina intermitente).
También han llegado hasta nuestros días refranes que siempre aportan su pequeña
verdad a la sabiduría popular. Citamos algunos a manera de ejemplos:
El que nació para cabeza no puede ser cola.
No hay medicina buena para los años.
El perro tiene cuatro patas y solo sigue un camino.
Rabo corto también espanta mosca.
El rico compra esclavo pero no compra vida.
Buen corazón no repara la color.
Cuando no tenía decía dame; ahora que tiene, nunca dice toma.23
Rogelio Martínez Furé: Diálogos imaginarios, Ed. Letras Cubanas, La Habana,
1997, pp. 207-211.
23
Samuel Feijóo: El negro en la literatura folklórica cubana, Ed. Letras Cubanas,
La Habana, 1980, pp. 32-42.
22
49
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
La huella del componente africano en el proceso de formación nacional es considerable. Después de conocer las características que tomó la esclavitud del siglo xvi a
la primera mitad del siglo xix, el proceso de integración sociocultural, la transculturación donde lo africano fue un elemento esencial, estás en condiciones de valorar
el impacto de la inmigración forzada africana en la sociedad colonial. Su aporte
económico todavía puede observarse en la magnitud de los ingenios azucareros,
en cafetales, que fueron los grandes receptores de contingentes de esclavos, pero
también en la construcción de las fortificaciones, las mansiones y los palacios que
han resistido el paso del tiempo. La herencia africana nos llega en la música, con el
tambor y su percusión, sus cantos y bailes (la rumba, el guaguancó), su literatura y
religiosidad que llega hasta nuestros días por tradición oral fundamentalmente.24
Para caracterizar integralmente la sociedad esclavista es necesario reiterar
que la población estaba dividida en varias clases, sectores y grupos sociales,
formando una estructura piramidal en la que se manifestaban las grandes
diferencias existentes (color de la piel, posición económica y lugar de nacimiento). Se disfrutaba de todos los privilegios si se era blanco, rico y español.
En la cima de la pirámide se encontraban los grandes funcionarios, comerciantes y militares españoles, como sostenedores del poder colonial, además
de los poderosos propietarios de ingenios, cafetales, haciendas ganaderas y
comerciantes criollos, que constituían la clase dominante, generalmente, en
estrecha alianza con el poder colonial.
El sector de los ricos y poderosos esclavistas influyó notablemente en la
sociedad. Como parte de la clase dominante habían constituido familias de
sólido abolengo, que se sentían muy seguras de sí mismas no solo por su poder
económico, sino también porque eran dueñas de la cultura y se comportaban con auténtica superioridad en sus relaciones con el resto de los sectores
sociales. Las mansiones donde vivían (de estilo neoclásico, las casas fueron
más sólidas con el uso de la piedra, el mármol y el hierro), el mobiliario, su
vestuario siguiendo la moda europea, su amplia servidumbre doméstica, viajes
y refinamiento cultural son una muestra de su relevancia social.
Por debajo de los grandes esclavistas, en el centro de la pirámide social,
se situaban los sectores medios de la ciudad y el campo. La amplia gama de
intereses hacía contradictorias y disímiles las posiciones de las capas medias urbanas. En ella se encontraban los oficiales y la burocracia colonial, los pequeños
24
Alen Olavo: Música afrocubana. Música Cubana, Ed. Letras Cubanas, La Habana,
2009, pp. 13-16.
50
CAPÍTULO 1
y medianos comerciantes, los profesionales, los técnicos, los artesanos y los
campesinos. Este amplio rango económico-social de la clase media estuvo matizado por la presencia del factor racial, estamental, que las subdividió aún más.
La interrelación entre los factores de nacionalidad, raza, oficio y calificación
determinó divisiones internas entre estas capas, incluso entre personas que
ejercieron el mismo oficio o profesión. A los españoles se les ubicaban en los
lugares preferentes con respecto a los criollos, y al criollo blanco sobre el negro.
El blanco de alguna distinción o conocimiento que no nacía con fortuna tenía
que escoger entre las dos carreras posibles: militar o sacerdote. Existía otro
grupo de población blanca, fundamentalmente jóvenes, que no encontraban
empleo útil por el tradicional desprecio al trabajo manual, consideraban esta
actividad como “impropia” de blancos y quedaban a la sombra de las grandes
familias aristocráticas. La vivienda de la clase media era más modesta, con
mobiliario de construcción rústica, sin lujos y adornos. Su vestuario seguía la
moda, pero más sencillo, según le permitían sus recursos.
La base de la pirámide la constituían los esclavos, masa procedente de
diversas etnias y culturas africanas que convivían y se integraban gradualmente en la Isla, fuerza productiva fundamental de la sociedad esclavista,
como se ha mencionado anteriormente.
Los esclavos domésticos tenían la obligación de cocinar, hacer la compra de
los víveres en la plaza, lavar los carruajes y los caballos, limpiar los pisos, arreglar
la casa, lavar la ropa, servir la mesa, entre otras funciones. Las horas de labor
y descanso, así como los días de recreo y diversión, estaban reglamentadas.
Dentro del servicio doméstico, la diversidad de tareas y la habilidad que requerían algunas labores se fueron creando
diferentes categorías, que se desarrollaron ampliamente en este período:
la nodriza, el calesero, la costurera, el
sirviente, todos disfrutaban de ciertas
consideraciones o ventajas dentro de
su triste condición de esclavos.
La población esclava se refugió
en los cantos y los bailes típicos de
su nación, única diversión que le fue
permitida, para resistir su mísera condición. En las plantaciones tenían un
Fig. 1.8 Día de Reyes, de Víctor
día donde podían bailar y tocar el
Patricio Landaluze
51
HISTORIA DE CUBA
tambor, rememorar sus costumbres y tradiciones culturales africanas. En el
“Día de Reyes o Día de Diablitos” (figura 1.8) confraternizaban los esclavos.
Muchos de los cabildos usaron en sus fiestas sus deidades religiosas, pero al
prohibírseles por las autoridades coloniales adoptaron los santos del catolicismo que enriquecieron el panteón africano. El contenido religioso original se
mantuvo, cambiando solamente la forma (San Lázaro, en Babalú Ayé; la Virgen
de Regla, en Yemayá; Santa Bárbara, en Changó, por citar algunos ejemplos).
¿Sabías que…?
El quitrín y el calesero fueron dos elementos típicos de la sociedad colonial del período,
el primero como principal medio de transporte y el segundo como experimentado
conductor, ambos expresión de la opulencia de sus dueños (figura 1.9).
Para esta época dentro de la sociedad habanera existían costumbres que la caracterizaban. Con el
progreso urbano alcanzado a finales
del siglo xviii y la primera mitad del
siglo xix, que exhibía construcciones
como el Palacio de los Capitanes
Generales y el Templete, también
Fig. 1.9 Quitrín y calesero
el Palacio de Aldama, con las principales vías empedradas, el vecindario encontraba lugar de esparcimiento
en los paseos de la capital; por ejemplo, la Alameda de Paula (figura 1.10)
junto a la bahía, a ellos acudían por la tarde la población criolla y española.
Otra costumbre era asistir a la retreta. Todas las noches en la Plaza de
Armas una banda militar ejecutaba
variadas piezas musicales como marchas, contradanzas y fragmentos de
óperas ante una nutrida concurrencia integrada principalmente por la
aristocracia criolla y los sectores medios. En los alrededores se situaban
los carruajes, y una vez concluida la
interpretación musical se producía el
desfile hacia los cafés donde se conFig. 1.10 Alameda de Paula
versaba y consumía algún refresco.
52
CAPÍTULO 1
En la década del treinta del siglo xix se aprecia cómo el café va tomando
un lugar cada vez más importante, como establecimiento muy vinculado a
la vida de la comunidad, como un espacio de agrupación informal que se
insertaba en las costumbres de la época y contribuyó al proceso de formación
nacional. En esto intervinieron varios elementos como la generalización del
consumo de esta infusión en la población, el intercambio social espontáneo
en estos establecimientos, centros de reunión, de acuerdo con los sectores
sociales, donde se conversaba sobre temas del acontecer colonial.
Saber más
Esta infusión se convirtió en otro elemento diferenciador de nuestra identidad,
de la nacionalidad en formación. Juan Pérez de la Riva expresó que “después de
1830 tomar café tinto y comer arroz blanco con frijoles negros era una manera de
distinguirse de los españoles que preferían el chocolate, los garbanzos y la paella”.25
Otra de las costumbres eran las tertulias, actos de amistad y confianza entre
personas que mantenían relaciones de alguna intimidad, en ellas había un
poco de música, juegos y conversaciones donde se intercambiaban opiniones
sobre temas que variaban según los intereses de los participantes. A mitad
de la velada se repartía chocolate o café, refrescos y dulces.
¿Sabías que…?
Dentro de las tertulias más reconocidas estaban las ofrecidas por Domingo del
Monte. El movimiento cultural que promovía desde sus tertulias literarias llegaba
a un grupo numeroso de creadores y pensadores, que en toda la Isla expresaban
ya las diferencias entre la cultura criolla y la española.
El baile fue otra de las expresiones artísticas que gozó de amplia aceptación en la sociedad colonial. En la música la modalidad preferida era la
contradanza que llegó por la vía de la inmigración francesa y se acriolló de
inmediato aportando los primeros rasgos de nuestra nacionalidad en ella,
primero bailable y luego de concierto. De los cientos de contradanzas que
se crearon en el siglo xix fueron las de Manuel Saumell Robredo las más
conocidas. Este músico creó ritmos que evolucionaron en obras de otros
25
Juan Pérez de la Riva: La isla de Cuba en el siglo xix vista por extranjeros, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1981, p. 7.
53
HISTORIA DE CUBA
compositores (guajira, habanera, danzón, criolla y clave). Se convirtió en el
más solicitado en las fiestas y la historia de la música cubana le debe mucho a
este compositor que le imprimió un acento criollo, el sabor nacional presente
en sus ritmos que más tarde constituyeron lo más típico de nuestra música.
Es importante mencionar que a partir de 1840 surgieron instituciones
culturales en la sociedad colonial promovidas por la aristocracia y los sectores
medios de las comunidades criollas para reafirmar su presencia y hegemonía en estos espacios de agrupación informal. Se crearon las sociedades
culturales de instrucción y recreo, las sociedades filarmónicas (aficionados
a la música) que propiciaban diversidad de actividades: recitales de poesía
y música, representaciones teatrales, bailes, aprendizaje de idiomas, lectura
y escritura para los iletrados, estudios económicos, históricos y sociales de
las figuras intelectuales, entre otras. Pero existieron diferencias entre estas
instituciones fundadas en las principales ciudades de la región occidental
y de la región centro-oriental. Por ejemplo, en el Liceo Artístico y Literario
de La Habana, donde se reunían la aristocracia plantacionista y los sectores
medios criollos, se manifestaron muestras de apoyo al gobierno colonial y
repudio a los movimientos separatistas de orientación anexionista (Narciso
López). Muy diferente fue la orientación de las sociedades de recreo de la
región centro-oriental donde la divulgación de la ilustración y la cultura
criolla tuvo una motivación especial, la reafirmación de lo autóctono en
contraposición a lo hispano, así fue como se comenzó a recrear la vida cultural
y las aspiraciones patrióticas en las comunidades criollas del interior de la
Isla. En las sociedades filarmónicas de Bayamo y Santiago de Cuba ocurrieron
incidentes en 1851 con las autoridades coloniales, donde estaban involucradas personalidades que encabezarán el movimiento independentista en la
segunda mitad del siglo xix. Estas sociedades se convirtieron en escenarios de
violentas pugnas entre las autoridades militares y los criollos.
De forma paralela a la creación de las sociedades filarmónicas se fundaron
teatros en todas las poblaciones de la Isla. Sus fechas de fundación evidencian
que se estaba gestando un hecho cultural y social de extraordinaria importancia, no solo se creaban centros de entretenimiento y recreación cultural,
sino de expresión del sentimiento nacional. En La Habana se fundaron los
teatros Coliseo (1775), el Diorama (1828) y el Tacón (1838). En Manzanillo el
teatro de Manzanillo (1836), en Sancti Spíritus el Principal (1838), en Bayamo
el teatro Bayamo (1848), en Santiago de Cuba el teatro de la Reina (1850).
Una consecuencia directa del surgimiento del teatro fue la aparición de obras
54
CAPÍTULO 1
teatrales cubanas. Hasta ese momento las obras que se presentaban en escena
eran españolas o de otras nacionalidades, por lo tanto, empezó a surgir una
dramaturgia criolla entre 1837 y 1842. Las obras representadas en los teatros
expresaban las maneras de sentir y pensar de los criollos, así como en los giros
lingüísticos e idiomáticos afloraba el sentimiento nacional, pero lo más importante era que se había creado un diálogo criollo y personajes que representaban
la vida cubana, brillaba con luz propia el sentido crítico y aunque algunas obras
parecieran intrascendentes, en el fondo estaban los sentimientos nacionales.
El gobierno colonial prohibió las
manifestaciones de ese sentimiento
autóctono, para ello acudió a la
censura ejercida por los tenientes gobernadores o sus ayudantes, situación
que generó agudas contradicciones.
La censura se ensañaba con los autores criollos; por ejemplo, prohibía la
representación de obras de Gertrudis
Gómez de Avellaneda (figura 1.11),
excelente poetisa y dramaturga camagüeyana que fue considerada una
de las exponentes del romanticismo
en lengua castellana y en su obra, de
dimensión universal, estaban presentes las raíces de su patria natal. Estas
Fig. 1.11 Gertrudis Gómez
situaciones provocaron protestas y
de Avellaneda
abrían cada vez más la grieta que
separaba a criollos y españoles.
No podemos ignorar que en la sociedad de la época el desarrollo científico
avanzó bajo la influencia de instituciones especializadas que se crearon entre
1802 y 1842: el Jardín Botánico de La Habana, la Escuela de Parteras y la Escuela
Náutica; estas permitieron avances en la medicina, la botánica y la química.
También es importante mencionar la Escuela de Pintura, Dibujo y Escultura de
San Alejandro. Entre las personalidades criollas vinculadas a la ciencia deben
destacarse: Tomás Romay y Chacón (figura 1.12) que fue el pionero de las investigaciones en el campo de la medicina al practicar en La Habana la vacunación
contra la viruela, el doctor José Nicolás Gutiérrez que promovió la creación de
la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, el sabio
55
HISTORIA DE CUBA
Felipe Poey Aloy que fue el autor del
primer compendio de Geografía de
Cuba, participó en la fundación de
la Sociedad Antropológica de la isla
de Cuba y su investigación sobre los
peces cubanos (Ictiología de Cuba)
le valió premios y reconocimientos
internacionales.
El vicio del juego constituía en la
época una verdadera pasión en los
vecinos de la ciudad y en toda la Isla.
El juego de naipes, dentro de él la
variedad conocida como “el monte”,
Fig. 1.12 Tomás Romay y Chacón
era el juego de azar que contaba con
más aficionados, incluyendo hasta los esclavos.
Por esta época existía un circo y una plaza de toros, primero funcionó en
Regla y después en la calle Belascoaín en La Habana, pero sin mucha aceptación
de la población criolla, que prefería las peleas de gallos, elemento diferenciador
de la identidad nacional en formación. El gusto por las peleas de gallos era
tal, que esas aves se criaban y preparaban, especialmente, para esta diversión.
Cuando comenzó a manifestarse la crisis de las relaciones esclavistas,
a partir de la década del cuarenta del siglo xix, la sociedad esclavista
cambió sensiblemente.
Se modificaron las tendencias demográficas, aumentaba la población
blanca y disminuía la esclava. La política abolicionista inglesa provocó la
inestabilidad de la trata negrera y el aumento considerable del precio de
los esclavos. Si gran parte de la población hasta los años del 1830 era propietaria de esclavos, ahora tenía que prescindir de ellos. Por otra parte, las
variantes para resolver la falta de esclavos, sobre todo la inmigración blanca
española, incrementó la población libre y blanca.
También se modificó la estructura de la sociedad. La clase dominante
sufrió cambios cualitativos con la eliminación de las grandes propiedades y
entidades cafetaleras que no pudieron enfrentar la competencia de otras
regiones productoras. Los plantadores esclavistas azucareros se dividieron
en dos grupos: los grandes productores que podían aplicar innovaciones
tecnológicas, porque contaban con capital para seguir desarrollando sus
negocios azucareros, y los dueños de ingenios que no tenían el respaldo
56
CAPÍTULO 1
económico para modernizar sus fábricas, que poco a poco fueron desplazados por la competencia de los más poderosos. En ese momento de crisis
se destacaron Álvaro Reynoso y Francisco de Frías y Jaccott (conde de Pozos
Dulces) por sus estudios agronómicos, especialmente en la agricultura cañera,
buscando soluciones científicas a los problemas de agricultura y trabajo.
Se incrementó el sector de los dueños de fábricas de tabacos, que producían
para la exportación con marcas de reconocido prestigio, y otras manufacturas
con el aumento de la población libre. Se mantuvieron los grandes terratenientes de la región centro-oriental del país, con grandes extensiones de tierra,
con poco capital y esclavos.
Se desarrolló el campesinado, blancos en su mayoría, acompañados por
negros libres y esclavos. También crecieron las capas medias de las ciudades con
el aumento de los oficios, en manos de negros y mulatos libres, especialmente,
de los pequeños talleres y establecimientos comerciales. Los funcionarios de la
burocracia colonial, españoles básicamente, se mantuvieron. Existió también
el proletariado, una minoría vinculada a las fábricas de tabaco, ingenios y
otras manufacturas. Finalmente, los esclavos, base productiva importante a
pesar de su disminución, estaban concentrados en la agricultura cañera y en
labores difíciles del campo y la ciudad.
El reformismo. Su evolución a lo largo de la primera mitad
del siglo xix. Sus principales figuras
Las profundas transformaciones económicas y sociales que se desarrollaron
en la Isla desde finales del siglo xviii y a lo largo de la primera mitad del siglo
xix tuvieron como elementos claves la producción de azúcar y el trabajo esclavo. La sociedad se definió como esclavista porque la esclavitud fue la base
de toda la actividad productiva. Todo proyecto económico, toda alternativa
política o social tenía que adoptar una posición ante la esclavitud.
En una sociedad tan compleja por sus múltiples contradicciones tenían
que manifestarse tendencias ideológicas muy diferentes.
¿Qué tendencia ideológica representó los intereses de los grandes productores esclavistas? Una de las ideas con mayor fuerza durante la primera mitad
del siglo xix fue el reformismo, la tendencia política que representó los intereses de los poderosos esclavistas. Francisco de Arango y Parreño (figura 1.13)
fue el principal ideólogo reformista de la primera generación de plantadores,
porque defendió brillantemente el proyecto económico, social y político de su
57
HISTORIA DE CUBA
clase, dueña de la riqueza y la cultura
en la Isla.
Los reformistas tenían gran influencia política en los círculos de poder
coloniales y de la metrópoli, lo que les
permitía desarrollar con gran autonomía su negocio azucarero o cafetalero
y mantener su línea de desarrollo
plantacionista basado en el trabajo
esclavo. Conocían y se identificaban
con las corrientes de pensamiento más
modernas del mundo en su época,
Fig. 1.13 Francisco de Arango y Parreño
pero tomaron solamente los presupuestos ideológicos que se ajustaran
(La Habana, 22/5/1765-La Habana, 21/3/1837).
a su realidad esclavista.
Abogado y estadista. Ideólogo reformista
Se reconocían como parte de la
que defendió los intereses de la burguesía
esclavista. Desarrolló una brillante labor en
integridad española, y veían a la isla
función de elevar el bienestar de su clase
de Cuba como una provincia de España
y el progreso de la colonia a partir de pecon los mismos derechos y condición
ticiones de reformas a la metrópoli como:
de igualdad que las de la península,
libertad comercial, desestanco del tabaco,
fomento de la población blanca de la Isla y
pero contradictoriamente señalaban
mantenimiento de la esclavitud y la trata.
la presencia de intereses autóctonos,
Ganó prestigio e influencia en el gobierno
propios de la Isla, que se diferenciametropolitano y colonial, fue nombrado
ban de los intereses de la metrópoli.
consejero de Indias en 1816, figura prominente en la Sociedad Económica de Amigos
Cuando planteaban esa diferencia de
del País y el Real Consulado de Agricultura
intereses establecían las bases de lo
y Comercio. En su trabajo “Discurso sobre
cubano, expresaban un sentimiento
la agricultura en La Habana y medios de
de nacionalidad que todavía no estaba
fomentarla” realizó un detallado análisis
de la economía colonial en 1792, donde
definido.
expuso a la Corona los problemas que
El principio político que defendían
afectaban a la Isla y sugirió las soluciones
era el reformismo; propiciar cambios
que debían tomarse para remediarlos.
en el Estado colonial para resolver las
contradicciones de intereses sin romper los vínculos con el Imperio español. Su
máxima aspiración fue que se le otorgara a Cuba la autonomía, que todos los
funcionarios del gobierno colonial en la Isla, con excepción del gobernador
nombrado por la metrópoli, fueran criollos. Con la autonomía los reformistas
perseguían alcanzar mayor participación en el gobierno de la Isla.
58
CAPÍTULO 1
Saber más
El sacerdote y filósofo José Agustín Caballero, representando esta aspiración reformista, elaboró en 1811 un proyecto de gobierno autonómico para Cuba, que
se planteaba como objetivo fundamental el dominio por parte de los plantadores
criollos de las principales instituciones e instancias del poder colonial, todo bajo
la supervisión del gobernador o capitán general.
Los reformistas eran liberales en lo económico, es decir, defensores de
las libertades comerciales, y conservadores en lo social cuando pedían la
continuación de la trata y la esclavitud por la necesidad de contar con la
mano de obra esclava imprescindible para sus plantaciones.
¿Por qué no aspiraban a la independencia como el resto de las colonias americanas? Porque el Imperio español les ofrecía condiciones para
desarrollar sus plantaciones con verdadera independencia económica y
administrativa. La metrópoli se había limitado a establecer una política
de impuestos, de contribuciones que pagaban los productores criollos,
que permitía pagar los gastos de la Corte y las guerras. Así sus intereses
se complementaban, por lo que se puede decir que existía un pacto de
poder entre el Imperio colonial y los grandes esclavistas. Si intentaban una
revolución independentista, era imposible que la gran masa de esclavos se
mantuviera al margen, con su participación se desarrollaría una revolución
social, un caso similar a la Revolución de Haití. Los grandes productores
esclavistas no tenían necesidad de arriesgarse a perderlo todo en una
lucha independentista, si la metrópoli colonial les garantizaba el orden
económico y social conveniente a sus intereses. La tendencia política
reformista siempre combatió las ideas independentistas.
El temor a una rebelión esclava siempre fue motivo de preocupación
para los poderosos y ricos esclavistas. Arango y Parreño dejó constancia del
peligro potencial que representaba el crecimiento de la población esclava
y la existencia de negros y mulatos libres:
[…] Mis grandes recelos son para lo sucesivo, para el tiempo en que
crezca la fortuna de la Isla y tenga dentro de su recinto quinientos mil o
seiscientos mil africanos. Desde ahora hablo para entonces, y quiero que
nuestras precauciones comiencen desde el momento […]
……………………………………………………………………………………
59
HISTORIA DE CUBA
Dirán algunos que la diferencia de libres y esclavos separará sus intereses
y será para nosotros en cualquier caso una barrera respetable.
……………………………………………………………………………………
Todos son negros: poco más o poco menos tienen las mismas quejas y el
mismo motivo para vivir disgustados de nosotros. La opinión pública, el
uniforme modo de pensar del mundo conocido los ha condenado a vivir
en el abatimiento y en la dependencia del blanco y esto sólo basta para
que jamás se conformen con su suerte, para que estén siempre dispuestos
a destruir el objeto a que atribuyen su envilecimiento.
……………………………………………………………………………………
Prevengamos este lance y ya que por nuestra desgracia no podemos excusarnos del servicio de estos hombres, los únicos a propósito para sufrir
el trabajo en aquellos ardientes climas, […] 26
La coincidencia entre los intereses de la metrópoli y los de la oligarquía
esclavista desapareció cuando se abrieron paso las ideas liberales en España,
con la crisis de la monarquía absoluta de Fernando VII. Las ideas liberales de
la burguesía española cambiaron la concepción del colonialismo hasta ese
momento. Los liberales o constitucionalistas españoles entonces pretendían
establecer verdaderas relaciones de dominación capitalistas; las colonias debían
estar subordinadas al desarrollo de la metrópoli.
Así, con el ascenso de los liberales al poder se rompió la alianza entre
la oligarquía esclavista y la metrópoli. Resulta lógico que los poderosos
esclavistas fueran partidarios de la monarquía absoluta de Fernando VII,
que retornó al poder en 1814 y concedió a los reformistas sus principales
demandas: libertad comercial, propiedad sobre las tierras, desestanco del
tabaco e inmigración blanca.
A partir de ese momento la situación política en la metrópoli sería muy
inestable, se alternaron los períodos constitucionales, que permitieron la
llegada al poder de la burguesía española, con momentos de retorno de la
monarquía absoluta. Esta peculiaridad de la política metropolitana influyó
decisivamente en las actitudes y alternativas políticas de los diferentes sectores
de la sociedad colonial.
26
Hortensia Pichardo (comp.): “Discurso sobre la agricultura en La Habana y medios de fomentarla”, Documentos para la Historia de Cuba, t. 1, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 1977, pp. 190-191.
60
CAPÍTULO 1
Fig. 1.14 José Antonio Saco
y López-Cisneros
(Bayamo, 7/5/1797-Barcelona, España,
26/9/1879). Alumno eminente de Félix
Varela en el Seminario de San Carlos y San
Ambrosio. Fue la figura más destacada
del movimiento reformista durante los
años treinta del siglo xix. Crítico agudo del
gobierno colonial y enemigo de la trata
esclavista por el peligroso aumento de la
población negra que, según su criterio,
amenazaría la seguridad de la población
blanca en la Isla. Brillante opositor a la
tendencia anexionista. El centro de su
posición antianexionista fue que la Isla
perdería su nacionalidad porque sería
absorbida por una cultura totalmente
diferente. Su concepto de nacionalidad
se limitaba a los criollos blancos, excluía
a la población negra por sus criterios racistas, pero fue un paso importante en el
proceso de formación nacional. No fue
independentista, pero sí considerado como
un enemigo peligroso por la oligarquía esclavista y el poder colonial que lo condenó
al destierro en 1834.
Para la década del treinta del
siglo xix, nuevamente llegaron los
liberales al poder español. Había
muerto Fernando VII y se estableció
la regencia de la reina María Cristina.
Se trató de reajustar el dominio de las
colonias que le quedaron a España
finalizada la lucha independentista
en Hispanoamérica, explotarlas con
una concepción capitalista para que
sus economías tributaran al desarrollo capitalista de la metrópoli. Este
elemento desencadenó contradicciones con la clase dominante, con los
poderosos y ricos esclavistas.
Se nombró a Miguel Tacón como
capitán general (1834) que implantó
una política que favorecía los intereses
de la burguesía comercial peninsular
en la Isla y eliminaba la alianza de
poder que históricamente habían
mantenido las autoridades coloniales
con los grandes productores esclavistas. Por otra parte, se impidió a los
reformistas criollos participar en las
Cortes, asambleas de representantes
de las provincias españolas a las que
asistían delegados por las colonias
para expresar sus criterios. Se planteó
que las colonias serían gobernadas por
leyes especiales, aspecto que nunca
se cumplió.
Dentro de los reformistas se había
conformado un nuevo movimiento
político, esta vez representado por
José Antonio Saco (figura 1.14),
profesor del Seminario de San Carlos
61
HISTORIA DE CUBA
y San Ambrosio y brillante intelectual. Se destacaban también
Domingo del Monte y José de la Luz
y Caballero (figura1.15), cuya vida y
obra fue consagrada a la educación
cubana. Cuando Luz y Caballero dirigió la Sociedad Económica de Amigos
del País se esforzó por la difusión
de la enseñanza primaria en todas
las poblaciones de la Isla, fundó la
primera escuela para sordomudos
y propuso la creación de la Escuela
Normal para formar maestros con
sólida preparación profesional en el
dominio de los contenidos y en los
métodos pedagógicos.
El reformismo liberal de Saco tenía
Fig. 1.15 José de la Luz y Caballero
como elemento central la crítica a
(La Habana, 11/7/1800-La Habana,
la sociedad colonial. En su artículo
22/6/1862). Educador más notable del siglo
“Análisis de una obra sobre el Brasil”
xix cubano. Defendió las ideas reformisexpuso un proyecto económico para
tas junto a José Antonio Saco y Domingo
la eliminación de la trata y de la
del Monte. Fue profesor de filosofía del
esclavitud de forma gradual para
Seminario de San Carlos y San Ambrosio
que no se afectaran los productores,
donde continuó los principios educativos
de Varela. Dedicó su labor pedagógica a
propiciar el desarrollo del trabajo
la educación primaria donde desarrolló
asalariado para sustituir al esclavo,
el método explicativo. Dirigió la Sociedad
y fomentar la inmigración blanca.
Económica de Amigos del País. Los Colegios
Pensaba que era necesario poblar
Carraguao y El Salvador fueron escenarios
el país con colonos europeos que
en el que desplegó su obra pedagógica
cambiaran la correlación étnica y
en función de formar en sus alumnos los
garantizaran la seguridad de la povalores y sentimientos morales del patriotismo. Muchos de sus discípulos fueron
blación blanca en la colonia.
valiosos exponentes de la intelectualidad
Su pensamiento en contra de la
revolucionaria de 1868.
trata y su crítica aguda hacia las lacras de la dominación colonial lo convirtieron en enemigo de los grandes
productores esclavistas y el gobierno colonial, que lo consideraron como
un independentista. Fue desterrado por Tacón en 1834, pero elegido por
62
CAPÍTULO 1
sus seguidores como diputado a las Cortes de 1836, que finalmente no
admitieron a los reformistas criollos.
José Antonio Saco consagró su vida política a defender las ideas reformistas y combatir el independentismo, fue continuador de la ideología de
Arango y Parreño. Su posición en contra de la trata radicaba, esencialmente,
en el temor a una población negra cada vez más numerosa que ponía en
peligro el régimen social vigente en la colonia. Para Saco la plena realización de la patria se alcanzaría con la asimilación de la Isla a España como
una provincia más, así se podrían disfrutar las mismas libertades y derechos
que existían en la Madre Patria. Se igualarían los criollos blancos con los
ciudadanos españoles, se conservaría el régimen esclavista con todos los
derechos para la población blanca libre, algunos derechos para negros y
mulatos libres, y ninguno para la población esclava. Saco y los reformistas
nunca fueron independentistas, sino que se opusieron a la posibilidad de
la independencia. No podía pensarse en una nación independiente con
una numerosa población de negros, mulatos y esclavos, porque tendrían
iguales derechos que los blancos. Su ideología racial advertía conflictos en
una sociedad de blancos y negros, no era un problema solo de clases sino
de estamentos raciales.
La Isla bajo el dominio colonial español podía alcanzar la prosperidad
en la medida en que la metrópoli accediera a las demandas reformistas, las
instituciones liberales deberían consolidar el régimen colonial. No aspiraban
a un estado independiente ni a una nacionalidad cubana integrada por la
fusión étnica y cultural de todos los grupos que conformaban la comunidad
insular, con los mismos derechos ciudadanos.27
Pero las esperanzas de cambios en el régimen colonial, las reformas
solicitadas a la metrópoli, se desvanecieron. La expulsión de los reformistas de las Cortes de 1836 expresó la esencia de las nuevas formas de
dominio colonial que establecían los liberales españoles: Cuba quedaba
excluida de la Constitución española, sin posibilidad de asistir a las Cortes
y bajo la dictadura de Tacón que eliminaba a los grandes esclavistas
del grupo de poder colonial. El fracaso de los reformistas demostraba
que el lenguaje liberal de la metrópoli era realmente de dominación y
discriminación de sus territorios coloniales, negaban las libertades que
ellos representaban.
27
Jorge Ibarra Cuesta: Varela el Precursor. Un estudio de época, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2008, p. 229.
63
HISTORIA DE CUBA
En la década del sesenta del siglo xix retornó la tendencia reformista en un
nuevo contexto. Existían condiciones para restablecer la alianza con el poder
colonial de la metrópoli, con posibilidades de obtener concesiones y reformas
favorables a los intereses de los poderosos esclavistas, porque el gobierno español necesitaba recursos para mantener su economía, costear sus aventuras
militares en diversos territorios y estabilizar la situación en la colonia.
El reformismo en este momento tomó un carácter más conservador. En la
Isla se manifestaban con más fuerza los síntomas de la crisis de la plantación y
con ella aumentaban las ideas abolicionistas e independentistas dentro de la
sociedad colonial, así como la dependencia al mercado azucarero estadounidense.
En el periódico El Siglo, centro del movimiento reformista y divulgador
de sus ideas, se expresó el sentir de los productores esclavistas, su oposición
a la revolución y sus aspiraciones económicas, políticas y sociales. En ellas se
destacaban como elementos fundamentales: tener derechos civiles, políticos y
autonomía, libertad de comercio con la reforma de los impuestos aduanales,
y la eliminación de la esclavitud de forma gradual y con indemnización para
disponer del capital necesario para innovaciones tecnológicas en la industria azucarera. Estaban convencidos de que la esclavitud era una institución
incompatible con la época.
Se destacó como su principal representante José Morales Lemus, que no
llegó a igualar a figuras reformistas de etapas anteriores como Arango y Saco,
además sobresalieron otras personalidades como Miguel Aldama, Francisco
Frías (conde de Pozos Dulces), José Manuel Mestre y José Luis Alfonso.
A finales de 1866 el gobierno español decidió analizar las reformas que
pedían sus colonias y convocó una Junta de Información en Madrid (noviembre
de 1866-abril de 1867). Fueron elegidos representantes para responder un
cuestionario que abordaba diferentes aspectos. En los debates se propuso
la eliminación de los impuestos aduanales y para compensar las pérdidas
enormes en los ingresos de la metrópoli sugirieron un impuesto del 6 %
sobre la renta de los productores. Mientras los delegados continuaban su
labor, conocieron la creación de un nuevo impuesto del 10 % sobre la renta
sin suprimir los impuestos aduanales, se planteaba que esta nueva carga se
ajustaba a las peticiones de la Junta. La reacción de los comisionados de la
Junta fue, a pesar de la burla, pedir la supresión del impuesto y continuar
el debate, pero el reformismo ya estaba herido de muerte.
En su evolución el movimiento reformista enfrentó la oposición sistemática
de la metrópoli colonial a sus demandas y esa negativa intransigente demostró
64
CAPÍTULO 1
que sus esfuerzos eran inútiles al igual que las soluciones que proponían.
No obstante, la actividad política de los reformistas en la prensa y en las
instituciones que dirigían propició un espacio al debate, a la crítica política,
social y cultural. Los análisis económicos de Francisco de Arango y Parreño,
las tertulias literarias de Domingo del Monte, los trabajos sobre la esclavitud
de José Antonio Saco y la labor pedagógica de José de la Luz y Caballero
fueron importantes aportes al acervo cultural de la nación en formación.
Los reformistas contribuyeron a la formación de la nacionalidad cubana, a
que se tomara conciencia lentamente de que el colonialismo español nunca
haría concesiones. Las soluciones debían buscarse por otros caminos políticos.
El independentismo. Félix Varela y las bases
del pensamiento revolucionario cubano
Otra de las tendencias ideológicas que se manifestaron en la sociedad
colonial durante la primera mitad del siglo xix fue el independentismo. Las
ideas independentistas fueron la corriente del pensamiento criollo más radical.
¿Por qué la tendencia independentista fue la más radical de todas las
tendencias ideológicas de la primera mitad del siglo xix? ¿Qué personalidad
histórica fue su principal exponente? ¿Cuáles fueron las ideas claves de su
pensamiento independentista?
En primer lugar, debe destacarse que el pensamiento revolucionario
cubano recibió la influencia de la obra renovadora que desarrolló el obispo Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa en dos instituciones: el
Seminario de San Carlos y San Ambrosio y la Sociedad Económica de Amigos
del País. El obispo cambió la idea de que la cultura era patrimonio de la clase
dominante, enfrentó la enseñanza escolástica y así fue abriendo el camino
para que la nueva generación de criollos pensara de manera diferente.
El joven profesor de Filosofía del propio Seminario, Félix Varela y Morales
(figura 1.16), incorporando el pensamiento renovador del obispo Espada, cambió
su interpretación de la sociedad. En su labor pedagógica suprimió contenidos
innecesarios, impartió sus clases en español y no en latín, siguió el método de
exposición dialogada, permitió debatir conceptos, estimuló a los estudiantes
para que pensaran por sí mismos e impartió clases experimentales de Física y
Química. Estos aspectos mencionados nos indican que Varela rechazó la enseñanza memorística que predominaba como método en la educación superior.
Enseñaba a sus alumnos que debían estudiar las ideas que se debatían en el
65
HISTORIA DE CUBA
mundo, para de ellas elegir lo que
les servía para conocer e interpretar
mejor su realidad. Estimulaba en ellos
la formación de una conciencia propia,
que los impulsaba a construir una nación diferente, sin trabas coloniales y
esclavistas. Por eso en su pensamiento
están las bases más sólidas del pensamiento revolucionario cubano.
La patria, en el concepto de Varela,
era la del criollo, fuera blanco, negro
o mulato, del español y del africano.
Tenía profundo contenido popular
porque era de todos, sin establecer
límites clasistas y raciales. Su concepto de patriotismo lo formulaba
Fig. 1.16 Padre Félix Varela y Morales
como el deber de todos con la patria.
Todos estos nuevos conceptos,
(La Habana, 27/11/1788-San Agustín de
la Florida, Estados Unidos, 18/2/1853). Fue
como patria y patriotismo expresael Precursor de la independencia cubana.
ban valores éticos y políticos en los
Sacerdote, filósofo, político y educador. El
que educó a sus alumnos.
primero en tomar conciencia de que la soFue el primer pensador que se
lución a los problemas de la Isla estaba en
la independencia y que debían hacerla los
convenció de que España jamás acepcubanos sin ayuda extranjera. Publicó en
taría las demandas de los criollos y
1824 el periódico El Habanero para divulgar
que, por tanto, el reformismo estaba
las ideas independentistas desde su exilio en
condenado al fracaso. Asumió una
Estados Unidos. Se pronunció por la necesidad
de la unidad dentro de la sociedad. Rechazó la
posición revolucionaria, radical, al
esclavitud por considerar a los esclavos como
plantearse la necesidad de la indehombres iguales a los blancos, con derecho
pendencia como la única solución
a la libertad y la felicidad.
para los problemas de la Isla. Cuba
tenía el mismo derecho de las naciones europeas y americanas de esa época
a constituirse como una república independiente y soberana.
En su acción política se destacaron como principios fundamentales
preferir el bien común al individual, hacer solo lo que es posible hacer en
cada momento y la independencia realizada por los propios cubanos, sin
participación o ayuda extranjera.
66
CAPÍTULO 1
Estos principios, que conformaron el ideal político de Varela, quedaron
plasmados en El Habanero, periódico que comenzó a publicar en 1824
durante su exilio en los Estados Unidos, para desarrollar su trabajo ideológico: la conciencia de la necesidad de la unidad, de la propia fuerza y los
valores del pueblo para enfrentar la desunión, la falta de conciencia del
destino común, el oportunismo político, la mentalidad mercantil y, sobre
todo, la falta de patriotismo:
[…] Hasta ahora el pecado político casi universal de aquella Isla ha sido el de
la indiferencia: todos han creído que con pensar en sus intereses y familias
han hecho cuanto deben, sin acordarse de que estos mismos objetos de
su aprecio siguen la suerte de la patria, que será lamentable si no toman
parte en ella los hombres que pueden mejorarla, y aun hacerla feliz […] 28
La necesidad de la unidad es un reclamo de Varela:
[…] Mientras los ánimos estén divididos, el gobierno está seguro, o a lo
menos tiene más consistencia, pues en un país donde por desgracia hay
una especie de población tan heterogénea como en la isla de Cuba se
necesita de una unión mucho mayor que en otros pueblos para cualquier
empresa política […]29
Su criterio de actuar según las circunstancias explica cómo en 1826 decidió
dejar de publicar El Habanero, advirtió que las condiciones existentes en la
Isla no favorecían las ideas de la independencia:
[…] Es preciso no equivocarse. En la isla de Cuba no hay amor a España,
ni a Colombia, ni a México,30 ni a nadie más que a las cajas de azúcar y
a los sacos de café. Los naturales y los europeos radicados reducen su
mundo a su Isla, y los que solo van por algún tiempo para buscar dinero no
quieren perderlo. Las demás provincias de América les han dado lecciones
muy amargas, y ninguno ha venido a la isla de Cuba a trabajar por largo
tiempo, para perderlo todo en una revolución […]31
Félix Varela: Escritos Políticos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977, p. 136.
Ibidem, p. 122.
30
Las repúblicas de Colombia y México tenían proyectos para ayudar a la independencia de Cuba y contribuir al fin del dominio español en América.
31
Ibidem, p. 118.
28
29
67
HISTORIA DE CUBA
Un aspecto importante en el pensamiento de Varela es la problemática
de la esclavitud:
[…] Yo soy contrario a la esclavitud [...] Yo trabajaría por suprimirla. Aprendí
a odiarla desde niño, y no concibo la falacia sacrílega con que los hombres
blancos pretenden someter al negro, afirmando que constituyen una raza
maldita y embrutecida [...] Le repito que no soy el hombre para ir a Cortes,
no serviría los intereses espurios de comerciantes y hacendados, serviría a
los de mi patria, y los de mi patria no son ésos [...]32
A las Cortes de 1822 llevó su “Proyecto de Decreto sobre la abolición
de la esclavitud en la isla de Cuba” que no llegó a presentar. En este
documento, como en su “Memoria” que lo precede, resalta que para
Varela los negros y mulatos libres nacidos en Cuba eran tan cubanos como
los blancos, los esclavos eran seres humanos por lo que tenían el derecho
inalienable a la libertad:
“[…] Su preponderancia puede animar a estos desdichados a solicitar por
fuerza lo que por justicia se les niega, que es la libertad y el derecho a ser
felices […]”.33 Se manifiesta su posición humanista y el objetivo de eliminar
el principal obstáculo para la creación de una sociedad verdaderamente
nueva, caracterizada por la libertad de todos sus componentes, la igualdad jurídica y la confraternidad étnica. Mientras existiera la esclavitud no
podría existir la patria, por tanto, el verdadero patriotismo implicaba la
crítica permanente a la institución esclavista.
Las ideas de Varela contribuyeron al proceso de integración sociocultural,
porque no representaban los intereses de una clase social o un estamento
étnico determinado, sino los de la nacionalidad cubana en formación. Fue
un precursor, porque legaba a su patria los fundamentos de un pensamiento
revolucionario radical que tenía como centro la independencia y la abolición
de la esclavitud.
Eduardo Torres-Cuevas: Félix Varela, los orígenes de la ciencia y con-ciencia
cubanas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1995, pp. 304-305.
33
Hortensia Pichardo (comp.): “Necesidad de extinguir la esclavitud”, Documentos
para la Historia de Cuba, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977, p. 272.
32
68
CAPÍTULO 1
Reflexiona
En el pensamiento de Varela están las bases más sólidas del pensamiento revolucionario cubano, el antecedente ideológico del movimiento independentista
que se iniciaría en 1868.
Su pensamiento trascendió a las capas medias urbanas, a un sector de
la juventud, al campesinado, a los sectores segregados y oprimidos de la
sociedad colonial. Ellos fueron los que participaron en las conspiraciones
independentistas y otros intentos separatistas de la década del siglo xx, todos
bajo la influencia del movimiento independentista latinoamericano.
¿Sabías que…?
Del pensamiento de Félix Varela
[...] Yo soy el primero que estoy contra la unión de la Isla a ningún gobierno, y
desearía verla tan Isla en política como lo es en la naturaleza […]
[...] En una palabra: todas las ventajas económicas y políticas están a favor de la
revolución hecha exclusivamente por los de casa, y hacen que deba preferirse a
la que pueda practicarse por el auxilio extranjero.34
Principales manifestaciones independentistas
El primer intento por la independencia de la Isla se organizó en 1809 por
Román de la Luz, junto a Luis Francisco Bassave y Joaquín Infante, todos eran
blancos y pertenecientes a familias acomodadas de La Habana y Bayamo. Se
destacó la labor popular de Bassave, capitán de milicias de caballería, que
captó seguidores e intentó insurreccionar a las milicias de pardos y morenos,
así como a trabajadores negros y mulatos libres de algunos barrios habaneros.
Infante redactó una Constitución, la primera elaborada para la Isla, que tenía
en cuenta los intereses de los propietarios criollos con el objetivo de sumarlos
a la conspiración independentista, pero no lo lograron. La Constitución de
Infante establecía el mantenimiento de la esclavitud hasta que fuera necesaria
a las plantaciones, una clasificación social basada en el orden progresivo del
color, un sistema de sufragio según la tenencia de propiedades y señalaba al
34
Hortensia Pichardo: “Paralelo entre la revolución que puede formarse en la Isla
de Cuba por sus mismos habitantes, y la que se formará por la invasión de tropas
extranjeras”, Documentos para la Historia de Cuba, t. 1, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1973, p. 288.
69
HISTORIA DE CUBA
catolicismo como religión oficial del Estado. Esta conspiración fue descubierta
en 1810 por una denuncia contra Bassave. Infante logró escapar y el resto
de los conspiradores fueron procesados y condenados a presidio.
En la década del veinte del siglo xix la actividad independentista recibió
la influencia de las ideas revolucionarias de Varela, así como del proceso
emancipador latinoamericano que logró el derrumbe del Imperio español. El
sentimiento de admiración por Simón Bolívar y el resto de los próceres de
la independencia americana fue un elemento que incentivó el sentimiento
antiespañol. Además, México y Colombia tenían el propósito de ayudar a
la liberación de Cuba, temían que su antigua metrópoli utilizara a la Isla
como base de operaciones para intentar la reconquista de las naciones
del continente. Bolívar, ideólogo de la unidad latinoamericana, trataba
de materializar el fin de la dominación española en América y evitar la
amenaza expansionista norteamericana.
En las actividades conspirativas se utilizaron las logias masónicas, asociaciones con fines altruistas (de amor al prójimo, ayuda). Por el carácter
secreto de sus actividades fueron el espacio propicio para las ideas políticas
que no podían expresarse públicamente. Un ejemplo de actividad independentista a la sombra de las logias masónicas fue la conspiración de los Soles
y Rayos de Bolívar, donde se destacó como principal figura José Francisco
Lemus, acaudalado joven habanero, que tenía el objetivo de luchar por la
independencia de la Isla y crear la República Independiente de Cubanacán.
Lemus salió de La Habana en 1814 hacia Estados Unidos. Estableció contacto
con agentes colombianos que le otorgaron el grado de coronel del ejército de
Bolívar para que integrara la jefatura del movimiento conspirativo, dirigido por
intelectuales y comerciantes latinoamericanos, radicados en La Habana antes
de 1820, como el argentino José Antonio Miralla, el venezolano Juan Jorge
Peoli, el colombiano José Fernández Madrid, el ecuatoriano Vicente Rocafuerte
y el peruano Manuel Lorenzo Vidaurre. Regresó a la Isla en 1823, utilizó la
logia Soles y Rayos de Bolívar para extender la conspiración y estructuró una
amplia red vinculada directamente al movimiento bolivariano; se piensa que
sus homólogas eran las logias Caballeros Racionales, de Matanzas y Cadena
Triangular, de Camagüey.
También elaboró tres proclamas que debían ser lanzadas el día en que se
iniciara el levantamiento. En la primera de ellas exponía las razones de la
revolución y sus objetivos: “[…] el gobierno supremo residirá en el pueblo
soberano de la feliz Cubanacán, y seremos desde hoy los únicos dueños
70
CAPÍTULO 1
y reguladores de nuestros empleos, de nuestra industria, y de nuestra
amistad y comercio con todos los extranjeros […]”35
En la misma proclama se refería a la nueva sociedad que se aspiraba crear:
[…] desterremos de nosotros los ridículos rangos y jerarquías con todos los
signos de la soberbia y la ignorancia, como ajenos del carácter virtuoso
del hombre libre; no nos sea conocida otra distinción que la debida al
verdadero mérito: tratemos con dulzura a esos infortunados esclavos,
aliviando su horroroso destino, mientras que los representantes de
nuestra patria propongan los medios de su feliz redención, sin perjuicio
de particulares intereses: ellos son hijos de nuestro mismo Dios […]36
En la proclama citada se expresa la decisión independentista y la
posición abolicionista que parte de
las mismas consideraciones éticas
de Varela; los esclavos son iguales
al resto de los hombres por lo que
debían serlo también ante la ley.
La conspiración de Soles y Rayos de
Bolívar fue el primer movimiento
que proyectó un avanzado programa
político-social con el establecimiento
de una república democrática.37
Espías del capitán general Francisco
Dionisio Vives se infiltraron en la
conspiración y lo mantuvieron informado del proyecto independentista.
Fig. 1.17 José María Heredia
En agosto de 1823, días antes del
alzamiento, los principales jefes fueron detenidos y condenados a destierro.
Se destacó entre estos el joven poeta José María Heredia (figura 1.17) que, al
igual que Varela, se convirtió en un símbolo de la emancipación. Sus vibrantes
Philip Foner: Historia de Cuba y sus relaciones con los Estados Unidos, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 1973, p. 122.
36
Ibidem, p. 124.
37
Sergio Guerra Vilaboy: “Vindicación de la conspiración de Soles y Rayos de
Bolívar”, Conferencia ofrecida en el acto solemne de la Academia de la Historia
de Cuba el 10 de octubre de 2023.
35
71
HISTORIA DE CUBA
poemas escritos en el destierro, donde declaró el amor por su tierra y el rechazo
al régimen colonial, contribuyeron a la formación del sentimiento nacional.
Se produjo otro intento revolucionario protagonizado por Francisco
(Frasquito) Agüero Velasco y Andrés Manuel Sánchez, jóvenes camagüeyanos de ideas independentistas. Frasquito Agüero pertenecía a la Liga de
la Cadena, logia vinculada a la conspiración de Lemus de 1823. Ordenada
su detención logró escapar de su localidad y posteriormente de la Isla hacia
Estados Unidos. Su estancia en Norteamérica le permitió conocer obras
que contenían las ideas más progresistas de la época, como: Los derechos
del hombre y La edad de la razón, de Tomás Paine y El Contrato Social, de
Jean Jacques Rousseau (filósofo francés).
En 1825 embarcó hacia Maracaibo, Venezuela. Allí redactó los estatutos
de una organización masónica que llamó Arcana Globa de Mara, Orden
Chimborajana y Círculo de la Esfera donde se advierte la influencia bolivariana. En ellos se establece que para pertenecer a la Orden Chimborajana
se requería tener amor a la patria, la independencia, la libertad e igualdad
y tener trabajo honrado. Además, era imprescindible ser “indiano en la
extensión de la tez”, 38 prueba de que en su proyecto no existían limitaciones
raciales. De Maracaibo pasó a Jamaica, el lugar más cercano para trasladarse
a Cuba. Pretendía infiltrarse en la Isla, organizar un levantamiento armado y
solicitar el apoyo de Bolívar. En enero de 1826, junto al joven mulato Andrés
Manuel Sánchez, salió hacia Cuba y desembarcó en las proximidades de
Santa Cruz del Sur, Camagüey. Fueron sorprendidos en el ingenio donde
se ocultaban y conducidos a Puerto Príncipe para ser juzgados. El 16 de
marzo de 1826 fueron condenados a muerte por el delito de alta traición.
Se recordaron como los primeros mártires de la independencia de Cuba.
La última conspiración de esta década fue La Gran Legión del Águila
Negra, formada como una sociedad secreta de desterrados cubanos
en México, que basaban sus planes en los de los generales mexicanos
Guadalupe Victoria y Antonio López de Santa Ana. Dependientes de la
ayuda mexicana constituyeron una pequeña fuerza conspirativa, que
inició sus actividades entre 1827 y 1828, y llegó a tener ramificaciones en
pueblos cercanos a La Habana y Remedios. Para impedir delaciones establecieron una rigurosa compartimentación, pero la detención de uno de
sus miembros en 1829 permitió capturar un grupo de conspiradores y con
38
José Ignacio Castro y Gustavo Sed Nieves: Biografías, Ed. Arte y Literatura, La Habana, 1977, pp. 99-115.
72
CAPÍTULO 1
ello se desintegró la conspiración. Nunca se pudo conocer la identidad de
sus jefes y su verdadera magnitud.
Reflexiona
El proceso de formación nacional se evidenció en estos movimientos independentistas
de la Isla, porque proponían su realización a partir de la integración cultural y
social de los elementos étnicos y culturales que formaban la comunidad criolla.
Pretendían la creación de un Estado nacional integrado por ciudadanos iguales
ante la ley. Por tanto, Varela, Lemus y Agüero fueron verdaderos exponentes de
la nacionalidad y la nación en formación.
El movimiento independentista, estimulado por las repúblicas latinoamericanas, no logró sus objetivos en la década del veinte del siglo xix porque
no fue una tendencia política fuerte, “[...] dado el carácter incipiente y
embrionario de la clase media, portadora del proyecto independentista […] Por el momento, el pueblo/nación no se había constituido y los
estratos y las clases que objetivamente debían formar parte de él, las
grandes masas de esclavos africanos, un restringido sector campesino,
el artesanado y la intelectualidad no tenían una plena conciencia de su
interés nacional”.39
Indiscutiblemente, también influyó en el fracaso del movimiento independentista la actitud de los grandes productores esclavistas y la de los círculos
de poder de los Estados Unidos en contra de la independencia de Cuba. La
posición reaccionaria de los poderosos esclavistas fue decisiva para derrotar todos los intentos de lucha anticolonial y lo demostraron colaborando
con el poder colonialista para frustrarlos. Conociendo los resultados de la
Revolución de Haití que triunfó en 1804, del proceso independentista latinoamericano y la posición abolicionista de Bolívar, la oligarquía dominante
no arriesgaría sus intereses.
Arango definiría claramente la posición política de su clase cuando afirmaba
a sus colegas reformistas:
[...] si queréis conservar vuestras vidas y fortunas, jurad con santo entusiasmo mantener en todo trance, sea de la especie que fuere, y cueste
lo que costare, el juicio y la tranquilidad que tuvisteis hasta aquí. A ella
debéis tan asombrosos progresos en épocas tan desventuradas, y a ella
39
Jorge Ibarra Cuesta: Varela, el precursor. Un estudio de época, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 2008, p. 251.
73
HISTORIA DE CUBA
deberéis que nuestra patria llegue a su virilidad perfecta con mucha
anticipación, y lo que es más, sin zozobras y sin manchas [...]40
Se notará que, a juicio del ideólogo de los grandes esclavistas, no podía
valorarse siquiera la posibilidad de una alternativa independentista como
solución a las contradicciones colonia-metrópoli, sino mantener a cualquier
precio la posición reformista porque esta había garantizado el bienestar
económico alcanzado y las perspectivas de desarrollo futuro. Es importante
apuntar que la respuesta de la metrópoli a las manifestaciones independentistas fue la represión violenta de cualquier expresión que atentara
contra el poder colonial, el establecimiento de la Comisión Militar Ejecutiva
y Permanente en 1825, un tribunal militar para juzgar a los que atentaban
contra el poder de la Corona. También se otorgaron facultades omnímodas o excepcionales a los capitanes generales que establecían sus poderes
ilimitados y, de hecho, suprimían todos los derechos civiles de la población.
En cuanto a la actitud de los círculos de poder de los Estados Unidos se tratará
en el epígrafe 1.3 dedicado a las aspiraciones expansionistas estadounidenses.
El abolicionismo como expresión social de los segregados
y los explotados
Si los grandes productores esclavistas se definían como reformistas para
defender su proyecto de desarrollo económico-social, si los sectores medios eran
los que podían abrazar las ideas más radicales y revolucionarias al plantearse
como solución a los problemas de la Isla la independencia y con ella la plena
realización de la nacionalidad y nación cubanas…, ¿qué aspiraciones tendrían
los segregados y los explotados en una sociedad fuertemente contradictoria,
dividida en estamentos raciales y clases sociales?
La negativa del poder colonial y de la clase dominante para tener en cuenta
las aspiraciones sociales de los negros y mulatos libres, estamento segregado,
así como de los esclavos, clase oprimida alimentaron la permanente inconformidad social y política de esta población profundamente explotada, que en
los años cuarenta del siglo xix protagonizó una cadena de sublevaciones en
ingenios de Cienfuegos, Trinidad, Cárdenas y Matanzas.
40
Obras de don Francisco de Arango y Parreño, t. 1, Dirección de Cultura, Ministerio
de Educación, La Habana, 1952, p. 376.
74
CAPÍTULO 1
El origen de la rebeldía esclava estuvo en la aspiración del esclavo a
la libertad, aun al precio de la muerte. Desde los primeros tiempos de la
conquista y colonización los esclavos se fugaban a los montes y peleaban
hasta morir para alcanzar la condición de hombres libres.
El palenque fue la culminación del cimarronaje. Para los esclavos fugitivos
escapar a los montes no solo era un reto a la sociedad que los condenaba a la
esclavitud, sino la recreación de modos de vida propios. Se acataba la jefatura
de una autoridad de prestigio asentada en la ascendencia real en su tierra de
origen, jerarquía religiosa o don de mando natural que imponía organización
y disciplina. Nacía la solidaridad y la colectividad entre los rebeldes, era un
medio de unidad frente a los representantes del poder colonial. Desarrollaban
cultivos, convivían en lo más intrincado del bosque, con la comida insegura,
hinchados por el guao o picados por el alacrán, con el temor a ser descubiertos
en cualquier momento, pero con la esperanza de lograr una vida mejor.
La fusión en el palenque de las diversas culturas africanas condujo a una
cultura que conservó rasgos de africanidad en la medida en que fue baluarte
de resistencia contra la cultura impuesta por el europeo. Esta fusión también
se desarrolló, como se ha planteado, en las plantaciones y en los pueblos.
Con el incremento vertiginoso de la trata africana a partir de 1790, el
desequilibrio demográfico y social que ella provocó, así como las circunstancias internacionales que estimularon la actividad política de todos los sectores
sociales, particularmente de estos estamentos interesados en la abolición de
la esclavitud, la clase dominante junto al poder colonial crearon un sistema
represivo para evitar la rebeldía esclava, que se mantuvo a lo largo de la primera
mitad del siglo xix. Ejemplos significativos de la actividad abolicionista fueron
la conspiración de Aponte (1812), que además se planteaba la independencia
de la Isla y La Escalera (1844). Un aspecto importante que se debe destacar
es la influencia del contexto internacional en ambos acontecimientos, incentivándolos, porque la actividad conspirativa o las rebeliones de los negros,
libres o esclavos, tenía sus raíces en las condiciones que generaba la propia
esclavitud. Las autoridades coloniales se empeñaron en aplastar el germen
de toda tentativa de organización de la población libre de color, presuntos
ideólogos y cabecillas, ilegalizando cualquier movimiento de agrupación que
no fuera el permitido. Los cabildos, las cofradías y las milicias de color fueron
creados por el poder colonial para controlar social y culturalmente a los negros
y mulatos libres de la colonia.
75
HISTORIA DE CUBA
Pese a todos los esfuerzos, en la conspiración de Aponte, por primera vez
negros y mulatos libres establecieron contacto con los esclavos de las plantaciones, estimulándolos a la lucha e integrándolos a un movimiento que tenía
como objetivos la eliminación de la trata, la esclavitud y el derrocamiento de la
tiranía colonial para establecer una sociedad sin discriminaciones. El plan de la
conspiración demostraba en sus jefes una capacidad de organización apreciable. José Antonio Aponte, negro libre de 51 años, era carpintero con grandes
facultades artísticas como tallista y pintor. Tenía gran influencia en el cabildo
de nación y además era cabo del batallón de milicias de pardos y morenos de
La Habana. Se dice que había sido iniciado por Bassave en la conspiración de
Román de la Luz, pero no fue incluido en el proceso.41 A finales de 1811 organizó
un amplio movimiento conspirativo, que se extendió desde La Habana hasta
Bayamo, Holguín, Puerto Príncipe, Remedios y pueblos cercanos a la capital.
Fue delatado a las autoridades coloniales el 15 de marzo de 1812. En su casa se
encontraron libros y documentos sobre la esclavitud de procedencia haitiana,
de lo que se dedujo la vinculación de los conspiradores con el exterior. Aponte
y sus más cercanos colaboradores fueron condenados a muerte y se exhibió su
cabeza dentro de una jaula de hierro como escarmiento.
La Escalera es un reflejo de los mecanismos brutales de todo el sistema
esclavista. El propietario del ingenio Trinidad, en Matanzas, comunicó a las
autoridades que había recibido información de que iba a estallar una gran
sublevación de negros. Se inició una violenta represión conocida en la historia
como La Escalera porque los detenidos eran azotados amarrados a una escalera.
Durante la investigación fueron procesadas más de 3 000 personas, de ellas
96 blancos, que sufrieron prisión o fueron fusiladas. El gobierno colonial argumentó, para justificar esta ola de encarcelamientos y bestiales castigos, que se
tenían pruebas de una gran conspiración dirigida por negros y mulatos libres
para eliminar la población blanca, liberar a los esclavos y constituirse en poder.
Se dice que en realidad La Escalera fue una manipulación de las autoridades
para frenar la ola de alzamientos de esclavos, liquidar lo más prominente de
la población libre de color, como el poeta Gabriel de la Concepción Valdés
(Plácido), y la intimidación de intelectuales blancos de ideas abolicionistas.
En la actualidad, investigaciones realizadas afirman que existían grupos
conspirativos en las ciudades y proyectos de alzamiento con cierta coordinación
en una amplia zona del occidente. No se ha confirmado si las personas libres
41
José Luciano Franco: Ensayos históricos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
1974, p. 24.
76
CAPÍTULO 1
de color constituyeron un centro director del movimiento, pero las evidencias
documentales prueban la existencia de varias redes conspirativas de esclavos
y libres. La actividad desplegada por ambos a lo largo de la primera mitad del
siglo, respalda el criterio de que estos sectores tenían un nivel organizativo,
experiencia de lucha y conciencia clara de sus intereses por lo que estaban
en condiciones de plantearse objetivos más ambiciosos.42
No podemos dejar de mencionar que, en la sociedad esclavista, racista y
discriminatoria, nació una novelística de la esclavitud y contra la esclavitud
que expresó las profundas contradicciones sociales. Cecilia Valdés, de Cirilo
Villaverde y Sab, de Gertrudis Gómez de Avellaneda son ejemplos del tema
de la esclavitud en la literatura, así como la poesía del esclavo Manzano y del
mulato libre Plácido; obras que demostraron que el problema social más agudo
de la sociedad colonial era la esclavitud.
El anexionismo. José Antonio Saco y la defensa
de la nacionalidad cubana
El anexionismo fue otra vertiente del pensamiento criollo en la búsqueda de alternativas políticas para defender los intereses de los diferentes
sectores sociales.
¿Por qué tomaron fuerza las ideas anexionistas en este período? ¿Cuáles
fueron los sectores de la sociedad colonial que asumieron esta actitud?
La motivación principal que impulsó al sector de los productores esclavistas
por la alternativa de la anexión a Estados Unidos fue el mantenimiento de la
esclavitud y la protección de sus propiedades, era una nueva opción política
para garantizar su interés económico. Estados Unidos se presentaba como
la metrópoli adecuada: mantenía la esclavitud en los Estados del sur, tenía la
capacidad militar para reprimir sublevaciones esclavas, enfrentaba las presiones abolicionistas inglesas, era el principal mercado para la producción del
azúcar cubano y su gobierno estaba muy interesado en apoderarse de la Isla.
Se formaron diferentes núcleos anexionistas en la Isla, integrados por
diversos sectores de la sociedad colonial. El núcleo habanero tenía como
principal motivación para la anexión la preservación de los intereses y las
propiedades esclavistas. Alrededor de 1847 fundaron el Club de La Habana,
asociación secreta que se proponía lograr la anexión y donde figuraban
42
Gloria García: Conspiraciones y revueltas. La actividad política de los negros en
Cuba (1790-1845), Ed. Oriente, Santiago de Cuba, 2003, pp. 128-132.
77
HISTORIA DE CUBA
grandes propietarios de ingenios, profesionales y escritores como Miguel
Aldama, José Luis Alfonso y Cristóbal Madan.
Realizaron gestiones con algunas figuras estadounidenses para que
el gobierno de la Unión ofreciera a España una indemnización que los
cubanos pagarían por el traspaso de la soberanía de la Isla. En 1848 el
Club adoptó un nuevo medio para la anexión: ofreció tres millones de
pesos a un general norteamericano para que invadiera a Cuba. En ese
año otros cubanos en Nueva York se asociaron para iniciar la divulgación
de las ideas anexionistas con la publicación de un periódico, en inglés y
en español, que asegurara la propaganda anexionista dentro de Estados
Unidos y Cuba. El periódico La Verdad utilizado para estos fines estaba
dirigido por Gaspar Betancourt Cisneros.
El núcleo villareño también intentaba proteger los intereses y las
propiedades esclavistas. Dentro de este se destacó Narciso López, que
paralelamente al Club de La Habana preparaba un alzamiento con fines
anexionistas. Al establecer contacto con el núcleo habanero aplazó sus
planes para asegurar el éxito común. La conspiración de Manicaragua o
Mina de la Rosa Cubana que López dirigía fue descubierta y pudo escapar
a los Estados Unidos.
Desde este territorio protagonizó tres intentos expedicionarios entre 1848
y 1851 financiados por los esclavistas sureños de Estados Unidos, interesados
en romper el equilibrio político de la Unión y sumar a Cuba como un Estado
esclavista más. Lo importante de las expediciones de López fue la confección del
escudo y la bandera cubana que ondeó por primera vez en Cárdenas, en 1850.
Fue capturado en su última expedición y condenado a muerte en garrote vil.
En Puerto Príncipe y ramificaciones en Oriente también se reunieron
terratenientes que compartían las ideas anexionistas, pero con otros
objetivos. Pretendían el desarrollo capitalista de la Isla adoptando el
modelo democrático de los Estados del norte de Estados Unidos. También
existían personas opuestas al dominio español, antiguos independentistas
o reformistas, que habían perdido la confianza en la capacidad de los
cubanos para lograr la independencia de la Isla con sus propias fuerzas.
Se destacó el caso del hacendado camagüeyano Joaquín de Agüero
que suprimió la esclavitud en sus propiedades y se alzó en 1851 contra
España. Supo morir con valentía y se convirtió en un símbolo para los
patriotas de su región.
78
CAPÍTULO 1
¿Sabías que…?
Del pensamiento de Fidel Castro
En aquella época, separatismo e independentismo no estaban absolutamente
diferenciados para todos los cubanos. Veían al español, sentían al español, vivían
bajo su opresión, bajo sus abusos, bajo sus injusticias, y lo odiaban profundamente.
Ansiaban, en primer lugar, separarse de España; pero todavía subsistía confusión
sobre el destino definitivo de Cuba.43
Los anexionistas negaron la existencia de la nacionalidad y el patriotismo
cubanos para justificar la absorción política, social y cultural de Cuba por
los Estados Unidos. Estos criterios provocaron una batalla de ideas entre los
anexionistas y José Antonio Saco, el único que levantó su voz en defensa
de la nacionalidad cubana:
[…] Para disipar la confusión en que mis imputadores han envuelto esta
materia, es preciso que antes sepamos lo que es nacionalidad. Confieso
que no es fácil definir claramente esta palabra: porque consistiendo la
nacionalidad en un sentimiento, los sentimientos se sienten, pero nunca
se explican bien. Así en vez de valerme de definiciones imperfectas y
obscuras, me serviré de ejemplos y diré: que todo un pueblo que habita
un mismo suelo, y tiene un mismo origen, una misma lengua, y unos
mismos usos y costumbres, ese pueblo tiene una nacionalidad. Ahora
bien: ¿no existe en Cuba un pueblo que procede del mismo origen,
habla la misma lengua, tiene los mismos usos y costumbres, y profesa
además una sola religión, que aunque común a otros pueblos, no por
esto deja de ser uno de los rasgos que más la caracterizan? Negar la
nacionalidad cubana es negar la luz del sol de los trópicos en punto
de mediodía […]44
Fidel Castro: “Discurso en ocasión del centenario de la caída en combate del
mayor general Ignacio Agramonte y Loynaz, el 11 de mayo de 1973”, en Horacio
Díaz Pendás (comp.): Fidel Castro: cinco textos sobre nuestra historia, Ed. Pueblo
y Educación, La Habana, 2008, p. 102.
44
José Antonio Saco: Contra la anexión. Réplica de Don José A. Saco a los
anexionistas que han impugnado sus ideas sobre la incorporación de Cuba en
los Estados Unidos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974, p. 174.
43
79
HISTORIA DE CUBA
El centro de su posición antianexionista fue que la Isla, anexada a
Estados Unidos, perdería su nacionalidad porque sería absorbida por una
cultura totalmente diferente. Además, se renunciaba a la aspiración de
tener patria algún día y este elemento hizo de la tendencia anexionista
la más negativa de todas las opciones políticas de la primera mitad del
siglo xix: su raíz antinacional.
El anexionismo negó la necesidad de la independencia, el camino a la
nacionalidad y la nación cubanas al pretender la unión de la Isla al vecino
norteño como un estado más. Surgió para prolongar la existencia de la
esclavitud y la sociedad clasista-estamental que frenaba el proceso de
integración sociocultural.
¿Sabías que…?
Del pensamiento de José Antonio Saco
Contemplando lo que Cuba es bajo el gobierno español, y lo que sería incorporada en
los Estados Unidos, parece que todo cubano debiera desear ardientemente la anexión;
pero este cambio tan halagüeño ofrece al realizarse, grandes dificultades y peligros.
[…] debo decir francamente, que a pesar de que reconozco las ventajas que Cuba
alcanzaría, formando parte de aquellos Estados, me quedaría en el fondo del
corazón un sentimiento secreto por la pérdida de la nacionalidad cubana […].
[…] la anexión, en último resultado, no sería anexión, sino absorción de Cuba
por los Estados Unidos […].
[…] yo desearía que Cuba no solo fuese rica, ilustrada, moral y poderosa, sino
que fuese Cuba cubana y no anglo-americana.45
El concepto de nacionalidad de Saco excluía a toda la población negra,
descendiente del africano, pero ya transculturada en tierra cubana. Fue una
limitación del destacado intelectual que no pudo trascender la época en que
vivía, la sociedad esclavista, pero de indudable importancia en el camino hacia
una conciencia y formación nacional.
Las contradicciones generadas por la esclavitud en la nación estadounidense
desembocaron finalmente en su abolición y este fue un elemento importante
para que a mediados de la década del cincuenta del siglo xix la acción anexionista
de los círculos de poder norteamericanos se debilitara hasta entrar en crisis.
45
Hortensia Pichardo: “Ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados Unidos”, Documentos para la Historia de Cuba, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1973, pp. 333-334.
80
CAPÍTULO 1
Comprueba lo aprendido
1.
Resume las transformaciones económicas que se desarrollaron en la
economía colonial con el auge de la plantación.
2.
Determina los factores que provocaron la crisis de las relaciones esclavistas.
3.
Establece la vinculación entre las transformaciones económicas durante
el auge y la crisis de la plantación y los cambios en la sociedad. ¿Qué
repercusión tuvo en el proceso de integración sociocultural?
4.
Resume las características principales de la tendencia reformista en los
diferentes momentos de su evolución. Precisa sus principales figuras y
las ideas que defendían.
5.
Valora la personalidad de Félix Varela a partir de la información que te
aporta el libro de texto.
6.
Seguidamente, te presentamos dos textos de naturaleza diferente, una
poesía que es una expresión artística y un texto en prosa que es un trabajo político. Analízalos detenidamente, determina sus ideas esenciales
y establece la relación entre ellos:
[...] ¡Cuba! Al fin te verás libre y pura
como el aire de luz que respiras,
cual las hondas hirvientes que miras
de tus playas la arena besar.
Aunque viles traidores le sirvan,
del tirano es inútil la saña,
que no en vano entre Cuba y España
tiende inmenso sus olas el mar.
(Fragmento del “Himno del Desterrado”,
de José María Heredia)46
46
Eduardo Torres-Cueva y Oscar Loyola Vega: Historia de Cuba 1492-1898. Formación y liberación de la nación, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, p.143.
81
HISTORIA DE CUBA
[...] Quiera o no quiera Fernando, sea cual fuere la opinión de sus vasallos
en la isla de Cuba, la revolución de aquel país es inevitable. La diferencia
solo estará en el tiempo y en el modo [...] La isla de Cuba sigue la ley de
la necesidad, y así como por ella se conserva dependiente, por ella misma
puede verse precisada a tomar otro partido.
(Fragmento de “Tranquilidad en la isla de Cuba”,
de Félix Varela y Morales)47
7.
Interpreta el siguiente planteamiento de Francisco de Arango y Parreño
y elabora un comentario sobre la posición de la oligarquía esclavista
ante las ideas independentistas.
Contemos, […] en todos los casos y estados, con los grandes
propietarios, —con esos buenos vasallos y malísimos soldados.
¿Y los demás? Los jóvenes, los aventureros, los descamisados, la
gente de color, los esclavos […]
¡Cuántos enemigos, si un ejército de revolucionarios enarbola en
nuestras playas su bandera de recluta!
(Fragmento de “Consulta sobre los riesgos que amenazan a Cuba
al terminar 1825”, de Francisco de Arango y Parreño)48
8.
A continuación, aparecen dos fragmentos de documentos que
ejemplifican la polémica entre Gaspar Betancourt Cisneros y José
Antonio Saco sobre la tendencia anexionista. Primero determina las
ideas fundamentales que plantean y después responde las siguientes
interrogantes:
a) ¿Qué argumentos utilizaron Cisneros y Saco para fundamentar
sus criterios?
Eduardo Torres-Cuevas y otros (comp. y notas): “Tranquilidad de la Isla de Cuba”,
Félix Varela y Morales. Obras, t. 2, col. Biblioteca de clásicos cubanos, Ed. Imagen
Contemporánea, La Habana, 2001, p. 173.
48
Gloria García Rodríguez (comp. y notas): “Consulta sobre los riesgos que
amenazan a Cuba al terminar 1825”, Francisco de Arango y Parreño. Obras,
t. 2, col. Biblioteca de clásicos cubanos, Ed. Imagen Contemporánea, La Habana, 2005, p. 231.
47
82
CAPÍTULO 1
b) ¿Estos criterios se corresponden con sus posiciones políticas?
c) ¿Qué elementos utiliza Saco para fundamentar la existencia de
la nacionalidad cubana?
d) ¿Qué relación existe entre su concepto de nacionalidad con el proceso de integración sociocultural del pueblo cubano?
e) Elabora una pequeña conclusión donde valores con cuatro elementos
el anexionismo de la primera mitad del siglo xix.
[...] Cuba anexada adquiriría riquezas sólidas, sin escrúpulos, zozobras ni
peligros. Los 500 000 advenedizos como te place en llamarlos,
no serán por cierto 500 000 salvajes africanos, malayos e indios, que
es la gente que los cubanos pueden esperar que les permita traer el
gobierno de España para cruzar, y perfeccionar su noble raza, sino
que serán 500 000 Yanquees, Alemanes, Franceses, Suizos, Belgas, Diablos
y Demonios, pero Diablos y Demonios blancos, inteligentes, industriosos y
además con máquinas, instrumentos, industrias, métodos, capitales y cuanto
más poseen y emplean los hombres libres en la producción de la riqueza.49
(Gaspar Betancourt Cisneros)
[...] debo decir francamente, que […] me quedaría en el fondo del corazón un sentimiento secreto por la pérdida de la nacionalidad cubana
[...] Nunca olvidemos [...] que la raza anglo-sajona difiere mucho de la
nuestra por su origen, por su lengua, su religión, sus usos y costumbres [...]
La idea de la inmortalidad es sublime; porque prolonga la existencia de
los individuos más allá del sepulcro; y la nacionalidad es la inmortalidad
de los pueblos, y el origen más puro del patriotismo.50
[…] No seamos el juguete desgraciado de hombres que con sacrificio
nuestros quisieran apoderarse de nuestra tierra, no para nuestra felicidad,
sino para provecho suyo [...].51
(José Antonio Saco)
Gaspar Betancourt Cisneros (El Lugareño): Cartas a Saco, Ed. Guáimaro, La Habana,
1940, p. 45.
50
Hortensia Pichardo: “Ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados Unidos”,
Documentos para la Historia de Cuba, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
1973, pp. 334.
51
Domingo Figarola-Caneda: José Antonio Saco. Documentos para su vida, Imprenta
El Siglo xx, La Habana, 1921, p. 324.
49
83
HISTORIA DE CUBA
9.
Argumenta con cuatro elementos la contribución de las tendencias
reformista e independentista al proceso de formación nacional durante la primera mitad del siglo xix.
10.
Redacta un texto donde expliques las causas de la rebeldía esclava.
11.
Establece la relación entre los acontecimientos, las personalidades y
los procesos históricos que se estudian en este epígrafe y la historia
de tu localidad.
1.3 Aspiraciones expansionistas de Estados Unidos
hacia Cuba durante la primera mitad del siglo xix
¿A partir de qué etapa de nuestra historia se manifestaron las aspiraciones
expansionistas de Estados Unidos hacia Cuba? ¿Cuáles fueron las razones que
impulsaron esa política de los círculos de poder estadounidenses? ¿Cuáles
fueron las acciones que demostraron sus intenciones de apoderarse de la Isla?
Varias personalidades que se destacaron en la vida política del país del norte
fueron figuras claves en la dirección de la política expansionista de Estados
Unidos hacia Cuba durante la primera mitad del siglo xix. Cada uno de ellos,
en su momento, se pronunció o diseñó una estrategia para materializar esas
intenciones de los círculos de poder estadounidenses de apoderarse de la Isla:
Benjamin Franklin, Thomas Jefferson, John Quincy Adams y James Monroe.
La posición de los círculos de poder de los Estados Unidos en contra de
la independencia cubana se debía a su aspiración de anexarla a la Unión.
Apoderarse de la Isla fue un deseo de la Federación estadounidense, antes
de constituirse en un estado independiente. Por ejemplo, en 1767 Benjamin
Franklin, uno de los fundadores de la nación norteamericana, expresó la
necesidad de colonizar el valle del Mississippi para ser usado contra Cuba. 52
El deseo de apoderarse de la Isla se fortaleció en los inicios del siglo xix, y
se manifestó en la actividad desplegada por el presidente Thomas Jefferson,
quien representó un símbolo de la democracia norteamericana por los principios que dejó establecidos en la Declaración de Independencia de su país,
fue un enemigo de la independencia de Cuba y un promotor de la anexión
52
Colectivo de autores: El Diferendo Estados Unidos-Cuba, Ed. Félix Varela, La Habana,
1996, p. 8.
84
CAPÍTULO 1
de la Isla a Estados Unidos. En noviembre de 1805 realizó la primera declaración oficial del deseo de apoderarse de Cuba al notificarle al ministro de
Gran Bretaña en Washington que, en caso de guerra con España, Estados
Unidos se apoderaría de la Isla. 53
Merry, el ministro inglés, trasladó la comunicación a su gobierno. Jefferson
insistió en la misma idea en agosto de 1807.
En 1808 continuó ocupándose de la adquisición de Cuba. Con la
invasión de España por las tropas napoleónicas se presentó la oportunidad de indagar en la Isla para conocer la opinión de las autoridades
coloniales y los productores criollos sobre una posible anexión a Estados
Unidos. Con ese objetivo Jefferson envió a La Habana, en 1809, al general
James Wilkinson. Este agente se entrevistó con el gobernador Salvador
Muro Salazar, marqués de Someruelos y en la conversación le expresó
las simpatías de su país por España y, además, comentó que existía un
abismo que separaba a la madre patria de sus colonias; sugirió que lo
más conveniente a sus intereses sería el traspaso de la Isla a Estados
Unidos. Someruelos no se dejó seducir y la misión de Wilkinson fracasó.
En un informe del encargado de negocios español en Estados Unidos al
ministro de Estado en Madrid se expresaba la opinión de que la misión
de Wilkinson formaba parte de un vasto proyecto para lograr “[...] la
reunión del reino de México y las islas de Cuba y Puerto Rico bajo estos
Estados Unidos”.54
En 1810 continuaron los planes anexionistas con un nuevo presidente,
James Madison. Él indicó a su ministro en Londres, William Pickney, que
hiciera saber a la administración inglesa que:
La posición de Cuba da a Estados Unidos un interés tan profundo aun
en el destino de esa isla, que aunque pudieran permanecer inactivos, no
podrían ser espectadores satisfechos de su caída en poder de cualquier
gobierno europeo que pudiera hacer de esa posición un punto de apoyo
contra el comercio y la seguridad de Estados Unidos.55
Ramiro Guerra Sánchez: En el camino de la independencia, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1974, p. 25.
54
Philip Foner: Historia de Cuba y sus relaciones con los Estados Unidos, t. 1, Editorial
Ciencias Sociales, La Habana, 1973, p. 135.
55
Ibidem, p. 136.
53
85
HISTORIA DE CUBA
Además, nombró como cónsul en La Habana a William Shaler con las
instrucciones de hacer saber que el gobierno de Estados Unidos no permitiría
que ningún territorio español pasara a dominio de otra potencia extranjera.
Simultáneamente debía explorar la disposición de los criollos hacia la anexión.
Por sus actividades anexionistas fue arrestado en noviembre de 1811 y se
le pidió que abandonara la Isla.
Las actividades de agentes norteamericanos para incentivar la anexión
dentro de la Isla encontraron la resistencia de las autoridades coloniales
y la oposición de Inglaterra y Francia, potencias rivales de Estados Unidos
porque también ambicionaban la posesión de Cuba.
La ambición por Cuba la advirtieron tempranamente algunos criollos
como Arango y Parreño, en 1811 cuando expresó:
Vemos crecer, […] en el Septentrión de este mundo [en el norte], un
coloso que se ha hecho de todas castas y lenguas y que amenaza ya
tragarse, si no nuestra América entera, al menos la parte del Norte; y
en vez de tratar de darle fuerzas morales y físicas, y la voluntad que son
precisas para resistir tal combate; en vez de adoptar el único medio que
tenemos de escapar, —que es el crecer a la par de ese gigante, tomando
su mismo alimento—, seguimos en la idolatría de los errados principios
que causan nuestra languidez, y creemos conjurar la terrible tempestad,
quitando los ojos de ella, […] 56
Arango denunció el peligro expansionista norteamericano y ofreció la
solución. España como metrópoli debía propiciar el desarrollo económico de
la Isla modificando su política colonial, garantizando la libertad comercial, la
producción y el financiamiento, entre otros aspectos. El desarrollo económico
de Cuba, fundado en las relaciones capitalistas que se abrían paso en el mundo,
sería el freno a la voracidad estadounidense.
Cuando en 1823 los ejércitos franceses entraron de nuevo en España, en
nombre de la Santa Alianza, para derrotar a los liberales españoles y restablecer
el absolutismo, los círculos de poder de Estados Unidos analizaron la política
que se debía seguir con Cuba. Existían dos peligros: Francia podía exigir a
España la entrega de la Isla a cambio de su apoyo militar y, por otra parte,
56
Hortensia Pichardo: “En defensa de la esclavitud”, Documentos para la Historia
de Cuba, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, p. 241.
86
CAPÍTULO 1
si los ingleses ayudaban a los liberales contra los absolutistas era posible que
pidieran a Cuba como premio.
Se debatió ampliamente la situación en el gobierno norteamericano, pero
esta vez, presidido por James Monroe. El secretario de Estado John Quincy
Adams transmitió instrucciones muy precisas, en abril de 1823, a Hugh Nelson,
nuevo ministro en España:
[…] El traspaso de Cuba a Gran Bretaña sería un acontecimiento muy desfavorable a los intereses de esta Unión […] La cuestión, tanto de nuestro
derecho y de nuestro poder para evitarlo, si es necesario, por la fuerza,
ya se plantea insistentemente en nuestros consejos, y si el gobierno se
ve obligado en el cumplimiento de sus deberes hacia la Nación, por lo
menos a emplear todos los medios a su alcance para estar en guardia
contra él e impedirlo.57
En las instrucciones se detallaban las razones del interés norteamericano
por Cuba y por su importancia se cita extensamente:
Puede darse por sentado que el dominio de España sobre los continentes americanos, septentrional y meridional [norte y sur], ha terminado
irrevocablemente. Pero las islas de Cuba y Puerto Rico aún permanecen
nominalmente, y hasta tal punto realmente, bajo su dependencia, que
todavía goza aquella del poder de transferir a otros su dominio sobre ellas
y, con éste, la posesión de las mismas. Estas islas por su posición local son
apéndices naturales del continente norteamericano, y una de ellas [la isla
de Cuba], casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser, por una multitud de razones, de trascendental importancia para los intereses políticos
y comerciales de nuestra Unión. La dominante posición que posee en el
Golfo de México y en el Mar de las Antillas, el carácter de la población, el
lugar que ocupa en la mitad del camino entre nuestra costa meridional y
la isla de Santo Domingo, su vasto y abrigado puerto de La Habana que
hace frente a una larga línea de nuestras costas privadas de la misma
ventaja, la naturaleza de sus producciones y la de sus necesidades propias;
que sirven de base a un comercio inmensamente provechoso para ambas
partes, todo se combina para darle tal importancia en la suma de nuestros
57
Philip Foner: Ob. cit., p. 155-156.
87
HISTORIA DE CUBA
intereses nacionales, que no hay ningún otro territorio extranjero que
pueda comparársele, y que nuestras relaciones con ella sean casi idénticas
a las que ligan unos con otros los diferentes Estados de nuestra Unión.
Son tales, en verdad, entre los intereses de aquella isla y los de este país,
los vínculos geográficos, comerciales y políticos, formados por la naturaleza, fomentados y fortalecidos gradualmente con el transcurso del
tiempo que, cuando se echa una mirada hacia el curso que tomarán
probablemente los acontecimientos en los próximos cincuenta años, casi
es imposible resistir la convicción de que la anexión de Cuba a nuestra
República Federal será indispensable para la continuación de la Unión y
el mantenimiento de su integridad […]
Es obvio que para ese acontecimiento [la anexión de la Isla a Estados
Unidos] no estamos todavía preparados, y que a primera vista se presentan numerosas y formidables objeciones contra la extensión de nuestros
dominios dejando el mar por medio […] Pero hay leyes de gravitación
política como las hay de gravitación física, y así como una fruta separada
de su árbol por la fuerza del viento no puede, aunque quiera, dejar de
caer en el suelo, así Cuba, una vez separada de España y rota la conexión
artificial que la liga con ella, es incapaz de sostenerse por sí sola, tiene
que gravitar necesariamente hacia la Unión Norteamericana, y hacia ella
exclusivamente, mientras que a la Unión misma, en virtud de la propia
ley, le será imposible dejar de admitirla en su seno.58
Es evidente que este documento expresa la esencia de la política estadounidense hacia Cuba, la decisión de apoderarse de la Isla, pero esperarían
el momento oportuno: la Política de la Fruta Madura. Esta estrategia está
contenida en el mensaje al Congreso del presidente James Monroe, en
diciembre del propio año 1823, conocido como Doctrina Monroe.
La Doctrina Monroe declaraba que el continente americano no podía
ser considerado como objeto de futura colonización por ninguna potencia
extranjera, que Estados Unidos no intervendría en los asuntos europeos
y que todo intento de las potencias europeas de apoderarse de cualquier
porción de este hemisferio sería considerado por Estados Unidos como
peligroso para su paz y seguridad.
58
Ibidem, pp. 156-157.
88
CAPÍTULO 1
Este instrumento geopolítico garantizaba el hegemonismo norteamericano
en el continente americano cuando advertía a las potencias europeas, Inglaterra
y Francia, que no aceptaría su intromisión en la América, esto solo quedaba
reservado a la Unión. Aseguraba que Cuba permaneciera por el momento en
manos españolas hasta tanto las condiciones les permitieran apoderarse de la
Isla, siempre la anexión y no la independencia. La Doctrina Monroe mantenía
la continuidad de las aspiraciones expansionistas que caracterizaron la política
norteamericana.
En el Congreso de Panamá, en julio de 1826, Simón Bolívar tenía el objetivo
de lograr el consenso para crear una fuerza militar que apoyara la independencia de Cuba y Puerto Rico. Este proyecto fue neutralizado por la fuerte
oposición del gobierno norteamericano. El general José Antonio Páez expresó
en sus memorias: “El gobierno de Washington, lo digo con pena, se opuso de
todas veras a la independencia de Cuba […] ninguna potencia, ni aun la misma
España, tiene en todo sentido un interés tan alto como los Estados Unidos en
la suerte futura de Cuba”.59
Entre los años 1830 y 1845 la acción expansionista estadunidense contra
Cuba declinó porque los gobiernos de esa etapa se concentraron en la expansión de su territorio con la anexión de Texas. En el gobierno de James Knox
Polk retornó la actividad anexionista hacia la Isla, en esta ocasión se ofreció a
España, en 1848, la suma de cien millones de dólares por la posesión de Cuba
pero no se aceptó por las autoridades del gobierno español. Se realizaron
otros intentos de compra con los presidentes Franklin Pierce, en 1853 y James
Buchanan, en 1857.
Nunca desistieron de apoderarse de la Isla por todos los medios posibles.
Deben recordarse las palabras de Jefferson a Madison: “[…] Cándidamente
confieso que siempre he mirado a Cuba como la adición más interesante que
podría hacerse a nuestro sistema de Estados […]”.60
Los círculos de poder estadounidenses siempre ambicionaron la posesión
de Cuba por sus condiciones geográficas y riquezas naturales, esa fue la razón
para que la Isla estuviera contemplada como una pieza importante dentro de
su política expansionista en la primera mitad del siglo xix. Pusieron en práctica
diversas acciones para lograr sus propósitos como: proposiciones de compra
de la Isla a España, el envío de agentes para incentivar la anexión dentro de
Colectivo de autores: El Diferendo Estados Unidos-Cuba, Ed. Félix Varela, La Habana,
1996, p. 19.
60
Philip Foner: Ob. cit., p. 159.
59
89
HISTORIA DE CUBA
la Isla, la formulación de la Política de la Fruta Madura y la Doctrina Monroe
que representaron la esencia de la política hegemonista norteamericana. Cuba
permanecería como colonia española hasta que estuvieran en condiciones
de apoderarse de ella y se advertía a las potencias europeas que el gobierno
norteamericano no permitiría intentos de conquista en el continente americano; la intromisión en América solo quedaba reservada a la Unión. Estas son
razones que explican la posición norteamericana en contra de la independencia
de la Isla, del por qué se opusieron a los proyectos de Bolívar en el Congreso
de Panamá.
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología de las acciones de los gobiernos estadounidenses de la primera mitad del siglo xix para apoderarse de Cuba.
2.
¿Qué documento prueba las intenciones de los círculos de poder
estadounidenses de apoderarse de la Isla? Argumenta con cuatro
elementos tu selección.
3.
Realiza una comparación entre la Política de la Fruta Madura y la
Doctrina Monroe.
4.
Redacta un texto donde demuestres, con cuatro elementos, las aspiraciones expansionistas de los círculos de poder estadounidenses
hacia Cuba durante la primera mitad del siglo xix.
Desafío
1.
90
Argumenta la siguiente afirmación: La nacionalidad cubana es resultado del proceso formativo del pueblo cubano donde se interrelacionaron factores étnicos, culturales e ideológicos en el contexto de la
contradicción cada vez más antagónica entre la colectividad criolla y
la política colonial española.
CAPÍTULO 2
Las luchas independentistas contra
el dominio colonial español (1868-1898)
¿P
or qué se considera que la Revolución del 68, aunque no logró la
independencia de Cuba, contribuyó a la forja de la nacionalidad y
la nación cubanas? ¿Qué elementos permiten demostrar que los
intereses de los círculos de poder de los Estados Unidos eran contrapuestos
a los de la independencia nacional? ¿Por qué la Revolución del 68 demostró
que la unidad revolucionaria era un factor imprescindible para lograr el triunfo en la lucha anticolonial?
2.1 La Revolución de 1868
Causas e inicios de la revolución. Diferencias regionales
En 1868 se inició, por el sector más revolucionario y patriótico de los
terratenientes centro-orientales de Cuba, la primera guerra de liberación
contra el régimen colonial impuesto por España desde el siglo xvi. La acumulación de diversos factores indujo a estos hombres de ideas liberales a la
búsqueda de una salida mediante la lucha armada, pero ¿cuáles fueron los
factores que incitaron a este grupo de hombres de pensamiento progresista
y radical a llegar a tal determinación? ¿Acaso, hacia 1868 se apreciaba la
existencia en Cuba de la gestación de una situación revolucionaria?
Para entonces, España se empeñaba en mantener una concepción colonial
férrea y anticuada hacia Cuba. Esto se manifestó en la excesiva cantidad
de impuestos que estaba obligada a pagar la población de la Isla. Por otra
parte, los altos tributos aduaneros sobre el comercio de importación y exportación, que limitaban el comercio de Cuba con otras naciones, y “[…]
que entre los años 1864 y 1867 […] habían crecido de 30 millones de pesos
91
HISTORIA DE CUBA
a unos 40 millones […]”.1 Cifra que servía para ensanchar las arcas madrileñas. Igualmente, el sistema colonial español se aferraba al mantenimiento
de la esclavitud, la cual se había convertido en un freno, un retardo para
el desarrollo económico. El presupuesto estaba orientado sobre todo al
Ejército y a la burocracia, integrados en su mayoría por peninsulares, y en
menor cuantía dirigidos al desarrollo económico de la Isla.
En el ámbito político y étnico-social la Isla estaba dominada por un brazo
de hierro ensagrentado: los criollos blancos eran privados de los principales
cargos públicos; el sector negro de la población, así como los mulatos libres
eran sometidos a una espantosa discriminación. Los esclavos eran tratados bajo
una explotación brutal e inhumana. Era limitado el acceso a los servicios de
salud y educación. En cuanto a este último sector la cifra de analfabetos era
superior al 75 % del total de habitantes de la población cubana de entonces.
Esta realidad económica y socio-política agravada durante la década del
sesenta del siglo xix evidenciaba la agudización de las contradicciones entre la
metrópoli y la colonia, y que, al mismo tiempo, perfilaba uno de los rasgos básicos de la situación revolucionaria que se gestaba en Cuba. Evidentemente, esto
sirvió de estímulo para que una parte pequeña del sector más revolucionario de
los hacendados se lanzaran a la lucha anticolonial por la vía independentista.
Aunque la política colonial de España afectaba a todos los que integraban
el sector de los hacendados y terratenientes, en Cuba había una disparidad
considerable en las condiciones económicas y sociopolíticas entre las zonas del
Occidente2 y el Centro-Oriente3 del país.
Occidente poseía la mayor cantidad de esclavos e ingenios, de ahí que la
región producía el 90 % de la riqueza insular que se exportaba en azúcar
de caña. Por estas razones, los ricos hacendados occidentales se opusieron a
volcarse a una guerra de independencia en su territorio. Una parte importante se mantuvo apegado a criterios reformistas. Sin embargo, no se puede
desconocer que un grupo dentro de ese sector entró a colaborar desde el
exterior con las fuerzas revolucionarias, aun cuando no formaran parte de su
Datos tomados de Rolando Rodríguez García: Bajo la piel de la manigua, “Rasgos de la guerra de Cuba”, de Fernando Fornaris, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 2015, p. 10.
2
En la actualidad esta región está compuesta por las provincias: Pinar del Río,
Artemisa, Mayabeque, La Habana, Matanzas y Cienfuegos.
3
Esta región actualmente está conformada por las provincias: Villa Clara, Sancti
Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de
Cuba y Guantánamo.
1
92
CAPÍTULO 2
línea más radical. Por otra parte, el gobierno colonial mantuvo y fortaleció
la presencia de sus fuerzas militares
con el fin de proteger los recursos que
servían de sostén al sistema colonial
del cual ellos eran parte integrante.
La región del Centro-Oriente se
encontraba en una situación diferente,
pues el número de esclavos, de ingenios
y, por consiguiente, el rendimiento
de la producción azucarera era muy
reducido. La zona se caractarizaba por
una “economía ganadera de grandes
Fig. 2.1 Francisco Vicente
haciendas, que producían para el conAguilera Tamayo
sumo local, además, de una mayor población cubana, blanca y negra libre”.4
(Bayamo, 23/6/1821-Nueva York,
A esto se debe añadir que contaban
22/2/1877). Abogado. Fue fundador de
con pocos recursos para modernizar
la conspiración anticolonial. Al conocer
del levantamiento en Demajagua, se alzó
sus envejecidos injenios azucareros,
en su hacienda Santa Ana de Cayajo,
llevándolos en muchas ocasiones a
en Cabaniguán, Las Tunas. Ante las
solicitar préstamos a los comerciantes
discrepancias entre Céspedes y Donato
peninsulares, hipotecando de esta
Mármol fungió como mediador en pos
de la unidad revolucionaria. En Guáimaro
manera sus propiedades.
fue elegido secretario de la Guerra. En
Indiscutiblemente, para los
febrero de 1870 fue electo vicepresidente
terratenientes del Oriente la decisión
de la República en Armas, y en marzo,
de insurgir contra el colonialismo
general en jefe del Ejército Libertador en
Oriente. Participó en numerosos combates.
español era el único camino para
Ostentó el grado militar de mayor general.
salir de ese estado de atraso y rezago
Durante su estancia en la emigración
que chocaba con la formación de
trabajó arduamente por enviar a Cuba
sentimientos culturales, espirituales
expediciones al campo insurrecto.
y patrióticos definidos en los rasgos
de un pueblo que se reafirmaba para entonces y reclamaba espacio político
y transformaciones sociales que lo colocaran en el horizonte mundial.
Como resultado de esta realidad Francisco Vicente Aguilera (figura 2.1),
Pedro Felipe Figueredo Cisneros, Francisco Maceo Osorio, Carlos Manuel
4
Oscar Loyola Vega: La nación insurrecta, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
2018, p. 121.
93
HISTORIA DE CUBA
de Céspedes y del Castillo (figura 2.2), Vicente García González, Salvador
Cisneros Betancourt y Miguel Jerónimo Gutiérrez, máximos exponentes de
un pensamiento patriótico y revolucionario, fueron vertebrando un proceso
conspirativo que tuvo en las logias masónicas un medio eficaz.
Fig. 2.2 Carlos Manuel de Céspedes
y del Castillo
(Bayamo, 18 /4 /1819 -San Lorenzo,
27/2/1874). Abogado. Hombre amante de
las artes y la literatura. Autor de poemas
y artículos de profundo contenido ideológico que publicaba en la prensa de la Isla.
Escribió canciones como La Bayamesa,
tocaba el piano, dirigió y actuó en obras
de teatro. Organizó tertulias literarias, fue
fundador de las Sociedades Filarmónicas
de Bayamo y Manzanillo, dominó varios
idiomas: latín, italiano, francés, inglés.
Terrateniente de la región oriental que se
convirtió en un genuino representante de
los intereses más justos y progresistas de
la nación cubana. Formó parte activa en
el proceso de conspiración contra el colonialismo español. Precursor del alzamiento
en Demajagua, el 10 de octubre de 1868.
Fue organizador de un Ejército Libertador
de carácter popular. Creó un gobierno
provisional en Bayamo que integraba
diversos sectores de la población. Tuvo
un profundo pensamiento antiesclavista,
defensor de la unidad revolucionaria. En la
Asamblea Constituyente de Guáimaro fue
elegido presidente de la República de Cuba
en Armas; supo aquilatar la verdadera
esencia de la política expansionista del
gobierno estadounidense. Defensor de
la idea de dar un carácter nacional a la
guerra. Es conocido como el Padre de la
Patria. Murió en San Lorenzo, el 27 de
febrero del 1874.
Saber más
Las logias masónicas fueron introducidas en Cuba a finales del siglo xviii, pero
fue el médico Vicente Antonio de Castro y Bermúdez quien creó en 1862 la
sociedad masónica irregular Gran Oriente de Cuba y las Antillas; institución que se
diferenció del cuerpo masónico oficial por su carácter revolucionario, progresista
e independentista. Como desprendimiento de ella se fueron constituyendo una
red de logias, entre las cuales sobresalieron las de la zona Centro-Oriental del
país, donde figuraban las principales personalidades vinculadas al movimiento
anticolonial. Como es de suponer constituyeron un formidable espacio para el
debate y la promoción de la independencia de Cuba.
94
CAPÍTULO 2
Sin embargo, el hombre que asumió la responsabilidad de iniciar el movimiento armado anticolonial fue Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo.
Así se iniciaba, el 10 de octubre de 1868, la Revolución del 68 y, con ella, el
proceso revolucionario cubano.
En medio del ajetreo de aquella jornada, Céspedes presentó a sus compatriotas y al mundo el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba o
Manifiesto del Diez de Octubre, a través del cual daba a conocer las causas que
motivaron a los cubanos a levantarse en armas contra la metrópoli española. La
revolución se iniciaba bajo la concepción de un mando centralizado, unificando
las funciones militares y civiles en una sola persona: el patriota Carlos Manuel
de Céspedes, quien había sido designado general en jefe de la insurrección.
El hombre de Demajagua, inmediatamente, fue secundado por sectores
sociales como: los intelectuales de ideas progresistas, los campesinos libres,
los artesanos, la pequeña burguesía urbana y los esclavos que fueron liberados por él.
El día 11 de octubre de 1868, Céspedes marchó hacia el poblado de
Yara acompañado de sus huestes insurrectas con el propósito de llegar a
la sierra de Naguas, y así esperar en este lugar la incorporación de algunos
alzados. Solo que, las bisoñas tropas cubanas carecían de disciplina militar,
los hombres estaban mal armados y fueron sorprendidos por una columna
española que llegó en apoyo a la guarnición del pueblo. Este era el primer
combate del Ejército Libertador, fue un duro revés táctico.
Fig. 2.3 Pedro F. Figueredo
Cisneros (Perucho)
(Bayamo, 18/2/1818-Santiago de Cuba,
17/8/1870). Abogado. Hombre de elevada
cultura. Fue uno de los iniciadores del
movimiento conspirativo anticolonial.
Al constituirse el gobierno provisional en Bayamo fungió como jefe del
Estado Mayor del Ejército Libertador.
Durante la Asamblea de Guáimaro fue
designado subsecretario de la Guerra.
Ostentaba el grado militar de mayor
general. Las tropas enemigas lo capturaron mientras convalecía de fiebre
tifoidea. Enviado a Santiago de Cuba
fue sometido a Consejo de Guerra y
fusilado el 17 de agosto de 1870.
95
HISTORIA DE CUBA
No obstante, la revolución prosiguió su curso. El 20 de octubre ante
la fallida defensa del teniente gobernador Julián Udaeta, Bayamo se
convierte en la primera capital de las fuerzas insurrectas. Este mismo día,
en medio del júbilo de los ciudadanos bayameses, y gracias a la labor del
compositor y poeta Pedro F. Figueredo Cisneros (ver figura 2.3), se entonó
por primera vez el Himno Nacional.
La publicación del primer periódico independentista El Cubano Libre
fue otro de los pasos importantes que dio Céspedes en aquel contexto. El
26 de octubre de 18685 sucedió otro hecho de trascendental importancia
para la revolución. Fue el Combate de Tienda del Pino o Venta del Pino,
cerca de Baire, también conocido como Pinos de Baire, donde el ya ascendido
a mayor general Máximo Gómez Báez, les propinó a las tropas del coronel
español Quirós una derrota importante que no había tenido precedente
durante la lucha independentista (figura 2.4).
Fig. 2.4 Carga al machete (boceto de Armando García Menocal)
El 4 de noviembre de 1868 en Las Clavellinas los camagüeyanos se
levantaron contra la metrópoli. No obstante, los independentistas de
esta región no aceptaron el mando centralizado que había promulgado
inicialmente Céspedes, sino que formaron un gobierno que separaba el
mando civil del militar y subordinaba el segundo al primero.
5
Con relación a este hecho se han consultado más de quince textos, entre los
cuales se pudo constatar que existen distintas variantes en cuanto a la fecha
exacta. Una el 25 de octubre de 1868, otra el 26 de octubre de 1868 y, por último,
el 4 de noviembre de 1868. Teniendo en cuenta la bibliografía más actualizada
y precisa, el colectivo de autores de este libro de texto decidió asumir el 26 de
octubre de 1868 como fecha exacta de la realización de la primera carga al
machete durante la Revolución del 68.
96
CAPÍTULO 2
Inmediatamente después del
alzamiento las autoridades coloniales dieron pasos en busca de que los
insurgentes depusieran las armas,
esto provocó ciertas contradicciones que fueron resueltas el 26 de
noviembre de 1868, en la reunión
de Las Minas. Allí el joven Ignacio
Agramonte y Loynaz (figura 2.5)
rompió de manera tajante los planes
contrarrevolucionarios presentados
por el hacendado Napoleón Arango;
Fig. 2.5 Ignacio Agramonte y Loynaz
actitud que constituyó un inesti(Puerto Príncipe, 23/12/1841 -Jimaguayú
mable aporte a la nación que aún
11/05/1873). Graduado de Abogado en
se estaba forjando. Seguidamente
la Universidad de La Habana en 1865.
se procedió a la designación del
Uno de los fundadores de la Junta de
Comité Revolucionario de Camagüey,
Camagüey. Participó en las labores conscompuesto por tres personas: Ignacio
pirativas que condujeron al alzamiento de
Agramonte y Loynaz, Salvador
los principeños. Se incorporó a la lucha
independentista el día 11 de noviembre
Cisneros Betancourt y Augusto
de 1868 en el ingenio El Oriente, cerca de
Arango Agüero.
Sibanicú. Representante del Camagüey a
El día 27 de diciembre de 1868
la Asamblea de Guáimaro; redactó, junto
esta región recibió el refuerzo de un
a Antonio Zambrana, la Constitución de
contingente de jóvenes que, proceGuáimaro. El Mayor, como se le llamaba,
dentes de Occidente, apoyaron la
fue jefe militar del territorio de Camagüey.
Demostró su capacidad militar al dirigir en
concepción organizativa defendida
1871 el rescate del brigadier Julio Sanguily.
por Agramonte y sus seguidores.
Logró formar la caballería mambisa más
¿Cómo reaccionó el poder codisciplinada y organizada que existiese
lonial en Cuba ante la ocupación
dentro del Ejército Libertador. Cayó en
de Bayamo, la cual se erigía como
combate en Jimaguayú.
capital de la insurrección? Al conocer el capitán general de la Isla de
Cuba que la insurrección se había extendido por gran parte de Oriente,
y que los independentistas habían convertido a Bayamo en su capital,
envió a Blas Villate, conde de Valmaseda, con una fuerte columna para
recuperar aquella ciudad y pacificar el resto de la región.
97
HISTORIA DE CUBA
Por supuesto, Carlos Manuel de Céspedes desde los días finales de 1868
conocía del avance de la poderosa columna de Valmaseda y, ante esta realidad, decidió que las fuerzas que comandaba Donato Mármol fueran las
que enfrentaran al militar español. La superioridad en armas de la columna
española, así como la inexperiencia de los cubanos propició que Mármol
fuera derrotado en El Salado.
Ante la insuficiente fuerza del Ejército Libertador para rechazar las tropas
del sanguinario Valmaseda, el pueblo bayamés decidió, el 12 de enero de
1869, incendiar la ciudad. Esto, sin lugar a dudas, fue un hecho que demostró
la pujanza y la fuerza de los ideales libertarios de una nación en formación.
Ante tal realidad, diversas familias insurrectas para evitar ser capturadas
por la represión española, optaron por internarse en los montes cercanos;
la ocasión no fue menos propicia para que al calor de ese angustioso espectáculo el sentimiento patriótico e identitario alcanzara los resortes de
la música. Fue La Bayamesa, compuesta por José Fornaris, Carlos Manuel de
Céspedes y Francisco Castillo diecisiete años atrás, la que sirvió para atenuar
la consternación que se vivía en aquellos momentos.
Luego de la derrota de El Salado y la pérdida del gobierno provisional
establecido en Bayamo, la revolución exigía mayor dinamismo y radicalidad.
Fue esto el detonante de un hecho polémico y poco conocido: la Sedición
de Tacajó. Un grupo de mambises6 le ofreció al general Donato Mármol la
condición de Dictador, lo que implicaba desconocer el gobierno oriental de
Céspedes. Ante la concreción del amotinamiento se presentó Céspedes en el
Cuartel General de Tacajó, quien contó con el respaldo moral de Aguilera y
Gómez, este último ya había demostrado sus elevadas dotes como estratega
militar. Como resultado de una larga conversación entre el hombre del 10
de Octubre y Mármol, se logró sortear exitosamente lo que pudo convertirse
en un cisma en los momentos iniciales de la contienda. Sin embargo, para la
revolución ello significó disipar la posibilidad de fragmentación en la región
oriental y el restablecimiento de canales de comunicación para lograr con
la participación de las fuerzas camagüeyanas, la formación de un gobierno
revolucionario único.
6
Luis Fidel Acosta: Revisitando un hecho poco conocido de la guerra de los diez
años: la sedición de Tacajó, Disponible en:
https://santiago.uo.edu.cu/index.php/stgo/article/view/5383
98
CAPÍTULO 2
El 6 de febrero de 1869 ya estaban sobre las armas los mambises de
la región de Las Villas, esto tuvo lugar con el alzamiento efectuado en el
cafetal de San Gil, Manicaragua. Sus líderes más representativos fueron:
Miguel Jerónimo Gutiérrez, Eduardo Machado, Antonio Lorda, Tranquilino
Valdés, Arcadio García y el polaco Carlos Roloff. Aunque en lo inmediato
iniciaron contactos con Céspedes, se pronunciaron por la división de
funciones civiles y militares.
El occidente de la Isla igualmente fue escenario de procesos conspirativos y levantamientos armados que demostraron su inconformidad con
el régimen colonial, y su alineación a los ideales independentistas. No son
pocos los patriotas que en esta región saltaron por encima de la represión,
el confinamiento y la deportación impuesta por la corona española para
defender y patentizar los sueños libertarios. Sin embargo, la desconexión
de estas acciones con los patriotas de la región centro-oriental y la
persecución de las fuerzas españolas hicieron que la lucha en esta parte
de Cuba se viera afectada y no se lograra un sostenimiento armado. No
obstante, hubo jóvenes que mostraron sus simpatías por el movimiento
revolucionario, entre ellos se destacó José Martí y Pérez , quien estuvo a
la vanguardia de los que, a través de una fina prosa, utilizaran las ideas
como una trinchera de combate.
Mientras tanto, en la capital habanera se produce un fortalecimiento
de los sectores industrial-comercial e importador de la burguesía insular
que pronto se convirtieron en promotores de la modernización urbana
del reparto Las Murallas. Fue ese el lugar escogido por oligarcas proespañoles como González del Valle, Julián Zulueta, el marqués de Balboa, el
marqués de Villalba, José Gener y Miguel Jané para construir sus residencias, las cuales adquirieron en su arquitectura rasgos eclécticos. Una de
las distracciones culturales de estos sectores fue el teatro, y dentro de los
diferentes géneros fue el teatro bufo el que adquirió mayor popularidad,
quizás por ser el más cubano.7
7
Colectivo de autores: “Las Luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales”, La sociedad cubana en el ocaso colonial. Vida y cultura,
Ed. Félix Varela-Instituto de Historia de Cuba, La Habana, 2003, pp. 278-287.
99
HISTORIA DE CUBA
Desarrollo y radicalización del proceso revolucionario
Como ya conoces el movimiento independentista se había extendido
hasta la región de Las Villas, sin embargo, existían “[…] en el campo de
la insurrección tres organizaciones para la dirección político-militar de
la guerra, tres agrupaciones militares con sus generales en jefe y dos
banderas, […]”.8 A esto se le añadió la inconexión entre las jurisdicciones
alzadas. Existían diferentes ideas sobre cómo dar solución al problema
de la abolición de la esclavitud y, sobre todo, cómo diseñar las bases para
la unificación legal de la dirección revolucionaria como embrión de la
nación por la que se luchaba. Además, España redoblaba afanosamente
sus esfuerzos para frenar el avance de las tropas independentistas. En
los primeros días del mes de abril Valmaseda desplegó por el territorio
oriental una campaña de exterminio contra el ejército mambí y la población campesina, que se conoce a través de la historia como la Creciente
de Valmaseda. Por tanto, era imprescindible la unidad revolucionaria.
Para dar solución a todos estos problemas fue convocada para los días
10 y 11 de abril de 1869 la histórica Asamblea de Guáimaro. Allí asistieron
delegados de las tres regiones alzadas: Oriente, Camagüey y Las Villas.
En la cuestión de la organización de la guerra, Guáimaro fue el espacio
donde despuntaron dos criterios diametralmente opuestos: de un lado
el de Céspedes y los orientales que aspiraban al establecimiento de un
mando militarmente centralizado y por el otro Agramonte y los camagüeyanos que deseaban un gobierno civil con un poder supremo al cual
se subordinaría el ejército.
A pesar de las contradicciones originadas por las diferencias en cuanto a
concepciones y métodos de lucha desiguales, la Asamblea aprobó la Constitución
de Guáimaro, considerada entre las más progresistas y revolucionarias de su
época en América Latina.
De su contenido se aprecia que la forma de gobierno adoptada fue
la republicana, es decir, la clásica división burguesa de tres poderes de la
Revolución francesa: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Es de resaltar que el Poder Legislativo representado por una Cámara de
Representantes poseía la autoridad suprema, de ahí que podía nombrar y
deponer al presidente de la República, a sus auxiliares y al general en jefe
8
Ángel Jiménez González: “Céspedes: la unidad”, Granma, 13 de octubre de
2017, La Habana, p. 16.
100
CAPÍTULO 2
del Ejército Libertador. En relación con esto último se introducía una nefasta
contradicción para el devenir de la guerra, pues según lo dispuesto el jefe
del ramo militar también estaba subordinado al presidente, a quien debía
rendir cuentas por sus operaciones militares.
Las consecuencias de esta estructura se hicieron sentir rápido en el campo
insurrecto, pues la Cámara investida de un ilimitado poder obstaculizaba
el desempeño de los órganos que debían adoptar decisiones rápidas. Ello
significó que en la práctica se estableció un gobierno inadecuado para las
condiciones de guerra que vivía la parte Centro-Oriental de la Isla.
En cuanto al aspecto social, el artículo 24 fue expresión de las ideas más
radicales y avanzadas que allí prevalecieron, al declarar que “Todos los
habitantes de la República son enteramente libres”. Resultaba, sin dudas,
un golpe mortal para aquellos hacendados que continuaban defendiendo
el desarrollo del sistema esclavista en Cuba.
A pesar de que los orientales defendieron como insignia del movimiento, la bandera hilvanada por Candelaria Acosta (Cambula) en vísperas
del levantamiento en Demajagua, se adoptó como enseña nacional la
enarbolada por Narciso López en 1850, en Cárdenas y un año después
por Joaquín Agüero, en Camagüey. Igualmente se acogió la forma actual
del escudo nacional.
De trascendental importancia fue
la ejemplar actitud de la camagüeyana Ana María Betancourt Agramonte
(figura 2.6), quien decidió continuar
los destinos de consagración por
la patria de su esposo, el patriota
Ignacio Mora de la Pera. Exhortó
a través de Ignacio Agramonte al
recién constituido cuerpo legislativo
a equiparar los derechos de la mujer
con los del hombre en la nación que
estaba por constituirse.
Una vez constituida la Cámara de
Representantes el 11 de abril, esta
recibió la solicitud de un segmento
del pueblo allí concentrado para que
el órgano recién electo elevara a la
Fig. 2.6 Ana Betancourt Agramonte
101
HISTORIA DE CUBA
República de Estados Unidos manifestaciones de franca postura anexionista. A
pesar que se designó una comisión para estudiar y canalizar el asunto, la petición anexionista se convirtió en acuerdo del cuerpo legislativo y sería cursada
por José Morales Lemus al secretario de Estado del gobierno estadounidense.
Es comprensible ese atisbo de anexionismo, dado que Estados Unidos constituía un referente al cual se invocaba debido a sus “admirables” instituciones
democráticas y su impetuoso desarrollo económico. Ambas realidades contrastaban con el régimen despótico y tiránico que gobernaba en Cuba.
Sin embargo, el fenómeno de la anexión tuvo una vida efímera. Un
hombre como el villareño Eduardo Machado la calificó como “suicidio
patriótico”. Tal radicalidad ideológica devino absoluta comprensión de la
verdadera esencia de la actitud de entorpecimiento asumida por Estados
Unidos hacia la recién iniciada revolución.
Las jornadas cotidianas de cruento combate corroboraron al mambisado
cubano que el triunfo podía alcanzarse como resultado de los propios esfuerzos. No menos significativa fue la incorporación a la dirección militar
de la lucha de sectores humildes que mostraron elevada firmeza patriótica.
Lo anterior condujo a un proceso de radicalización revolucionaria que, sin
lugar a dudas, tenía el propósito de revertir los amagos proanexionistas de
los momentos iniciales del estallido, y así acelerar el triunfo independentista.
Son ejemplos de esto los siguientes elementos: la Circular Oficial, de octubre
de 1869 (Tea Incendiaria); la Circular Oficial de Ignacio Agramonte, en octubre de 1869 (disciplina militar); la definitiva abolición de la esclavitud, en
diciembre de 1870; la invasión a Guantánamo, a mediados de 1871; la carta
de Carlos Manuel de Céspedes al honorable Charles Sumner y el rescate del
brigadier Julio Sanguily efectuado por Agramonte el 8 de octubre de 1871.
Esta hazaña fue símbolo supremo de solidaridad, de abnegación y de la ética
practicada por El Mayor con sus subordinados; valores que se fueron forjando
como tradiciones patrióticas dentro del ejército mambí a lo largo del proceso
revolucionario cubano.
Mientras tanto España recrudecía su política sanguinaria y cruel.
Prueba de ello fue el fusilamiento, el 27 de noviembre de 1871, de los
ocho estudiantes de medicina de la Universidad de La Habana; jóvenes
que fueron injustamente acusados de haber profanado la tumba del integrista español Gonzalo de Castañón y el comandante español Ricardo
de Guzmán.
102
CAPÍTULO 2
Conéctate
Si deseas ampliar tus conocimientos acerca del fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina, te sugerimos que observes la película: Inocencia. Filme dirigido
por Alejandro Gil, cuya trama se ubica temporalmente en dos momentos: 1887,
fecha en que Fermín Valdés Domínguez, inicialmente involucrado en los hechos,
desarrolla investigaciones encaminadas a demostrar la inocencia de quienes fueran sus condiscípulos y, en retrospectiva, 1871, año en que ocurre el infundado
encarcelamiento y el asesinato de los jóvenes.
El oportunismo estadounidense sirvió de complemento a la política
sanguinaria del entonces régimen colonial. Las distintas administraciones que se sucedieron (Andrew Johnson, Ulises Grant, Rutherford Hayes)
enarbolaron una política de falsa neutralidad durante la Revolución del
68 que favoreció moral y materialmente a España; estimularon la construcción y venta de 30 cañoneras a Madrid para entorpecer la entrada a
la Isla de recursos; negaron ante el Congreso la existencia en Cuba de una
República en Armas; establecieron severas penas para los propios ciudadanos estadounidenses que se vincularan con la lucha anticolonial; se negaron a la venta de armas a los independentistas cubanos; obstaculizaron
la labor de propaganda independentista; proporcionaron información al
gobierno español sobre las actividades conspirativas de los revolucionarios
en su territorio y fuera de él; desaprobaron el proyecto independentista gestionado por el presidente de Colombia, Manuel Murillo. No cabe
dudas que los gobernantes norteamericanos seguían minuciosamente la
aplicación de la denominada política de la Fruta Madura, cuyo objetivo
fundamental era apoderarse de Cuba cuando madurasen las condiciones,
es decir, tenían que esperar el momento oportuno. Mientras tanto Cuba
debía seguir en manos de España.
¿Sabías que…?
Con el estallido de la guerra de independencia de las Trece Colonias Norteamericanas
a finales del siglo xviii, Cuba iniciaba su extensa y desinteresada hoja de servicio
en favor de la justicia y la libertad de aquellos pueblos que han sido sometidos
a los desmanes de una metrópoli. La solidaridad manifiesta por los criollos de la
Isla se concretó en: la creación de una amplia red de abastecimientos de ropa,
medicinas, alimentos y armas para las fuerzas independentistas norteamericanas;
103
HISTORIA DE CUBA
La Habana se convirtió en núcleo importante para las operaciones militares y
el puente para intensificar la ayuda comercial, financiera y militar a los rebeldes; tropas de los batallones de Pardos y Morenos de La Habana pelearon en
la Florida, las Bahamas y el propio territorio de las Trece Colonias: la oligarquía
habanera recaudó y envió fondos monetarios a Washington para cubrir los gastos
de la guerra. El propio George Washington quien de manera fehaciente y ante
la muerte de Miralles, hombre clave en la ayuda de Cuba a las fuerzas rebeldes
norteamericanas, expresó con las siguientes palabras su eterna gratitud: “En este
país se le quería universalmente y del mismo modo será lamentada su muerte”.9
Fig. 2.7 Henry Reeve
A pesar de la actitud hostil de las distintas
administraciones estadounidenses hacia la
causa cubana, los pueblos de Latinoamérica y
de otras partes del mundo manifestaron su solidaridad con el pueblo de Cuba. Efectivamente,
al lado de los cubanos lucharon: dominicanos, venezolanos, peruanos, colombianos,
puertorriqueños, chinos, franceses, polacos y
estadounidenses honestos. En cuanto a estos
últimos sobresalieron: el mayor general Tomás
Jordan, quien en diciembre de 1869 ya era el
jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador;
el joven norteamericano Henry Reeve (figura
2.7). Este último fue conocido como El Inglesito
y destacado entre los patriotas cubanos por
su disciplina, intrepidez y audacia. Murió en
combate el 4 de agosto de 1876, con el grado
de general de brigada.
Conéctate
Te proponemos que localices en internet el documental Henry Reeve, Enrique
el americano. Excelente audiovisual con guion y dirección de Eduardo Torre que
revela la trayectoria independentista de tan extraordinaria personalidad.
9
Eduardo Torres-Cuevas: Cuba y la independencia de los Estados Unidos. Una ayuda
olvidada, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2018, p. 58.
104
CAPÍTULO 2
Fue la región de Camagüey escenario de las más grandes batallas
de la guerra. Tras la muerte de Ignacio Agramonte el 11 de mayo de
1873, es Máximo Gómez quien ocupa la dirección militar del territorio
agramontino. Estimulado este último por las favorables condiciones militares que poseía la tropa de El Mayor se dispuso a preparar la Invasión
a Occidente. Como paso previo a este propósito y presionado por las
irrupciones de las tropas españolas se desarrollaron acciones militares
(figura 2.8): La Sacra (9 de noviembre de 1873), Palo Seco (2 de diciembre
de 1873), El Naranjo-Mojacasabe (11 y 12 de febrero de 1874) y Las Guásimas
(15-19 de marzo de 1874).
Tales éxitos fraguaron las condiciones para que en enero de 1875 se
iniciara la denominada Invasión a Las Villas, campaña que permitió mediante
la aplicación de la “tea incendiaria” destruir más de 80 ingenios e importantes núcleos productivos que sostenían al mando español en la zona.
La comunicación fue afectada al levantar las vías férreas sobre las cuales
se movían las tropas colonialistas concentradas en dicha región. Todo ello
confirma que la marcha invasora colocaba al gobierno colonial ante una
situación compleja. Sus bases entraban en una fase de quebranto.
A pesar de los éxitos alcanzados, la falta de unidad revolucionaria
se acentuaba, manifestándose en palpables contradicciones entre el
Ejecutivo y la Cámara de Representantes. Los mecanismos de gobierno
adoptados en Guáimaro se convirtieron en camisa de fuerza que conspiraba contra la estrategia de guerra del presidente de la República.
En medio de esa puja de poderes, Céspedes fue acusado de promover
un gobierno tiránico, obstruir las elecciones para ocupar las vacantes
de diputados y extralimitación en su cargo. Como resultado, la Cámara
reunida en Bijagual el 27 de octubre de 1873 decidió destituirlo. El patriota Enrique Collazo refiriéndose a tan inmerecido hecho expresó: “La
deposición de Céspedes es el hecho culminante de la Revolución Cubana
y el punto de partida de todas nuestras desventuras”.10 Tras su deposición
Céspedes fue confinado a San Lorenzo. Los españoles se dirigieron hacia
ese lugar para capturarlo y el 27 de febrero de 1874 cayó asediado por
las tropas españolas en combate.
10
Rafael Acosta de Arriba: Los silencios quebrados de San Lorenzo. “Retorno a una
añeja polémica historiográfica”, Casa Editorial Abril, La Habana, 2018, p. 138.
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106
Las Clavellinas
Muerte de Carlos M. de Céspedes
Principales pueblos destruidos por el Ejército español
Trochas fortificadas
Principales combates
Asamblea Constituyente 10 - 4 - 1869
Comités clandestinos revolucionarios
Yara
Guisa
Fig. 2.8 Principales acciones de la Guerra de los Diez Años
Ruta de la Invasión a Occidente en 1875
Muerte de Ignacio Agramonte
Incendio de Bayamo y otras ciudades
Pacto del Zanjón
Morón
Baire
Las Tunas
Júcaro El Mulato
Holguín
Florida
Puerto
El Sibanicú
Príncipe Zanjón
Jimaguayú
Cascorro
Bayamo
La Sacra
Puerto Padre
Guáimaro
Las
Guásimas
Ojo
de
Agua
Naranjo
Palo
El Saladito
Seco
Mangos de Baraguá
San Ulpiano
Manzanillo
Jiguaní
La Mejorana
El
La Demajagua
Indiana
Pino
Dátil
de Baire
San Lorenzo Santiago
de Cuba
Expediciones insurrectas
Protesta de Baraguá
Ruta de la Invasión a Occidente en 1874
Primer alzamiento
Manicaragua
Otros alzamientos sucesivos
Santa
Teresa
Colón
Caoba
Mal Tiempo
Cafetal
González
Aguada
Iguará
de Pasajeros
Lagunillas
Matanzas
Junta
Revolucionaria
La Habana
HISTORIA DE CUBA
CAPÍTULO 2
El caudillismo, el racismo y el regionalismo impidieron que la ya
mencionada Invasión a Las Villas lograra alcanzar el occidente del país.
De un lado los villareños desaprobaron la dirección de Antonio Maceo
por ser oriental y mulato; por otro, cuando “los mambises tocaban con
el pomo de sus machetes la capital”, se produjo la Sedición de Lagunas
de Varona, el 26 de abril de 1875. Su protagonista, el mayor general
Vicente García presentó a la Cámara un conjunto de demandas que en
la práctica eran necesarias en el seno del gobierno y de la vida civil y
militar; pero el momento histórico era de “aprovechar el tiempo y no
descansar el brazo”.11 En esencia este hecho significó que el refuerzo
dirigido a Occidente y en particular a la vanguardia de Reeve no llegara,
propiciando un asedio de las fuerzas españolas que implicó la muerte
del joven general en Yaguaramas. Esto, como es lógico, era nefasto para
la revolución.
Gómez tuvo que abandonar su posición al frente del contingente
invasor y actuó como mediador entre el gobierno y Vicente García. Los
resultados fueron perjudiciales para la revolución, no se fue implacable
con los insubordinados y se procedió a una transición que determinó que
Salvador Cisneros colocara la presidencia de la República en manos de
Juan Bautista Spotorno.
Al regreso de El Generalísimo los villareños se negaron, galvanizados
por la influencia de la logia militar Unión Republicana, a aceptar jefes
que no fueran de su región, lo que implicó la expulsión de Gómez del
territorio de Las Villas, y como es de suponer esto imposibilitó que se
restableciera el combate anticolonial en Las Villas, y que Occidente se
incorporara a la lucha.
El año 1877 fue nefasto para la revolución, el general tunero en la
sedición de Santa Rita propuso al gobierno nuevas reformas que eran
necesarias pero inoportunas, el oficial holguinero Limbano Sánchez protagonizó un acto de insubordinación ante la jefatura de Antonio Maceo.
Ambas indisciplinas militares lesionarían la ya deteriorada unidad de las
fuerzas independentistas.
11
Manuel Sanguily Aristy: Loma de Sevilla, 1875. Contribución histórica, (Apéndice A),
Instituto Nacional de Cultura, La Habana, 1946, p. 124.
107
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
¿Por qué el mayor general Vicente García González, cuya intrepidez, audacia y
temeridad estaban demostradas entre las filas del mambisado cubano, adoptó
nuevamente esta posición, que al final dañaría a la revolución?
Como expresó el Comandante Fidel Castro Ruz: “[…] no podemos analizar los
hechos de aquella época a la luz de los conceptos de hoy, a la luz de las ideas de
hoy. Porque cosas que hoy son absolutamente claras, verdades incuestionables,
no lo eran ni lo podían ser todavía en aquella época […]”.12
Por tanto, debemos partir del criterio que para esta época todavía no se
había adquirido la suficiente conciencia de que se estaba luchando por la
independencia de una nación entera, no por una parte de ella. Esto indujo
a Vicente García a ser víctima de las miopías políticas, llevándolo a poner
en primer plano sus contradicciones con el gobierno y no comprender que
su misión estratégica era marchar hacia Las Villas para llevar la invasión
hasta el Occidente del país.
No caben dudas de que, aunque tuviera razón en las demandas planteadas,
el procedimiento utilizado era incorrecto, porque quebrantaba la unidad
del movimiento independentista cubano, aspecto indispensable para la
victoria de la Revolución del 68. Sin embargo, “Sus grandes errores no
deben llevarnos a disimularle sus méritos […]”.13
A lo anterior debe añadirse que, en el mes de septiembre de 1877,
José Enríquez Collado proclamó la disgregación del territorio holguinero de la República en Armas y la constitución del denominado Cantón
Independiente. La entrega de las armas a España por parte de su líder
fue el final de este perturbador hecho. Como puedes comprender hasta
aquí, a finales de 1877 la revolución mostraba visos de encontrarse en un
estadio agonizante.
Fidel Castro Ruz: “Velada conmemorativa de los Cien Años de lucha. Demajagua,
Monumento Nacional, Manzanillo, 10 de octubre de 1968, Año del Guerrillero
Heroico”, en Horacio Díaz Pendás (comp.): Fidel Castro: cinco textos sobre nuestra
historia, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2008, pp. 59-60.
13
Armando Hart Dávalos: “Discurso pronunciado en el acto central del centenario de
la toma de Las Tunas por las tropas mambisas”, Historia de la Revolución Cubana.
Selección de discursos sobre temas históricos, Editora Política, La Habana, 1980, p. 145.
12
108
CAPÍTULO 2
Tendencias manifestadas ante la política española
de pacificación. El Pacto del Zanjón y la Protesta
de Baraguá. Valoraciones de José Martí y de Fidel Castro
Fue el 3 de noviembre de 1876 cuando arribó el general Arsenio Martínez
Campos a Cuba. Desde su llegada se propuso pacificar la Isla. Para lograr este
objetivo, aprovechó las dificultades que en el orden de la moral y la unidad
presentaba el movimiento independentista e inició una estrategia que combinaba la ofensiva militar y métodos tendentes a la humanización del conflicto.
En relación con este último aspecto fue el patriota Fernando Figueredo
Socarrás quien describiría la política seguida por el general español:
[…] Recibimos por conducto de nuestras confidencias con la ciudad de
Santa Cruz del Sur, la noticia de que el coronel Ricardo Céspedes hijo
del Vice-Presidente de la República, Jefe de la Brigada de Colón, oficial
distinguido y de nombre en nuestro ejército, había sido hecho prisionero
por las fuerzas españolas en operaciones en Villas occidentales, y ¡cosa
extraña!, que el prisionero en vez de ser fusilado, como la costumbre y
la ferocidad de nuestra guerra reclamaban, era objeto de las mayores
atenciones, cortesías y consideraciones por parte del enemigo.
Ricardo Céspedes indultado, es decir, la guerra de Cuba conducida por los
españoles con las reglas y etiquetas prescritas por la civilización equivalía
a nuestra ruina porque en la seguridad de que nuestros prisioneros serían
tratados con consideración por el enemigo, desaparecía aquella heroica resistencia que en un momento supremo hacía el soldado cubano que prefería
morir antes que caer prisionero de su adversario, contando como contaría
ahora, con la caballerosidad que el enemigo, como política, imprimía sus actos.
“[…] se descubrió que Martínez Campos no solo no los fusilaba sino que
los Jefes eran puestos en libertad y hasta enviados al extranjero, y que la
tropa era devuelta al campo, con sus armas, provistas de ropas, comestibles
y medicinas en abundancia; propagador que, inconscientemente, predicaba la clemencia del enemigo. Había desaparecido el sistema horroroso
del exterminio iniciado en Bayamo por Valmaseda y continuado durante
ocho años por todos sus sucesores, hasta que el vencedor del carlismo vino
a Cuba dispuesto a triunfar del cubano ensayando todos los sistemas.14
14
Fernando Figueredo Socarrás: La Revolución de Yara (1868-1878), Instituto
Cubano del Libro, La Habana, 1968, p. 166.
109
HISTORIA DE CUBA
Como resultado de dicha política se fue resquebrajando aún más la moral
combativa en un sector del mambisado cubano. De ahí que, pronto se
procedió a la derogación del Decreto Spotorno, el cual establecía severas
penas para todo emisario español o cubano que se presentara en el campo
insurrecto haciendo proposiciones de paz.
Igualmente fue disuelta la Cámara de Representantes de la República de
Cuba. En su lugar se eligió el denominado Comité del Centro, cuyos miembros
fueron los encargados de reunirse con el general español y firmar, el 10 de
febrero de 1878, el llamado Pacto o Convenio del Zanjón. En virtud del cual se
firmaba entre España y Cuba una paz que no incluía ni la independencia de la
Isla ni la abolición de la esclavitud, dos de los principales objetivos por los cuales
los cubanos se habían lanzado en su lucha contra el poder colonial español.
El convenio entrañaba cierto matiz demagógico, pues ofrecía otorgarle
a Cuba las mismas condiciones políticas, orgánicas y administrativas de que
disfrutaba Puerto Rico. Sin embargo, el propio Martínez Campos ignoraba
la realidad sobre el régimen de gobierno de aquella Isla. A esto se une que
a Puerto Rico para ese entonces se le había retirado, “con excepción de la
emancipación de los esclavos”,15 todas las ventajas políticas que les fueron
otorgadas con anterioridad; se encontraba bajo estado de sitio. Por tanto,
no se le podía otorgar a Cuba un estatus que no se conocía en toda su magnitud. Quiere decir, que el Pacto se firmó sobre la base de lineamientos falsos.
En el orden social, se les concedió la libertad a los esclavos y los colonos
asiáticos que integraban las filas del ejército insurreccional. Cuestión inadmisible, pues se había luchado durante diez años por la total emancipación
de la esclavitud, no por una parte de ella. En relación con el alcance del
convenio se estipuló que el cese de las acciones combativas era válido para
todos los departamentos de la isla de Cuba.
Las fuerzas de la región más oriental de Cuba, dirigidas por el mayor
general Antonio Maceo, rechazaron rotundamente el bochornoso Pacto
del Zanjón. Esa determinación tenía como estímulo las recientes victorias
militares alcanzadas por aquellas fuerzas insurrectas, y tuvo su mayor
esplendor aquel 15 de marzo de 1878, cuando Antonio Maceo frente al
máximo representante de la metrópoli española en Cuba manifestó, en los
Mangos de Baraguá, su decisión de no aceptar lo acordado en el Zanjón y
de continuar la lucha contra el colonialismo español.
15
Rolando Rodríguez García: La Revolución inconclusa: La Protesta de los Mangos Baraguá contra el Pacto del Zajón, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1999, p. 74.
110
CAPÍTULO 2
Ese hecho fue expresión de la disposición de las masas populares para
asumir la dirección de la lucha en empeños venideros. Se evidenció la
intransigencia revolucionaria de los cubanos. Fue una digna respuesta
político-moral, que en medio de la desmoralización de un grupo del
mambisado cubano, volvía a colocar en el centro de la lucha los ideales
independentistas enarbolados por Céspedes el 10 de octubre de 1868.
Demostró el espíritu ético, democrático y popular de aquel movimiento,
representó la energía, la pujanza de un pueblo que se opuso a ser colonia
de España, así como manifestó la radicalidad patriótico-ideológica del
mayor general Antonio Maceo, quien desde ese instante emergió como
líder nacional.
Por eso, al decir de José Martí “[…] “La Protesta de Baraguá”, […] es de
lo más glorioso de nuestra historia”.16 A ello se une la formidable valoración
expresada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz sobre la significación
histórica de la Protesta de Baraguá:
[…] una de las más extraordinarias proezas patrióticas de nuestras guerras
de independencia […]17
[…] en el momento en que aquella lucha de diez años iba a terminar surge
aquella figura, surge el espíritu y la conciencia revolucionaria radicalizada,
simbolizada en ese instante en la persona de Antonio Maceo, que frente
al hecho consumado del Zanjón —aquel pacto que más que un pacto fue
realmente una rendición de las armas cubanas— expresa en la histórica
Protesta de Baraguá su propósito de continuar la lucha, expresa el espíritu más sólido y más intransigente de nuestro pueblo declarando que no
acepta el Pacto del Zanjón. Y efectivamente, continúa la guerra.18
Reflexiona
En vísperas de la Protesta de Baraguá, Antonio Maceo conoció de un proyecto de
varios patriotas que pretendían asesinar el día de la entrevista al general Arsenio
Martínez Campos. Inmediatamente de conocer tales propósitos le escribió una
carta a Flor Crombet donde le decía: “el hombre que expone el pecho a las balas
José Martí: “Carta de José Martí a Antonio Maceo”, New York, 25 de mayo de
1893, Obras Completas, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 329.
17
Horacio Díaz Pendás (comp.): Fidel Castro: cinco textos sobre nuestra historia,
Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2008, p. 131.
18
Ibidem, p. 60.
16
111
HISTORIA DE CUBA
y que puede en el campo de batalla matar a su contrario, no apela a la traición
ni a la infamia asesinándole; y aquéllos que quisieren proceder mal con ese señor
tendrían que pisotear mi cadáver: no quiero libertad si unida a ella va la deshonra”.19
Al conocer la postura asumida por Maceo, el general español le envió el 29 de
abril de 1878 una carta en la que expresó:
La casualidad ha hecho que caiga en mi poder una carta que Usted dirigía al
Señor Flor Crombet y los sentimientos caballerescos que en ella manifiesta.
Usted anatematizando un proyecto contra mí, me han impresionado vivamente, y desearía tener ocasión de estrechar la mano de Usted como amigo,
pues que ha sido enemigo leal.20
¿Cómo valoras ambas posturas? ¿Cambiarías dichas posiciones? ¿Por qué? ¿A qué
conclusiones puedes llegar?
Posteriormente a la histórica Protesta de Baraguá se acordó una nueva
Constitución, en la que el aparato militar poseía las libertades necesarias
para la conducción de una guerra. A esto siguió la formación de un nuevo
Gobierno, donde el mayor general Manuel de Jesús Calvar fue designado
como presidente, Vicente García como general en jefe del Ejército Libertador
y Antonio Maceo como su segundo al mando.
A pesar del empeño en mantener la lucha, la concentración de tropas
españolas en la región, el agotamiento de las tropas y la incomunicación
entre las fuerzas insurrectas hicieron imposible la continuación del combate anticolonial. Es por ello que para el mes de junio de 1878 los últimos
combatientes fueron deponiendo sus armas y acatando el Pacto.
Sin embargo, el hecho de no haberse constituido el Estado Nacional no
implica minimizar la importancia histórica de la Revolución del 68. Con ella
se forjó a todo un grupo de mambises que devino alta oficialidad de enorme
calidad patriótica y militar para desencadenar empeños independentistas
futuros; fraguó un conjunto de tradiciones patrióticas que permitió reconocer
después de diez años de lucha símbolos fundamentales: himno, bandera,
mártires, escudo y sentimiento nacional; contribuyó a lograr la definitiva
abolición de la esclavitud como institución en Cuba; evidenció que las grandes élites de poder de Estados Unidos poseían intereses diametralmente
José L. Franco: Antonio Maceo. Apuntes para una historia de su vida, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1989, p. 135.
20
Leonardo Griñán Peralta: Antonio Maceo. Análisis Caracterológico, Ed. Oriente,
Santiago de Cuba, 2011, p. 102.
19
112
CAPÍTULO 2
opuestos a los sentimientos de independencia nacional cubano; ratificó
que la unidad revolucionaria es el vehículo indispensable para alcanzar el
definitivo triunfo sobre la metrópoli española. Por todo lo anterior expuesto
se considera al proceso bélico que se enmarca entre 1868 y 1878 como un
gran hito del pueblo cubano.
Comprueba lo aprendido
21
1.
Elabora, según lo expuesto en el subepígrafe “Causas e inicios de la
revolución. Diferencias regionales”, un esquema lógico que exprese
que en Cuba hacia 1868 se desarrollaba una situación revolucionaria.
2.
El Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba o Manifiesto
del 10 de Octubre fue el primer gran documento de la gesta independentista cubana.21
Realiza una lectura de ese documento que se encuentra en la sección
Documentos históricos de este libro de texto.
a) Extrae los principios que expone Carlos Manuel de Céspedes una
vez lograda la independencia.
b) Céspedes les dio la libertad a sus esclavos, sin embargo, declaró en
este documento como principio la abolición gradual y con indemnización de la esclavitud. ¿A qué factores objetivos y subjetivos
respondió este criterio cespedista? Fundamenta tu respuesta.
c) ¿Por qué se considera que al antiesclavismo cespediano deviene
antirracismo en el pensamiento de José Martí? Fundamenta cómo
en la actualidad el gobierno revolucionario da prioridad a los
preceptos sociales de ambas personalidades.
d) Céspedes concentró el mando civil y militar de la revolución en sus
manos y lo encabezó con el título de capitán general, dicho título
fue utilizado por la máxima autoridad española en la Isla. ¿Qué
impresiones causó en miembros del independentismo que Céspedes se
autonombrara capitán general de la isla de Cuba? ¿Cómo tú valoras
esta posición de Céspedes? Comparte tu criterio con tus compañeros.
Vladimir García Sariol: “Sistema de acciones para el desarrollo del pensamiento crítico en la asignatura Historia de Cuba“, onceno grado, Tesis de Trabajo de Diploma
en la carrera de Historia y Marxismo Leninismo, Universidad de Artemisa, 2017.
113
HISTORIA DE CUBA
e) ¿Cómo se advierte el carácter continuo y ascendente del proceso
revolucionario cubano?
f) ¿Qué principios enarbola Céspedes con respecto a la proyección
política hacia América Latina? Relaciona cómo se manifestó esta
proyección en Martí, Fidel y en la actual gestión internacional del
gobierno revolucionario cubano. Elabora un producto comunicativo
que así lo exprese y compártelo en algunas de las redes sociales.
3.
El 10 de abril de 1869 tuvo lugar la reunión de los representantes de
las regiones insurreccionadas en el poblado camagüeyano de Guáimaro
con el objetivo de organizar la República, hacer una Constitución y
establecer una forma de gobierno. Se trataba, en fin, de fortalecer
la revolución iniciada el 10 de octubre de 1868. Sin embargo, la estructura y el funcionamiento político previsto por la Constitución allí
aprobada resultarían demasiado complejos para aplicarse con efectividad
en medio de la guerra. José Martí, que apreció en su completa dimensión
aquel esfuerzo, en Patria, con motivo de un aniversario de la Asamblea
de Guáimaro, analizó de esta manera el histórico acontecimiento: “En
los modos y en el ejercicio de la Carta se enredó, y cayó tal vez, el caballo
libertador; y hubo yerro acaso en ponerles pesas a las alas, en cuanto a
formas y regulaciones, pero nunca en escribir en ellas la palabra de luz”.22
Sobre este hecho expresó también el Comandante en Jefe Fidel Castro:
“Es admirable aquel empeño, aquel esfuerzo de constituir una república
en plena manigua, aquel esfuerzo por dotar a la república en plena guerra
de sus instituciones y de sus leyes. Cualesquiera que hayan sido los inconvenientes, las dificultades y los resultados, el esfuerzo fue admirable”.23
a) Desde los conocimientos estudiados en tu libro de texto, realiza
un análisis de los criterios expuestos en la Asamblea de Guáimaro
donde reflejes las contradicciones que allí afloraron con respecto
a la estructura y el funcionamiento político de la futura República.
Cintio Vitier: “El 10 de abril”, Cuadernos Martianos II, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2016, p. 50.
23
Horacio Díaz Pendás (comp.): Fidel Castro: cinco textos sobre nuestra historia,
Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2008, p. 101.
22
114
CAPÍTULO 2
b) A partir de lo respondido en el inciso anterior, realiza una valoración sobre los dos polos enfrentados en Guáimaro en la que
expongas tu criterio sobre cuál de los dos se ajustaba en mayor
medida a las condiciones concretas de la guerra. Comparte con
tus compañeros y profesor tu opinión.
c) Uno de los resultados de la Asamblea de Guáimaro fue el reconocimiento y la aprobación de la bandera del anexionista Narciso
López como insignia oficial de la República de Cuba, en vez de la
enarbolada por Céspedes al proclamar la independencia. ¿A qué
factores objetivos y subjetivos respondió esta adopción?
d) En el artículo 24 de la Constitución quedaba abolida la esclavitud
al declarar que “todos los habitantes de la República son
enteramente libres”; sin embargo, en uno de sus primeros
acuerdos, la Cámara de Representantes aprobaría un Reglamento
de Libertos que respaldaba legalmente el trabajo forzado de
los esclavos. ¿Qué razones asistieron a la Cámara para adoptar
dicha disposición?
e) Fundamenta cómo se expresa la continuidad histórica y el ascendente
del proceso revolucionario cubano.
f) Ten presente los distintos criterios de las citas referenciadas en el
texto, elabora una conclusión en la que valores lo que significó
para ti esta asamblea. Comparte con tus compañeros y docente
tus criterios al respecto.24
g) Advierte la significatividad de este hecho para la actualidad.
4.
Al referirse al fracaso de la Guerra de los Diez Años, José Martí señaló
en Patria, el 28 de mayo de 1892: “[…] por el aprovechamiento de
las disensiones pudo España vencer una guerra que por las armas no
pudo vencer jamás […]”25
Argumenta esta afirmación utilizando los elementos estudiados en
el texto.
Vladimir García Sariol: Sistema de acciones para el desarrollo del pensamiento crítico en la asignatura Historia de Cuba, onceno grado, Tesis de Trabajo de Diploma
en la carrera de Historia y Marxismo Leninismo, Universidad de Artemisa, 2017.
25
José Martí: “La Campaña española”, Obras Completas, t.1, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, p. 466.
24
115
HISTORIA DE CUBA
5.
Valora el Pacto del Zanjón desde la perspectiva de:
a) El Comité del Centro
b) Antonio Maceo
c) Arsenio Martínez Campos
6.
¿Por qué al referirse a la Protesta de Baraguá, José Martí la definió
como: “[…] que es de lo más glorioso de nuestra historia”?
7.
Argumenta la importancia histórica de la Revolución del 68.
Desafíos
1.
¿Qué opinas sobre la actitud hostil de los círculos de poder de
Estados Unidos hacia Cuba durante la Revolución del 68? Debes
tomar en consideración:
a) El gobierno de Estados Unidos
b) El pueblo estadounidense
c) El movimiento independentista cubano y sus representantes
2.
Investiga si en tu provincia o municipio ocurrieron hechos históricos
durante la Revolución del 68. Si así fue, ¿qué nombres de mambises
o hechos de esa zona no debemos olvidar? ¿Por qué?
2.2 El período de Reposo Turbulento
o Tregua Fecunda (1878-1895)26
El llamado Reposo Turbulento o Tregua Fecunda en Cuba se corresponde
con el período de interguerras que duró diecisiete años, es decir, desde el
Pacto del Zanjón hasta el reinicio de las luchas por la independencia de
Cuba contra el colonialismo español, el 24 de febrero de 1895. Representó
una etapa de relativo descanso de las armas, pero no dejaron de existir en
ella intentos que, aunque fallidos, no fueron menos heroicos y demostraron
26
En relación con los epígrafes referidos a los períodos 1878-1895 y 1895-1898,
el colectivo de autores decidió mantener parte de las ideas del Capítulo 2, correspondientes al libro de texto anterior, porque poseen un alto valor de actualización, las que fueron integradas a otros elementos de profundización de
contenidos, así como a ajustes metodológicos.
116
CAPÍTULO 2
la vigencia y continuidad del pensamiento patriótico e independentista
cubano. Al mismo tiempo sirvió para el aprendizaje de las experiencias que
aportaron las luchas anteriores, así como se realizaron pasos importantes
para lograr la unidad entre los patriotas, mientras se preparaba lo que José
Martí llamó la “guerra necesaria”, luminosa expresión de la continuidad
de la revolución por alcanzar la definitiva independencia.
Este período que comienzas a estudiar se caracterizó por grandes cambios
o transformaciones de carácter económico, político y sociocultural, como la
abolición radical de la esclavitud, aunque esto no significaría la eliminación
de sentimientos racistas. Además, profundizaremos en el pensamiento
martiano y en su magna obra de organizar a los cubanos para la segunda
etapa de nuestras guerras de liberación, por lo que se puede considerar
que fue una tregua fructífera, bien aprovechada para la preparación de la
nueva contienda revolucionaria.
Las transformaciones económicas, sociales y políticas
operadas en Cuba en este período
Ahora analizaremos las transformaciones en el orden económico, la concentración de la producción y del mercado del azúcar cubano en los Estados
Unidos y la penetración de capitales en la economía cubana.
Al concluir la Guerra de los Diez Años, como resultado de las operaciones militares, las campañas de destrucción y exterminio efectuadas por los
españoles en las áreas rurales, y la aplicación de la tea incendiaria por parte
de los mambises a las plantaciones e ingenios, cuyos propietarios mantenían
una actitud hostil ante la independencia, provocaron la devastación de la
mayor parte de las haciendas agrícolas y ganaderas de Camagüey y Oriente.
A continuación, te ofrecemos en la tabla 2.1 las cifras globales de reducción
de ingenios en la Isla en el transcurso de la Guerra de los Diez Años.
Tabla 2.1 Total de ingenios antes y después de la Guerra de los Diez Años
Total de ingenios en Cuba
antes de la Guerra de 1868
Total de ingenios en Cuba
al terminar la Guerra en 1878
1 365
1 190
Fuente: Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo
y Educación, La Habana, 1974, p. 185.
117
HISTORIA DE CUBA
A partir de la información brindada anteriormente se puede apreciar que
la producción de azúcar debía disminuir. Sin embargo, como se muestra en
la tabla 2.2, la tendencia no fue así. Observa estos datos.
Tabla 2.2 Producción en Cuba, año 1867 y período 1869-1879
Antes de la guerra
Durante la
guerra
Solo un año después de la guerra
Años
Producción azucarera en toneladas
1867
597 000
1869
726 000
1870
726 000
1871
547 000
1872
670 000
1873
775 000
1874
681 000
1875
718 000
1876
590 000
1877
520 000
1878
533 000
1879
670 000
Fuente: Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo
y Educación, La Habana, 1974, p. 185.
¿Por qué razón, a pesar de la reducción del número de ingenios, aumentó
la producción, la concentración de la producción e incluso llegó a niveles
superiores a los de preguerra? Esto se debió a que los ingenios destruidos
por la guerra, concentrados en la región del Centro-Oriente del país eran,
en su mayoría, los más atrasados en el orden tecnológico y, por lo tanto,
los que menos producían.
118
CAPÍTULO 2
Recuerda que…
En el período de 1878 y 1895 se introdujeron nuevos adelantos técnicos en la
industria azucarera. Esto se debió esencialmente a la necesidad de producir cada
vez más, en menos tiempo y a más bajo costo, a partir de la competencia en el
mercado europeo —sobre todo Alemania y Austria— y los propios estadounidenses de Hawái. Entre las sustancias que comenzaron a emplearse en las fábricas
cubanas se incluyó la sustancia química llamada superfosfato para el proceso de
clarificación del guarapo y las mieles, además se instalaron equipos de dos molinos de tres mazas con los cuales se obtenían mayores rendimientos del guarapo.
Se introdujeron también los quemadores de bagazo verde, y se sustituyeron las
cajas de madera por sacos para empacar el azúcar.
De los elementos anteriores se deduce que en la medida en que avanzaban
las técnicas en la industria azucarera, una mayor cantidad de ingenios podía
producir un volumen de azúcar mayor al que antes elaboraban. A este proceso
se le llamó concentración de la producción azucarera, que como recordarás
se inició en la década del cuarenta del siglo xix y que durante la tregua tomó
vital importancia hasta su generalización.
Como comprenderás, no todos los ingenios se beneficiarían, pues sus
propietarios no estaban en condiciones económicas de asumir esa inversión
en el proceso productivo, pues muchos se encontraban económicamente
en situación desfavorable, producto de la pérdida de capitales invertidos en
producciones destruidas durante la concluida Guerra de los Diez Años.
Este fue el proceso en virtud del cual surgieron las grandes fábricas de
azúcar —los centrales (figura 2.9)— en manos de los propietarios más poderosos (cubanos, españoles y norteamericanos), y los colonos, individuos
productores de caña de azúcar que tributaban esta materia prima al central.
En la región occidental del país y
parte de la región central, es decir,
en los territorios que no fueron escenarios de la lucha armada, se dieron
las condiciones para que los más ricos
propietarios de ingenios azucareros
pudieran dar importantes pasos para
la modernización de sus industrias e
introducir los cambios tecnológicos
que les permitieran producir más y
Fig. 2.9 Central azucarero del último
con mayor productividad.
cuarto del siglo xix
119
HISTORIA DE CUBA
Surgían así nuevos centrales que desplazaron a los pequeños y medianos
ingenios y a sus propietarios, quienes no podían competir con el nivel tecnológico, con el volumen de producción ni con los niveles de productividad
que estos nuevos gigantes alcanzaban, ni siquiera con la posibilidad de
poseer los recursos del ferrocarril para el transporte del azúcar.
¿Sabías que…?
El central Narcisa establecido en 1871, en la zona de Yaguajay, absorbió a los
antiguos ingenios denominados Soberano, Océano, Encarnación, Aurora, Urbanza
y Luisiana. Es decir, que fue capaz de producir más de lo que antes producían
seis fábricas pequeñas.
El establecimiento de un central en una zona significaba la desaparición
de los pequeños ingenios que estaban ubicados en ella, cuyos propietarios
no podían resistir la competencia. Por esto podemos concluir que la introducción de avanzadas técnicas al proceso productivo condujo la conversión
de ingenios en centrales y esta, a su vez, aceleró la concentración de la
industria y la producción azucarera en el período de 1878 a 1895.
En la tabla 2.3 que te proponemos puedes observar el proceso de
concentración de la producción azucarera.
Tabla 2.3 Análisis comparativo de la industria azucarera
(años 1878, 1891 y 1895)
Años
Cantidad de fábricas
de azúcar
Producción de azúcar
en toneladas
1878
1 190
533 000
1891
850
819 000
1895
500 (aproximadamente)
1 004 000
Fuente: Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo
y Educación, La Habana, 1974, p. 188.
120
CAPÍTULO 2
¿Cuál fue el destino de los propietarios de pequeños ingenios que por
desventajas tecnológicas o por la destrucción de sus fábricas durante la
guerra ya no podían competir en el negocio de la fabricación del azúcar?
Ellos debieron convertirse en colonos, es decir, solo cosecharían caña en sus
tierras para venderlas como materia prima al gran central más cercano. De
modo que el proceso de concentración de la producción azucarera determinó una división o dos campos muy bien definidos: el sector industrial —los
dueños de los centrales— y el sector agrícola —los colonos.
Por supuesto que la existencia de estos sectores no excluía que a los ambiciosos y poderosos propietarios de centrales les obsesionara comprar más y más
cantidad de tierras para abastecerse de caña. Crecían en Cuba, como nunca
antes, los latifundios cañeros. Para 1878, las fábricas de azúcar más grandes
contaban con un promedio de 80 a 100 caballerías dedicadas al cultivo de la
gramínea y eran excepciones las propiedades que excedían las 150 caballerías.
“A partir de 1890 encontramos ya centrales con más de 300 caballerías
cultivadas de caña”.27
Si bien el azúcar fue el ejemplo más claro de este proceso de concentración
de la producción, también este tuvo lugar en la industria tabacalera, con
el surgimiento de grandes fábricas principalmente en la capital de la Isla.
La penetración de capitales extranjeros
en la economía de Cuba
Esta fue otra de las características económicas del período. Los representantes
del capital extranjero venían atraídos por los valiosos recursos económicos
de Cuba y porque sabían que aquí existía una gran masa desposeída,
necesitada y dispuesta a trabajar por salarios muy bajos. El capital extranjero aprovechó las necesidades y debilidades; su objetivo no fue contribuir
al desarrollo, sino descubrir las posibilidades que otros no podían ocupar
por falta de poder económico. El capital británico, por ejemplo, controló
los ferrocarriles del occidente del país. El capital estadounidense encontró
blanco seguro en la industria tabacalera y logró desplazar a capitales
españoles y cubanos. Las compañías Henry Clay and Bock, después la Havana
Cigar and Tobacco y, ya a fines del siglo, la Havana Comercial Co. fueron
ejemplos de cómo la industria nativa comenzaba a perder terreno.
27
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1974, p. 190.
121
HISTORIA DE CUBA
Recuerda que…
A finales del siglo xix en Estados Unidos comenzaron a formarse los monopolios,
que eran agrupaciones de grandes capitales que controlaban la producción y los
mercados. De esta forma, el capitalismo norteamericano evolucionaba hacia su
fase superior: el imperialismo. Uno de los rasgos del imperialismo es la inversión
de capitales en el exterior. La isla de Cuba fue uno de los primeros destinos de la
exportación de capital norteño en el período 1878-1895.
Pero, en este período, el énfasis de las inversiones norteamericanas
estuvo dirigido hacia las industrias azucarera y minera. En la minería se
destacaron las empresas Juraguá Iron Co. y la Spanish-American Iron Co.
con sus inversiones en la zona oriental del país a partir de 1880 para la
extracción de hierro y manganeso.
En cuanto a la industria azucarera, en 1888 fue fundada en Estados Unidos
la American Sugar Refining Co. por Henry Havemeyer, quien manejó el
trust para el negocio de refinar el azúcar crudo cubano. Así, para finales del
siglo xix, los norteamericanos tenían invertidos en Cuba unos 50 millones de
dólares. ¿No era esta una cifra significativa? Las inversiones de capital no
tenían todavía un gran peso en la economía insular en este período. Este
monto de capital invertido no podía considerarse todavía un significativo
o relevante instrumento de dominación, pero esta presencia sí anunciaba
lo que posteriormente vendría. Esas inversiones estadounidenses, a medida
que fueron creciendo, llegarían a ser un poderoso mecanismo de dominación ya entrado el siglo xx.
En la rama tabacalera se iniciaron las inversiones de capital norteamericano
hacia 1890, materializadas en la compra de fábricas, marcas y vegas con el
propósito de producir la hoja requerida por la industria norteamericana. En
1892 se constituyó La Habana Comercial Co., empresa que adquirió almacenes
de tabaco y doce fábricas importantes de La Habana.
La concentración del mercado cubano en Estados Unidos y, en especial,
el azúcar fue otra característica económica de este período que, sin dudas,
fue la más significativa con respecto a la presencia de los intereses norteamericanos en Cuba entre 1878 y 1895, por lo que aumentó su control
hacia el mercado.
122
CAPÍTULO 2
Recuerda que…
Entre Cuba y Estados Unidos existía una tradición de comercio que venía desde el
siglo xviii, a partir de los tiempos en que España autorizó las relaciones económicas
con aquellas entonces Trece Colonias que luchaban contra la metrópoli inglesa.
En los años siguientes, con sus altas y sus bajas, con más o menos obstáculos por
parte de España, este comercio se mantuvo y aumentó a lo largo de todo el siglo
xix. La creciente industria norteamericana necesitaba de materias primas y de
mercado para vender sus productos. El interés primordial yanqui era la compra
de azúcar crudo, en calidad de materia prima para ser procesada por las refinerías del este de Estados Unidos, a la vez que vendía a los comerciantes cubanos
variados productos industriales y alimenticios.
Cuba era un lugar excelente para esta relación comercial, por lo tanto el
mercado norteamericano se convirtió en el principal destino de la producción
azucarera de la mayor de las Antillas.
En resumen, para el año 1895 los monopolios norteamericanos tenían
invertidos en las distintas ramas de la economía cubana capitales que ascendían
a 50 millones. Si se compara esta cifra con la invertida por Estados Unidos en
el exterior, que en aquel entonces era de 685 millones, comprenderás que a
Cuba le correspondía el 7,2 % de ese total. 28
En este período las principales riquezas económicas de nuestro país
comenzaron a ser saqueadas por los monopolios yanquis, por lo que desde
ese entonces se convirtieron también en explotadores directos de los cubanos.
Cuba tendría una subordinación política a España, pero económicamente
dependía de Estados Unidos.
España, que tenía un desarrollo económico inferior a Estados Unidos, no
podía competir con ese país, por lo que el gobierno español impuso arbitrarias
medidas arancelarias para evitar la entrada de productos norteños y que estos
desplazaran a los traídos por los comerciantes peninsulares.
¿Sabías que…?
La política arancelaria española llegó a ser tan abusiva, que muchos productos
norteños eran llevados a España y luego a Cuba, como si estos fueran producidos
por los comerciantes peninsulares.
28
Julio Le Riverend: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 1974,
p. 195.
123
HISTORIA DE CUBA
¿Qué posición asumiría Estados Unidos con esta política comercial española?
La respuesta norteamericana no se haría esperar y en 1890 el Congreso de
Estados Unidos aprobó una ley presentada el 6 de septiembre 1890 por
William McKinley, entonces miembro de la Cámara de Representantes y
presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios de ese órgano. Ese documento
se conoce como la Ley McKinley (por Bill McKinley), la que fuera sancionada
por el presidente Benjamin Harrison el 6 de octubre del propio año. En ella
se establecía que los azúcares crudos entrarían en aquella nación libres de
impuestos, mientras que los aranceles al torcido se mantenían elevados.
La reforma fue aceptada por los intereses económicos dominantes en
Estados Unidos y aprovechada por el entonces secretario de Estado James
G. Blaine, para obtener ventajas políticas. Este propuso que la ley fuese
utilizada como instrumento de presión sobre los proveedores de materias
primas al mercado yanqui, por lo que consideró que se debían suprimir los
derechos del azúcar sin que mediaran tratados con los países que lo exportaban
a Estados Unidos; representando sus puntos de vista, el senador Nelson W.
Aldrich quien incorporó una enmienda denominada Enmienda Aldrich —de
ahí su nombre—, que precisaba que el presidente de Estados Unidos quedaba
facultado para suprimir la liberación de impuestos si no existía una actitud
recíproca por parte de los países que recibían mercancías norteamericanas.
En virtud de esta legislación, de mantener España su porfiada actitud
de imponer impuestos desmesurados sobre las mercancías estadounidenses,
el azúcar, que era la principal línea de exportación cubana, sufriría un
tratamiento arancelario muy desventajoso, es decir, tendría que pagar altos
impuestos al entrar en territorio estadounidense.
Paralelo a esta situación desde la perspectiva externa, en lo interno de la
Isla —como resultado de ese panorama—, se vivía una situación convulsa,
marcada por el surgimiento del denominado Movimiento Económico. Este
sería un intento de la burguesía insular por crear un frente unido conformado por instituciones en las que tenían influencia los productores, como: la
Cámara del Comercio, Industria y Navegación, el Círculo de Hacendados de la
Isla de Cuba, la Unión de Fabricantes de Tabaco y la Sociedad Económica de
Amigos del País, entre otras, las que fueron espacios de discusión y reclamo
de aquella burguesía que veía en peligro sus intereses. Este movimiento
estaba integrado por los ricos productores que clamaban por un acuerdo
de aranceles con los Estados Unidos e hicieron llegar reiteradas peticiones
a las autoridades del gobierno en Madrid.
124
CAPÍTULO 2
El gobernador general de Cuba trató de socavar en su origen la constitución del movimiento, entrevistándose por separado con sus integrantes,
con el fin de dividir sus intereses.
Al finalizar el año 1890, en Cuba los ricos productores formaban parte
del Movimiento Económico; a su vez, los grandes terratenientes y los industriales azucareros tenían un buen año ya que los pesados impuestos directos
habían sido desechados, el mercado estadounidense estaba ampliamente
abierto, los precios del azúcar eran altamente prometedores y la producción
iba en aumento, mientras que los comerciantes no habían obtenido nada
y los fabricantes de tabaco se arruinaban.
Como es de suponer, esta situación afectaba los intereses de los grandes
productores de azúcar de la Isla, tanto cubanos como españoles, los que solicitaron a la metrópoli que se llegara a un acuerdo comercial con Estados Unidos.
Ante tales reclamos, las autoridades coloniales asumieron una posición más
realista, conscientes de los ingresos que les proporcionaría su colonia de Cuba y
así, presionado por las circunstancias, el gobierno de España firmó con Estados
Unidos, en agosto 1891, el reclamado Tratado Comercial denominado Tratado
Foster-Cánovas, en virtud del cual se normalizaron los intercambios comerciales
y Estados Unidos siguió siendo el destino principal del azúcar cubano.
Con posterioridad, el Movimiento Económico, cuyos integrantes no
cejaban en el empeño de plantear otras demandas y reformas a la metrópoli, no navegó con mucha suerte, pues sufrió el enfrentamiento de los
adversarios de cualquier reforma, además de que no fue bien visto por las
autoridades coloniales españolas. El crecimiento de estas discrepancias y de
otros conflictos llevaron a la disolución de este movimiento.
Ante el panorama económico ocurrido durante la Tregua Fecunda, una
fuente norteamericana, el United States Consular Report, decía en 1881:
“Comercialmente, Cuba se ha convertido en una dependencia de los Estados
Unidos, aunque políticamente continúe dependiendo de España”.29
Las transformaciones en el orden sociocultural
Entre las transformaciones sociales ocurridas en el período, objeto de
análisis, la de mayor relevancia sociocultural fue la abolición definitiva de
la esclavitud en octubre de 1886.
29
Leland H. Jenks: Nuestra colonia de Cuba, Edición Revolucionaria, La Habana,
1966, p. 49.
125
HISTORIA DE CUBA
En el orden legal la abolición de la esclavitud llegó tardíamente, cuando
a la metrópoli colonial no le quedó otra alternativa que decretar su desaparición, en una realidad donde esa obsoleta forma de explotación no era
compatible con los intereses del desarrollo capitalista.
En febrero de 1880 la Ley de Patronato, que consistía en dar por terminada la condición de esclavos para todos, pero sin que fuese todavía
una emancipación total, pues se disponía que los antiguos esclavos quedaban bajo el “patronato”, o sea, al cuidado de sus antiguos amos por un
período de hasta ocho años. Esto fue, en la práctica, una continuación de
la servidumbre y la falta de libertad. Defender la esclavitud se volvía cada
vez más insostenible para la metrópoli.
Ante este panorama la tendencia era a la disminución de los esclavos en
Cuba. Observa la tabla 2.4.
Tabla 2.4 Disminución de los esclavos en el período 1850-1883
Años
Número de esclavos
1850
400 000
1877
200 000
1883
100 000
Fuente: Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo
y Educación, La Habana, 1974, p. 201.
En octubre de 1886, el gobierno español no tuvo otra alternativa que
tomar la tardía decisión de decretar la total abolición de la esclavitud.
Terminaban 350 años de la existencia de la más brutal e inhumana de las
instituciones coloniales.
La abolición de la esclavitud tuvo como consecuencia directa el crecimiento de la mano de obra libre en Cuba; los antiguos esclavos se convirtieron
en trabajadores asalariados, fundamentalmente, en el sector agrícola; otros
aprendieron oficios, laboraron en la artesanía, trataron de ganarse el pan
con sus manos de seres humanos libres. Si bien habían terminado tres siglos
y medio de esclavitud, aquellos individuos continuarían siendo víctimas de
la discriminación racial a cada paso de sus vidas, comenzando por los salarios
y el trato que recibían.
126
CAPÍTULO 2
¿Sabías que…?
De 1878 a 1899 se fundaron 156 asociaciones “de color”, muchas de ellas eran
antiguas cofradías o hermandades que, a partir de la nueva legislación, estaban
obligadas a inscribirse y a funcionar con una estructura similar a las sociedades
“de blancos”. Algunas sirvieron para encubrir asociaciones revolucionarias, por
ejemplo: La Unión de Matanzas fundada en 1879 por encargo de Antonio Maceo
al entonces coronel del Ejército Libertador Silverio Sánchez Figueras.
A los negros y mulatos se les pagaba menos que a los demás trabajadores y se les excluía del acceso a varios lugares; sus expresiones culturales y religiosas, así como su espiritualidad, también fueron objetos
de desconocimiento y exclusión. Seguían siendo mirados y considerados
como personas de última categoría. Ya no existían los grilletes y el
látigo, pero quedaban el racismo, los prejuicios, las mentalidades que
arrastraban consigo formas de pensar y actitudes sociales que no se
podían cambiar como el texto de las leyes. ¡Qué lejos estaba todavía la
verdadera justicia social!
¿Sabías que…?
Úrsula Coimbra de Valverde (figura 2.10) fue promotora y articulista principal de
la revista Minerva que, publicada entre 1888 y 1889, defendía los intereses de
las mujeres “de color”. Ella firmaba sus artículos con el pseudónimo de Cecilia.
José Martí, años después, valoraría este problema con las palabras siguientes:
Pero institución como la de la esclavitud, es tan difícil desarraigarla de
las costumbres como de la ley. Lo que se borra de la constitución escrita,
queda por algún tiempo en las relaciones sociales. […] En la guerra,
ante la muerte, descalzos todos y desnudos todos, se igualaron los
negros y los blancos: se abrazaron, y no se han vuelto a separar. En las
ciudades, y entre aquéllos que no vivieron en el horno de la guerra, o
pasaron por ella con más arrogancia que magnanimidad, la división en
el trato de las dos razas continuaba subsistiendo, por el hecho brutal e
inmediato de la posesión innegable del negro por el blanco, que de sí
propio parecía argüir en aquél cierta inferioridad, por la preocupación
común a todas las sociedades donde hubo esclavitud, fuese cualquiera
127
HISTORIA DE CUBA
el color de los siervos, y por la diferencia fatal y patente en la cultura,
cuya igualdad, de influjo decisivo, es la única condición que iguala a
los hombres; y no hay igualdad social posible sin igualdad de cultura.30
Como era de esperar, la abolición de
la esclavitud nutrió a la clase obrera,
siendo esta otra importante transformación social del período. En esta
etapa, objeto de estudio (1878-1895),
el incipiente movimiento obrero
cubano continuó su desarrollo y se
dieron pasos que contribuyeron a
su organización en el marco de la
legislación colonial que lo permitía. En septiembre de 1878 se fundó
el Gremio de Obreros del Ramo de
Tabaquerías dirigido por Saturnino
Martínez que tenía ideas reformistas, es decir, concebía la lucha de
los obreros para obtener mejoras
Fig. 2.10 Úrsula Coimbra de Valverde
económicas de los patronos, sin
proponerse metas de mayor alcance social y, de ninguna manera, la lucha
por la independencia. En 1879 se fundó en la capital la Junta Central de
Artesanos, a la vez que aparecían organizaciones obreras en distintas
ciudades de la Isla.
Recuerda que…
El proletariado o clase obrera es la más explotada en el capitalismo. Los dueños
de los talleres, las haciendas, las manufacturas, etcétera, pagan a los obreros un
salario inferior al valor de lo que realmente producen. Por esa razón, los obreros
se ven en la necesidad de luchar contra esa explotación y para eso deben unirse.
Esto, como recordarás, lo habían recomendado Carlos Marx y Federico Engels
desde 1848 en el Manifiesto del Partido Comunista.
30
José Martí: “El plato de lentejas”, Obras Completas, t. 3, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, pp. 27-28.
128
CAPÍTULO 2
Para 1885 fue creado el Círculo de Trabajadores de La Habana con el
propósito de organizar y coordinar esfuerzos de los diferentes gremios de
la capital, además de proponerse el desarrollo de actividades para la superación educacional y cultural de sus miembros.
Hay que tener presente que estos años desde 1878 hasta 1895, aun
en las condiciones del régimen colonial, constituyeron un período de
apertura en muchos aspectos de la vida del país, propiciado por las obligaciones contraídas por España con el Pacto del Zanjón, lo que explica
el surgimiento de una cantidad de publicaciones periódicas nunca antes
vista en la historia de Cuba.
El movimiento obrero, por su parte, contó con periódicos que reflejaban
la vida de los trabajadores y constituían instrumentos de educación para
la clase obrera. Entre estas publicaciones que circularon en varias ciudades
del territorio insular, e incluso fuera de Cuba, se encontraban: Boletín
Tipográfico (Habana, 1878), El Obrero (Cienfuegos, 1884), El Artesano,
(Habana, 1885), El Productor (Habana, 1887), La Unión (Habana, 1888),
La Tribuna del Trabajo (Cayo Hueso, 1889) donde escribía Carlos Baliño y
El Acicate (Santiago de Cuba, 1891), entre otras.
Pero el movimiento obrero tenía que desarrollarse en condiciones muy
difíciles. Todavía era incipiente, en su seno existían ideas y tendencias diferentes en los objetivos de lucha —reformismo y anarquismo—; se encontraba en
una etapa de aprendizaje y no podía hablarse todavía de una fuerte unidad
en sus filas. A esto se le sumaba un problema mayor: la alianza incondicional
que existía entre los poderosos y adinerados propietarios que explotaban a
los trabajadores y los representantes del gobierno colonial. Esto significaba
que cualquier protesta, o manifestación que clamara por reivindicaciones,
podía representar para sus promotores la más brutal represión, desde el encarcelamiento y las golpizas hasta la muerte. Tómese en consideración que,
por aquella época, además de las agotadoras jornadas laborales estaban
admitidos los castigos corporales como una práctica normal en nombre de
la disciplina laboral.
¿Sabías que…?
Los jornales eran muy variables según las regiones y la demanda de fuerza de
trabajo que en ellas existiesen. [Un ejemplo] en la jurisdicción de Cienfuegos se
pagaban de 14 a 17 pesos oro mensuales y los alimentos, con la condición de que en
129
HISTORIA DE CUBA
las comidas se diera una ración de carne fresca cada dos días. En Sagua la Grande,
de 12 a 14 pesos oro, con ración de tasajo y arroz, en algunos lugares se añadían
viandas. En Matanzas, los jornales eran de 35 a 40 pesos en billetes, sin dar comida.31
Fue famoso el caso de un incendio que tuvo lugar en una fábrica de
tabacos de La Habana, el 7 de enero de 1881, que después de haber sido
sofocado se encontraron los cadáveres de dos aprendices, que no pudieron
correr y salvar sus vidas porque se encontraban en cepos de castigo; práctica
usual en aquellos centros de trabajo que nos recuerda los tiempos de la
esclavitud en las plantaciones.
Sin embargo, los obreros no cesaron en sus luchas, y a través de las
huelgas se enfrentaron a las injusticias que se cometían con ellos por
parte de la patronal. Tal es el caso de la huelga que llevaron adelante
por mejoras salariales y la reposición de unos trabajadores injustamente
cesanteados en la fábrica de tabacos perteneciente a la firma Henry Clay
and Bock. Lo significativo del caso fue que aquel movimiento huelguístico contó con la solidaridad de otros talleres e incluso de otros gremios
obreros. Como era de esperar, no faltó la represión del gobierno colonial
y la labor de zapa y vacilante de los reformistas, pero la firmeza de la
mayoría de los trabajadores condujo a que la huelga triunfara y se obtuvieran las demandas.
Esta huelga también mostró a los obreros la actitud conciliatoria y
poco combativa de los elementos reformistas, a diferencia de una posición
más radical y consecuente por parte de los anarquistas. Esto llevó a una
escisión en el movimiento obrero, que dio lugar a dos organizaciones:
La Alianza Obrera y la Unión Obrera. La primera contaba con dirigentes
de orientación anarquista como Enrique Roig San Martín —la figura
más importante de este período—, Enrique Crecci y Enrique Messonier.
La Alianza Obrera contaba con el periódico El Productor, considerado la
más importante publicación obrera en la etapa colonial, cuyo director fue
Enrique Roig San Martín.
Otra tendencia la representaba la Unión Obrera, bajo la inspiración
ideológica del ya mencionado dirigente reformista Saturnino Martínez y
31
Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia
nacional y las transformaciones estructurales. 1868-1898, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2002, p. 222.
130
CAPÍTULO 2
bajo la presidencia de Dionisio Menéndez, quien era teniente del Cuerpo
de Voluntarios. Contó con un órgano de divulgación, el periódico La Unión,
cuyas ideas, más que contribuir a la unidad, favorecieron las divisiones.
Para 1880, ya el reformismo había perdido terreno y eran los anarquistas los que predominaban en la conducción del movimiento obrero. Algunos hechos significativos de esa década fueron las acciones de
solidaridad de los trabajadores cubanos con los Mártires de Chicago y
la celebración en la Isla del 1.o de mayo de 1890 como Día Internacional
de los Trabajadores. Cuba fue pionera, junto con Argentina, en esa histórica celebración.
Los anarquistas (del griego a: sin y arché: autoridad), también llamados
ácratas (del griego a: sin, cratos: gobierno) desconocían la autoridad del Estado
y estaban en contra de toda forma de gobierno; en su concepción de lucha,
tradicionalmente, habían sostenido que la misión de los obreros era la de
emanciparse de la explotación a la que estaban sometidos por los patronos,
y planteaban que la clase obrera no tenía nada que ver en el conflicto entre
la colonia y la metrópoli, que eso, en todo caso, era asunto de la burguesía.
De modo que, ellos se declaraban ajenos a todo tipo de lucha política.
Saber más
En 1889, Enrique Roig San Martín, quien continuaba su labor como dirigente
obrero, escribió un importante artículo periodístico denominado “O pan o plomo”,
en él proyectó: “El problema está planteado, y no tiene más que una solución
racional posible: O pan o Plomo”.
Este trabajo exhortaba a un enfrentamiento violento entre los obreros y los
explotadores capitalistas, razón por la que fue encarcelado de inmediato, aunque logró la libertad provisional, hasta que meses después murió este valeroso
luchador obrero.
Sin embargo, los ideales de independencia eran muy fuertes entre los cubanos y esa influencia patriótica fue penetrando en los trabajadores de la Isla,
como ocurrió también en la emigración. Así, ya en el Primer Congreso Regional
Obrero efectuado en La Habana entre el 16 y el 19 de enero de 1892, con la
participación de más de mil delegados se plantearon varias demandas. Entre
los principales reclamos estaban la jornada laboral de ocho horas y el derecho a la huelga como forma de lucha para reclamar mejoras a los patrones.
131
HISTORIA DE CUBA
En este evento los trabajadores aprobaron una histórica moción que decía:
Primero: El Congreso reconoce que la clase trabajadora no se emancipará
hasta tanto no abrace las ideas del socialismo revolucionario, y por tanto
aconseja a los obreros de Cuba el estudio de dichas ideas, para que analizándolas puedan apreciar, como aprecia el Congreso, las inmensas ventajas
que estas ideas proporcionarán a toda la humanidad al ser implantadas.
Segundo: Que si bien hace la anterior afirmación en su sentido más absoluto,
también declara que la introducción de esas ideas en la masa trabajadora de
Cuba, no viene, no puede venir a ser un nuevo obstáculo para el triunfo de
las aspiraciones de emancipación de este pueblo, por cuanto sería absurdo
que el hombre que aspira a su libertad individual se opusiera a la libertad
colectiva de un pueblo, aunque la libertad a que ese pueblo aspire sea esa
libertad relativa que consiste en emanciparse de la tutela de otro pueblo.32
El Congreso Regional Obrero de 1892 tuvo la significación histórica de
haber marcado el momento en que el movimiento obrero cubano superó
el tradicional apoliticismo, preconizado por los anarquistas, y abandonó sus
posiciones de neutralidad y abstención con respecto al problema colonial
para pronunciarse por el derecho a la emancipación.
Los valientes acuerdos del Congreso Regional Obrero de 1892 desataron
la represión de las autoridades colonialistas; así, los firmantes de la moción
fueron detenidos y acusados de “provocación a la rebelión”, a lo que siguió
la orden de clausura del Círculo de Trabajadores. La persecución fue una
constante, así como las prohibiciones y la vigilancia sobre las reuniones.
Las transformaciones socioculturales que se operaron en este período
(1878-1895), constituyeron un paso de avance en el largo camino del pueblo
cubano en pos de la conquista de justicia.
Transformaciones que se operan en el orden político
“Descansó en el triste febrero la guerra de Cuba”,33 dijo José Martí al referirse
al Pacto del Zanjón. Es innegable que aquel fin de la Revolución de 1868, con
Fernando Portuondo del Prado: Historia de Cuba, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 1974, p. 496.
33
José Martí: “Al general Gómez”, Obras Completas, t. 4, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, pp. 446.
32
132
CAPÍTULO 2
la firma de aquella paz que no significó ni la independencia ni la abolición de
la esclavitud, fue un revés para los ideales de emancipación. El colonialismo
español, a partir del Pacto del Zanjón, siguió en Cuba una política de “olvido de
lo pasado” y propició la implantación de reformas que alejaran a la revolución.
En virtud de estas reformas, entrarían en vigor ciertas flexibilidades en la vida
política de la Isla, tales como: crear partidos políticos, permitir realizar propaganda política pacífica por medio de la prensa y la tribuna, elegir organismos
locales de gobierno, como los ayuntamientos y las diputaciones provinciales,
todo esto, desde luego, sin que fuera alterada la esencia del dominio colonialista por parte de España.
También en ese año 1878, por Real Decreto del 9 de agosto, se implantó
en Cuba una nueva división político-administrativa con la creación de seis
provincias: Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Santa Clara, Puerto Príncipe
y Santiago de Cuba. Las tres últimas se denominarían más tarde: Las Villas,
Camagüey y Oriente. Cada provincia tendría un gobernador. El 29 de julio
de 1878 se dispuso que Cuba siguiera siendo una Capitanía General.
Esta división político-administrativa en seis provincias (figura 2.11) estuvo
vigente por casi cien años más, hasta 1976.
La Habana
DEL
AR
PIN
Pinar de Río
RÍO LA HABANA
Matanzas
Cárdenas
MATANZAS
Santa Clara
S
Cienfuegos AN
TA
S. Spíritus
CL
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Trinidad
A
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PR
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Puerto Príncipe
STG
O. D
EC
Bayamo
UBA
Stgo. de Cuba
Baracoa
Fig. 2.11 Mapa con la división político-administrativa ocurrida
en la Tregua Fecunda en 1878
Con los vientos de reformas que soplaban a su favor, un grupo de cubanos
que tradicionalmente militaron en las filas del reformismo, así como otros que
abandonaron las filas del independentismo, amparados por las “libertades”
derivadas del Pacto del Zanjón, fundaron el Partido Liberal el 9 de agosto de
1878, que posteriormente se llamaría Partido Liberal Autonomista (PLA) a partir
de 1881, debido a que la aspiración política principal de sus miembros era la
133
HISTORIA DE CUBA
autonomía como régimen para la Isla. La composición clasista de este partido
la integraron esencialmente ricos terratenientes cubanos de la zona occidental
y numerosos profesionales acomodados —abogados, periodistas y escritores—
que aspiraban, por sobre todas las cosas, a su enriquecimiento personal.
Los autonomistas vestían de forma elegante, frecuentaban los liceos,
hacían fiestas y reuniones selectas en sus residencias, y compartían de manera
pública y privada con autoridades españolas, a las que obedecían y adulaban,
aunque después se autotitulaban defensores de los intereses cubanos y
críticos de los errores del gobierno español.
¿Qué se propusieron los autonomistas? Propusieron la autonomía como
forma de gobierno, el establecimiento de libertades de reuniones, prensa,
asociación, etcétera, e igualdad de derechos entre españoles y cubanos;
además, demandaban rebajas arancelarias que posibilitaran la libertad de
comercio y disponer y administrar las leyes de la colonia.
Este partido logró agrupar a brillantes intelectuales y figuras de prestigio que
eran muy respetados en el país. Rafael Montoro, por ejemplo, hombre de vasta
cultura y brillante orador fue su más destacado ideólogo; José María Gálvez,
otro culto personaje, fue el presidente del Partido. También fueron relevantes
figuras del autonomismo: Eliseo Giberga, Antonio Govín, José Antonio Cortina,
Raimundo Cabrera, Ricardo del Monte, Miguel Figueroa y Rafael Fernández
de Castro, entre otras. No fue un partido homogéneo en la composición de sus
filas, pues en él militaron en determinados momentos cubanos que tuvieron
ideas de independencia, junto a otros que eran enemigos de estas, pero como
tendencia predominante en el partido, y la que lo caracterizó, fue la aspiración
a reformas y no la independencia.
¿Sabías que…?
Sobre los autonomistas José Martí diría: “[…] la autonomía no nació en Cuba
como hija de la revolución, sino contra ella.”34
Por su parte Antonio Maceo los consideraba “hijos del fracaso”, señalando en
una carta: “De España jamás esperé nada; siempre nos ha despreciado y sería
indigno que se pensara otra cosa. La libertad se conquista con el filo del machete,
no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos”.35
José Martí: “La agitación autonomista“, Obras Completas, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 332.
35
Emilio Roig de Leuchsenring: Cuadernos de Historia Habanera. Ideario cubano.
Antonio Maceo, Carta a Federico Pérez Carbó, Ediciones Boloña, La Habana,
2018, p. 119.
34
134
CAPÍTULO 2
La tribuna fue una indiscutible vía para la divulgación de las ideas autonomistas; pocos partidos políticos han contado en Cuba con una pléyade
de oradores como la de los dirigentes autonomistas, los que dispusieron,
además, de periódicos como: El Triunfo (1878), Legalidad (1878), La Libertad
(1878), La Discusión (1879), El Nuevo País (1888), La Lucha (1885) y El País
(1895). La lucha tuvo artículos que se caracterizaban por la argumentación,
el carácter polémico y las formas cultas para expresarse. Era una prensa de
opinión y de invitación al debate.
El 16 de agosto de 1878 fue creado el Partido Unión Constitucional (PUC),
liderado por los representantes de la gran burguesía, o sea, de los sectores
industrial y comercial, así como, poderosos propietarios de centrales y
haciendas azucareras, adinerados comerciantes en los negocios de azúcar
y tabaco, e importantes almacenistas. A ese partido también se integraron
medianos propietarios españoles y empleados de comercio. Todos sus miembros
deseaban una dominación colonial férrea y se oponían a cualquier mejora
para el pueblo cubano. Sus principales dirigentes fueron acaudaladas personalidades, algunas de las cuales poseían títulos nobiliarios: el conde José
Eugenio Moré, el marqués Julio de Apezteguía, el marqués de Balboa, el
marqués de Pinar del Río y el marqués Duquesne.
En este partido se agrupó el sector más recalcitrante e incondicional a los
intereses de la monarquía española colonialista. Los constitucionalistas eran
llamados también “integristas” porque defendían con marcado extremismo
la “integridad” del sistema colonial, valga decir, el carácter inalterable
que debía tener la condición de Cuba como colonia de España, para ellos
ningún cubano debía aspirar a participar en el gobierno de la Isla. Como
es de suponer, el PUC recibió total respaldo del gobierno español, cuyos
representantes favorecieron fraudes electorales y componendas políticas
a favor de este partido de probada fidelidad a los intereses de la Corona.
Los órganos de prensa integristas, como el Diario de la Marina (1878),
La Unión Constitucional (1887), La Voz de Cuba, La Patria, La Iberia, El Asimilista,
El Español y El Adalid se caracterizaron por un estilo agresivo y virulento. Como
regla, los trabajos eran defensores a ultranza del status colonial de la Isla y
contra cualquier opinión que se considerara que pretendiera modificarlo.
Aunque entre integristas y autonomistas podrían apreciarse diferencias,
ambos le hicieron el juego político a España durante 20 años. Los dos
partidos agruparon a convencidos enemigos de la independencia de Cuba
y adversarios de los revolucionarios cubanos.
135
HISTORIA DE CUBA
Entre las diferencias de matices en el enfoque de estas aspiraciones
pueden mencionarse, a manera de ilustración, las siguientes: con respecto
a la forma de gobierno que debía darse a Cuba, los autonomistas, por
supuesto, aspiraban a que la metrópoli concediera a Cuba la autonomía,
es decir, que la Isla se considerara como una región especial de España,
regida por leyes también especiales, gobernada por un capitán general,
pero con una Cámara de Diputados de la Isla, con miembros electos desde
Cuba, así como con otros nombrados por la península. Por su parte, los
integristas o constitucionalistas aspiraban a lograr la asimilación, o sea,
que Cuba fuera considerada una provincia más de España, regida por las
mismas leyes que todas las provincias, pero que se mantuviera el régimen
de explotación colonial.
En los asuntos económicos, con algunas diferencias de matices y apreciaciones, tanto los autonomistas como los integristas solicitaban la disminución
o supresión de los impuestos sobre las mercancías que se importaran, la firma
de tratados comerciales con naciones extranjeras, fundamentalmente con
los Estados Unidos, así como se pronunciaron por una reforma arancelaria.
Por supuesto, en el tema económico, los integristas tuvieron una posición
extrema en cuanto a que España explotara al máximo a la colonia para
sufragar los gastos de la metrópoli.
Ante la abolición de la esclavitud los autonomistas eran partidarios de
esta de forma gradual y mediante indemnización a los dueños de esclavos.
No se debe olvidar que en el Partido Liberal Autonomista se agrupaban
los propietarios menos acaudalados, que veían en el pago de una indemnización por sus esclavos una vía más de financiamiento para sus negocios. Por su parte, los integristas en cuyas filas, por lo regular, estaban los
propietarios más ricos que clamaban también por la abolición, pero no se
pronunciaron por la indemnización, no les era apremiante por el capital
que poseían, solo mostraron su interés por eliminar la esclavitud, la que era
considerada por todos como un freno al desarrollo capitalista. Así, aunque
parezca paradójico, los autonomistas, ante el problema de la esclavitud,
fueron más conservadores que el reaccionario Partido Unión Constitucional.
En relación con la inmigración, los autonomistas eran partidarios de estimular
la inmigración blanca por familias, para propiciar el poblamiento insular con
asentamientos estables que favorecieran el mercado interno. Los integristas,
aunque estaban de acuerdo con la idea de la inmigración blanca, aspiraban a
favorecer que vinieran inmigrantes individuales sin importarles mucho la etnia,
136
CAPÍTULO 2
pues lo que necesitaban era mucha fuerza de trabajo y el incremento de un
proletariado agrícola que laborara en sus inmensas propiedades.
Ambos partidos coincidieron en cerrar filas para lograr que España
firmara el Tratado Comercial con Estados Unidos.
A partir de 1893, dentro del Partido Unión Constitucional se produjo una
escisión cuando un proyecto de reformas para Cuba y Puerto Rico propuestas
por Antonio Maura, ministro de Ultramar, provocó enfrentamientos y fuertes
discusiones entre extremistas y menos extremistas en el seno del partido,
las que trajeron como resultado que un grupo se separara del PUC y creara
un nuevo partido: el Partido Reformista, que estuvo dirigido por Ramón
Herrera. Este partido, si bien asumió posiciones menos extremas y agresivas
que los integristas, nunca dejó de hacerle el juego político a la metrópoli
a favor del mantenimiento del orden colonial en Cuba. Tampoco propuso
cambios de esencia en los destinos de Cuba. La metrópoli menos, pues allá
en España los proyectos de reforma del ministro Maura nunca llegaron a
ser aprobados y su lugar lo ocuparían otras ideas todavía menos avanzadas
sobre la implantación de reformas.
Los matices de diferencia entre todos estos partidos —Autonomista, Unión
Constitucional, Reformista— surgidos en este período, están dados por
intereses de clase, por intereses económicos, por concepciones de la forma
en que España debía gobernar a Cuba, pues, bajo esas alternativas, todos
coincidían en que la metrópoli era la que tenía que seguir gobernando.
Una muestra de esto es lo expresado en un documento de la Junta Central
del Partido Autonomista en 1880 en el que se puede leer lo siguiente:
Queremos la paz a la sombra de la bandera de España, porque de otra
forma no concebimos que Cuba continúe siendo sociedad civilizada.
[…] pero sí creemos con profunda e invencible convicción, hija de un
conocimiento íntimo de las diversas corrientes de las opiniones y de
las necesidades de Cuba, que una política hábil y sinceramente liberal
formaría el vacío a la idea de la independencia, y desde ese momento
pierden toda su importancia, y sí la tienen, las personalidades de Calixto
García, Salvador Cisneros, Máximo Gómez, Antonio Maceo y de cuantos
acarician la idea de la separación política”.36
36
Mildred de la Torre Molina: “Máximo Gómez y Antonio Maceo desde el prisma
de la reacción”, Máximo Gómez en perspectiva, Ed. Oriente, Santiago de Cuba,
2007, p. 50.
137
HISTORIA DE CUBA
En resumen, sobre los partidos políticos que surgieron en la isla de Cuba
en este período puede afirmarse lo siguiente:
■
■
ninguno fue un partido de masas;
integristas, reformistas y autonomistas estuvieron en el mismo bando:
el de los enemigos de la independencia. Sus concepciones políticas
expresaron su falta de confianza en la capacidad del pueblo de Cuba
para constituir el Estado nacional y gobernarse;
al examinar la existencia y el ideario de estos diversos partidos, se puede
afirmar que en el período de 1878 a 1892 tuvo lugar en Cuba el surgimiento del pluripartidismo y este ¡nació antimambí!
■
Comprueba lo aprendido
1.
En el período de la Tregua Fecunda ocurrieron en Cuba importantes
transformaciones económicas, políticas y socioculturales. Demuestra
la afirmación anterior con no menos de cuatro elementos.
2.
La abolición de la esclavitud en Cuba hacia 1886, no solo fue el resultado
de la lucha iniciada el 10 de octubre de 1868, sino una consecuencia
de las transformaciones económicas ocurridas en el período de 1878
a 1895, incapaces de continuar soportando una estructura esclavista.
Argumenta la afirmación anterior.
3.
Demuestra con no menos de tres elementos cómo el incipiente
movimiento obrero cubano en el período de 1878 a 1895 se empeñó
en el desarrollo cultural de sus afiliados.
4.
Confecciona un esquema lógico donde relaciones la Ley McKinley, el
Movimiento Económico y el Tratado Foster-Cánovas.
5.
Las transformaciones socioculturales del período de 1878 a 1895
constituyeron un paso de avance en el largo camino del pueblo
cubano por lograr la justicia social. Demuestra la veracidad o falsedad
del planteamiento anterior con no menos de tres elementos.
138
CAPÍTULO 2
6.
Los partidos Liberal Autonomista, Unión Constitucional y Reformista
mostraban que en Cuba, entre 1878 y 1895, surgió el pluripartidismo
y este ¡nació antimambí! Argumenta esta afirmación con dos elementos probatorios.
7.
Compara el Partido Unión Constitucional y el Partido Liberal Autonomista.
a) Si tuvieras que formar parte de uno de ellos ¿cuál escogerías?
b) Fundamenta tu respuesta.
Esfuerzos armados para dar continuidad a la revolución
en este período
La Guerra Chiquita
Fig. 2.12 Calixto García Íñiguez
(Holguín, 4/8/1839-Washington, Estados
Unidos 11/12/1898). Luchó en las tres guerras.
Especialista en el empleo de la artillería y
en el sitio de ciudades, prefirió suicidarse
antes que caer en manos españolas, en
1874. Preso en España, al finalizar la Guerra
de los Diez Años, comenzó a organizar la
Guerra Chiquita, de la que fue el máximo
líder. Fue jefe de Oriente en 1896, militar de primer rango, diseñó la estrategia
del alto mando norteamericano a raíz
del desembarco de las tropas yanquis en
Cuba. Con gran dignidad de hombre y de
cubano rechazó en carta famosa la orden
del jefe estadounidense William Shafter
que impedía la entrada de los mambises
en Santiago de Cuba. Murió enfermo
en Estados Unidos durante una misión
diplomática a finales de 1898.
Después del Pacto del Zanjón, de la misma manera que la frustración y el desencanto se adueñaron de una parte de los cubanos, otros no flaquearon nunca
en la voluntad de trabajar por la independencia. Tal fue el caso de la mayoría
de los jefes mambises que marcharon a la emigración para dar continuidad
a la lucha, o se mantuvieron en Cuba con sus convicciones independentistas
sin hacerle el juego a los que hablaban de evolución para evitar la revolución.
139
HISTORIA DE CUBA
En la emigración, los revolucionarios con ideas independentistas no tardaron en recomenzar sus actividades. Se habían efectuado reuniones patrióticas
y no faltó la creación de comités encargados de organizar acciones para dar
continuidad a la lucha, proceso que tuvo un momento culminante cuando llegó
a Nueva York el mayor general Calixto García Íñiguez (figura 2.12), que había
salido de la prisión española en junio de 1878 en virtud del indulto contemplado
por la Paz del Zanjón. Los patriotas recibieron al general y pusieron en sus manos la organización que tenían y lo seleccionaron como presidente del Comité
Revolucionario que tendría la responsabilidad de organizar y llevar a vías de
hecho las acciones armadas en Cuba; suceso que se conoce en nuestra historia
como la Guerra Chiquita, ocurrida entre agosto de 1879 y diciembre de 1880.
El Comité Revolucionario integrado por cubanos residentes en New York
y dirigido por Calixto García, era el centro de una nueva insurrección, por
lo que se crearon clubes revolucionarios de los emigrados en distintas ciudades de Estados Unidos, Jamaica y Santo Domingo, además se articulaba
con clubes secretos, concentrados en su mayoría en el Occidente de Cuba y
algunos en Las Villas.
a
b
c
Fig. 2.13 Principales dirigentes orientales: a) Guillermo (Guillermón)
Moncada Venero; b) José Maceo Grajales; c) Quintín Bandera Betancourt
Rápidamente se establecieron contactos con numerosos patriotas que
vivían en Cuba y surgieron grupos conspirativos en distintas zonas de la Isla.
En Oriente estaban encabezados por figuras de renombre como Guillermo
Moncada (figura 2.13 a), José Maceo el León de Oriente (figura 2.13 b) y Quintín
140
CAPÍTULO 2
Bandera (figura 2.13 c); en Las Villas, por Emilio Núñez y Francisco Carrillo y
en La Habana, participaron Juan Gualberto Gómez y José Martí, entre otros.
No obstante, pese a la cautela mantenida por los revolucionarios cubanos
en el mes de mayo de 1879, las autoridades españolas detuvieron a varios
de los principales conspiradores en Oriente. A partir de ese momento la
persecución se intensificó.
A pesar de todos los problemas y las vicisitudes organizativas y de coordinación, la Guerra Chiquita estalló el 24 de agosto de 1879 (figura 2.14),
con el alzamiento de 200 combatientes al mando del general de brigada
Belisario Grave de Peralta en las inmediaciones del río Rioja cerca de la
ciudad de Holguín, alzamiento que se extendió después a Gibara. El valeroso general Guillermo Moncada se alzó en Santiago de Cuba. Pero estos
tres puntos, Holguín, Gibara y Santiago de Cuba no lograban pasar de
la fase de supervivencia. Oriente contó, además, con la acción revolucionaria armada de combatientes al mando de José y Rafael Maceo, José M.
Cartagena, José Ríos, Pedro Duvergel, Mateo Sánchez y Venancio Borrero.
En la zona de Baracoa combatía Limbano Sánchez al frente de su tropa.
El 9 de noviembre de 1879 se levantaban en armas los mambises villareños
en Remedios, Sancti Spíritus, Sagua la Grande y otras comarcas.
¿Sabías que…?
Occidente no logró producir alzamientos. La falta de organización y unidad entre
los clubes revolucionarios, la labor del espionaje español y la represión armada
colonialista condujeron al fracaso. José Martí, quien se encontraba viviendo en
La Habana, participó de inmediato en la conspiración revolucionaria con el
seudónimo de Anáhuac, pero el competente servicio de inteligencia español
detectó los movimientos de él y de otros revolucionarios que acopiaban armas
y recursos para un futuro alzamiento en la zona de Güines.
Un duro golpe para los patriotas alzados en Oriente y en Las Villas fue
saber del arresto de José Martí en La Habana y luego su deportación por
segunda ocasión a España. De allí logró escapar y llegar a los Estados Unidos
en enero de 1880, donde se unió en Nueva York a los trabajos del Comité
Revolucionario y se convirtió en un eficiente colaborador del general Calixto
García, quien contaba además con el apoyo de Carlos Roloff, Pío Rosado y
José Francisco Lamadrid, entre otros patriotas.
141
142
Batabanó
Isla
de Pinos
Pueblos
Ciudades
Principales unidades
Movimientos de los refuerzos
Ejército español:
Expedición de Calixto García
Zonas de operaciones
Primeros alzamientos
Fuerzas mambisas:
Guane
Artemisa
Pinar del Río
-1880
La
60 000
Ote. Las Villas
56 000
zo
uer
Ref
Trinidad
rzo
fue
Re
Júcaro
de
sd
e
Bayamo
Baire
Santa Rita
9 OCT 1879
Baire
9 OCT 1879
Songo
Yateras
Santiago de Cuba
26 AGO 1879
Desde Puerto Rico
Guantánamo
Baracoa
19 SEP 1879
Mayarí Arriba
San Luis
El Cobre
Cojímar
Jiguaní
9 OCT 1879
Tunas
27 AGO 1879
Sagua de Tánamo
Alcalá
Ha
ba 27 AGO 1879
na
Mayarí
San Lorenzo
24 AGO 1879
La
Guerra Chiquita
1879-1880
Desde La Habana
Manzanillo
Guáimaro
Cascorro
Puerto Príncipe
Ciego de Ávila
Morón
Remedios
9 NOV 1879
Sancti Spíritus
9 NOV 1879
na
Ha
ba
Fig. 2.14 Principales acciones de la Guerra Chiquita
Tropas
españolas
sde
De
Santa
Clara
Aguada
Cienfuegos
Colón
Cárdenas
Jagüey
Grande
Matanzas
Güines
La Habana
HISTORIA DE CUBA
CAPÍTULO 2
El gobierno español en Cuba movilizó a más de 25 mil hombres para
combatir a los cubanos alzados en armas, mientras que españoles y cubanos
autonomistas se encargaban de promover una campaña política para que
la población no brindara apoyo a los luchadores independentistas, acusándolos de pretender el establecimiento de una república negra, a partir del
origen social de muchos de sus participantes.
El mayor general Vicente García trató de ayudar en este esfuerzo
independentista. Él “[…] embarcó [desde Venezuela] hacia Puerto Rico
acompañado de su batallón Cazadores de Hatuey, pero tuvieron que regresar
[…] ante el bloqueo naval español a las costas de Cuba y el aviso de que
eran esperados en alta mar para ser hundidos”.37
Saber más
El enemigo ganaba espacio con sus calumnias sobre las supuestas pretensiones de
los mambises, razón por la que ante el amplio sentimiento racista existente en Cuba
hace que Calixto García tome la decisión de sustituir a Antonio Maceo en el mando
de la primera expedición que partiría rumbo a Cuba, y designó para esto a Gregorio
Benítez, hombre de gran valor pero de poco renombre militar entre los cubanos.
Antonio Maceo no pudo embarcarse rumbo a Cuba. Por su parte Calixto
García decidió salir para la Isla, dejó a José Martí como presidente interino
del Comité Revolucionario y, con sacrificios, logró desembarcar en ella en
mayo de 1880, después de cuarenta y un días que demoró en llegar a la
costa sur de Oriente
En Cuba, la lucha no se haría esperar. Los bravos jefes orientales, encabezados por José Maceo, cercados por el enemigo, sin pertrechos para seguir
resistiendo y desconocedores del desembarco de Calixto García, máximo
dirigente del movimiento, se vieron precisados a deponer sus armas a
principios de junio de 1880.
Por su parte, Calixto García y sus expedicionarios marcharon rumbo a la
Sierra Maestra a fin de llegar a las zonas en que esperaban encontrar fuerzas
mambisas. Poco tiempo después varios de los integrantes del grupo fueron
capturados y fusilados de inmediato. García, enfermo, sin contacto con otros
grupos sublevados tanto en Oriente como en Las Villas, comprendió que
37
Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia
nacional y las transformaciones estructurales. 1868-1898, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2002, p. 375.
143
HISTORIA DE CUBA
el movimiento había fracasado y en agosto se acogió al indulto decretado
por el gobierno de Madrid, por lo que decidió esperar tiempos mejores
para el movimiento revolucionario junto a los seis hombres que le habían
quedado, los que estaban descalzos, hambrientos y desarmados, razón por
la que tuvieron que entregarse posteriormente.
En Las Villas decidieron igualmente no continuar una guerra que no
tenía la más mínima perspectiva de lograr sus objetivos: el mayor general
Ángel Maestre, el mayor general Serafín Sánchez, el general Francisco
Carrillo junto a Rafael Río Entero, y Plutarco Estrada y Medián. El general
Cecilio González Blanco había caído en combate. El último de los mambises
en armas al frente de cien hombres, el coronel Emilio Núñez, le consultó a
José Martí qué decisión debía tomar ante aquellas circunstancias. Martí le
aconsejó, en memorable carta, que preservara su vida para futuras oportunidades de lucha con las condiciones creadas y que se acogiera al indulto.
Martí, quien no veía en esos momentos posibilidades de triunfo para
aquella guerra, asumía con esa comunicación al último jefe mambí, que se
mantenía con tropa en el campo de batalla, la responsabilidad histórica de
poner fin a la Guerra Chiquita. Este patriótico y heroico esfuerzo bélico,
en el que según el mando español participaron 8 000 cubanos, terminó el
3 de diciembre de 1880 con la presentación de los últimos combatientes.
¿Sabías que…?
La presencia de la mujer cubana también se hizo sentir. Autorizados por el Comité
Revolucionario Cubano, se crearon clubes secretos femeninos en la emigración y en
Cuba. El primero se estableció en Cayo Hueso con el nombre del Club de Hijas de la
Libertad y en Cuba se fundaron los de Guanabacoa y Regla; en La Habana, en uno
de estos clubes, se destacaba por su constante actividad Catalina del Río (figura 2.15),
bajo el seudónimo de La Llave.
No marchaba nada bien en esta guerra que nació marcada por la falta
de unidad en todo su proceso organizativo y de conducción. La ausencia
de un programa de lucha, así como la campaña ideológica contrarrevolucionaria llevada por el gobierno colonial, en complicidad con los autonomistas, que planteaba que aquellos alzamientos formaban parte de una
“guerra de razas” con la intención de tomar el poder contra los blancos,
conllevaron que se manipulara habilidosamente la fuerte presencia de
jefes negros en Oriente.
144
CAPÍTULO 2
Otras de las causas que condujeron
al fracaso de esta guerra fueron: la
falta de simultaneidad en los alzamientos y la desvinculación entre
estos, la ausencia de Antonio Maceo,
la tardía llegada de Calixto García, la
ausencia de alzamientos en Occidente
y Camagüey, la falta de ayuda exterior
y la permanente falta de recursos.
Además, como la valorara Máximo
Gómez en una frase al propio Maceo:
“toda empresa grande necesita tiemFig. 2.15 Catalina del Río
po para ser segura.”38
Aunque con el amargo sabor de la derrota militar, la Guerra Chiquita
tuvo una provechosa significación histórica por las enseñanzas que aportó:
demostró que la continuidad de la lucha no se había perdido en la voluntad
del pueblo cubano; enseñó, una vez más, el carácter imprescindible de lograr
la unidad en la organización y conducción del movimiento revolucionario;
descaracterizó ante las masas la actitud y los procedimientos de los autonomistas en contra del independentismo, mientras prestaban un triste servicio
al colonialismo español; evidenció la necesidad de un programa de lucha;
permitió resaltar el pensamiento humanista de Antonio Maceo y Calixto
García, y reveló las cualidades de José Martí como dirigente revolucionario,
quien fortaleció las convicciones del camino organizativo e ideológico que
habría que seguir en los futuros empeños de la revolución.
Otras acciones armadas independentistas
En este período los intentos armados independentistas no cesaron. A
continuación se analizarán, de forma panorámica, algunas de las acciones
mambisas que si bien no condujeron a la victoria, fueron expresión de la
vigencia del ideal de independencia y de la voluntad de dar continuidad
a la lucha.
En los últimos meses de 1880, coincidiendo con la agonía de la Guerra
Chiquita, las autoridades coloniales del Departamento Oriental descubrieron
38
Eduardo Torres-Cuevas y Oscar Loyola Vega: Historia de Cuba 1492-1898. Formación
y liberaciónde la nación, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2002, p. 326.
145
HISTORIA DE CUBA
una conspiración llamada La Liga Antillana, que tuvo su centro en Santiago
de Cuba y sus ramificaciones en Sagua de Tánamo, El Cobre, El Caney, Ramón
de las Yaguas, Alto Songo, Palma Soriano, San Luis, Guantánamo, Guaso,
Palmar, Casiaba, Cauto Abajo, Loma del Gato y otras localidades. El plan
consistía en un levantamiento en armas para apoyar un desembarco que
traería al frente a Antonio Maceo y a Salvador Rosado.
Los servicios de inteligencia colonialistas conocieron del movimiento de
los conspiradores, que fueron perseguidos y reprimidos en una operación,
que duró siete semanas, hasta liquidar la actividad insurgente en todo el
territorio. Una vez más, la acusación a los conspiradores de querer fomentar
una “guerra de razas” caracterizó al proceso; este tuvo como resultado
300 deportados entre los acusados negros y mulatos. Mientras, con la intención de acentuar las divisiones, el gobierno colonial tomó la decisión de
dejar en libertad a todos los blancos que habían sido arrestados. Esta
conspiración estuvo asociada a la idea de la liberación antillana y existen
evidencias de la relación de Maceo con el general dominicano Gregorio
Luperón. Pero, tanto Maceo como sus compañeros nunca pudieron llegar
de Jamaica a Cuba, ni para incorporarse a la Guerra Chiquita ni para realizar
hechos de armas a partir de esta conspiración.
En 1884 tuvo lugar la llegada de la expedición desde Cayo Hueso, al
mando del brigadier Carlos Agüero Fundora, que desembarcó por Cárdenas
y se internó en el sur de Matanzas donde sostuvo varios combates. Pero, el
aislamiento, la falta de recursos, así como condiciones muy adversas fueron
deteriorando las perspectivas de aquel esfuerzo. Lejos de sumársele hombres
a estos mambises, se les reducían progresivamente y tuvieron que refugiarse en la Ciénaga de Zapata. Al fracaso de la expedición hay que añadir la
muerte del brigadier Agüero, ocurrida en 1885, sobre la cual, todavía en
la actualidad, existen diversas versiones.
También en 1884 desembarcó por el sur de Oriente la expedición al
mando del brigadier Ramón Leocadio Bonachea, quien a partir del espionaje
español resultó apresado durante el desembarco del 2 de diciembre. Fue
conducido a Santiago de Cuba, juzgado por un tribunal militar y condenado
a muerte por fusilamiento, sentencia que fue cumplida el 7 de marzo de
1885 junto a cuatro de sus compañeros de expedición. El 16 de marzo
de 1885 desembarcó por Playa Caleta, en Baracoa, con doce integrantes, el
brigadier Limbano Sánchez; estos fueron cercados y perseguidos por tropas
españolas muy superiores en número, por lo que terminaron dispersándose.
146
CAPÍTULO 2
El más importante de los intentos independentistas después del fracaso de
la Guerra Chiquita fue el desarrollado por Máximo Gómez desde Honduras a
partir del 30 de marzo de 1884. El plan se extendió hasta 1886 y tuvo como
segundo jefe al Héroe de Baraguá. Este plan se conoce en la historia como el
Programa Revolucionario de San Pedro Sula, nombre de la ciudad de Honduras
en que fue redactado; también se le ha llamado indistintamente Plan Gómez
y Plan Gómez-Maceo. Sus bases contemplaban el establecimiento de una
Junta Gubernativa de cinco miembros, el uso de la propaganda patriótica, el
apoyo en clubes revolucionarios —experiencia que Martí tomaría en cuenta
en la futura revolución—, así como la prohibición de cualquier organización
civil en el movimiento, definición esta última que evidenciaba el rechazo que
tenían los jefes militares hacia todo lo que les recordara a la dirección de la
Cámara de Representantes durante la Guerra de los Diez Años.
Importantes personalidades quedaron vinculadas al plan como Carlos
Roloff, Serafín Sánchez, Flor Crombet y Eusebio Hernández. José Martí también
se incorporó en los inicios de los preparativos. La idea era organizar y armar
expediciones para ir a Cuba a pelear por la independencia.
Pero el plan nació acompañado por problemas de diversa índole, como,
desde sus inicios, el incumplimiento de la palabra empeñada con Maceo
por un individuo que se había comprometido a aportar el dinero para la
compra de los recursos de las expediciones y, llegado el momento, les dijo a
Gómez y al Titán de Bronce que le era imposible ayudarlos, porque en esos
momentos se encontraba en el proceso de recuperar unas propiedades que
tenía en Cuba en un litigio por embargo, y no quería que las autoridades
de la Isla lo vincularan con actividades independentistas. Ante este revés,
que dejaba sin recursos económicos al proyecto, Gómez decidió enviar a
los jefes principales a un recorrido por América Central, Estados Unidos,
las Antillas y Francia para intentar recaudar fondos. Los resultados de
esta gestión fueron muy poco estimulantes, pues la cantidad recaudada
estaba muy por debajo de las necesidades elementales para la compra
del avituallamiento de las expediciones. Por lo general, los cubanos adinerados no contribuían y las recaudaciones de los sectores más humildes de
la emigración no alcanzaban para dar respuesta a lo que se necesitaba.
A finales de este año se produciría un nuevo problema: la extrema y
cerrada centralización que Máximo Gómez dio en su persona a la jefatura
del plan fue un estilo de dirección con el que José Martí no estuvo de
acuerdo y que, lamentablemente, provocó fricciones, falta de entendimiento
147
HISTORIA DE CUBA
y ruptura entre estas dos personalidades, como lo reflejó la contundente
carta que Martí enviara a Gómez el 20 de octubre de 1884, en la que le dijo:
“Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento […]”.39
Gómez y Maceo habían sido víctimas de un aparato civil inoperante en
condiciones de guerra durante la Guerra del 68; Martí, en cambio, vivió las
dictaduras en América Latina. A 1884 llegan con experiencias y formación
distintas los líderes llamados a unirse en el nuevo empeño revolucionario.
La ruptura de Martí con este programa fue lógica e inevitable.
Los años 1885 y 1886 mostraron una progresiva complicación de las
dificultades, tales como: la falta de solución a las necesidades económicas
esenciales para concretar las expediciones, el surgimiento de discrepancias
e inculpaciones mutuas entre los comprometidos por la falta de avance en
los planes, la falta de coordinación con otras pequeñas expediciones, el
permanente apoyo del gobierno de Estados Unidos a España y su sostenida
vigilancia y bloqueo de acciones mambisas que se preparaban, a lo que hay
que añadir la falta de unidad entre los emigrados cubanos.
Lamentablemente, no se pudieron cumplir los objetivos propuestos con el
plan; incluso se dio el caso de que un alijo de armas que Maceo y sus compañeros
habían logrado obtener, con grandes esfuerzos, terminó en el fondo del mar
por los temores del capitán de la embarcación que lo transportaba. La terca
realidad mostraba un estancamiento del proyecto, pues el tiempo transcurría
y no se operaban avances. Ante tal estado de cosas, Máximo Gómez, con su
gigantesca autoridad moral y su indiscutible liderazgo entre los mambises,
reunió entonces a los jefes y les comunicó que se daban por terminados aquellos
preparativos del plan y se procedió a la redacción de un manifiesto (1887) para
informar a toda la emigración y, pese a las condiciones adversas, ratificar el
compromiso de continuar al servicio de la lucha por la independencia de Cuba.
El Programa de San Pedro Sula, si bien no pudo lograr sus objetivos, aportó
experiencias para el futuro de la revolución: ratificó la importancia de contar
con un jefe supremo en las acciones militares, experiencia que reafirmó a
Gómez como la figura cimera del brazo armado de la lucha por la independencia; la necesidad de garantizar alzamientos simultáneos en lugar de acciones
aisladas; demostró que sin respaldo interno, y sin coordinación entre el exterior y la Isla, los planes insurreccionales podían estar condenados al fracaso;
confirmó, una vez más, la importancia de superar divisiones y desuniones
39
José Martí: “Al general Máximo Gómez”, Obras Completas, t. 1, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, p. 177.
148
CAPÍTULO 2
entre los cubanos, tanto de la emigración como de la Isla. Concluía sin éxito
un nuevo intento independentista, pero la decisión de lucha se mantendría
para futuros empeños. La historia se encargaría de demostrarlo.
Los intentos independentistas continuaron, en esta ocasión el protagonizado por el independentista cubano, brigadier Juan Fernández Ruz, mambí
que había acompañado a Céspedes en el alzamiento del ingenio Demajagua
y que después del Pacto del Zanjón se había radicado en Barcelona, le
escribió una carta a José Martí proponiendo un proyecto expedicionario.
El Maestro le invitó a que se reunieran en Nueva York para trabajar sobre
la idea. Radicado en esa ciudad estadounidense, en 1887 creó una Comisión
Ejecutiva presidida por José Martí, la cual constituyó un antecedente para
imprimir a este tipo de acciones una etapa organizativa básica. Martí
consideraba que por primera vez se unían “con una tendencia clara y
decidida los que antes trabajaban en grupos dispersos y a veces hostiles”.40
Pero esa unidad todavía no llegó a hacerse realidad. El brigadier
Fernández Ruz tuvo discrepancias, tanto con jefes mambises como con
otros representantes de la emigración, con respecto al problema de la
recaudación de fondos y otros aspectos organizativos; al no contar con la
aprobación para su plan cometió el error político de hacer pública su inconformidad y juicios críticos en un manifiesto del que se hizo eco la prensa
colonialista de La Habana, hecho que lesionó a la revolución. Acentuadas
las discrepancias, Fernández Ruz se retiró del plan y volvió a Barcelona.
Saber más
El brigadier Juan Fernández Ruz, a pesar de hacer pública su inconformidad y
retirarse a Barcelona, al estallar la Revolución de 1895 vendría a combatir por la
independencia de su patria; lucha en la que llegó a alcanzar el grado de general
de división. Ya con la salud resquebrajada, murió de una afección pulmonar en
su campamento de Raíz del Jobo, Jagüey Grande, en 1896.
Los intentos de lucha siguieron en el año 1890, cuando tuvo lugar un
ensayo conspirativo con la presencia de Antonio Maceo en Cuba. Aquella
visita del Titán de Bronce a la Isla fue un acontecimiento inolvidable. No
había lugar de la capital por el que pasara o visitara en el que no estuviera
40
Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia
nacional y las transformaciones estructurales,1868-1898, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2002, p. 361.
149
HISTORIA DE CUBA
rodeado por los jóvenes y el pueblo que lo admiraba. Incluso, los militares
españoles cuando se cruzaban con él en la calle lo saludaban con respeto.
Maceo se trasladó a Santiago de Cuba con la intención de contactar con
los revolucionarios y viejos compañeros de lucha. Su presencia en aquella
ciudad fue objeto de expresiones de admiración y agasajos. Uno de ellos
fue un banquete que se ofreció en su honor el 29 de junio de ese año en
el restaurant La Venus.
Siempre se recordará que después de los brindis patrióticos, ya en las
conversaciones de sobremesa, uno de los asistentes comentó que Cuba
podría llegar a ser, fatalmente, “una estrella más en la gran constelación
norteamericana” a lo que Maceo respondió de manera pausada y desde sus
más profundas convicciones: “Creo, joven, aunque me parece imposible, que
ese sería el único caso, en que tal vez estaría yo al lado de los españoles”.41
Con mucha discreción y siguiendo su plan en Santiago de Cuba, el Titán
de Bronce mantuvo contactos con sus compañeros de lucha, entre ellos: Flor
Crombet, Quintín Bandera, Victoriano Garzón, Demetrio Castillo Duany y
Guillermón Moncada en quien pensó como su principal apoyo para los planes
conspirativos y la preparación de un alzamiento para el 8 de septiembre de
1890, Día de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba. Para el espionaje español
y para el propio capitán general Camilo Polavieja era muy evidente que ese
recorrido de Maceo no tenía nada de ingenuo y se ordenó de inmediato su
salida de la Isla, lo que dio al traste con los planes conspirativos. Sin Maceo,
el movimiento abortó, con la excepción de algunas pequeñas escaramuzas
con pequeñas partidas que se lanzaron al campo el día convenido. A este
revés hay que añadirle el retraimiento que ya había tenido el movimiento
de cubanos propietarios y trabajadores de las minas de manganeso de la
región, por la intensa y próspera actividad que se presentó debido a los
altos precios del mineral con destino al mercado estadounidense.
¿Sabías que…?
Ninguno de los propietarios de las minas de manganeso quería ver arruinado
su negocio por la guerra y muchos trabajadores no querían perder sus empleos.
Por eso, a este nuevo intento insurreccional, que también terminó sin éxito, se le
conoce en la historia como la Conspiración de la Paz del Manganeso.
41
José Luciano Franco: Antonio Maceo. Apuntes para una historia de su vida, t. 1,
Editorial de Ciencias Sociales, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1973, p. 363.
150
CAPÍTULO 2
Todas estas expediciones y proyectos de acciones armadas, a los que
se pudieran añadir la de Ángel Maestre Corrales —apresado en 1885 por
las autoridades mexicanas al tratar de venir con una expedición desde ese
país hasta Pinar del Río— y la de Manuel García Ponce —quien desembarcó
por Bacunayagua, Matanzas, el 6 de septiembre de 1887—, ejemplifican
la certera denominación martiana de “reposo turbulento” que tuvo este
período. Entre las causas de estos fracasos se encontraban: la falta de unidad
entre los revolucionarios, la ausencia de un programa político, la falta de
coordinación entre la emigración y la Isla, la escasez de recursos, las rencillas
entre los jefes, la equivocada creencia de que la revolución podía venir a
Cuba “desde afuera” y no tomar en consideración el establecimiento de
las condiciones previas en la Isla para lograr coordinación. A todo esto hay
que añadirle una característica común a todas estas acciones frustradas: una
concepción exagerada del papel del mando militar en la conducción de la
lucha por la independencia.
José Martí, al constatar estos reveses, fortalecía su convicción de que el
camino no podía ser la existencia de acciones militares aisladas o espontáneas al margen de un plan de conjunto y del aseguramiento ideológico y
organizativo, que aportara unidad y eficacia al movimiento revolucionario.
Comprendía la gravedad que representaban las acciones que se anticiparan a la
existencia de una organización consolidada para la revolución. A propósito
de este peligro diría en una carta circular, redactada por él, por encargo
de los cubanos de Nueva York dirigida al general Máximo Gómez, el 16 de
diciembre de 1887:
[…] en Cuba mira el Gobierno de España, como su salvación única, la
probabilidad de interrumpir en su desarrollo espontáneo la nueva guerra, de forzarla a estallar antes de que tenga juntos sus elementos, y de
estimular a invasiones aisladas a los jefes cubanos […].42
Correspondería al magisterio político de José Martí —como se estudiará
después— dotar al movimiento revolucionario de una concepción, de
un basamento ideológico y político que rectificara errores históricos en
cuanto a su organización, estructura y dirección.
42
Rafael Ramírez García y Nadia García Estrada (comp. y notas): Correspondencia
José Martí-Máximo Gómez, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2005, p. 43.
151
HISTORIA DE CUBA
Comprueba lo aprendido
1.
Al referirse a la Guerra Chiquita, José Martí dijo en carta a Fernando
Figueredo en 1892: “[…] se desvaneció, por su desorden interior […]
porque no hubo modo de ordenarla, […]”,43 mientras que Máximo
Gómez expresó: “toda empresa grande necesita tiempo para ser segura”.44 Si tuvieras que elegir entre los criterios de José Martí y Máximo
Gómez, ¿cuál escogerías? Argumenta tu selección.
2.
Demuestra con no menos de cuatro elementos que en el período comprendido entre 1878 y 1895 se mantuvo vigente el ideal independentista.
3.
Imagina que tienes la posibilidad de seleccionar uno de los intentos
independentistas ocurridos entre 1878 y 1895 y pudieras reformular
lo sucedido a partir de las experiencias legadas.
a) ¿Cuál escogerías? Fundamenta tu selección.
b) Relaciona a través de un esquema lógico los elementos que reformularías.
José Martí, su ideario político y labor revolucionaria
en la preparación de un nuevo período de guerra.
Papel de la emigración
A partir de lo estudiado en la Guerra de los Diez Años conociste de un
joven audaz, llamado José Julián Martí Pérez (figura 2.16), que se destacó
por su enfrentamiento ideológico ante las atrocidades del colonialismo
español en Cuba.
Al finalizar dicha guerra en el año 1878 y aprovechando la autorización
concedida por el Pacto del Zanjón, Martí regresó a Cuba y se estableció con
su esposa en La Habana. Tenía para ese entonces solo 25 años. Durante
su estancia en Cuba fue invitado a pronunciar unas palabras en honor al
violinista Rafael Díaz Albertini en el Liceo de Guanabacoa, el 27 de abril de
1879. A ese acto asistió el capitán general Ramón Blanco, máxima autoridad
José Martí: “A Fernando Figueredo”, New York, 9 de febrero de 1892, Obras
Completas, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 303.
44
Eduardo Torres-Cuevas y Oscar Loyola Vega: Historia de Cuba 1492-1898. Formación y liberación de la nación, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2002, p. 326.
43
152
CAPÍTULO 2
del gobierno colonial en aquel momento; al escuchar las palabras ardientes
sobre las cualidades de su pueblo, el amor que sentía por su patria y la
necesidad de la libertad pronunciadas por Martí, se interesó por conocer
quién era aquel joven del que ya tenía referencias.
Fig. 2.16 José Julián Martí Pérez
(La Habana, 28/1/1853-Dos Ríos, Oriente
19/5/1895). Héroe Nacional de Cuba.
Político, escritor, poeta, periodista, orador
y educador. Sufrió prisión y destierro a
los diecisiete años de edad por sus ideas
independentistas. Vivió en España, México,
Guatemala y Venezuela. A partir de 1881
se estableció definitivamente en Estados
Unidos, desde donde preparó lo que él
llamó “la guerra necesaria” para lograr
la independencia de Cuba, proceso que
lideró por su talento, ejemplo y el prestigio
que supo ganarse ante todos los patriotas.
Fundó en 1892 el Partido Revolucionario
Cubano (PRC); su máxima contribución
al logro de la unidad en la preparación
de la revolución. El 11 de abril de 1895
desembarcó en Cuba para incorporarse a
la lucha armada. Alertó sobre los peligros
de la expansión imperialista para los
pueblos que él llamó de Nuestra América.
Su pensamiento es fuente nutricia del
patriotismo, el latinoamericanismo, el
antimperialismo, el humanismo y el antirracismo que forman parte de la cultura
política del pueblo cubano. Cayó en combate el 19 de mayo de 1895. Es considerado
uno de los más altos exponentes de las
letras hispanoamericanas.
Terminado el discurso, el general español comentó entre sus acompañantes: “Quiero no recordar lo que yo he oído y no concebí nunca se
dijera delante de mí, representante del gobierno español. Voy a pensar
que Martí es un loco. Pero un loco peligroso”.45
45
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 2, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1974, p. 225.
153
HISTORIA DE CUBA
Sería a José Martí a quien le correspondió la histórica misión de aunar
voluntades para transformar de manera cualitativa el proceso de preparación
y la continuidad de la revolución. Las enseñanzas de los fallidos esfuerzos
anteriores, su profundo conocimiento de la realidad de Cuba, su gran cultura
y visión de los problemas de su tiempo le permitieron fortalecer la convicción
de que el camino de la revolución pasaba por una profunda preparación
político-ideológica y organizativa. A esa tarea consagraría sus quince años
de estancia en Estados Unidos, es decir, de 1880 a 1895, descontando el
tiempo que pasó en Venezuela, del 20 de enero al 28 de julio de 1881. De
manera febril e incansable, Martí, se dedicó a sembrar ideas, llegar a todos
los cubanos de la emigración, explicar lo que había que hacer para forjar
una revolución victoriosa.
Unir era la palabra de orden. El 24 de enero de 1880 —en tiempos de
la Guerra Chiquita— se estrenaría como orientador revolucionario al
pronunciar su famoso discurso conocido como “Lectura en Steck Hall”, en
el que analizó con profundidad las experiencias de la Guerra de los Diez
Años, destacó sus glorias, a la vez que expuso las razones que llevaron a
su fracaso, dignificó la labor de los patriotas cubanos, calificó de “tregua
provechosa” la etapa en que se encontraba, entre otros elementos. Explicó
también que esa no era solo la revolución de la cólera, sino también de
la reflexión, así como sentenció que los déspotas ignoran, mientras que el
pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones.
La “Lectura en Steck Hall” terminó con una brillante imagen que
expresaba una inconmovible posición de principios: “[…] ¡Antes que cejar
en el empeño de hacer libre y próspera a la patria, se unirá el mar del Sur
al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila!”46
¿Sabías que…?
Existieron muchas hipótesis sobre si Martí fue o no masón (figura 2.17), hasta que en
la ciudad de Cienfuegos un investigador local dio con la prueba más contundente
que asegura que en realidad sí perteneció a la masonería.
Documentos hallados en la logia Fernandina de Jagua, de la ciudad de Cienfuegos,
confirman la afiliación masónica de José Martí. Su incorporación a esa cofradía
46
José Martí: “Lectura en la reunión de emigrados cubanos, en Steck Hall”, Obras
Completas, t. 4, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 211.
154
CAPÍTULO 2
quedó demostrada gracias a los hallazgos realizados por Samuel Sánchez Gálvez,
maestro masón de la citada logia e investigador cienfueguero, que mostró el
expediente de Amelio de Luis Vela de los Reyes, donde aparecen varios pliegos
firmados por Martí, como secretario en una logia en España.
El primero de estos, fechado el
4 de julio de 1871, es un diploma de
maestro masón emitido a Vela de
los Reyes, donde junto a otras firmas
resalta la tan conocida de Martí.
Además, entre los documentos
apareció una carta dirigida a esa persona donde se le anunciaba su elección para la entidad, y está acompañada del seudónimo de Anahuac,
usado por el patriota cubano para
timbrar algunos de sus artículos, y
Fig. 2.17 Documento que prueba
que incluye la rúbrica; ese trazo final
que José Martí era masón
tan usado en otros tiempos.
El trabajo ideológico, de preparación y organización de la guerra
conllevó que Martí recorriera varias de las zonas de la emigración cubana, pronunció inolvidables discursos como los “conmemorativos por el
10 de octubre de 1868”, en los años 1887, 1889, 1890 y 1891. En ellos se
exponen ideas esenciales entre las que se muestran las cualidades morales y patrióticas de los hombres de la Guerra de los Diez Años; también
nuestro Apóstol hizo un llamado a la necesidad de apresurar la nueva
contienda, dedicó hermosas palabras al patriotismo, la valentía y la fidelidad de los emigrados cubanos, explicó la importancia de atraer a la
causa al buen español y al negro, convocó a levantar el ánimo y realizó
un análisis crítico de las causas reales del fracaso de la guerra, entre
otros importantes aspectos.
En su labor revolucionaria José Martí, de forma paciente, comenzó a
fortalecer los clubes revolucionarios fundados por los emigrados cubanos
en el extranjero y crear otros nuevos, sobre todo en Estados Unidos, donde
se encontraba la mayoría de la inmigración.
Las tareas difíciles en las que Martí se empeñó eran: unir a los cubanos,
lograr que acataran una dirigencia central para el movimiento, aprobar un
155
HISTORIA DE CUBA
nuevo programa de lucha y recaudar los fondos necesarios para una nueva
contienda armada.
Saber más
No solo Martí recaudó fondos para la lucha, muchos fueron los patriotas encargados
de apoyar esta tarea, entre ellos un artista cubano llamado Ignacio Cervantes
(1847-1905) (figura 2.18). Se destacó por su apoyo a la independencia cubana desde
sus contribuciones artísticas, favoreciendo el sentimiento nacional. Es considerado el
músico más importante del siglo xix cubano, con importantes aportes en las danzas
para piano. Estuvo vinculado a las luchas por la independencia cubana, recaudando
fondos en sus conciertos para la causa, razón por la que fue desterrado de Cuba
hacia Estados Unidos.
Víctor Muñoz, cubano que fue
testigo de la labor de la emigración
por aquellos tiempos, dejó el testimonio siguiente:
En 1891 era yo uno de los más modestos emigrados de Key West cuando
se supo allí de los proyectos de Martí,
de su visita a Tampa, que fue el paso
preliminar de la guerra de 1895, y
puedo dar testimonio de que en
aquellos centros de emigrados, es
cierto que había santo y puro patriotismo, y románticos e inextinguibles
deseos de ver la estrella solitaria
sobre el Morro; que muchos estaban
allí siempre dispuestos a ofrendar su
Fig. 2.18 Ignacio Cervantes
sangre por la causa sagrada de Cuba
irredenta, pero faltaba la energía, el
genio de un hombre que uniese los elementos dispersos, que enardeciese a
los tibios, que entusiasmase a los escépticos, y en eso que consiguió Martí
con relativa facilidad, otro, cualquier otro, lo digo así rotundamente, porque
estoy completamente convencido de ello, habría fracasado.
Dividían a los emigrados, a pesar de que todos suspirábamos por la independencia de nuestro país, diferencias de clases y hasta de edades y de provincias.
156
CAPÍTULO 2
Los viejos nos echaban en cara a los jóvenes la flojedad de nuestro ánimo, la tibieza de nuestro amor a la patria, que no nos permitía hacer lo
que ellos hicieron. Los camagüeyanos motejaban a los habaneros por la
cortedad de nuestro esfuerzo en el 68. Los fabricantes de tabacos, los
escogedores y los tabaqueros se miraban con recelo.
[…]
Entre los mil incidentes de aquella obra del Apóstol que retiene mi
memoria, hay uno que puede compendiarlos todos. En Tampa empezó a notarse cierta fricción entre blancos y negros, que advertida por
quienes sabían la magnitud del mal de aquellas desavenencias, todavía
incipientes, podrían ocasionar, fue puesta en conocimiento del Maestro.
Poco tiempo después, el necesario para el viaje, llegó Martí a Ibor City,
procedente de New York; llamó a la puerta, siempre abierta para él, de
Paulina Pedroso, la negra ilustre por su patriotismo, y saludando a los
asombrados transeúntes con aquella su sonrisa de iluminado, y aquel su
irresistible y amable gesto ante el cual todos los orgullos se abatían y
todos los rencores del odio se esfumaban, la paseó del brazo por las calles
principales, poniendo fin, de aquella sutil manera, sin decir una palabra
por lo que la había impulsado a hacerlo, a lo que pudo ser obstáculo
infranqueable en el camino que había emprendido. Los patriotas blancos
y negros lo comprendieron. No tuvo que decir palabra.47
Esta brillante labor de José Martí sería coronada por su obra cumbre a
favor de la unidad revolucionaria y la preparación de la lucha por la liberación
nacional: el Partido Revolucionario Cubano (PRC), fruto de suexperiencia,
talento político, militar y organizativo, así como de un largo proceso de
maduración que llevó años.
Un momento culminante de aquel largo proceso tuvo lugar el 25 de
noviembre de 1891 cuando el Maestro llegó a Tampa, invitado por los patriotas que integraban la colonia cubana del lugar. Al día siguiente, el 26 de
noviembre, el Apóstol se reunió con los representantes de los clubes locales y
discutieron y aprobaron un documento de clara redacción martiana, conocido
como las Resoluciones, que se proclamó en el nombre de los emigrados de
Tampa. En este se expresó la urgente necesidad de reunir en acción común
republicana y libre a todos los elementos revolucionarios honrados, las
47
Yo conocí a Martí, Selección y prólogo de Carmen Suárez León, Ediciones Capiro,
Santa Clara, 1998, pp. 129-131.
157
HISTORIA DE CUBA
características que debería tener la acción revolucionaria común, así como lo
que debería observar y respetar la organización revolucionaria. Esa noche,
en el Liceo Cubano, Martí pronunció el discurso conocido como “Con todos y
para el bien de todos”, en el que expuso la idea de la república por la que se
luchaba, con la unidad revolucionaria como premisa; a la vez que expresaba
que la ley primera de aquella república soñada debía ser el culto de los cubanos
a la dignidad plena del hombre. El día 27, a propósito de la conmemoración
del fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina en 1871, tuvo lugar otra
memorable pieza oratoria martiana, el discurso conocido como “Los pinos
nuevos”, en el que expresó, entre otras ideas, la unión de la nueva generación de patriotas con la herencia y acción de los veteranos combatientes. El
28 de noviembre, en la despedida que los patriotas de Tampa le hicieron al
Maestro en el Liceo, se dieron a conocer las Resoluciones ya mencionadas;
estas fueron ratificadas por todos los congregados allí.
Con posterioridad, el 3 de enero de 1892, en Cayo Hueso, Martí les presentó a los dirigentes de la emigración patriótica del lugar un esbozo de
los documentos que regirían el futuro PRC, es decir, las Bases y los Estatutos
Secretos, que se discutieron y quedaron listos para su redacción. En la noche
del día 4 presentó los documentos redactados ante un grupo de representantes de los clubes revolucionarios de Cayo Hueso. Ya, el 5 de enero, el
Apóstol presidió en calidad de delegado de las agrupaciones patrióticas
de Nueva York, una importante reunión también en Cayo Hueso a la que
asistieron representantes de los clubes revolucionarios de ese lugar y de
Tampa, así como personalidades de la emigración. Allí se discutieron con
amplitud las Bases y los Estatutos Secretos del PRC, los que fueron aprobados en principio, a la vez que se acordó que se desarrollara un proceso de
presentación y discusión de estos en todos los clubes revolucionarios. Al día
siguiente Martí participó en una fiesta patriótica con la que lo agasajaron
y despidieron los revolucionarios de Cayo Hueso, donde también se dio
lectura a las Bases del Partido y él pronunció el discurso final. En los meses
siguientes se dio continuidad al democrático proceso de consulta y análisis
de los documentos por los integrantes de los clubes de diferentes localidades.
El 8 de abril, José Martí fue elegido delegado del Partido Revolucionario
Cubano (PRC) y el 10 de abril de 1892 fue proclamado el PRC en Cayo Hueso,
Tampa y Nueva York.
158
CAPÍTULO 2
La Revolución contaba, a partir de ese momento, con un instrumento
político-militar encargado de organizar, unir, educar y orientar para la “guerra necesaria” y coordinar los esfuerzos de los patriotas de la emigración
con los de la Isla.
¿Qué características, fines y estructura tuvo el PRC? No fue un partido
concebido con fines electorales, como los partidos políticos de entonces; fue
el partido único para la lucha por la independencia. En él se conjugaban
la democracia más amplia con la más exigente disciplina. Sus fines eran
la conquista de la independencia de Cuba y auxiliar la de Puerto Rico; el
establecimiento de las bases de una república democrática, sin la cual la
independencia carecería de sentido. Su estructura fue muy simple y funcional
de acuerdo con lo establecido en sus Estatutos Secretos:
■
■
■
En la base: los clubes, que estaban integrados por todos los patriotas
que aceptaran el programa, cumplieran sus deberes y realizaran los
aportes sistemáticos para la preparación de la guerra y después su
mantenimiento cuando estallara.
En los niveles intermedios: los Cuerpos de Consejo que estaban formados en cada lugar por los presidentes de los clubes o asociaciones
de base.
En la cima: un delegado y un tesorero que se sometían a elección anual.
Martí no concibió nunca el cargo de presidente del Partido, sino el de
delegado, es decir, la persona en quien los que lo elegían depositaban
su confianza y a quienes se debía y rendía cuentas.
El trabajo del PRC se desarrolló no solo en la emigración, sino también
en la Isla; a esta llegaron comisionados clandestinos enviados por Martí para
contactar con los patriotas en diferentes lugares del país, los que recibían
orientaciones de carácter organizativo e ideológico. En la labor encubierta
del PRC en la Isla desempeñó un papel muy importante el revolucionario
Juan Gualberto Gómez, culto periodista y compañero de lucha de José
Martí, y su entrañable amigo.
El 14 de marzo de 1892 había visto la luz Patria (figura 2.19), el periódico fundado por Martí como un instrumento más para combatir en las
“trincheras de ideas”.
159
HISTORIA DE CUBA
Puede afirmarse que existió una
unidad ideológica entre el pensamiento del Apóstol, la labor del
PRC y el contenido de lo que se
publicaba en Patria. En las páginas
de este periódico, el Maestro escribió
inolvidables trabajos dirigidos a
la educación histórica y patriótica
de los cubanos, entre los que se
destacaron: “José de la Luz”, “El
General Gómez”, “Antonio Maceo”,
“La madre de los Maceo”, “El 10
de Abril”, “Conversación con un
hombre de la guerra”. Asimismo, de
la pluma del Martí salieron trabajos medulares para este periódico,
dedicados a explicar la razón de las
Fig. 2.19 Ejemplar del periódico
ideas independentistas, así como
Patria en 1896, después de la muerte
el enfrentamiento ideológico con
de José Martí
los autonomistas y los anexionistas; ejemplos de estos trabajos son: “Autonomismo e independencia”,
“El remedio anexionista”, “Política insuficiente”, “Ciegos y desleales”,
“¿Con qué consejos, y promesas de autonomía?”, entre otros. Especial
significación ideológica, con respecto a la proyección de la Revolución,
tendrían los artículos martianos “Nuestras ideas” y “El tercer año del
Partido Revolucionario Cubano”.
Patria es un soldado, dijo Martí al valorar el papel que le concedía a esta
publicación en la lucha que se preparaba. Y también señaló:
Nace este periódico, por la voluntad y con los recursos de los cubanos y
puertorriqueños independientes de New York, para contribuir, sin premura
y sin descanso, a la organización de los hombres libres de Cuba y Puerto
Rico, […] para mantener la amistad entrañable que une, y debe unir, a las
agrupaciones independientes entre sí, y a los hombres buenos y útiles de
todas las procedencias, que persistan en el sacrificio de la emancipación,
[…] a fin de que el conocimiento de nuestras deficiencias y errores, y
de nuestros peligros, asegure la obra a que no bastaría la fe romántica
160
CAPÍTULO 2
y desordenada de nuestro patriotismo; y para fomentar y proclamar la
virtud donde quiera que se la encuentre. Para juntar y amar, y para vivir
en la pasión de la verdad, nace este periódico. […]
[…]
[…] Nace este periódico, a la hora del peligro, para velar por la libertad,
para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para
evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden.48
Conéctate
Localiza en las Obras Completas de José Martí, en el tomo 5, páginas 285-287, el
trabajo publicado en el periódico Patria, el 8 de diciembre de 1894. En esa crónica
Martí hizo referencia al paisajista cubano José Joaquín Tejada (1867-1943) (figura
2.20), donde lo elogió por no tener pinceles “[…] para los vanos y culpables de la
tierra, sino para loar a los adoloridos y creadores”. 49 Tejada en su obra evidenció
un acercamiento sentimental al paisaje, con preferencia a su provincia oriental.
Fig. 2.20 José Joaquín Tejada
La creación y fundación del
Partido Revolucionario Cubano
fue de gran importancia histórica,
porque se llegó así a una forma de
organización superior a la de etapas anteriores de lucha. El Partido
aseguraba el mando único en el
intento que se preparaba para lograr
la independencia.
Se contaba ya con una institución, que unía a todas las fuerzas
revolucionarias y le daba una dirección central para el logro de sus
objetivos. Demostraba, además, las
cualidades ético-morales de Martí
y su proyección político-militar de
concebir una guerra.
José Martí: “Nuestras ideas”, Obras Completas, t. 1, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1975, pp. 315 y 322.
49
José Martí: “Joaquín Tejada”, Obras Completas, t. 5, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1975, p. 287.
48
161
HISTORIA DE CUBA
Otro de los pasos decisivos en el camino a la unidad y el destino de la
revolución fue el proceso de elección del general en jefe, mediante el voto
de los oficiales mambises de la emigración. A la consulta: ¿Cuál debe ser a su
juicio el jefe superior con quien la Delegación debe entenderse, para poner
en sus manos, dentro del plan general, la ordenación militar del Partido?,
la respuesta fue contundente: Máximo Gómez; electo, al decir de Martí,
por mayoría que raya en unanimidad.
Le correspondía al delegado visitar al experimentado dominicano para
comunicarle el resultado de la consulta y pedirle que aceptara ser el jefe
del Ejército Libertador. Todavía en la memoria de muchos estaba aquel
tremendo momento de ruptura y alejamiento entre ambos, cuando se
preparaba el Programa Revolucionario de San Pedro Sula (Plan Gómez)
de 1884; pero la limpieza moral y el amor por Cuba del uno y del otro
estaban por encima de aquellas diferencias que nunca fueron de principio,
sino de método. El 11 de septiembre de 1892 llegó el delegado del Partido
Revolucionario Cubano a la finca La Reforma, en la zona de Montecristi,
República Dominicana, para encontrarse con Máximo Gómez.
Después de magnífica acogida por el general Gómez y su familia, se iniciaron días de fructíferas conversaciones entre él y Martí que se prolongaron
hasta el día 15. El día 13, Martí se dirigió en compañía de Gómez a la ciudad
de Santiago de los Caballeros. Allí le entregó una carta oficial a nombre del
PRC donde le solicitaba que asumiera el mando militar supremo de la guerra:
Yo ofrezco […] a Vd., sin temor de negativa […] este nuevo trabajo, hoy
que no tengo más remuneración que brindarle […] que el placer del
sacrificio y la ingratitud probable de los hombres.50
Y pedía al general:
[…] la luz de su consejo, y su enérgico trabajo, a los cubanos que, con su misma
alma de raíz, quieren asegurar la independencia amenazada de las Antillas
y el equilibrio y porvenir de la familia de nuestros pueblos en América”.51
El 15 de septiembre de 1892, el general le respondió de forma afirmativa.
Ese día, Gómez consignó en su diario:
José Martí: “Al general Máximo Gómez, 13 de septiembre de 1892”, Obras
Completas, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 162-163.
51
Ídem.
50
162
CAPÍTULO 2
Día 15, continúa Martí para la capital de la República y yo regreso a
“La Reforma” […] Porque el triunfo de la Revolución de Cuba es obra
de concordia, y a mi juicio los trabajos hechos hasta ahora por Martí,
presentan bastante consistencia, porque va consiguiendo la unificación
de los elementos discordantes; por cuya causa y no por ninguna otra, se
enterró la Revolución de Yara en el “Zanjón”.52
Quedaba sellado un compromiso ante el Partido Revolucionario Cubano
entre dos grandes protagonistas de tiempos grandes.
Otro paso decisivo tendría como escenario a Costa Rica, a inicios de julio de
1893. Fue el encuentro de Martí con el general Antonio Maceo. Entonces, el
Titán de Bronce, informado por el delegado de los planes y del compromiso
contraído por Gómez, expresó su total disposición de incorporarse a la lucha.
Era un triunfo más de la unidad revolucionaria. El respaldo de dos figuras
de la estatura histórica de Gómez y Maceo aportaba a la preparación de la
Revolución un inapreciable impulso e insuflaba confianza y seguridad en los
viejos y nuevos mambises. Esto fue también un logro de José Martí quien,
paso a paso, con su talento político y labor educativa, había sabido ganarse
el respeto de todos para lograr la tan difícil unidad que la causa requería.
No le faltaban amenazas constantes a esa preciada unidad y a los trabajos
organizativos del PRC. Así, entre los meses de abril y mayo de 1893, en
Velasco y Purnio (Holguín) se produjeron alzamientos de pequeñas partidas
donde se destacaron los hermanos Ricardo, Manuel y Miguel Sartorio Leal;
intentos precipitados que terminaron en un fracaso y la presentación de
casi todos los implicados.
Con similares resultados fue el balance de los alzamientos que se produjeron en noviembre en Cruces, Lajas y Ranchuelo en los que participó, entre
otros patriotas, Federico Zayas. Difícil situación para el Maestro, quien, de la
misma manera que no podía condenar la actitud de estos patriotas, tampoco
podía dejar de alertar sobre las consecuencias negativas que tenían para la
causa de la independencia acciones aisladas, surgidas por la impaciencia o
por instrucciones falsas, generadas por las propias autoridades españolas,
todas al margen de las orientaciones del PRC; acciones condenadas al fracaso
y que, contribuían al desánimo porque los cubanos las veían vencidas por
las tropas españolas. De modo que, no bastaba con la voluntad patriótica
52
Máximo Gómez: Diario de campaña, Centenario 1868, Instituto Cubano del Libro,
La Habana, 1968, p. 264.
163
HISTORIA DE CUBA
y con la valentía de mambises que estuvieran dispuestos a combatir (Ricardo
Sartorio Leal, por ejemplo, fue combatiente de las tres guerras y ya en la
del 95 alcanzaría el grado de general de brigada). Era imprescindible, como
insistía Martí, un plan coordinado y con un programa para llevar adelante
la Revolución y evitar que esta se precipitara.
Pero la idea martiana de la liberación nacional no se limitaba a lograr la
independencia de Cuba y auxiliar la de Puerto Rico. Él avisoró un peligro mayor
en las intenciones imperiales del Norte, a lo que se refirió en varios escritos
desde décadas anteriores. Su estudio del problema y su práctica revolucionaria
le revelaban cómo el enfrentamiento a ese riesgo tenía que ser asociado a su
estrategia de liberación nacional. Así, en 1894 expuso importantes ideas en el
medular artículo titulado “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”,
las que constituyeron claves para la comprensión de esa estrategia.
En correspondencia con las ideas expresadas en el artículo mencionado,
se expresa en la carta del 23 de julio de 1894, dirigida al gobernante de
México, general Porfirio Díaz, en ocasión de su última visita a ese país para
recabar ayuda para la Revolución:
Señor:
Un cubano prudente […] que no ve en la independencia de Cuba la simple
emancipación política de la isla, sino la salvación, y nada menos, […] la seguridad e independencia de todos los pueblos hispanoamericanos, y en especial
de los de la parte norte del continente, ha venido a México […] á explicar […]
la significación y el alcance de la revolución sagrada de independencia […]
ordenada y previsora, á que se dispone Cuba. Los cubanos no la hacen para
Cuba sólo, sino para la América […] van á batallar por el decoro y bienestar
de sus compatriotas, y el equilibrio y seguridad de nuestra América. Trátase,
por los cubanos independientes, de impedir que la isla corrompida en manos
de la nación de que México se tuvo también que separar, caiga, para desventura suya y peligro grande de los pueblos de origen español en América,
bajo un dominio funesto á los pueblos americanos. El ingreso de Cuba en
una república opuesta y hostil, —fin fatal si se demora la independencia hoy
posible y oportuna, —sería la amenaza, si no la pérdida, de la independencia
de las repúblicas hispano-americanas de que parece guardián y parte por el
peligro común, por los intereses, y por la misma naturaleza.53
53
Anuario del Centro de Estudios Martianos, no. 14, Centro de Estudios Martianos,
La Habana, 1991, pp. 13-14.
164
CAPÍTULO 2
Este texto constituyó un antecedente histórico de su memorable carta
inconclusa a Manuel Mercado, escrita al año siguiente.
Los finales de 1894 encuentran a Martí y sus colaboradores en febril
actividad preparatoria del inminente estallido de la Guerra Necesaria.
El 8 de diciembre ya estaba elaborado el Plan de Alzamiento y, para el
día 25 estaba prevista la salida de tres expediciones por el puerto de
Fernandina, en la Florida, en los barcos Lagonda, Amadís y Baracoa. Pero,
una vez más, las vicisitudes y dificultades aparecieron. Un oficial mambí,
comprometido con la transportación de armas, propició que las autoridades
estadounidenses conocieran de la existencia de aquellos pertrechos, las
que, siguiendo una práctica histórica de impedir la salida de expediciones, procedieron a ocupar dos de esas embarcaciones y buena parte del
armamento, propinando así un duro golpe a los planes insurreccionales.
Parecía que todo se venía abajo después de tantos esfuerzos y peligros.
La noticia de lo ocurrido en el puerto de Fernandina llegó a todas partes. El
enemigo se alegró. En los patriotas hubo depresión en algunos y admiración
en otros al conocer la dimensión del plan que se había preparado.
En España, donde residía la patriota Ana Betancourt, la misma que había clamado por los derechos de la mujer en Guáimaro en 1869, conoció
de aquel revés y le escribió a su sobrino Gonzalo de Quesada, discípulo y
colaborador de Martí:
Te mandé un número del Heraldo para que leyeras el suelto en el cual se
daba cuenta de que en la Florida habían cogido un contrabando de armas
y de pertrechos que según decían, iban para Cuba. ¿Será cierto? ¿Se habrá
perdido? La mala suerte nos persigue y esos perros Yankees nos hacen
todo el mal que pueden. Mas no hay que desalentarse por ello. Sigue
impertérrito en la obra de independizar a Cuba. La sangre de los héroes
que ha empapado nuestra tierra, la tierra de nuestros campos la fecunda.
En el aire flotan los gérmenes que algún día darán abundantes frutos.54
Sobreponiéndose ante aquel duro revés, los patriotas, con el Apóstol al
frente, apartaron lamentaciones y se dedicaron a reorganizar los planes a partir
de los recursos con los que contaban y, bajo ninguna alternativa paralizaron
el avance de la insurrección, que ahora tendría que llevarse a efecto en la Isla
54
Francisca López Civeira: Tallar en nubes, Ed. Gente Nueva, La Habana, 2007,
pp. 56-57.
165
HISTORIA DE CUBA
sin esperar aquellas expediciones. El día 29 de enero de 1895 se firmó la Orden
de Alzamiento. El reinicio de la Revolución estaba en marcha.
Comprueba lo aprendido
1.
El pensamiento martiano alcanzó diversas facetas como el independentismo, el antimperialismo, el latinoamericanismo, el antirracismo
y el humanismo.
a) Caracteriza cada una de estas facetas a partir del estudio de la
información que te ofrece el libro de texto y del análisis de los
artículos del Cuaderno Martiano III.
b) ¿Cómo se materializaron estas facetas en su labor por organizar
la Guerra de 1895?
c) Nombra varios documentos martianos donde se evidencien.
2.
Teniendo en cuenta el contenido de la carta inconclusa de José Martí
a Manuel Mercado del 18 de mayo de 1895, señala:
a) ¿Qué pretendía impedir el Apóstol con la independencia de Cuba?
b) Menciona tres hechos ocurridos entre 1878 y 1895 que demuestran
lo expresado por Martí en esa carta respecto a la posición política
de Estados Unidos.
3.
José Martí expresó:
No somos los cubanos ese pueblo de vagabundos míseros o pigmeos
inmorales que a The Manufacturer le place describir; ni el país de
inútiles verbosos, incapaces de acción, enemigos del trabajo recio,
que, junto con los demás pueblos de la América española, suelen
pintar viajeros soberbios y escritores. […] 55
a) Menciona el nombre del escrito de Martí en el que aparecen
estas ideas.
b) Demuestra lo planteado por Martí en ese artículo con elementos
de la actitud de los gobiernos de Estados Unidos durante Guerra
de los Diez Años.
55
José Martí: “Vindicación de Cuba”, Obras Completas, t. 1, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, p. 237.
166
CAPÍTULO 2
4.
José Martí en su labor preparatoria de la Revolución de 1895 dijo:
[…] Ya somos uno, y […] creemos haber logrado suprimir o reprimir
los vicios que causaron nuestra derrota, […] los elementos […] con
cuya unión se puede llevar la guerra […] al triunfo […]. 56
a) Explica con dos elementos la labor organizativa e ideológica que
tuvo que desarrollar el Apóstol para llevar a su realización la idea
de “ya somos uno.”
5.
Nuestro Héroe Nacional José Martí expresó en su memorable trabajo
sobre el maestro Manuel Barranco lo siguiente: “[…] vino la tregua
necesaria, para que la libertad fatigada recobrase las fuerzas […]”.57
a) Argumenta ese planteamiento.
Desafíos
1.
Imagina que, de haber vivido en aquella época, tienes la posibilidad,
junto a José Martí, de organizar la Guerra Necesaria.
a) ¿Qué otras acciones organizativas realizarías?
b) ¿Cuáles de los elementos preparatorios desarrollados por Martí
discreparías? Argumenta.
2.
La Tregua Fecunda o Reposo Turbulento constituye otro importante
período de las luchas anticoloniales en Cuba.
a) ¿Qué características distinguen a este período y lo hacen cualitativamente diferente al período precedente?
b) En el Pacto del Zanjón, por el primero de sus acápites, se concedían a
Cuba “las mismas condiciones políticas, orgánicas y administrativas”
que disfrutaba la isla de Puerto Rico. ¿Resolvía esta propuesta los
problemas políticos que dieron origen a la Guerra de los Diez Años?
Fundamenta tu respuesta.
José Martí: “Discurso en el Liceo cubano, Tampa, 26 de noviembre de 1891”,
Obras Completas, t. 4, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 278.
57
José Martí: “Manuel Barranco”, Obras Completas, t. 4, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1975, p. 481.
56
167
HISTORIA DE CUBA
c) Explica si los cambios políticos que se gestaron en Cuba a partir de
1878 respondieron a los principios enunciados por Carlos Manuel de
Céspedes en el Manifiesto del 10 de Octubre.
d) Realiza un análisis diacrónico de los partidos políticos en el período
de Tregua Fecunda.
e) La Protesta de Baraguá inició una nueva etapa, durante la cual
los elementos populares y las clases más humildes asumieron la
continuidad histórica del proceso revolucionario cubano, en busca de
la liberación nacional. Argumenta este planteamiento en el período
objeto de estudio.
f) La clase económicamente dominante asume actitudes autonomistas
y anexionistas, no vinculadas a los intereses de liberación nacional.
¿Cómo influye el escenario geográfico en la conformación de
estas actitudes?
g) Realiza un análisis cronológico de los principales hechos históricos
ocurridos como parte de la Guerra Chiquita.
h) Ubica en la gráfica del tiempo y localiza en el mapa los alzamientos
más significativos. ¿Qué factores objetivos y subjetivos determinan
que estos alzamientos se realicen en el departamento oriental y en
la región villareña?
i) Demuestra que en esta nueva contienda independentista se producen
las mismas contradicciones que propiciaron el fracaso de la Guerra
de los Diez Años.
j) En los intentos de José Martí de “ordenar” la Guerra Chiquita
sobresale el siguiente principio: “La lucha armada requiere de
unidad organizativa y equilibrio entre lo militar y lo político”.
Realiza un análisis cronológico donde se muestre el comportamiento
de este principio desde la Guerra de los Diez Años hasta la Guerra
Chiquita. ¿Cómo influye este principio en la concepción ideológica
que, sobre la preparación de una guerra, tiene José Martí?
k) Realiza un análisis diacrónico donde se muestre la evolución del
movimiento independentista entre 1881 y 1886. ¿Qué regularidades
históricas se obtienen de este análisis?
l) Establece una relación causal entre el análisis diacrónico anterior y la
siguiente frase martiana: “La revolución no es ya un mero estallido
de decoro, ni la satisfacción de una costumbre de pelear y mandar,
sino una obra detallada y previsora de pensamiento.”
168
CAPÍTULO 2
m) Consulta en los Cuadernos Martianos III la “Carta al General Gómez”,
del 20 de octubre de 1884. Cita los análisis realizados por José Martí
que ratifican el contenido de la actividad anterior. ¿Qué hecho
histórico motiva al Apóstol para escribir esta carta?58
2.3 La Revolución de 1895
El reinicio de la lucha por la liberación nacional.
Organización civil y militar
Durante el período de la Tregua Fecunda (1878-1895) se agudizaron aún
más las contradicciones entre la colonia y la metrópoli. Esto se reflejaba
en factores económicos, al ser el presupuesto de la Isla utilizado para fines
muy ajenos a su uso común, siendo empleado para sufragar gastos del
ejército y pagar los sueldos de los funcionarios burocráticos del gobierno, así como para favorecer las deudas de la administración colonial. Un
ejemplo de esto sucedió cuando “el 74 % del presupuesto del año 1894
fue destinado al pago de deudas de la administración”.59
Saber más
Para recaudar el dinero del presupuesto, las autoridades españolas agobiaban a
la población cubana exigiendo impuestos ascendentes a 16 pesos anuales, esto
era el doble de lo que tenía que aportar un español residente en la península
a su gobierno. Más tarde el dinero recaudado sería utilizado en cuestiones que
nada interesaban a los cubanos.
En otro orden, el comercio continuaba limitado por el férreo control de
la metrópoli, aunque las autoridades coloniales autorizaban comerciar con
los Estados Unidos; sin embargo, los altos aranceles o impuestos aduaneros
establecidos por España resultaban perjudiciales para los productores
cubanos. Esto provocaba que la venta a España de determinados productos como el azúcar y el tabaco se mantuviera gravada con altos impuestos.
Yanelis Ravelo González: “Sistema de actividades para la comprensión de las relaciones espaciales desde la autopreparación de los profesores de Historia de Cuba en la
unidad 2, en el IPVCP José de la Luz y Caballero“, Tesis en opción al Título de Máster
en Ciencias de la Educación, La Habana, 2012.
59
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1975, p.3.
58
169
HISTORIA DE CUBA
Los cargos del gobierno colonial casi en su totalidad estaban en manos de
peninsulares. Además, es preciso señalar que la esclavitud se había abolido,
pero aún persistía en la población un fuerte sentimiento discriminatorio.
Martí, con su energía característica, ante el fracaso de Fernandina, no
se desesperó, y autorizó, como delegado del PRC, el reinicio de la lucha
por la independencia cubana en el mes de febrero. Esto se plasmó en la
Orden de Alzamiento firmada por él, por el coronel José María Rodríguez
(Mayía) a nombre de Máximo Gómez y por el comandante Enrique Collazo,
representante de los mambises en Cuba, el 29 de enero de 1895. Los futuros
insurrectos en la Isla, a merced de las consultas hechas por Juan Gualberto
Gómez, acordaron la fecha del 24 de febrero como reinicio de la insurrección
armada. “[…] la emigración entusiasta y compacta tiene hoy la voluntad y
capacidad de contribuir a que la guerra sea activa y breve”,60 escribiría el
Apóstol en la Orden de Alzamiento.
A continuación, reproducimos unos fragmentos de la Orden de Alzamiento,
con el fin que reflexiones en torno a las concepciones no solo civiles, sino
militares en cuanto a la organización de la lucha.
Se autoriza el alzamiento simultáneo, o con la mayor simultaneidad posible,
de las regiones comprometidas, para la fecha en que la conjunción con
la acción del exterior será ya fácil y favorable, que es durante la segunda
quincena, no antes, del mes de febrero.
Se considera peligroso, y de ningún modo recomendable, todo alzamiento en Occidente que no se efectúe a la vez que los de Oriente, y con
los mayores acuerdos posibles en Camagüey y Las Villas.
Se asegura el concurso inmediato de los valiosos recursos ya adquiridos, y la ayuda continua e incansable del exterior […].61
La Orden en Cuba fue recibida en los primeros días del mes de febrero. De
inmediato se reunieron en La Habana Juan Gualberto Gómez, Julio Sanguily,
José María Aguirre, Antonio López Coloma y el doctor Pedro Betancourt,
y decidieron después de calcular el tiempo necesario para poder enviar
emisarios con la información para las regiones de Oriente, Camagüey y
Las Villas, fijar el reinicio de la lucha el 24 de febrero de 1895 (figura 2.21).
José Martí: “Orden de Alzamiento”, Obras Completas, t. 4, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, p. 42.
61
Ibidem, p. 41.
60
170
Paso Real
Lavado
Holguín
Batalla y operaciones navales en la Guerra Hispano-cubano-norteamericana
Área de operaciones terrestres en la Guerra Hispano-cubano-norteamericana
Asambleas Constituyentes
Muerte de José Martí
Fig. 2.21 Principales acciones de la Guerra del 95
Trochas fortificadas
El Cobre
Guaramanao
Honor
Mangos de Baraguá
Dos Ríos
1-4-1895
La lombriz
Paralejo
Jarahueca
La Alegría
Jobito
Jiguaní
Guisa La Mejorana La Confianza
Barrancas Baire
Guantánamo
Sao
del Indio
Bayate El Dátil
Santiago
Nordstram
de Cuba
11-4-1895
Saratoga
La Yaya
Puerto Príncipe
Explosión del Maine
Jimaguayú
Júcaro
Morón
Comités clandestinos revolucionarios
Punto de partida de la Invasión
Principales expediciones
Iguará
Principales combates
Muerte de Antonio Maceo
Invasión a Occidente
Mal Tiempo
Villa Clara
Alzamientos simultáneos de 24 de febrerode 1895
Aguada
de Pasajeros
Jagüey
Grande
Otros alzamientos posteriores
Nueva
Gerona
Cárdenas
Matanzas
Nueva Ibarra Coliseo
Paz
Calimete
San Pedro
La Habana
Junta
Central PRC
Güira
de Melena
Majana
El Rubí
Cacarajícara
Mariel
Las Taironas
Tumbas
de Estorino
Mantua
Guane
Ceja
del Negro
Pinar
del Río
CAPÍTULO 2
171
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
Se escogía el día 24 de febrero por caer el último domingo del mes y ser
el primer día de los carnavales. Esto permitía que los emisarios pudieran ir
y regresar con sus respuestas, a tiempo para avisar a Nueva York; además,
posibilitó que en los lugares del campo se pudiera reunir y transitar a caballo por los caminos; la gente podía viajar en pequeños grupos, sin llamar la
atención, por ser explicable que un día de fiesta señalada, esas reuniones y
esos viajes se realizacen.
El inicio del combate en Cuba tampoco se comportó como fue organizado.
El jefe del alzamiento en La Habana, el general Julio Sanguily y el coronel
José María Aguirre fueron sorprendidos por el gobierno español el día 24
de febrero y cayeron presos. Mientras, Juan Gualberto Gómez, alzado en
Ibarra, zona matancera, fue víctima de una desconexión que impidió apoyarlo, por lo que debió presentarse a las autoridades colonialistas, que lo
enviaron a los presidios españoles en África.
En Las Villas y en Camagüey, Francisco Carrillo y Salvador Cisneros Betancourt,
respectivamente, decidieron esperar la orden específica de Máximo Gómez,
por lo que no se levantaron en armas. En Oriente, sin embargo, los alzamientos fueron múltiples, divididos en dos grandes grupos: uno en la zona más
oriental bajo la dirección suprema de Guillermo Moncada y con varios jefes
regionales, y otro en la parte occidental de Oriente, animado por Bartolomé
Masó. Lugares como La Lombriz, La Confianza, El Cobre, El Caney, Hatibonico,
Jiguaní y Calicito se convirtieron en nombres famosos.
Saber más
La dirección del sudeste de la provincia de Oriente estaba a cargo del mayor
general Guillermo Moncada, ejemplo genuino de revolucionario que marchó a
la manigua con los pulmones destrozados por la tuberculosis. En su puesto de
guerrero le llegaría poco después la muerte, provocada por la terrible enfermedad.
Cumpliendo las órdenes impartidas por Guillermo Moncada, partieron
desde Santiago de Cuba Quintín Bandera y otros oficiales mambises al frente
de la insurrección en El Caney y El Cobre. En Guantánamo también acataban las órdenes de Moncada, aunque bajo la dirección de Pedro Agustín
(Periquito) Pérez, los que se dieron rápidamente a la tarea de atacar los
fuertes de la costa, a fin de facilitar el desembarco de las expediciones que
172
CAPÍTULO 2
llegarían desde el exterior. En el noreste de Oriente, la dirección del
movimiento independentista estaba en manos del general Bartolomé Masó.
Como toda revolución anticolonialista, la cubana estuvo conformada
por un gran frente patriótico integrado por muy diversas clases y sectores
sociales, de los cuales eran fundamentales los campesinos (blancos y negros),
la pequeña burguesía urbana y rural, y los intelectuales revolucionarios.
En la emigración desempeñaron un papel fundamental los obreros. Ni la
burguesía productora para la exportación o para el mercado interno, ni la
burguesía comercial como tendencia se situaron del lado de los insurrectos
que luchaban por transformar la sociedad insular. Fueron los grupos más
explotados los que se comprometieron con la expulsión del colonialismo
español de Cuba. La burguesía en la Isla no asumió una actuación nacionalista.
Debe decirse que la actitud del Partido Autonomista, desde los comienzos del nuevo movimiento independentista (después de algunas discusiones
internas), fue la de apoyar a España y al régimen colonial condenando los
alzamientos, en espera de supuestas reformas que el gobierno de Madrid
introduciría en Cuba. En su afán por sofocar la lucha armada, los autonomistas
llegaron a enviar una comisión al general Masó para convencerlo que depusiese las armas; comisión encabezada por el antiguo mambí Juan Bautista
Spotorno. La energía patriótica de Masó dio al traste con los esfuerzos contrarios a la revolución del autonomismo que, no obstante, permaneció hasta
el final de sus días como partido político apoyando al régimen madrileño, y
sus integrantes hicieron manifestaciones públicas de regocijo cuando caían
en combates destacadas figuras del campo revolucionario.
Masó partió de Manzanillo, donde residía antes del alzamiento. El día 24
de febrero acampó en Bayate; allí lanzó una proclama en la que anunciaba el
comienzo de la guerra.
Una vez tomadas las disposiciones iniciales, Martí se trasladó a República
Dominicana junto a Máximo Gómez. Ambos jefes, valorando la existencia de la Revolución en la manigua, decidieron que era imprescindible
incorporarse a ella. Antes redactaron un documento fundamental, el “El
Partido Revolucionario Cubano a Cuba” o “Manifiesto de Montecristi”
(figura 2.22 a y b), el 25 de marzo de 1895. Este escrito no solo explicaba
al mundo las razones que tenían los cubanos para expulsar a España de
la mayor de las Antillas, sino que sentó pautas determinantes para comprender la revolución, por lo que a partir de su contenido se convirtió en
un documento programático para la nueva contienda que se iniciaba.
173
HISTORIA DE CUBA
a
b
Fig. 2.22 Imágenes del Manifiesto de Montecristi: a) Manifiesto de Montecristi;
b) foto de Martí y Gómez en la firma de este documento
En el “Manifiesto de Montecristi” se sintetizaron ideas que ya Martí
había reiterado en ocasiones anteriores, en discursos y artículos publicados
durante la tregua, entre ellos declaraba que la guerra no era contra el
español, sino contra el colonialismo; que esta debía ser “sana y vigorosa”,
que no estaba hecha para llevar al poder a un grupo particular, sino para
independizar a Cuba; que no era una guerra de razas; que en el futuro
patrio, el español tendría un lugar al lado del cubano; que en ella se sentarían las bases de formas autóctonas de gobierno; y que se evitarían los
errores de las luchas pasadas. El Manifiesto fue un documento de carácter
popular y latinoamericano. Demostró la radicalización del pensamiento
revolucionario del pueblo cubano, cuyos principales dirigentes en la
Guerra de 1895 eran fieles exponentes de las aspiraciones de las masas
populares de donde había surgido, además, constituyó una cabal expresión del grado de madurez revolucionaria a la que había llegado Martí,
y del apoyo sin reservas que le ofrecía constantemente Máximo Gómez.
La sincera amistad entre ambos fue la prueba indudable de la unidad
revolucionaria conseguida.
174
CAPÍTULO 2
Este documento constituyó el programa de lucha de esta etapa, donde
se explicaban los objetivos de la guerra, la continuidad del proceso revolucionario, el contenido anticolonialista y latinoamericanista de la gesta, y
se condenaba el miedo al negro.
Desarrollo de la Revolución
Antonio Maceo, que no conocía en toda su magnitud las dificultades
financieras del PRC, tras el fracaso de Fernandina, consideró necesaria la
suma de cinco mil pesos para organizar adecuadamente la partida desde
Costa Rica.
Ante la imposibilidad de suministrar tan elevada cantidad de dinero, y
teniendo en cuenta la urgencia con que se debía actuar, José Martí nombró
al general Flor Crombet jefe de la expedición y envió hacia San José (Costa
Rica), dos mil pesos para prepararla.
Tanto Martí como Gómez escribieron de inmediato a Maceo para que se
incorporara al grupo que embarcaría bajo la jefatura de Crombet. En una
carta de fecha 26 de febrero de 1895, el Apóstol le decía al mayor general
Antonio Maceo:
El patriotismo de Ud., que vence a las balas, no se dejará vencer por nuestra
pobreza […] y como la ida de Ud. y de sus compañeros es indispensable,
[ya sea] en una cáscara [de nuez] o en un leviatán, […] La dirección puede
ir en una uña. Esta es la ocasión de la verdadera grandeza. […] Que Flor,
que lo tiene todo a mano, lo arregle todo como pueda.62
Desde Costa Rica, nación en donde residían Antonio Maceo (figura 2.23),
sus amigos y familiares más cercanos, Flor Crombet, de acuerdo con Martí y
Gómez, organizó la expedición que conduciría a sus compañeros a playas
cubanas. La expedición de la goleta Honor zarpó el 25 de marzo de 1895 desde
Puerto Limón, Costa Rica, a bordo participaban 22 patriotas, entre ellos Antonio
Maceo y su hermano José Maceo, y desembarcó en la madrugada del 1.o de
abril por Duaba, zona del extremo oriental, y sus integrantes se dispersaron
por los montes circundantes para eludir la fortísima persecución enemiga. Una
vez en Cuba, Maceo asumió el mando de la región oriental.
62
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1974, p.22.
175
HISTORIA DE CUBA
(Santiago de Cuba 14/6/1845-San Pedro,
La Habana 7/12/1896). Santiaguero de
nacimiento, hombre del Diez de Octubre. Es la máxima representación del
pueblo cubano dentro del combate
anticolonial. Guerrero de mil batallas,
con más de 20 heridas en su cuerpo.
Sus capacidades militares, su sentido
de la disciplina, su respeto por la unidad y su rechazo a la intervención de
Estados Unidos en la guerra cubana lo
convirtieron en ejemplo de soldado
mambí. Protagonista de la Protesta de
Baraguá, en marzo de 1878. En la Guerra
Necesaria fue jefe de la Invasión a Occidente. Al morir en diciembre de 1896
era lugarteniente general del Ejército
Libertador. La historia lo ha bautizado
como El Titán de Bronce.
Fig. 2.23 Antonio Maceo Grajales
Llegaron el día 8 de abril a la finca La Alegría, siendo atacados sorpresivamente por fuerzas españolas. Antonio Maceo quedó separado de
su hermano. Por su parte José Maceo y Flor Crombet recorrieron la zona
el día 9 de abril a la búsqueda del mayor general Antonio Maceo sin
resultado alguno. El día 10 subían una loma cuando fueron sorprendidos
nuevamente por los españoles, provocando la muerte de Flor y el arresto
del resto de los revolucionarios, solo José Maceo tras enérgicos y rápidos
movimientos, después de lanzarse por un barranco profundo, logró refugiarse en las grietas de una cueva hasta que el enemigo decidió seguir
explorando por otros lugares.
Para finales del mes de abril Antonio y José Maceo tuvieron noticias el uno
del otro. Maceo en los montes de Santiago y José Maceo en los de Guantánamo.
De esta forma la lucha en Oriente daba un extraordinario impulso.
Conéctate
Recomendamos que en el tiempo libre visualices la serie Duaba, la odisea del
Honor, que refleja esta brillante página de la historia de Cuba, transmitido en
el año 2013 por RTV Comercial, así como la película La odisea del general José
realizada por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
En estos materiales audiovisuales se recrea el contexto histórico y se logra una
fidedigna verdad histórica.
176
CAPÍTULO 2
Martí y Gómez, que se encontraban en el exterior, lograron llegar a Cuba
el 1.o de abril de 1895, después de muchas vicisitudes en una goleta en que
habían embarcado Gómez, Martí y otros cuatro patriotas. En la isla Inagua, en
las Bahamas, el capitán de la goleta que se había comprometido de antemano
a llevarlos hasta su destino final, los abandonó. Ante el desespero, el 4 de abril
pasó por el lugar un barco mercante inglés, el Nordstram cuyo capitán, bajo la
promesa del más absoluto secreto, aceptó dejarlos en un bote al pasar cerca de
las costas cubanas. A bordo de ese barco, en la noche borrascosa del 11 de abril
llegaron a la Isla por Playita de Cajobabo, actual provincia de Guantánamo.
Sobre lo acontecido ese día, les mostramos un fragmento del Diario de
Campaña de Máximo Gómez:
La noche es tenebrosa, el mar se siente agitado, la oscuridad es tal que
el mar parece un negro manto funerario donde nos debemos envolver
para siempre. Ni una estrella alumbra el firmamento. El chubasco se
afirma. El vapor se detiene un momento y rápidamente se descuelga un
bote, se carga de armas y pertrechos y caen dentro de él seis hombres;
cualquiera diría que eran seis locos.
Se va en el acto el vapor y quedamos desamparados, envueltos en aquella
pavura atroz. Ninguno de los seis somos marinos, y con todo echamos
manos a los remos.
Martí y César a proa, reman muy mal, pero a la desesperada; los demás
al centro, yo he agarrado el timón que apenas lo entiendo que al fin se
zafa y se pierde.
La oscuridad es profunda y el chubasco arrecia. Hemos perdido el rumbo
y no podemos divisar bien la tierra […].63
Cuando estaban por fin en tierra, y encontraron campesinos vinculados con
la Revolución, los dos jefes se dedicaron a emitir diferentes circulares y órdenes
que normaban la lucha anticolonial. Entonces comenzaron a avanzar por la antigua provincia de Oriente en dirección a Camagüey, no sin antes, en un consejo
de jefes, designar a Martí como mayor general del Ejército Libertador. Durante
su estancia en Cuba, el Apóstol escribió un diario titulado De Cabo Haitiano a
Dos Ríos, que revelaba tanto el estado del combate en las primeras semanas
como la sensibilidad martiana ante la naturaleza, la amistad y la tierra patria.
63
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1974, p.27.
177
HISTORIA DE CUBA
La reunión de los tres grandes jefes revolucionarios: Martí, Gómez y Maceo,
tuvo lugar en La Mejorana, el 5 de mayo de 1895. En esta mediaron las tensiones entre los principales jefes militares con criterios diferentes acerca de los
modos de la organización político-militar de la lucha independentista. Para
Maceo era necesario un poder militar fuerte, mientras que Martí resumía sus
criterios en respuesta al Titán de Bronce: “Mantengo rudo: el ejército libre y
el país como país y con todas sus dignidades representados”. Otros asuntos
debieron ventilarse en aquel encuentro como la creación del gobierno civil,
y probablemente la necesidad de la invasión a Occidente.
Después de aquel encuentro de dos horas aproximadamente, Maceo
quedaría en el Oriente cubano, mientras Martí y Gómez debían continuar
su marcha hacia el oeste, cuyo objetivo definitivo era llegar a Camagüey.
Al llegar a la jurisdicción de Jiguaní avanzaron para abrazar al digno
Bartolomé Masó, que se hacía acompañar por una tropa de 350 hombres. Allí
arengaron a las tropas. Nadie imaginaba que horas más tarde la Revolución
de 1895 tendría una pérdida invaluable: el 19 de mayo, en Dos Ríos, caía
en combate José Martí. Su muerte resultó catastrófica para los destinos de
Cuba. El Apóstol ya había llegado, en la maduración de su ideario político,
a profundas reflexiones sobre los verdaderos intereses de Estados Unidos
hacia América Latina, lo que dejó plasmado en la carta inconclusa del 18
de mayo de 1895 a su amigo mexicano Manuel Mercado.
Según contaba el patriota José Miró en su obra Crónicas de guerra:
Ya al final del almuerzo [en el campamento mambí] oyéronse algunos
tiros de fusil, aunque lejanos, y casi simultáneamente, dos jinetes, de una
de las avanzadas traían la noticia de que los españoles se aproximaban
[…] allí acudieron enseguida Gómez, Martí y Masó, […] y varios oficiales y soldados, […] Gómez requirió a Martí con estas palabras: “Martí,
retírese, éste no es el lugar de usted. 64
El Apóstol desobedeció la orden. Era natural para un hombre como
Martí, cuando momentos antes había enardecido a la tropa con su llamado
al sacrificio y la entrega de la propia vida, debía enfrentarse al enemigo con
el objetivo supremo de lograr la independencia de la patria.
64
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1975, pp. 32 y 34.
178
CAPÍTULO 2
La Revolución perdía a su máximo dirigente, al hombre que fue capaz
de unir a todos los luchadores durante la Tregua Fecunda, al organizador
extraordinario de la nueva gesta, sobre todo, al pensador político-militar
fundador del PRC, con el fin de crear una nación realmente justa, soberana y democrática.
El día 18 en la carta escrita a su amigo Manuel Mercado, en la que daba
una alerta que tiene en la actualidad una vigencia extraordinaria revela,
además, una de las facetas de su pensamiento:
[…] ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por
mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo—
de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan
por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre
nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.
En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas
que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son,
levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.65
Ante aquella pérdida, Gómez, que había llegado a quererlo entrañablemente, expresó: “¡Qué guerra esta! Pensaba yo por la noche; que al lado
de un instante de ligero placer, aparece otro de amarguísimo dolor. Ya nos falta
el mejor de los compañeros y el alma podemos decir del levantamiento [...]”.66
Con la muerte del Maestro, se perdía al ideólogo popular más radical del siglo
xix en Latinoamérica, y al estratega fundamental de la Revolución Cubana. Ahora
tocaba a sus compañeros, Gómez y Maceo, crecerse ante tan terrible realidad.
¿Sabías que…?
El cadáver de Martí fue enterrado en 5 ocasiones. El primero, en el poblado de
Remanganaguas, en una fosa común, en la mañana del 20 de mayo. El día 23 el
cadáver fue exhumado y vuelto a enterrar, el día 27, en un nicho del Cementerio
de Santa Ifigenia, de Santiago de Cuba, dentro del cual había sido trasladado en
tres ocasiones. El tercer enterramiento ocurrió el 24 de febrero de 1907, cuando
los restos fueron colocados en un templete que tenía enfrente un busto del Héroe
José Martí: “Carta a Manuel Mercado”, Obras Completas, t. 4, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, pp. 167-168.
66
Máximo Gómez: Diario de campaña, Centenario 1868, Instituto Cubano del Libro,
La Habana, 1968, p. 285.
65
179
HISTORIA DE CUBA
Nacional. En septiembre de 1947, en espera de que se construyera el mausoleo,
fueron trasladados al Retablo de los Héroes, hasta que el 29 de junio de 1951 se
depositaron en el hermoso mausoleo donde se preservan hasta hoy.
Maceo quedaría en la provincia para desplegar la Campaña de Oriente,
efectuada hasta octubre de 1895. Los principales hitos de esta fueron los
combates de Jobito (13 de mayo), Peralejo (ver figura 2.19) (13 de julio),
en que con unos 800 hombres armados derrotaron dos columnas enemigas
que sumaban un total de 1 500 hombres bajo las órdenes de los generales
españoles Santocildes y Arsenio Martínez Campos, otra acción combativa
fue la de Sao del Indio (31 de agosto) (ver figura 2.19); estas constituyeron
grandes victorias del Titán de Bronce.
Saber más
El mayor general Antonio Maceo, no obstante, sus importantes ocupaciones militares prestó especial atención a la divulgación política y revolucionaria. Con este fin,
en el mes de mayo de 1895, dejó organizada una imprenta para la publicación del
periódico mambí El Cubano Libre. Esta se ubicó en la jurisdicción de Guantánamo.
Gómez se dirigía hacia la región de Camagüey, en una terrible marcha,
con hombres no dispuestos a tan importante empresa, enfermo, con fiebre, bajo los copiosos y diarios aguaceros propios del mes en el trópico;
además con una vieja úlcera abierta, pero con su tenaz voluntad más
inflexible que nunca.
A su llegada a la región de Victoria de las Tunas se le sumaron 200 jinetes.
Con esta fuerza, el 5 de junio de 1895, Gómez vadeó a nado el río Jobabo
y llegó a tierras camagüeyanas el 6 de junio, entonces fue recibido por
Salvador Cisneros Betancourt y un minúsculo grupo de jóvenes, y empezó
con rapidez a foguear tropas bisoñas mediante su Campaña Circular en
torno a la capital provincial. En esta murió en combate el general Francisco
Borrero, combatiente de la contienda del 1868. Los asedios constantes de
Gómez al enemigo en la región de Camagüey hicieron posibles cuatro golpes
demoledores a los españoles, además, posibilitaron que se reclutaran cada
vez más hombres para la lucha independentista. Las fuerzas camagüeyanas
fueron adiestradas y organizadas eficientemente. En Camagüey la guerra
revolucionaria quedaba asegurada y pujante, esto provocaba un gran desconcierto al capitán general Arsenio Martínez Campos.
180
CAPÍTULO 2
El arribo en julio de la expedición Sánchez-Roloff por el sur de Las
Villas consolidó el proceso de combate, y amplió notablemente el territorio insurrecto.
Una vez llegado el mes de agosto, el general en jefe se dedicó a crear las
condiciones necesarias para que se efectuase una asamblea que diese paso
a una Constitución y, por ende, a un régimen republicano en la manigua.
Esta Asamblea se efectuó en el mes de septiembre de 1895 en Jimaguayú,
potrero camagüeyano; de esta forma se rendiría honor al líder camagüeyano
Ignacio Agramonte, caído en combate en ese territorio. A ella concurrieron
representantes de todas las regiones cubanas que, como es lógico, eran
portadores de diversas tendencias. Se destacó también el criterio de crear
un gobierno dirigido por las altas autoridades militares para evitar los
inconvenientes derivados de la supremacía del poder civil durante la pasada
guerra, mientras la mayoría de los participantes, entre los que descollaron
Salvador Cisneros Betancourt y Fermín Valdés Domínguez, defendían el establecimiento de un poder civil aunque separado y sin facultades para decidir
cuestiones militares. El patriotismo se impuso, y la ley suprema —acordada la
Constitución de Jimaguayú, el 16 de septiembre de 1895— trató de reflejar
las necesidades de una guerra anticolonial, a la vez que recogía los principios
fundamentales del independentismo cubano. Se estableció como sistema
gubernamental un Consejo de Gobierno compuesto por seis personas, con
funciones ejecutivas y legislativas, y un aparato militar con un general en
jefe al frente, en apariencia independiente del órgano civil, que no debería
intervenir en las operaciones militares. Salvador Cisneros fue electo presidente del Consejo, Bartolomé Masó sería el vicepresidente, como secretario
de guerra Carlos Roloff, mientras que en los altos puestos militares fueron
elegidos general en jefe del Ejército Máximo Gómez y como lugarteniente
general Antonio Maceo.
La propia Constitución establecía que esta estaría vigente durante dos
años, al cabo de los cuales, si no terminaba la guerra, debía celebrarse una
nueva Asamblea Constituyente.
Tomás Estrada Palma fue designado delegado plenipotenciario en el exterior,
con lo que se cometió un grave error, pues este mambí, a la muerte de Martí,
había sido electo delegado del PRC. Así, Estrada Palma unía funciones puramente
administrativas con la supervisión y orientación ideológica del trabajo con los
emigrados. Rápidamente, el maestro bayamés haría usos simultáneos de sus
diversas funciones, según los intereses del grupo conservador de emigrados al
181
HISTORIA DE CUBA
cual representaba. Bajo su dirección el PRC perdió las cualidades ideológicas
que lo caracterizaron en los tiempos martianos, y se nutrió de figuras apenas
salidas del autonomismo o de proyecciones poco radicales dentro del espectro
revolucionario. La sección Puerto Rico (fundamental para Martí) fue poco atendida, y el periódico Patria comenzó a publicar noticias y debates de alto vuelo
intelectual, innecesarios en los marcos de una prensa patriótica anticolonial.
La invasión de Oriente a Occidente
A partir de lo acontecido en Jimaguayú, la tarea inmediata sería extender
la lucha a todo el país y, esencialmente, en las zonas que aún no combatían, es
decir, realizar la Invasión a Occidente. El 22 de octubre de 1895 salió la columna comandada por Maceo desde Mangos de Baraguá. El contingente invasor
quedó compuesto por unos 1 000 integrantes aproximadamente, entre los que
se destacaban jefes militares de probado valor y capacidad combativa como:
José Miró Argenter, jefe del Estado Mayor; Quintín Banderas, al mando de la
Infantería; José Joaquín Castillo Duany, jefe de Sanidad, y otros.
Después de 18 días de marcha las fuerzas mambisas penetraron en
Camagüey, mientras Gómez pasaría a Las Villas directamente desde Camagüey.
A diferencia de la Invasión de 1875, esta nueva invasión, fundamentalmente,
debía incorporar las provincias occidentales a la insurrección, de manera que
la guerra se extendiera por todo el país, obligando al alto mando español a
dispersar sus fuerzas y combatir en numerosas y distantes regiones sincrónicamente. Además, se buscaba aumentar el número de combatientes del Ejército
Libertador, abrir las costas a las expediciones que pudieran ser enviadas desde
el exterior, impedir el desenvolvimiento del comercio de exportación e importación del régimen colonialista, destruir las riquezas económicas de la zona
occidental —donde estaban los cañaverales más extensos y las mejores fábricas
azucareras cubanas— que servían como principal fuente de ingreso a España,
y eliminar desde los inicios todo vestigio de regionalismo que pudiera existir.
¿Sabías que…?
La tea incendiaria promulgada por Céspedes en 1869 también fue aplicada en
esta contienda bélica. Además, Enrique Loynaz y Manuel Dositeo Aguilera
compusieron la letra y la música de lo que se convertiría en el Himno Invasor.
Su texto literalmente hace una exhortación al combate y su introducción es el
toque a degüello (toque mambí).
182
CAPÍTULO 2
Las bandas militares durante mucho tiempo acompañaron al Ejército Libertador
en la guerra, en los momentos de combate, como una forma de organizar la vida
en campaña. Además, estos músicos brindaban actividades recreativas, bailes y
conciertos mientras las tropas permanecían acampadas. Muchas de las bandas
musicales fueron organizadas por importantes personalidades como Antonio
Maceo y Calixto García, entre otros.
El 30 de noviembre, revistando a las tropas, Gómez diría: “Yo le auguro
a Martínez Campos un fracaso cabal, que ya empezó para él en la sabana
de Peralejo, pronóstico que habrá de cumplirse al llegar los invasores a las
puertas de La Habana, con la bandera victoriosa, entre el fuego rojizo del
incendio y el estrépito de la fusilería”.67
Tras la figura de Gómez, que se encontraba en Las Villas, España movilizó
cerca de 25 000 soldados españoles, por lo que uno de los obstáculos más
difíciles que tuvieron que enfrentar los invasores al mando de Maceo fue
continuar el avance hacia Las Villas en el cruce de La Trocha de Júcaro a
Morón, poderosamente reforzada por el alto mando español. Antonio
Maceo efectuó el cruce el 29 de noviembre por las cercanías de Ciego de
Ávila, despistando totalmente al enemigo.
¿Sabías que…?
Al atravesar La Trocha, los invasores marcharon a banderas desplegadas y respondieron con las notas del Himno bayamés; los soldados españoles del fuerte
La Redonda desde muy lejos disparaban coléricos por la burla que habían sufrido
tras la genialidad militar de Maceo.
Los mambises realizaron con la invasión la campaña militar más fuerte de
todo el combate contra el colonialismo en Latinoamérica. Apenas 4 000 insurrectos se enfrentaron a más de 100 000 soldados regulares de España, en un
territorio repleto de pueblos y ciudades, de caminos y fincas bien custodiadas,
y de solo 105 000 km2 de extensión. No se podía permanecer dos días en el
mismo campamento. Avanzar hacia Occidente, sin detenerse jamás, era la
consigna militar impartida por Gómez. Avanzar quemando, destruyendo la
riqueza que sostenía al gobierno de Madrid. Hubo días en que el mambisado,
67
Máximo Gómez: “Arenga al ejército invasor del 30 de noviembre de 1895”, en Emilio Roig: “Ideario Cubano II. Máximo Gómez”, Cuadernos de Historia Habanera, no.
7, La Habana, 1936, pp. 45-46.
183
HISTORIA DE CUBA
después de agotador combate, caminaban muchas leguas68 sin ingerir apenas
alimentos, siempre perseguidos por el ejército enemigo.
El 3 de diciembre de 1895 se produjo el combate de Iguará, en la que el
enemigo dejaba aproximadamente 18 cadáveres, perdía 54 fusiles y 20 mulas
cargadas de municiones, comestibles, tiendas de campaña y camillas.
A partir de ese momento muchos serían los encuentros militares entre
cubanos y españoles, por lo que merecen destacarse algunos.
Uno de ellos el Combate de Mal Tiempo, el 15 de diciembre, en el que los
españoles dejaron en el campo más de 200 bajas, 150 fusiles, 60 remingtons,
6 cajas de municiones, los caballos de los oficiales y de la tropa, quedaron en
manos mambisas otros equipos y documentos, además esto provocó que el
enemigo ordenara la retirada hacia la zona de Colón, donde se trataría una
vez más de contener a los mambises.
Enterados los soldados de la Invasión en la provincia de Matanzas el 23
de diciembre se llevó a cabo el Combate de Coliseo, en el que Martínez
Campos, con sus tropas maltrechas, se alejó hacia una línea más fortificada
donde tenía 25 0000 soldados. Este combate demostraba el valor y la alta
moral del Ejército Libertador y, a su vez, mermó aún más el prestigio de las
fuerzas colonialistas y, en especial, su máximo jefe que no hallaba forma de
obstaculizar el paso arrollador de la columna invasora.
Los invasores continuaron la campaña. Ellos conociendo de la gran concentración de fuerzas españolas situadas a lo largo de línea férrea de Guanábana
a Alacranes, para cortar el paso de la columna hacia el Occidente, motivaron
que el alto mando mambí concibiera en el propio mes de diciembre un plan
estratégico genial que se conoce en la historia como el Lazo de la Invasión,
en la región Matanzas-Las Villas. La maniobra consistía en engañar al alto
mando militar español simulando una retirada, a fin de desorientarlo.
Saber más
La contramarcha fue acompañada de una hábil estratagema; en medio del incendio
y la destrucción generalizada, los mambises dejaron intactas las líneas ferroviarias, a
fin de que el alto mando español pudiera enviar hacia Las Villas los trenes cargados
de tropas con la misión de batir a los invasores, que iban en supuesta retirada. De
esta forma, una vez más, los españoles eran burlados por los cubanos.
68
La legua era una medida de extensión territorial que provenía del medioevo español. En el sistema métrico decimal equivalía aproximadamente a cuatro kilómetros.
184
CAPÍTULO 2
Otro de los importantes combates ocurrió en las cercanías de Calimete,
el 29 de diciembre, aunque, lamentablemente, es considerado una de las
acciones más costosas de la invasión, pues en este murieron 16 patriotas y
hubo más de 80 heridos, no obstante, la columna española de 850 soldados
que enfrentaron fue derrotada.
A comienzos de enero de 1896 los mambises ya estaban en La Habana,
hacían su entrada el 1.o de enero por el actual municipio mayabequense
de Nueva Paz.69 Para el día 4 de enero ya habían tomado el territorio de
Güira de Melena, donde capturaron un enorme botín consistente en más
de 100 000 pesos billetes y en valores, además de 300 armas de fuego y
10 000 proyectiles.70
En la entonces provincia de La Habana, de común acuerdo, el 7 de enero
de 1896 los máximos jefes militares del pueblo cubano se separaron, analizando las perspectivas de la lucha, considerándose que Maceo pasase a
Pinar del Río a culminar la invasión con una columna constituida por unos
1 600 hombres, y que Gómez permaneciese en La Habana, donde desplegaría su genial campaña militar conocida como La Lanzadera. El objetivo
fundamental de Gómez era atraer sobre sí grandes fuerzas españolas e
impedir que los invasores pudieran ser acorralados en el territorio pinareño.
Refiriéndose a la campaña de La Lanzadera desarrollada por Gómez en
La Habana, el historiador Benigno Souza expresó:
[…] la más maravillosa de sus proezas, hasta entonces, cual fue en nuestra
limpia y desmontada provincia, provista en profusión de líneas férreas,
telegráficas, teléfonos y carreteras, estrechísimas —de la Habana a
Batabanó nueve leguas— realizar la hazaña estupenda de hacer frente
a las ocho columnas que el alto mando español lanzara sobre él, […]
organizando sobre la marcha a millares de recién alzados, atacando
poblaciones y haciéndose sentir siempre […]71
Es importante recordar que para el contexto histórico objeto de análisis, este no
se corresponde con la división político-administrativa actual.
70
“Monografía de historia local de Güira de Melena”, Museo Municipal de Güira de
Melena, [Documento inédito].
71
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1977, p. 64.
69
185
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
De la entrada y estancia de Gómez en La Habana el pensamiento popular hizo
suya una décima que se cantaba en los campos habaneros:
Miro flores dondequiera
y observo gentío inmenso
y al ver esto, sólo pienso
que la Patria te venera.
Una sonrisa sincera
a mi labio arrancarás,
y en todo el pueblo verás
el entusiasmo latiente,
que más sincero y ardiente
no lo ha sentido jamás.72
Por su parte Antonio Maceo, rumbo a Pinar del Río, se anotaba victoria
tras victoria. Las poblaciones de Cabañas, Bahía Honda y otras fueron tomadas. Posteriormente se combatió fuertemente en Las Taironas, donde
los españoles fueron obligados a retirarse del campo de lucha.
Los mambises tomaron Guane el día 20 de enero de 1896 y el 22 de ese
mismo mes entraron triunfantes en Mantua, por entonces la población más
occidental de Cuba. De esta forma, en solo tres meses se había desarrollado
la más grande de las empresas militares desarrolladas por los cubanos de
aquel entonces: la Invasión de Oriente a Occidente; esta demostró la solidez
del independentismo del soldado mambí, así como la fabulosa capacidad
militar de sus principales jefes.
Después de 92 días de recorrido la columna invasora llegaba al extremo
más occidental del país. Se había logrado llevar la guerra revolucionaria
a todas las provincias. Hubo 27 combates, casi todos victoriosos para las
huestes cubanas; se ocuparon 22 pueblos, obteniendo un botín de guerra
de 2 036 fusiles y aproximadamente 77 mil proyectiles. Desde una perspectiva económica, amplias fueron las destrucciones, esencialmente, en
Las Villas, Matanzas y La Habana. Observa la tabla 2.5 y te percatarás de
la disminución de la producción azucarera cubana en ese período.
72
Décimas cubanas, Fondo de la Biblioteca Nacional José Martí, [s.a]
186
CAPÍTULO 2
Tabla 2.5 Disminución de la producción de azúcar en Cuba (1895-1896)
Año
Producción
de azúcar (t)
Valor total de la zafra
1895
1 004 260
$ 45 000 000
1896
225 200
$ 13 066 421
Fuente: Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo
y Educación, La Habana, 1975, p. 68.
Con la Invasión se logró fortalecer la conciencia política del pueblo cubano y
consolidar sus sentimientos de solidaridad patriótica, además contribuyó a que
el poder del gobierno de la República de Cuba en Armas se hiciera sentir en
zonas donde nunca antes había llegado. Otro elemento de especial significación
fue el alto prestigio que alcanzó el Ejército Libertador y la genial conducción
de sus estrategas militares: Antonio Maceo Grajales y Máximo Gómez Báez.
¿Sabías que…?
El periodista estadounidense Clarence King, especialista en asuntos de guerra,
consideró la Invasión cubana como el hecho militar más audaz de la centuria.73
Ante los resultados de la Invasión y su repercusión, tanto nacional
como internacional, España se vio obligada a sustituir al capitán general
español Arsenio Martínez Campos, el que, ante la imposibilidad de sofocar
la Revolución debido a las acciones militares exitosas de Gómez y Maceo
reiteró su petición de relevo, que ya había solicitado a raíz de su derrota en
Peralejo, el 13 de julio del año anterior, y recomendó a Valeriano Weyler
como sustituto. Este llegó a Cuba en febrero de 1896 con una consigna
titulada “A sangre, fuego y exterminio”, e implantó un nuevo procedimiento
político-militar que ha sido llamado de “reconcentración”.
Weyler pronto comenzó a tomar medidas represivas, entre ellas
las de someter a juicios sumarísimos a los individuos que vendieran,
proporcionaran o les guardaran armas a los insurrectos, a los que les
facilitaran caballos y cualquier otro recurso de guerra, por lo que todos
73
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1975, p. 71.
187
HISTORIA DE CUBA
los habitantes rurales eran concentrados en zonas urbanas; con esto se
pretendía evitar el apoyo que los campesinos daban a los mambises. La
reconcentración fue muy dura para los cubanos.
La tortura, los fusilamientos, los asesinatos de niños y ancianos, y las violaciones de mujeres fueron prácticas diarias y normales del ejército colonialista
a partir de febrero de 1896. En una carta de un soldado español a otro compañero de armas le escribía: “[…] ahora nuestros jefes no andan con chiquitas: a todo el que encontramos por el camino, le cortamos la cabeza […]”.74
¿Sabías que…?
Los juicios sumarísimos eran procesos que se efectuaban en el mismo lugar donde
ocurrían los supuestos delitos, actuando como jueces los oficiales españoles; los
acusados no tenían derecho a defenderse. En la mayoría de los casos, incluso sin
contarse con pruebas pertinentes, la condena era la muerte por fusilamiento;
esta se efectuaba en el acto.
A continuación, te presentamos en la tabla 2.6 el porciento de muertes
en el año 1896, a partir de los resultados de la reconcentración.
Tabla 2.6 Porciento de muertos por provincias durante la Reconcentración
Provincias
Muertos (%)
Santa Clara
30
Matanzas
30
Pinar del Río
24
La Habana
14
Puerto Príncipe
13
Oriente
12
Fuente: Raúl Izquierdo Canosa: La Reconcentración 1896-1897,
Ediciones Verde Olivo, La Habana, p. 78.
74
Ibidem, p.76.
188
CAPÍTULO 2
El campesinado, desprovisto de ayuda en los pueblos a donde fue llevado,
comenzó a fallecer de manera masiva, lo que potenció al máximo las epidemias urbanas en las condiciones de pésima salud de aquellos tiempos. Por
otra parte, como los sembrados eran destruidos y los animales sacrificados o
incautados, el hambre y la miseria hicieron su aparición con fuerza notable.
El genocidio que representó la reconcentración (figura 2.24) implicó una
enorme baja de la natalidad, que se haría sentir en el siglo xx.
Fig. 2.24 Víctimas de la Reconcentración de Weyler
Fig. 2.25 Clarissa (Clara)
Horlowe Barton
Al hacer referencia a la Reconcentración de Weyler es justo reconocer el papel de Clarissa (Clara)
Horlowe Barton (figura 2.25) y la
solidaridad del pueblo estadounidense. Clara desde mediados de
1897 se interesó por proporcionar
ayuda a los revolucionarios cubanos, aunque no fue hasta finales de
ese año que logró actuar, creando
un comité de ayuda a Cuba para
acopiar medicamentos, alimentos y
ropa, los que obtenía mediante donativos del pueblo estadounidense.
189
HISTORIA DE CUBA
Cálculos conservadores estiman que cerca de 150 000 personas fallecieron en el período 1896-1898 como consecuencia de la Reconcentración,
pero tal política no logró que los combatientes anticolonialistas abandonaran la lucha; al contrario, muchos jóvenes campesinos, en lugar de ir a
morir reconcentrados en pueblos, se incorporaron al Ejército Libertador.
¿Sabías que…?
El punto cubano, con sus tonadas regionales y la controversia mediante la improvisación de décimas, continuaba siendo la actividad cultural y el divertimiento
preferido de la población rural. La décima constituía la síntesis de lo nacional que
había construido la diversidad regional. Las cuartetas y décimas nacionalistas se
caracterizaron por su contenido ideológico anticolonialista. Entre las más famosas
ante la Reconcentración de Valeriano Weyler estaba esta:
Al general Valeriano
Cuando se vaya de aquí,
Lo llamarán Valerí…
Porque habrá perdido el ano.75
La culminación de la Invasión a Occidente, en enero de 1896, exacerbó
ciertas contradicciones, que desde tiempos atrás se presentaban entre el
Consejo de Gobierno y el aparato militar, especialmente con el general en
jefe. El órgano civil revolucionario, celoso en alguna medida de los éxitos
del ejército (máxima representación de las ansias populares independentistas y de las proyecciones político-ideológicas de mayor radicalidad dentro
del mambisado) empezó a tomar disposiciones que afectaban los derechos
militares, y que no eran consecuentes con acuerdos establecidos a raíz de la
creación de la República. Así se permitió el comercio con el enemigo, lo que
estaba tajantemente prohibido por Gómez; se distrajeron tropas que debían
ser empleadas en reforzar a los invasores en combates innecesarios, de poco
éxito militar; se autorizó, haciendo caso a solicitudes de Estrada Palma (en
consonancia con sus funciones en la emigración), la molienda a fincas azucareras de prominentes miembros de la burguesía, poco identificados con la
independencia, y se llegó a otorgar grados militares sin el permiso y la firma
del jefe correspondiente, tal y como normaba la Ley de Organización Militar.
75
Francisco Pérez Guzmán: Radiografía del Ejército Libertador, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 2005, p. 216.
190
CAPÍTULO 2
A esto habría que agregar los problemas derivados de los enfrentamientos entre el Consejo y el general José Maceo, en el Departamento
Oriental, que habían llevado a ese general a presentar su renuncia.
¿Sabías que…?
José Maceo poseía grandes cualidades como músico, tocaba la guitarra y le ordenaba a la banda militar tocar alguna pieza musical al inicio de cada combate.
Pretendía con eso hostigar a los españoles.
Ante estas atribuciones indebidas, que no solo afectaban la jurisdicción
militar, sino que atentaban contra la verticalidad ideológica de la Revolución,
Gómez reaccionó, como era de esperar, de manera airada. Escribió cartas muy
duras al Consejo, en particular al secretario del Interior, impidió la molienda,
y anuló los grados militares no concedidos de acuerdo con los estatutos que
regían en el ejército. El Consejo consideró que el viejo general se extralimitaba en sus funciones, y decidió deponerlo de su cargo. A su vez, el jefe de los
mambises, cansado de aquella situación nada provechosa para la Revolución,
creyó conveniente presentar su renuncia.
Mientras se suscitaban esas contradicciones entre Gómez y el Consejo de
Gobierno, Maceo desarrollaba una importante campaña en el Occidente del
país, esta se extendió del 24 de enero de 1896 al 3 de diciembre de ese mismo
año. Durante dos semanas Maceo, a partir del día 24 de enero, logró batir en el
territorio pinareño las columnas españolas y obtuvo triunfos resonantes como
en el combate de Paso Real, donde ocasionó más de 100 bajas del enemigo.
Saber más
Gabriela (Adela) Azcuy Labrador (figura 2.26) fue una valiente mujer cubana que
nació de una familia rica de Viñales. Participó en 49 combates, entre los que se
destacaron: Loma del Toro, Loma Blanca, Montezuela, Cacarajícara y Tumbas de
Estorino, estos bajo el mando de Antonio Maceo durante la Campaña en Pinar
del Río, como parte de la Invasión. Al concluir la Guerra de 1895 esta patriota
cubana fue una de las fundadoras de la Junta Patriótica de La Habana, que se
pronunció contra la anexión de la Isla a los Estados Unidos.
El 13 de febrero, Maceo penetró en La Habana y luego se reunió con
Gómez. De este encuentro el jefe de Estado Mayor del Generalísimo, Bernabé
191
HISTORIA DE CUBA
Boza, nos dejó en su Diario de Guerra
los apuntes siguientes:
[…] dos titanes de la guerra,
Máximo Gómez y Antonio Maceo,
arrojándose el uno en brazos del
otro, permanecieron largo rato
sin poder pronunciar una palabra, estrechamente abrazados. El
viejo blanco llorando y el joven
mulato tratando de ocultar su
emoción detrás de esa sonrisa
peculiar suya, que jamás he visto
en otro hombre.76
Gómez después de informar a
Fig. 2.26 Gabriela (Adela)
Maceo de lo que pensaba hacer, abanAzcuy Labrador
donó su región para trasladarse a los
predios del aparato civil insurrecto. El lugarteniente general Antonio Maceo,
alarmado ante los acontecimientos descritos entre Gómez y el Consejo de
Gobierno, paralizó la Campaña de Occidente que venía desplegando y
decidió el 3 de diciembre de 1896 dirigirse a Camagüey, para entrevistarse
con Gómez y mediar en el conflicto.
Acompañado solo por una parte del Estado Mayor, en la madrugada del 4 al
5 de diciembre de 1896, Maceo burló la Trocha de Mariel a Majana sin problema. El cruce se efectuó por la boca de la bahía de Mariel en un pequeño bote
utilizado con frecuencia para la conducción de la correspondencia mambisa.
¿Sabías que…?
La Trocha de Mariel a Majana era una línea militar formada por fosos, trincheras,
fortines y otros elementos bélicos custodiada por miles de soldados, con la cual se
pretendía aislar totalmente a las fuerzas de Maceo del resto del país. Valeriano Weyler
en persona, al frente de unos 12 000 soldados puso un campamento en Artemisa y
se hizo cargo de la persecución de los patriotas, siendo nuevamente burlado por el
mambisado cubano.
76
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1977, p. 79.
192
CAPÍTULO 2
Fig. 2.27 Magdalena
Peñarredonda
Ya al otro lado de la Trocha,
Maceo no encontró los caballos ni
las tropas que debían esperarlo.
El lugarteniente general Maceo
decidió hacer la marcha a pie con
su pequeño grupo, uniéndose a la
tropa de Baldomero Acosta, quien
consiguió los caballos necesarios.
Justo sería decir que, si Antonio
Maceo logró esta importante hazaña, fue gracias a una valiente mujer
llamada Magdalena Peñarredonda
(figura 2.27), que se desempeñó
como fiel colaboradora del Titán
de Bronce durante su estancia por
el occidente cubano. Llevaba mensajes y cruzó en varias ocasiones la
Trocha de Mariel a Majana.
Saber más
Magdalena Peñarredonda nació en Quiebra Hacha, Pinar del Río, en 1846. Al
iniciarse la Guerra de los Diez Años fue designada delegada en Pinar del Río,
aunque las acciones no llegaron a la zona.
Viajó a Nueva York, donde conoció a Martí, quién le dedicó sus Versos Sencillos y la
llamó modelo de “paciencia y patriotismo” y la ratificó como representante del PRC.
Durante la Guerra de 1895, la llamaron general Llellena. Murió en 1937, anciana, y atesoraba aún un pedacito del bote en el que Maceo cruzó la bahía
de Mariel.
¿Sabías que…?
Frustrados sus intentos, Weyler regresó a la capital, donde con la mayor desfachatez, declaró que había aplastado la insurrección en Pinar del Río.
Al amanecer del 7 de diciembre el Titán llegó al campamento ubicado
en San Pedro, Punta Brava, y fue recibido entre grandes manifestaciones
de entusiasmo por unos 450 combatientes que se encontraban allí.
193
HISTORIA DE CUBA
La agresión del enemigo se produjo por la zona de la finca La Matilde.
El general Antonio Maceo, que se hallaba acostado en su hamaca, al sentir
los primeros disparos se levantó y luego de vestirse del todo partió a la pelea.
En el terreno de combate observó que el enemigo retrocedía y buscaba protección tras las cercas de piedra, decidió moverse a la derecha, hacia la salida del
potrero con el fin de interceptarle la retirada. Junto a él solo pudieron ir unos
pocos soldados. En el camino se detuvo ante una alambrada que obstaculizaba
el paso, quedó próximo a un lugar despejado y cercano a una de las cercas de
piedra tras las cuales se ocultaba el enemigo.
Al respecto se plantea:
Al erguirse [Maceo] una bala le acogió el rostro. Se mantuvo dos o tres segundos a caballo; lo vimos vacilar: ¡corran que el general se cae! —gritamos
cinco o seis al mismo tiempo; soltó las bridas, se le desprendió el machete,
y se desplomó. Cayeron también doce hombres de la escolta de Sánchez.
Los españoles arreciaron el fuego para disolver el grupo, comprendiendo
probablemente que allí ocurrió algo muy grave e inesperado […].77
En aquellas terribles circunstancias comenzó la lucha, bajo el fuego español, por rescatar el cadáver del Titán de Bronce. Varios intentos consecutivos
fracasaron, hasta que Francisco (Panchito) Gómez Toro partió hacia el sitio
donde se encontraba el cadáver, allí cayó heroicamente el fiel ayudante,
hijo varón mayor del matrimonio del Generalísimo con Manana.
Recuerda que…
La proeza de Francisco Gómez Toro fue tenida en cuenta para honrarlo entre
los mártires insignes de la Federación Estudiantil de la Enseñanza Media,
organización a la que perteneces.
El coronel Juan Delgado al enterarse de la desgracia ocurrida se dispuso
a recuperar los cadáveres. El grupo de Miguel Hernández halló los cuerpos
sin vida y fueron enterrados en la casa de unos campesinos familiares de
Juan Delgado. De esta manera, los patriotas presentes juraron no develar
la información hasta que al finalizar la guerra los cadáveres se exhumaron
en presencia de Máximo Gómez.
77
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1977, p. 85.
194
CAPÍTULO 2
¿Sabías que…?
Maceo se había convertido por sus acciones en un paradigma para los cubanos.
De él se cantaba en los campos cubanos:
Luchó la Revolución
sólo por la independencia.
Por ella dio su existencia
el héroe de la Invasión.
No llenará la anexión
del buen cubano el deseo,
y es imposible, no creo
que haya tan sólo un cubano
que así menosprecie ufano
la memoria de Maceo.78
La pérdida de Maceo dejaría un lugar imposible de ser llenado, por su
prestigio, sus excepcionales capacidades militares y su radicalidad ideológica. El ejército mambí perdió con él al “primero de sus generales”,79 según
expresión de Gómez.
La caída en combate de Maceo y de Panchito, hijo de Gómez, significaban
dos grandes golpes emocionales para el general, al respecto se evidencia en la
carta de pésame enviada a María Cabrales, viuda del general Antonio Maceo:
Apenas si encuentro palabras con que expresar a Ud. la amarga pena y
la tristeza inmensa que embarga mi espíritu. El general Antonio Maceo
ha muerto gloriosamente sobre los campos de batalla, el día 7 del mes
anterior, en San Pedro, provincia de La Habana. Con la desaparición de
ese hombre extraordinario, pierde Ud. al dulce compañero de su vida,
pierdo yo al más ilustre, y al más bravo de mis amigos y pierde en fin el
Ejército Libertador a la figura más excelsa de la Revolución.80
Su falta también se hizo sentir en los tiempos posteriores. Aun cuando su
muerte fue, después de la de Martí, la de mayor importancia para la Revolución,
Décimas cubanas, Fondo de la Biblioteca Nacional José Martí, [s.a].
Máximo Gómez: “Orden general sobre la muerte de Antonio Maceo, del 28 de
diciembre de 1896”, en Emilio Roig: Ideario Cubano II. Máximo Gómez, p. 63.
80
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1975, p. 90.
78
79
195
HISTORIA DE CUBA
a los casi dos años de combate otros generales muy valiosos también habían
caído en combate.
La desaparición de Antonio Maceo trajo consigo el ascenso a lugarteniente
general del Ejército Libertador del mayor general Calixto García Íñiguez, de
amplia experiencia militar y con antigüedad dentro del aparato bélico mambí.
Saber más
La caída en combate de Maceo, también tuvo amplia repercusión en el arte. El
pintor académico Armando Menocal (1861-1942), que se distinguió por los temas
históricos desde una perspectiva consciente de lo nacional, fue ayudante de Máximo
Gómez y luchó en la guerra de 1895 bajo las órdenes del general Antonio Maceo.
Fue él quien, con la misma técnica minuciosa que pintó los paisajes, trabajó cuadros de corte histórico, como: Muerte de Maceo (figura 2.28 a), Máximo Gómez
en campaña (figura 2.28 b), Retrato de Lily Hidalgo y otras.
La obra Muerte de Maceo, aunque hace alusión a un hecho de gran
connotación histórica, no es portadora de una total veracidad histórica,
porque el propio autor aparece pintado en la obra y él no estuvo realmente
en el rescate del cuerpo del Titán de Bronce.
a
b
Fig. 2.28 Pinturas de Armando García Menocal:
a) Muerte de Maceo; b) Máximo Gómez en campaña
Tanto el Consejo de Gobierno como el general en jefe, ante la cruenta
noticia de la muerte de Maceo depusieron sus criterios para mantener la unidad revolucionaria, en momentos imprescindibles. Si bien el entendimiento
no fue absoluto, el interés de liberar a la patria se impuso, facilitando que el
Consejo no depusiese al general, y que este retirase su renuncia. Solo, como
196
CAPÍTULO 2
él expresó, sin muchos de sus compañeros del 68, el supremo jefe mambí se
propuso evitar la bala que según el gobierno español le estaba destinada, para
llevar a cabo la tarea a la que había dedicado su vida: independizar a Cuba.
Saber más
Como era de esperar, la pérdida de Maceo significaría cambios en la dirección
de la lucha y, a su vez, otros combatientes, sin caer en la deserción formal,
se apartaron de la lucha armada. Al respecto el general Enrique Loynaz del
Castillo puntualizaba: “Era natural pensar que la catástrofe no abarcaría sólo el
campo de batalla de San Pedro; que la caída espiritual arrastraba al desaliento
y la inacción las virtudes y el heroísmo de los libertadores. La magnitud del
infortunio hizo díscolos a no pocos de los sobrevivientes […]”.81
Es necesario destacar que la burguesía en Cuba, grandemente asustada por
los éxitos del mambisado, en particular por la Invasión, mantuvo su apoyo
a España, mientras maniobraba cerca de los círculos de poder de Estados
Unidos, solicitando de estos la intervención en la contienda cubano-española.
Al mismo tiempo, deseosos de estar en el carro de los triunfadores, no pocos
jóvenes profesionales salieron de las filas del autonomismo y se integraron a
la Revolución, en la que fueron acreedores a grados militares de importancia,
sin transformar apenas sus concepciones político-ideológicas.
Tabla 2.7 Profesiones y ocupaciones de los miembros de Ejército Libertador
durante la Guerra de 1895
81
Profesiones y
ocupación laboral
Desde el 24/2/1895
hasta el 25/4/1898
Después de la declaración de
guerra de Estados Unidos
Abogados
32
2
Médicos
67
7
Dentistas
14
0
Veterinarios
2
0
Farmacéuticos
30
3
Ingenieros
12
1
Enrique Loynaz del Castillo: Memorias de la guerra, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana,
1989, p. 416.
Periodistas
15
1
Estudiantes
111
5
Peritos
3
0
Industriales
5
0
197
Médicos
67
7
Dentistas
14
0
Veterinarios
2
Farmacéuticos
30
3
Ingenieros
12
1
Periodistas
15
1
Estudiantes
111
5
Peritos
3
0
Industriales
5
0
Propietarios
63
3
Hacendados
96
4
Comerciantes
10
0
Totales
460
26
0
HISTORIA DE CUBA
Fuente: Francisco Pérez Guzmán: Radiografía del Ejército Libertador,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005, p.57.
La tabla 2.7 muestra la incorporación de la burguesía cubana al Ejército
Libertador en una posición vacilante y oportunista, con el fin de buscar
un aval político para insertarse en la sociedad poscolonial.
Cierto número de ellos se convertirían, en momentos posteriores, en
promotores y colaboradores de los intereses norteamericanos expansionistas, tanto a finales del siglo xix como en las primeras décadas del xx,
aprovechando su participación en la guerra mambisa.
Con su conocimiento exhaustivo de las regiones cubanas, Máximo
Gómez se ubicó, desde enero de 1897 hasta abril de 1898, en la zona
de La Reforma (actuales provincias de Sancti Spíritus y Ciego de Ávila),
entonces territorio villareño, para desarrollar una de sus más brillantes
campañas militares.
En la selección de la zona influyó el hecho de su ubicación en el centro de la
Isla, lo que permitía al jefe mambí disponer de tres cuerpos de ejército al este, y
tres al oeste. Militarmente conocida con el nombre de Campaña de La Reforma,
esta consistió en desgastar la mayor cantidad posible de soldados españoles con
la menor cantidad de insurrectos cubanos. Dejándose perseguir a través de los
pantanos de la zona, el general en jefe obligó a las tropas colonialistas a caerle
198
CAPÍTULO 2
detrás a un grupo mambí que siempre se le escurría, mientras los mosquitos,
la lluvia, la falta de sueño y el reposo aniquilaban al ejército español.
Tal y como previó Gómez, el jefe español Weyler extrajo de las provincias
occidentales numerosas fuerzas, a tal punto, que acumuló en las zonas de
Jatibonico, Sancti Spíritus y Remedios 33 batallones, de los 124 que tenía el país.
Más de 50 000 soldados españoles se enfrentaron a Máximo Gómez
durante la campaña, mientras que el mambisado cubano no superaba los
4 000 efectivos. Dada la superioridad numérica del enemigo, no eran estratégicos los constantes encuentros, por lo que el Generalísimo siguió la
táctica de dividir las tropas en varios grupos guerrilleros, los que hostilizaban
constantemente a los españoles.
Saber más
Los mambises se colocaban en parejas de combatientes a caballo en los caminos que
partirían a los campamentos y poblados donde estaban asentados los españoles.
Observaban sus movimientos, cantidad y tipo de armamentos y luego se retiraban
a todo galope para informar a los superiores. Preparaban emboscadas de infantería y caballería en los lugares por donde pasaría el enemigo. Los ataques eran
sorpresivos y relampagueantes. Muchas veces aplicaban la estrategia de hacerse
perseguir hasta hacer caer al enemigo en la emboscada previamente preparada.
Al cabo de 16 meses, España presentaba alrededor de 40 000 bajas, frente
a las poquísimas de las tropas cubanas. Los objetivos propuestos al iniciar
la Campaña se habían cumplido. En ella el Generalísimo había demostrado
una vez más sus dotes de verdadero maestro de la lucha guerrillera.
¿Sabías que…?
En una entrevista Gómez confesó que sus mejores generales eran junio, julio y
agosto, en clara referencia a los estragos que la estación de lluvia en el verano
hacía en las tropas ibéricas.
Por su parte Calixto García, con el apoyo de valiosos generales de
antigua y nueva promoción, tales como: Agustín Cebreco, Luis de Feria
Garayalde y Mario García Menocal, desplegó la Campaña de Oriente durante el año 1897.
García se destacó por su gran capacidad en el empleo de la artillería y,
sobre todo, en la toma de pueblos y ciudades, a los cuales ponía sitio. Una
199
HISTORIA DE CUBA
de estas acciones fue la ocurrida del 28 al 30 de agosto de 1897, cuando
se efectuó la toma de Victoria de Las Tunas. La plaza disponía de 14 fuertes y estaba defendida por 600 soldados y 200 miembros del Cuerpo de
Voluntarios; estos contaban además con dos cañones. Tras dura pelea por
tres días de combate los mambises avanzaron por los distintos puntos de
la ciudad, tomando los diversos fuertes, hasta lograr la rendición final de
los cuarteles de artillería y de infantería el día 30.
¿Sabías que…?
Un general español planteó que, según los cálculos, para tomar Victoria de las
Tunas, dada la fortaleza de la plaza, se necesitaban 10 000 hombres. Los
mambises lo habían logrado con una décima parte de esas fuerzas, por tanto,
hasta el enemigo reconocía la hazaña.
El dominio de Calixto García sobre los caminos que enlazaban los diferentes agrupamientos urbanos orientales, garantizaba la seguridad en
el traslado de las tropas insurrectas, a la par que impedía los contactos e
intercambios militares de los españoles.
¿Sabías que…?
Es importante destacar que, a pesar de los importantes logros militares alcanzados
tanto en la región de Las Villas como en el Oriente de país, por el efecto de la
guerra en el segundo semestre de 1897 la dieta de los mambises se limitaba, en lo
fundamental, a boniato, yuca, plátano, malanga, ñame, calabaza y maíz. El arroz
se convirtió en un lujo, y la carne de res —excepto en Camagüey— se consumía
con irregularidad; las aves, los carneros y los chivos, casi habían desaparecido,
mientras la miel de abeja era uno de los artículos más codiciados. Esta situación se
agudizó aún más en 1898.
Debe señalarse que desde el punto de vista militar la Revolución se
encontraba en 1897 en las condiciones de una guerra de desgaste. En el
Occidente, España mantenía en cierta medida la ofensiva, mientras en el
Centro-Oriente los mambises poseían mayor fuerza. Esto equilibraba la
situación bélica, y hacía difícil prever el final de la contienda. Por lógica, y por
razones históricas, la correlación de fuerzas se rompería, en mayor o menor
tiempo, a favor de los mambises, quienes luchaban por un ideal —crear el
Estado nacional— sin recursos, sin armamentos, y apenas sin provisiones;
200
CAPÍTULO 2
mientras el soldado español había venido a Cuba a pelear obligado por las
quintas (reclutamientos) que se hacían en la Península.
A España se le iba acabando el crédito económico que le facilitaban otras
naciones de Europa, a lo cual se le unían las protestas de la sociedad española
(en particular, las madres), por la cantidad de muertos que costaba la
inútil guerra de Cuba. Escasez de recursos y resistencia mambisa se darían
la mano, con perspectiva histórica, para que el triunfo definitivo fuera de
los insurrectos cubanos. Pero en 1897, según los criterios del propio Máximo
Gómez, la guerra de desgaste se imponía.
Para cumplimentar uno de los artículos de la Constitución de Jimaguayú,
en el mes de septiembre de 1897 se convocó a una Asamblea que tendría por
objetivo principal redactar una nueva Constitución. Tal reunión se efectuó
en octubre del propio año, en La Yaya, Camagüey, y en ella se aprobó la
Constitución de igual nombre.
Esta Constitución reflejó dos aspectos fundamentales. Por una parte, algunos
de sus artículos iban dirigidos a que el aparato civil revolucionario pudiese
controlar e intervenir en las decisiones militares (lo que revelaba la presencia
de criterios muy semejantes a los sostenidos por la estructura gubernativa en
los años 1895 y 1896), y por la otra, una lectura cuidadosa del texto aprobado
ponía de manifiesto la incertidumbre de los legisladores ante los sucesos de
los últimos tiempos, referidos a las presiones que el gobierno norteamericano ya había empezado a hacer sobre la monarquía española en relación
con la guerra de Cuba. Bartolomé Masó fue electo presidente del Consejo
de Gobierno, Domingo Méndez Capote ocupó el cargo de vicepresidente y
como secretario de Guerra, José Braulio Alemán. La Constitución, en aquellos momentos tan difíciles, no hacía referencia al cargo del general en jefe.
El año 1897 concluía y los éxitos militares consecutivos de los mambises permitían vislumbrar el triunfo independentista tan anhelado.
Por su parte Grover Cleveland, presidente norteamericano, mantuvo
la tradicional política de apoyo a España durante los primeros meses
de la guerra. Pero el éxito de la Invasión a Occidente, que implicaba la
posibilidad de que Cuba se independizase rápidamente, y la seguridad
obtenida de Gran Bretaña de que esta nación no defendería el dominio
español sobre la Isla hicieron que los círculos de poder estadounidenses,
en 1896, comenzaran a presionar al gobierno de Madrid para encontrar
soluciones favorables a sus intereses expansionistas. Debe señalarse que
dentro del Congreso del Norte los criterios en relación con el futuro
201
HISTORIA DE CUBA
de Cuba eran divergentes. La llegada al poder a principios de 1897 de
William McKinley, representante de las más agresivas tendencias, aceleraría
las presiones.
Los periódicos norteamericanos, deseosos de aumentar sus tiradas,
aprovecharon los efectos de la Reconcentración en la Isla para exigir la
intervención de su gobierno en la guerra entre Cuba y España, con el pretexto de “ayudar” al sufrido pueblo cubano; con esta actitud reforzaron la
labor de los grupos expansionistas, a lo que se le unió la real simpatía que
el simple ciudadano norteamericano sentía por la lucha anticolonial cubana.
Con la prensa y la nación norteñas de su parte, el gobierno de McKinley
exigió de España en el mes de septiembre el cese de la Reconcentración
y la implantación de un régimen autonómico en Cuba.
El gobierno de la Península, ante estas presiones y el evidente fracaso
de la política colonialista española, anunciaron el fin de la reconcentración,
y en noviembre de 1897 se informó la sustitución de Weyler; en su lugar
nombraron en el puesto de capitán general de Cuba a Ramón Blanco,
quien declaró el establecimiento de la autonomía en la Isla a partir del
1.o de enero de 1898.
En ese contexto de guerra era imposible realizar elecciones libres, cuando
más de la mitad del territorio nacional estaba bajo el control de los patriotas.
En los cargos del gobierno se ubicaron los autonomistas, que no tenían ni
prestigio político ni apoyo alguno del pueblo.
El Partido Autonomista, con un mínimo de discusión interna, se
prestó a semejante juego, al entender que era un paso de avance en
el autogobierno insular y participó en las menguadas elecciones que
se llevaron a cabo. José María Gálvez, abogado y hacendado, resultó
electo presidente, si bien el equipo gubernamental era animado por
el ideólogo Rafael Montoro. Los integristas, por supuesto, no tuvieron
asiento en el gobierno, al que combatieron rudamente desde mucho
antes de su proclamación.
Para las masas populares aquello no tuvo la menor trascendencia. A través de reformas insignificantes jamás se le daría solución a los problemas
de Cuba. Esto estaba claramente definido desde el fracaso de la Junta de
Información en 1867. Tanto el supremo órgano civil revolucionario —el
Consejo de Gobierno— como el Ejército Libertador, con su general en jefe
al frente, repudiaron enérgicamente la autonomía.
202
CAPÍTULO 2
Los combatientes anticolonialistas en Cuba empezaron a darse cuenta de
que los intereses extranjeros, muy poderosos, podían mediatizar la anhelada
independencia, sin que por esto dejaran de enfrentar con éxito al Ejército
Español. Por esas razones, el general en jefe del Ejército Libertador
ordenó de inmediato, que fuera considerado espía y fuera sometido
a Consejo de Guerra cualquier oficial cubano que entrara en tratos o
negociaciones de paz con el enemigo. De esta forma quedó expuesta la
posición de los revolucionarios.
No cabe duda de que, en las condiciones históricas cubanas de 1898,
después de tres años de fieros combates, la solución idónea a los problemas nacionales solo podía ser la independencia absoluta.
Los mambises, de manera abrumadora, rechazaron una autonomía fuera
de tiempo y lugar, que no era la culminación de sus afanes a lo largo ya
de treinta arduos años.
Máximo Gómez, con su proverbial energía, condenó todo intento de
acercamiento de los autonomistas a las estructuras de la Revolución para
“promover” su solución antirrevolucionaria, y declaró que el combate
continuaría hasta expulsar a España de Cuba e implantar una República
que barriera con las lacras seculares del colonialismo.
Para el pueblo cubano, considerado de manera global, un régimen
autonómico no podía equipararse con la independencia anhelada por
Céspedes y Martí.
La autonomía, el último intento de España, también fracasó. La ofensiva
patriótica de los independentistas cubanos continuaba su paso arrollador.
De esa forma terminaba el año 1897 con tales incertidumbres.
Intervención del gobierno norteamericano
en la contienda cubano-española
Recuerda que…
Los círculos de poder norteamericanos, desde la primera mitad del siglo xix, habían
declarado las intenciones de apoderarse de Cuba, pero cuando las condiciones
lo permitieran. Debes recordar la Política de la Fruta Madura en abril de 1823 y
la Doctrina Monroe en diciembre de ese mismo año.
203
HISTORIA DE CUBA
El gobierno norteamericano debió esperar mejores momentos para
desencadenar una guerra contra España. Los elementos más recalcitrantes
del integrismo español en La Habana se lo proporcionaron. En efecto, varias decenas de voluntarios, soldados y beneficiarios del sistema colonial
salieron en una pequeña manifestación por las calles de la ciudad dando
vivas a Weyler, gritando ofensas a Blanco y repudiando la autonomía.
Cualquier habanero sabría que con esto no se establecía una situación
de inseguridad en la capital, acostumbrada desde antaño a las voces insultantes del peor integrismo. Pero el cónsul norteamericano, Fitzhugh
Lee, aprovechó al máximo la oportunidad, y cablegrafió a su gobierno
que era imprescindible el envío a la Isla de un acorazado que protegiera
las vidas y las propiedades de los residentes estadounidenses, porque la
autonomía había fracasado.
Fueron los propios españoles de La Habana, en su sector más recalcitrante, los que de esta manera viabilizaron una posible intervención
norteamericana. El Ejecutivo del Norte decidió enviar a la capital antillana al Maine, barco muy bien pertrechado, que llegó a esta a finales
de enero de 1898.
Saber más
Era muy importante que las grandes cadenas periodísticas y las agencias de noticias
controladas por los monopolios estadounidenses, prepararan psicológicamente
al pueblo norteamericano sobre la necesidad de una guerra contra España. Para
esto se propagaban mentiras en unos casos y exageraciones en otras. Entre los
periodistas de la llamada prensa amarilla se destacaron Frederich W. Lawrence,
del New York Journal y George Bronso Rex, del New York Herald, los que enviaban
información muy apropiada a la nueva política de intervención. Todo se preparaba
con un diseño bien pensado, de forma tal que propiciara un espíritu sensacionalista, a fin de que el pueblo norteamericano llegara a manifestarse a favor de
una intervención armada de Estados Unidos en Cuba.
Ante aquella situación se imponía buscar pretextos por la parte norteamericana que permitieran justificar su intromisión en el conflicto armado.
El primero de estos fue la carta de Dupuy de Lome, ministro español en
Washington, en la que criticaba e insultaba al presidente de Estados Unidos;
esta cayó en manos de las autoridades norteamericanas y, de manera inmediata, el día 8 de febrero de 1898 fue publicada en el periódico New York
Journal de manera íntegra. A continuación te reproducimos un fragmento:
204
CAPÍTULO 2
[…] El mensaje [se refiere al mensaje del presidente norteamericano al
Congreso] ha desengañado a los insurrectos, que esperaban otra cosa, y
ha paralizado la acción del Congreso; pero yo lo considero malo.
Además de la natural e inevitable grosería con que se repite cuanto ha
dicho de Weyler la prensa y la opinión en España, demuestran una vez
más lo que es McKinley, débil y populachero, y además, un politicastro
que quiere dejarse [una puerta] abierta y quedar bien con los jingoes
de su partido […].82
Ante este inminente escándalo, el gobierno español ofreció públicas
disculpas al presidente norteamericano e hizo renunciar de su cargo a Dupuy
de Lome. Para los estadounidenses esto no sería suficiente, solo significaba
un pretexto más para arreciar su campaña guerrerista. Por esa razón, otro
lamentable hecho ocurriría días después.
En la noche del 15 de febrero explotó el acorazado Maine, que se encontraba
anclado en la bahía de La Habana, lo que representó la muerte instantánea de
alrededor de 266 tripulantes. Tanto España como los Estados Unidos se inculparon mutuamente por la explosión, sin que se lograse una conclusión definitiva.
La noticia de la catástrofe movilizó de inmediato, en son de ataque, a
los escuadrones navales norteamericanos que navegaban por los distintos
mares. Para la prensa amarilla esta noticia se convertía en material de primer
orden para su actividad propagandística en pro de la guerra. La noticia
causó una honda impresión en la población estadounidense.
El 11 de abril de 1898 el presidente norteamericano solicitó del Congreso
la autorización necesaria para declarar la guerra, tal y como estipulaba
la legislación del país. McKinley, con la solicitud, no pretendía reconocer
el estado de beligerancia del pueblo cubano. Por el contrario, lo que los
círculos de poder expansionistas deseaban era tener las manos libres para,
sin dificultades, diseñar el destino futuro de Cuba en función de sus intereses
particulares, sin tomar en cuenta los criterios del mambisado mediante
sus órganos representativos.
Los diarios New York Journal, New York World y decenas más acusaron
a España de ser la responsable de la catástrofe, expresando que el Maine
había sido volado por una mina o un torpedo colocado por los españoles.
82
Julio Le Riverend y otros: Historia de Cuba 3, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1975, p.111.
205
HISTORIA DE CUBA
Tanto las autoridades norteamericanas como las españolas nombraron
comisiones para investigar las causas del suceso, aunque no se pudo llegar
a una conclusión esclarecedora para culpar a una de las partes involucradas.
¿Sabías que…?
El Journal, en los primeros días de enero, había impreso un promedio de 416 885
ejemplares; el 17 de febrero su circulación fue de 1 025 624 ejemplares y un día
después 1 036 140 de estos. Posteriormente emitiría en sus anuncios la consigna
Remember the Maine, es decir, Recuerden el Maine, orientada a inflamar el odio
de la ciudadanía norteamericana contra España.
Con este hecho se aproximaba la hora de apoderarse de Cuba, era el
momento de que “la fruta madura” cayera en manos de Estados Unidos,
mientras que Estrada Palma, desde la Delegación del PRC, sí se hallaba
muy al tanto de los acontecimientos, en no pocos de los cuales tuvo una
participación destacada, que se alejaba de los firmes criterios de Martí
concernientes a no establecer compromisos con un vecino tan poderoso.
De común acuerdo los representantes y los senadores norteamericanos,
el 18 de abril aprobaron la Resolución Conjunta, que facultaba al Ejecutivo
para declarar la guerra a España y proceder en consecuencia. Esta Resolución
no era la que McKinley esperaba, ya que limitaba las posibles maniobras
del expansionismo estadounidense. Su primer artículo declaraba que “el
pueblo de la isla de Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente”.
Una declaración tal, resulta sorprendente si no se conoce que Estrada Palma,
en labores de cabildeo cerca de los congresistas, había ofrecido bonos que
se pagarían en la futura república cubana a aquellos de los legisladores que
votaran un documento en apariencia favorable a la independencia, lo
que se completó a través del artículo 4, que expresaba que los Estados Unidos
no tenían interés en conservar a Cuba, ni ejercer soberanía sobre ella. Debe
comprenderse que si bien el documento descrito no fue la máxima expresión
de las ambiciones del gobierno del Norte, las maniobras de Estrada Palma
—sin consultar a la dirección revolucionaria en la Isla— eran una negación
ético-ideológica del programa martiano, dado que se pretendía obtener
la independencia a través de una transacción nada patriótica, y no por el
esfuerzo propio de los mambises. Junto a esto, la república de Cuba iba a
nacer con una deuda internacional considerable, que de todas formas la
ataría al poderoso país vecino.
206
CAPÍTULO 2
William Shafter fue designado como máximo jefe del Ejército
Norteamericano en Cuba, con tropas que superaban los 16 000 hombres
entre soldados y oficiales.
El 21 de abril de 1898 Estados Unidos declaró formalmente la guerra a
España. Un día después se inició el bloqueo de los puertos cubanos por la marina de guerra norteamericana. Había comenzado la Guerra Hispano-CubanoNorteamericana, que evidenciaba su contenido imperialista. A partir del inicio
del bloqueo naval, varios fueron los bombardeos efectuados a los puertos de
Matanzas, Cárdenas, Baracoa, Manzanillo y Santa Cruz, desde finales de abril
hasta el mes de julio.
Saber más
En el ataque al puerto de Cárdenas, ocurrido el 11 de mayo de 1898, fueron
lanzadas 300 bombas que destruyeron viviendas y otras propiedades, causando
la muerte a numerosos ancianos, mujeres y niños.
Los bombardeos a los puertos cubanos no tenían justificación militar alguna,
porque en ellos no había concentración de fuerzas enemigas, no se pretendía
desembarcar tropas, ni apoyar a los mambises. No fue hasta el 1.o de mayo
de 1898 que el general Calixto García recibió por primera vez una petición de
ayuda, cuando fue visitado por el teniente norteamericano, Andrés S. Rowan.
La misión del teniente yanqui envolvía una ofensa al Consejo de Gobierno,
puesto que, como podrás apreciar, ni se dirigió al presidente de la República
en Armas ni al general en jefe Máximo Gómez, sino al mayor general Calixto
García. Con premeditada intención los norteamericanos querían fomentar
la división entre los altos jefes y funcionarios cubanos, para resquebrajar
la unidad revolucionaria.
Este jefe yanqui había entrado en contacto con el lugarteniente general
Calixto García para desembarcar en Oriente, por la zona de Siboney, al sur
de la provincia, sin que esto implicase comunicar tal operación bélica a
Bartolomé Masó o a Máximo Gómez.
Aunque el bloqueo naval por la flota de Estados Unidos había comenzado el 22 de abril de 1898, no fue hasta el 20 de junio de ese año que se
produjo el desembarco del quinto ejército auxiliar por las fuerzas cubanas,
y garantizó la destrucción de las tropas enemigas por el excelente apoyo de
un grupo de generales cubanos que dirigía Calixto García, entre los cuales
se encontraban Agustín Cebreco, José Manuel Capote, Luis de Feria, Jesús
Sablón (Rabí), Carlos González Clavel, Carlos García Vélez y Demetrio Castillo.
207
HISTORIA DE CUBA
En correspondencia con el objetivo de estrechar el sitio y tomar la ciudad
de Santiago de Cuba se libraron el 1.o de julio los combates de San Juan,
El Caney y Aguadores.
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En el combate en El Caney, durante 11 h, se prolongaron las acciones combativas. La resistencia de los españoles se tornó intensa. Ante este hecho el general
norteamericano Lawton solicitó refuerzos a Calixto García. De esta forma se
produjo la toma de El Caney, entrando en el lugar junto a los estadounidenses
un pelotón de la infantería cubana.
El mismo día de este combate se libraba otra importante acción de guerra en la
Loma de San Juan.
El decisivo apoyo que las tropas cubanas dieron al Ejército estadounidense, con su excelente combatividad militar y su conocimiento profundo
del teatro de operaciones fue reconocido por muchos de los altos oficiales
del Norte en escritos y cartas personales.
El [día] 3 de julio [de 1898], en aguas muy próximas a la bahía de Santiago
de Cuba, se libraba la acción naval. La escuadra española, dirigida por el almirante Pascual Cervera, estaba integrada por cuatro cruceros y tres destructores
de tecnología atrasada, con un total de 28 980 toneladas, [mientras que] la
escuadra del almirante Sampson tenía 57 292 toneladas. Estaba integrada
por buques modernos con mayor volumen de fuego y blindaje. El encuentro
bélico fue, más que una batalla [naval], una cacería, los españoles perdieron
todas sus embarcaciones y tuvieron 350 muertos y 160 heridos […].83
El gobierno español ordenó a Pascual Cervera, jefe de la débil escuadra
naval que se encontraba en la bahía santiaguera, que saliese al mar Caribe.
Es este el hecho al que se suele llamar Batalla naval de Santiago de Cuba.
Poco después, sin aprovisionamientos, sin marina, ante la inutilidad de
un combate totalmente desproporcionado, y aun bajo los efectos de un
fortísimo bombardeo del ejército contrario, los militares de la Península
aceptaban la rendición el día 16 de julio. La ciudad de Santiago de Cuba
pasaba a manos estadounidenses.
Calixto García y los mambises que rodeaban la ciudad no pudieron entrar
en Santiago y celebrar allí la merecida victoria. El alto mando norteamericano,
83
Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia
nacional y las transformaciones estructurales 1868-1898, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2002, p. 532.
208
CAPÍTULO 2
siguiendo instrucciones que le llegaron de Washington, prohibió que las
tropas cubanas entraran en la vieja ciudad, con el pretexto de evitar represalias y venganzas. Esto motivó una digna respuesta de Calixto García
en carta a William R. Shafter, con fecha 17 de julio de 1898, en la que el
general mambí precisaba muy bien la calidad ético-patriótica de sus soldados,
y el sentido del deber y la responsabilidad de los cubanos.
La actitud del gobierno del Norte revelaba claramente los móviles de la
intervención en la guerra del pueblo antillano, y sus intereses en relación
con Cuba. Nuestra patria no fue el único teatro de operaciones, porque
los intereses expansionistas de los círculos de poder económico-políticos
de Washington extendieron las operaciones militares a la hermana isla de
Puerto Rico y al archipiélago de las Filipinas en la lejana Asia.
De la misma manera, no solo se mantuvo a españoles integristas en
sus cargos dentro de la ciudad, sino que fueron designados miembros del
Partido Autonomista para las responsabilidades que se debían cumplimentar.
Los revolucionarios cubanos fueron así marginados de la celebración de la
victoria por la que tanto habían luchado.
Al mes siguiente, el 12 de agosto, se firmó el cese al fuego entre España y
Estados Unidos, lo que implicó tácitamente, sin contar con el ejército mambí, el
fin de las operaciones militares. Siguiendo su política el Ejecutivo norteamericano
dispuso la entrega de raciones alimentarias a los combatientes ibéricos, mientras
los cubanos continuaron librados a su propia suerte, en circunstancias cada vez
más difíciles. La escasez y el hambre se enseñorearon del Ejército Libertador.
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El general Young, subordinado del mayor general Shafter, dijo sobre los mambises
el 8 de octubre de 1898: “Los insurgentes son una banda de degenerados,
absolutamente carentes de honor y gratitud. Son tan capaces de autogobernarse
como los salvajes de África”.84 De esta forma cobraba vigencia el pensamiento
antimperialista martiano, cuando en fecha tan temprana como el 18 de mayo de
1895 en carta a su amigo Manuel Mercado expresó: “[…] de impedir a tiempo con
la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y
caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.85
Javier Figuero y Carlos G. Santa Cecilia: La España del Desastre, Plaza y Janés
Editores, S.A., Barcelona, 1997, p. 293.
85
Cintio Vitier: Cuadernos Martianos III. Preuniversitario, Ed. Pueblo y Educación,
La Habana, 2007, p.245.
84
209
HISTORIA DE CUBA
Muchos muertos tuvieron los tres ejércitos en los acontecimientos militares
relacionados con la Batalla Naval y el cerco a Santiago de Cuba. Los soldados
cubanos, mucho menos que los de las otras dos partes, murieron en cifra
cercana a 100, la más alta de la contienda. Las capacidades tácticas de los
oficiales mambises permitieron el despliegue y el desarrollo exitoso de la
Campaña, en momentos en que el clima —pleno verano— agobiaba a los
soldados del Norte, quienes no estaban acostumbrados a una guerra como
la que en Cuba se libraba. En situaciones en que el alto mando estadounidense valoraba abandonar determinada posición, la energía, el valor y la
decisión de liberar a Cuba de los mambises garantizaba la permanencia, y
en no pocos casos los cubanos eran los primeros en salir al combate.
En octubre del año 1898, y para dar cumplimiento a uno de los artículos
de la Constitución de La Yaya, el aparato civil de la Revolución convocó a una
asamblea que se conoce como Asamblea de Santa Cruz del Sur, por el poblado
camagüeyano en que se efectuó. Esta asamblea, que sustituiría al Consejo de
Gobierno, pretendía hacerse cargo de la dirección suprema del pueblo cubano,
y su objetivo primordial era defender la independencia absoluta frente a los
acontecimientos que se avizoraban. Sus integrantes, en gran medida, fueron
notables representantes de la tradición de lucha de los mambises. Pero, también
dentro de ella tuvieron cabida figuras susceptibles de convertirse en auxiliares del
poder norteamericano, lo que se haría ostensible al año siguiente. La Asamblea,
sucesivamente, se trasladó a Marianao (en la provincia de La Habana) y, posteriormente, al barrio habanero de El Cerro, nombre con el que es más conocida.
París, la capital de Francia, fue la ciudad en que se firmó el cese definitivo
de la guerra entre España y los Estados Unidos, el 10 de diciembre. A esta
reunión, a la firma del Tratado de París, no fueron invitados los combatientes cubanos, ignorados una vez más por los dirigentes del Norte. El
gobierno estadounidense, como vencedor, impuso la entrega no ya tan
solo de Cuba, sino además, de Puerto Rico y Filipinas, posesiones españolas de antaño, a más de otros pequeños enclaves de valor estratégico. La
suerte futura de la patria de Martí era imprecisa: ni libre ni independiente,
al decir de Máximo Gómez. Para colmo de males, Estrada Palma, el 20 de
diciembre, promulgó una Circular a todos los interesados mediante la cual
se declaraba disuelto el Partido Revolucionario Cubano […].86
86
José Antonio Rodríguez Ben y otros: Historia de Cuba. Nivel Medio Superior,
Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2010, p. 144.
210
CAPÍTULO 2
Por su parte, Máximo Gómez, en el cuartel general de Narcisa, el 29 de
diciembre de 1898, expresaría:
Ha llegado el momento de dar pública explicación de mi conducta y de mis
propósitos, siempre, según mi criterio, en bien del país a que sirvo […]. El
período de transición va a terminar. El ejército enemigo abandona el país y
entrará a ejercer la soberanía entera de la isla, ni libre ni independiente
todavía, el Gobierno de la gran nación en virtud a lo estipulado en el Protocolo
de la Paz. […] Mientras todo esto queda resulto, guardaré mi situación de
espera en el punto que crea conveniente, dispuesto siempre a ayudar a los
cubanos a concluir la obra a que he consagrado toda mi vida.87
Los Estados Unidos, tratando de soslayar la “Resolución Conjunta”,
implantarían a partir del 1.o de enero de 1899 un régimen interventor,
hasta tanto sus diversas tendencias políticas determinasen lo que les era
más conveniente en relación con Cuba.
Ante los cubanos independentistas se abría ahora un período mucho
más complejo, que auguraba ser de incesante batallar ideológico por la
soberanía nacional.
Era, ante todo, imprescindible la comprensión de que Cuba no podía
ser anexada a la gran potencia vecina. La unidad entre los revolucionarios
antillanos se imponía, para hacer frente a las ambiciones extranjeras. La tradición combativa del pueblo cubano, la cultura nacional generada durante
más de cien años, y la firme decisión de constituirse en un estado nacional
independiente, se tendrían que dar la mano para que la bandera de la
estrella solitaria no pudiese ser arrinconada. Jamás podría serlo. “Nuestros
muertos, alzando los brazos, ¡la sabrán defender todavía!”88
Comprueba lo aprendido
1.
Argumenta con no menos de cuatro elementos las causas que condujeron a los cubanos a reiniciar la lucha por la independencia de Cuba
el 24 de febrero de 1895.
Rafael Martínez Ortiz: Cuba. Los primeros años de independencia, t. 1, París,
1929, pp. 33-34.
88
Bonifacio Byrne: “Mi bandera”, Flor de la guerra. Poesía (Selección y prólogo
de Julio Sánchez Chang), Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2000, p. 63.
87
211
HISTORIA DE CUBA
89
2.
Imagina que tienes la posibilidad de vivir en esa época y de firmar
junto a Martí esta Orden de Alzamiento. Responde:
a) Mantendrías estas tres indicaciones. Fundamenta tu respuesta.
b) ¿Qué otra indicación darías al respecto?
3.
Los mandos militares estadounidenses desconocieron desde el inicio
hasta el final de la Guerra en 1898 a las autoridades cubanas y tuvieron, además, una actitud despreciativa hacia los mambises. Argumenta
esta afirmación con tres ejemplos.
4.
La Invasión llevada a cabo por Maceo y Gómez durante la Guerra
de 1895 ha sido catalogada como uno de los acontecimientos más
trascendentales de nuestra historia. Demuestra la veracidad del
planteamiento analizando el cumplimiento de tres de sus objetivos.
5.
Al referirse al Titán de Bronce, el compañero Fidel Castro dijo: “[…]
Antonio Maceo […] se convirtió en símbolo del espíritu y la indomable
voluntad de lucha de nuestro pueblo […]”.89 Fundamenta con no menos
de cuatro elementos la trayectoria histórica de este héroe, teniendo
en cuenta la idea expresada por nuestro Comandante en Jefe.
6.
“Morir por la patria es vivir”, dice la letra de nuestro Himno Nacional.
Menciona los nombres de cinco patriotas que hicieron realidad tan
hermosa afirmación durante la Guerra Necesaria.
7.
Durante la segunda mitad del siglo xix se evidenció la labor creadora
de los cubanos en la cultura artística y literaria al servicio de la
independencia nacional. Argumenta con no menos de tres elementos
probatorios la afirmación anterior.
8.
En el año 1898 tuvieron lugar hechos que contribuyeron a la frustración
de los ideales de independencia por los que tanto lucharon los cubanos.
Menciona tres y explica uno de ellos.
Horacio Díaz Pendás (comp.): Fidel Castro: Cinco textos sobre nuestra historia,
Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2008, p. 7.
212
CAPÍTULO 2
9.
¿Por qué, a pesar de no lograr sus objetivos, las Guerras de 1868 y
1895 hicieron aportes al proceso revolucionario cubano?
10.
El Tratado de París reflejó el carácter de la intervención norteamericana
en la guerra de liberación nacional que libraban los cubanos contra
España. Argumenta con tres elementos el planteamiento anterior.
Desafíos
1.
Sobre la intervención norteamericana en la guerra:
a) Realiza un análisis cronológico de la lucha independentista, desde
la invasión a Occidente hasta el año 1898. ¿Cómo se comportaron
la correlación de las fuerzas antagónicas en el campo de batalla?
b) Demuestra, mediante un análisis sincrónico, el impacto de la
situación económica, política y social de España en el desarrollo
de la política colonial en Cuba, entre 1897 y 1898.
c) Relaciona el análisis anterior con la siguiente descripción, sobre la
situación del ejército español en la isla, realizada por el general
Ramón Blanco: “La administración se hallaba en el último grado
de perturbación y desorden; el ejército, agotado y anémico poblando los hospitales, sin fuerzas para combatir ni apenas para
sostener sus armas [...]”.90
d) Analiza las siguientes palabras de Cánovas del Castillo: “[…] Los
generales, jefes y oficiales, no se dan cuenta de que el país no puede
soportar la carga, de que los Estados Unidos, están a la espera de
la ocasión de intervenir y si la intervención viene, sólo se resolverá
con una sumisión humillante, pues no hay que pensar en la guerra
con el coloso americano, imposible por parte de España.”91
e) ¿Qué país amenazaba con intervenir en el conflicto de acuerdo
con lo expresado anteriormente? ¿Por qué se puede afirmar que
estaban creadas las condiciones objetivas para poner en práctica la
política de la Fruta Madura, por parte del gobierno estadounidense?
f) Caracteriza, mediante un análisis sincrónico, la situación económica,
política y social de Estados Unidos, en el momento en que se
Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia nacional y las trasformaciones estructurales, Ed. Félix Varela, La Habana, 2003, p. 515.
91
Ibidem, pp. 516-517.
90
213
HISTORIA DE CUBA
produce el debilitamiento del ejército español y el ascenso de la
lucha independentista.
g) Basándote en el análisis anterior, diga por qué para Estados Unidos
era más peligroso el triunfo de las fuerzas independentistas que el
de España.
h) La variante de la intervención directa era particularmente defendida
por un grupo de militares y políticos relacionados con el sector más
agresivo del capital norteamericano. Argumenta este planteamiento,
teniendo en cuenta la influencia de la posición geográfica de Cuba
en la perspectiva económica norteamericana.
i) En tu libro de texto aparece la “Resolución Conjunta“. Consulta
este documento y extrae de él aquellas ideas que muestran su
carácter demagógico.
j) El 1.o de mayo de 1898, en la zona de Bayamo, se concertaba
el compromiso de colaboración entre los ejércitos cubano y
norteamericano, mediante una entrevista del mayor general
Calixto García y el teniente Andrew S. Rowan. ¿Con qué propósito
Estados Unidos acudía al Ejército Libertador y no a las instituciones
representativas de la República en Armas?
k) ¿Qué elementos del escenario geográfico convirtieron a Oriente en
el teatro principal de las operaciones militares de Estados Unidos
contra España?92
2.
92
Compara la Revolución del 68 con la Guerra Necesaria teniendo
en cuenta:
a) Análisis de la influencia del escenario geográfico en la situación
revolucionaria y en la actitud que asumieron las clases sociales
de cada departamento en el desarrollo histórico de estas contiendas independentistas.
b) Atendiendo a la extensión de la lucha, precisando los elementos siguientes:
■ Carácter que le dio a la guerra la extensión abarcada.
Tomado de Yanelis Ravelo González: “Sistema de actividades para la comprensión de las relaciones espaciales desde la autopreparación de los profesores de
Historia de Cuba en la unidad 2, en el IPVCP José de la Luz y Caballero“, Tesis en
opción al Título de Máster en Ciencias de la Educación, La Habana, 2012.
214
CAPÍTULO 2
■
Cálculo de la distancia recorrida en cada campaña de invasión
a Occidente.
■ Análisis del itinerario seguido en cada campaña invasora.
c) Análisis diacrónico del comportamiento del factor unidad.
d) Análisis del ritmo en la dinámica de cada gesta emancipadora.
e) El proceso revolucionario cubano es único, continuo y ascendente:
■ Cita tres documentos históricos (1868-1898), donde se pongan
de manifiesto estas características.
■ Realiza un análisis cronológico de los hechos que muestran la
continuidad histórica de nuestro proceso revolucionario entre
los años 1868 y 1898.
f) La etapa que se extiende entre 1868 y 1898 se caracteriza por las
luchas del pueblo cubano contra el dominio colonial español. Realiza
un análisis de la periodización que se establece por la historiografía
cubana para el estudio de esta etapa.93
93
Ídem.
215
CAPÍTULO 3
Las luchas sociales y nacional-liberadoras
frente a la dependencia neocolonial
entre 1899 y 1935
¿C
ómo se implementaron los mecanismos del sistema de dominación neocolonial en Cuba y se logró su consolidación? ¿Cuándo y
por qué se inició su crisis estructural? ¿Cuáles fueron los factores
esenciales de la contradicción entre la nación cubana y el dominio imperialista? ¿Qué importancia tuvo el proceso revolucionario de los años treinta
del siglo xx para la nación cubana?
En este capítulo se analizarán estos problemas y otros como: la forma en
que se manifestaron las luchas sociales y nacional-liberadoras y sus principales representantes, de qué forma influyeron en Cuba los acontecimientos
internacionales de relevancia y, de modo particular, se estudiará el proceso
revolucionario de los años treinta del siglo xx, desde la consideración acerca
de cómo y por qué se produjo una situación revolucionaria, hasta las distintas
tendencias que se manifestaron, sus fuerzas motrices y su resultado final.
También se enfatizará en la manera en que la cultura artístico-literaria representó a la sociedad cubana y sus retos, donde asuntos como el estado de la
educación y el desarrollo científico eran parte de los problemas que algunos
grupos percibían como importantes para la consolidación de la República.
3.1 Cuba entre 1899 y 1902. La política
de Estados Unidos y las actitudes cubanas
El año 1899 representó para Cuba el inicio de una nueva forma de dominación
en la época del imperialismo: Estados Unidos se convertía en el nuevo poder
externo dominante. En este contexto se desarrollarían los modos de lucha de
las distintas clases, sectores y grupos sociales que tenían que enfrentar nuevas
216
CAPÍTULO 3
formas y métodos de dominio; en ello estaba presente no solo la dominación
extranjera, sino también su alianza con grupos y sectores de la burguesía doméstica que asumían el control interno y, por tanto, se integraban como parte
del sistema neocolonial que se estructuró y consolidó en esos años.
Creación de las bases de la dominación neocolonial
El 20 de diciembre de 1898, Máximo Gómez dijo que era difícil escribir
la historia de Estados Unidos sin lastimar sus intereses, dada la conducta
dudosa y poco humana de sus hombres, y agregó: “De aquí que aunque la
soberanía de España, es verdad, que ha desaparecido de Cuba, no es aún libre
el cubano ni independiente la Tierra después de tanta sangre derramada.”1
De acuerdo con lo establecido en el Tratado de París, el 1. º de enero
de 1899 se inició oficialmente la ocupación militar de Cuba por Estados
Unidos, por lo que el país dejaba de ser una colonia española, pero no
tenía definido el futuro independiente por el que había combatido durante
décadas. Estados Unidos asumía el control de Cuba con gobernadores
militares —inicialmente el general John R. Brooke y, desde diciembre de
1899, el general Leonard Wood— quienes desarrollarían su labor por medio
de órdenes militares. Su función fundamental fue la de crear las condiciones
para el dominio sobre Cuba, aunque la forma que tendría ese dominio se
definiría de acuerdo con las circunstancias.
Recuerda que…
España había desarrollado una política de guerra extrema, que incluyó la reconcentración de la población rural en las zonas urbanas, cuyas consecuencias
fueron terribles en el aspecto sanitario, en la mortalidad general y en la infantil
en particular, además de la afectación a los recursos por la propia guerra. Se
había producido una pérdida de población de unos 200 000 habitantes, los
campos estaban mayormente abandonados y los campesinos pululaban por las
zonas urbanas adonde habían sido trasladados, las condiciones de miseria e insalubridad imperantes provocaban epidemias y otras enfermedades que habían
elevado extraordinariamente los índices de mortalidad, la industria azucarera
apenas podía producir en aquellas circunstancias y los demás cultivos estaban
igualmente deprimidos.
1
Carta fechada en Yaguajay, en Archivo de Gonzalo de Quesada: Documentos
Históricos, Editorial de la Universidad de La Habana, 1965, pp. 496-497.
217
HISTORIA DE CUBA
El Gobierno de ocupación, por tanto, encontraba un país devastado
por la guerra. A ello se sumaba la política colonial española, como resultado de la cual el analfabetismo alcanzaba a la mayoría. Según reveló el
Censo de 1899, de la población con 10 años o más, sabían leer y escribir
443 670 personas, sabían leer pero no escribir 32 772 y no sabían leer ni
escribir 690 565.2
Estados Unidos necesitaba cambiar la situación cubana para desarrollar
sus propósitos de dominación. La intención de crear condiciones a la
inversión de capital norteño requería de personas aptas para el trabajo;
por lo tanto, precisaba mejorar la preparación educacional y las condiciones
de salud en la Isla, lo que era imprescindible para proteger a sus tropas de
ocupación, a sus ciudadanos que eran atraídos para la explotación de esta
nueva adquisición y a los habitantes de sus territorios sureños, tan cercanos
a Cuba. Asimismo, buscaba ganar la simpatía de los cubanos a través de la
imagen de su gestión.
Lo señalado en el párrafo anterior explica la política de reconstrucción
desarrollada por el Gobierno de ocupación militar en los campos de la salud
y la educación. Lo más significativo fue el saneamiento, que incluyó la
campaña para combatir la fiebre amarilla, además de otras medidas sanitarias; las reformas a los sistemas de enseñanza, y la habilitación de maestros
para abrir escuelas públicas. Las nuevas directrices pedagógicas debían
incorporar los códigos y los valores norteamericanos en la enseñanza, como
parte del esquema de dominación en la esfera cultural.
La labor estadounidense en la educación implementó nuevos planes
de estudio y el sistema de escuelas públicas, buscando incidir con su metodología en el tipo de enseñanza que debían recibir los niños y los jóvenes
cubanos. En el campo educativo, por tanto, se enseñaban los valores del
sistema para su reproducción en la sociedad; sin embargo, el magisterio
cubano pudo cultivar el amor a los valores patrios, independientemente
de su pobre preparación en algunos casos, o de la escasa actualización en
los métodos utilizados.
Inicialmente se prestó auxilio a las personas en alimentos y salud, lo
que creaba buen efecto en una población depauperada. Por otra parte, la
campaña sanitaria contra la fiebre amarilla se basó en el descubrimiento
2
Departamento de la Guerra. Oficina del director del Censo de Cuba: Informe
sobre el Censo de Cuba 1899, Washington, Imprenta del Gobierno, 1900, p. 368.
218
CAPÍTULO 3
del científico cubano Carlos J. Finlay, a quien se pretendió despojar de la
autoría del descubrimiento del agente transmisor a favor de quien presidía
la Comisión de la Fiebre Amarilla, Walter Reed, por lo que hubo que librar
la batalla para que se reconociera el mérito del cubano.
En el orden económico, Estados Unidos tomó decisiones importantes para
facilitar su dominio. Lo primero fue la rebaja de aranceles de sus productos
en Cuba desde diciembre de 1898, la que fue ampliada en 1900. Dado que
el mercado norteamericano resultaba fundamental para las principales producciones cubanas, especialmente el azúcar, la burguesía de la Isla aspiraba
a consolidar su posición en ese aspecto; pero los productos cubanos no
recibieron igual ventaja en las aduanas norteñas puesto que el propósito
era garantizar a Cuba como mercado para los productos estadounidenses.
Esto fue un elemento de presión para la actitud política de subordinación
de la burguesía doméstica3 ante las pretensiones de dominación de Estados
Unidos. También se facilitaron las inversiones al capital de aquel país.
Las Órdenes Militares más significativas para el dominio económico
fueron la número 34 o de ferrocarriles y la 62 sobre deslinde y división de
haciendas, hatos y corrales, de febrero y marzo de 1902, respectivamente. La primera daba plenas facilidades a la construcción de vías férreas,
cuestión fundamental para el transporte de mercancías, especialmente
para el desarrollo de la industria azucarera; lo que se complementaba
con la segunda, destinada al deslinde de las haciendas comuneras,4 que
agilizaba la adquisición de tierras por las empresas estadounidenses. Esto
permitió iniciar la construcción del ferrocarril central por la Cuba Co. con
capital norteño, con plenas garantías, y adquirir grandes extensiones de
tierras para el cultivo de la caña y el fomento de centrales por empresas
estadounidenses, entre ellas, la Cuban American Sugar Co. con el central
Chaparra, y la United Fruit Company, que se hizo por diversas vías de cerca
de 3 000 caballerías de tierra en una década, mediante el procedimiento
Se utiliza el término de burguesía doméstica para agrupar a la cubana y la de origen español, puesto que estaban asentadas en Cuba, sus intereses fundamentales
estaban en sus negocios en la Isla y, por tanto, actuaban como burguesía doméstica.
4
Las haciendas comuneras eran una forma colectiva de propiedad surgida a partir
de las tierras entregadas como merced cuando se poblaba la Isla con los colonos
españoles. Sus descendientes explotaban estas tierras en común, a partir del convencimiento de su propiedad desde generaciones de ascendientes, pero sin títulos
y límites precisos. La participación de cada uno se medía por “pesos de posesión”
derivados de la parte que correspondía a los antepasados de cada uno.
3
219
HISTORIA DE CUBA
establecido por esa Orden, y llegó a controlar más de 8 642 caballerías
alrededor de la Bahía de Nipe donde fomentó los centrales Boston y Preston.
La promoción de procesos de deslinde por presentación de título o la justificación de la posesión por medio de información acreditativa, así como
la convocatoria a juicio para que los condueños se presentaran a defender
su derecho de propiedad, abrió procesos de los cuales muchos campesinos
ni se enteraban, por no tener acceso a los sitios de publicación, por desconocimiento o por estar ausentes como ocurrió con muchos desplazados
durante la guerra y la reconcentración, circunstancia aprovechada por las
grandes compañías para adquirir a precios irrisorios grandes extensiones
de tierra. Se iniciaba el camino para el establecimiento del gran latifundio,
de consecuencias trágicas en los campos de Cuba. La inversión también se
dirigió a las fábricas de tabaco y su comercialización, con la American
Tobacco Company que controló el 90 % del tabaco de exportación. Hubo
inversiones en otros sectores como el minero, donde el gobernador Leonard
Wood otorgó 270 concesiones mineras a empresas norteamericanas en
Camagüey y Oriente.
El gobierno militar fue creando estructuras para el funcionamiento y el
control interno, como los cuerpos represivos de la Guardia Rural y la Policía,
así como para el gobierno que habría de ejercerse, en lo cual se asumió la
división político-administrativa existente, de la que se segregaba la capital
como un séptimo departamento. Un general estadounidense ejercía el
poder al frente de cada uno, mientras en el gobierno central se incorporaban
secretarios cubanos para las distintas esferas.
Reflexiona
¿Cuál era la situación política de Cuba a partir de 1899? ¿Cómo se iba a instrumentar
el dominio imperialista?
Las distintas actitudes ante la ocupación estadounidense
Dentro de la sociedad cubana había grupos con distintos intereses
que se reflejaban en sus posiciones ante la independencia, la realización
de la revolución y los intentos de Estados Unidos de ejercer su dominio
sobre Cuba. Los grupos burgueses vinculados al mercado y al capital
norteamericano —en especial la burguesía azucarera y los grandes
220
CAPÍTULO 3
comerciantes importadores— pretendían, en primer lugar, asegurar el
mercado de Estados Unidos, fundamentalmente, para el azúcar; por
tanto, estaban dispuestos a hacer concesiones en pos de la garantía de
sus intereses sectoriales. Sin embargo, en los sectores mayoritarios de la
población había un sentimiento patriótico muy amplio que impulsaba
a buscar la plena independencia.
La clase obrera era muy pequeña en número y sus organizaciones
estaban influidas por el anarquismo y el reformismo que limitaban la lucha
a demandas económicas. Dada la situación reinante en la economía y la
masiva presencia de obreros españoles, que tenían preferencia sobre los
cubanos en los mejores empleos, sus acciones se encaminaban a mejorar
las posibilidades de acceso del cubano al trabajo, mejoras salariales y otras
similares. Diego Vicente Tejera, poeta y patriota que había estado en la
emigración, intentó sin éxito crear un partido que agrupara a los obreros,
pues tanto el Partido Socialista Cubano de 1899 como el Partido Popular
Cubano de 1900 desaparecieron rápidamente, mientras en 1899 surgía la
Liga General de los Trabajadores Cubanos que encabezaba esas luchas por
objetivos económicos. La clase obrera, por las condiciones señaladas, no pudo
involucrarse en la lucha por la independencia a través de sus organizaciones
clasistas, aunque los obreros, como cubanos, fueron parte del pueblo que
aspiraba a la total soberanía y muchos de ellos participaron en aquel
combate. El campesinado, por su parte, carecía de formas organizativas
propias que expresaran sus intereses particulares, aunque en este sector
también primaba el sentimiento independentista. Entre los propietarios
rurales, solo los grandes hacendados y colonos tenían organismos corporativos, pero en función de sus intereses específicos.
Al comenzar la ocupación militar, el independentismo tenía dos
instancias de representación estructuradas: el Ejército Libertador y la
Asamblea de Representantes que se trasladó al Cerro, en La Habana.
La situación de estos órganos resultaba muy precaria pues la Asamblea,
que tenía funciones de gobierno dentro del campo insurrecto, no fue
reconocida en ningún momento por las autoridades norteamericanas;
mientras que el Ejército Libertador, los heroicos y legendarios mambises,
estaban inactivos en sus campamentos, en condiciones de miseria, sin
posibilidades de suministros para subsistir. Entonces surgió la perspectiva
de su licenciamiento.
221
HISTORIA DE CUBA
Recuerda que…
La Constitución de La Yaya había previsto la formación de una Asamblea de
representantes en caso de terminar la guerra. Esta se había constituido en Santa
Cruz del Sur, luego se trasladó a Marianao y, por último, al Cerro, en La Habana.
La permanencia o no de los mambises sobre las armas prácticamente no
se discutió, la gran mayoría consideraba que correspondía licenciarlos ya que
había terminado la guerra y no era posible su sostenimiento. El problema
radicó en el modo como se haría, pues se requería de compensación económica para que aquellos combatientes pudieran reincorporarse a la vida
civil. En esa circunstancia, llegó la acción norteamericana para fomentar la
división dentro de los órganos del independentismo.
La Asamblea del Cerro negoció un préstamo con una casa bancaria estadounidense, con la esperanza de contar no solo con los recursos para el
licenciamiento, sino también obtener reconocimiento oficial en aquel país;
pero el Presidente de Estados Unidos ofreció un donativo. El general en jefe,
Máximo Gómez (figura 3.1), consideró más prudente aceptar el donativo
para que la República no naciera endeudada, mientras la Asamblea insistía
en el empréstito. Enconando las pasiones, Estados Unidos logró el enfrentamiento entre esas dos direcciones y su aniquilamiento: la Asamblea destituyó
a Gómez de su cargo lo que provocó tal rechazo popular que ese órgano
se autodisolvió en abril de 1899, entonces llegó el donativo y se licenció el
Ejército Libertador. En las condiciones tan adversas que sufría Cuba, como
país ocupado, la división dentro del mando independentista allanó el
camino para los ocupantes y dejó al independentismo sin organización
desde los inicios de 1899.
Otro factor de división fue la creación de decenas de partidos políticos que se
organizaron para aspirar en las elecciones municipales de 1900. Desde octubre
de 1898 había surgido en La Habana la Junta Patriótica, que se proponía el
auxilio al Ejército Libertador y trabajar por la constitución de la República de
Cuba, aunque su actuación se diluyó rápidamente; pero a partir de 1899 surgió
una multiplicidad de partidos que tomaban como base de su proyección la
Resolución Conjunta del Congreso norteamericano, por su reconocimiento al
derecho de Cuba a la independencia. La convocatoria a elecciones municipales
incentivó la aparición de esa diversidad de organizaciones locales. Estos partidos
se formaban teniendo como centro a figuras procedentes del independentismo,
222
CAPÍTULO 3
dada su gran autoridad ante el pueblo; sin embargo, entre ellos surgió
alguno que tomó como plataforma
el Tratado de París; tal es el caso
del Unión Democrática en el que se
mezclaron figuras independentistas
con antiguos autonomistas, lo que
levantó numerosas críticas en aquel
momento por el conservadurismo
de los exautonomistas, su posición
de acercamiento a los propósitos
estadounidenses de ejercer dominio
sobre Cuba y porque el Tratado de
París no definía claramente la independencia. Aunque estos múltiples
Fig. 3.1 Máximo Gómez
partidos se habían creado alrededor
de figuras de arraigo patriótico, fun(Baní, Santo Domingo, 18/11/1836-La Habadamentalmente, se fragmentaba esta
na, 17/6/1905). Llegó a Cuba procedente de
fuerza en organizaciones locales. Sin
su país en 1865 y se estableció en la zona
bayamesa, donde arrendó una finca llamada
embargo, la voluntad de alcanzar la
El Dátil. Se incorporó a la Guerra de los
independencia se mantuvo por la
Diez Años desde los primeros momentos
mayoría de los cubanos, lo que se
y desde entonces dedicó su vida a esta
expresó en la vida cotidiana y en sus
causa. Se destacó como jefe militar, en lo
cual dirigió acciones como la invasión a
grandes figuras.
Guantánamo, entre otras. Cuando Martí
A pesar de las divergencias,
preparaba la nueva revolución, Gómez
hombres como Máximo Gómez,
fue electo general en jefe y desde esa
Salvador Cisneros Betancourt, Juan
responsabilidad dirigió el Ejército Libertador, teniendo una connotación especial
Gualberto Gómez, Manuel Sanguily
la invasión a Occidente y campañas como
y otros muchos, fueron voceros de
la Circular en 1895, la Lanzadera en 1896
ese sentimiento y trabajaron pory la Reforma en 1897. Por sus méritos y
que terminara la ocupación militar
capacidad se le conoció como el Generalísimo. Su posición en defensa de la plena
y se estableciera la República de
independencia de Cuba se mantuvo hasta
Cuba. Como había escrito Gómez al
el último momento de vida.
iniciarse el año 1899: “Los americanos están cobrando demasiado caro con la ocupación militar del País, su
expontánea (sic) intervención […]. // Nadie se explica la ocupación […].”
Entonces decía que se proponía acentuar la política de fusión de todos
223
HISTORIA DE CUBA
los elementos del país, para salvarlo “lo más pronto, de la tutela que se
nos ha impuesto”.5 El pueblo reconocía el valor del mambisado y veía en
Máximo Gómez su mayor símbolo vivo. Era muy evidente que el propósito de los anexionistas solo podía lograrse por la fuerza, ya que el clamor
general era la creación de la República.
En aquella circunstancia, ¿cómo se decidió el futuro de Cuba?
La Asamblea Constituyente y la estructuración
de la República. Resistencia e imposición
En Estados Unidos se había buscado la forma de estructurar el dominio
sobre Cuba; pero la vía de la anexión pacífica se hacía imposible debido a
la resistencia popular. El pueblo expresaba de manera cotidiana, con actos
espontáneos, su voluntad de plena soberanía. Expresiones de la poesía
popular demuestran el sentimiento prevaleciente en aquellos años.
¿Sabías que la poesía popular mostró el sentimiento independentista
del pueblo cubano?
El Bolero de Marianao (fragmento)
Canción patriótica (anónimo)
Yo soy cubana, yo soy patriota,
Yo no transijo con la opresión;
Yo quiero libre ver a mi patria
De toda extraña dominación.
Y viva Cuba, viva el machete,
Viva el valiente que lo empuñó:
¡Hurra! A los montes hijos de Cuba,
Si nos engaña la Intervención.6
La resistencia del pueblo cubano, en tan difíciles condiciones, obligó
a Estados Unidos a buscar un mecanismo diferente, más indirecto, para
lograr el dominio. Se convocó a elecciones para delegados a una Asamblea
Constituyente que redactara y aprobara la Constitución y, como parte de
ella, las relaciones que debían existir entre los dos países.
Máximo Gómez: Diario de Campaña, Instituto Cubano del Libro, La Habana,
1968, p. 370.
6
La nueva lira criolla. Guarachas, canciones, décimas y canciones de la guerra por un
Vueltarribero, La Moderna Poesía, La Habana, 5.a edición aumentada, 1903, p. 195.
5
224
CAPÍTULO 3
Para las elecciones a la Constituyente se hicieron alianzas electorales
que elaboraron las candidaturas. El sufragio para los comicios se mantuvo
restringido como se había establecido en las primeras elecciones municipales:
solo tenían derecho a votar los cubanos mayores de 21 años, varones, que
supieran leer y escribir, tuvieran bienes por un valor mínimo de 250 pesos
o hubieran sido miembros del Ejército Libertador; pero para los nuevos
comicios se añadió la representación de la minoría como vía para favorecer
la presencia de elementos menos representativos del independentismo. Así,
se eligieron los 31 delegados que empezaron a sesionar el 5 de noviembre
de 1900. El 21 de febrero de 1901 quedó aprobada la Constitución cuyo
texto recogía algunas definiciones fundamentales.
Constitución de 1901 (selección de artículos)
Artículo 1: El pueblo de Cuba se constituye en Estado independiente y soberano,
y adopta, como forma de gobierno, la republicana.
Artículo 2: Componen el territorio de la República, la Isla de Cuba, así como las
islas y cayos adyacentes que con ella estaban bajo la soberanía de España […].
Artículo 3: El territorio de la República se divide en las seis Provincias que existen
actualmente […].
Artículo 11: Todos los cubanos son iguales ante la Ley. La República no reconoce
fueros, ni privilegios personales.
Artículo 26: […] La Iglesia estará separada del Estado, el cual no podrá subvencionar, en caso alguno, ningún culto.
Artículo 32: Nadie podrá ser privado de su propiedad, sino por Autoridad
competente y por causa justificada de utilidad pública […].
Artículo 38: Todos los cubanos, varones, mayores de 21 años, tienen derecho
de sufragio […].7
La Constitución estableció la división de poderes en Ejecutivo —desempeñado
por el presidente—, Legislativo —ejercido por dos Cámaras: el Senado y la
Cámara de Representantes que integraban el Congreso— y el Judicial. Se
establecía el voto de segundo grado para elegir a los senadores, presidente
y vicepresidente, es decir, que los electores votaban por compromisarios
cuya función era la de elegir, junto a los consejeros provinciales, a quienes
7
Hortensia Pichardo: Documentos para la Historia de Cuba, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1969, pp. 75-101.
225
HISTORIA DE CUBA
ocuparían esos cargos. Se trataba de una Constitución liberal que copiaba
en gran medida la de Estados Unidos y daba paso a la República de Cuba.
Al aprobar el texto constitucional, quedaba pendiente la segunda parte:
pronunciarse sobre las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. El secretario
de la Guerra de Estados Unidos formuló los puntos esenciales que debían
aprobarse en una carta que hizo llegar al gobernador y este, a su vez, a
la comisión de la Asamblea encargada de elaborar una ponencia sobre tal
asunto. Por otra parte, en el Congreso norteamericano el senador Orville
Platt propuso una Enmienda que contenía esos puntos. Cuando esto se
conoció en Cuba hubo grandes protestas, la población se lanzó a las calles
en manifestaciones de rechazo en todo el país, mientras en La Habana se
concentró una gran manifestación frente al teatro Martí, donde sesionaba
la Asamblea, para apoyar a los delegados que se oponían a la aprobación
de la Enmienda; pero Estados Unidos planteó la situación en términos de:
o República con Enmienda o no había República. Después de tres meses
de resistencia, la Asamblea aprobó la Enmienda, como apéndice al texto
constitucional, por 16 votos contra 11. Era el 12 de junio de 1901.
Enmienda Platt (selección de artículos)
III
Que el Gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos pueden ejercitar el
derecho de intervenir para la conservación de la independencia cubana, el mantenimiento de un Gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y
libertad individual y para cumplir las obligaciones que, con respecto a Cuba, han
sido impuestas a los Estados Unidos por el Tratado de París y que deben ahora
ser asumidas y cumplidas por el Gobierno de Cuba.
IV
Que todos los actos realizados por los Estados Unidos en Cuba durante su ocupación
militar, sean tenidos por válidos, ratificados y que todos los derechos legalmente
adquiridos a virtud de ellos, sean mantenidos y protegidos.
VI
Que la Isla de Pinos será omitida de los límites de Cuba propuestos por la
Constitución, dejándose para un futuro arreglo por Tratado la propiedad de la
misma.
226
CAPÍTULO 3
VII
Que para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la independencia
de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el
Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias
para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados que se
convendrán con el Presidente de los Estados Unidos.
VIII
Que para mayor seguridad en lo futuro, el Gobierno de Cuba insertará las anteriores disposiciones en un Tratado Permanente con los Estados Unidos.8
Reflexiona
Medita acerca de esta caricatura, interpretando su significado sobre el lugar de
la Enmienda Platt en la situación cubana (figura 3.2).
Fig. 3.2 Caricatura los condados
del pueblo
8
La Enmienda Platt fue el instrumento para otorgar legalidad al dominio
sobre Cuba. El pueblo cubano se
percató de ello y, en aquellos días
de tenaz resistencia, acompañó con
su movilización a los delegados que
se destacaron por sus intervenciones
patrióticas. Entre los más relevantes
se cuentan Juan Gualberto Gómez
(figura 3.3) y Salvador Cisneros
Betancourt (ver figura 3.4).
Juan Gualberto Gómez fue uno
de los más fieles defensores de la
independencia cubana. En su ponencia del 26 de marzo decía: “Hoy
parece Cuba un país vencido, al que
el vencedor, para evacuarlo impone
condiciones, que tiene que cumplir
precisamente, pues de lo contrario seguirá sometido a la ley del vencedor
Ibidem, pp. 119-120.
227
HISTORIA DE CUBA
[…]”. Al inicio, argumentaba que la
Enmienda alteraba los documentos
que normaban, en lo legal y en lo moral, las acciones de Estados Unidos en
Cuba, es decir, la Resolución Conjunta
y el Tratado de París, mientras en el
análisis del texto señalaba lo que
después sería una característica de
los gobiernos republicanos:
Fig. 3.3 Juan Gualberto Gómez
(Matanzas, 12/7/1854-La Habana,
5/3/1933). Hijo de esclavos criollos. Nació
libre gracias a que sus padres compraron
su libertad antes de que naciera. En
1878-1879 conspiró junto a Martí por
la independencia. Fue líder de la lucha
contra la discriminación racial, por lo que
combinó los objetivos de independencia
y justicia social. Como representante en
Cuba del PRC martiano se alzó el 24 de
febrero de 1895 en Matanzas. Cuando
estuvo preso cumplió su condena en
cárceles en España y Ceuta. Fue miembro
de la Asamblea de Representantes de
Santa Cruz y de la Asamblea Constituyente de 1901, se destacó por su combate
contra la Enmienda Platt. En 1914 fue
electo representante a la Cámara y en
1917 senador hasta 1925. Se opuso a la
dictadura de Gerardo Machado desde
Unión Nacionalista.
9
Ibidem, pp. 139-150.
228
Si a los Estados Unidos corresponde
apreciar cuál es el Gobierno cubano
que merece el calificativo de adecuado,
[…]. A éste, en efecto, correspondería
de hecho y de derecho la dirección de
nuestra vida interior. Sólo vivirían los
Gobiernos cubanos que cuenten con su
apoyo y benevolencia; […] únicamente
tendríamos Gobiernos raquíticos y
míseros […] condenados a vivir más
atentos a obtener el beneplácito de
los Poderes de la Unión, que a servir y
defender los intereses de Cuba. […].9
Esta actitud fue inclaudicable en
Juan Gualberto Gómez, al igual que
en otros patriotas como Salvador
Cisneros Betancourt. El viejo marqués de Santa Lucía emitió un “Voto
particular contra la Enmienda Platt”
en el que decía “que los americanos
no vinieron a Cuba puramente por
humanidad como pregonaban; sino
con “miras particulares y muy interesadas” y añadía:
CAPÍTULO 3
Las futuras Relaciones entre Cuba y
los Estados Unidos, es un asunto que
los E.U. quieren imponer a la naciente
Nación de Cuba, sin más derecho ni
razón que el de la fuerza del fuerte
contra el débil; pero por mucho que
lo seamos, estamos en el ineludible
deber de rechazarlas con toda la dignidad que nuestro decoro demanda
para poder seguir con nuestra frente
levantada y como hasta aquí, defendiendo la Independencia y soberanía
absoluta que tanto sacrificio nos ha
costado […].10
Se había combatido por la independencia y se había evitado la
(Santa María del Puerto del Príncipe,
anexión, pero se impuso la situación
10/2/1828-La Habana, 28/2/1914). En 1841
creada por el poder de la ocupación
fue a Estados Unidos a estudiar ingeniería
militar. Dentro de los delegados que
civil. Regresó a Cuba poco antes de culmivotaron a favor de la Enmienda hubo
nar los estudios. Fue uno de los jefes del
diferentes motivaciones, algunos lo
alzamiento del 4 de noviembre de 1868 en
Puerto Príncipe. Participó en las Asambleas
hicieron por considerar que Estados
Constituyentes de Guáimaro, Jimaguayú,
Unidos debía ejercer una suerte de
La Yaya y la de 1900-1901. Presidente de
protectorado sobre Cuba, mientras
la Cámara de Representantes desde 1869
otros actuaron con la convicción de
hasta 1873, presidente de la República
que ese era el único modo de poner
en Armas (1873-1875 y 1895-1897). Se
fin a la ocupación ante la situación
opuso a la Enmienda Platt, luchó por la
plena soberanía cubana. Fue senador de
de fuerza que se había planteado.
la República hasta su muerte sin afiliarse
En definitiva, quedó aprobada la
a ningún partido. Un 28 de febrero murió
Enmienda, que se adicionaría como
quien fuera marqués de Santa Lucía y reapéndice a la Constitución. Cumplido
nunciara al marquesado en servicio a Cuba.
ese objetivo, quedaba la convocatoria
a elecciones generales para los cargos electivos de los Gobiernos provinciales,
de representantes a la Cámara, de senadores y para presidente y vicepresidente. Entonces se empezaron a formar las candidaturas.
Fig. 3.4 Salvador Cisneros Betancourt
10
Ibidem, pp. 122-136.
229
HISTORIA DE CUBA
Aunque algunos, como Máximo Gómez, quisieron presentar una
propuesta única de los independentistas, esto no pudo realizarse. Al final,
se estructuraron dos candidaturas presidenciales en las que se enfrentaron
Tomás Estrada Palma y Bartolomé Masó. Ambos tenían una larga historia
en el independentismo y habían ocupado cargos de dirección, por lo que las
fuerzas se dividieron en torno a los candidatos; pero “don Tomás”, además
de ser cercano a algunas de las grandes figuras del independentismo, era
bien conocido en los círculos de poder en Estados Unidos por sus posiciones
conservadoras y su cercanía con el país del norte. Estrada Palma contó con
apoyos muy importantes, como el del propio Máximo Gómez, pero también
tuvo la del gobernador militar norteamericano quien presionó en su favor.
Esta situación hizo que Masó se retirara de la contienda antes de las elecciones,
por lo que Estrada Palma fue elegido como único candidato. Se entraba en
la etapa final para establecer la República en tan anormales condiciones.
El 20 de mayo de 1902 se arriaba la bandera estadounidense de las
dependencias oficiales y se izaba la cubana al constituirse el gobierno
presidido por Tomás Estrada Palma. Fue un momento de júbilo popular
pues se lograba poner fin a la ocupación militar; pero se habían sentado las
bases para el nuevo tipo de dominación neocolonial, en lo que la Enmienda
Platt constituía un instrumento esencial.
Comprueba lo aprendido
1.
Revisa la política desarrollada por Estados Unidos durante la ocupación
militar y selecciona las medidas fundamentales para el establecimiento
del dominio neocolonial en Cuba.
2.
Lee el texto de la Enmienda Platt y señala los artículos que consideres
más lesivos a la soberanía cubana.
3.
Agrupa las distintas formas de expresión frente a la política de Estados
Unidos y elabora un esquema que refleje las distintas actitudes cubanas
y sus exponentes. A partir de ese esquema que elaboraste, establece si
había unidad o no frente a los propósitos de dominación de Estados
Unidos y cómo esto influyó en las decisiones norteamericanas.
230
CAPÍTULO 3
4.
Lee los alegatos de Juan Gualberto Gómez y Salvador Cisneros
Betancourt, determina sus argumentos fundamentales en oposición
a la Enmienda y realiza una valoración de ellos.
5.
Identifica cuáles eran los problemas fundamentales que tenía la
República al nacer en 1902.
3.2 Cuba entre 1902 y 1925. Los movimientos
sociales y políticos frente al dominio neocolonial
Las distintas fuerzas sociales cubanas tuvieron que actuar en medio del
proceso de consolidación del dominio neocolonial en Cuba. En estos años
se completaron los instrumentos de dominación, pero también se fueron
organizando las fuerzas que habrían de oponerse a ese sistema. No era una
tarea fácil, pues se enfrentaban a un fenómeno cuyos mecanismos eran
nuevos y muy diferentes al sistema de relaciones colonia-metrópoli que
se había conocido con España. En este contexto se expresarían las luchas
sociales y las que se libraron por la plena soberanía de la nación.
Debe recordarse que el período a estudiar corresponde a los gobiernos de
Tomás Estrada Palma (1902-1906), Segunda intervención (1906-1909), José
Miguel Gómez (1909-1913), Mario García Menocal (1913-1921) y Alfredo
Zayas (1921-1925).
Los mecanismos de dominio neocolonial
Recuerda que…
En las últimas décadas del siglo xix ya se había iniciado la penetración económica
de Estados Unidos en Cuba, especialmente en sectores como el azúcar y la minería;
pero aún la Isla no estaba dentro del sistema colonial de ese joven imperialismo.
Por el Tratado de París, la potencia emergente había adquirido posiciones
estratégicas en el océano Pacífico (la isla Guam y las islas Filipinas) y en el
Caribe (Puerto Rico), mientras en Cuba se crearon las bases para el nuevo
tipo de dominación que se iba articulando durante la ocupación militar;
pero esto debía completarse como sistema.
231
HISTORIA DE CUBA
Un primer paso debía ser el cumplimiento de lo estipulado en la Enmienda
Platt, de ahí que el primer gobierno republicano tenía que asumir la
concertación de los tratados previstos en ese documento. El primero fue
el “Tratado Permanente determinando las relaciones entre la República de
Cuba y los Estados Unidos”, firmado el 22 de mayo de 1903, que recogía
el texto de la Enmienda Platt; por lo que estos contenidos, además de ser
un apéndice constitucional, adquirían carácter de permanencia. Aunque
se pretendió negociar la inclusión de alguna aclaración acerca del alcance
de los artículos de la Enmienda, la parte norteamericana exigió el cumplimiento absoluto de su artículo octavo, por lo que no hubo margen para
la negociación. El segundo acuerdo fue el “Convenio de arrendamiento
para estaciones navales”, firmado el 2 de julio del mismo año. Si bien la
Enmienda Platt establecía que Cuba “venderá o arrendará” las tierras para
las bases, la negociación logró que la tierra no se vendiera, de manera que
Cuba arrendó territorio para que Estados Unidos estableciera estaciones
navales en su suelo. Se acordaron dos bases: Guantánamo y Bahía Honda,
aunque al final esta última no se abrió y quedó la Base Naval ubicada en
Caimanera, Guantánamo, que aún perdura en contra de la voluntad del
pueblo cubano. Esta posición resultaba estratégica en aquel momento,
cuando se estaba en el proceso de la apertura de un canal por Panamá bajo
control estadounidense, por lo que se le dio prioridad.
El menos importante de los tratados para Estados Unidos fue el último:
en 1903 se firmó el Tratado sobre Isla de Pinos que reconocía la pertenencia
de esa isla a la República de Cuba y daba un plazo de siete meses para la
ratificación, lo que no hizo el Senado norteño; por eso en 1904 se firmó un
nuevo tratado similar, pero sin límite de tiempo para su ratificación. El Senado
cubano lo ratificó, pero el norteamericano no lo hizo, por lo que hubo que
batallar hasta 1925 cuando llegó esa ratificación. Este asunto se convirtió
en un elemento de presión para Cuba, sobre todo porque se estimuló la
emigración de estadounidenses hacia esa isla cubana que mantuvieron
una actitud desafiante en busca de la anexión al país del norte.
Los convenios firmados garantizaban determinados instrumentos de
dominación, especialmente el de relaciones y el de bases navales; pero estos
tenían que complementarse con otros mecanismos, principalmente en la
esfera económica. Uno de los más importantes fue también un convenio:
el Tratado de Reciprocidad Comercial que se firmó en diciembre de 1902 y
fue ratificado en 1903. Desde la perspectiva económica, este Tratado tuvo
232
CAPÍTULO 3
gran importancia pues regulaba de manera estable el tipo de intercambio
comercial que existiría entre los dos países. Su primer rasgo fue la desigualdad
pues se concertaba entre dos países con desarrollo asimétrico, a lo que se
añadía un tratamiento también desigual. El Tratado de Reciprocidad, tan
ansiado por la burguesía azucarera y la comercial importadora, establecía
rebajas de un 20 % en los aranceles a los productos de ambos países, pero
añadía rebajas de un 25, 30 y 40 % a grupos de artículos norteamericanos.
Debe recordarse que durante la ocupación militar habían sido rebajados los
aranceles para la entrada de los productos norteamericanos en Cuba, por
lo que estas rebajas se hacían sobre aranceles ya de por sí bajos.
Entre las rebajas exclusivas a Estados Unidos estaban:
■
■
■
Clase A: rebaja del 25 % a máquinas y aparatos de cobre y sus aleaciones,
o máquinas en que el cobre o sus aleaciones entren como componentes
de mayor valor; hierro fundido y forjado; y acero y artículos con estos
componentes; artículos de cristal y vidrio; pescado salado, en salmuera,
ahumado o escabechado; pescados y mariscos en conserva; manufacturas
de alfarería y barro y otros.
Clase B: rebaja del 30 % a mantequilla, harina de trigo, maíz, harina
de maíz o maíz molido, cerveza en botellas, sidras, aguas minerales,
artículos confeccionados con cáñamo, lino, pita, yute, henequén u otras
fibras vegetales, algodón y sus manufacturas, cuchillería, botas, zapatos,
jabones, vegetales y legumbres encurtidos o en conserva, etcétera.
Clase C: rebaja del 40 % a tejidos de punto de media hechos de algodón
y todas las manufacturas de algodón no comprendidas en la Clase B,
queso, fruta en conserva, perfumería y esencias, porcelana, jabones
finos, arroz, ganado, relojes de bolsillo y otros.
Reflexiona
Medita acerca del texto del Tratado de Reciprocidad Comercial y determina si,
con sus disposiciones, podía hablarse realmente de reciprocidad.
Para la industria estadounidense desarrollada esto significaba asegurar
el mercado cubano para sus producciones frente a otros competidores,
pero también actuaba como impedimento para el desarrollo de industrias nacionales en Cuba, pues el mercado era invadido por productos
233
HISTORIA DE CUBA
que pagaban bajos aranceles a su entrada en la Isla y que se producían a
menores costos. Por la parte cubana, el principal beneficio radicaba en el
azúcar, algún tabaco y otros productos, clasificados como materias primas
o productos semielaborados; la propia azúcar iba como crudo para las
refinerías norteñas. Este modelo de comercio exterior consolidó a Cuba
como monoproductora y monoexportadora, y ratificó su dependencia del
mercado de Estados Unidos
Al tratar los mecanismos de dominación neocolonial debemos tener en
cuenta también las inversiones de capitales. En Cuba existían inversionistas
de distintos países, entre ellos de Estados Unidos, pero el británico tenía el
más alto volumen; sin embargo, el capital de Estados Unidos fue penetrando
de manera progresiva, especialmente en las ramas fundamentales de la
economía cubana, como fueron el azúcar, la minería y los servicios públicos
(transporte, electricidad y comunicaciones) que ofrecían altas ganancias.
Las inversiones en la industria azucarera incluían la apropiación de enormes
extensiones de tierra para el cultivo de la caña. A esto se añadieron los
empréstitos concertados por todos los gobiernos del período con casas
bancarias estadounidenses. Todo esto construyó un panorama de dominación
que fue acentuándose y tomó mayor crecimiento entre 1914 y 1920, es
decir, durante los años de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), cuando
Cuba vendió sus zafras completas a Estados Unidos como contribución de
guerra y se convirtió en la azucarera del mundo.
En el proceso inversionista se puede observar el crecimiento del capital
estadounidense de manera sostenida y su preferencia por el sector azucarero. En 1911, el monto del capital norteamericano en Cuba llegaba
a 205 millones de dólares, de los cuales 50 estaban en la industria del
dulce y 25 en tierras y agricultura; pero en 1924 y 1925 ya había llegado
a 1 360 millones, correspondiendo a azúcar 750 millones. En cuanto a
la deuda pública, es decir, los empréstitos al Estado, para 1925 tenían
invertidos 110 millones de dólares. Lo que quiere decir, que los bancos
norteños eran los grandes acreedores del Estado cubano. Como se ha
apuntado, todos los gobiernos del período solicitaron empréstitos de
casas bancarias estadounidenses: Estrada Palma concertó un empréstito
por 35 millones de dólares y José Miguel Gómez por 16 millones, ambos con
la casa Speyer; mientras con la Morgan, Menocal lo concertó por 10 millones
y Zayas por 50 millones.
234
CAPÍTULO 3
Reflexiona
Piensa sobre las cifras señaladas, que deben ser analizadas cuidadosamente
para entender la incidencia de las inversiones estadounidenses en Cuba en la
consolidación de la monoproducción y la monoexportación, como características
fundamentales de la economía cubana, así como el dominio de ese capital en
la principal industria del país, entre otras actividades económicas. Más del 60 %
del azúcar producido en Cuba salía de centrales norteamericanos, cuyo destino,
además, era el mercado de aquel país. Entonces: ¿podía diseñarse una política
azucarera cubana desde Cuba?, ¿podía el país establecer reales estrategias propias
en lo económico con tales relaciones de dependencia?
En este aspecto hay que recordar que sectores fundamentales de la
oligarquía doméstica, como la gran burguesía azucarera y los grandes
comerciantes importadores constituían grupos que defendían esa relación
con el mercado estadounidense, como parte de sus propios intereses sectoriales, y trataban de preservarla, con lo que salvaguardaban el sistema.
Esas relaciones dependientes se expresaban no solo en lo económico, sino
también en otros campos como el cultural, donde múltiples aspectos, como
puede ser la arquitectura, la música, algunos hábitos de vida, en especial en
los grupos de la élite burguesa asimilaban formas provenientes del vecino, lo
que se hacía muy visible en campos como el español que se hablaba en Cuba,
que introducía progresivamente términos en inglés en el habla cotidiana y en
la crónica social que reflejaba la vida de la élite en sus espacios de sociabilidad.
El ejercicio de la dominación se expresó también en lo político en lo que la
Enmienda Platt, llevada a Tratado Permanente, fue fundamental. Su artículo
tercero legalizaba el derecho de Estados Unidos a intervenir en Cuba, lo que
sería un peligro siempre presente. Este derecho se ejerció en 1906, cuando la
fraudulenta reelección de Estrada Palma fue respondida por los liberales con un
alzamiento y el presidente cubano solicitó la aplicación de la Enmienda Platt.
El gobierno estadounidense quiso dejar públicamente esclarecido que no
quería intervenir y que eran los cubanos los responsables de aquella intervención, puesto que no era conveniente para su política continental la imagen
de interventores en aquel momento: se estaba preparando la Conferencia
Panamericana en la que se pretendía atraer a los países del sur de América
Latina, para lo cual debía presentarse una buena imagen, sobre todo después
de los acontecimientos de separación de Panamá de Colombia y la obtención de la zona del canal en aquel istmo. La importancia de ese momento se
puede observar por el envío de dos figuras de primer nivel en la administración
235
HISTORIA DE CUBA
estadounidense: el secretario de la Guerra, William Taft, —quien después fue
Presidente— y el subsecretario de Estado Robert Bacon, quienes llegaron a
bordo de buques de guerra. Estos emisarios debían apaciguar la situación, pero
Estrada Palma y su Gabinete renunciaron, para obligar a la aplicación del artículo
tercero del Tratado Permanente. En 1906 comenzó esa Segunda intervención,
durante la cual se puso énfasis en crear una legislación que pudiera dar mayor
estabilidad al funcionamiento político de la República.
A partir de la experiencia de los conflictos alrededor de las elecciones, se
buscó un camino para asegurar la estabilidad política, por lo que el gobierno
de la segunda intervención, encabezado por Charles Magoon, creó una
Comisión Consultiva encargada de estudiar la legislación que tributara a ese
fin. La Comisión se concentró en redactar las leyes orgánicas que regulaban
el funcionamiento de las instituciones republicanas desde los municipios
hasta el Poder Ejecutivo. A la vez, la creación de un Ejército Permanente
completaba los cuerpos armados cuya organización había iniciado la
ocupación militar con la Guardia Rural y la Policía municipal.
Otra vía que utilizó Magoon para la estabilidad política del país fue la de
complacer a los distintos grupos políticos y a todos los que hicieran reclamaciones,
de ahí que se dilapidaran los recursos acumulados por el gobierno de Estrada
Palma en todo tipo de pagos a costa del dinero del Estado cubano, además de
repartir botellas de tal magnitud, que el pueblo les llamó garrafones.11
Reflexiona
Medita acerca de la siguiente caricatura publicada en La Política Cómica en 1907
y su texto (figura 3.5):
“Carteles populares”
El “baby” provisional
en el país ha engordado,
y es porque aquí le hemos dado
un alimento especial.
Por eso alegre y dispuesto,
tomará siempre con gana
la “crema” del Presupuesto”
de la “vaquita cubana”.12
Se denominaba botella a los puestos de trabajo en dependencias estatales por
los cuales no se desempeñaba ninguna labor y solo se cobraba el salario.
12
“Carteles populares”, en La Política Cómica, no. 97, Año II, La Habana, 29 de
septiembre de 1907, p. 1.
11
236
CAPÍTULO 3
Después del restablecimiento de
la República en 1909, Estados Unidos
aplicó, fundamentalmente, lo que
denominó “Política Preventiva”,
que fue definida por el presidente
Taft en términos de hacer todo lo
que estuviera en sus facultades
para evitar los motivos de una intervención. Era la época en que
coexistían en el diseño estadounidense de política exterior el Gran
Garrote y la Diplomacia del Dólar
para América Latina, pero en Cuba
combinaban estas políticas y utilizaban la Enmienda Platt como base
para desarrollarla de manera “preventiva”. La acción de los ministros
norteamericanos13 en los asuntos
internos de Cuba fue permanente,
Fig. 3.5 Caricatura a Charles Magoon
de manera que su rasgo más notable
fue el injerencismo.
La “Política Preventiva” se aplicó cada vez que había inquietudes sociales o
políticas en Cuba, como fue en 1912, con el alzamiento de los Independientes
de Color y, en 1917, con el nuevo alzamiento liberal contra la reelección
de Menocal. En esos casos hubo desembarcos limitados de “marines”, para
proteger propiedades estadounidenses y presionar a los cubanos, y advertencias para que se controlara la situación interna, pues se podía aplicar el
artículo tercero de la Enmienda Platt. Cuando los liberales se alzaron contra
la reelección de Menocal, además, el Departamento de Estado indicó a su
ministro en La Habana la publicación de una nota de respaldo a Menocal
y de rechazo a los alzados.14 Como parte de esta injerencia, en 1919 volvió
Enoch Crowder a Cuba para encabezar una comisión que redactó una nueva
ley electoral, identificada como “Código Crowder”. Después vendrían nuevas
La representación diplomática de Estados Unidos en Cuba no tuvo rango de
Embajada hasta 1923, por lo que su representante tenía la categoría de ministro.
14
Citado por León Primelles, en Crónica cubana 1915-1918, t.1, Ed. Lex, La Habana,
1957, p. 286.
13
237
HISTORIA DE CUBA
expresiones cuando, con la crisis económica de 1920 a 1921, se envió a un
representante personal del presidente norteamericano, otra vez Crowder,
quien dictaminaba sobre todo lo que debía hacer el gobierno de Zayas en
una política preventiva de más largo alcance (figura 3.6).
Fig. 3.6 Caricatura de Zayas y Crowder
Reflexiona
Observa esta caricatura (figura 3.7) y su texto, y reflexiona en cuanto a su mensaje
y la mirada de “Liborio”, es decir, la representación del pueblo cubano, acerca
de la situación de Cuba ante la injerencia extranjera.
Fig. 3.7 Caricatura de Zayas, Crowder y Liborio
238
CAPÍTULO 3
El estado de la economía en las dos primeras décadas
del siglo xx. La crisis económica de 1920 a 1921
y sus efectos
La economía cubana mantenía como base de su crecimiento la industria azucarera, directamente articulada con el mercado norteño y, por lo
tanto, dependiente del estado del consumo en aquel país para mantener
su incremento. El estallido de la Primera Guerra Mundial fue, en aquella
circunstancia, un estímulo en la demanda del producto. La producción
a escala mundial se vio afectada en los escenarios bélicos y se alteró
también el transporte marítimo, de manera que el comercio sufría serias
interrupciones. Esta coyuntura fue favorable para la industria cubana
del dulce que pudo encontrar alta demanda en el mercado, de manera
que la conflagración propició un gran crecimiento. La desarticulación del
comercio mundial y el aumento del valor del dulce estimularon grandes
inversiones en la industria de la Isla que garantizaba su abastecimiento a
Estados Unidos, quienes compraron las zafras de 1917-1918 y 1918-1919
de manera total. Fue el momento en que el monto de las inversiones
rebasó los mil millones. Independientemente de que la Isla vendiera al
vecino a precios de sacrificio como contribución a la guerra, hubo importantes ganancias.
Al terminar la Primera Guerra Mundial se produjo una crisis económica
que afectó notablemente a Cuba. Después de una gran especulación con
los precios del azúcar a principios de 1920, estos descendieron de manera
vertiginosa —de 22 centavos por libra en el mes de mayo a seis centavos
en octubre— lo que hizo estallar la crisis que llevó a la quiebra a empresas
azucareras y a bancos, fundamentalmente cubanos y españoles. Su importancia no puede ser obviada por los efectos que tuvo en lo inmediato y por
los problemas que mostró en la estructura económica cubana.
Como se ha expuesto anteriormente, la industria azucarera era la
fundamental del país, había determinado el crecimiento de la economía
cubana y su producción se vendía esencialmente en el mercado estadounidense, pero ese mercado había disminuido su capacidad de compra para el
producto cubano en los años de la década del 1910. Por tanto, no todo el
azúcar cubano se pudo vender y empezaron a quedar sobrantes en almacén.
La Primera Guerra Mundial había resuelto esa situación con el extraordinario
crecimiento de la demanda de azúcar en el mundo, de manera que Cuba
239
HISTORIA DE CUBA
pudo vivir su “Danza de los Millones” con las ventas globales a Estados
Unidos de todo el azúcar que fuera capaz de producir.
La coyuntura de la conflagración mundial tuvo diversas repercusiones en
Cuba, entre ellas el incremento de la influencia cultural estadounidense por
distintas vías, por ejemplo en el cine. Si en los años anteriores la mayoría de
las películas que se exhibían en las salas del país eran europeas, mientras las
de procedencia norteamericana no tenían buena aceptación, esa situación
se revirtió en estos pocos años. El conflicto hizo mermar la producción del
viejo continente y la procedente de Estados Unidos ocupó ese espacio, con
el consecuente influjo en paradigmas de comportamientos, conceptos de
modo de vida considerados exitosos, entre otros aspectos. Este medio, desde
lo visual, proyectaba al público cubano la imagen de “lo americano” con
sentido modélico.
Durante la guerra, se produjo el mayor crecimiento de las inversiones
de capital norteamericano en Cuba, especialmente en el azúcar, pero la
crisis de 1920 a 1921 mostró la fragilidad de la economía cubana: la baja
de los precios del dulce significaba una crisis terrible en todos los sectores,
con trágicos efectos sociales. Por otra parte, la quiebra de los bancos de
capital doméstico —cubano y español— significó que este sector pasara a
ser dominado por los bancos de Estados Unidos, con lo que completaban
su control económico sobre Cuba.
Esta crisis tuvo su período de recuperación a partir de 1923, por tanto,
fue coyuntural, cíclica, propia del capitalismo; pero los problemas de la
estructura económica cubana ya no se pudieron resolver. El país entraba
en una crisis permanente de su estructura económica. La situación que
se había producido antes del estallido de la Guerra Mundial se volvió a
presentar y más agravada: la producción de Cuba se había duplicado, pero
el mercado de Estados Unidos comenzaba a estar signado por aranceles
proteccionistas que limitarían las compras del dulce cubano, de manera
que la industria azucarera empezó a estancarse al no tener mercado
donde colocar su producción aumentada. Esto era particularmente
trágico cuando el azúcar representaba el 85 % de las exportaciones de
Cuba. Las inversiones en la industria se paralizaron, pues ya no ofrecía
las altas cuotas de ganancia de antes. El modelo monoproductor y monoexportador se había agotado, no permitía mantener el crecimiento
de la economía.
240
CAPÍTULO 3
Lo explicado en el párrafo anterior no fue resultado de la crisis de posguerra
de 1920 a 1921, esa crisis se recuperó; pero lo que no pudo recuperarse fue
el crecimiento de la economía del país.
Comprueba lo aprendido
1.
Lee el texto del Tratado de Reciprocidad Comercial y elabora un
esquema de las rebajas arancelarias otorgadas a cada parte. A partir
de ese esquema, analiza el término “reciprocidad”.
2.
Compara los distintos instrumentos de dominación que empleó Estados
Unidos en Cuba en cuanto a su importancia y sus efectos.
3.
Explica la importancia de la crisis de 1920 a 1921 para la economía
en Cuba.
Los movimientos sociales y políticos en las dos primeras
décadas del siglo xx y sus tendencias
La República surgida en 1902 no fue lo que se aspiraba, pero era muy difícil
para los que vivían aquella experiencia entender los nuevos mecanismos de
dominación, es decir, la esencia del fenómeno imperialista. Sin embargo,
hubo voces que intentaron frenar la absorción de Cuba por Estados Unidos,
entre quienes se destacó Manuel Sanguily (figura 3.8) desde su escaño en
el Senado de la República.
Sanguily, quien, durante la ocupación militar, había fustigado desde
la prensa a quienes aspiraban a la anexión de Cuba a Estados Unidos, o a
establecer un protectorado, fue electo como senador y, desde ese puesto,
se enfrentó a la aprobación del Tratado de Reciprocidad Comercial en
dos extraordinarios discursos. Después de analizar las circunstancias en
que se preparó el texto del Tratado por la parte estadounidense, Sanguily
afirmaba que este era “leonino”, que beneficiaba al trust azucarero
estadounidense y decía que los Estados Unidos “han convertido, por
tanto, nuestra nación en una colonia mercantil y a los Estados Unidos
en su metrópoli.”15
15
Hortensia Pichardo: Ob. cit., p. 225.
241
HISTORIA DE CUBA
Su gran oponente en el Senado,
Antonio Sánchez de Bustamante,
arguyó en la polémica que se entabló: “[...] ¡Y pobre Cuba si, en un
momento de verdadera ansiedad e
incertidumbre, por escrúpulos de
orgullo, por no ser grande o por ser
pequeña, dejamos morir esta noche
en nuestras manos una gran esperanza de progreso y de salvación: ¡El
Tratado de Comercio!”16
A pesar de comprender que estaba
en franca minoría en aquella batalla, Sanguily volvió a defender sus
puntos de vista: “Por eso repugno el
Tratado; porque contribuye a nuestra
debilidad y facilita nuestro desastre,
desalojando el comercio europeo [...]
Excluida Europa, se rompería el equilibrio, [...] quedarían los cubanos, más
o menos debilitados y empobrecidos,
enfrente del dinero y el poderío de
los americanos [...]”.17
Sanguily también presentó un proyecto de ley al Senado “Contra la
venta de tierras a los extranjeros”, en
marzo de 1903. Aunque este no fue
aprobado, quedó el gesto de tratar
de impedir que siguieran pasando a
manos extranjeras, “en su mayor parte
americanos del Norte”, los terrenos
fértiles, dada la alarmante cantidad
de tierras que se estaban enajenando
a manos de esos “extraños”.
Fig. 3.8 Manuel Sanguily
(La Habana, 26/3/1849- 21/1/1925). Fue
alumno de José de la Luz y Caballero.
Matriculó Derecho en la Universidad de
La Habana. Al inicio de la Revolución
de 1868 fue a Estados Unidos y regresó
a Cuba en la expedición del Galvanic.
Terminó la guerra con el grado de
coronel. En 1878 fue a España donde
culminó la carrera. En Cuba cultivó la
literatura, el periodismo y la oratoria.
Dirigió la publicación Hojas Literarias.
Fue delegado a la Asamblea Constituyente de 1900-1901, director del
Instituto de Segunda Enseñanza de La
Habana, senador de la República desde
1902 y secretario de Estado durante el
gobierno de José Miguel Gómez.
E. Domínguez Torres: Bustamante. Internacionalista y primer orador de América,
La Verónica, La Habana, 1943, p. 91.
17
Hortensia Pichardo: Ob. Cit., p. 247.
16
242
CAPÍTULO 3
Durante la ocupación militar y en los primeros años de vida republicana, se
debatió por distintos medios el futuro de Cuba, las relaciones con Estados
Unidos y el papel que estos tuvieron en la independencia de Cuba, y sus
propósitos. El sentimiento de identidad nacional y de autoestima del cubano
tuvo baluartes importantes en estos años en la música, en la narrativa, en
la poesía editada o anónima y en la producción historiográfica. La publicación de libros de indagación histórica, de memorias de la guerra y diarios
de combatientes se dirigió en lo fundamental a recoger la gesta heroica
del pueblo cubano.
Hubo autores que, desde la producción historiográfica, trataron de
fundamentar la inferioridad del cubano y la gratitud a Estados Unidos por
“regalar” la independencia a Cuba; pero la mayoría exaltó los mejores
valores patrios y sus héroes. La Historiografía fue un espacio de expresión
de estos criterios, en lo que se destaca el general Enrique Collazo, con sus
obras Cuba independiente (1900), Los americanos en Cuba (1905), Cuba
intervenida (1910) y Cuba Heroica (1912), en las que denunció el papel
interventor de Estados Unidos y resaltó el valor de los cubanos describiendo
su grandiosa epopeya. También criticaba la gestión de Estrada Palma, tanto
por su actitud de entregar la República a la segunda intervención, como por
los rasgos de corrupción político-administrativa en su gobierno. Frente a los
que, desde la obra historiográfica, defendían la anexión o el protectorado,
Collazo decía en su dedicatoria: “Aprendamos en la historia de nuestro
pasado a desconfiar de nuestros humanitarios protectores, buscando en
la paz desarrollar nuestra riqueza, para poder hacernos fuertes, si es que
queremos conservar la independencia absoluta y la libertad, por las cuales
hemos luchado medio siglo”.18
Al igual que Collazo, otros se dedicaron a escribir la historia de aquellos
años heroicos y a defender el derecho cubano a la nación con plena soberanía, denunciando los intereses que habían movido a Estados Unidos a la
intervención.
Otro luchador incansable, en especial por la abolición de la Enmienda Platt
y por una República absolutamente independiente, fue Salvador Cisneros
Betancourt. Además de su voto contra la Enmienda, ya comentado, siguió
en esa lucha el resto de su vida desde su condición de senador y como
18
Enrique Collazo: Los americanos en Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1972.
243
HISTORIA DE CUBA
patriota. Al igual que Sanguily, se opuso a la aprobación del Tratado de
Reciprocidad Comercial. Cisneros trató de crear organizaciones patrióticas
y de lucha contra la Enmienda Platt. Durante la segunda intervención, en
1907, había creado la Junta Patriótica en defensa de la soberanía. En 1913,
cuando organizaba un Comité contra la Enmienda Platt, a través de la
Junta Patriótica, planteaba su propósito de concluir “la obra de los que se
levantaron con el arrojado Carlos Manuel de Céspedes, de conseguir para
Cuba la Independencia absoluta.” Para ello planteaba que todo cubano
debía servir en función de hacer desaparecer la Enmienda y nacionalizar
las empresas y propiedades estadounidenses.19
El periodista Julio César Gandarilla publicó en 1913 una obra que tituló
Contra el yanqui, donde recogió un conjunto de artículos de combate contra
la absorción estadounidense, contra la Enmienda Platt, contra los anexionistas
y “protectoristas”, en defensa de la plena independencia. La explicación
que acompaña al título es muy clara: “Obra de protesta contra la Enmienda
Platt y contra la absorción y el maquiavelismo norteamericanos”. Los títulos
de los artículos son muy elocuentes, tales como “Resucita Martí” y “Contra
el yanqui”, entre otros. Gandarilla denunció la interesada intención de los
yanquis cuando desarrollaron la obra sanitaria y educativa de la ocupación
militar que, dice, algunos exaltan como benefactora. Cuando se refiere a
la educación, señala: “Les interesaba sembrar en el alma cubana el gusto
al yanqui”, y a Martí le dice:
¡Oh! Resurge sobre Cuba irredenta para que se asusten los malos cubanos
y se les caiga la lengua mercenaria que entona himnos al tirano ¡Si vieras
qué vividores han sentado plaza de mentores cubanos!: uno que te insultó
ayer, es hoy popular y prominente y pone de ejemplo las costumbres yanquis
para que la absorción sea más rápida. Otro, implora del yanqui, “gestos”
contra Cuba, le pide castigos, y goza como un canónigo cuando el yanqui
descarga un “Palmetazo” sobre la Patria. Otro protectorista afirma que
todo lo bueno en Cuba es yanqui, poniendo por tanto, mezquina tu obra.
Y sin embargo, esas tres ramas podridas del viejo árbol colonial figuran
con prestigio en la sociedad; y los buenos cubanos no le han torcido el
cuello a esos traidores.
19
Ricardo Muñoz Gutiérrez y Elda Cento Gómez: Salvador Cisneros Betancourt.
Palabras contra la Enmienda Platt, Ed. Ácana, Camagüey, 2002, p. 200.
244
CAPÍTULO 3
Por la situación que denunciaba, Gandarilla pedía: “Oh, Martí, resucita,
levanta a tu pueblo y hazlo morir de cara al Sol.”20
Como puede apreciarse por estos ejemplos, hubo patriotas que mantuvieron el combate contra la presencia interventora de Estados Unidos y
algunos de sus mecanismos de dominación. Aunque no se entendiera aún
en toda su hondura el fenómeno imperialista, el patriotismo conducía a
estos cubanos a enfrentarlo y defender el derecho a la nación soberana.
Otras expresiones de la cultura artístico-literaria reflejaron la situación
de la sociedad cubana y sus problemas, así como la defensa de nuestras
raíces culturales frente a la dominación extranjera. La música trajo en las
primeras décadas el auge del danzón y las obras de los grandes trovadores cubanos que representaban los mejores valores de la cubanía. Aquí se
inscriben Sindo Garay y Manuel Corona, entre los más destacados. En estos
años, Ernesto Lecuona comenzó su extraordinaria producción musical que se
expandiría al mundo, con composiciones como La comparsa (1912).
La literatura tendría en la narrativa la expresión de los problemas
de la sociedad cubana desde muy temprano, tal como lo hacían en sus
relatos Jesús Castellanos y Miguel de Carrión. Las novelas de Carrión,
Las Honradas (1917) y Las Impuras (1919) marcarían un hito en la novelística cubana, como también lo hizo Carlos Loveira con Generales y
doctores (1920) y Juan Criollo (1928), por su descripción de la frustración
republicana desde los modos corruptos en la manera de hacer política
de los grupos dominantes. José Antonio Ramos tendría expresión en el
teatro con temas de los conflictos nacionales, además de la novela. Estos
escritores incursionaron también en el ensayo, género que tuvo la culta
presencia de Enrique José Varona.
En general, se trataba de una producción que reflejaba el sentimiento
de frustración del ideal de República que se había soñado o que analizaba
lo que se llamaba entonces “los males” de la República o su deterioro. Era
lo que exponía, en tono de burla, el teatro llamado “bufo” que tuvo tan
larga popularidad en el Alhambra, con sus obras donde el humor y la música
satirizaban los acontecimientos políticos.
En teatros como Alhambra y Martí se ofrecían exhibiciones cinematográficas con películas silentes importadas, pero en 1906 se hizo el primer corto
cubano por Enrique Díaz Quesada, titulado El Parque de Palatino, para la
20
Julio César Gandarilla: Contra el yanqui, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973.
245
HISTORIA DE CUBA
publicidad de ese parque que se anunciaba como “el Coney Island cubano”.
El primer largometraje se debe al mismo director junto a Federico Villoch:
Manuel García o el Rey de los campos de Cuba. Comenzaba una producción
cinematográfica que tendría un gran competidor: el cine estadounidense
cuyas películas inundaron ese mercado en Cuba. En 1925 se presentaron las
primeras muestras de cine sonoro, lo que estimuló la producción nacional
de obras musicales aprovechando la posibilidad del sonido. Pronto otro
medio llegaría para ampliar las comunicaciones: en 1922 se introdujo la
radiodifusión en Cuba, con una primera emisión en la que el presidente
Alfredo Zayas envió un saludo al pueblo estadounidense en inglés. Este
medio sería otro espacio de confrontación por la programación que incluía
aventuras y anuncios de origen norteño, mientras se comenzaba una producción nacional.
Como reflejó la narrativa de la época, la República no era “con todos, y
para el bien de todos”, como se había soñado por muchos de acuerdo con
lo proyectado por Martí, ni como establecía la Constitución en cuanto a la
igualdad de todos los cubanos. Los problemas sociales de clase, raza, género
y nacionalidad se mantenían, mientras los gobernantes se enriquecían a costa
del Tesoro Público, practicando la malversación de los fondos del Estado y
desarrollando todo tipo de negocio fraudulento desde sus posiciones de
poder. La corrupción político-administrativa fue, por tanto, un problema
que concitó el rechazo de muchos, mientras aspectos esenciales quedaban
relegados en la gestión de los gobernantes.
La preocupación por la enseñanza y por introducir métodos modernos,
para superar los reproductivos que se basaban en la ejercitación de la
memoria, se ponía de manifiesto en algunas figuras y sectores. Las páginas
de la publicación Cuba Pedagógica, iniciada en 1903, recogen muchas de
esas inquietudes. En esta revista publicaron sus reflexiones destacados
pedagogos como Alfredo Aguayo, Arturo Montori y Ramiro Guerra.
Estos maestros expresaban, además, su preocupación por la deserción
escolar y la cantidad de niños que no asistían a las escuelas las que, por
demás, eran insuficientes. Según el Censo de 1919, la proporción de personas con instrucción en edades de 10 años en adelante era: entre los
blancos nativos, 61,6 % y entre los clasificados como “de color”, 53,1 %.21
21
Censo de la República de Cuba, Maza, Arroyo y Caso, S. en C., Impresores, [s.f.],
1919, p. 367.
246
CAPÍTULO 3
Es decir, el 38,4 % de la población era analfabeta con mayor incidencia en
la población “de color”. Había disminuido el analfabetismo en comparación
con 1899, cuando los analfabetos representaban un 56,8 %, aunque entre
los “de color” llegaba a 72,1 %, pero había muchos que solo alcanzaban
lo más elemental de la enseñanza.
A pesar de los múltiples problemas, la escuela cubana fue siembra de
cubanía a partir de la labor patriótica del magisterio cubano, aunque
compartía el espacio con la enseñanza privada donde los colegios católicos
tenían una importante presencia de maestros y profesores españoles que
no educaban en esa dirección, mientras las protestantes introducidas desde
la ocupación militar, en muchos casos, eran bilingües y transmitían valores
de la cultura estadounidense. Con el inicio de las labores de las Escuelas
Normales para la formación de maestros, aprobadas en 1915, comenzó en
Cuba la preparación formal de estos profesionales.
El desarrollo de la ciencia tampoco era asunto priorizado por el Estado.
La Medicina fue una de las ramas de la ciencia donde más se destacaron
algunas figuras cubanas, en especial, en el pensamiento salubrista cubano.
Carlos J. Finlay junto a otros eminentes médicos como Juan Guiteras Gener
y Enrique E. Barnet creó la Escuela Cubana de Higienistas. Gracias a la
labor de estos hombres acerca de la fiebre amarilla y las enfermedades
tropicales, se crearon organismos como la Junta Superior de Sanidad en
1902, encargada de dictar medidas referidas a la salud pública y, en especial, a los brotes epidémicos, y en 1909 nació la Secretaría de Sanidad
y Beneficencia, primer ministerio propiamente de salud en el mundo.
Publicaciones como el Manual de Prácticas Sanitarias y la confección de
las “Ordenanzas Sanitarias” fueron aportes cubanos a la salud pública.22
Una de las figuras científicas cubanas más destacadas fue el doctor Juan
Tomás Roig, quien desarrolló su labor investigativa, fundamentalmente, en
la Estación Experimental Agronómica de Santiago de las Vegas creada en
1904. A pesar de la escasez de recursos, Roig pudo desarrollar trabajos como
el rescate de la variedad original de tabaco cubano, llamada havanensis,
el estudio de las plantas medicinales cubanas y otras investigaciones de
botánica económica. Hasta su muerte, fue uno de los científicos cubanos
más reconocidos en el país.
22
Carmen Arocha, en su tesis de doctorado “Nacionalización: una experiencia histórica
de la Salud Pública cubana, 2006“, aporta valiosa información acerca de este tema.
247
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
La mirada crítica a lo que se denominó “los males de la República” en aquellos
tiempos, puede apreciarse de muy diversas maneras, en la literatura, en alguna
prensa y otras formas de expresión. Enrique José Varona, el notable filósofo
y ensayista cubano, prestigioso profesor de la Universidad de La Habana, que
había realizado una reforma de la enseñanza secundaria y universitaria durante la ocupación militar con nuevos planes de estudio que se conocieron como
“Plan Varona”, publicó en 1919 un grupo de artículos dados a la luz en años
anteriores, en los cuales expresaba sus críticas al funcionamiento de los partidos políticos, porque tenían “espíritu de facción”, por su mal desempeño en el
poder, en especial criticable cuando se dio lugar a la segunda intervención de
la cual consideraba culpables a los dos partidos, Liberal y Moderado pues, decía
Varona: “No atienden sino a sacar el mejor provecho del momento, a costa del
país destinado de antemano al papel de víctima propiciatoria.”23 Varona denunció también la corrupción del gobierno liberal de José Miguel Gómez y, cuando
fue vicepresidente de la República durante el primer mandato de Menocal, se
negó a aceptar la reelección y denunció que habían retornado el nepotismo y
la corrupción al poder.
Reflexiona
Lee el siguiente texto de la obra La isla de las cotorras, estrenada en el teatro
Alhambra en 1923 y medita sobre las ideas que transmite:
Garzas gentiles y hermosas,
garzas queridas hermanas,
somos dueñas absolutas
de estas pintorescas playas,
y si alguno se atreviese
a invadir nuestra comarca
con idea de cortar
el vuelo de nuestras alas,
que nuestro acerado pico
se convierta al punto en arma
mortífera, y al osado
arrancadle vida y alma.24
Enrique José Varona: De la colonia a la República, Sociedad Cultural Cuba Contemporánea, La Habana, 1919, p. 221.
24
En Teatro Alhambra (Antología, prólogo y notas de Eduardo Robreño), Ed. Letras
Cubanas, La Habana, 1979, pp. 315-316.
23
248
CAPÍTULO 3
Las contradicciones nacionales y sociales se iban agudizando y, por
tanto, la resistencia de diferentes grupos y sectores sociales también se
incrementaba. El movimiento obrero mantenía sus formas de lucha a
través de huelgas y otras expresiones por mejoras económicas, aunque su
intento de organización centralizada con la Liga no pudo sostenerse. A
pesar de ello, estallaron huelgas de gran alcance como la de los Aprendices
en 1902, en demanda de inclusión de aprendices cubanos en las fábricas
de tabaco; la de la Moneda que reclamaba el pago en moneda “americana” en 1907 y la del Alcantarillado por la jornada de ocho horas, el
mejoramiento de las condiciones sanitarias y mejor salario, en 1911, que
fueron las más significativas. El movimiento huelguístico se mantuvo en
los años siguientes, aunque la represión se hizo sentir, sobre todo en el
período de mandato de Mario García Menocal, cuando era fundamental
la producción y exportación de azúcar como contribución a la guerra.
Menocal trató de manipular al movimiento obrero coauspiciando un
Congreso llamado Nacional en 1914, al que asistieron gremios y asociaciones
obreras de todo el país, aunque los anarquistas rechazaron la participación
por su carácter oficialista. Los obreros plantearon allí sus demandas de tipo
económico como jornada de trabajo de ocho horas, protección al trabajador nativo, mejoras salariales, igualdad de derechos para la mujer y su
equiparación salarial con los hombres, seguridad social, acceso al estudio,
entre otras. Aunque no se lograron medidas concretas que satisficieran
algunas de esas demandas, en aquella reunión, a pesar de la presencia
gubernamental, hubo reclamos en defensa de las riquezas de la nación
frente a la absorción norteamericana, contra el latifundio y medidas de
protección al campesino, además de las demandas propiamente obreras.
Dentro de la sociedad había grupos que sufrían una mayor marginación como el caso de los negros y mulatos y las mujeres. En 1919, cuando
habían transcurrido más de tres lustros de constituida la República, estos
grupos tenían menores oportunidades de acceso a los mejores puestos
laborales y a la instrucción. De 3 788 personas con títulos profesionales, solo
285 estaban entre los clasificados “de color”, que incluían negros, amarillos
y mestizos. Con títulos académicos había 7 135 y solo 144 eran de color.
Por profesiones específicas, había 1 578 abogados, de los cuales 6 eran
hembras blancas, de color 38 varones y ninguna hembra; los ingenieros
eran 1 336 en total, con 10 hembras blancas, 41 varones de color y ninguna mujer en esa clasificación; entre los 1 771 médicos y cirujanos, había
249
HISTORIA DE CUBA
35 hembras blancas, 82 varones de color y 3 hembras de esa condición;
sin embargo, había 83 157 criados, de los cuales 39 679 eran mujeres
blancas, 14 268 varones de color y 22 136 mujeres de color, siendo este
el rubro en el que tenían una mayor ubicación las mujeres y las personas
de color de ambos sexos, a excepción de los agricultores donde había
130 483 hombres de color.25 El ideal de República inclusiva, justa, “con
todos, y para el bien de todos” por la que habían luchado juntos negros
y blancos no se había logrado.
La discriminación racial provocó la creación en 1908, durante la segunda
intervención y cuando se preparaban las elecciones generales, de la Agrupación
Independientes de Color, dirigida por Pedro Ivonet y Evaristo Estenoz, veteranos de la independencia y presidente el último de la Agrupación, convertida
después en partido político. En 1910, durante el gobierno liberal de José
Miguel Gómez, el Congreso aprobó una Enmienda que prohibía la creación
de partidos que agruparan a individuos de una sola raza o color, o de clase.
La persistencia de la discriminación racial, reforzada con las formas discriminatorias norteamericanas, la prohibición del partido que era vocero de las
demandas particulares de este grupo social y de otras más amplias de los
grupos marginados condujeron a una situación desesperada que llevó al alzamiento de los Independientes de Color en algunas regiones del país en 1912,
en especial en la parte oriental. La represión fue particularmente cruenta, lo
cual marcó de manera indeleble al gobierno miguelista. Independientemente
de los criterios contrapuestos que se suscitaron alrededor de esa acción, sobre todo por el temor a una tercera intervención, aquella sublevación era
evidencia de las agudas contradicciones que existían dentro de la sociedad.
¿Sabías que…?
Los problemas sociales eran múltiples, entre ellos la discriminación del obrero
cubano en su propia tierra. Como escribió Carlos Baliño en 1909, “aquí hay
gremios, que pudiera citar, donde el trabajo está monopolizado por los obreros
españoles, que sólo trabajan en él muy corto número de cubanos blancos, y ni
uno solo negro.”26
Censo de la República de Cuba, 1919, Maza, Arroyo y Caso, S. en C., Impresores,
La Habana, [s.f.], p. 662.
26
Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución Socialista de Cuba:
Carlos Baliño. Documentos y artículos, DOR del PCC, La Habana, 1976, p. 138.
25
250
CAPÍTULO 3
Dentro del movimiento obrero
organizado, fundamentalmente en
gremios, se mantenía la influencia
del anarquismo y el reformismo,
pero se formaban algunos grupos
socialistas. Carlos Baliño (figura 3.9),
quien había retornado de la emigración, fue el principal impulsor de la
formación de organizaciones que
difundieran el marxismo en Cuba,
de ahí que en 1903 creara el Club
de Propaganda Socialista y en 1904
el Partido Obrero Socialista, unido
después dentro del Partido Socialista
de la Isla de Cuba. En Manzanillo,
Fig. 3.9 Carlos Baliño
Agustín Martín Veloz (Martinillo), fue
promotor en 1906 del Comité Central
(Guanajay, 13/2/1848-La Habana, 18/6/1926).
del Partido Socialista de Manzanillo.
Hijo de profesional y patriota, desde
Otros grupos se fueron creando posjoven se vinculó al quehacer por la interiormente. Eran organizaciones
dependencia de Cuba. Partió al exilio
en 1869 cuando había iniciado en la
pequeñas, iniciadoras de la expansión
Universidad de La Habana la carrera de
de las ideas marxistas en el país.
arquitectura. En Cayo Hueso y Tampa, se
Las mujeres también empezaron
hizo obrero tabaquero y se vinculó a las
a organizarse en asociaciones que
luchas sociales desde el marxismo. Fue uno
reclamaban el derecho al sufragio,
de los fundadores del Partido Revolucioa convertirse en reales ciudadanas
nario Cubano en 1892. Al término de la
de la nación. Junto a este reclamo
guerra regresa a Cuba donde trabaja en
la divulgación del marxismo y la organizafundamental, estaban las demandas
ción de grupos marxistas como el Club de
respecto a la protección a la niñez,
Propaganda Socialista (1903), el Partido
la educación y, en general, los dereObrero Socialista de la Isla de Cuba (1905),
chos de la mujer. Se organizaba el
la Agrupación Comunista de La Habana
movimiento feminista cubano con un
(1923) y el Partido Comunista en 1925.
importante componente sufragista.
Muchos intelectuales reflejaron de manera crítica la situación cubana
de las primeras dos décadas republicanas, pero el tono era de tristeza,
de frustración. Así se puede ver en Fernando Ortiz, el gran sabio cubano,
cuando dijo en 1906: “No sabemos á dónde (sic) vamos; hambrientos de
251
HISTORIA DE CUBA
ideales, infelices, abúlicos, languidecemos al borde de un sendero de la
vida [...]”. O cuando en 1919 escribió “La crisis política cubana sus causas y
remedios”, donde calificaba a esa crisis de grave enfermedad, pero planteaba sus consideraciones acerca de los remedios que, a su juicio, podían
sacar al país adelante pues “ningún hombre consciente puede negar a su
patria, su acción, por modesta que sea, [...]”.27
Independientemente de la precisión mayor o menor acerca de las causas
de los problemas de Cuba, de la pobre identificación de los mecanismos de
dominio imperialista, en el conjunto de la sociedad se mostraban señales
claras de inconformidad y, en algunos casos, de llamados a combatir con
sentido patriótico por la Cuba independiente, justa y soberana a que
se aspiraba.
En las décimas, de gran arraigo en las zonas rurales, el cubano encontró medio de expresión de sus frustraciones y esperanzas. En las
transmitidas por tradición oral se encuentran abundantes muestras de
la visión popular sobre la situación del campesinado frente al latifundio,
especialmente el extranjero.
Reflexiona
Medita acerca de la situación cubana que refleja la décima siguiente:
Hoy se ve al pobre cubano
rodando por el camino
como errante peregrino
con el bultico en la mano.
Se encuentra al americano
haciendo su instalación;
le pide colocación
y hasta la espalda le vira:
¡Cuba, parece mentira
tan terrible situación!28
De múltiples maneras, por tanto, se expresaba el rechazo a la presencia estadounidense en Cuba, a la Enmienda Platt, a la injerencia de los representantes
27
28
Órbita de Fernando Ortiz, col. Órbita. UNEAC, La Habana, 1973, pp. 55 y 99-100.
Samuel Feijóo: Cuarteta y décima, Ed. Letras Cubanas, Ciudad de La Habana,
1980, p. 133.
252
CAPÍTULO 3
diplomáticos norteños, a la corrupción político-administrativa, a los múltiples
problemas sociales por conflictos de clase, raza, género y por la postergación del trabajador cubano y el trágico problema del latifundio. Junto al
rechazo, que fue en la mayoría lamento, se fue creando la necesidad de
buscar soluciones.
Comprueba lo aprendido
1.
Localiza y lee con detenimiento los documentos fundamentales de
Sanguily, Cisneros y Gandarilla citados aquí, y la décima reproducida y
determina cuál era la visión que había en esos años sobre el dominio
imperialista en Cuba.
2.
Haz un esquema con las principales contradicciones que existían en
la sociedad cubana en aquellos años.
3.
Determina cuáles fueron los problemas de la sociedad cubana más
criticados en las dos primeras décadas del siglo xx.
Ascenso de los movimientos sociales y políticos
entre 1920 y 1925. Diversidad ideológica
y proceso organizativo
Recuerda que…
En este lustro se produjo un notable incremento de los movimientos populares y,
en general, una mayor acción en busca de cambios dentro de la situación cubana,
y también las condiciones del desarrollo histórico de Cuba en los años inmediatamente anteriores. Debes tener presente, de igual manera, el impacto de la crisis
económica de 1920 a 1921 en el conjunto de la sociedad y el estancamiento que
ya se apreciaba en la economía cubana y, junto a ello, el desgaste de los partidos
políticos —Liberal y Conservador— en el ejercicio del poder, la corrupción políticoadministrativa que caracterizó a todos los gobiernos y, no menos importante, la
continua injerencia norteamericana con su “Política Preventiva”, aumentada con
la presencia de Crowder a partir de 1921; además del sentimiento de pérdida de
lo propio que sentía el cubano por la invasión de los capitales norteamericanos
apoderándose de las principales riquezas del país.
253
HISTORIA DE CUBA
Junto a estos problemas que iban generando un ambiente de inconformidad, estaban los problemas sociales apuntados, tanto en las ciudades
como en los campos, donde el fenómeno del latifundio alcanzaba niveles
nunca vistos anteriormente.
En sentido general, había un sentimiento de frustración, un sentido de
que a la República la corroían males, cuyos responsables quedaban difusos
en las distintas percepciones, de que no se había alcanzado la Revolución
de Martí, pero se sentía que había que cambiar. Estos sentimientos se
conjugaron con acontecimientos internacionales que tuvieron incidencia
en Cuba.
En el contexto internacional, tuvieron particular repercusión: la Revolución
mexicana iniciada en 1910, que tuvo contenidos agrarios y antimperialistas
y se enfrentó a la oligarquía en un convulso proceso; la Primera Guerra
Mundial con su gran impacto en la vida de todos los seres humanos y, en
especial, la Revolución de Octubre (1917) que instauró por primera vez un
Estado socialista. A esto se añade el movimiento por la Reforma Universitaria
iniciado en Córdoba, Argentina, en 1918, que se extendió a otros países de
América Latina.
Todos estos factores se combinaron para dar paso a una situación cualitativamente diferente en los inicios de la década del veinte del siglo xx en
Cuba. Todas las clases, los grupos y los sectores sociales estuvieron involucrados con mayor o menor fuerza dentro de diferentes proyectos de cambio
o reformas, pero los movimientos más dinámicos se pueden apreciar en los
obreros, los estudiantes y la joven intelectualidad.
El movimiento obrero fue de los primeros en mostrar avances, sobre
todo en el aspecto organizativo. La clase obrera, en sus organizaciones,
fundamentalmente gremiales, había desarrollado acciones a lo largo de
estos años republicanos por mejores condiciones de vida y trabajo, entre
ellas huelgas importantes. Sus demostraciones en la conmemoración del 1.o
de Mayo mostraban combatividad, así como algunas expresiones de solidaridad con la Revolución Soviética en Rusia, tal como el acto celebrado en
1919 en el teatro Payret de la capital, desde donde se envió un saludo a la
nueva revolución y también en Santiago de Cuba en cuyas calles ondeó la
bandera de la hoz y el martillo ese año; pero no hubo acción unida a través
de una organización que agrupara a todo el movimiento obrero luego de
la desaparición de la Liga General de los Trabajadores Cubanos.
254
CAPÍTULO 3
Después de años sin que pudiera intentarse la creación de una organización nacional, este período marca un momento de singular importancia
en la organización del movimiento obrero. En 1920 se realizó el Congreso
Nacional Obrero, que fue reconocido como el primero, pues había salido
realmente de la iniciativa de organizaciones proletarias. Este cónclave tendría gran repercusión para el futuro de ese movimiento organizado.
Al Congreso asistieron representantes de 102 organizaciones obreras de
distintas tendencias, que tenían como punto fundamental de discusión la
carestía de la vida, pero sus resultados fueron mucho más lejos. El Congreso
no solo acordó medidas concretas para mejorar las condiciones de vida de
los trabajadores, sino que envió un saludo fraternal a “los hermanos que en
Rusia han establecido la República Socialista del Soviet”, que habían fundado
el “primer Gobierno por los trabajadores y para los trabajadores.”29 Además,
tomó un acuerdo de singular importancia: organizar una Confederación
Nacional del Trabajo, para lo cual se creaba un comité que informaría el
resultado de su gestión en el Congreso siguiente. Se había echado a andar
un proceso organizativo que tendría como primer fruto la creación de la
Federación Obrera de La Habana (FOH) en 1921. La nueva organización
inició el proceso de agrupar a distintos organismos obreros en su seno.
La continuación de los avances organizativos del movimiento obrero llevó
a la celebración del II Congreso Nacional Obrero en Cienfuegos, en febrero de
1925, cuyo primer acuerdo fue constituir la Confederación Nacional Obrera de
Cuba (CNOC). El paso siguiente fue la celebración del III Congreso, entre
el 2 y el 7 de agosto del mismo año, en Camagüey, donde quedó constituida la CNOC y se aprobó su Reglamento. En el congreso constitutivo
estuvieron representadas 82 organizaciones obreras y se adhirieron 46,
lo que hizo un total de 128 organizaciones que representaban a unos
200 000 obreros.
Aunque en el evento de Camagüey estuvieron presentes todas las corrientes ideológicas dentro del movimiento obrero de Cuba, sus documentos
rectores muestran la prevalencia del anarcosindicalismo. Entre los aspectos
más importantes de sus Reglamentos o Estatutos, tenemos:
29
Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución Socialista de
Cuba: Historia del Movimiento Obrero Cubano 1865-1958, t. 1, Editora Política,
La Habana, 1987, p. 192.
255
HISTORIA DE CUBA
Base 1ª. —Esta Confederación se denominará CONFEDERACIÓN NACIONAL
OBRERA DE CUBA, y pertenecerán a ella todos los Organismos Obreros
de resistencia que sustentan como principios: La Lucha de Clases, Acción
Directa, no interviniendo colectivamente en Asuntos Electorales.
[…]
Base 2ª. —Al pertenecer a esta Confederación las Federaciones, Sindicatos,
Uniones, Asociaciones o Gremios, no pierden ni perderán su autonomía
o libertad como Entidad Social, rigiéndose libres e independientes para
todo lo que a sus asuntos internos se refiere, como: reglamentos, cuotas,
formas de Organización, etc., etc.
[…]
Base 4ª. —En caso de lucha, los Organismos todos tendrán derecho al
apoyo de la Confederación, previa petición del mismo al Comité Ejecutivo
Confederal por escrito o por medio de sus Delegados.30
Se había dado un paso importantísimo en la organización del movimiento obrero, quedaba por profundizar en el aspecto ideológico para que ese
movimiento pudiera ocupar el lugar necesario en las batallas nacionales y
sociales; pero se iniciaba el camino de la unidad organizativa. El Congreso
se había pronunciado por crear una Federación de la Industria Azucarera
y Agrícola, lo cual era indispensable ya que se trataba de los trabajadores
de los ramos principales de la economía cubana y de gran peso numérico,
por tanto, quedaba mucho por hacer aún.
Hay que destacar en todo ese proceso organizativo a Alfredo López
(figura 3.10), obrero tipógrafo, quien fue electo vicesecretario general de
la FOH, pero rápidamente asumió la secretaría general por enfermedad
del titular. Alfredo fue el alma dentro de la FOH para la convocatoria al
II Congreso y la fundación de la central obrera.
Junto al movimiento obrero es necesario analizar el desarrollo del
movimiento comunista en esos años. Las organizaciones que asumían el
marxismo eran pocas y pequeñas y, además, tenían grandes confusiones
ideológicas pues no había un conocimiento amplio y profundo del marxismo.
Como se ha expresado, Carlos Baliño se cuenta entre los primeros marxistas que
30
Hortensia Pichardo: “Reglamento o estatutos de la Confederación Nacional
Obrera de Cuba”, Documentos para la Historia de Cuba, t. 3, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, pp. 288-289.
256
CAPÍTULO 3
luchó por la expansión de esas ideas
y de la estructuración de grupos con
esa ideología en Cuba.
El año 1923 sería muy importante en el desarrollo del movimiento
comunista: el 18 de marzo se creaba la Agrupación Comunista de La
Habana, donde estaba Carlos Baliño,
además de José Peña Vilaboa, José
Miguel Pérez, Alejandro Barreiro y
otros. Fue el punto inicial a partir
del cual surgieron Agrupaciones
Comunistas en distintos lugares
como Manzanillo, Media Luna, San
Antonio de los Baños, Guanabacoa
y el grupo de origen hebreo.
Fig. 3.10 Alfredo López Arencibia
Por convocatoria de la Agrupación habanera, se celebró el Primer
(Sagua la Grande, 2/8/1894-La Habana,
Congreso de Agrupaciones Comu20/7/1926). A los 9 años comenzó a trabajar como aprendiz en una pequeña
nistas entre el 16 y el 17 de agosto de
imprenta para ayudar a la familia. Hacia
1925, en la capital, donde se fundó
1910 llegó a La Habana, donde trabajó
el Partido Comunista de Cuba (PC).
como obrero tipógrafo. En 1913 fue
El Congreso tuvo que sesionar clanmiembro de la Asociación de Tipógrafos
destinamente, por lo que el partido
en general, que se fundó ese año, cuya
marxista cubano se vio obligado
dirección asumió en 1915. En 1921 fue
electo vicesecretario general de la FOH,
a nacer y funcionar durante años
pero asumió la secretaría general por
en la ilegalidad. Era un pequeño
enfermedad del titular. Fundó la Escuela
grupo de 17 delegados, más Enrique
Racionalista en 1922. Fue decisivo denFlores Magón del Partido Comunista
tro de la FOH para la convocatoria al
de México; pero era el germen de
II Congreso y la fundación de la CNOC.
un movimiento que crecería en los
Fue asesinado en el Castillo de Atarés,
años siguientes y que tendría gran
en La Habana.
importancia para el desarrollo del
movimiento obrero y revolucionario. Allí estaba el veterano luchador Carlos
Baliño y, junto a él, un joven estudiante de gran valía: Julio Antonio Mella.
257
HISTORIA DE CUBA
Las discusiones desarrolladas
en el Congreso fundacional del PC
evidenciaron los temas de mayor
interés, además de lo referido a la
propia organización: la educación
de los militantes, el trabajo con
distintos sectores y grupos sociales
como los obreros en primer lugar, los
campesinos, las mujeres —en lo que
plantearon su apoyo al movimiento
feminista— y los jóvenes, así como
la importancia de la prensa para la
difusión de las ideas, lo que dio lugar
al nacimiento del periódico Justicia.
José Miguel Pérez (figura 3.11) fue
elegido como secretario general,
mientras Mella era el secretario de
Fig. 3.11 José Miguel Pérez Pérez
propaganda y Baliño el de estadísticas
y biblioteca.31 Se habían dado pasos
(1896-1936). Nacido en Canarias, era maestro y en 1921 emigró hacia Cuba, donde se
fundamentales en la organización de
incorporó rápidamente a organizaciones
la clase obrera y de su vanguardia
como la Agrupación Socialista de La Habapartidista, aunque fuera un pequeño
na. Participó en el congreso fundacional
grupo que debía crecer y desarrollar
del Partido Comunista cubano en 1925
su propia formación ideológica y de
en el cual lo eligieron secretario general.
acción política.
Cuando fue expulsado de Cuba como parte
Los estudiantes también tuvieron
de la represión machadista, regresó a su
tierra de origen, donde se incorporó a las
avances organizativos e ideológiorganizaciones obreras y comunistas y fue
cos de significación. Los ecos de la
secretario general del Partido Comunista
Reforma Universitaria de Córdoba
Canario. Murió fusilado por las fuerzas
habían llegado a los estudiantes cubafranquistas, pues se había incorporado a
nos, quienes empezaron a plantear la
la defensa de la República española.
necesidad de reformar la Universidad
de La Habana, única del país entonces, para ponerla al nivel científico de su
tiempo, para eliminar de su claustro la corrupción y los profesores incapaces, y
para reclamar la participación en el gobierno universitario. El 4 de diciembre
31
Angelina Rojas Blaquier: Primer Partido Comunista de Cuba, t.1, Ed. Oriente,
Santiago de Cuba, 2005, pp. 30-38.
258
CAPÍTULO 3
de 1922, el rector de la Universidad de Buenos Aires, José Arce, pronunció
una conferencia en la Universidad Nacional que provocó el estallido; el 20 de
diciembre de 1922 se creó la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU)
que habría de liderar el movimiento por la reforma universitaria en Cuba,
destacándose su gran figura: Julio Antonio Mella (figura 3.12).
¿Sabías que…?
Desde 1921 se sentían aires de rebeldía en la Universidad, cuando los estudiantes
rechazaron el otorgamiento del doctorado Honoris Causa a Enoch Crowder y
Leonard Wood, el exgobernador militar. Entre los protestantes estaba el estudiante de primer año Julio Antonio Mella.
El Directorio de la FEU tuvo como primer presidente a Felio Marinello
Vidaurreta, en un cargo que era rotativo entre los presidentes de las cinco
Asociaciones existentes, mientras Mella fue el secretario general, cargo que
no era rotativo. Los objetivos fundamentales de la reforma universitaria
pueden sintetizarse como sigue:
■
■
■
■
■
Renovación de la Universidad cubana para cumplir su deber cultural
y científico.
Autonomía universitaria.
Fondos estatales para dotar a la Universidad de los recursos necesarios.
Depuración de profesores ineptos y corruptos.
Participación estudiantil en el gobierno de la Universidad.
La lucha por la reforma universitaria fue ganando fuerza a partir de
acciones cada vez más enérgicas, que incluyeron huelgas y hasta la toma
de la Universidad por los estudiantes. Este movimiento logró la solidaridad
de los alumnos de los Institutos de Segunda Enseñanza provinciales, las
Escuelas Normales para Maestros y la de Artes y Oficios.
Ante la pujanza del movimiento estudiantil y su impacto en toda la sociedad,
el gobierno de Zayas tuvo que hacer algunas concesiones, como la reforma de
los Estatutos para crear la Asamblea Universitaria con representación estudiantil, además de las depuraciones de los profesores corruptos. Para Mella, quien
se destacó como el gran líder de aquellas jornadas, la Universidad tenía que
cumplir su verdadera función en la sociedad para señalar las rutas del progreso.
259
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
¿Podía la reforma universitaria resolver todos los problemas de la Universidad?
¿Era suficiente plantearse esta reforma dentro de la sociedad cubana de entonces?
Julio Antonio Mella entendía que lo alcanzado no era suficiente, era
necesario avanzar más allá de la simple reforma universitaria, de lo que se
trataba era de hacer una revolución social.
Fig. 3.12 Julio Antonio Mella
(La Habana, 25/3/1903-México,
10/1/1929). En 1921 matriculó Derecho
y Filosofía y Letras en la Universidad
de La Habana. Formó parte de los que
protestaron contra el intento de otorgar
el doctorado Honoris Causa a Enoch
Crowder. Participó en las luchas por la
reforma universitaria de las cuales se
convirtió en líder. Fundador de la FEU
el 20 de diciembre de 1922, organizó y
dirigió el I Congreso Nacional Revolucionario de Estudiantes, de octubre de
1923, fundó la Universidad Popular José
Martí. En 1924 ingresó en la Agrupación
Comunista de La Habana. Fue fundador
del Partido Comunista en 1925, también de la Liga Antimperialista de Cuba
y de la Liga Anticlerical. En el exilio en
México creó la Asociación de Nuevos
Emigrados Revolucionarios Cubanos
(ANERC). Fue asesinado en ese país
por orden de Machado.
En el proceso de radicalización de Mella y sus compañeros, se convocó a
un Congreso Nacional de Estudiantes que se celebró entre el 15 y el 25 de
octubre de 1923, en el Aula Magna universitaria. Las delegaciones estaban
compuestas por universitarios, representantes de centros de segunda enseñanza como los Institutos de La Habana, Matanzas, Santa Clara, Camagüey
y Oriente, colegios privados y otras organizaciones de estudiantes. Los
resultados tuvieron un alcance mucho mayor que las solas demandas estudiantiles. Los principales acuerdos fueron:
260
CAPÍTULO 3
■
■
■
■
■
■
■
■
■
■
Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante.
Fundar una Confederación de Estudiantes de Cuba.
Creación de una Cátedra de Historia Patria en las enseñanzas secundaria
y universitaria.
Iniciar una intensa campaña contra el analfabetismo.
Reconocimiento a la Rusia Soviética.
Por la unidad latinoamericana.
Contra la Enmienda Platt, la Doctrina Monroe y el Panamericanismo.
Contra todos los imperialismos y, especialmente, en contra de la intromisión yanqui en nuestros asuntos internos.
Contra el capitalismo universal.
Incluir en el nombre del Congreso el calificativo de revolucionario.
Como resultado de los acuerdos del Congreso se fundó la Universidad
Popular José Martí para impartir clases a los trabajadores. En esta Universidad
fueron profesores el propio Mella, Rubén Martínez Villena (figura 3.13),
Sarah Pascual, Juan Marinello, Gustavo Aldereguía y otros estudiantes,
maestros y jóvenes intelectuales de militancia revolucionaria.
La reforma universitaria había traspasado las paredes de la Universidad
en lo que el joven Mella tuvo un lugar importantísimo. Su veloz maduración
ideológica lo llevó al antimperialismo y a asumir el marxismo y el leninismo.
Reflexiona
Entre los documentos escritos por Mella en 1925 se encuentra “Cuba: un
pueblo que jamás ha sido libre”, donde presenta una síntesis histórica que
demuestra que “el capitalismo yanqui” deseaba poseer la Isla desde hacía
más de un siglo. Después de ese recuento que incluye la Enmienda Platt y
otras formas de dominio instauradas, considera que “El dominio yanqui en
la América […] es de absoluta dominación económica con garantías políticas
cuando son necesarias.”
Para Mella, el problema fundamental era que “el Dólar vence hoy al Ciudadano;
hay que hacer que el Ciudadano venza al Dólar. Para esto, se dirá hay que hacer una revolución”; por tanto, la única salida era, a su juicio, “hacer, en fin, la
Revolución Social en los países de la América.”32
32
Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución Socialista de Cuba:
J. A. Mella, documentos y artículos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975,
pp. 174-183.
261
HISTORIA DE CUBA
La joven intelectualidad también se pronunció en aquella coyuntura en
función de buscar un cambio. El grupo de jóvenes que se reunía, de manera
informal, para intercambiar ideas sobre la renovación en la literatura y el
arte hizo su primer pronunciamiento público de protesta contra la corrupción imperante, el 18 de marzo de 1923. Se producía lo que se conoció como
Protesta de los Trece que, encabezada por Villena, destacaba a un grupo
de jóvenes intelectuales en un acto de protesta cívica.
Fig. 3.13 Rubén Martínez Villena
(Alquízar, 20/12/1899-La Habana,
16/1/1934). Se graduó de abogado en la
Universidad de La Habana en 1922. Encabezó la Protesta de los Trece en 1923
y, a continuación, fundó la Falange de
Acción Cubana con la que se incorporó al
Movimiento de Veteranos y Patriotas. Fue
encarcelado en Estados Unidos cuando se
preparaba como piloto de bombardeo,
profesor de la Universidad Popular José
Martí, compartió con Mella en la Liga Antimperialista de Cuba y la Liga Anticlerical.
Ingresó en el Partido Comunista en 1927
e integró su Comité Central en 1928. Fue
poeta y periodista de alto calibre. Organizó
la huelga general de marzo de 1930, salió
al exilio bajo la persecución de Machado.
Regresó clandestinamente en 1933, ya muy
enfermo, para reincorporarse a la lucha.
El suceso que dio origen a esa protesta fue la compra del Convento de
Santa Clara por el Estado a un precio muy superior a su valor, lo que hacía
evidente que se trataba de otro negocio sucio gubernamental. Este fue el
hecho específico condenado por los protestantes, pero era expresión de
la repulsa a la corrupción político-administrativa en general. El Manifiesto
que publicaron, y firmaron, explica sus objetivos:
Nosotros, los firmantes, nos sentimos honrados y satisfechos por habernos tocado en suerte iniciar un movimiento que patentiza una reacción
contra aquellos gobernantes conculcadores, expoliadores, inmorales, que
tienden con sus actos a realizar el envilecimiento de la Patria.
262
CAPÍTULO 3
[…]
Que por este medio solicitamos el apoyo y la adhesión de todo el que,
sintiéndose indignado contra los que maltratan la República, piense con
nosotros y estime que es llegada la hora de reaccionar vigorosamente y
de castigar de alguna manera a los gobernantes delincuentes.33
El grupo de protestantes fundó la Falange de Acción Cubana el 1.º de
abril de ese año. Se trataba de buscar vías para el adecentamiento del
país, denunciando a los políticos corruptos. Se proponía ser una Asociación
de Instrucción Pública que asumió como lema el pensamiento de Martí:
“Juntarse, es la palabra del mundo”,34 cuya lucha era contra la ignorancia
dada por el analfabetismo y la “ignorancia cívica”, y por una Cuba libre de
“tutelas extranjeras”.
Reflexiona
Medita acerca de lo planteado por los jóvenes de la Protesta de los Trece y si eso
era suficiente para resolver los problemas de Cuba.
Aquellos jóvenes intelectuales se nuclearon también en lo que se llamó
Grupo Minorista, en el cual Rubén Martínez Villena era igualmente la figura central, aunque no tenían estructura establecida. Los minoristas, que
se reunían para discutir sus inquietudes artísticas, también se pronunciaron frente a la situación política cubana, aunque por su heterogeneidad
no lograron mantener una posición común. La denuncia de la corrupción
político-administrativa y de la Enmienda Platt eran puntos básicos de sus
posiciones, que se fueron radicalizando con la consecuente decantación que
sufrió el grupo. Figuras como Alejo Carpentier, Juan Marinello, José Zacarías
Tallet, María Villar Buceta, Regino Pedroso y otros integraban el grupo más
significativo y consecuente con los propósitos de renovación intelectual
y política, y también había otros integrantes de alto calibre intelectual,
como Jorge Mañach, siempre alineados en la posición derechista. Muchos
de ellos se incorporaron como profesores en la Universidad Popular José
Martí fundada por Mella.
Hortensia Pichardo: “La Protesta de los Trece”, Documentos para la Historia
de Cuba, t. 3, Editorial de Ciencias Sociales, pp. 119-120.
34
Ibidem, pp. 125-127.
33
263
HISTORIA DE CUBA
En la década del veinte del siglo xx, desde estos presupuestos, hubo un
cambio importante en nuestra producción intelectual con la nueva generación
que afloró en aquel momento de cambio para el país. Ese Grupo Minorista,
como expresión de las nuevas inquietudes intelectuales de los jóvenes que
buscaban incorporar lo aportado por las vanguardias, especialmente
europeas, hurgaba en las raíces de lo nacional, tratando de indagar, identificar y cultivar la identidad cubana.
En las Ciencias Sociales esta labor fue desarrollada desde los primeros
años del siglo por Fernando Ortiz, cuya obra mayor comenzaría a dar frutos
en esta década, quien junto a Ramiro Guerra y Emilio Roig de Leuchsenring
iniciarían la renovación de los estudios históricos. Roig comenzó en estos
años su fructífera obra antimperialista y, en 1927, salía publicado Azúcar
y población en las Antillas, de Ramiro Guerra, que marcaría también un
hito en el estudio de los problemas del latifundio y la industria azucarera
en esta zona.
En esta década aparecieron novedades en la poesía con la incorporación
de temas sociales en Regino Pedroso. Poetas como Rubén Martínez Villena
aportaban sus nuevas formas estéticas y temas, y se considera a Manuel
Navarro Luna, con Surco, de 1928, como el exponente de la vanguardia en
Cuba. La publicación de La Zafra, de Agustín Acosta, en 1926, fue un hecho
de primera importancia en la denuncia social. También se introdujo el tema
negro por Ramón Guirao y José Z. Tallet, lo que tendría su más alta expresión en Nicolás Guillén, quien en 1930 dio a conocer su poemario Motivos
de son. Al publicar Sóngoro Cosongo, en 1931, Guillén decía:
Diré finalmente que estos son unos versos mulatos. Participan acaso de
los mismos elementos que entran en la composición étnica de Cuba,
donde todos somos un poco níspero. […] La inyección africana en esta
tierra es tan profunda, y se cruzan y entrecruzan en nuestra bien regada
hidrografía social tantas corrientes capilares, que sería trabajo de miniaturista desenredar el jeroglífico.
Opino por tanto que una poesía criolla entre nosotros no lo será de un
modo cabal con olvido del negro […].35
35
Nicolás Guillén: Obra poética 1920-1958, t.1, Instituto Cubano del Libro, La Habana,
1972, p.114.
264
CAPÍTULO 3
En la novela, Alejo Carpentier incorporaba este universo en su obra de
juventud, Ecué-Yamba-Ó, publicada en 1933.
En el ensayo se producían acontecimientos también novedosos como
Cuba, un pueblo que jamás ha sido libre (1925) y Glosas al pensamiento de
José Martí (1926), de Julio Antonio Mella y Cuba, factoría yanqui (1927),
de Rubén Martínez Villena. Con esto se abría el camino al análisis marxista
de la historia de Cuba por estos jóvenes.
La plástica era parte de este momento de cambio, con obras de Eduardo
Abela, Víctor Manuel, Amelia Peláez, Marcelo Pogolotti, Carlos Enríquez,
entre otros. También aquí aparecían, además de los nuevos colores y formas,
el tema social, ejemplo de ello se encuentra en la siguiente obra plástica
(figura 3.14).
En la caricatura, Ricardo de la
Torriente fue el más popular en los
primeros años con su personaje de
Liborio, mientras Eduardo Abela
representó la renovación en este
campo con su personaje de El Bobo,
surgido en 1926. Otros caricaturistas
como Conrado Massaguer o Rafael
Blanco abrieron nuevos rumbos a la
caricatura cubana.
La música tendría su expresión
de lo nuevo con Amadeo Roldán y
Alejandro García Caturla, quienes
llevarían los ritmos de raíz africana a
la música de concierto. Gonzalo Roig
Fig. 3.14 Gitana Tropical (1929),
y Ernesto Lecuona empezaban su prode Víctor Manuel
ducción madura; Lecuona estrenaba
su zarzuela Rosa La China en 1931 y
aparecía la emblemática zarzuela cubana Cecilia Valdés, de Roig, en 1932;
mientras la trova y la guaracha con “Ñico Saquito” (Antonio Fernández); el
son con el Trío Matamoros (1925), de Miguel Matamoros, quien en 1922 ya
había compuesto la inmortal Mamá, son de la loma y en 1931 su Lágrimas
negras; el Sexteto Nacional (1927) de Ignacio Piñeiro —convertido en
Septeto al incluir la trompeta— quien entre 1927 y 1933 compuso Esas no
son cubanas, Suavecito y Échale salsita; seguían adueñándose del gusto
265
HISTORIA DE CUBA
popular. En 1929, Aniceto Díaz creaba el danzonete con el estreno en el
Casino Español de Matanzas de Rompiendo la rutina. La canción tomaba
auge con obras de Matamoros o Una rosa de Francia de Rodrigo Prats, o
Aquellos ojos verdes de Nilo Menéndez, entre muchas obras significativas
de la época. La guajira y el pregón también fueron géneros de gran popularidad, dando obras inmortales como El Manisero de Moisés Simons.
Frente a la invasión de modos culturales estadounidenses, la cultura
cubana mantenía la defensa de la identidad nacional y asumía las novedades
del mundo asimilándolas a la permanente construcción de la cubanía. Eran
expresión del momento de cambio que comenzaba a percibirse.
Uno de los movimientos de esta época que tuvo mayor impacto e influencia en la población fue el Movimiento de Veteranos y Patriotas. Nucleado
inicialmente alrededor de veteranos de la independencia que reclamaban el
pago de sus pensiones atrasadas; este se fue transformando en un movimiento
a favor de reformas de carácter cívico que ganó muchos adeptos.
En agosto de 1923, comenzaron a sesionar sus asambleas a las que se
fueron incorporando otras fuerzas, como la Falange de Acción Cubana,
temporalmente la FEU y otros grupos y organizaciones. Además del reclamo
del pago puntual de las pensiones, se incluyeron otras peticiones contra la
corrupción, como: la supresión de la Renta de Lotería y de la Ley del Turismo
y que no se pudiera disponer del Tesoro de la Nación caprichosamente;
también incluían la prohibición de la reelección presidencial, garantía para
el escrupuloso escrutinio en las elecciones, sistema de arbitraje en los
conflictos laborales y que se diera preferencia a los trabajadores cubanos
y a los extranjeros que residieran en Cuba y tuvieran familia.
Los Veteranos y Patriotas reclamaban reformas dentro del sistema.
Pronto se mostraron sus divergencias internas. Un grupo trató de llevar al
movimiento a posiciones insurreccionalistas, en lo que Villena jugó un papel
fundamental. Cuando este, junto a otros dos compañeros, se entrenaba
como piloto para este proyecto, se produjo un alzamiento en el territorio
villareño encabezado por el coronel Federico Laredo Bru, quien rápidamente
pactó con Zayas, cerrando así este movimiento con una gran frustración
para quienes, como Villena, habían dedicado su esfuerzo honesto a la
búsqueda de cambios, aunque fueran limitados. Fue una gran experiencia
para quienes buscaron una vía de lucha revolucionaria dentro de ese
movimiento heterogéneo, que tenía en su seno a figuras que lo tomaban
como escalón para sus aspiraciones de poder.
266
CAPÍTULO 3
Otros grupos y sectores se pronunciaron en aquella coyuntura. Es el caso
del movimiento feminista. En abril de 1923 se celebró el Primer Congreso
Nacional de Mujeres, convocado por la Federación Nacional de Asociaciones
Femeninas. Si bien se produjeron algunas críticas e inconformidades por la
ausencia de obreras y de mujeres negras dentro del Congreso, no puede
dejarse de destacar la importancia de este cónclave y sus resultados.
Entre los principales acuerdos del evento feminista están: emprender
una campaña por el derecho al voto de la mujer, equiparar en derechos y
responsabilidades a la mujer y al hombre, lo que incluía el salario; reforma
de la enseñanza, protección a la infancia, intensificación del nacionalismo,
lucha contra las drogas, la prostitución y la trata de blancas y revisión de
la legislación contra el adulterio. El tema del reconocimiento de los hijos
ilegítimos fue muy polémico y no alcanzó consenso. En abril de 1925 se
celebraría el Segundo Congreso Nacional de Mujeres que centró los debates
en torno al derecho de la mujer al voto, en alcanzar la condición de ciudadanas, aunque el tema de la legalización de los hijos naturales, es decir,
concebidos fuera de matrimonio, dividió de manera violenta las opiniones.
Por primera vez, una mujer negra estuvo presente en este Congreso.
Otros grupos manifestaron su proyecto de cambio por la vía reformista,
es el caso de la Junta Cubana de Renovación Nacional que agrupaba a
corporaciones burguesas, asociaciones profesionales, fraternales y otras.
La Junta, presidida por Fernando Ortiz, emitió un Manifiesto el 2 de abril
de 1923 en el que planteaba como deber primordial la propaganda cívica.
Después de describir el cuadro desolador de la realidad cubana, planteaba:
“[…] queremos una vida republicana, nuevas ideas públicas, nuevas prácticas
gubernamentales, nuevas orientaciones legislativas, nuevas escuelas, nuevas
riquezas, nuevos códigos, en fin, un nuevo espíritu cívico […]”.36
Como puede observarse, prácticamente todos los sectores sociales estaban
demandando cambios, pero había grandes diferencias acerca del tipo de
cambio que se necesitaba. Se iba desde la mirada revolucionaria, antimperialista, que buscaba la plena soberanía y justicia social a través de la
transformación del sistema, hasta variadas expresiones de reformismo,
que solo aspiraban a modificar algunos aspectos dentro del sistema para
mejorarlo y no para transformarlo. No había un proyecto, sino muchos
proyectos o ideas de caminos a seguir; pero se planteaba la necesidad
del cambio.
36
Ibidem, pp. 140-150.
267
HISTORIA DE CUBA
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología de los principales movimientos y acontecimientos
de este período en el orden político y social.
2.
Clasifica cada movimiento o pronunciamiento en las principales tendencias: revolucionaria o reformista.
3.
Lee el siguiente fragmento de Generales y Doctores, de Carlos Loveira
y explica su relación con la situación política cubana que refleja:
¡La democracia! ¡Y su hermana la patria, tal como la conciben los
que solo se acuerdan de ella para medrar o cuando truenan gordo
las multitudes airadas! No saben los señores representantes cómo
les suena a sarcasmo a los obreros la invocación al patriotismo del
proletariado, en los casos de huelgas enconadas, cuando la hacen
los doctores y generales de la política, que han puesto cien veces
la patria en peligro con sus mixtificaciones del sufragio, su terrorismo gubernamental y sus convulsiones riesgosas, so pretexto de
restablecer el imperio del derecho y la justicia, cuando en el fondo
no ha sido otra cosa que la desesperada defensa de intereses de
partido, la lucha por conservar posiciones, prebendas y jefaturas […].
4.
Lee el siguiente fragmento de “Poema de los cañaverales” (1925)
de Felipe Pichardo Moya y explica cómo refleja la situación cubana:
Máquinas. Trapiches que vienen del Norte.
Los nombres antiguos sepulta el olvido.
Rubios ingenieros de atlético porte
y raras palabras dañando el oído…
El fiero machete que brilló en la guerra
en farsas políticas su acero corroe,
y en tanto, acechando la inexperta tierra,
afila sus garras de acero Monroe.
5.
De acuerdo con los problemas del país y con los acontecimientos
internacionales de la época, elabora una propuesta de proyecto de
268
CAPÍTULO 3
solución a la situación cubana en el primer lustro de la década del
veinte del siglo xx. Puedes auxiliarte de los documentos fundamentales
de los movimientos y de los hechos estudiados.
3.3 Cuba entre 1925 y 1935. El proceso
revolucionario, su ascenso y final
A partir de los problemas estudiados en el epígrafe anterior, puede entenderse que los partidos políticos tenían que tomar en cuenta la situación
general del país y los cuestionamientos que se realizaban desde diferentes
perspectivas, para mantener el sistema y su control del poder. En este epígrafe se expondrán los acontecimientos que se desenvolvieron durante el
gobierno de Gerardo Machado (1925-1933) y el proceso revolucionario que
se desarrolló en esos años.
El gobierno de Gerardo Machado. Características generales
El 20 de mayo de 1925 asumió la presidencia el general Gerardo
Machado y Morales. Su mandato se iniciaba en medio de una sociedad
convulsionada por los movimientos y pronunciamientos ya estudiados;
por tanto, este era un problema a resolver. Precisamente en los primeros meses de su Gobierno, se fundaron la CNOC y el Partido Comunista.
También había que atender a las dificultades que presentaba la economía
cuya crisis estructural se había iniciado, lo cual era vital para mantener
el poder de los grupos oligárquicos que representaba. Estas circunstancias
condicionaron su gestión gubernamental, que incluía un programa de
soluciones, desde los intereses de los grupos de poder, que debía preservar el sistema.
El programa de gobierno de Machado contemplaba medidas de orden
económico, político y social. En lo económico, había que atender la acumulación de azúcares en almacén, no solo por el estancamiento del mercado
norteamericano, sino por el crecimiento de la producción a nivel global, lo
que implicaba la baja de los precios en el mercado mundial; por tanto, se
determinó decretar la restricción azucarera para 1926, es decir, limitar la
producción de todos los centrales en un 10 %.
269
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
El azúcar representaba el 84 % del total de las exportaciones cubanas en 1925,
por lo que la economía dependía de este rubro, así como los ingresos de aduana.
Cuba redujo su producción mientras la producción mundial siguió creciendo, por lo que la política restrictiva no logró estabilizar la industria y
el mercado a nivel global, a pesar de las gestiones por alcanzar convenios
internacionales para regular la producción y el mercado. La Conferencia de
París celebrada en 1927, como intento de regular el mercado para sostener
los precios del azúcar, no logró este resultado.
Tabla 3.1 Producción, ingenios moliendo, días de zafra, caña molida,
valor de las exportaciones de azúcar y subproductos (1925-1928)
Años
Producción
(t)
Ingenios
activos
Días
de zafra
Caña molida
millones de @
Valor exportaciones azúcar y sub.
1925
5 347 000
183
145
4 107,4
297 633 000
1926
5 082 000
176
135
3 848,3
250 218 000
1927
4 646 000
177
102
3 569,0
274 144 000
1928
4 165 000
172
86
3 088,2
224 988 000
Fuente: Lionel Soto: La Revolución del 33, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1977, p. 261.
Como se aprecia en la tabla anterior (tabla 3.1), se reducían los días de
zafra y los ingenios en activo con la consiguiente disminución de trabajo
y salarios, además de los ingresos generales provenientes del azúcar; sin
embargo, este producto seguía siendo fundamental: en 1928 representó
el 81 % de las exportaciones cubanas. Otro efecto fue la pérdida de posiciones en la producción mundial que siguió creciendo, pues Cuba hizo una
reducción unilateral.
Para aminorar los efectos que, se sabía, provocaría la restricción, se ideó
un Plan de Obras Públicas que podía ofrecer empleos, pero este contribuyó
270
CAPÍTULO 3
a endeudar más al país por los préstamos de la banca norteamericana para
financiarlo, además de convertirse en una gran fuente de malversación. La
construcción de la carretera central y otras edificaciones como el Capitolio
Nacional, se hicieron con impuestos especiales y con préstamos de la banca
estadounidense realizados a través de los contratistas de las obras con
garantía del Estado, de manera que, en 1933, el país tenía una deuda pública
aproximada de $ 200 000 000, de los cuales $ 87 000 000 correspondían a
la deuda por las Obras Públicas.37
El intento de diversificación de la economía por medio de una reforma
arancelaria podía ser una solución, al proteger algunas producciones nacionales como huevos, mantequilla, café, arroz, calzado y otras. Era la medida
más importante de este gobierno, que sustituía el viejo sistema arancelario
español; pero tampoco pudo fructificar por las ataduras que tenía el país
con Estados Unidos y el Tratado de Reciprocidad Comercial, que no pudo
revisarse, como se aspiraba, por la negativa estadounidense. Fue una
reforma de espíritu “extremadamente moderado y conservador”, que se vio
como “un ensayo o experimento”; como la calificó la propia comisión que
la redactó;38 por tanto, no tuvo alcance para modificar la estructura monoproductora y monoexportadora dependiente de una industria estancada.
Con este programa, además, se inició la participación directa del Estado
en la regulación de la actividad económica; había quedado atrás la época en
que el Estado se mantenía fuera de las decisiones respecto a la economía,
como había sucedido desde Estrada Palma hasta Zayas.
En lo político, Machado intentó unir a todos los partidos burgueses
mediante lo que llamó el cooperativismo, de manera que no hubiera
oposición. Por otra parte, aquellos que mantenían la rebeldía, el combate
por verdaderos cambios, o simplemente alineaban en la oposición, fueron
objeto de una represión en aumento que incluyó encarcelamientos, torturas,
deportaciones y asesinatos.
Desde su campaña electoral, ya Machado había hablado de la unión de
liberales y conservadores y, después, como presidente electo, viajó a Estados
Unidos donde prometió plenas garantías para el capital norteamericano
en Cuba y anunció la represión frente a los desórdenes. Advertía que sería
un gobierno de “mano dura”.
Foreign Policy Association: Problemas de la Nueva Cuba, New York, 1935,
pp. 415-416.
38
Hortensia Pichardo: Ob. cit., pp. 330 y 336.
37
271
HISTORIA DE CUBA
El gobierno machadista buscó una solución a la crisis cubana y dar estabilidad política al país por medio de reformas combinadas con la represión;
pero sus resultados mostraron que el programa no era capaz de resolver
la crisis.
En medio de estos esfuerzos desde el poder, en Estados Unidos estalló la crisis económica mundial de 1929 que, dada la íntima relación de
la economía cubana con la norteamericana, llegó rápidamente a Cuba,
aunque también se extendió a escala global. La crisis golpeó con mayor
fuerza a la Isla por la situación interna que ya padecía su economía y por
la política de Estados Unidos que, en 1930, aprobó la Tarifa Hawley Smoot.
¿Sabías que…?
Por la tarifa Hawley Smoot se elevó el arancel a la entrada de azúcares a Estados
Unidos, y para Cuba esto significó pagar 2 centavos por libra en la aduana norteamericana, cuando el precio en 1932 y 1933 estaba a menos de 1 centavo. En
1933 la zafra llegó a durar solamente 66,6 días.
El gobierno intentó paliar la situación con nuevos planes. En 1930 fue el
Plan Chadbourne, elaborado por una comisión presidida por el norteamericano Thomas Chadbourne. El Plan buscó un acuerdo con los abastecedores
del mercado norteño y un convenio azucarero internacional, pero no hubo
“pacto de caballeros” con los productores norteamericanos que concurrían a
su mercado. A nivel internacional se promovió un Convenio Internacional en
Bruselas en 1931, pero no fue firmado por todos los productores del dulce.
Por ese pacto, Cuba aceptaba la mayor disminución dentro de las cuotas
de exportación asignadas, mientras los países no signatarios aumentaban
su producción. La situación provocó quiebras de empresas azucareras poderosas en Cuba, como la Cuba Cane y otras.
La crisis sobrepasó todos los intentos de solución, fue la más profunda
crisis del capitalismo vivida hasta entonces y caía sobre Cuba cuando su propia economía era muy vulnerable. La participación cubana en el mercado
norteamericano se redujo a la mitad: de 51 % en 1929 a 25,4% en 1933,
al mismo tiempo que perdía aceleradamente su posición en el mercado
mundial (tabla 3.2).
272
CAPÍTULO 3
Tabla 3.2 Producción azucarera de Cuba y producción mundial
en años significativos (millones de toneladas)
Año
Producción
mundial
Producción de
Cuba
Porciento de
Cuba
1925
23,9
5,1
21,3
1930
27,4
4,7
17,1
1934
25,4
2,3
8,9
Fuente: Oscar Pino Santos: Cuba. Historia y economía,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1983, p. 458.
Lo dramático es que Cuba seguía dependiendo del azúcar, que los ingresos del Estado, fundamentalmente, de los aranceles de aduana y, con
la crisis disminuyeron las importaciones y las exportaciones, lo que puso al
país en quiebra. Cuba no recuperaría su lugar como “azucarera del mundo”,
aunque al superarse la crisis mundial se estabilizara el mercado.
Cuando estalló la crisis económica, Machado iniciaba su segundo período
de gobierno después de una reelección impuesta a través del cooperativismo
y la represión. Se hizo evidente que en la situación crítica de Cuba se había
prescindido de los mecanismos de la democracia burguesa, de manera que
se empezó a calificar de dictadura la forma de controlar los espacios del
poder político. Esta circunstancia incrementó la oposición al gobierno, la
que se reforzó con los efectos de la crisis económica.
Gestación de la situación revolucionaria
Machado asumió la presidencia en momentos en que se estaban produciendo muchas expresiones de agitación, de ahí que fuera importante
neutralizarlas rápidamente. En su primer año de gobierno fue asesinado
un periodista conservador, Armando André, y los obreros Tomás Grant,
Baldomero Duménigo, Enrique Varona González y José Cuxart Falcón. El
primer secretario general del Partido Comunista, José Miguel Pérez, fue
expulsado del país, como muchos otros luchadores españoles.
La represión alcanzaba a todos desde el inicio, pero el blanco principal fueron los obreros y los comunistas. Hubo deportaciones masivas y
273
HISTORIA DE CUBA
encarcelamientos que en muchos casos terminaban en asesinato, como
sucedió con Alfredo López. Hubo matanzas colectivas como la de 40 obreros de origen canario en Ciego de Ávila, en 1926. Por tanto, el movimiento
obrero fue duramente golpeado por la represión machadista, por lo que
tendría que reorganizarse.
Los estudiantes también fueron un objetivo para el machadato, especialmente Julio Antonio Mella quien fue expulsado de la Universidad en septiembre
y encarcelado el 27 de noviembre de 1925. Mella respondió a su arbitrario
encarcelamiento declarándose en huelga de hambre, acto que provocó una
masiva movilización dentro de Cuba y más allá de nuestras fronteras.
La presión popular logró que se dictara el excarcelamiento de Mella y
sus compañeros al cabo de 18 días de huelga. Fue la primera victoria del
pueblo frente a la represión machadista, pero el joven líder tuvo que salir
clandestinamente del país.
El régimen disolvió la Asamblea universitaria y repuso a los profesores
expulsados durante la reforma. Se declaraba una ofensiva contra el movimiento estudiantil, que incluyó sanciones de pérdidas de asignaturas a
estudiantes y la disolución de la FEU. Este sector estaba entre los señalados
para ser reprimidos.
Los actos represivos debilitaron al movimiento popular temporalmente,
pero este se fue reestructurando y rehaciendo. Un hecho que propició el alza
en la oposición a Machado fue el proyecto de prorrogarse en el poder, para
lo cual era necesario reformar la Constitución. En 1927 se inició el proceso
para realizar una Asamblea Constituyente que aprobara la prórroga de los
mandatos en los cargos electivos en ejercicio, entre ellos el de presidente
por seis años, en lugar de los cuatro establecidos.
Los aspirantes no cooperativistas a los cargos electivos vieron que este
propósito alejaba sus posibilidades de acceso inmediato a las posiciones
de poder, por lo que trataron de oponerse. Se estructuró entonces la
Asociación Unión Nacionalista, que aglutinó a políticos de origen liberal y
conservador que no participaban del cooperativismo y trataban de actuar
por las vías legales.
Dentro de la oposición a la prórroga, el grupo más activo y destacado
fue el de los estudiantes, que crearon el Directorio Estudiantil Universitario
Contra la Prórroga de Poderes en 1927, en cuya dirección estaban jóvenes
como Antonio Guiteras, Eduardo Chibás y Gabriel Barceló, entre otros.
Nuevamente se utilizó la represión: desde noviembre de 1927 funcionó
274
CAPÍTULO 3
el Consejo de Disciplina Único que sancionó a expulsiones temporales o
definitivas a los más destacados luchadores estudiantiles.
El movimiento obrero y comunista se reorganizaba bajo la orientación
de Rubén Martínez Villena quien había ingresado al partido marxista en
1927, durante el represivo “proceso comunista” que desató el gobierno.
A partir de entonces empezaron a crecer las acciones obreras en forma
de huelgas. Las celebraciones del 1.º de mayo de 1928 y 1929 mostraron
nuevas posibilidades.
Los jóvenes intelectuales que se denominaban “minoristas” dieron
a conocer en 1927 un manifiesto donde planteaban sus proyecciones,
tales como: laborar por la independencia económica de Cuba y contra el
imperialismo yanqui, contra las dictaduras políticas unipersonales, en el
mundo, en la América, en Cuba; además de abordar otros asunto como
la reforma de la enseñanza, el mejoramiento del agricultor, el colono y
el obrero, por la participación efectiva del pueblo en el gobierno, entre
los más relevantes.39
¿Sabías que…?
Rubén Martínez Villena realizó un análisis de la situación cubana en 1927
bajo el título “Cuba: un cuarto de siglo”, donde caracterizó al gobierno de
Machado en ocasión de la manera fraudulenta en que conmemoró ese cuarto
de siglo de la instauración republicana, después de un viaje “misterioso” a
Estados Unidos, al dar vivas a la independencia, de manera sarcástica. También
describió que:
Hoy vagan por el territorio nacional ciento cincuenta mil hombres sin trabajo, el
espectro del hambre se sienta en el hogar cubano, mientras una concentración
de la canalla pretende asegurar su perduración en el productivo manejo de la
cosa pública, aun a cambio de vender al capital extranjero la tierra y la bandera.
Villena preguntaba entonces; “¿Adónde va Cuba?” Lo que explicaba a partir
de una caricatura de Eduardo Abela con un pobre hombre harapiento abrumado por el peso de la bandera nacional, mientras en el horizonte se divisa
una fila de ingenios con la bandera norteamericana y un pie que dice “Eso es
lo que hay que evitar.”40
39
40
Hortensia Pichardo: Ob. cit., p. 393.
Rubén Martínez Villena. Ideario político (Compilación e introducción Olivia Miranda), Sociedad Económica de Amigos del País, La Habana, 2003, pp. 208-210.
275
HISTORIA DE CUBA
La política represiva debilitó inicialmente la oposición a Machado, al atacar
a sus dirigentes de mayor arraigo, pero se mantenían formas de lucha. Desde
su exilio en México, Mella estaba organizando un proyecto insurreccional con
amplia participación de diferentes fuerzas, el que fue abortado cuando, por
orden de Machado, el joven Julio Antonio fue asesinado el 10 de enero de
1929. No había cumplido aún 26 años.
Cuando parecía que había sido aplastada toda forma de oposición, cuando
Machado había recibido pleno respaldo de Estados Unidos para su propósito
de permanecer en el poder, cuando la Asamblea Constituyente de 1928
había aprobado una reforma que permitía la reelección del presidente en
ejercicio para un período de seis años, Machado fue a la reelección como
candidato único. El 20 de mayo de 1929 iniciaba su segundo mandato, pero
las condiciones iban variando rápidamente.
La crisis económica y la crisis política generada por el propio machadato
se unían para debilitar al gobierno. Además, las fuerzas populares se reorganizaban y se ponían en condiciones de emprender la lucha en el nuevo
contexto. Se habían dado las condiciones para gestar una situación revolucionaria en Cuba.
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora un esquema con las líneas principales de la política de Gerardo
Machado.
2.
Establece las formas de represión utilizadas por Machado y sus
consecuencias.
3.
Explica el impacto de la crisis económica mundial y las causas de que
la afectación a Cuba fuera particularmente profunda.
4.
Determina cuáles eran las fuerzas de mayor beligerancia dentro de
las luchas populares en Cuba en este período.
276
CAPÍTULO 3
El movimiento revolucionario entre 1930 y 1933,
sus tendencias
En estos años se produjo el surgimiento y desarrollo de la situación
revolucionaria, entendida en el sentido de Lenin de que se trata de una
crisis de las alturas, de la imposibilidad para las clases dominantes de mantener su dominio de manera inmutable, de una crisis de la política de esas
clases dominantes que abre el espacio por donde irrumpen los oprimidos;
se trata de un agravamiento más allá de lo habitual de las condiciones de
los oprimidos y, consecuentemente, una intensificación de las acciones de
las masas.41 Es lo que en síntesis Lenin expresó: “cuando los de abajo no
quieren” y “los de arriba no pueden” seguir viviendo de igual manera. La
situación revolucionaria aparece cuando se dan estas condiciones objetivas;
pero sin la acción de los seres humanos, de los que deben hacer la revolución,
esta no se promueve por sí misma.
El año 1930 tuvo especial importancia en el desarrollo de la situación
revolucionaria en Cuba. En el contexto descrito anteriormente, se produjeron hechos trascendentes protagonizados por el movimiento obrero y
el estudiantil.
En esta coyuntura, se programaron las actividades continentales contra
la desocupación que afectaba a los obreros de América Latina en el contexto
de la crisis económica. En el caso de Cuba, se prepararon acciones en
correspondencia con ese llamado, pero ante el incremento de las acciones
obreras bajo la conducción de la CNOC: el Gobierno determinó ilegalizar
la organización. Esta circunstancia hizo que, al convocarse a una huelga
general de 24 h para el 20 de marzo de 1930, declarado Día Continental del
Desocupado, por demandas contra la desocupación y por mejoras económicas,
se incluyera también la legalización de sus organizaciones y consignas contra
Machado; o sea, demandas políticas.
La huelga se desarrolló en La Habana y otras ciudades con la participación de unos 200 000 obreros, lo que representó una gran victoria en
aquel momento. Su organizador principal, Villena, sin embargo, tuvo que
salir al exilio. Esta fue la primera gran acción de masas, a la que siguió la
conmemoración del 1.º de Mayo de ese año. El movimiento obrero marcó
el inicio de la nueva etapa de lucha.
41
Vladimir Ilich Lenin: “La bancarrota de la Segunda Internacional”, Obras Completas, t. 21, Editora Política, La Habana, 1963, pp. 211-212.
277
HISTORIA DE CUBA
El estudiantado también se puso en marcha. Después de un proceso de
reorganización que incluyó la creación del Directorio Estudiantil Universitario
(DEU), se convocó para una gran manifestación (“tángana”) el 30 de septiembre en repudio al gobierno de Machado. El Manifiesto “Al Pueblo de
Cuba” definía la posición estudiantil:
[…] Por eso los Estudiantes Universitarios, leales a sí mismos y a sus
tradiciones gloriosas, se aprestan de nuevo, mejor organizados y más
decididos que nunca a combatir la Machadocracia, que nos explota
y diezma […]
El propósito central que nos impulsa esta vez a coadyuvar con nuestras
fuerzas a la caída del régimen. Machado es nuestro objetivo. Machado
es el verdugo del pueblo cubano […].42
Ese día fueron heridos el obrero Isidro Figueroa, Pablo de la Torriente
Brau y el estudiante de Derecho de apenas veinte años Rafael Trejo, quien
murió a causa de la herida. Esta muerte tuvo honda repercusión en la población y enardeció más a los estudiantes y a toda la oposición. Trejo se
convirtió en un nuevo símbolo de las luchas estudiantiles.
Reflexiona
Medita acerca de la situación que se había creado en Cuba, cuando los obreros
y los estudiantes se habían puesto a la cabeza de la lucha contra Machado y
plantearon sus objetivos, si era suficiente con el derrocamiento de Machado, si
este era el problema fundamental que se debía resolver en Cuba.
Algunos grupos que surgieron entonces fueron a las raíces de los
problemas cubanos, asumiendo posiciones antimperialistas. Dentro del
DEU había un grupo de estudiantes más radicales que se separaron para
crear el Ala Izquierda Estudiantil (AIE) en 1931. Según su ManifiestoPrograma: “[…] No ver el imperialismo americano, que es la causa del
régimen dictatorial de Cuba, no dirigir la lucha contra este imperialismo,
42
Hortensia Pichardo: “Al pueblo de Cuba. Manifiesto de los Estudiantes Universitarios, Documentos para la Historia de Cuba, t. 3, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1973, pp. 449-450.
278
CAPÍTULO 3
que produce y reproduce regímenes políticos a lo Machado: he aquí el
error principal del movimiento estudiantil en los últimos meses.”43
Por tanto, el AIE, que reconocía la lucha de clases y la hegemonía del
proletariado en ella, se proponía combatir contra Machado y contra el
imperialismo, a diferencia del DEU que planteaba la lucha solo en términos
de oposición a Machado bajo la dirección estudiantil. El Partido Comunista
también definió su proyección programática en función de la revolución
agraria y antimperialista como primer paso para llegar a la fase socialista.
Otros grupos se sumaron entonces a la oposición. Dentro de los políticos
burgueses tradicionales, la oposición de mayor fuerza estuvo en Unión
Nacionalista que tenía como principal figura al coronel Carlos Mendieta,
aunque también estaba el grupo que rodeaba a Mario García Menocal y el
de Miguel Mariano Gómez, además de otros grupos menores. Estos políticos
que decidieron organizar una acción insurreccional aspiraban a derrocar a
Machado sin plantear programas de cambio.
En la preparación de la insurrección se involucraron distintos grupos
que vieron una posibilidad inmediata de lucha. Entre ellos estaba Antonio
Guiteras. En agosto de 1931 se produjo el alzamiento: sus principales
dirigentes, Menocal y Mendieta, y otros colaboradores salieron en un yate
del Habana Yacht Club y se dirigieron a Pinar del Río donde fueron apresados, mientras otros alzados presentaban combate.
Entre los combatientes estuvo el general mambí Francisco Peraza, asesinado el 11 de agosto; el capitán Arturo del Pino que murió combatiendo
en Luyanó, La Habana, y Antonio Guiteras quien se alzó en La Gallinita,
Oriente, aunque fue capturado. La insurrección fue mal organizada y mal
dirigida, y debilitó a los viejos políticos tradicionales, pero algunos de los
implicados mantuvieron ese tipo de lucha, como Guiteras quien fundó Unión
Revolucionaria después de su liberación y sostuvo la línea insurreccional, lo
que ayudó a resquebrajar las bases de Machado.
En un Manifiesto al Pueblo de Cuba de Guiteras, que se considera escrito
en 1932, este planteaba:
Teniendo en cuenta las varias ideologías profesadas por los distintos
elementos que a esta lucha deben concurrir, unidos momentáneamente
43
Hortensia Pichardo: “Manifiesto-programa del Ala Izquierda Estudiantil”,
Documentos para la Historia de Cuba, t. 3, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, p. 490.
279
HISTORIA DE CUBA
por el mismo objetivo […] y teniendo en cuenta que la destrucción de
un régimen lleva implícita la creación de otro, presentamos el siguiente
programa amplio […].
El programa contemplaba la formación de un gobierno provisional por
dos años que debía dictar las resoluciones siguientes:
■
■
■
■
■
Formar un tribunal para juzgar los delitos de los funcionarios machadistas, contemplando entre sus penalidades la confiscación de bienes
de los convictos de delito.
Moratoria para la deuda exterior.
Plebiscito para elegir delegados a una Convención Constituyente que
redactaría la nueva Constitución.
Reorganización previa de partidos, reconociendo beligerancia a los
de izquierda.
Medidas específicas como derecho de formar gremios, derecho de huelga, seguro contra accidentes, enfermedades o muerte y contra la falta
de empleo; salario mínimo; creación de un banco de refacción agrícola;
supresión de la Renta de Lotería; nacionalización de los servicios públicos; sufragio universal directo, secreto y para ambos sexos; reparto de
tierras del estado; leyes contra los latifundios; entre otras.44
Después del fracaso insurreccional de Mendieta y Menocal, surgió una
nueva organización, el ABC, que tenía una composición heterogénea, fundamentalmente de diversas capas de la burguesía y la pequeña burguesía.
Esta organización, de estructura celular y métodos terroristas, desplegó
múltiples acciones de atentados y sabotajes que tuvieron efecto en la situación de inestabilidad política del país. Su programa reformista asumía la
dependencia de Cuba respecto a Estados Unidos y planteaba la necesidad
de un “Estado Fuerte” de corte corporativo, al estilo fascista, en manos de
una generación nueva.
Para el ABC, el fracaso republicano se debía a la generación primera,
por lo que el remedio estaba en una renovación generacional con ideas y
procedimientos nuevos, condicionado a la posición de Cuba “dentro de la
órbita económica y política de los Estados Unidos.” Por tanto:
44
Hortensia Pichardo: Ob. Cit., t.3, pp. 533-536.
280
CAPÍTULO 3
Esta situación condiciona y limita nuestras posibilidades mucho menos de
lo que se supone; pero, ciertamente hasta el grado de no sernos posible
experimentar con la constitución básica de nuestra nacionalidad. Mientras
los Estados Unidos se mantengan dentro del sistema social y económico
que hoy les rige, Cuba no podrá salirse de ese sistema; cuando los Estados
Unidos lo abandonen, Cuba no tendrá más remedio que abandonarlo.
Pero el problema no se va a resolver aquí […].45
Como puede verse, había una gran heterogeneidad en las organizaciones
y grupos involucrados en la lucha contra Machado, pero todas las formas
de enfrentamiento contribuyeron a debilitar al régimen. El ascenso de la
lucha antimachadista se mantuvo y creció entre 1932 y 1933.
El movimiento huelguístico se incrementó, especialmente entre los obreros
azucareros que lograron crear en 1932 el Sindicato Nacional de Obreros de
la Industria Azucarera (SNOIA), llegando a la toma de centrales. En 1932, la
CNOC emitió un documento que planteaba sus objetivos esenciales:
Abajo la dictadura sanguinaria de Machado, que es un instrumento
de la burguesía y latifundistas cubanos, bajo la hegemonía del imperialismo yanqui.
Contra el hambre, el terror, la guerra y el imperialismo.
Ni un centavo para pagar las deudas que Machado abona a los banqueros
yanquis a costa del hambre de las masas trabajadoras.
Abajo el Plan Chadbourne y la nueva restricción de la zafra.
Todos los fondos de la guerra para los desocupados.
Por el establecimiento del gobierno soviético obrero y campesino de Cuba.46
Guiteras desarrollaba su línea insurreccionalista en Oriente y en las
ciudades sonaban petardos y se producían atentados. Hasta dentro del
Ejército se estructuraban conspiraciones.
Hortensia Pichardo: “El ABC al pueblo de Cuba. Manifiesto-programa”, Documentos para la Historia de Cuba, t. 3, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, p. 517.
46
Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución Socialista de
Cuba: El movimiento obrero cubano. Documentos y artículos 1925-1935, t. 2,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977, p. 288.
45
281
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
¿En estas circunstancias, podía Machado asegurar la pervivencia del sistema?
¿Estados Unidos vio esta situación revolucionaria de modo pasivo desde su posición dominante en Cuba?
Recuerda la situación latinoamericana de ese momento, con procesos como los de
El Salvador o Nicaragua, donde se habían destacado Farabundo Martí y Augusto
César Sandino, que proyectaban una posición antimperialista.
La oposición de los políticos burgueses había buscado el apoyo de la
Embajada de Estados Unidos para sus aspiraciones, pero no fue hasta que
el país entró en una insubordinación casi total, que el Gobierno norteamericano decidió actuar. La situación continental y doméstica, golpeada por la
crisis económica, no aconsejaba hacer una intervención formal, por lo que
se optó por enviar a un “mediador”.
En mayo de 1933 llegó el nuevo
embajador, Benjamin Sumner Welles,
quien desarrolló la “Mediación” entre el gobierno y la oposición para
buscar un arreglo que impidiera
el triunfo de las fuerzas revolucionarias. El nuevo gobierno estadounidense, presidido por Franklin
Delano Roosevelt, estrenó así la
política de buen vecino anunciada
al tomar posesión, por la cual modificaba métodos y discursos en medio
de la crisis económica mundial y
sus repercusiones en las relaciones
continentales. Los grupos políticos
tradicionales y el ABC participaron
de la Mediación, mientras las organizaciones estudiantiles y obreras,
más Guiteras, el Partido Comunista
y desprendimientos menores como
el ABC Radical se opusieron a la injerencia externa y a pactar arreglos
Fig. 3.15 Caricatura de El Bobo de
Abela referida a la huida de Machado
con el Gobierno.
282
CAPÍTULO 3
La fuerza de la lucha popular creció, por lo que, cuando en julio comenzó
una huelga de obreros del transporte por demandas económicas, en agosto
se transformó en una huelga general revolucionaria que arrastró a todo el
país. En esta situación, Machado perdió sus últimos apoyos: Estados Unidos
y el Ejército. El 12 de agosto huyó del país (ver figura 3.15).
Las distintas formas de lucha habían debilitado al régimen hasta hacerlo
caer por una formidable acción de masas, a partir de una diversidad de
grupos y organizaciones con distintas proyecciones programáticas y métodos de lucha. ¿Qué nueva etapa se abría para Cuba?
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología de las acciones fundamentales de oposición
a Machado.
2.
Elabora un esquema donde identifiques las diferentes tendencias
ideológicas del período y ubiques en ellas las distintas organizaciones
y grupos.
3.
A partir de la definición de “situación revolucionaria” de Lenin, analiza si estas condiciones se dieron en Cuba en el período 1930-1933.
El cambio revolucionario. El gobierno provisional
y sus tendencias
Machado había abandonado el país, pero Welles, desde la Mediación,
pudo maniobrar para sustituirlo por una figura escogida por él: Carlos
Manuel de Céspedes y Quesada, que representaba la continuidad del sistema sin Machado. A pesar del apoyo norteamericano y las maniobras para
detener la insurgencia popular, como la restitución de la Constitución de
1901, Céspedes no pudo controlar la situación.
¿Sabías que…?
Carlos Manuel de Céspedes y Quesada (1871-1939), hijo del Padre de la Patria,
tenía fuertes vínculos con Estados Unidos, no solo por haber nacido allí cuando
su madre Ana de Quesada tuvo que partir al exilio, sino por las relaciones que
desarrolló durante sus años de servicio diplomático en ese país y su propia definición ideológica, lo cual era muy valorado por figuras como Sumner Welles.
283
HISTORIA DE CUBA
La lucha del pueblo se mantuvo y penetró en las capas inferiores
del Ejército, las que se pronunciaron por demandas sectoriales el 4 de
septiembre de 1933 en el Campamento de Columbia, en la capital. Este
pronunciamiento se convirtió en golpe de Estado al calor de las circunstancias y por la presencia de representantes del DEU, fundamentalmente.
En aquella coyuntura, el sargento mayor taquígrafo Fulgencio Batista se
erigió en la figura descollante del pronunciamiento militar.
El golpe de Estado significó el
derrocamiento de Céspedes y la
creación de un gobierno colegiado
de cinco miembros, conocido como
la “Pentarquía”, siguiendo el programa del DEU dado a conocer en
agosto, que planteaba la conformación de un gobierno provisional que
debía integrarse por una comisión
ejecutiva de cinco comisionados.
Fig. 3.16 Antonio Guiteras Holmes
Esta Pentarquía no pudo sostenerse
(Estados Unidos, 22/11/1906-Matanzas,
por su heterogeneidad, por lo que
8/5/1935). Ingresó en la Universidad de
el 10 de septiembre se nombró a
La Habana en 1923 donde se graduó de
Ramón Grau San Martín como predoctor en Farmacia en 1927. Integró el
sidente provisional con el apoyo
Directorio Estudiantil Universitario Conesencial del DEU. Se había producido
tra la Prórroga de Poderes. Se alzó en
La Gallinita, Oriente, en agosto de 1931.
un giro total en el poder político:
En 1932 continuó la lucha insurreccional.
por primera vez en Cuba había un
Fundó Unión Revolucionaria. Fue secregobierno no oligárquico y sin víncutario de Gobernación, Guerra y Marina
los con la embajada estadounidense.
entre 1933 y 1934. En 1934 fundó TNT
El gobierno provisional, conocido
y después Joven Cuba. Murió asesinado
como
“Gobierno de los Cien Días”,
cuando salía de Cuba para incorporarse al
integró en su gabinete a figuras de
grupo que en México estaba preparando
una expedición para reiniciar la lucha
diferentes tendencias, fundamentalinsurreccional en Cuba bajo su dirección.
mente reformistas y algunos revolucionarios. Estos últimos estuvieron
representados principalmente por Antonio Guiteras (figura 3.16), quien
asumió las Secretarías de Gobernación, Guerra y Marina. Guiteras trató de
impulsar desde el Gobierno su línea revolucionaria antimperialista.
284
CAPÍTULO 3
Esta pluralidad de tendencias constituyó un obstáculo para crear un equipo
de trabajo cohesionado, con un programa común, a lo que se añade que el
nuevo jefe del Ejército, Batista, traicionó inmediatamente a las fuerzas que
habían tomado el poder y se alió a los grupos oligárquicos y a la embajada
estadounidense, por lo que representó a las fuerzas reaccionarias dentro
de aquel equipo.
El gobierno aprobó los “Estatutos para el Gobierno Provisional”, con lo
que dotaba sus actos de legalidad y, a pesar de las divisiones internas, logró
aprobar medidas de gran significación para el país. Entre las principales
medidas estaban:
■
■
■
■
■
■
■
■
Reestructuración de los cuerpos represivos.
Jornada laboral de 8 horas y protección por enfermedades de trabajo.
Obligatoriedad de tener un mínimo del 50 % de trabajadores nativos.
Rebaja de las tarifas de electricidad y gas.
Creación de la Secretaría del Trabajo.
Autonomía universitaria.
Convocatoria a Asamblea Constituyente con sufragio universal (masculino y femenino).
Intervención de la Compañía Cubana de Electricidad (propiedad de la
Electric Bond & Share).
Estas fueron aprobadas en medio de contradicciones al interior del
equipo gubernamental, pero la oposición al gobierno era muy fuerte desde
distintos ángulos.
La reestructuración del ejército llevada a cabo por Batista devolvió la
disciplina al cuerpo, que fue utilizado para brutales actos represivos como la
masacre del 29 de septiembre a la manifestación en el entierro de las cenizas
de Mella, llegadas desde México, y las matanzas de obreros en acciones de
huelgas. Esto restaba posibilidades al gobierno de ganar el apoyo popular.
El movimiento obrero incrementó sus acciones, especialmente en los centrales azucareros donde se produjeron actos de toma de centrales e instauración
de soviets, como los de Mabay, Jaronú, Senado y otros, bajo la orientación
del Partido Comunista. El gobierno también perdió su apoyo fundamental,
el DEU, que se disolvió en noviembre y, en asamblea de enero 6 de 1934, el
estudiantado acordó pasar a la oposición, por considerar que el gobierno
provisional no estaba capacitado para cumplir el programa revolucionario.
285
HISTORIA DE CUBA
Por otra parte, la embajada estadounidense era el centro de la conspiración contrarrevolucionaria en relación estrecha con los grupos políticos
desplazados el 4 de septiembre, contando con la participación de Batista.
Welles preparó el golpe de Estado contra el gobierno provisional, trabajando directamente con Batista, con los políticos burgueses que habían
perdido el poder, contando con el aislamiento diplomático —ya que no solo
Estados Unidos no reconoció al gobierno cubano, sino que solo fue reconocido
por cuatro países— y la presencia de buques de guerra rodeando a Cuba.
La actuación del gobierno de Estados Unidos fue clave en la oposición al
encabezado por Grau; el propio presidente Franklin Delano Roosevelt hizo
declaraciones en las que exponía su no reconocimiento a este gobierno y
el aliento a formar otro aceptable para Estados Unidos.
Reflexiona
Medita acerca de la intención de las llamadas “Declaraciones de Warm Springs”,
formuladas por Franklin Delano Roosevelt el 24 de noviembre de 1933, cuando dijo:
Debido a las excepcionales y estrechas relaciones que han existido entre
nuestros dos pueblos desde la fundación de la república de Cuba, y en particular
a causa de las relaciones de Tratados que existen entre nuestras dos naciones,
el reconocimiento por los Estados Unidos de un Gobierno en Cuba, supone,
más que una medida ordinaria, soporte material y moral a ese Gobierno.
[…]
Hemos deseado vehementemente durante todo este período demostrar por
los hechos nuestra intención de desempeñar un papel de buen vecino para
Cuba. Nosotros deseamos comenzar negociaciones para una revisión de las
relaciones comerciales entre nuestros dos países y para una modificación del
Tratado Permanente entre Cuba y los Estados Unidos.
[…] No se hará ningún progreso a lo largo de estos propósitos si no existe
en Cuba un Gobierno Provisional que tenga el apoyo popular y que cuente
con la cooperación general que los una demostrando evidentemente una
genuina estabilidad.47
El ejército tendría un papel importante en los acontecimientos. La vieja
oficialidad fue desplazada por los ascensos promovidos por Batista, por lo
que los nuevos oficiales respondían al jefe, también promovido a los más
altos grados. Cuando se produjeron pronunciamientos y momentos de crisis,
47
Hortensia Pichardo: Documentos para la Historia de Cuba, Primera parte, t. 4 ,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1980, p. 109.
286
CAPÍTULO 3
como el amotinamiento de antiguos oficiales en el Hotel Nacional y los pronunciamientos del 8 de noviembre de 1933 en la capital con participación
destacada del ABC, varias fuerzas los enfrentaron y derrotaron, pero aquello
significó también una victoria del cuerpo armado, con lo que alcanzaba una
mayor consolidación. Para la Embajada de Estados Unidos se esclarecía que
Batista se convertía en figura clave de la conspiración contrarrevolucionaria.
En diciembre, cuando la conspiración estaba ya adelantada, pudo sustituirse
a Welles, pues era funcionario de primer nivel dentro del Departamento
de Estado norteamericano, y enviar a Jefferson Caffery quien terminaría
de aplicar el plan.
El gobierno se debilitaba por sus contradicciones internas, por la oposición desde todos los ángulos y por el aislamiento a que estaba sometido,
de manera que no podía sostenerse en esas condiciones.
El retorno de la reacción
La conspiración que centraba el embajador de Estados Unidos había
adelantado tanto como para designar al sustituto de Grau: el coronel Carlos
Mendieta Montefur. De manera que, en los días en que se celebraba el
IV Congreso Obrero de Unidad Sindical, se dieron los pasos finales y el 15 de
enero de 1934 se produjo el golpe de Estado que eliminó al gobierno
provisional para restaurar el poder oligárquico.
El presidente Grau no intentó resistir y se instauró un gobierno presidido
por Mendieta, que era fruto de la conspiración encabezada por Estados
Unidos, pero que tenía como figura doméstica fundamental a Fulgencio
Batista y como poder supremo a Caffery. Se trataba entonces de recomponer
el viejo orden en las nuevas condiciones, cuando aún las fuerzas revolucionarias mantenían pujanza e intentaban revertir la situación.
El gobierno se movió en la dirección de buscar reformas que aliviaran
la crisis y en el establecimiento de una legislación represiva para detener la fuerza de las masas. En esto se destaca la Ley de Defensa de la
República, que establecía los Tribunales de Defensa Nacional y la creación de las Salas de Urgencia, que fueron órganos al servicio de la más
cruenta represión. En su gestión, además, contó con el pleno respaldo
de Estados Unidos.
A pesar del avance de la reacción, el movimiento popular desplegó
acciones de singular relevancia cuando las condiciones se volvían adversas. En
287
HISTORIA DE CUBA
abril de 1934, se celebró el II Congreso del Partido Comunista que mantuvo
las consigna de: “¡Por el poder soviético de obreros, campesinos, soldados y
marinos!”,48 y por la Revolución Agraria y Antimperialista. Si bien el antimperialismo podía atraer a otras fuerzas de la misma tendencia, la inclusión
de la consigna de crear soviets —además con marinos y soldados— no se
correspondía con la realidad cubana, por lo que fue inaceptable para otras
fuerzas revolucionarias. El PC orientaba incrementar las huelgas y luchar
contra el Gobierno de Concentración Nacional presidido por Mendieta. Se
planteaba, además, trabajar con los jóvenes, los negros, las mujeres y los
campesinos. En este Congreso, fue electo Blas Roca como secretario general. El
movimiento obrero mantuvo las acciones de masas y la fuerza de las huelgas.
Los campesinos también se movilizaron en defensa de las tierras contra los
desalojos, siendo de especial relevancia las luchas del Realengo 18 en la región
guantanamera con el lema “Tierra o Sangre”, donde la defensa colectiva de
la tierra frente a los latifundistas y la Guardia Rural, dirigida por el campesino
Lino Álvarez, atrajo la solidaridad de los trabajadores de otras regiones. El
Realengo 18 y Ventas de Casanova, donde también se defendía el derecho a
la tierra, se convirtieron entonces en referentes de la lucha campesina.
Los estudiantes habían quedado sin organización que los agrupara a
todos, pero el Ala Izquierda Estudiantil (AIE) sostuvo el combate que se
extendía a los centros de segunda enseñanza, además de la influencia de
otras organizaciones en la masa estudiantil. Las acciones masivas y las huelgas
estudiantiles mantuvieron la agitación. En sus II y III Plenos, el AIE planteó
como línea esencial de lucha la liberación nacional y acogió la defensa del
estudiantado pobre.
Reflexiona
Medita acerca de cómo Antonio Guiteras expuso en su artículo “Septembrismo”,
publicado en abril de 1934, donde analizó las circunstancias del gobierno
provisional y las causas de su caída. El exsecretario decía:
Nuestro programa no podía detenerse simple y llanamente en el principio
de la No Intervención. Tenía que ir forzosamente hacia la raíz de nuestros
males: al imperialismo económico, el que hizo retroceder a muchos anti-ingerencistas (sic), dividiéndose nuestras filas.
48
Hortensia Pichardo: Documentos para la Historia de Cuba, Primera parte, t. 4,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1980, p. 371.
288
CAPÍTULO 3
Ante los decretos que, como enormes martillazos iban rompiendo lentamente
esa máquina gigantesca que ahoga al pueblo de Cuba, como a tantos otros de
la América Latina, aparecían en escena para combatirnos, todos sus servidores
nativos y extranjeros […].
[…]
Existía el peligro de perder el Poder, abandonados en el camino por los que
parecían más identificados con nosotros, pero el Poder, imposibilitados de hacer
la revolución no significaba nada para nosotros. […].49
En correspondencia con sus propósitos, Guiteras creó sus propias organizaciones hasta que en mayo fundó Joven Cuba, cuyo programa planteaba
un Estado socialista como objetivo final al que se arribaría por etapas; sin
embargo, en este programa trazaba las tareas para la primera etapa. Establecía
el antimperialismo como línea esencial y planteaba un programa de medidas
en todos los campos, de acuerdo con este principio, que incluían: denuncia
de todo tratado o convenio que perjudique a la nación, nacionalización
de las riquezas del subsuelo, reforma agraria, creación de cooperativas de
agricultores, nacionalización o municipalización de los servicios públicos,
creación de la banca nacional bajo control estatal, socialización de la
enseñanza y supervisión por el Estado de la enseñanza privada, laica y
religiosa en tanto se cree la escuela única, intensificación de la lucha
contra el analfabetismo, y otras similares. Era esencialmente un programa
revolucionario antimperialista. Guiteras mantuvo la línea insurreccionalista y
preparaba su plan en esa dirección.
Entre los grupos que se organizaron en 1934, uno de los que alcanzó
mayor popularidad fue el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) (PRC-A)
que agrupaba, fundamentalmente, a antiguos miembros del DEU quienes
atrajeron a Ramón Grau San Martín. El Partido Auténtico elaboró un
programa de corte reformista que buscaba mayor participación del cubano
en la explotación de las riquezas del país sin romper con la dependencia
neocolonial, al tiempo que proponía la colaboración entre el capital y el
trabajo, posición típica del reformismo. Los auténticos se presentaban como
los continuadores de la obra del “Gobierno de los Cien Días” que llamaban
“revolución auténtica”.
49
Hortensia Pichardo: Documentos parea la Historia de Cuba, Primera parte, t. 4,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1980, pp. 389-393.
289
HISTORIA DE CUBA
En 1934 surgieron otras organizaciones menores de tendencia revolucionaria y de tendencia reformista, por lo que se mantenía la dispersión. Todas
estas fuerzas desarrollaban una oposición activa al gobierno, pero dentro
de este también se empezaron a quebrar los lazos de unión, tal fue el caso
del ABC cuya ruptura en junio lo llevó a una oposición muy agresiva en
busca de todo el poder. Otros políticos también rompieron con el gobierno.
¿Sabías que…?
Este gobierno fue denominado “Caffery-Batista-Mendieta” por el orden de
importancia en la toma de decisiones. La percepción, por tanto, estuvo en que
el embajador estadounidense era el de mayor poder, al que seguía el jefe del
ejército y, en tercer lugar, el presidente provisional.
La reacción fue consolidando sus posiciones, pero los sectores populares
mantenían la beligerancia. En este contexto, se produjo un movimiento de
protesta iniciado por los estudiantes de medicina en reclamo de la reposición de estudiantes cesanteados en los servicios médicos municipales de La
Habana, el cual se extendió rápidamente. La fuerza de la protesta estudiantil
llevó a la creación del Comité de Huelga Estudiantil Universitario (CHEU)
que encabezó el movimiento huelguístico, cuyas demandas se ampliaron
más allá de la protesta inicial, para incorporar otras de carácter político más
general como la liberación de los presos políticos, excluidos los machadistas.
Esta huelga se conectó con otras que surgían por demandas sectoriales.
La ampliación del movimiento huelguístico y la incorporación de demandas
políticas llevaron a considerar un llamamiento a la huelga general contra
el gobierno. Aunque el Partido Comunista, la CNOC y Joven Cuba consideraban que no había condiciones para desatar esa huelga y derrocar al
gobierno en ese momento, no pudieron detener el movimiento por lo que
decidieron apoyarlo. El 7 de marzo se inició la huelga general.
La violenta represión desatada por el gobierno, cuyas fuerzas armadas
reorganizadas mantuvieron la cohesión con el apoyo de las corporaciones
burguesas y de la Embajada de Estados Unidos, logró debilitar la huelga
hasta aplastarla. Fue una gran demostración popular, pero las condiciones
habían variado y no se pudo repetir lo ocurrido el 12 de agosto de 1933. A
pesar del heroísmo desplegado fue imposible alcanzar el objetivo, en tanto
la ola represiva dejó al movimiento popular descabezado y desorganizado.
290
CAPÍTULO 3
La última posibilidad, entonces, estuvo en el proyecto insurreccionalista de Guiteras, pero su asesinato el 8 de mayo de 1935, en El Morrillo,
Matanzas, junto al revolucionario venezolano Carlos Aponte, cuando
intentaban salir hacia México para incorporarse al grupo que se preparaba
allá, impidió su realización.
El proceso revolucionario de los años treinta fue uno de los acontecimientos más importantes del siglo xx cubano. Su trascendencia estuvo
en el protagonismo de las fuerzas populares, en especial del movimiento
obrero y el estudiantil, aunque involucró a otros sectores y capas; en la
ruptura del poder político oligárquico a partir de los sucesos del 4 de septiembre de 1933; en la fuerza que ganó el antimperialismo y la necesidad
histórica de la revolución nacional liberadora que se fue mezclando con
los objetivos de justicia social, en la reincorporación de la lucha armada
como vía de combate por figuras como Guiteras, y en el ascenso de una nueva
vanguardia revolucionaria que se destacó en esos años y encabezó aquellas
luchas, aunque sus figuras más descollantes murieron en aquel proceso,
como Mella, Villena y Guiteras.
Por otra parte, las fuerzas sociales y las organizaciones inmersas en
aquellos combates eran muy heterogéneas en su pertenencia y tendencias
programáticas; por tanto, la falta de acción unida debilitó sus posibilidades
de actuar desde el poder y consolidar la solución revolucionaria. En ese
contexto, Estados Unidos pudo maniobrar para revertir el proceso revolucionario en combinación con los grupos oligárquicos internos y otras fuerzas
aliadas, así como algunas figuras nuevas que se pusieron de inmediato al
servicio de la reacción.
Fue una experiencia extraordinaria para el movimiento revolucionario
cubano en las condiciones del siglo xx que dejaría su impronta en el acontecer posterior.
Comprueba lo aprendido
1.
Identifica los factores que determinaron la aparición de una situación
revolucionaria en Cuba.
2.
Elabora un esquema con las distintas organizaciones participantes
en el proceso revolucionario de los años treinta del siglo xx y sus
proyecciones ideológicas.
291
HISTORIA DE CUBA
3.
A partir del esquema que elaboraste, analiza la posibilidad de la unidad entre las distintas fuerzas que luchaban en aquella coyuntura.
4.
Establece en qué medida se expresaron en las distintas organizaciones
y sus proyecciones ideológicas los objetivos de la liberación nacional
y de la justicia social.
5.
Dentro de las distintas proyecciones programáticas o tendencias ideológicas, identifica aquellas que presentaban una solución más adecuada
a las necesidades cubanas de la época y a la proyección histórica de
la Revolución en Cuba. Argumenta con dos ejemplos tu selección.
6.
Elabora tus consideraciones acerca de por qué el proceso revolucionario de los años treinta del siglo xx no pudo concretar el triunfo de
la solución revolucionaria.
7.
Caracteriza la actitud del gobierno de Estados Unido frente al proceso revolucionario cubano y ejemplifica la caracterización con tres
elementos.
8.
A partir de la evolución histórica cubana y de la lucha de los años treinta del siglo xx estudiados en este capítulo, determina qué elementos
de continuidad histórica y qué especificidades pueden apreciarse en
este proceso revolucionario.
9.
Investiga en tu comunidad si se desarrollaron acciones importantes
durante el proceso revolucionario de los años treinta del siglo xx y
quiénes fueron sus protagonistas.
292
CAPÍTULO 4
La sociedad cubana entre 1935 y 1952.
Reajustes del modelo de dominación neocolonial
¿C
ómo se enfrentaron los problemas estructurales en este período
dentro del modelo neocolonial? ¿De qué manera impactó en
Cuba la Segunda Guerra Mundial y sus resultados? ¿Cómo se
manifestaron las luchas del pueblo cubano en los aspectos social y nacional,
y sus diversas tendencias?
El período que se inicia con el cierre del ciclo revolucionario presenta
como características más destacadas el agravamiento de la crisis sistémica
y la aplicación de políticas reformistas desde los distintos gobiernos que
se sucedieron, estos fueron los presididos por Carlos Mendieta Montefur
(1934-1935), José A. Barnet Vinajeras (1935-1936), Miguel Mariano Gómez
Arias (1936), Federico Laredo Brú (1936-1940), Fulgencio Batista Zaldívar
(1940-1944), Ramón Grau San Martín (1944-1948) y Carlos Prío Socarrás
(1948-1952).
Cuba continuaba desenvolviéndose en las condiciones del estancamiento
económico, no resuelto ni por Machado ni por el proceso revolucionario
que no logró consolidarse; por tanto, ese era un problema esencial. En todos
estos años; además, ocurrieron acontecimientos internacionales que influyeron
directamente en la situación cubana, como fueron la Segunda Guerra Mundial
(1939-1945), la reconstrucción de posguerra, con el papel hegemónico de
Estados Unidos dentro del mundo capitalista, y la instrumentación de la política
de Guerra Fría y sus manifestaciones diversas. Otros hechos tuvieron hondo
impacto en la movilización popular como la Guerra Civil Española (1936-1939)
y el enfrentamiento al fascismo.
En general, el país salía de un período muy convulso en el que los grupos
oligárquicos habían buscado la solución a los problemas por medio de un
gobierno dictatorial, mientras los sectores populares habían desatado un
proceso revolucionario de profundas consecuencias, que tendría repercusiones
293
HISTORIA DE CUBA
inevitables en la sociedad cubana. No se podía volver a la situación anterior
a ese proceso, las medidas promovidas durante el gobierno provisional presidido por Grau tampoco podían ya omitirse totalmente, por tanto, tenían
que producirse cambios ineludibles.
4.1 Los problemas estructurales de la economía
y la alternativa reformista (1935-1940)
Recuerda que…
La economía monoproductora y la monoexportadora habían dado señales de
agotamiento cuando la industria azucarera no pudo mantener su crecimiento y,
por tanto, se estancó. Por otra parte, el gobierno de Machado había planteado un
programa de soluciones a esta crisis sin poder resolverla; por tanto, la necesidad
de encontrar soluciones se mantenía.
Frente a la situación que se había creado a principios de la década del
treinta del siglo xx, con la convulsión del proceso revolucionario, la oligarquía
se vio necesitada de ofrecer políticas que aquietaran los ánimos para no
correr el riesgo de otra quiebra como la vivida a partir del 4 de septiembre
de 1933, de manera que se apeló a la instrumentación de reformas desde
el poder en combinación con la represión.
Estados Unidos, por su parte, después de los efectos desastrosos de la
crisis económica mundial de 1929 y del proceso revolucionario cubano,
también estaba interesado en la estabilización de Cuba y de sus relaciones
bilaterales, de manera que había consenso para la aplicación de reformas.
Mecanismos de estabilización
El gobierno estadounidense de Franklin Delano Roosevelt apoyó de
inmediato al presidido por Mendieta. Lo primero fue su reconocimiento
oficial y, después, la recomposición de los instrumentos bilaterales en las
nuevas circunstancias. Roosevelt había declarado que su gobierno mantendría relaciones de “Buen Vecino” con los países del área, por lo que
se utilizaron nuevos mecanismos para ejercer el dominio neocolonial, de
manera más sutil y efectivo. Estos mecanismos se empezaron a aplicar a
Cuba a partir de 1934.
294
CAPÍTULO 4
El primer cambio fue la aprobación por el Congreso estadounidense del
sistema de cuotas para los abastecedores de azúcar de su mercado por medio
de la llamada Ley Costigan Jones. Esto era una novedad en la política norteña.
En vez de utilizar aranceles proteccionistas, como la tarifa Hawley Smoot
de 1930, que encarecía el producto a los consumidores y no garantizaba
las compras a los proveedores que les interesaba proteger directamente,
ahora se pasaba a un sistema de cuotas que dirigía con precisión cada tres
años lo que se iba a adquirir y dónde.
Para Cuba, el sistema de cuotas tuvo consecuencias ambivalentes pues, por
un lado, estabilizaba el mercado estadounidense para el producto cubano
frente a la brusca y rápida reducción que había sufrido como consecuencia
de la tarifa Hawley Smoot; pero, por otro, eliminaba las posibilidades de
mantener el crecimiento azucarero.
Las cifras que se tomaron para establecer la cuota de Cuba fueron las
del trienio 1931-1933, por lo que se asumió el período más crítico, cuando
el azúcar cubano era desplazado de aquel mercado de manera abrupta y
acelerada, de ahí que le correspondiera el 29,4 % del consumo previsto en
Estados Unidos. La cuota se acompañó de una rebaja en los aranceles al
azúcar a 1,87 centavos por libra, que para Cuba quedaba en 1,50. Era un
golpe fuerte porque reducía casi a la mitad la participación histórica del
dulce cubano en aquel mercado; sin embargo, detenía el desplazamiento
de que había sido víctima a partir de 1930. Era, por tanto, una regulación
que permitía la estabilización a bajos niveles.
En el orden económico, el siguiente instrumento fue la firma de un
nuevo Tratado de Reciprocidad Comercial en agosto de 1934. Este era uno
de los instrumentos básicos de la “Buena Vecindad”, que ya se había utilizado con otros países y llegó a Cuba cuando se consideró que había un
gobierno adecuado.
El nuevo Tratado comercial era más leonino que el anterior, pues
Cuba otorgaba rebajas de sus aranceles entre un 20 y un 60 % a más de
400 productos norteños, a cambio de recibir reducciones en el arancel estadounidense entre el 20 y el 50 % a 35 artículos cubanos. La desproporción era
enorme. Para el azúcar cubano se aprobó un derecho de solo 0,90 centavos
por libra en la Aduana norteamericana, lo que era una rebaja bien significativa para las ganancias de los exportadores, pero que no representaba
ninguna ventaja en la competencia en ese mercado, pues estaba regulado
por el sistema de cuotas. La producción de azúcar seguía estancada, sirva de
295
HISTORIA DE CUBA
demostración que la zafra de 1939 duró apenas 67,8 días y se produjeron
menos de tres millones de toneladas.
Este convenio comercial había sido muy solicitado por los grupos oligárquicos cubanos y, a pesar de su desproporción, fue recibido con júbilo pues
garantizaba el mercado estadounidense para el dulce cubano, aunque fuera
en cifras inferiores a las históricas. La concentración del comercio cubano
con Estados Unidos se hacía más fuerte, como puede verse en la tabla 4.1.
La dependencia se expresaba una vez más.
Tabla 4.1 Aceleración de la concentración geográfica del comercio
exterior de Cuba (en millones de pesos). Importaciones de Cuba
Fuente: Oscar Pino Santos: El imperialismo norteamericano en la economía
de Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, p. 50.
Las exportaciones también se concentraban en aquel mercado fundamentalmente. En 1934, el 75,26 % del total de las exportaciones cubanas iba hacia
Estados Unidos y en 1939 fue el 75,29 %. En esos años, el azúcar representó el 78
y el 79%, respectivamente del total de las exportaciones.1 Estas cifras demuestran
que la estructura económica de Cuba no había variado.
El estancamiento de la economía cubana puede apreciarse también en
la salida de capital norteamericano de Cuba, en especial de la industria
azucarera: en 1928 había 74 centrales de propiedad estadounidense,
pero comenzaba un proceso de desmantelamiento o venta a empresarios cubanos, pues ya no resultaba un rubro atractivo para aquel capital
(tabla 4.2). Solo conservaron los más productivos que representaban el
42 % de la producción total. En general, las inversiones totales bajaron a
$ 666 000 000 en 1935-1936 y su aumento posterior no alcanzó nunca la
cifra de la década del veinte del siglo xx.
1
Oscar Zanetti: Los cautivos de la reciprocidad, tablas II y III, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 2003.
296
CAPÍTULO 4
Tabla 4.2 Propiedad de los centrales (por nacionalidad)
Fuente: José Bell Lara: Fase insurreccional de la Revolución Cubana,
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007, p. 4.
En el orden político, la medida principal fue la firma de un nuevo
Tratado Permanente de Relaciones, el 29 de mayo de 1934. Por el nuevo
convenio, se abolía el firmado en 1903 y, con él, algunos de los artículos
de la Enmienda Platt, como el derecho a la intervención; sin embargo,
otros artículos se reproducían o mantenían su vigencia. Es el caso del
arrendamiento de terrenos para la Base Naval de Guantánamo cuyos
límites se respetaban, la validez de los actos realizados por la ocupación
militar y el derecho a suspender las comunicaciones entre los puertos y
el territorio en caso de brote de enfermedad contagiosa. El Tratado fue
objeto de mucha propaganda como “abrogación de la Enmienda Platt”.
Los instrumentos de la “Buena Vecindad” abarcaron otros campos como
la ayuda técnica y los mecanismos financieros, pero los señalados aquí
fueron los más significativos para Cuba. En especial, el sistema de cuotas
quedó de manera permanente y, cada tres años, cuando se revisaban
las cuotas, los grupos oligárquicos volvían a presionar para preservar el
mercado estadounidense, en lo que el gobierno se veía involucrado para
solicitar un buen tratamiento a Cuba; pero esto llevaba también a hacer
concesiones, aunque los resultados no fueran los mejores. En la revisión
de 1937, por ejemplo, se redujo a 28,6 % la participación cubana, siempre
en beneficio de los productores estadounidenses.
Internamente también se aplicaron políticas estabilizadoras, por las que se
crearon organismos como el Instituto Cubano de Estabilización del Café. En 1937,
Batista dio a conocer un llamado Plan Trienal o de Reconstrucción Económica
y Social que propugnaba un grupo de medidas de estabilización, de las cuales
la de mayor impacto fue la Ley de Coordinación Azucarera de ese año.
297
HISTORIA DE CUBA
En general, se estabilizaba la situación económica cubana, pero en
bajo nivel ya que la crisis estructural se mantenía. La monoproducción y
la monoexportación seguían siendo sus características esenciales, aunque
la industria azucarera continuaba estancada, dependiente del mercado
norteamericano sujeto al sistema de cuotas, como se ha visto, por lo que
no podía crecer; sin embargo, no se lograba la ansiada diversificación de
la producción. Por tanto, el problema de la crisis se mantenía como condicionante de la vida del país.
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología de los principales acontecimientos acaecidos
en la relación económica de Cuba con Estados Unidos en este período.
A partir de esta cronología:
a) Explica la situación de la industria azucarera cubana.
b) Valora cómo se expresó el dominio neocolonial en esta etapa.
2.
¿Qué efectividad tuvieron los mecanismos de estabilización aplicados
a partir de la situación cubana y sus contradicciones? Fundamenta
tu respuesta.
La situación política después del ciclo revolucionario
Recuerda que…
El proceso revolucionario de los años treinta del siglo xx creó una nueva situación
en el país, aunque no lograra realizar la transformación revolucionaria. Los sectores
populares habían protagonizado intensas luchas y la oligarquía había perdido
el poder político temporalmente, por lo que para esta se imponía reorganizar y
fortalecer su dominio en las nuevas circunstancias.
La producción intelectual posterior a 1935 reflejó la nueva situación
del país. Una buena parte de la ensayística, de la narrativa y del testimonio tuvo como centro de atención el proceso revolucionario que se
había desarrollado en Cuba. Raúl Roa es un ejemplo mayor de esto, con
Bufa subversiva (1935) o Escaramuza en las vísperas (1947). Aquel
proceso convulso y su desenlace, que provocaron polémicas diversas,
298
CAPÍTULO 4
dejaron honda huella en la obra de los intelectuales cubanos de entonces,
en general y en el conjunto de la sociedad cubana.
El proceso vivido con el machadato y la lucha de las distintas fuerzas de
oposición, habían desgastado a los partidos políticos tradicionales, por lo
que la recomposición del poder oligárquico requería de la reestructuración
de su representación política. Las organizaciones populares, por su parte,
habían quedado descabezadas y debilitadas; pero ya habían mostrado sus
potencialidades de lucha. ¿Cómo se realizó esta recomposición del poder?
El intento de crear un Gobierno de Concentración Nacional, con los diversos grupos políticos que habían actuado en la oposición al gobierno de
Grau, en coordinación con la Embajada de Estados Unidos, debía dotar de
estabilidad política al país, para lo cual contaban con la represión legalizada.
Ya no se trataba de los partidos Liberal y Conservador, sino de múltiples
partidos de diferentes dimensiones y posible influencia electoral que debían
concertarse en el esfuerzo por superar su crisis de poder.
La política de “Buena Vecindad” estableció, entre sus nuevos instrumentos,
el uso de las fuerzas armadas dentro de los países del área para controlar
las situaciones internas, lo que se conoció con el nombre de militarismo.
En Cuba, se había avanzado en este camino con la figura de Batista y la
reestructuración de este cuerpo a partir del 4 de septiembre.
El Ejército Constitucional pasó a desempeñar ese papel político con la
jefatura del antiguo sargento mayor. Decretos y reglamentaciones aprobadas a partir de 1933 dieron a las fuerzas armadas el poder para actuar
impunemente y convirtieron a Batista en el gran caudillo militar. Por tanto,
esta fue la figura política interna más importante para el logro de la estabilización desde los intereses del poder oligárquico interno y el imperialismo
norteamericano. Su papel se fortaleció al asumir proyectos sociales bajo la
dirección del cuerpo militar.
Una vez controlada la situación política en lo fundamental, se convocó a
elecciones para restablecer la institucionalidad rota con el convulso acontecer
desde la reelección de Machado. Los comicios realizados en 1936 incluyeron
por primera vez la participación de la mujer como electora y elegible, lo
cual era un resultado palpable del proceso revolucionario. Ese año se retornaba a la supuesta normalidad con la toma de posesión del presidente
electo, Miguel Mariano Gómez; pero sus contradicciones con Batista por el
control real del poder llevaron a que el Senado acordara su destitución, de
299
HISTORIA DE CUBA
ahí que el resto del período lo asumiera el vicepresidente, Federico Laredo
Bru. Aunque no exento de contradicciones internas, el poder político entró
en una etapa de estabilización de su funcionamiento hasta 1952.
En este contexto, las fuerzas revolucionarias sufrieron un período de
repliegue. A raíz de la huelga de marzo de 1935, algunos de los dirigentes
de mayor prestigio que estaban en Cuba fueron a prisión por unos meses,
mientras, como se ha visto, abortaba el plan guiterista con el asesinato de
su jefe. Otros estaban en el exilio, como Pablo de la Torriente Brau y Raúl
Roa. Entre las organizaciones que se crearon entonces, como continuidad
del proceso revolucionario, se encontraba Izquierda Revolucionaria (IR), con
Ramiro Valdés Daussá y Eduardo Chibás, entre otras; mientras Pablo de la
Torriente, Roa y Gustavo Aldereguía fundaban y sostenían la Organización
Revolucionaria Cubana Antimperialista (ORCA) con el primero como secretario
general, cuyo vocero, el periódico Frente Único, entraba clandestinamente
en Cuba. También se hacían intentos unitarios para la etapa de la liberación
nacional de la revolución, como las conversaciones realizadas por estas dos
organizaciones y el Partido Comunista (PC), el Partido Agrario Nacional
(PAN) y el Partido Aprista Cubano (PAC), pero no se pudo consolidar la
unidad y prevaleció la dispersión, lo que debilitaba las posibilidades del
movimiento revolucionario.
Así veía Roa la posición de los revolucionarios entonces:
Nuestra postura no puede ser otra que tirarnos a la torrentera, cosa
que ya hemos hecho […] hundirse y salir de nuevo para hundirse otra
vez; pero salir siempre a flote y salir de una vez y al fin para, mansa
fiera el remolino en nuestras manos, no hundirse más hasta que
devengamos síntesis del proceso histórico, hasta que devengamos
farallón de la torrentera. […] 2
Las fuerzas populares y revolucionarias, en el reflujo de la revolución,
se preparaban para futuras etapas de combate. El movimiento obrero y
comunista también tuvo que atravesar por esa situación después de la
huelga de marzo de 1935. Obreros, estudiantes e intelectuales fueron los
más perseguidos por la represión después de la huelga, por lo que llenaron
2
Pablo de la Torriente Brau: Cartas cruzadas, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,
1990, pp. 344-347.
300
CAPÍTULO 4
las cárceles y fueron víctimas de las torturas, la aplicación de la ley de fuga,3
los “suicidios” y los envenenamientos. En esto los comunistas y los dirigentes
de la CNOC fueron los más asediados.
La celebración del VII Congreso de la Internacional Comunista, en 1935,
abrió el análisis de los problemas de la época, especialmente el ascenso del
fascismo, y planteó la necesidad de promover la creación de frentes populares
y frentes antimperialistas; a este Congreso asistió una delegación cubana
encabezada por Blas Roca, lo que permitió comprender este asunto también
referido a las condiciones internas cubanas. El Partido Comunista buscó la
concertación de un frente unido antimperialista y contra los que calificaba
de “lacayos” y “traidores del pueblo” –Mendieta y Batista–, con IR, ORCA y
también con Joven Cuba y el PRC (A). En esta labor, desarrollaron campañas
por la amnistía a los presos políticos y se crearon Comités de Frente Único
a niveles locales, pero no se logró sostener la concertación para la unidad.
En medio del ambiente de terror imperante, la ilegalizada CNOC realizó su IV Pleno en julio de 1935 para establecer las estrategias de lucha en
esas condiciones, donde ocupaba un lugar fundamental el frente único, la
unidad sindical y el frente popular antimperialista. El PC realizó el VI Pleno
de su Comité Central en octubre, donde se abordó la reconstrucción del
movimiento sindical. Aquí se acordó trabajar por la creación de un amplio
frente popular de lucha por la completa independencia económica y política
de Cuba, la democracia y el progreso social. Como era un partido ilegal, el PC
decidió crear una organización de vida legal, con comunistas menos conocidos por su militancia, que se llamó Unión Revolucionaria. Este partido sería
el encargado de buscar la unidad con otras fuerzas dentro de la legalidad.
La reorganización sindical y la política de frente popular permitió que
el movimiento obrero iniciara de nuevo un ascenso en sus luchas por demandas económicas y sociales.
Los estudiantes atravesaban por etapas similares. Los centros estudiantiles habían sido tomados militarmente a raíz de la huelga, por lo que el
movimiento estudiantil se propuso, en primer lugar, rescatar los centros
educacionales del control militar, tanto la Universidad como los de segunda
enseñanza. También luchaban contra la eliminación de las cuotas de matrículas gratis y el aumento del costo de las pagadas en los centros estatales,
3
Este método consistió en sacar al prisionero del lugar de detención y asesinarlo
por la espalda, para aducir después que se había dado a la fuga y por eso se le
disparaba.
301
HISTORIA DE CUBA
con lo que se intentaba limitar aún más el acceso de los estudiantes pobres
al estudio. El Comité Estudiantil Universitario, creado en la Universidad de
La Habana, mantuvo la movilización y un paro estudiantil que duró más
de dos años. Al final, lograron la victoria al desmilitarizar los planteles y
retornar a clases de manera normal en 1937, lo que era un triunfo frente
al régimen. La Ley Docente de enero de 1937 fue una victoria parcial, pues
reconocía la autonomía universitaria y se reconocía un 20 % de matrículas
gratis con los requisitos de buen expediente académico, ser cubano y ser
pobre, todo lo cual debía acreditarse. En estas condiciones, se volvió a organizar la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).
En el contexto del repliegue de la revolución y la reestructuración de
sus fuerzas, se produjo el ascenso de los grupos reformistas, en especial del
Partido Auténtico. El PRC (A), con la propaganda en torno a la figura de
Grau y del gobierno provisional que había presidido, fue ganando popularidad como una posible alternativa de solución a los problemas cubanos.
La dirección auténtica se encontraba mayoritariamente en el exilio, en
México y en Estados Unidos, sobre todo después de la huelga y, aunque
con algunas divisiones internas, logró realizar la movilización de la opinión
pública en su favor. Sin embargo, su posición anticomunista rechazó todo
intento de unidad o frente único con fuerzas comunistas o de influencia
marxista, aunque tampoco aceptó los vínculos en plano de igualdad con
otras organizaciones. De manera que actuó solo como partido con su programa reformista en las luchas políticas cubanas del período.
La situación internacional y su influencia
en la situación cubana
Recuerda que…
En estos años se produjeron acontecimientos internacionales que tuvieron honda
repercusión en Cuba. Uno de ellos fue la instauración de la República española
y su defensa durante la Guerra Civil (1936-1939).
Los vínculos históricos y culturales con España, más la cuantía de los inmigrantes españoles asentados en Cuba, creaban una relación muy especial
con la situación en España. En el Censo de 1931 se contaban un total de
257 596 ciudadanos españoles en la Isla, la cifra más alta de todos los extranjeros
en Cuba. Además, la causa de la República española movilizó la conciencia
de muchas personas en el mundo y Cuba fue parte de ello.
302
CAPÍTULO 4
Aquí se abrió un fuerte debate cuando se produjo el alzamiento falangista
encabezado por Francisco Franco contra la República, de manera que se
enfrentaban los partidarios del falangismo, y los defensores de la República.
El movimiento popular se solidarizó con los republicanos.
Frente a las organizaciones falangistas en Cuba, surgieron organizaciones
de ayuda y solidaridad con el pueblo español, como el Frente Democrático
Español, que agrupaba a algunas de aquellas organizaciones, el Comité
de Defensa del Frente Popular Español, el Comité Antifascista Pro-Ayuda
del Pueblo Español y otras. También surgieron publicaciones como Ayuda!
y Mediodía. Esta última contaba con figuras de la intelectualidad cubana
marxista como Mirta Aguirre, Ángel Augier, José Antonio Portuondo, Carlos
Rafael Rodríguez y Nicolás Guillén, quien era el director.
Los intelectuales cubanos enviaron una representación al Congreso por
la Libertad de la Cultura en España, integrada por Juan Marinello, Nicolás
Guillén, Félix Pita Rodríguez, Alejo Carpentier y Leonardo Fernández
Sánchez, este último activo luchador desde su época de estudiante del
Instituto de La Habana, junto a Mella, en lo que fue el inicio de una larga
trayectoria revolucionaria. Guillén señaló la importancia que tuvo para él
aquel acontecimiento: “En Valencia ingresé en el Partido Comunista, en
1937 […] resumiendo le diré que fueron dos acontecimientos, la caída de
Machado y la lucha del pueblo español contra Franco los que impulsaron
mi vocación revolucionaria, política […].”4
La solidaridad cubana fue múltiple, en envíos de donativos en azúcar,
tabacos, alimentos diversos y ropa, pero lo más destacado fue el contingente de cerca de mil cubanos que fueron a combatir con los republicanos. El
Partido Comunista se ocupó del reclutamiento y traslado de los voluntarios
a España. Uno de ellos, Pablo de la Torriente Brau (figura 4.1), escribió a
Raúl Roa en agosto de 1936 desde Nueva York, antes de partir para España
donde cayó combatiendo:
En el orden personal, aquél es hoy mi centro imaginativo y revolucionario. Allí está la maravillosa lección única. La oportunidad de vivir. De
que las pupilas vean algo digno de ser visto por un hombre. […] Y, sobre
4
Recopilación de textos sobre Nicolás Guillén, Serie Valoración Múltiple, Casa de
Las Américas, La Habana, 1974, p. 48.
303
HISTORIA DE CUBA
todo, voy porque la revolución cubana pende en estos momentos de la
española; porque allí está el prólogo […].5
Fig. 4.1 Pablo de la Torriente Brau
(Puerto Rico, 12/12/1901-España, 19/12/1936).
Matriculó en la Universidad de La Habana,
pero no cursó la carrera. Ejerció el periodismo
y el cuento. En 1923 comenzó a trabajar en
el bufete de Fernando Ortiz donde conoció
a Rubén Martínez Villena. Participó en la
tángana estudiantil del 30 de septiembre de
1930 cuando resultó herido en la cabeza. Fue
miembro del DEU. Fundador del Ala Izquierda
Estudiantil en 1931. Estuvo preso 105 días en
El Príncipe en 1931 y después en el Presidio
Modelo de Isla de Pinos hasta 1932, sobre lo
cual escribió importantes relatos. En el exilio
de Estados Unidos fundó la Organización
Cubana Antimperialista (ORCA) en 1935 y,
dentro de ella, el Club José Martí. En 1936
marchó a combatir por la República española
donde murió en combate en diciembre. Era
Comisario Político del Primer Batallón Móvil
de Choque.
5
Este fue un acontecimiento que
estremeció al pueblo cubano y que impulsó al movimiento popular a acciones
extraordinarias de internacionalismo.
Otras causas concitaron la solidaridad de las organizaciones populares, como el proceso desarrollado
por Lázaro Cárdenas en México, o
la condena a la invasión italiana y
japonesa a Abisinia (actual Etiopía)
y China, respectivamente, pero la
causa española logró la mayor movilización solidaria, a la que siguió la
lucha antifascista en general.
El ascenso del fascismo en Europa
creó condiciones nuevas en el panorama político cubano pues las fuerzas
antifascistas y democráticas se movilizaron, en lo que la solidaridad con
la República española fue una de sus
primeras expresiones. De nuevo se
plantearon alternativas de unidad. Si
hubo intentos desde 1935 por crear
un frente único sin resultados concretos, la nueva circunstancia permitió
impulsar el Bloque Revolucionario
Popular en 1937, a partir de Unión
Revolucionaria, la Organización
Auténtica (OA) —que era un desprendimiento del Partido Auténtico—, el
Partido Aprista Cubano, Izquierda
Pablo de la Torriente Brau: Cartas cruzadas, Ed. Pueblo y Educación, La Habana,1990,
p. 245.
304
CAPÍTULO 4
Revolucionaria y el PAN. El PRC (A) se opuso a ese intento y atrajo a algunas
de las organizaciones comprometidas, lo que impidió la permanencia de
este Bloque.
La situación internacional también incidió en la política gubernamental,
especialmente en su “hombre fuerte”, Batista, quien se mantenía al frente
del Ejército. El gobierno de Estados Unidos había definido una política de
contención del avance nazi-fascista en el área, por lo que planteó la alianza
con las fuerzas democráticas antifascistas, de ahí que Batista siguiera esta
línea, lo que se expresó desde 1937 en algunas aperturas al movimiento
popular, como permitir los actos en respaldo a la República española y, en
1938, la legalización de todos los partidos políticos, lo que incluyó al Partido
Comunista. Además, Batista hizo pronunciamientos de corte democrático y
hasta de algún tono nacionalista, que concitaron la crítica de las fuerzas más
retrógradas dentro de la representación oligárquica, por tanto, parecía que
el jefe del Ejército asumía posiciones que lo distanciaban de los grupos más
reaccionarios. En este contexto, se produjo la reapertura de la Universidad,
explicado anteriormente, y una amnistía general a los considerados como
delitos políticos en diciembre de 1937.
La nueva situación permitió algunas acciones como la creación de la
empresa Cuba Sono Film, fundada en 1938 por el partido marxista, la que
trabajó por una creación cinematográfica de valores artísticos y sociales en
los que laboraron en calidad de guionistas y musicalizadores figuras de la
cultura cubana como Nicolás Guillén, Alejo Carpentier y Juan Marinello, entre
otros. Los Cine-Clubs, de muy limitado alcance y sometidos a la hostilidad de
empresas y policías, buscaban crear un gusto estético y una mirada crítica
de la producción cinematográfica. También el partido marxista tuvo sus
órganos de difusión, como el periódico Noticias de Hoy (1938) y, en 1943,
la emisora radial Mil Diez, conocida como la Emisora del Pueblo.
En el nuevo clima político creado, el campesinado avanzó organizativamente y pudo celebrar congresos campesinos, cuya mayor expresión fue
el que se consideró Primer Congreso Campesino celebrado en La Habana,
en octubre de 1937, con delegados de Oriente, Camagüey, Las Villas,
La Habana y Pinar del Río, donde se pronunciaron contra los desalojos, por
el derecho de los campesinos a la tierra, contra los intentos de arrebatarles
las tierras realengas, por la necesidad de escuelas y la organización de este
grupo social. Líderes campesinos como Romárico Cordero, Dioscórides del
Pino, Gilberto del Pino, Eladia León y otros se destacaron en la organización
305
HISTORIA DE CUBA
y el desarrollo de este evento que acordó crear una Comisión Permanente
para atender los temas discutidos.
El PC celebró su III Asamblea Nacional entre el 10 y el 15 de enero de
1939, en la cual los puntos esenciales fueron: la unidad de las fuerzas revolucionarias y democráticas con vistas a la Asamblea Constituyente, la lucha
antifascista y la unidad para vencer al fascismo. Era la primera asamblea
comunista realizada en la legalidad. Simultáneamente, el Partido Unión
Revolucionaria celebró su asamblea nacional donde aprobó su programa
con vistas a la Constituyente el 14 de enero. Las nuevas condiciones permitieron que en el XII Pleno del Comité Central del PC se acordara la unión de
las fuerzas del PUR y el PC para las elecciones a la Asamblea Constituyente
y las generales. Lo que dio lugar a un cambio de nombre: Partido Unión
Revolucionaria Comunista (PURC).
Un hecho muy importante en aquel momento fue la celebración
del Congreso Nacional Obrero entre el 24 y el 26 de enero de 1939, en
La Habana. Era la culminación del proceso de reorganización del movimiento obrero. En septiembre de 1938 se había celebrado el Congreso Obrero
Latinoamericano al que había asistido una delegación cubana. En aquel
cónclave se constituyó la Confederación de Trabajadores de América Latina
(CTAL) que instaba a la unidad de los trabajadores de nuestros pueblos. De
regreso a Cuba, Lázaro Peña y sus compañeros organizaron el Congreso
cubano en el que estuvieron representadas, además de 789 organizaciones
obreras, otras de diferente representatividad política y social como el PC,
Unión Revolucionaria, Agrupación de Jóvenes del Pueblo, Hermandad de
Jóvenes Cubanos, Federación de Sociedades Negras, Comité Gestor Pro
Congreso Nacional Femenino, Comité de Ayuda al Pueblo Español, Casa de
la Cultura, Comité Contra la Discriminación y otras.
Este Congreso, que tuvo una proyección unitaria, discutió los problemas
principales de organización, las formas de lucha y las demandas económicas
y sociales de los obreros; pero lo más importante fue el acuerdo de fundar
la nueva organización de todos los trabajadores cubanos: la Confederación
de Trabajadores de Cuba (CTC) afiliada a la CTAL. La CTC agrupaba a las
Federaciones y los organismos sindicales de todas las tendencias y eligió como
secretario general al comunista Lázaro Peña González, de amplia trayectoria
en las luchas obreras desde su procedencia tabacalera. El reconocimiento
legal no se produjo hasta 1943, aunque la CTC funcionó públicamente sin
ser perseguida.
306
CAPÍTULO 4
Reflexiona
Reflexiona acerca de lo que planteó Lázaro Peña en su discurso inaugural del
Congreso Obrero de 1939:
[…] la mayor significación de nuestro Congreso, radica en esa unidad consciente, que no oculta las diferencias sostenidas, sino que se basa en ellas, para
abolirlas en la acción cotidiana y por la acción de la unidad. […]
Nosotros, los trabajadores, queremos unirnos hoy para defender nuestro
pan, nuestro salario y nuestra jornada. Queremos hacer de nuestra unidad
[…] palanca que defienda nuestras reivindicaciones, ariete formidable para
vencer las resistencias de las compañías poderosas que todavía ignoran leyes y
desprecian gobernantes. Queremos hacer de ella, defensa de los intereses de
toda la clase obrera, pero queremos también que sea defensa de los intereses
de toda la Nación. […] 6
La nueva organización obrera nacional definía como objetivo central en
sus Estatutos la tenaz defensa de los intereses de los trabajadores y trabajar
por el logro de un régimen de verdadera democracia y justicia social que
pusiera fin a la explotación del hombre por el hombre.
¿Sabías que…?
Otro acontecimiento importante de aquel momento fue la celebración del Tercer
Congreso Nacional de Mujeres en marzo de 1939, auspiciado fundamentalmente
por las fuerzas del PURC y que tenía por lema: “Por la mujer, por el niño, por la
paz y el progreso de Cuba”.
En la coyuntura internacional en que se insertaba la celebración del
congreso femenino, el problema de la guerra imperialista ganó un amplio
espacio para repudiarla y pronunciarse a favor de la paz. En este Congreso
hubo representación de las mujeres obreras y las negras, y sus pronunciamientos estuvieron centrados en la igualdad de ambos sexos, que debía ser
sancionada en las leyes; además de los derechos de la mujer trabajadora, de
las mujeres negras, sin dejar de hacer énfasis en el llamamiento a la paz. Uno
de los aspectos tratados fue el de demandar una Asamblea Constituyente
que recogiera los derechos de la mujer.
6
Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución Socialista de
Cuba (IHMCRSC): Historia del Movimiento obrero cubano, [s.n.], t. 2, p. 57.
307
HISTORIA DE CUBA
Comprueba lo aprendido
1.
A partir de 1935, las fuerzas revolucionarias actuaron en un contexto
adverso. Argumenta esta afirmación con tres elementos.
2.
Construye un esquema en el que relaciones los acontecimientos internacionales más importantes con su influencia en Cuba.
3.
Elabora un cuadro sinóptico con los principales acontecimientos que
evidencian la permanencia de un movimiento de lucha popular en
Cuba y sus tendencias.
4.
Selecciona las expresiones más importantes de las fuerzas revolucionarias en estos años, y valora sus posibilidades de desarrollar un
movimiento revolucionario capaz de tomar el poder político.
5.
Valora las posibilidades de unidad entre las fuerzas revolucionarias y
su materialización o no en el período.
6.
Compara los resultados del Congreso Nacional Obrero de 1939 con
los del III Congreso de 1925, en Camagüey, estudiado en el capítulo
anterior, en cuanto a su contexto, proyección política y resultados
organizativos.
7.
Lee el siguiente fragmento de Escaramuza en las vísperas de Raúl Roa
y valora cómo el autor considera que debían ser las características de
la revolución en Cuba:
[…] La revolución de que se trata tiene lugar en nuestro planeta;
pero su escenario no está en Francia, ni en la Unión Soviética, ni en
España, ni en México. Se origina y desenvuelve en la isla de Cuba, en
una coyuntura universal de mutaciones más profundas, complejas y
vastas que las que caracterizaron el tramonto del imperio romano
y el alba de la modernidad. No es ajena a las ilusiones, agonías y
conflictos de la época y forma parte de la pugna descomunal entre
un mundo que nace y un mundo que muere. Más […] el carácter,
el contenido, el alcance, el estilo y la trayectoria de la revolución
308
CAPÍTULO 4
cubana están dados por las peculiaridades inherentes a nuestro
ser y devenir en el proceso general de la historia. […] se trata,
pura y exclusivamente, de una revolución anticolonial de amplias
implicaciones políticas, económicas y sociales.
De ser una revolución de este tipo le viene su tono nacionalista,
su carácter antimperialista, su preocupación por los desposeídos,
[…] de ahí su replanteo de los objetivos frustrados de la revolución
de 1895 […]. 7
4.2 Estabilización, reformismo y crisis (1940-1952)
En este período, los gobiernos que actuaron estuvieron bajo el dominio
de Batista o del Partido Auténtico, pero en todos los casos operaron en el
contexto del estancamiento de la economía cubana; además, se produjo la
institucionalización a partir de la implementación de una nueva Constitución
y la estabilidad de los gobiernos regidos por ella hasta 1952. El movimiento
popular se vería influido por los acontecimientos internacionales, tanto
para impulsar su avance como para frenarlo. En estos años, sin embargo,
se profundizaría la crisis cubana de modo que se abrió una nueva etapa a
partir de 1952.
Estancamiento económico y reformas. Impacto
de la Segunda Guerra Mundial y la posguerra
Los problemas de la economía fueron objeto de discusiones entre los
economistas en las décadas del cuarenta y cincuenta del siglo xx. Se discutían los conceptos de crecimiento y desarrollo en relación con la situación
cubana, también se debatía sobre programas económicos para Cuba, tanto
elaborados por las corporaciones económicas cubanas como por expertos
estadounidenses.
Estos años dieron lugar a una importante y permanente polémica en torno
a los problemas económicos de Cuba, en la que intervenían exponentes del
pensamiento económico burgués como Gustavo Gutiérrez y Raúl Lorenzo,
y del pensamiento marxista como Carlos Rafael Rodríguez y Jacinto Torras.
7
Raúl Roa: Escaramuza en las vísperas y otros engendros, Universidad Central de
Las Villas, Santa Clara, 1966, pp. 63-64.
309
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
Carlos Rafael Rodríguez fue uno de los más destacados economistas que entraron
en el debate, en este caso desde las posiciones del marxismo. En este aspecto,
explicaba en 1955 que, en Cuba, durante los primeros veinticinco años del siglo no
se había producido un desarrollo sino un crecimiento, “porque no hay desarrollo
económico cuando el crecimiento de las fuerzas productivas se realiza de manera
tal que conduce a una estructura económica que, en vez de hacer avanzar al país
de la condición de subdesarrollado a la de desarrollado, contribuye a mantener
o a agravar el status de país subdesarrollado de aquel”.8
En aquellos debates se planteaban problemas de fondo en el aspecto
conceptual y en el programático. Cuba se debatía en una crisis cuyos contenidos y soluciones se veían a partir de los intereses que representaban los
participantes en las discusiones. Las corporaciones económicas burguesas
no podían desprenderse de su dependencia a Estados Unidos y buscaban
remedios dentro del sistema neocolonial.
A pesar de la búsqueda de estabilización en la economía, la industria azucarera siguió estancada. Al estallar la Segunda Guerra Mundial
se produjo un alivio temporal de la situación cuando, en 1941, se firmó
un Convenio Comercial Suplementario que creaba las condiciones para
garantizar la contribución cubana en azúcar a Estados Unidos durante el
conflicto. También se acordó la venta de las zafras globales cubanas a ese
país, como contribución de guerra, desde 1942 hasta 1947, con lo que se
suspendió el sistema de cuotas. Aunque los precios fueron inferiores a los
del mercado mundial, esto estimuló la producción de azúcar en la Isla, sin
que hubiera una expansión de la industria como había sucedido durante la
Primera Guerra Mundial. No hubo nuevos centrales, solo se utilizó la capacidad instalada para producir de acuerdo con la demanda estadounidense.
Coyunturalmente, Cuba recuperó su lugar en el mercado norteamericano
abasteciendo más del 50 % del azúcar que entraba allá, pero su industria
no creció, solo volvió a producir 4 millones de toneladas en 1944, por
debajo de la capacidad existente.
8
Carlos Rafael Rodríguez: Letra con filo, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1983, pp. 41-42.
310
CAPÍTULO 4
El impacto de la Segunda Guerra Mundial se sintió en otros aspectos
de la economía. Como consecuencia del conflicto, se afectó el suministro
de abastecimientos por dificultades en la transportación y la producción
en los países en guerra. La escasez de productos de primera necesidad y la
especulación que provocó, llevó a que el gobierno de Batista tuviera que
aplicar una política de regulación a través de la Oficina de Regulación de
Precios y Abastecimientos (ORPA). Esta oficina no controló efectivamente los
precios, por lo que la especulación se mantuvo y muchos de sus funcionarios
y de otras dependencias gubernamentales hicieron grandes negocios con
eso. También se creó la Junta de Economía de Guerra para ocuparse de los
problemas de la economía en aquellas circunstancias.
Los efectos de la guerra propiciaron el desarrollo de algún comercio en
el área latinoamericana, al aumentar las exportaciones e importaciones
y extraer minerales estratégicos para la industria bélica estadounidense
como níquel, hierro, manganeso y cobalto. En estos rubros se realizaron
inversiones por las grandes empresas norteamericanas, así como en la refinación de petróleo, en lo que tuvo un lugar especial el níquel con la inversión
de la Freeport Sulphur, del grupo Rockefeller, que puso en explotación la
planta de Nicaro durante los años de guerra. Otras inversiones se dirigieron
a manufacturas y a servicios públicos. La Segunda Guerra Mundial reanimó
la actividad económica temporalmente.
La reanimación operó durante la coyuntura de la guerra pues, una vez
terminada la contienda, se cerró la planta de Nicaro y se volvió al sistema
de cuotas azucareras por ley de 1947 que entraría en vigor al año siguiente.
La cuota de 1948 otorgó a Cuba el 27,13 % del consumo norteamericano,
pero se le reconoció una participación alta para abastecer el incremento de
ese consumo. Aunque se esperaba un mejor tratamiento como compensación al aporte de guerra, otra vez se rebajaba la participación de Cuba en
beneficio de los productores domésticos. La cuota de 1951 se aprobó en
medio de la Guerra de Corea, lo que permitió que se aumentara la de Cuba
a un 31,72 %, pero se redujo su participación en los aumentos de consumo.
El estancamiento se mantenía y las cuotas para el dulce cubano seguían siendo
bajas en relación con la participación histórica y la capacidad productiva.
El comercio general entre los dos países sufrió un cambio pues ahora se
negociaba bilateralmente por medio de un nuevo mecanismo mundial: el
Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT –por las siglas en inglés–
o AGAC). Con el GATT desaparecieron los Tratados de Reciprocidad, ahora
311
HISTORIA DE CUBA
había que ir a las rondas de negociaciones para realizar los convenios,
en un marco dominado por Estados Unidos. El imperio promovía un
reordenamiento en los mecanismos internacionales de acuerdo con su
nuevo papel hegemónico.
A pesar de las reformas que se intentaron, no se pudo romper con el
esquema monoproductor y monoexportador y la dependencia del mercado
estadounidense, por lo que no fue posible resolver la crisis de la economía
cubana. El azúcar representó el 89 % de las exportaciones cubanas en 1949
y en 1952 el 86 %, mientras en esos años las exportaciones a Estados Unidos
representaron el 63,95 % y el 60,30 % respectivamente, y las importaciones
de esa procedencia eran el 83,22 % y el 74,72 %.9 La diversificación de la
economía seguía estando en la agenda de discusión, pero no se materializaba en los marcos del sistema neocolonial. Los problemas de la economía
se apreciaban también en el monto y dirección de las inversiones estadounidenses en Cuba.
Desde la década del treinta del siglo xx, internacionalmente el capital se
desplazó a sectores de mayor beneficio como el petróleo, las manufacturas
y la minería, lo cual se aprecia también en la dirección de las inversiones
norteamericanas en Cuba. De manera que el capital estadounidense siguió
desprendiéndose de centrales que pasaron a manos cubanas, y ya en 1958
solo quedaban 36 centrales norteamericanos.
Los gobiernos auténticos (1944 a 1952) iniciaron su gestión en medio
de la situación económica propiciada por la Guerra Mundial cuyo término
cerró ese período de alivio, por lo que enfrentaron también los reajustes
de posguerra.
Comprueba lo aprendido
9
1.
Elabora una cronología con los principales acontecimientos de la
relación económica entre Cuba y Estados Unidos.
2.
Valora la cita de Carlos Rafael Rodríguez, tomando en cuenta lo
estudiado sobre el decurso de la economía cubana desde 1902, y
determina los elementos que caracterizan la crisis estructural de la
economía cubana.
Oscar Zanetti: Los cautivos de la reciprocidad, tablas II, III y V, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2003.
312
CAPÍTULO 4
3.
Compara los efectos en la economía cubana de la Segunda Guerra
Mundial con los de la Primera Guerra Mundial estudiados en el capítulo anterior.
La Constitución de 1940 y su importancia
La demanda de realizar la Constituyente fue de primera prioridad dentro
del movimiento popular y sus representaciones políticas estructuradas en esos
años. Se aspiraba a una nueva Constitución que debía recoger los cambios
imprescindibles en la normativa jurídica de la vida del país. Esta fue una consigna general. En medio de la apertura democrática impulsada por Batista, en
el contexto de la lucha antifascista, este se comprometió a la realización de
la Asamblea Constituyente. En el camino para la celebración de ese evento,
se produjeron agrupamientos políticos importantes.
En 1939 se celebraron las elecciones para elegir a los delegados a la
Asamblea Constituyente. Para esas elecciones, los partidos políticos se
agruparon en dos coaliciones que estructuraron sus candidaturas; por un
lado estaba el grupo centrado por Grau y el Partido Auténtico con el que
se coaligaron el Partido Acción Republicana (de Miguel Mariano Gómez),
el ABC y el Partido Demócrata Republicano (de Mario García Menocal),
que constituían el Bloque Oposicionista; por la otra parte se unieron en
la Coalición Socialista Democrática los partidos Liberal, Conjunto Nacional
Democrático, Unión Nacionalista, Nacional Revolucionario (Realistas), Partido
Popular Cubano (que no eligió ningún delgado) y Unión Revolucionaria
Comunista; el Partido Agrario Nacional concurrió solo, pero no obtuvo representación. En aquella coyuntura, los comunistas se unieron a la Coalición
gubernamental, aunque con línea independiente. Los resultados de los
comicios dieron mayoría al Bloque Oposicionista
¿Sabías que…?
La votación para delegados a la Constituyente ofreció algunas novedades, tales como
la presencia de un importante grupo de figuras que había n emergido en la política
cubana durante el proceso revolucionario de los años treinta del siglo xx y la elección
de seis delegados comunistas: Blas Roca, Juan Marinello, Salvador García Agüero,
Romárico Cordero, César Vilar y una mujer, Esperanza Sánchez Mastrapa. La otra
novedad fue la presencia femenina, en total hubo tres mujeres delegadas a la
Constituyente, las otras dos eran auténticas.
313
HISTORIA DE CUBA
La importancia de la presencia de los delegados más revolucionarios y
radicales se evidencia en el propio texto aprobado, que fue resultado de
los debates sostenidos.
Reflexiona
¿Cómo el proyecto del PURC reflejó algunos de los problemas de la sociedad
cubana?
Todos los cubanos, hombres y mujeres, son iguales ante la ley y gozarán de
los mismos derechos, con las solas excepciones que la Constitución determine. Fundándose en la igualdad de todos los ciudadanos, independientemente
de su raza, color o sexo, se declara ilegal y penada toda disposición o acto de
autoridad o particular que tienda a discriminar y oprimir a cualquier ciudadano
bajo el pretexto de una raza o sexo, o a limitar sus derechos. En consecuencia es
anticonstitucional toda costumbre, disposición o acto que impida o menoscabe el
derecho de los ciudadanos de cualquier raza a pasear o transitar por lugares públicos,
a utilizar los servicios de los establecimientos públicos de toda índole o de los centros
de enseñanza, a desempeñar empleo en cualquier rama de la Administración, del
comercio y de la industria..10
La Constitución aprobada el 1. º de julio de 1940 introducía cambios importantes, tanto en la estructuración del Estado como en los derechos que
reconocía. Se le ha considerado la más progresista del continente en aquel
momento, sin que dejara de ser una Constitución burguesa. Esto puede
ejemplificarse con algunos de sus artículos:
Constitución de 1940 (selección de artículos)
Artículo 20. Todos los cubanos son iguales ante la Ley. La República no reconoce
fueros ni privilegios.
Se declara ilegal y punible toda discriminación por motivo de sexo, raza, color o
clase, y cualquiera otra lesiva a la dignidad humana.
La Ley establecerá las sanciones en que incurren los infractores de este precepto.
Artículo 24. Se prohíbe la confiscación de bienes. Nadie podrá ser privado de
su propiedad sino por autoridad judicial competente y por causa justificada de
utilidad pública o interés social y siempre previo el pago de la correspondiente
indemnización en efectivo, fijada judicialmente. […].
10
Citado por IHMCRSC: Historia del movimiento obrero cubano, t. 2, p. 74.
314
CAPÍTULO 4
Artículo 60. El trabajo es un derecho inalienable del individuo. El estado
empleará los recursos que estén a su alcance para proporcionar ocupación a
todo el que carezca de ella y asegurará a todo trabajador manual o intelectual, las condiciones económicas necesarias a una existencia digna.
Artículo 62. A trabajo igual en idénticas condiciones, corresponderá siempre
igual salario, cualesquiera que sean las personas que lo realicen.
Artículo 66. La jornada máxima de trabajo no podrá exceder de ocho horas al
día. […].
Artículo 77. Ninguna empresa podrá despedir a un trabajador sin previo expediente y con las demás formalidades que establezca la Ley, la cual determinará
las causas justas de despido.
Artículo 87. El Estado cubano reconoce la existencia y legitimidad de la propiedad
privada en su más amplio concepto de función social y sin más limitaciones que
aquéllas que por motivos de necesidad pública o interés social establezca la Ley.
Artículo 90. Se proscribe el latifundio y a los efectos de su desaparición la Ley
señalará el máximo de extensión de la propiedad que cada persona o entidad
pueda poseer […].
Artículo 97. Se establece para todos los ciudadanos cubanos, como derecho,
deber y función, el sufragio universal, igualitario y secreto.
Esta función será obligatoria […].
Artículo 99. Son electores todos los cubanos, de uno u otro sexo, mayores de
veinte años […].11
La Constitución reconocía derechos para los trabajadores como el descanso
retribuido, los seguros sociales, la protección a la maternidad obrera y otros.
Mantenía el Poder Ejecutivo en el presidente, pero establecía la designación
de un primer ministro por el presidente de la República. También mantenía
los dos cuerpos del Poder Legislativo: Cámara de Representantes y Senado,
pero planteaba la creación del Tribunal de Garantías Constitucionales y
Sociales y del Tribunal de Cuentas que serían órganos fiscalizadores del
cumplimiento de la Ley y de la utilización de los recursos del Estado. Se
establecía el voto directo para todos los cargos electivos y se prohibía la
reelección presidencial hasta después de transcurridos ocho años de haber
desempeñado el cargo.
11
Hortensia Pichardo: Ob. Cit, Segunda parte, t. 4, pp. 329-418.
315
HISTORIA DE CUBA
Como puede observarse en los artículos citados, se incorporaban contenidos nuevos a la Constitución que recogían derechos conquistados por
las luchas populares, pero muchos de los principios establecidos en la Ley
de Leyes quedaban pendientes de la legislación complementaria que debía
establecer la forma de su cumplimiento. Esta sería una de las promesas de las
campañas electorales a partir de entonces, pues la elaboración de las leyes
complementarias de la Constitución se convirtió en una demanda popular.
Comprueba lo aprendido
1.
Lee cuidadosamente los artículos de la Constitución de 1940 y responde:
a) ¿En qué medida son resultado del proceso revolucionario de los
años treinta del siglo xx?
b) ¿Qué cambios introducía en comparación con la de 1901?
c) ¿Qué artículos tenían mayor impacto en las clases, los grupos y
los sectores populares?
La situación política entre 1940 y 1952. Reformas y crisis
En estos años el país vivió bajo los efectos de la Segunda Guerra Mundial
y los reajustes de posguerra, situaciones en las que actuaron los gobiernos
de Batista, primero, y los auténticos de Grau y Prío, después.
En 1940, después de concluidos los trabajos de la Constituyente, se celebraron las elecciones generales, por tanto, la Asamblea sesionó en medio
de la campaña electoral. Las coaliciones se habían mantenido, a excepción
del partido de Menocal que pactó con Batista durante el desarrollo de la
Asamblea. Estas elecciones fueron las últimas celebradas bajo las normas de
sufragio de segundo grado establecidas en 1901 para los máximos cargos
del país. Por primera vez, los auténticos se presentaron con candidatura
presidencial, pero los mecanismos de poder posibilitaron el triunfo de Batista
quien asumiría la presidencia ya bajo el impacto de la guerra. También por
primera vez llegaban comunistas —diez— a la Cámara de Representantes,
concejales y hasta un alcalde: Francisco “Paquito” Rosales, en Manzanillo.
Dentro de la gestión de Batista, por tanto, hay que tomar en cuenta que
el contexto de la Segunda Guerra Mundial sería definitorio en las políticas
instrumentadas. En primer lugar, había que articular una política económica
316
CAPÍTULO 4
de guerra, sobre todo después de 1941, cuando Estados Unidos entró como
país beligerante en la contienda y Cuba lo hizo, igual que durante la Primera
Guerra Mundial, detrás de la gran potencia. La orientación antifascista del
gobierno se materializó de varias formas, entre ellas el establecimiento
de relaciones con la Unión Soviética en 1942. En esas circunstancias, sería
fundamental garantizar el esfuerzo de guerra, sobre todo en la producción
de azúcar y de los minerales estratégicos.
Para impulsar esta política, Batista planteó estructurar un Gabinete de
Unidad Nacional en el que debían estar los partidos antifascistas. Esto generó
dificultades en el interior del gobierno y también con las distintas fuerzas
políticas no gubernamentales. La brecha entre la política coyuntural seguida
por Batista, de acercamiento a las posiciones democráticas y antifascistas, y
los miembros del gobierno más reaccionarios se seguía ensanchando.
A la altura de 1941 se produjo el ataque alemán a la Unión Soviética, lo
que movilizó la solidaridad de los Partidos Comunistas a nivel internacional
y de los obreros y otras muchas personas con el primer Estado socialista. Para
el PURC, se planteó entonces la posibilidad de impulsar desde el gobierno la
política de guerra y defender los intereses de los trabajadores, tan golpeados
con las carestías y la especulación. En esas circunstancias, el PURC integró el
Gabinete con un ministro sin cartera en 1943.12 La otra organización política
de gran arrastre electoral, el PRC (A), se negó a pactar, como lo había hecho
desde la década anterior, y se mantuvo en la oposición.
Con el gobierno batistiano había entrado en vigor la Constitución de 1940,
pero la promulgación de la legislación complementaria quedó pendiente,
pues la prioridad de los problemas derivados de la guerra parecía absorber
todo el esfuerzo. La realidad es que no se hizo nada en esa dirección; por
tanto, los numerosos preceptos constitucionales que requerían de esas
normativas no se pudieron aplicar.
En 1944 se celebraron las nuevas elecciones generales, por primera
vez bajo el voto directo para todos los cargos electivos estipulado en la
Constitución de 1940. Para estos comicios volvieron a armarse coaliciones,
esta vez con el Partido Auténtico aliado con el Republicano, de reciente
creación, frente a la Coalición Socialista Democrática. La Alianza Auténtico
Republicana (AAR) ganó con una importante votación de más de un millón de electores, de manera que comenzaba el 10 de octubre el período
12
Inicialmente fue Juan Marinello, el presidente del Partido, después fue sustituido en el Gabinete por Carlos Rafael Rodríguez.
317
HISTORIA DE CUBA
de dominio auténtico republicano que habría de extenderse hasta 1952.
Fue un triunfo que se celebró en múltiples espacios como una gran esperanza. Batista, por su parte, cerraba su gestión con el incumplimiento de
la Constitución en cuanto a la legislación complementaria, con el auge
de la especulación y la bolsa negra con los artículos de primera necesidad,
con el recuerdo que dejaba de la represión que había encabezado al frente
del Ejército en los años anteriores y con una fortuna personal amasada a
partir de los negocios turbios y la malversación de los recursos del Estado.
Grau inició su gestión aún bajo los efectos de la guerra, por lo que
tuvo que mantener la política de alianzas o, al menos, de no hostilidad
con las fuerzas democráticas y populares, lo que se vio particularmente en
las negociaciones con Estados Unidos para el precio de las zafras vendidas
hasta 1947. Sin embargo, una vez terminada la guerra y cuando se inició
la política de Guerra Fría desde Estados Unidos, rápidamente se alineó en
esta dirección, por lo que desató la persecución al movimiento obrero y
comunista, como se verá más adelante, que condujo al asesinato de algunos
de sus más reconocidos dirigentes.
La importancia mayor de los gobiernos auténticos para el devenir histórico
cubano radicó en la desilusión que ocasionaron en la población. Como se
ha dicho anteriormente, después del proceso revolucionario de los treinta,
el reformismo ganó fuerza y el Partido Auténtico era el grupo político de
mayor influencia dentro de esta tendencia. Su popularidad se basaba en
la ilusión de que su programa podía resolver los más acuciantes problemas
del país, centrada en Grau como el Gran Salvador, como el Mesías, lo cual
formaba parte de la propaganda.
La gestión auténtica, sin embargo, no respondió a esas expectativas.
Aunque la situación inicial fue alentadora de alguna manera, dentro del
contexto de la guerra, lo que más impacto causó en la población fue el crecimiento inusitado de los grupos pandilleriles, el nepotismo y la corrupción.
Esto creó una gran inseguridad en la vida ciudadana, pues los grupos que
formaban parte de lo que se ha catalogado como “gangsterismo” dirimían a
tiros sus contradicciones por mejores posiciones en los puestos gubernamentales, en plena vía pública, y lo peor es que el dinero para pagar a los pandilleros
salía del gobierno.
La literatura reflejó en alguna medida esta situación en obras como
La Trampa (1956) de Enrique Serpa, donde se mostraba la raíz de tales grupos,
desde la frustración republicana, el proceso revolucionario de los años treinta
318
CAPÍTULO 4
y la derivación de algunos que habían participado desde acciones violentas
hacia esas pandillas que sembraban el miedo en el país.
Reflexiona
Lee el siguiente fragmento de la novela La Trampa y medita en el análisis que
hace uno de sus personajes a la actuación de quienes practicaban las acciones
pandilleriles, mediante el diálogo que establece con el grupo al que está relacionado, a la actuación de quienes practicaban las acciones pandilleriles.
El atentado fue para nosotros un medio para llegar a un fin; ahora es un fin en
sí mismo. Y lo peor no es que maten, lo peor es que han rebajado a ras del suelo
el sentido de la vida humana. […] Matar o morir, en último término, no importa;
lo que importa es la razón de por qué se mata y por qué se muere. […] En una
revolución puede haber de todo: desde el homicidio justificado hasta el asesinato
por equivocación. Lo que no tiene excusa es la traición a un ideal o el latrocinio.13
¿Sabías que…?
El 15 de septiembre de 1947 se produjo un enfrentamiento entre miembros
de los grupos pandilleriles en el reparto Orfila, en Marianao, que se conoció
como la “matanza de Orfila”. Este hecho tuvo lugar cuando el comandante
Mario Salabarría fue a arrestar al también comandante de la Policía, Emilio Tro
en casa del comandante Antonio Morín Dopico, jefe de la Policía de Marianao.
La balacera que se armó dejó un saldo de seis muertos, entre ellos Tro y la
esposa de Morín Dopico, y nueve heridos. El enfrentamiento se produjo como
producto de las pugnas entre grupos gansteriles, de los cuales eran líderes Tro,
Salabarría y Morín Dopico.
Reflexiona
¿Qué refleja la siguiente caricatura (figura 4.2) respecto a la opinión sobre el
gobierno presidido por Grau.
La corrupción, la entrada de la mafia procedente de Estados Unidos y su
imbricación con los negocios y la droga, en lo que estaban implicadas figuras
del gobierno, fueron en aumento, especialmente durante el gobierno de
Prío, de manera que la imagen auténtica se fue deteriorando rápidamente.
13
Enrique Serpa: La Trampa, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1972, pp. 306-307.
319
HISTORIA DE CUBA
Fig. 4.2 Caricatura de la opinión pública sobre el presidente Grau San Martín
En definitiva, la gran promesa auténtica no se materializó. Las leyes
complementarias de la Constitución tampoco se hicieron durante el gobierno de Grau, solo cuando empezó la merma de la popularidad, y con
Prío de presidente, se aprobaron algunas de esas leyes como la creación del
Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales, el Tribunal de Cuentas y
otras, aunque su existencia no alteró ni la corrupción ni los problemas de
la economía.
En correspondencia con su programa reformista, se aprobaron algunas
leyes que instauraban mecanismos que podían operar a favor de la economía, como la Ley de creación del Banco Nacional en 1948 y la del Banco de
Fomento Agrícola e Industrial de Cuba (BANFAIC), en 1950. Sin embargo,
estos instrumentos fueron ineficaces para promover el control efectivo del
sistema monetario cubano y el desarrollo económico, tanto agrícola como
industrial.
En 1948 se aprobó la Ley de Arrendamiento y Aparcería que debía aliviar
el problema de la tierra, obligando a poner en producción las tierras inactivas; sin embargo, no hubo cambios. El latifundio seguía dominando en
los campos de Cuba, con mayor fuerza en el sector del azúcar. En la década
del cincuenta del siglo xx había grupos financieros norteamericanos que
poseían áreas de tierras de más de 10 000 caballerías, lo que se extendía
a la ganadería, donde el King Ranch llegó a tener 950 caballerías desde
320
CAPÍTULO 4
su introducción en Cuba en 1952. No se instrumentaba la proscripción del
latifundio establecida en la Constitución.
El desgaste auténtico fue fundamental para la crisis institucional que se
produjo en esos años. Una gran parte del electorado había puesto su confianza en el programa reformista auténtico, pero el ejercicio del poder por
este Partido constituyó una gran frustración. No solo no se habían resuelto
los problemas, sino que algunos se habían agudizado. Lo que había surgido
como una opción nueva dentro del panorama político cubano, se había
convertido en un partido más dentro de los que luchaban por el poder, con
los mismos modos de hacer política, y con un acercamiento cada vez mayor
a los intereses del imperialismo norteamericano, evidenciado de manera
particular en los convenios militares firmados a partir de 1950.
¿Sabías que…?
Entre 1950 y 1952, el gobierno de Carlos Prío firmó varios acuerdos militares con
Estados Unidos por los cuales se incorporaban misiones estadounidenses en los
diferentes cuerpos de las fuerzas armadas cubanas. Por estos acuerdos, en 1950
vino una misión técnica que actuaría en el entrenamiento de personal y modernización de los equipos de aviación, luego vinieron las misiones para el Ejército
y la Marina. El 7 de marzo de 1952 se llegó al clímax en este campo cuando se
firmó el Acuerdo Bilateral de Ayuda Mutua.
La situación descrita, que conducía a la crisis de las instituciones del
Estado burgués, más la movilización de la opinión pública en rechazo a la
corrupción, generaron cierto grado de preocupación por la estabilidad y la
permanencia futura del sistema y sus instituciones. Una expresión de ello
fue la creación de la Sociedad de Amigos de la República (SAR) en abril de
1948 por un grupo de intelectuales, fundamentalmente, vinculados a las
corporaciones burguesas directa o indirectamente, pero no incorporados a
las luchas electorales de la época. Esta sociedad planteaba como objetivo
“mantener movilizada la opinión pública con un sentido de civismo crítico
efectivo […]; para la defensa organizada de una buena medida, o para la
impugnación, por todas las vías lícitas, de cualquier medida o actitud inconveniente a los altos intereses de la República.”14 Quiere decir que pretendían
14
Jorge Mañach: Sociedad de Amigos de la República, Bohemia, 6 de junio de 1948,
citado por Jorge Ibarra Guitart: Sociedad de Amigos de la República, historia de una
mediación 1952-1958, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2003, p. 10.
321
HISTORIA DE CUBA
actuar por encima de los grupos políticos como instancia de enjuiciamiento
de la acción política y de elaboración de propuestas para la preservación
del sistema. Su primer presidente fue Jorge Mañach.
En medio del descrédito a que lo condujo su propia actuación política
desde el poder, el último gobierno auténtico terminó su mandato producto de un Golpe de Estado, que se verá más adelante, y al que no ofreció
ninguna resistencia.
Los movimientos populares en el período, logros
y dificultades
El movimiento popular se vio fuertemente impactado por los sucesos
internacionales durante la Segunda Guerra Mundial. El comienzo de este
conflicto, en 1939, se caracterizó por ser una guerra entre potencias imperiales y, por tanto, el movimiento obrero estuvo a la cabeza del repudio a
la participación cubana en la guerra y a favor de la paz. Se creó un Comité
Nacional por “Cuba fuera de la Guerra Imperialista”, encabezado por la CTC;
pero integrado por diferentes Federaciones Obreras, además del Congreso
Nacional Femenino, el Comité Pro Congreso Intercontinental de la Juventud
y otros. Sin embargo, el ataque a la Unión Soviética implicó un cambio en
el carácter de la guerra, por lo que varió la actitud ante esta.
Para la CTC y para el PURC, como para muchas de las fuerzas revolucionarias y progresistas del mundo, la defensa de la URSS se convirtió en
objetivo fundamental, de ahí que se definiera una política de solidaridad
que debía expresarse, fundamentalmente, en el envío de ayuda material
a los combatientes soviéticos y del bloque antifascista en general: desde
alimentos, ropas y artículos de higiene hasta minerales estratégicos para la
industria de guerra, todo lo que ayudara debía ser recogido y enviado al
frente. La nueva circunstancia condujo a que se evitaran los movimientos
huelguísticos y toda acción que interrumpiera la producción de aquello que
era necesario en el frente.
La CTC desarrolló varias campañas en esa dirección, una de las más efectivas fue la de aportar 40 000 sacos de azúcar y un millón de tabacos para
los combatientes soviéticos. Bajo la consigna de “¡Toda la ayuda para la
URSS! ¡Nada para el nazismo!” se movilizó a la población a dar su aporte.
Para organizar esa ayuda, se crearon los Comités Pro Apoyo a la Unión
322
CAPÍTULO 4
Soviética con la participación de obreros, mujeres y jóvenes. En este esfuerzo
se constituyó el Comité Nacional Antifascista.
¿Sabías que…?
Hubo cubanos que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, algunos dentro
de las fuerzas armadas de Estados Unidos, y también hubo quienes integraron el
Ejército Rojo de la URSS, donde cayeron combatiendo Enrique Vilar y Aldo Vivó.
La labor de solidaridad de la CTC debía armonizarse con la defensa de
los derechos de los trabajadores, de ahí que fuera una tarea sumamente
compleja. Se demandó la elaboración de la legislación complementaria
de la Constitución en aquellos artículos referidos a trabajo, salario y
protección de los trabajadores, y también se defendieron las demandas
fundamentales de los distintos sectores obreros. En esta lucha tenían que
enfrentar la oposición de los grupos oligárquicos que trataban de impedir
el cumplimiento de lo dispuesto en la Constitución, como fue el caso de
la Asociación de Hacendados de Cuba que instó a excluir a la industria
azucarera de estipulaciones como la semana de 44 horas de trabajo y el
pago por 48, conocida como semana inglesa.
La CTC y sus sindicatos mantuvieron la movilización de los trabajadores
para el cumplimiento de lo estipulado por la Constitución, en aspectos que
no requerían de disposiciones complementarias, y contra todo intento de
eliminar las conquistas alcanzadas, contra la rebaja de salarios y otras. Estas
luchas permitieron alcanzar logros, tales como: aumentos de salarios a los
trabajadores azucareros, descanso retribuido para los obreros agrícolas,
la implantación de la lista rotativa para el trabajo de los portuarios de
La Habana y el descanso retribuido, aumento general de salarios, aumentos
en los salarios mínimos a 1,60 pesos para los obreros del campo y 2,00 pesos
para los urbanos, la reposición de obreros desplazados por las empresas y,
sobre todo, el reconocimiento legal a la CTC y el fortalecimiento del trabajo unitario, a pesar de la labor divisionista que hacía la Comisión Obrera
Nacional (CON) del PRC (A).
Los campesinos también tuvieron importantes avances organizativos en
estos años. En agosto de 1941 se celebró el Segundo Congreso Nacional
Campesino en el que se fundó la Asociación Nacional Campesina. La elección del presidente recayó en el dirigente campesino y militante comunista
Romárico Cordero, quien había sido delegado a la Constituyente, como se
323
HISTORIA DE CUBA
ha señalado, y fue uno de los diez representantes comunistas electos en
1940. La Asociación encaminó su lucha contra los desalojos campesinos, por
la defensa de los arrendatarios, los aparceros y los precaristas, y articuló
muchas de sus luchas con la CTC y las federaciones obreras vinculadas con sus
actividades, como la Federación Nacional Obrera Azucarera. Sin embargo, la
lucha contra los desalojos de los campesinos por los latifundistas fue intensa
y en esos años costó la vida al campesino Niceto (Aniceto) Pérez, asesinado
el 17 de mayo de 1946 por su defensa de las tierras que correspondían al
Realengo 3, en Guantánamo, lo que causó honda indignación en el país.
Ese día se convirtió en un símbolo de las luchas campesinas en Cuba.
Cuando el gobierno presidido por Grau San Martín inició las discusiones
con Estados Unidos para los precios del azúcar de las zafras comprometidas,
pese a las declaraciones anticomunistas del presidente electo, en 1946 se
incluyó al secretario general de los trabajadores azucareros, Jesús Menéndez
(figura 4.3), en la delegación cubana, asesorado por el economista comunista
Jacinto Torras. La labor de la CTC y de la FNOA logró alcanzar el diferencial
azucarero contra la resistencia de los norteamericanos y la oligarquía doméstica.15 Este fue un logro extraordinario de los trabajadores azucareros
bajo la dirección del comunista Menéndez por cuyo cumplimiento tuvo que
luchar denodadamente, como él decía, “con el filo de la mocha”.
El final de la guerra dio paso a la política de Guerra Fría encabezada
por Estados Unidos y que el gobierno de Grau siguió con rapidez. En ese
ambiente anticomunista y antiobrero, el gobierno atacó a la CTC y su dirección y al Partido Socialista Popular (PSP).16
Un momento fundamental en la aplicación de la Guerra Fría en Cuba fue
cuando se celebró el V Congreso de la CTC en mayo de 1947. El Congreso
eligió, una vez más, a Lázaro Peña como secretario general y mantuvo la
línea unitaria, pero el gobierno invalidó el Congreso y convocó otro para el
mes de julio regenteado por la CON dirigida por Eusebio Mujal. La Policía
asaltó el local de la CTC y desalojó a su dirección. A partir de entonces hubo
una CTC “mujalista”, que respondía al gobierno y que el pueblo denominó
CTK. La tendencia unitaria dirigida por Lázaro Peña quedó ilegalizada.
El diferencial azucarero establecía que el aumento en los precios del azúcar
debía revertirse en los salarios de los trabajadores azucareros al finalizar el año.
16
Este fue el nombre que adoptó en enero de 1944 el PURC durante su Asamblea Nacional.
15
324
CAPÍTULO 4
(Encrucijada, Las Villas,14/12/1911Manzanillo, 22/1/1948). Obrero azucarero, desde muy joven se vinculó a las luchas
sindicales. En 1934 integró la dirección
del Comité Distrital del Partido Comunista
de la provincia con la responsabilidad
del frente sindical. Organizó el Congreso
Provincial Obrero de Santa Clara en 1938.
Fue secretario general de la Federación
Provincial de Trabajadores de Santa Clara.
Inició sus luchas en el sector azucarero
dentro del SNOIA, en 1939 promovió
la fundación de la Federación Nacional
Obrera Azucarera (FNOA) de la que fue
secretario general en 1941. Fundó la
Federación Nacional de Trabajadores
Azucareros (FNTA) de la que también
fue secretario general hasta su asesinato. Fundó la CTC. Al ser asesinado era
representante a la Cámara por el Partido
Fig. 4.3 Jesús Menéndez Larrondo
Socialista Popular.
¿Sabías que…?
El Inciso K fue instituido en 1943 dentro de la Ley de Ampliación Tributaria y por
él se establecían fondos especiales para educación; pero se utilizó para malversar
el dinero del Estado. Los gobiernos auténticos extraían el dinero del Inciso K para
pagar a los pandilleros y, por esta razón, el pueblo identificó la nueva dirección
de la CTC con la fuente de donde salían los pagos.
La ofensiva no se detuvo ahí, sino que llegó al asesinato. El 22 de enero de
1948 en Manzanillo fue asesinado Jesús Menéndez, el gran líder azucarero
y representante a la Cámara en esos momentos. El 18 de octubre de ese
año fue asesinado el líder portuario, también comunista, Aracelio Iglesias
y el día 20 el dirigente campesino Sabino Pupo. En 1949, los dirigentes comunistas del sector azucarero Amancio Rodríguez y José Oviedo resultaron
asesinados también. Para amparar con más fuerza la represión, se creó en
1949 el Grupo Represivo de Actividades Subversivas (GRAS).
El movimiento obrero quedó dividido y perdió a algunos de sus más
caracterizados líderes, lo que debilitó sus posibilidades de lucha, pero se
mantenía el trabajo de los unitarios en los sindicatos de base.
325
HISTORIA DE CUBA
El movimiento estudiantil también enfrentó múltiples dificultades. En la
Universidad se hicieron fuertes los grupos del llamado “bonche”,17 es decir,
grupos de estudiantes que ejercían actividades delincuenciales, violentas,
como parte de los “grupos de acción” que formarían las pandillas alimentadas por los gobiernos auténticos. Estos grupos empezaron sus acciones
desde la época de Batista. El “bonche” actuaba contra los estudiantes de
izquierda y condujo a la institución a una profunda crisis. Los bonchistas
obtenían privilegios, notas y “botellas” y mantenían la inquietud dentro
de la Universidad.
Para el movimiento estudiantil se planteó el reto de luchar contra el bonchismo. En esto tuvieron apoyo en algunos profesores, en lo que jugó un papel
fundamental Ramiro Valdés Daussá, profesor de Ingeniería, quien fue asesinado en agosto de 1940 por su enfrentamiento a esos grupos. En la década
del cuarenta del siglo xx fueron varios los estudiantes y dirigentes estudiantiles
asesinados en aquel ambiente de violencia que se impuso en la Universidad.
La Universidad, a través de la FEU, mantuvo el combate contra la corrupción, por lo cual muy pronto pasó a la oposición al gobierno de Grau. Los
mejores elementos de la FEU se enfrascaron en esa compleja y difícil lucha,
lo que se extendió también a los centros de Segunda Enseñanza. A pesar
de esas dificultades, el estudiantado mantuvo su actitud de respaldo a las
causas justas externas e internas. En la Universidad de La Habana funcionaron
comités de lucha como el Universitario de Lucha contra la Discriminación
Racial, Pro República Española, Pro democracia en República Dominicana
y Pro Liberación de Puerto Rico, entre otros.18 Allí funcionaba el Seminario
Martiano que expandió su acción por todo el país. En 1948, se preparó
un congreso latinoamericano de estudiantes a celebrarse en Bogotá, en
coincidencia con la Conferencia Panamericana que dio nacimiento a la
Organización de estados Americanos (OEA). En esa función estaba Fidel
Castro en Colombia en abril de 1948, cuando se produjo el asesinato del
líder Jorge Eliécer Gaitán y la rebelión que se conoce como “El Bogotazo”.
En las luchas estudiantiles de este período tuvo participación el nuevo centro de educación superior que se creó en 1947: la Universidad de Oriente.
También surgió la Universidad Marta Abreu de Santa Clara en 1952; pero
por la Ley de Universidades Privadas aprobada en 1950, también se fueron
creando otros centros superiores de ese carácter.
17
18
Se denominó bonche, del inglés bunch que significa banda, racimo, puñado.
El estudiante de Derecho Fidel Castro se integró a esos comités.
326
CAPÍTULO 4
En el campo de la educación se mantenían las deficiencias, con más de un
millón de analfabetos totales, bajos índices de escolarización y la indiferencia
oficial. En general, se aspiraba a la modernización de la enseñanza oficial, en
un ambiente de profundización de la influencia estadounidense. La Oficina
de colaboración intelectual de la Unión Panamericana, la Asociación de
Colegios y Universidades Americanas, el Instituto de Asuntos Interamericanos
y otras instituciones de proyección cultural y educativa, ejercían una fuerte
influencia en la concepción pedagógica oficial en Cuba. También se amplió
la presencia de escuelas de origen y formación norteamericana como la
Havana Bussiness Academy, fundada en 1936 con director estadounidense, que fue extendiendo sus filiales por la capital rápidamente. En 1942
se estableció el primer Junior College con la Havana Bussiness University.
Después de la Ley de universidades privadas, entre otras, se legalizó en 1953
la Santo Tomás de Villanueva que existía desde 1946, regida por los padres
agustinos norteamericanos de Villanova, Pennsylvania.
Frente a la pretendida norteamericanización, el magisterio cubano defendió
su tradición patriótica y nacionalista, lo que se vinculaba con la aspiración a
una enseñanza más científica y moderna desde los presupuestos nacionales.
Una conquista de gran importancia fue la incorporación de la enseñanza de
la Historia de Cuba en todo el sistema educacional oficial entre 1939 y 1940,
aunque en sus objetivos se planteaba: “[…] cultivar el conocimiento y el amor
hacia las naciones hermanas de América, […] a fin de que cristalicen en hermosa
realidad los ideales panamericanos inspirados en las fecundas doctrinas de
Washington, Bolívar y Martí […].”19 Esta orientación se correspondía con los
acuerdos emanados de la VII Conferencia Panamericana de Montevideo de
1933, en la que se aprobó la creación de un Instituto encargado de revisar los
programas y los planes de enseñanza de la historia para reforzar, mediante
un modelo interamericano común, el sentido panamericano —falsamente
atribuido a Bolívar y Martí— y la defensa del sistema imperante.
La educación también era un campo de batalla de defensa de la nación,
como lo evidenció el movimiento “Por la Escuela Cubana en Cuba Libre” en
el que se agrupaban figuras como Emilio Roig de Leuchsenring, José Antonio
Portuondo, Elías Entralgo y Fernando Ortiz. Cuba seguía construyendo su
identidad y la cultura cubana defendía su presencia frente a la dominación.
Este fue también un campo de resistencia y combate.
19
José Antonio Rodríguez Ben: "La enseñanza oficial de la Historia de Cuba
(1842-1958)", [inédito].
327
HISTORIA DE CUBA
Frente a algunas acciones del gobierno hubo unidad coyuntural con
otros sectores, como cuando se produjo el asesinato del estudiante Carlos
Martínez el 14 de octubre, que provocó la airada manifestación de los
estudiantes de la enseñanza secundaria hacia la Universidad y todos,
junto a obreros, denunciaron a los asesinos del gobierno frente al Palacio
Presidencial donde habló el vicepresidente de la FEU de la Escuela de
Derecho, Fidel Castro, denunciando el crimen y sus culpables.
Otros hechos convocaron a demostraciones unidas, como el sepelio de
Jesús Menéndez cuyo asesinato fue denunciado por la FEU y otras fuerzas,
entre ellos los ortodoxos. El concejal ortodoxo por Marianao, Juan Manuel
Márquez, propuso una moción para la destitución del jefe del Ejército y
el arresto y castigo contra el asesino, sin que fuera atendido.
La intelectualidad cubana en estos años fue parte de la expresión
nacional. En este período alcanzaron la madurez los que iniciaron su
vida intelectual en el campo de la historia en la década del veinte del
siglo xx. En la historiografía se consolidaban los clásicos Fernando Ortiz,
Ramiro Guerra y Emilio Roig de Leuchsenring, con obras como Historia
de la Enmienda Platt (1935) de Roig, La expansión territorial de los
Estados Unidos (1935) de Guerra y Contrapunteo cubano del tabaco y
el azúcar (1943) de Ortiz, que marcaron momentos importantes de esa
producción historiográfica que miraba desde la historia a la sociedad
cubana que le era contemporánea; pero Roig alcanzaría una connotación especial como promotor de los estudios históricos al organizar
los Congresos Nacionales de Historia desde 1942. Otros historiadores,
algunos de filiación marxista, aparecían para dejar una obra de gran
solidez, como Julio Le Riverend cuyos capítulos de historia económica
en la obra en diez volúmenes Historia de la Nación Cubana (1952), organizada por un colectivo encabezado por Guerra, constituyen aportes
fundamentales a nuestra historiografía y al análisis de los problemas
de Cuba en aquellos años.
La historia de Cuba mantenía su acento en la indagación del pasado
colonial, especialmente en las luchas independentistas, pero ya se incursionaba en aspectos de la historia republicana más reciente y, sobre todo,
en la historia de las relaciones de Estados Unidos con Cuba, asunto muy
sensible para la realidad cubana de entonces, en lo que Roig aportó la
obra más cuantiosa y comprometida con el antimperialismo.
328
CAPÍTULO 4
En la literatura, además de los que se habían consagrado, aparecieron
nuevos nombres que darían obras trascendentes como: Onelio Jorge
Cardoso en la cuentística (Taita, diga usted cómo, 1945), José Lezama
Lima en la poesía, la narrativa y la ensayística y Virgilio Piñera en el teatro
(Electra Garrigó, 1941), aunque también cultivó otros géneros. Obras como
Muerte de Narciso, (Lezama Lima, 1937), Diez poetas cubanos (antología
de Cintio Vitier, 1948), Poemas mambises (1943) de Manuel Navarro Luna
fueron muy significativas, junto a poemarios de autores que habían iniciado su obra en años precedentes como Cantos para soldados y sones
para turistas (1937) y El son entero (1943) de Nicolás Guillén. Fue tiempo
de creación de novelas como El reino de este mundo, (1949) de Alejo
Carpentier que miraba al entorno caribeño. El teatro también tuvo una
importante expresión en el denominado Teatro Popular, (1942) dirigido
por Paco Alfonso. Esta producción de los intelectuales cubanos representaba situaciones, angustias y proyecciones desde diferentes perspectivas,
dentro de la sociedad cubana.
Muchos de los nuevos nombres de intelectuales integraban el grupo
Orígenes (1944) o el grupo Nuestro Tiempo (1951) entre los más significativos que se mantuvieron o surgieron en diferentes espacios de la
geografía cubana, en los que promovían publicaciones propias. En otras
zonas del país funcionaron grupos literarios también de significación,
como el de Manzanillo y su revista Orto, o el grupo Acento en Bayamo
y su revista de igual nombre, entre otros. Publicaciones como Revista de
Cuba (1938, Santiago de Cuba), Cuadernos de la Universidad del Aire
(1949), Universidad de La Habana (1934), Ultra (1936, de la Institución
Hispano Cubana de Cultura) y otras, mostraban la producción intelectual
contemporánea y, en algunos casos, los debates en torno a la sociedad.
Emilio Roig de Leuchsenring, a través de la Oficina del Historiador de la
Ciudad de La Habana (1938), auspició publicaciones como Cuadernos de
Historia Habanera y Colección Histórica Cubana y Americana. En esto deben
incluirse los intentos para difundir el legado martiano, por medio del
Seminario Martiano (1941), inaugurado en la Universidad de La Habana
por Gonzalo de Quesada y Miranda y su publicación a través del Boletín
Oficial de la Asociación de Antiguos Alumnos del Seminario Martiano
(1947), luego llamado Patria, y la creación de la Cátedra Martiana de la
propia universidad en 1950.
329
HISTORIA DE CUBA
La ensayística tenía significativos exponentes en Juan Marinello, Mirta
Aguirre, José Antonio Portuondo, el propio Lezama Lima, Cintio Vitier y
otros cuya obra fue amplia en diversos géneros que también cultivaron. El
mundo intelectual, en algunos casos desde posiciones evasivas y, en otros,
desde la participación activa y directa en las luchas populares, formó parte
del entramado conflictivo que vivía Cuba en aquellos años.
En estos años surgieron instituciones profesionales con sus publicaciones,
sobre todo en el campo médico, pero sin un impacto apreciable en el desarrollo científico. Entre las instituciones de mayor mérito hay que mencionar
la Sociedad Espeleológica de Cuba, fundada en 1940 por Antonio Núñez
Jiménez que, gracias a la tenacidad de su fundador en la exploración de
las grutas o cavernas cubanas, contribuyó al conocimiento espeleológico,
arqueológico y de nuestra geografía.
¿Sabías que…?
Núñez Jiménez debió realizar diversos trabajos para sostenerse, tales como: vendedor ambulante, jornalero en Obras Públicas y otros, al tiempo que mantenía
de manera paralela sus actividades científicas, en lo que tenía un alto reconocimiento al ser miembro de las principales sociedades de ese campo en Cuba como
la de Historia Natural Felipe Poey, la de Botánica, la Geográfica de Cuba de cuya
sección de Espeleología llegó a ser presidente en esos años.
Otras expresiones de la época mostraban la persistencia de lo cubano
ante la invasión de la cultura estadounidense por diversas vías, en lo que el
cine y la radio tenían un papel importante. El cine continuó ampliando el
número de salas donde se exhibían películas estadounidenses, fundamentalmente, con grandes espacios promocionales en la prensa, a la vez que
se producían algunas películas en Cuba con sentido comercial de escasa
calidad artística. La radio seguía teniendo adeptos, en especial el género
de las radionovelas que en 1948 tuvo en El derecho de nacer, de Félix B.
Caignet, su gran momento de despegue, y marcó un hito nacional y continental. La encuesta realizada entonces arrojó que el 81 % de los radios
estaban encendidos para oír aquella novela, lo que significaba más de un
millón de radioescuchas. A partir de entonces este se convirtió en un género
de gran gusto popular. Mas este medio mantenía espacios donde el patrón
norteño era visible; frente a programas donde se presentaban intérpretes
de música cubana, siempre bajo presupuestos comerciales.
330
CAPÍTULO 4
La música siguió siendo un factor de primera importancia en la imbricación de los componentes de la cultura cubana y de afirmación de lo propio
frente a la invasión de lo externo, en cubana asimilación de los aportes que
llegaban para enriquecer nuestro mundo musical. La permanencia del son,
la creación del mambo de Dámaso Pérez Prado quien grabó su ¡Mambo,
qué rico el mambo! en 1949, y del chachachá de Enrique Jorrín, que se
identificó con La engañadora (1951), serían muestras de la vitalidad de la
música cubana. José Antonio Méndez con sus Novia mía (1946) y La Gloria
eres tú (1947) y César Portillo de la Luz y sus creaciones como Contigo en
la distancia (1946) serían pilares fundamentales de la nueva forma de la
canción cubana denominada filin. Benny Moré comenzaba a destacarse
en la música popular dentro del Conjunto de Miguel Matamoros (1945)
y de orquestas como la de Pérez Prado, antes de fundar posteriormente
la propia. El Grupo de Renovación Musical (1942-1948), con José Ardévol,
Harold Gramatges y Argeliers León, entre otros, trabajó en la renovación de
la creación, la enseñanza y la difusión musical en Cuba. La trova mantenía
su vigencia con dúos como el de María Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo
(1937). Más toda esa creación debía competir con la difusión de formas de
la cultura estadounidense por diversas vías.
En estos años otro medio se introdujo: la televisión (1950) que tuvo una
importante incidencia en la vida cotidiana, tanto de quienes podían comprar
un televisor como de quienes no podían tenerlo; pero aspiraban a él, como
un nuevo medio de difusión y entretenimiento. La programación incorporó
también patrones de la televisión estadounidense.
La plástica tendría asimismo nuevos exponentes junto a los que habían
emergido en la etapa anterior, entre los que se destacaron: Carlos Enríquez
(Rapto de las mulatas, 1938), René Portocarrero (Interior del Cerro, 1943),
Wifredo Lam (La Jungla, 1943), Mariano Rodríguez (Guajiros, 1943), Amelia
Peláez, Carmelo González, Raúl Milián, Julio Girona, Jorge Arche, Marcelo
Pogolotti y otros. Escultores como Jilma Madera, Rita Longa (figura 4.4) y
Juan José Sicre aportaron una obra de primer orden, enclavada en espacios
públicos. Los temas cubanos y sus personalidades emblemáticas tenían una
amplia presencia en la obra de los artistas plásticos.
El movimiento popular alcanzó logros innegables en este período, pero
también tuvo que enfrentar múltiples obstáculos y en los últimos años se vio
más afectado por la política de los gobiernos auténticos. En circunstancias
coyunturales alcanzó a participar en acciones conjuntas.
331
HISTORIA DE CUBA
Fig. 4.4 Grupo escultórico Grupo familiar, ubicado en la entrada del
Zoológico de La Habana (1947), de Rita Longa
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora un esquema donde relaciones los acontecimientos internacionales más importantes del período con los ocurridos en Cuba.
2.
¿Cómo respondieron los gobiernos auténticos a las expectativas creadas
con su programa reformista?
3.
Establece las diferencias fundamentales entre las características del
desarrollo de los movimientos populares durante la Segunda Guerra
Mundial y las del período de la Guerra Fría.
4.
Menciona tres ejemplos de la aplicación de la política de Guerra Fría
en Cuba.
5.
Lee el siguiente fragmento del poema “Mi patria es dulce por fuera…” correspondiente al poemario El son entero, de Nicolás Guillén
y analiza su contenido en relación con los problemas cubanos:
332
CAPÍTULO 4
Hoy yanqui, ayer española,
sí, señor,
la tierra que nos tocó,
siempre el pobre la encontró
si hoy yanqui, ayer española
¡cómo no!
¡Qué sola la tierra sola,
la tierra que nos tocó!20
El movimiento cívico-político contra la corrupción.
La ortodoxia y su impacto
La sociedad cubana estaba signada por un conjunto de problemas que
afectaban a la mayoría; no obstante, no siempre estaban bien identificados por las distintas organizaciones y los grupos que cuestionaban aquella
realidad. Problemas como la indiferencia estatal ante el posible desarrollo
científico se mantenían, a pesar de esfuerzos casi individuales por adelantar
espacios en esa dirección. Esta situación explica que las instituciones que
surgieron entonces contaron con muy escaso o ningún respaldo oficial para
convertirse en verdaderos centros de investigación. La Medicina siguió
siendo el campo de mayor impacto, aunque la concepción de la práctica
médica se basaba en el criterio curativo y no preventivo, y muchos de los
centros de salud estatales padecían el abandono y, por tanto, no tenían las
condiciones para ofrecer un servicio adecuado, lo cual era denunciado por
algunos medios periodísticos. A pesar de ello, médicos cubanos realizaron
esfuerzos importantes por desarrollar las investigaciones en esta ciencia,
entre los que se destacó Pedro Kourí Esmeja, quien junto a sus colaboradores
José G. Basnuevo Artiles y Federico Sotolongo Guerra, fundó el Instituto
de Medicina Tropical dentro de la Universidad de La Habana, en 1937.
Esta fue la institución de investigación científica de mayores resultados y
reconocimientos internacionales. El Instituto tuvo su propia publicación,
la Revista Kuba de Medicina Tropical y Parasitología, y Kourí presentó sus
resultados en congresos internacionales, como el descubrimiento del parásito inermicapsifer cubensis; además de publicar los nuevos métodos para
diagnosticar y tratar las enfermedades parasitarias.
20
Nicolás Guillén: “Mi patria es dulce por fuera…”, Obra poética 1920-1958, t. 1, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1972, p. 236.
333
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
Medita acerca de la denuncia realizada por Gustavo Aldereguía sobre “el crimen
colectivo” que se cometía al dilapidar “en bajos menesteres de politiquería”
rastrera y punibles latrocinios” el dinero de la asistencia pública, en este caso
con la situación escandalosa que se produjo con los enfermos de tuberculosis
en el hospital La Esperanza. Al referirse a las relaciones del director del Consejo
Nacional de Tuberculosis con los hermanos de Carlos Prío (Paco y Antonio) y
sus aspiraciones políticas, afirmó que: “le importa un bledo todo el complejo
problema de la enfermedad tuberculosa […] y que se desvive por enlazar a sus
amigos en la selva umbrosa del presupuesto propicio […] para uncirlos al carro
que ahora empuja […] por creerlo ganador alcaldicio en el 509 y que lo respalde
y apoye mientras tanto […]”.21
La caricatura de la época fue el medio que representó los problemas de
mayor visibilidad. En este género se mantuvo el desarrollo con la mirada
que satirizaba el acontecer o llamaba a la reflexión, o se hacía caricatura
personal desde la perspectiva psicológica. Juan David, Conrado Massaguer,
José Cecilio Hernández Cárdenas (Hercar) estarían entre los más destacados. Esta expresión mostraba, sobre todo, los grados de corrupción desde
el poder del Estado y, con ello, el sentido de frustración de la República.
Reflexiona
Observa la siguiente figura 4.5 y reflexiona sobre cómo refleja la situación respecto
a la corrupción político-administrativa que existió en la república.
Fig. 4.5 Caricatura de la percepción popular sobre Grau San Martín
21
“El escándalo de «La Esperanza» y la novena Convención de tisiología”,
La corrupción política y administrativa en Cuba 1944-1956, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1973, p. 288.
334
CAPÍTULO 4
Los problemas de corrupción que se habían reproducido en los gobiernos posteriores al proceso revolucionario de los años treinta concitaron el
repudio generalizado de la sociedad. Las denuncias de las malversaciones,
el nepotismo y los fraudes realizados desde posiciones de gobierno evidenciaron la existencia de una conciencia cívica en la población.
Desde los combates durante el gobierno de Batista contra el robo y
la especulación, que tuvieron su vanguardia en el movimiento obrero,
hasta el enfrentamiento al pandillerismo financiado por los gobiernos
auténticos, se desarrollaron múltiples campañas y acciones colectivas e
individuales por el adecentamiento de la República. Entre los escándalos
mayores estuvo la denuncia del senador —destacado dirigente exauténtico, fundador de la Ortodoxia y después independiente— Pelayo Cuervo,
quien acusaba al gobierno de Grau de haber dejado un déficit de más de
mil millones, debido a la malversación multimillonaria llevada a cabo en
los ministerios de Educación y Obras Públicas y en dependencias como la
Aduana, Comunicaciones y otras. Había una malversación documentada por
174 millones de pesos. El expediente de la conocida como Causa 82 de 1949
fue robado del juzgado en 1950, lo que fue un escándalo aún mayor. Nunca
se llegó a celebrar el juicio.
¿Sabías que…?
En enero y febrero de 1952, el joven abogado Fidel Castro Ruz denunció en la
prensa el enriquecimiento de Carlos Prío, fundamentándolo con pruebas de las
15 fincas que había comprado en un año y que eran parte de una cadena familiar que comprendía 34 fincas. También, en marzo de ese año, denunció ante el
Tribunal de Cuentas, con todos los datos, las más de 600 “botellas” que disfrutaban los distintos “grupos de acción” que componían el gansterismo y el pago
que recibían directamente en el Palacio Presidencial de parte del presidente Prío.
En este combate se destacó la aparición del Partido del Pueblo Cubano
(Ortodoxos) (PPC-O), fundado por Eduardo R. Chibás (figura 4.6) en 1947.
Chibás, luchador de los años treinta, había ingresado al PRC (A) en 1938,
pero sus contradicciones con el gobierno de Grau por el incumplimiento de
su programa condujeron a la ruptura. Primero fue un grupo que se denominó “ortodoxia auténtica” que después se convertiría en Partido. Desde
el Congreso y desde su programa radial de los domingos y la prensa escrita,
denunciaba el robo y la malversación de los políticos, los fustigaba y exigía:
“¡A la cárcel los ladrones del erario público!”, demostrando sus delitos.
335
HISTORIA DE CUBA
Fig. 4.6 Eduardo Chibás Ribas
(Santiago de Cuba, 26/8/1907-La Habana,
16/8/1951). En 1925 ingresó en la Universidad
de La Habana como estudiante de Derecho.
Miembro del Directorio Estudiantil
Universitario contra la Prórroga de Poderes
de 1927. Expulsado de la Universidad en 1927
por cuatro años. En 1929 fundó en Nueva
York la Unión Cívica de Exiliados Cubanos.
Regresó clandestinamente en 1930, fue apresado en 1931 y en 1932 volvió al exilio. Estuvo
preso por participar en la huelga de marzo
de 1935, al salir se incorporó a Izquierda
Revolucionaria. Ingresó en el Partido
Revolucionario Cubano (Auténtico) en 1938.
Fue delegado a la Asamblea Constituyente
de 1940 y senador de la República. Fundó
el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos)
en 1947. Murió a causa de un disparo que
se hizo cuando hablaba en su hora radial
semanal, momento en el cual llamó al pueblo
a combatir a los ladrones del erario público
en una alocución que se conoce por su frase
final: “El último aldabonazo.”
336
Respecto a Batista, Chibás denunció que Guiteras murió con
83 centavos en el bolsillo; pero el
responsable de su asesinato, Batista,
había pasado de la humildad de
1933 a poseer seis edificios de cuatro
pisos, uno de ocho pisos, dos de tres
y otros en el Vedado, otro de ocho
pisos (Hotel Lincoln) en el centro de
La Habana, a lo que se sumaban
otros inmuebles en el exterior, entre
ellos uno de quince pisos en Miami,
más los ocho o diez millones invertidos en otros países.
Chibás planteaba aspectos de importancia para Cuba con el programa
del PPC (O), como son: política nacionalista, defensa de la soberanía
nacional frente a la injerencia extranjera, diversificación de la economía,
democracia sindical real, honestidad
político-administrativa, aprobación
de las leyes complementarias de la
Constitución, entre otros aspectos.
El programa ortodoxo tenía una
proyección respecto al problema
de la tierra que incluía planes de
reforma agraria y un conjunto de
medidas para poner las tierras en
producción y proteger al campesino.
Sin embargo, su campaña contra la
malversación, contra los ladrones
del erario público bajo la consigna:
“Vergüenza contra dinero” identificó a la Ortodoxia y logró la mayor
movilización en esos años.
CAPÍTULO 4
Reflexiona
Medita acerca de los postulados del programa del PPC (O) y en qué medida tomaban
en cuenta los problemas fundamentales de la sociedad cubana.
Programa del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos) (Fragmentos)
Desenvolver una política económica que, desarrollando nuestra producción
de acuerdo con las necesidades del consumo interno y las posibilidades del
mercado internacional, emancipe a Cuba del imperialismo extranjero, […].
Eliminar el monocultivo y el latifundismo. […].
Establecer un plan de reforma agraria que rescate a las masas campesinas
de su actual estado de servidumbre, […].
El Partido del Pueblo Cubano, proclama el trabajo como un derecho inalienable de la persona humana, por lo cual el estado se haya obligado a
proporcionar ocupación al que carezca de ella, […].
El Partido del Pueblo Cubano postula que la educación tiene que estar íntimamente relacionada con las oportunidades y deberes de la ciudadanía.
Cuba republicana no ha podido dar realización cabal al ideal democrático de
brindar educación a la mayoría de sus hijos y de eliminar el analfabetismo. […].
El Partido del Pueblo Cubano se opone al gangsterismo político y falsamente
revolucionario y propugna la sanción eficaz a todos los delitos, especialmente
los de violencia e intimidación. […].
Nacionalización de los servicios públicos que tiendan al monopolio. […].22
Chibás desarrolló otras campañas, como la desplegada contra “el
pulpo eléctrico” norteamericano que monopolizaba ese servicio en Cuba
y aumentaba la tarifa, o contra la Cuban Telephone Company a la que
el gobierno le canceló varios millones de deudas por impuestos dejados
de pagar, o contra el empréstito que el presidente Prío estaba gestionando con la banca norteamericana. El PPC (O) con su línea reformista
no fue un partido homogéneo, en su interior había contradicciones por
aspiraciones electorales, porque ingresaban a él políticos que buscaban
el espacio que abría la Ortodoxia sin compartir su programa, o incluso
22
Programa del PPC (O) en folleto mimeografiado en archivo de la autora.
337
HISTORIA DE CUBA
porque elementos oligárquicos se incorporaron al partido; sin embargo,
la fuerza de la Ortodoxia radicó en Eduardo Chibás quien desató un
verdadero movimiento de masas que reconocía su liderazgo.
Del seno de la ortodoxia surgió la Juventud Ortodoxa que agrupó a una
generación más joven, seguidora en lo fundamental del programa y, sobre
todo, de la prédica de Chibás, aunque tampoco homogénea, pero que en
1948 elaboró un programa propio, de mayor radicalidad, con el nombre
“El pensamiento ideológico y político de la juventud cubana”. Jóvenes como
Fidel Castro y Abel Santamaría estaban en ese grupo.
El gobierno de Prío trató de reprimir a Chibás por sus campañas, de ahí que
fuera llevado a prisión. Esto provocó movilizaciones con el lema: “Chibás en
la cárcel y los pillos en la calle”. En abril de 1949, desde su encarcelamiento,
Chibás dirigió a Prío una carta abierta donde desenmascaraba al presidente:
Al hacerme condenar el 27 de abril por el Tribunal de Urgencia te comportaste como lo que eres, como un servidor de los intereses imperialistas,
como uno de los abogados del pulpo eléctrico, […].
[…]
Mientras tú marchas por el camino del enriquecimiento inmediato y fácil,
cambiando vergüenza por dinero, sirviendo a la “política del dollar”,
sacrificando los intereses de Cuba a los intereses de Wall Street y su camarilla, yo me mantengo leal a mis convicciones revolucionarias […] 23
Algunas de las campañas desplegadas entonces tuvieron la participación
de otras fuerzas junto a las ortodoxas, como la oposición a la concertación del
empréstito, que contó con la participación del PSP y logró una gran movilización
en una demostración ante el edifico del Congreso —el Capitolio— donde se
debatía el asunto, mientras la FEU tomó parte en las campañas contra los
“pulpos eléctrico y telefónico”, llegando a organizar un Comité de Lucha
por la Rebaja de las Tarifas Eléctricas.
En estas campañas, Chibás se enfrascó en una polémica con el ministro
de Educación de Prío a quien acusó de malversar los fondos del Ministerio
y comprar terrenos en Guatemala, pero no pudo mostrar las pruebas de su
acusación. En esta dramática situación, el líder ortodoxo atentó contra su
vida al término de su alocución radial el 5 de agosto de 1951. El día 16 murió.
23
Carta publicada en la revista Bohemia, el 31 de julio de 1949, Año 41, No. 31, p. 54.
338
CAPÍTULO 4
El cadáver de Chibás fue velado en la Universidad de La Habana, donde
recibió el homenaje masivo del pueblo, y su sepelio, en el que su féretro
fue en hombros populares hasta el cementerio de Colón, fue una muestra
gigantesca de su arraigo popular. En su última alocución, Chibás exhortó:
“¡Compañeros de la Ortodoxia, adelante! ¡Por la independencia económica,
libertad política y la justicia social! ¡A barrer a los ladrones del Gobierno!
¡Pueblo de Cuba, levántate y anda! ¡Este es mi último aldabonazo!”24
La muerte de Chibás dejó un gran vacío dentro del Partido Ortodoxo,
pues no hubo una dirección consecuente que lo sustituyera. Por el contrario,
afloraron las pugnas por su control y las posiciones electorales. De hecho, el
Partido se dividió en medio de aquellas luchas internas.
¿Sabías que…?
En el primer aniversario de la muerte del líder ortodoxo, el 16 de agosto de
1952, Fidel Castro publicó en un periódico clandestino, El acusador, un análisis
de la situación del partido que tituló “Recuento crítico del Partido Ortodoxo”
donde preguntaba si se había engrandecido el legado de Chibás después de su
muerte y afirmaba:
Quien crea que hasta ahora todo se ha hecho bien, que nada tenemos que
reprocharnos, ese será un hombre muy poco severo con su conciencia.
Aquellas pugnas estériles que sobrevinieron a la muerte de Chibás, aquellas
escandaleras colosales, por motivos que no eran precisamente ideológicos,
sino de sabor puramente egoístas y personales, aún resuenan como martillazos
amargos en nuestra conciencia.25
La labor de Chibás, confluyente con el rechazo mayoritario a la situación
del país y a los gobiernos auténticos en particular, había promovido una
intensa movilización de masas, a partir de una postura ética fundamentalmente, que abría enormes potencialidades para la acción, aún cuando
la dirección ortodoxa que siguió no estuviera a la altura de su fundador.
El movimiento cívico había mostrado las fuerzas morales y la voluntad de
cambio que había en el país.
24
25
Bohemia, 26 de agosto de 1951, Año 43, No. 34, p. 96.
Dirección Política de las FAR: Moncada: antecedentes y preparativos, t.1, La Habana, 1972, p. 129.
339
HISTORIA DE CUBA
Comprueba lo aprendido
1.
Determina las causas del movimiento cívico que se desarrolló en el
país en este período.
2.
Elabora un resumen de la situación del movimiento popular de este
período y valora las posibilidades de lucha del movimiento obrero y
el estudiantil.
3.
Elabora una síntesis de los puntos principales del programa ortodoxo
defendido por Chibás.
4.
Valora la importancia de las campañas desarrolladas por Eduardo Chibás.
El golpe de Estado de 1952 y su significación
Las elecciones generales estaban señaladas para el 1.º de junio de 1952.
Con vistas a esos comicios se habían negociado las agrupaciones y definido las candidaturas. El gobierno, ya muy debilitado, había promovido
una Séxtuple Alianza para tener posibilidades de elegir a su candidato; el
Partido Ortodoxo, por su parte, también presentaba su candidatura con
mucha potencia. Sin duda, la muerte de Chibás había conmocionado a la
población y la ortodoxia había ganado aún más en fuerza electoral. Su candidato presidencial era Roberto Agramonte, quien tenía la mayoría en las
encuestas de la época. Además, estaba la aspiración de Fulgencio Batista,
quien había retornado al país con la condición de senador después de las
elecciones de 1948 y había fundado su propio partido, el Partido Acción
Unitaria, que no tenía posibilidades de triunfo según mostraban las encuestas. El PSP apoyaba la candidatura presidencial ortodoxa.
En 1950, una comisión del Banco Internacional de Reconstrucción y
Fomento (BIRF)26 había realizado una investigación en Cuba, cuyo resultado
se conoce como Informe Truslow, que ponía en evidencia la crisis cubana.
El grupo de especialistas dio a conocer su Informe sobre Cuba en 1951, con
su diagnóstico y sus recomendaciones de “estrategia para el desarrollo”.
26
El BIRF fue uno de los mecanismos creados en la posguerra (1946) dentro de la reestructuración de las relaciones internacionales bajo la hegemonía estadounidense.
340
CAPÍTULO 4
Reflexiona
Reflexiona sobre la situación de Cuba antes de las elecciones, cuando el desgaste auténtico había debilitado las instituciones políticas, mientras la crisis de la
economía no lograba superarse, a pesar de que los conflictos internacionales
desatados alrededor de la Guerra de Corea y la crisis de Suez27 representaron un
alivio al aumentar la demanda y los precios del azúcar.
Los especialistas norteamericanos reconocían el estancamiento de la
economía cubana al afirmar que dependía de una industria que hacía
25 años había dejado de crecer. Registraban que las inversiones se dirigían
fundamentalmente a bienes inmuebles, cuando lo recomendable sería
depender menos del azúcar promoviendo inversiones en otros sectores
productivos, lo que daría mayores oportunidades de empleo, pero requería
de una política gubernamental responsable. En el Informe se apuntaban
problemas como la ineficiencia en la recaudación de impuestos, las concesiones hechas al movimiento obrero, la mano de obra inadecuada por
el alto índice de analfabetismo, la considerable deuda pública flotante,
la inseguridad en los negocios, y otros. La situación analizada planteaba
una peligrosidad política de tal magnitud que veían como imprescindible
adoptar un programa de acción inmediato, para que Cuba no entrara en
un “callejón sin salida”.
Para los expertos del BIRF, el gobierno debía crear un ambiente propicio
para las inversiones, superando sus múltiples deficiencias y mejorando las
relaciones obrero-patronales, de manera que se creara un clima de confianza para atraer capital privado. Había que dar garantías a esas inversiones
con una ofensiva contra las conquistas obreras, de lo contrario el “callejón
sin salida” conduciría a una dictadura. Se trataba de preservar el sistema
a toda costa.
Reflexiona
¿Podían los grupos de poder confiar en un gobierno ortodoxo para garantizar
su dominio? ¿La preservación del sistema en medio de una crisis tan profunda
podía asegurarse mediante un gobierno con un fuerte compromiso popular?
27
La Guerra de Corea (1950-1953) se produjo por el ataque de Estados Unidos
a la República Popular Democrática de Corea con la complicidad de la ONU,
para destruirla. La crisis de Suez se produjo en 1956 con motivo de la guerra
Anglo-Francesa con Egipto por el Canal de Suez, en la que Estados Unidos presionó.
341
HISTORIA DE CUBA
Esta situación que se tornaba peligrosa para la permanencia del sistema,
más la ambición de Fulgencio Batista y sus allegados, se conjugaron para
alterar el orden constitucional: en la madrugada del 10 de marzo de 1952
protagonizaron un golpe de Estado. Batista, después de organizar la conspiración, entró en el capitalino campamento de Columbia, el más importante
del país, donde dominó la situación con sus cómplices ubicados allí y, desde
este campamento militar, logró rápidamente reducir las pocas resistencias
que hubo en los regimientos de Matanzas y Santiago de Cuba. De inmediato,
quedaron suspendidas las garantías constitucionales por 45 días. El 27 de
marzo Estados Unidos reconoció al gobierno, con lo que recibía el apoyo
público y expedito del imperialismo norteamericano.
En la Proclama que dirigió al Pueblo de Cuba, el jefe golpista habló de
una Junta Revolucionaria que se había adelantado al golpe de Estado que
preparaba Prío, lo cual era solo un pretexto para justificar la violación constitucional. Batista pretendía dar una imagen de acto revolucionario para
salvar al país del caos, a lo que no fue más que un golpe militar apenas
80 días antes de las elecciones. Con razón Fidel Castro (figura 4.7) denunció
aquella maniobra llamándola: “¡Revolución No, Zarpazo!”
Reflexiona
Reflexiona sobre la denuncia de Fidel Castro al golpe de Estado:
¡Revolución No, Zarpazo! (fragmentos)
¡Revolución No, Zarpazo! Patriotas no, liberticidas, usurpadores, retrógrados,
aventureros sedientos de oro y poder.
No fue un cuartelazo contra el Presidente Prío, abúlico, indolente; fue un
cuartelazo contra el pueblo, vísperas de elecciones cuyo resultado se conocía
de antemano.
[…]
Bien estaba echar abajo un gobierno de malversadores y asesinos, y eso intentábamos por la vía cívica con el respaldo de la opinión pública y la ayuda de la
masa del pueblo. ¿Qué derecho tienen, en cambio, a sustituirlo en nombre de
las bayonetas los que ayer robaron y mataron sin medida? […].
[…]
Yo invito a los cubanos de valor, a los bravos militantes del Partido glorioso de
Chibás; la hora es de sacrificio y de lucha, si se pierde la vida nada se pierde, “vivir
en cadenas, es vivir en oprobio y afrenta sumidos. Morir por la patria es vivir!”28
28
Dirección Política de las FAR: Moncada, antecedentes y preparativos, pp. 65-67.
342
CAPÍTULO 4
Fig 4.7 Fidel junto a otros jóvenes denunciando el golpe de Estado
Batista suspendió la Constitución del 40 y la sustituyó en abril por unos
Estatutos Constitucionales, por los que concentró todos los poderes, Legislativo
y Ejecutivo, en el Gabinete al quedar disuelto el Congreso; también creaba
un Consejo Consultivo como órgano asesor designado por el presidente e
incorporaba un conjunto de medidas represivas que quedaban así dentro
de la nueva ley rectora. Entre las medidas estaba la pena de muerte para el
terrorismo, el gangsterismo, el espionaje y la traición, además de la obligatoriedad de jurar los Estatutos. Él asumía la presidencia. El 2 de abril rompió
relaciones con la Unión Soviética, demostrando su inmediata inserción en la
Guerra Fría.
Los partidos políticos burgueses tradicionales se sumaron al régimen
entre 1952 y 1953, mientras que los auténticos y los ortodoxos se dividieron
desde la oposición, ya que surgieron grupos que planteaban distintas formas
de enfrentar la nueva situación, desde el abstencionismo, la convocatoria a
elecciones o un insurreccionalismo que no fructificó. La esperanza ortodoxa
se desvaneció en aquellas circunstancias.
Como señaló Fidel Castro en agosto de 1952:
Con asombro e indignación de las masas del Partido, las torpes querellas
volvieron a relucir. La insensatez de los culpables no reparaba en que la
puerta de la prensa era estrecha para atacar al régimen; pero en cambio
muy ancha para atacar a los propios Ortodoxos. Los servicios prestados
a Batista con semejante conducta no han sido pocos. 29
29
Ibidem, p. 129.
343
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
El 24 de marzo de 1952, el joven abogado Fidel Castro presentó una denuncia
al Tribunal de Urgencia reclamando sanción de cien años de cárcel para Batista
como jefe del golpe, de acuerdo con lo establecido en el Código de Defensa
Social, que fue desoída.
El movimiento obrero, dominado por el mujalismo, no estaba en condiciones de enfrentar el golpe, pues el propio Eusebio Mujal se sumó a los
golpistas. El PSP fue la primera organización que emitió un documento
de condena a aquella acción, denunciando sus vínculos con los intereses
estadounidenses y llamando a concertar un Frente Democrático Popular;
pero no tenía capacidad para movilizar a la población en la atmósfera de
guerra fría predominante.
La Universidad de Oriente, en manifiesto al Pueblo de Cuba, expuso su
condena a la “sedición militar” y el respaldo al gobierno constitucional, sin
alineaciones partidistas, sino como respeto a la legalidad. Esto fue ratificado
por acuerdo del Claustro de profesores.
La FEU de la Universidad de La Habana tuvo capacidad de convocatoria
para enfrentar el golpe. La dirección estudiantil se había comunicado con
Prío para respaldar al gobierno constitucional contra los golpistas y organizar la resistencia, a lo que el presidente se comprometió. Los estudiantes se
acuartelaron en la Universidad de La Habana en espera de las armas, pero
fueron traicionados por Prío quien se asiló en la Embajada de México. De
todos modos, el gesto se conoció y tuvo resonancia.
La dirección de la FEU, encabezada por su presidente, Álvaro Barba,
emitió una Declaración de Principios el 14 de marzo que expresaba su posición ante el golpe.
Reflexiona
Medita acerca de la Declaración de la FEU:
[…] Defendemos solamente el imperio de la Constitución, de la soberanía popular y del derecho ciudadano. Consecuentes con la tradición que nos legaran
nuestros héroes y mártires, combatimos las arbitrariedades y desorbitaciones
procedan de donde procedan. Estamos en nuestro puesto de siempre.
No cederemos ni ante la fuerza ni ante la dádiva. Lucharemos incansablemente
por el restablecimiento del régimen constitucional. […].
344
CAPÍTULO 4
El estudiante cubano mantendrá su acatamiento y reverencia solamente a los
símbolos que los mambises nos trajeron ensangrentados del campo de batalla
por la libertad: nuestro himno, nuestro escudo, nuestra bandera de la estrella
solitaria. Nunca, como en esta contingencia, cobran categoría histórica esos
símbolos. Queremos una república libre de mediatizaciones extrañas y de
mixtificaciones internas.
Juntarse es de nuevo la palabra de orden. No es ésta hora de vacilaciones, ni
de cabildeos, ni de componendas. La patria está en peligro y hay que honrar
la patria peleando por ella. […].30
La FEU llamaba a todos los sectores a combatir. En abril, previo a la firma
de los Estatutos Constitucionales, organizó el “velorio de la Constitución”
(figura 4.8) en la Universidad, conduciendo el texto a la Fragua Martiana
en demostración masiva de pueblo, lo que fue seguido por un movimiento
nacional por el “juramento de la Constitución”, que tuvo su centro en la
Universidad de La Habana y se expandió por todos los centros docentes
del país. Se estaba conmemorando el cincuentenario de la República. Los
estudiantes, a pesar de su heterogeneidad, lograban desarrollar los actos
de movilización popular de mayor connotación.
Fig. 4.8 Estudiantes en el entierro de la Constitución con Raúl Castro
al frente llevando la bandera cubana
30
Hilda N. Berdayes García (comp.): Papeles del Presidente, Casa Editorial Abril,
La Habana, 2006, pp. 13-15.
345
HISTORIA DE CUBA
La represión se adueñó del país para sostener el poder de los golpistas.
Ya Chibás había alertado en su última alocución, recordando los métodos
represivos empleados cuando era jefe del Ejército, que Batista alentaba el
regreso “de los coroneles, del palmacristi, la goma y la ley de fuga”, es decir,
de los métodos brutales de represión practicados en su período anterior de
“hombre fuerte” de la política cubana.
Como era de esperar, las fuerzas represoras actuaron de inmediato: la
Universidad de La Habana fue cercada por la Policía, se incrementaron los
asaltos a locales sindicales y las demostraciones de oposición fueron atacadas
con el uso de armas de fuego, además de la represión física contra los que
organizaban las manifestaciones oposicionistas. Se decretó la censura en
los medios de difusión, para lo cual se creó un centro en el Ministerio de
Información. El golpe de Estado cerró el camino a los mecanismos democrático
burgueses y a los gobiernos de corte reformista, con lo que profundizaba
la crisis institucional y, en general, del conjunto del sistema. El país estaba
urgido entonces de otras soluciones.
Comprueba lo aprendido
1.
Enumera las causas del golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 por
orden de importancia.
2.
Elabora un esquema con las posiciones de las distintas fuerzas frente
al golpe de Estado.
3.
Construye un programa de solución a la crisis cubana en las condiciones
de 1952, teniendo en cuenta los factores económicos, sociales y políticos.
346
CAPÍTULO 5
Cuba entre 1952 y 1958. La sociedad,
la dictadura y el camino de la revolución
E
ntre 1952 y 1958, Cuba vivió un proceso histórico de trascendental
importancia. El gobierno, producto del golpe de Estado, intentó estabilizarse y aplicar un programa de activación económica, al mismo
tiempo que pretendía legitimarse y utilizaba la más feroz represión. Ante
esta situación, los partidos políticos tradicionales no fueron capaces de
ofrecer un proyecto válido para un país con muy serios problemas sociales
y económicos que, además, había entrado en una profunda crisis política.
Esas circunstancias abrieron el camino para la solución revolucionaria a
través de la acción de nuevas fuerzas, con un nuevo programa y una nueva
estrategia, en el contexto de la Guerra Fría. El problema para las fuerzas
revolucionarias iba más allá de la deposición de Batista: se trataba de movilizar al pueblo con un programa de transformaciones de acuerdo con las
posibilidades cubanas de la época. Por tanto, este período resultó crucial
para el decurso histórico cubano.
5.1 La dictadura de Fulgencio Batista
y la gestación de la situación revolucionaria
El golpe de Estado había agudizado todas las contradicciones dentro del
sistema, lo que se vio con más fuerza por la quiebra de la constitucionalidad.
Este contexto, más la incapacidad de los partidos políticos representantes de
los grupos de poder para encauzar una salida aceptable a la profundización
de la crisis después del 10 de marzo, llevarían a crear condiciones para el
surgimiento y el desarrollo de una situación revolucionaria. Sin embargo,
esta requería de la acción de los sujetos históricos para la realización de la
revolución, para destruir el viejo poder y construir el nuevo. Por tanto, fue
la acción de esos sujetos históricos lo que forjó la revolución en aquellas
347
HISTORIA DE CUBA
condiciones. Se abrió entonces ese camino a partir de la nueva vanguardia
revolucionaria que se fue estructurando.
Gestión de la dictadura de Batista
Recuerda que…
El golpe de Estado agravó la crisis política cubana al impedir el funcionamiento
de las instituciones establecidas constitucionalmente e imponer una dictadura,
que intentó legalizarse por medio de unos Estatutos Constitucionales, al tiempo
que los partidos políticos tradicionales no presentaron oposición efectiva al golpe.
Los partidos políticos desplazados del poder por una dictadura que
habría de durar siete años mostraron su total desgaste en esa coyuntura.
Los partidos Liberal, Demócrata y Republicano pactaron con Batista entre
1952 y 1953 a cambio de algunos puestos gubernamentales. El PPC (O) y
el PRC (A), por su parte, no mostraron una importante beligerancia y se
dividieron en diferentes tendencias, como has estudiado. De esos propios
partidos se desprendieron grupos con proyecciones insurreccionales como la
Organización Auténtica, de Carlos Prío y la Triple A, de Aureliano Sánchez
Arango; las que acopiaron armas, pero no realizaron acciones efectivas,
mientras algunos se sumaron a las elecciones convocadas por Batista y
otros se mantuvieron en la línea abstencionista ante esos comicios. El
2 de junio de 1953, representantes de ambos partidos firmaron el llamado
Pacto de Montreal que reclamaba la creación de un gobierno provisional
y la celebración de elecciones imparciales, pero sin definir la vía para ello.
Otras fuerzas hicieron intentos de llegar a acuerdos con propuestas de
mediación entre el gobierno y la oposición, como el llamamiento del Bloque
Cubano de Prensa, a lo que se sumó la gestión de la Sociedad de Amigos
de la República (SAR), que se reestructuró en esa situación bajo la dirección de Cosme de la Torriente. Eran esfuerzos desde sectores y grupos que
intentaban estabilizar la situación política y, con ello, sostener el sistema
en medio de su crisis.
Batista, por su parte, intentó dar legitimidad a su Gobierno con elecciones en 1954, a las que concurrió como único candidato; pues Grau, que
se había postulado por el PRC (A), se retrajo en vísperas de los comicios
aduciendo falta de garantías. El propósito legitimador no logró el efecto
348
CAPÍTULO 5
que se proponía pues la opinión en sentido general no lo reconoció como
tal, pero Batista asumió el mandato como presidente “electo”.
En la crisis política creada con el golpe de Estado, la dictadura tendría
como base fundamental el apoyo de Estados Unidos y de los grupos oligárquicos internos, además del Ejército quienes, una vez más, procuraban
fórmulas de solución a los problemas del sistema desde un Gobierno “de
mano dura”, como se había hecho con Machado. Este mecanismo se aplicaba en un contexto continental signado por golpes de Estado auspiciados
o apoyados por los Estados Unidos.
La sociedad que enfrentaba la crisis política tenía características complejas. La influencia de lo “norteamericano” era muy fuerte en todos
los aspectos de la vida, pero había también una voluntad de defensa de
lo propio como puede verse en diferentes manifestaciones del arte. Por
ejemplo, ante la invasión del rock and roll, artistas cubanos mantenían la
representación de lo nacional, como Benny Moré con su Banda Gigante,
mientras el chachachá se adueñaba del gusto de los bailadores y ganaba
popularidad La Guantanamera, de Joseíto Fernández, junto a otros artistas representantes de la cubanía, entre ellos los grandes compositores
del movimiento del llamado filin o cantores de música campesina como
Celina González. Desde la pintura René Portocarrero, Mariano Rodríguez,
Wifredo Lam, Amelia Peláez, o escultores como Rita Longa, Gilma Madera
o José Sicre, entre otros, mantenían la representación de lo cubano, con su
color, símbolos y conflictos. En el centenario de Martí, Gilma Madera junto
a jóvenes como Celia Sánchez, colocaron el busto de Martí en el Turquino,
en acto de homenaje al Apóstol de Cuba. En un contexto muy complejo, lo
cubano mantenía su fuerza representativa.
La censura limitó la expresión en muchas de las publicaciones de la época,
pero aparecían formas, a veces clandestinas, donde caricaturistas, como René
de la Nuez con su personaje de El Loquito, mostraban la conflictividad de la
época, y poetas como Nicolás Guillén hacían coplas burlonas y de denuncia,
pero muchos debieron salir al exilio por la persecución de que eran víctimas.
Los historiadores, por su parte, se esforzaban por mantener los congresos
nacionales de historia, en los cuales se debatían asuntos trascendentes para
la historiografía nacional, aunque no se pudo mantener su periodicidad y
solo se celebraron dos: en 1952 y 1956. Junto a Guerra, Ortiz y Roig, otros
historiadores, algunos de filiación marxista, aparecían para dejar una obra
349
HISTORIA DE CUBA
de gran solidez, como Julio Le Riverend cuyos capítulos de historia económica en la obra en 10 volúmenes Historia de la Nación Cubana (1952),
organizada por un colectivo encabezado por Guerra, constituyen aportes
fundamentales a nuestra historiografía en aquellos años.
La situación económica, por su parte, era muy compleja. En la industria
azucarera, una vez más se recurrió a la restricción para mejorar los precios
al reducir la oferta, a la vez que los intentos de la década del cincuenta del
siglo xx por lograr acuerdos internacionales para regular el mercado y los
precios del dulce tuvieron, una vez más, pobres resultados, pues las ventas de
azúcar se mantenían estancadas, aunque el país seguía dependiendo de ese
rubro. Los esfuerzos por convenios azucareros internacionales, para tratar
de estabilizar los precios del dulce, se materializaron en la Conferencia
Internacional de Londres de 1953 y la de Nueva York de 1956, reanudada
ese año en Londres. En esos cónclaves, Cuba hacía los mayores sacrificios
en la disminución de sus ventas al mercado mundial, pero la producción
azucarera internacional aumentaba y la baja de los precios continuaba. Por
otra parte, si bien Estados Unidos aumentó la cuota azucarera cubana en
1953 a 31,72 % en el contexto del incremento de la demanda por la guerra
desatada en Corea, la aprobada en 1956 disminuyó la participación cubana
a 29,59 % para distribuirla entre otros abastecedores, no solo domésticos,
de manera que la situación se hacía cada vez más complicada.
Frente a la reducción del tiempo de la zafra, una vez más se recurrió a
las obras públicas, esta vez con la política de Gastos Compensatorios que
fomentó muchas obras que debían aliviar el desempleo, para cuya ejecución
se utilizaban empresas donde tenían fuertes intereses Batista y sus allegados.
Así se incrementaban las obras públicas improductivas, que endeudaban al
país más aún y abrían un margen mayor para la malversación de los fondos
del Estado, pero que se proyectaban en la prensa como un gran esplendor
constructivo, en un intento de propaganda para promover apoyos al régimen.
Dentro de las inversiones de la época, cobraron fuerza las dedicadas
al sector turístico, donde invirtieron grandes cadenas estadounidenses de
hoteles, como la Hilton, que tenían en su interior casinos dominados por
la mafia de ese país asentada en Cuba, con estrechas relaciones con Batista
y sus cercanos colaboradores. La presencia de la mafia se extendió con el
propósito de convertir a La Habana en “Las Vegas del Caribe”, a partir de
construcciones de hoteles a lo largo de la costa, que llegaron a Matanzas,
Cienfuegos y hasta Santiago de Cuba.
350
CAPÍTULO 5
En el contexto de la guerra de Corea, se reabrió la planta de níquel de
Nicaro y se inició la explotación de la de Moa por la Freeport Sulphur, pero
fue solo temporal.
Para incentivar las inversiones, se aplicó una política represiva contra las
conquistas del movimiento obrero y de reforzamiento de la organización
patronal, de acuerdo con las recomendaciones del Plan Truslow, además de
otorgar facilidades de todo tipo a los inversionistas, por lo que en esos años
creció la presencia de capital estadounidense en Cuba, que nuevamente
rebasó los mil millones, aunque sin llegar a la cifra de los años veinte del
siglo xx. Sin embargo, la inversión de este capital no producía una verdadera
diversificación de la economía, pues el azúcar seguía representando más
del 80 % de las exportaciones.
La crisis cubana se profundizaba tanto en lo económico como en lo político. Si en el aspecto económico no se articulaba una política realmente
capaz de resolver los problemas estructurales, en lo político la situación se
había agravado aún más. El descrédito auténtico había cerrado la esperanza
en la solución planteada por ese partido y la Ortodoxia, que había despertado tantas esperanzas, no ofreció solución efectiva a la situación creada
después del golpe. El camino parecía cerrado.
Reflexiona
Medita sobre cómo Fidel Castro caracterizó la situación en su artículo “Recuento
crítico del PPC”, de agosto de 1952:
El momento es revolucionario y no político. La política es la consagración del
oportunismo de los que tienen medios y recursos. La Revolución abre paso
al mérito verdadero, a los que tienen valor e ideal sincero, a los que exponen el pecho descubierto y toman en la mano el estandarte. A un Partido
Revolucionario debe corresponder una dirigencia revolucionaria, joven y de
origen popular que salve a Cuba.1
1
Dirección Política de las FAR: Moncada. Antecedentes y preparativos, t. 1, col.
Revolucionaria, 1972, p. 130.
351
HISTORIA DE CUBA
Surgimiento de la nueva vanguardia revolucionaria.
El 26 de julio y su significación histórica
Recuerda que…
Inicialmente, fueron los estudiantes universitarios quienes, desde el propio
día del golpe de Estado el 10 de marzo de 1952, enfrentaron con mucha fuerza
a la dictadura.
En 1953 el movimiento estudiantil se mantuvo beligerante y ese año
aportaría su primera víctima de esta etapa. El 10 de enero los estudiantes
colocaron un busto de Mella en la explanada frente a la Universidad de
La Habana, pero amaneció ultrajado el día 15, lo que provocó la airada repulsa de los jóvenes. Miles de estudiantes salieron en protesta y enarbolaron
consignas contra Batista en enfrentamiento con la Policía. En una jornada
que se extendió hasta la tarde, los manifestantes fueron reprimidos dejando
un saldo de varios detenidos, heridos por golpes y otros de bala, entre ellos
Rubén Batista Rubio quien falleció el 13 de febrero. Tenía entonces 21 años.
Su entierro fue otra gran demostración en la cual las estudiantes universitarias
y de la enseñanza secundaria, junto a las mujeres martianas, llevaron una tela
negra con la frase de Martí: “La sangre de los buenos no se derrama en vano”,
seguidas de unas 30 000 personas en cortejo que salió de la Universidad de
La Habana. La lucha estudiantil movilizaba a amplios sectores.
¿Sabías que…?
La creación de la situación revolucionaria en Cuba coincidía con la conmemoración
del centenario del nacimiento de José Martí. El gobierno trató de capitalizar esa
conmemoración con actos que le servían de propaganda, mientras las fuerzas
revolucionarias, o simplemente más honestas, planteaban que Martí hubiera
preferido una Cuba mejor antes que los grandes monumentos.
La conmemoración del centenario de Martí mostró las contradicciones de
ese momento. El gobierno intentó utilizar la figura de Martí para solidificar
su posición mediante la inauguración de obras y actos públicos, mientras
los grupos que se enfrentaban a la dictadura denunciaban esos intentos y
programaban homenajes desde sus posiciones, algunas de gran significación.
Entre los actos conmemorativos de mayor impacto, estuvo la Marcha de las
Antorchas convocada por la FEU en la noche del 27 de enero de 1953, que
352
CAPÍTULO 5
salió de la escalinata de la Universidad de La Habana rumbo a la Fragua
Martiana y movilizó a una masa importante de jóvenes.
En aquella coyuntura surgieron numerosas organizaciones y grupos que
estructuraron proyectos conspirativos sólidos, aunque no todos lograron
acciones efectivas. Muchos de los participantes se incorporaban a más de
una organización buscando vías de lucha. Dentro de las primeras conspiraciones estuvo la encabezada por el profesor Rafael García Bárcena con el
Movimiento Nacional Revolucionario, quien preparó un asalto a Columbia
para el 5 de abril de 1953, en combinación con algunos oficiales, pero ese
mismo día fue apresado junto a otros colaboradores civiles.
Mientras se iban articulando algunos grupos de resistencia, como Acción
Libertadora que tuvo ramas en La Habana y Oriente, o Acción Revolucionaria
Oriental en Santiago de Cuba dirigida por el joven maestro y estudiante
Frank País; en La Habana se fue nucleando un grupo, fundamentalmente,
salido de la ortodoxia, en particular de la Juventud Ortodoxa, alrededor del
joven abogado Fidel Castro. Muchos de ellos coincidían en las peregrinaciones a la tumba de Chibás, en las oficinas del PPC (O) en Prado 109 y en otros
espacios. Este grupo fue articulando lo que llamaron el “Movimiento” y se
definió como Generación del Centenario del Natalicio del Apóstol.
En el Movimiento había jóvenes de distintos lugares de Cuba, fundamentalmente residentes en La Habana y Pinar del Río; de Santiago de Cuba solo
estaba Renato Guitart por razones de seguridad pues la acción principal se
desarrollaría allí, aunque los combatientes sabrían los detalles justo antes
de entrar en combate. En 1953 la preparación se iba completando, así como
la adquisición de armas y municiones, uniformes del Ejército y demás, en
lo que invirtieron sus recursos muchos de los conspiradores, como: Jesús
Montané que aportó la gratificación que cobró al cerrar la empresa en que
trabajaba; Oscar Alcalde quien hipotecó su laboratorio y liquidó su oficina
de contabilidad; Pedro Marrero que vendió el juego de comedor, el refrigerador y el juego de sala de su casa; Fernando Chenard empeñó pertenencias
personales y su cámara fotográfica que le daba el sustento como fotógrafo;
Elpidio Sosa vendió la plaza de la que vivía; Abel Santamaría (figura 5.1)
empeñó su automóvil, y así otros muchos aportaron el dinero para adquirir
las armas con grandes sacrificios.2
2
Ver el relato de Fidel Castro en sus respuestas al Fiscal en el juicio por los sucesos
del Moncada en Marta Rojas: La Generación del centenario en el juicio del Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, pp. 33.34.
353
HISTORIA DE CUBA
Fig. 5.1 Abel Santamaría Cuadrado
Abel Santamaría Cuadrado (Encrucijada, Las
Villas 20/10/1927 - Santiago de Cuba 26/7/1953).
Nació en la zona azucarera del central Constancia, en 1947. Luego se trasladó para la capital,
donde matriculó bachillerato en el Instituto
de Segunda Enseñanza de La Habana y en
la Escuela de Comercio, donde cursó hasta el
tercer año. Comenzó a trabajar en la textilera
Ariguanabo y después en la agencia de los
automóviles Pontiac en Cuba. Él y su hermana
Haydée se vincularon al Partido Ortodoxo.
Denunció el golpe de Estado del 10 de marzo
de 1952. Al vincularse con Fidel Castro desde
mayo de 1952, su apartamento de 25 y O, en el
Vedado, se convirtió en uno de los centros de
reunión del Movimiento. Como segundo jefe,
participó en la organización de las acciones
del 26 de julio de 1953. Por decisión de Fidel,
Abel fue a la toma del Hospital Saturnino Lora
donde debía tener menos riesgo pues, en caso
de muerte del jefe del Movimiento, Abel debía
ser el sustituto, aunque él dijo a su hermana
que Fidel era “el que debe vivir”. Capturado,
fue brutalmente torturado para que dijera el
nombre del jefe y los datos de la organización,
pero guardó silencio. Fue asesinado.
Fig. 5.2 José Luis Tasende
El Movimiento tuvo una estructura
celular, con Fidel Castro como líder
principal, Abel Santamaría como
segundo jefe y un comité civil y otro
militar. El comité civil contaba con
Fidel, Abel, Oscar Alcalde, Boris Luis
Santa Coloma, Mario Muñoz y Jesús
Montané y el militar con Pedro Miret,
José Luis Tasende (figura 5.2) y Renato
Guitart, además de Fidel y Abel. Los
futuros combatientes comenzaron la
preparación militar en los primeros
meses en áreas de la Universidad de
La Habana, de manera clandestina,
en lo que el joven Pedro Miret fue
fundamental. El grupo que se unía y
354
CAPÍTULO 5
entrenaba dentro del Movimiento se vio marchar erguido, disciplinado y
marcial en la Marcha de las Antorchas convocada por la FEU en víspera del
Centenario de Martí.
El plan elaborado consistía en la toma del cuartel Guillermo Moncada en
Santiago de Cuba como objetivo principal, así como los edificios cercanos:
el hospital Saturnino Lora y el Palacio de Justicia, además del cuartel Carlos
Manuel de Céspedes en Bayamo. Se trataba de un plan que contemplaba la
toma de la segunda fortaleza militar de Cuba —cuya distancia de la capital
demoraba la movilización de recursos centrales— y las instalaciones que
podían apoyar la operación, incluyendo el cuartel de Bayamo para impedir
el envío de refuerzos desde este punto de conexión con Santiago. Para la
acción, contaban con la sorpresa como factor importante y la posibilidad de
pasar inadvertidos en Santiago de Cuba, pues se desarrollaban los carnavales
que atraían a muchas personas de todo el país. Una vez tomado el cuartel,
se llamaría al pueblo a través de la radio, con la lectura del Manifiesto del
Moncada, escrito por el maestro y poeta Raúl Gómez García bajo la orientación de Fidel, en el que se exponía el programa inmediato de la revolución.
La convocatoria incluía la insurrección popular y una huelga general.
El plan se asentaba en la convicción de que solo por medio de la lucha
armada, con la movilización popular transformada en una insurrección,
se podía derrotar a las fuerzas entronizadas por el golpe de Estado. Raúl
Castro definió esta concepción:
[…] el motor pequeño sería la toma de la Fortaleza del Moncada, la
más alejada de la capital, la que, una vez en nuestras manos, echaría a
andar el motor grande, que sería el pueblo combatiendo con las armas
que capturaríamos, por las leyes y medidas, o sea, el programa que
proclamaríamos […].3
El 26 de julio de 1953, los jóvenes agrupados en el Movimiento y seleccionados para la acción realizaron la operación. Los combatientes se dividieron
en grupos para los distintos objetivos. Al hospital iban con Abel Santamaría
las dos mujeres participantes: Haydée Santamaría y Melba Hernández (figura
5.3), y el médico Mario Muñoz, además de otros combatientes; al Palacio
de Justicia iría otro grupo donde estaba Raúl Castro. Fidel iba en el grupo
3
Raúl Castro: “En el VIII Aniversario del 26 de Julio”, Veintiséis, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1970, p. 33.
355
HISTORIA DE CUBA
que atacaría el Moncada cuya vanguardia estaba encabezada por Renato
Guitart. Para el cuartel de Bayamo iba un grupo que incluía a Antonio
(Ñico) López. La acción se llevó a cabo el día señalado, pero imprevistos
determinaron que el combate se iniciara fuera de los muros del cuartel, lo
que posibilitó dar la alarma con lo que se frustró la sorpresa, además de que
algunos de los carros que llevaban a los combatientes se perdieron en la
ciudad de Santiago de Cuba que no conocían. No pudo tomarse el cuartel.
Fig. 5.3 Melba Hernández y Haydée Santamaría Cuadrado
Al fracasar la operación, Fidel dio la orden de retirada —como estaba
previsto en caso de no lograr el objetivo— y algunos de los asaltantes que
pudieron salir se dirigieron hacia las montañas. Habían muerto ocho revolucionarios en el combate, pero llegó la orden del propio Batista de la brutal
represión: 53 fueron asesinados tras atroces torturas.4 Fidel fue capturado
junto a los que quedaban a su lado (figura 5.4). El teniente Pedro Sarría
Tartabull, al frente de una patrulla, sorprendió a Fidel Castro y dos de sus
compañeros en un bohío donde se habían refugiado y, ante el intento de
4
Mario Mencía: El Grito del Moncada, vol. 2, Editora Política, La Habana, 1986, p. 585.
356
CAPÍTULO 5
disparar de algunos de sus hombres, impidió el crimen ordenando que no
tiraran pues, dijo: “Las ideas no se matan”.5 La digna actitud de Sarría salvó
la vida del jefe de la acción en el momento de la captura y en el traslado
para el vivac de Santiago de Cuba.
Fig. 5.4 Fidel en el Moncada
El juicio a los moncadistas se inició el 21 de septiembre de ese año. Fue
la Causa 37 de 1953, en la que se involucró a otras muchas personas ajenas
a los sucesos como parte de la represión generalizada. En el juicio se puso
de manifiesto la entereza de aquellos combatientes y, de modo particular,
alcanzó una resonancia especial el alegato de autodefensa de Fidel Castro,
conocido por su frase final: “La historia me absolverá”. Como parte de lo
amañado del juicio, se impidió que Fidel continuara asistiendo a las vistas
del proceso, bajo el falso pretexto de enfermedad, pues resultaba muy
molesta su presencia y sus demostraciones de lo ocurrido. Por tanto, su
5
Lázaro Barredo Medina: Mi prisionero Fidel. Recuerdos del teniente Sarría,
Ed. Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1986, pp. 13 y 33.
357
HISTORIA DE CUBA
vista se celebró con posterioridad, el 16 de octubre, y en una sede insólita:
la sala de enfermeras del hospital Saturnino Lora.
En su alegato, Fidel denunció al régimen y su feroz represión con las
terribles torturas y los asesinatos cometidos con los moncadistas, explicó
la concepción del Movimiento y expuso el programa que se proponían
cumplir, con las cinco leyes que dictarían de inmediato y los problemas
fundamentales del país a resolver: El problema de la tierra, el problema de
la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo,
el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo […], junto
con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.
También destacó el compromiso con la historia de Cuba y sus héroes y
mártires y, en especial, con Martí a quien declaró autor intelectual de la
acción desarrollada. Por ello dijo:
Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su
memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no
ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel
a su recuerdo; hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas,
hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su
tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma
de la patria […].
En su discurso, Fidel estableció conceptos fundamentales, como el de
pueblo para las condiciones cubanas de entonces, destacando qué clases
y grupos sociales incluía en ese concepto “si de lucha se trata”, es decir,
aquellos con los que se podía contar para la lucha en lo que agrupaba a
obreros, campesinos, profesionales que estaban ante “un callejón sin salida”, a los pequeños comerciantes arruinados por la crisis, en fin al pueblo
“que sufre todas las desdichas y es por tanto capaz de pelear con todo el
coraje!”. A las fuerzas que irían a la lucha no se les diría: “Te vamos a dar”,
sino: “¡Aquí tienes, lucha ahora con todas tus fuerzas para que sean tuyas
la libertad y la felicidad!” Terminaba diciendo: “Condenadme, no importa,
la historia me absolverá”.6 Este alegato contenía el programa inmediato de
la revolución por la que se llamaba a luchar.
6
Fidel Castro: La historia me absolverá, Editora Política, La Habana, 1964, pp. 7981, 189, 74-75 y 191.
358
CAPÍTULO 5
El 6 de octubre se dictó sentencia sobre la mayoría de los juzgados por
los hechos del 26 de julio. Se aplicaron condenas de siete meses de arresto en el Reclusorio Nacional para Mujeres para Melba y Haydée y entre
10 y 13 años de prisión para el resto; en el último caso por ser dirigentes
se incluía a Ernesto Tizol, Oscar Alcalde, Pedro Miret y Raúl Castro. El 16 de
octubre, Fidel Castro fue condenado a 15 años de prisión y Abelardo Crespo
a 10. Todos los hombres debían guardar prisión en la Fortaleza de La Cabaña,
según la sentencia; sin embargo, esto se violó cuando los 27 sancionados
fueron trasladados al Reclusorio Nacional para Hombres de Isla de Pinos.
El asalto al cuartel Moncada no logró su propósito desde el punto de
vista militar, pero dotó al país de una nueva vanguardia revolucionaria que
se dio a conocer aquel 26 de julio, destacó el liderazgo de Fidel Castro, presentó un programa para la revolución con los objetivos a cumplir y puso en
práctica una estrategia de lucha que guiaría la nueva etapa que se iniciaba
justamente con esa acción.
Comprueba lo aprendido
1.
Analiza la cita del trabajo “Recuento crítico del PPC (O)” y explica por
qué Fidel Castro dice que “el momento es revolucionario y no político”.
2.
Elabora una cronología con las principales actividades de repudio al
golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 realizadas entre ese año
y 1953. A partir de la cronología elaborada, determina qué fuerzas
fueron las más combativas en ese momento.
3.
En el contexto del rechazo al golpe de Estado, sitúa la importancia
de los sucesos del 26 de julio de 1953 en cuanto a: proponer una vía
para derrocar al gobierno ilegal encabezado por Batista, presentar
un programa y destacar una dirección.
4.
Determina los aspectos fundamentales del programa revolucionario
y de la estrategia de lucha planteados por Fidel Castro en su alegato
“La historia me absolverá”.
359
HISTORIA DE CUBA
5.2 Organización de las fuerzas revolucionarias
en un contexto crítico. Movilización popular,
proyecciones y realizaciones
Entre 1953 y 1956 se desarrollaría una etapa muy importante para las
fuerzas revolucionarias en el plano organizativo, lo que iba a consolidar la
situación revolucionaria en Cuba y abriría la vía para la etapa decisiva de
la lucha. En ese tiempo, el gobierno trataría de fortalecer su posición en el
contexto de una sociedad con serios problemas estructurales, mientras los
grupos políticos tradicionales, junto a las corporaciones económicas y otras
instituciones representativas del poder, buscarían fórmulas para revertir lo
que veían como una crisis política, buscando posibilidades de acuerdos que
estabilizaran su propio poder.
Situación social y necesidad de cambios
El país, que entraba en una etapa convulsa, tenía una compleja situación social. De acuerdo con el censo de 1953, había una población total de
5 829 029 habitantes, de la cual el 57 % era urbana, lo que mantenía la
tendencia al crecimiento de esa población. De los 2 459 730 personas comprendidas en las edades entre 5 y 24 años, 1 619 535 no asistían a clases,
de los cuales la mayoría vivía en zonas rurales, lo que era particularmente
grave en los niños en edad escolar. Por ejemplo, de los niños de ocho años,
que eran 140 127, no asistían a clases 60 127, lo cual era más marcado en
las hembras que en los varones. Dentro de la población de seis años o más,
1 530 090 no habían aprobado ningún grado escolar, 1 023 667 de los cuales correspondían a población rural. En total, se clasificaban como analfabetos 1 032 849 personas, lo que significaba el 23,6 % de la población de
10 años o más, correspondiendo la mayoría al área rural, donde era el
41,7 % (figura 5.5).
En la población de 14 años y más, el 51,5 % era económicamente activa,
es decir, había un 48,5 % de personas en edad laboral inactivas, lo que se
concentraba de manera particular en las mujeres que representaban solo
el 13,7 % de los activos. Las condiciones de la vivienda que describía el
censo eran también muy precarias, en especial en las zonas rurales. Había
338 688 de mampostería, azotea y piso de mosaicos o afines, mientras de
yagua o madera, guano y piso de tierra eran 338 106; viviendas con agua
360
CAPÍTULO 5
de acueducto, interior, había 427 800 y con agua de río, pozo o manantial
eran 523 227; 420 719 viviendas tenían baño o ducha de uso exclusivo
mientras 674 822 no lo tenían; 698 318 se alumbraban con electricidad y
482 083 con luz brillante, mientras el resto lo hacían de otra manera o no
se alumbraban; 877 787 viviendas no tenían refrigerador ni nevera, frente
a 289 808 que tenían el equipo o enfriaban con hielo y el resto no había
declarado.7 Eso representaba en la zona rural que el 62,5 % de las viviendas
tenían techo de guano y piso de tierra, el 87,9% no tenía baño o ducha y el
90,6 % carecía de refrigerador o nevera. Las condiciones de vida eran, por
tanto, muy precarias para amplios sectores de la población según reflejó
el censo (figura 5.6 y figura 5.7).
Fig. 5.5 Niños analfabetos
Fig. 5.6 Barrios insalubres y desalojos
Fig. 5.7 Niños en los campos devorados por los parásitos
7
Datos tomados de República de Cuba. Tribunal Superior Electoral. Oficina Nacional de
los Censos Demográfico y Electoral: Censos de población, viviendas y electoral. Informe
general, enero 28 de 1953, P. Fernández y Cía., La Habana, [s/f].
361
HISTORIA DE CUBA
El latifundio seguía siendo uno de los problemas mayores en el campo,
donde empresas, sobre todo estadounidenses, eran dueñas de enormes extensiones de tierra. Por ejemplo, en 1953-1954, la Cuban Atlantic Sugar Co.
poseía 19 909 caballerías, la Cuban American Sugar Co., 10 822 y la United
Fruit Co., 8 588. En total, las compañías azucareras norteamericanas eran
dueñas de 110 027 caballerías de tierra en Cuba.8
Las condiciones de vida en esos años no mejoraron, por el contrario, la
encuesta realizada por la Agrupación Católica Universitaria entre 1956 y 1957
muestra su empeoramiento en las zonas rurales. Lo primero que aporta es
que el 91 % de los trabajadores agrícolas tenía desnutrición, el 14 % de los
campesinos encuestados padecía o había padecido de tuberculosis, el 31 %
tenía antecedentes de paludismo y solo el 8 % recibía atención médica gratuita del Estado. Como solución a sus problemas, el 73,46 % pedía fuentes
de trabajo, mientras el 18,86 % pedía escuelas. En cuanto a las viviendas
campesinas, sus características eran:
■
■
■
■
■
■
■
■
Mampostería, tejas y cemento 0,80 %
Madera, tejas y mosaicos 2,50 %
Madera, tejas y cemento 1,70 %
Madera, tejas y tierra 2,04 %
Madera, tejas y madera 7,37 %
Madera, guano y cemento 19,49 %
Madera, guano y tierra 60,35 %
Otras 5,75 %
Además, el 63,96 % no tenía inodoro ni letrina y el 82,62 % carecía de
baño o ducha, solo el 7,26 % tenía alumbrado eléctrico, mientras el 89,84 %
lo hacía con luz brillante.
De los jefes de familia, el 43 % era analfabeto y el 44,11 % no asistió nunca
a la escuela.9 Los datos de esta encuesta muestran el drama de la población
campesina que representaba entonces el 34 % de la población cubana.
Por otra parte, el desempleo en diciembre de 1957 se comportaba
de manera desigual en las distintas provincias pues, para todo el país,
el porcentaje era de 11,8 %, pero en Oriente era de 17,7; en Camagüey
Datos tomados de Oscar Pino Santos: Cuba. Historia y economía, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 1983, pp. 471-472.
9
Agrupación Católica Universitaria: “¿Por qué Reforma Agraria?”, La Habana, [s/f].
8
362
CAPÍTULO 5
de 12 y en Las Villas de 13,6 %. El sector que tenía entonces el mayor índice
de desocupación era el de los agricultores con un 47,1 %, lo que resultaba
paradójico en un país de base agrícola.10
En 1958, los principales grupos financieros de Estados Unidos (Rockefeller,
Morgan, Sullivan and Cromwell, First National City Bank, Mellon y otros)
eran dueños, además, de minas, bancos, servicios públicos, industrias diversas
de neumáticos, tabacos, bebidas, producciones farmacéuticas, jabonería y
perfumería, cadenas de comercio minorista y otras actividades de producción
y servicios, pero la economía seguía dependiendo del azúcar, que en 1958
representó el 81 % de las exportaciones. A esto se sumaba la ilegitimidad
del gobierno de facto, aunque tratara de dar imagen de legalidad.
Las obras y los proyectos promovidos por el gobierno, por otra parte,
servían de cobertura al enriquecimiento ilícito de Batista y sus allegados.
De tal forma, ese hombre de origen muy humilde, en 1958 era uno de los
hombres más ricos de Cuba —aunque el monto total de su fortuna no es
posible precisarlo porque actuaba a través de diversos testaferros que enmascaraban su participación en los negocios— y era propietario o accionista
de unas setenta empresas, entre ellas muchas de las que tenían a su cargo
la realización de las obras promovidas por su gobierno, como la “Compañía
de Fomento del Túnel de LHS.A”.11
El estado general de la economía puede verse en el balance comercial
que llegó a ser desfavorable en 1958, cuando las exportaciones cubanas
tuvieron un valor total de $ 733 518 000 mientras las importaciones fueron por $ 777 093 000, es decir que hubo un balance desfavorable en
$ 43 575 000 en sentido general, aunque en lo bilateral con los Estados
Unidos, el desbalance había comenzado antes, desde 1948. La producción
azucarera seguía bajo regulación, pues las limitaciones del mercado se
mantenían, por lo que no podía crecer la industria. En 1958, Cuba produjo
5 862 616 toneladas, lo que representó el 12,76 % de la producción mundial.12 Es
decir, con el doble de población se producía lo mismo que en 1925 del producto
Datos tomados de las tablas VIII y XI de Jorge Ibarra Cuesta: Cuba: 1898-1958.
Estructura y procesos sociales, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1995.
11
Ver información detallada en Guillermo Jiménez Soler: Los propietarios de la
República. 1958, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007, pp. 64-74.
12
Manuel Moreno Fraginals: El ingenio, t. 3, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1978, p. 40.
10
363
HISTORIA DE CUBA
que representaba más del 80 % de las exportaciones en una economía que
dependía del mercado exterior, lo que evidencia la crisis estructural que padecía.
La situación descrita, que ponía en peligro al sistema, mantuvo la fuerza
de la polémica en torno a los problemas económicos de Cuba, mientras
otros intelectuales también reflejaban la compleja y difícil situación de la
sociedad, en lo que la historia de las relaciones de Estados Unidos con Cuba
ganaba espacios y algunos poetas plasmaban en su obra la conflictividad
que se vivía, como el poema “Un largo lagarto verde” correspondiente al
poemario La paloma de vuelo popular (1958), de Nicolás Guillén:
[…]
Alta corona de azúcar
le tejen agudas cañas;
no por coronada libre,
sí de su corona esclava:
Reina del manto hacia afuera,
del manto adentro, vasalla,
triste como la más triste
navega Cuba en su mapa:
Un largo lagarto verde,
con ojos de piedra y agua.
[…]
Intentos gubernamentales de consolidación.
Movilización popular
El gobierno encabezado por Batista pretendió legalizar su situación por
medio de elecciones en 1954, por ello trató de mejorar el clima político, lo
que incluía el decreto de amnistía, pero los moncadistas fueron excluidos
por negarse a aceptar chantajes del gobierno. El contexto de las elecciones,
no obstante, posibilitó la movilización popular en rechazo a aquellos comicios, por la amnistía de todos los presos políticos y también en rechazo al
proyecto del Canal Vía Cuba que intentaba dividir a la Isla para permitir el
paso expedito desde Estados Unidos, lo que debió desecharse por la fuerte
acción popular. Batista concurrió como aspirante presidencial con Rafael
Guás Inclán, del Partido Liberal, para vicepresidente. Tomaron posesión el
24 de febrero de 1955. De todas formas, las elecciones celebradas el 1.º de
364
CAPÍTULO 5
noviembre, con alto abstencionismo, fueron repudiadas por la mayoría y
no lograron mejorar la situación política.
Desde 1952, la Sociedad de Amigos de la República (SAR), esta vez
reestructurada y presidida por Cosme de la Torriente,13 había intentado
la negociación entre la oposición tradicional y el gobierno. La SAR abrió
espacios transitorios de conversaciones, pero la oposición demandaba
la celebración de elecciones con garantías, lo que implicaba la salida de
Batista del poder. Esta demanda se mantuvo después de las elecciones de
1954, con lo cual negaban legitimidad a aquellos comicios. Sin embargo,
esos grupos seguían buscando una solución negociada.
El gobierno mantuvo los planes económicos y, en 1954, dio a conocer lo que
denominó Plan de Desarrollo Económico y Social; también se incrementaba
el clima de Guerra Fría con la creación del Buró de Represión de Actividades
Comunistas (BRAC) en mayo de 1955, bajo la supervisión y la orientación
de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense, y la ampliación
de los contenidos de los acuerdos militares firmados con Estados Unidos.
La represión se hacía sentir en todos los espacios, a lo que no fue ajeno el
cinematográfico. Entre las producciones cubanas de esos años, se destacó el
documental El Mégano (1954), de Julio García Espinosa, por su compromiso
social y su lenguaje experimental y de honda raíz nacional, tomando como
escenario y tema fundamental la vida de los carboneros en la Ciénaga de
Zapata. La película fue secuestrada y sus autores detenidos.
Mientras tanto, los moncadistas presos en las galeras de Isla de Pinos
emprendieron la tarea de preparación y organización del Movimiento en
la nueva etapa. Allí crearon una biblioteca, la “Raúl Gómez García”, y una
academia ideológica, la “Abel Santamaría”, donde se estudiaban diversas
materias, tales como: Historia, Economía Política, Geografía, Gramática,
Aritmética e Idiomas con estrictos horarios de clases; se creó una cooperativa
para compartir los abastecimientos que recibían de familiares y amigos, se
redactó un reglamento para organizar la vida interna con los deberes de cada
uno y se normó la realización de asambleas mensuales con su presidente y
secretario. La prisión se convertía en escuela y fragua para los revolucionarios
encarcelados. También en ella se expresó la dignidad de los combatientes,
por ejemplo, el 12 de febrero de 1954, cuando Fulgencio Batista visitaba
13
Veterano de la independencia que había tenido posiciones políticas relevantes
en algunas coyunturas, como cuando fue secretario de Estado con el gobierno
presidido por Mendieta.
365
HISTORIA DE CUBA
la prisión de Isla de Pinos, los moncadistas entonaron la “Marcha del 26 de
Julio”, compuesta por Agustín Díaz Cartaya.14 Por supuesto, la reacción fue
de castigo ante este desafío al tirano y Fidel fue aislado e incomunicado.
En medio de la política represiva, la presión popular por la amnistía
a los moncadistas creció después de las elecciones, a lo que se sumó la
labor de Melba y Haydée al extinguir los siete meses de cárcel a que fueron
condenadas. Ellas fueron baluartes esenciales en esa movilización y en
la recopilación, impresión y distribución de La historia me absolverá,
reconstruida por Fidel desde la cárcel de Isla de Pinos. De manera que se
mantenía la labor de concientización e incorporación del pueblo a la lucha.
Fidel utilizó una forma de comunicación interna con sus compañeros, a
través de pelotas formadas con papeles que contenían mensajes, o hacia
afuera escribiendo con zumo de limón entre líneas de las cartas comunes.
Así se sacó de presidio el texto de La historia me absolverá. En carta a Melba
Hernández de 17 de abril de 1954, Fidel decía: “No se puede abandonar un
minuto la propaganda porque es el alma de toda lucha. La nuestra debe
tener su estilo propio y ajustarse a las circunstancias.”15
En las indicaciones a Melba y Haydée para la publicación del discurso de
autodefensa, les explicaba un concepto fundamental:
La tarea nuestra ahora de inmediato es movilizar a nuestro favor la
opinión pública; divulgar nuestras ideas y ganarnos el respaldo de las
masas del pueblo. Nuestro programa revolucionario es el más completo,
nuestra línea la más clara, nuestra historia la más sacrificada: tenemos
derecho a ganarnos la fe del pueblo, sin la cual, lo repito mil veces, no
hay revolución posible.16
Se imprimieron 20 000 ejemplares de La historia me absolverá, que
circularon clandestinamente. También se trabajó en la movilización de la
opinión pública a través de campañas por la amnistía de los presos políticos,
con la divulgación de documentos programáticos, denuncias y en todas las
formas posibles. El 12 de diciembre de 1953, Fidel escribió el “Manifiesto a
Cartaya, combatiente del Moncada, compuso la marcha a solicitud de Fidel durante la etapa de preparación, y la adaptó después del Moncada tomando en
cuenta aquellos sucesos.
15
Mario Mencía: La prisión fecunda, Editora Política, La Habana, 1980, p. 126.
16
Ibidem, pp. 130-131.
14
366
CAPÍTULO 5
la Nación” que circuló clandestinamente, en el que denunció los crímenes
cometidos con los asaltantes al Moncada y las arbitrariedades durante el
juicio. Este documento se imprimió y distribuyó bajo el título “Mensaje a
Cuba que sufre”. En él, Fidel explicaba, además, el programa que habían
proyectado. Finalizaba exhortando:
Denunciar los crímenes, he ahí un deber, he ahí un arma terrible, he ahí un
paso al frente formidable y revolucionario. […] La simple publicación de
lo denunciado será de tremendas consecuencias para el gobierno. Repito,
que no hacer esto es una mancha imborrable. […]
¡Veintiséis cubanos todavía tenemos fuerzas para morir y puños para pelear!
¡Adelante, a conquistar la libertad!17
Convencido de que sin movimiento de masas no hay revolución posible,
Fidel orientaba crear ese movimiento divulgando las ideas esenciales; pero
también se fueron dando pasos organizativos con vistas a la estructuración
del Movimiento que daría continuidad a la obra de la revolución iniciada
el 26 de julio.
La labor del Comité de Familiares Pro Amnistía de los Presos Políticos
fue creciendo y atrayendo a otras muchas personas. En esta gran campaña participó también la FEU, a través de su presidente desde 1954, José
Antonio Echeverría, quien expresó el apoyo estudiantil al reclamo nacional
de amnistía y de rechazo a la exclusión de los combatientes del Moncada.
Al fin, el 6 de mayo se aprobó la amnistía y el día 15 salían los moncadistas
de prisión (figura 5.8). El pueblo había ganado la batalla.
Una vez en libertad, culminó el proceso de estructuración orgánica de
la organización que se llamaría Movimiento Revolucionario 26 de Julio
(MR-26-7).
¿Sabías que…?
El 12 de junio de 1955 se celebró la reunión de constitución del MR-26-7, en
Factoría 62, La Habana.
17
Ibidem, pp. 103-116.
367
HISTORIA DE CUBA
Fig. 5.8 Fidel y sus compañeros saliendo de prisión
Ese día se constituyó la dirección del Movimiento, su estructura y su línea
de funcionamiento y acciones. Se estableció un Frente Interno y otro Externo
y se distribuyeron las funciones y las tareas. Los presentes en aquella reunión fueron: Fidel Castro, Haydée Santamaría, Melba Hernández, Antonio
(Ñico) López, Pedro Miret, José Antonio (Pepe) Suárez, Pedro Celestino
Aguilera, Jesús Montané Oropesa, todos asaltantes del Moncada, más
Faustino Pérez y Armando Hart, que procedían del Movimiento Nacional
Revolucionario; además de Luis Bonito, dirigente sindical azucarero, y Juan
Manuel Márquez, exconcejal de Marianao, periodista, luchador contra
Machado y Batista, ambos de la dirección nacional ortodoxa. 18
En ese momento ya había moncadistas en el exilio debido a la persecución de que fueron objeto. Fidel había permanecido en Cuba organizando
18
Mario Mencía: “El Movimiento Revolucionario 26 de Julio: génesis y significado”, Cinco Palmas, Revista de las Oficinas de Historia del Consejo de Estado,
no. 1, Año 2, La Habana, mayo de 2009.
368
CAPÍTULO 5
el Movimiento y tratando de llegar al pueblo a través de la prensa radial
y escrita, pero se le cerraron todas las posibilidades de acceso a los medios
de difusión; por lo que, una vez organizado el MR-26-7 y establecidas las
bases de su inmediato accionar, salió al exilio en México, el 7 de julio. Iba a
preparar el retorno con una expedición para iniciar la guerra de liberación.
Recuerda que…
Desde el primer gobierno auténtico, se había impuesto una dirección “amarilla”
en la CTC que finalmente quedó en manos de Eusebio Mujal, quien se alió a
Batista, por lo que desde esta organización no había posibilidades de enfrentar
la dictadura.
Ante la situación del movimiento obrero organizado, el PSP orientó trabajar desde las bases, por lo que la tendencia que seguía las orientaciones
de Lázaro Peña creó los Comités de Defensa de las Demandas que organizó
o apoyó las huelgas obreras. En 1955 estos Comités alcanzaron una importante combatividad expresada en las huelgas que se desarrollaron ese año
en el central de propiedad norteamericana Estrella, en Camagüey, en el
sector bancario de La Habana y el azucarero en distintas provincias por el
pago del diferencial azucarero.
En ese tiempo también la FEU había ganado en combatividad. La dirección
del estudiante de arquitectura, José Antonio Echeverría, imprimió mayor
dinamismo y firmeza en el enfrentamiento al régimen. Los dirigentes de la
FEU estuvieron en el recibimiento a los moncadistas a su salida de la prisión y
desarrollaron otras muchas demostraciones. Su órgano de difusión, Alma Mater,
fundado por Mella, volvió a publicarse —aunque de manera clandestina— y
fue vehículo de expresión de la rebeldía estudiantil.
En 1955 se produjeron hechos de resonancia nacional protagonizados
por los estudiantes. El segundo aniversario de los sucesos del 26 de julio
fue conmemorado en la Universidad de La Habana; el 19 de noviembre,
José Antonio habló en el acto convocado por la SAR realizado en el
Muelle de Luz, en La Habana, donde expresó que el problema inmediato
era derrocar a Batista y después “emprender una obra revolucionaria” para
resolver los problemas del país.19 Los jóvenes, los estudiantes, los militantes
del PSP y otros concentrados allí gritaban “¡Revolución!”. El 27 de noviembre,
19
Jorge R. Ibarra Guitart: Sociedad de Amigos de la República, historia de una
mediación 1952-1958, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2003, p. 71.
369
HISTORIA DE CUBA
en los actos conmemorativos de Santiago de Cuba, por el fusilamiento de los
ocho estudiantes de Medicina, hubo una fuerte colisión de los estudiantes
con la Policía que arremetió contra los manifestantes, lo que fue el inicio
de una cadena de actos de rebeldía estudiantil, tanto universitarios como
de la enseñanza media.
Los estudiantes habaneros fueron reprimidos en sus manifestaciones el
29 de noviembre frente al Instituto de Segunda Enseñanza del Vedado y el
2 de diciembre en Infanta y San Lázaro; el 4 de ese mes protagonizaron un
acto audaz cuya represión pudo ver el pueblo por televisión: los estudiantes
se lanzaron al terreno del Estadio del Cerro (hoy Latinoamericano) durante
un juego de pelota transmitido por televisión, con una tela de denuncia al
régimen. Además de los aficionados presentes en el juego, los televidentes
vieron la actitud de la fuerza pública, apaleando y atropellando a los estudiantes. El 7 de diciembre, en la manifestación que partía del Parque Maceo,
se repitió la represión. La FEU llamó entonces a un paro de cinco minutos
en todo el país el 14 de diciembre, en repudio a la violencia de la dictadura.
También en ese mes se desarrolló la huelga azucarera que contó con el respaldo militante de la FEU, expresado a través de la presencia y la acción de
sus dirigentes en los centrales.
Las acciones estudiantiles, de tan alta repercusión nacional, coincidieron
con la creación del Directorio Revolucionario (DR), que comenzó a prepararse desde inicios de 1955 y se constituyó en septiembre cuyo secretario
general, José Antonio Echeverría, lo dio a conocer públicamente el 24 de
febrero de 1956 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Surgía
así una organización salida del seno del estudiantado, pero de más amplia
composición, que se preparaba para desempeñar acciones de combate
frente a la tiranía como su brazo armado cuando hubiera que pasar a la
clandestinidad. En abril de 1955, José Antonio Echeverría había expuesto
su concepción del futuro para Cuba: “Sólo la acción nacional enérgica, tendente a plasmar los postulados de la Revolución Cubana —en cuyo camino
ya se encuentra actualmente nuestra Patria— logrará liquidar esta triste
etapa cuartelaria de nuestra historia republicana.”20
Las fuerzas se iban organizando y coincidían en concebir la solución a
los problemas cubanos por vía de la revolución.
20
Juan Nuiry Sánchez: ¡Presente! Apuntes para la historia del movimiento estudiantil cubano, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1988, p. 193.
370
CAPÍTULO 5
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora un cuadro sinóptico con las características de la situación
económica y social de Cuba a partir de 1953.
2.
Elabora una cronología de los principales acontecimientos revolucionarios ocurridos entre octubre de 1953 y diciembre de 1955. A partir
de la cronología elaborada, determina qué fuerzas mantenían la
dinámica de la lucha revolucionaria.
3.
Explica cómo el movimiento estudiantil participó en la oposición a la
dictadura entre 1953 y 1956.
4.
Determina la estrategia planteada por Fidel Castro desde la prisión
acerca de las tareas a realizar en esa etapa.
Preparación de la insurrección. La Carta de México
El período de exilio mexicano de Fidel Castro y sus compañeros fue de
preparación y organización de la fuerza expedicionaria que abriría en Cuba
la nueva etapa bélica. Había que crear conciencia, ganar adeptos, reunir
recursos y entrenarse para el combate, además de mantener y fortalecer la
organización dentro y fuera de Cuba. En esa dirección, era muy importante
presentar el proyecto de cambio revolucionario para la sociedad cubana.
El 8 de agosto de 1955 se dio a conocer el Manifiesto No. 1 del 26 de
Julio al Pueblo de Cuba. Era un documento de denuncia de la tiranía y de la
terrible situación social del país, pero también de presentación del programa
revolucionario que sintetizaba en quince puntos los aspectos fundamentales, como: proscripción del latifundio y distribución de tierras entre las
familias campesinas, industrialización inmediata del país, reivindicación de
las conquistas obreras, rebaja de los alquileres, nacionalización de los servicios públicos, confiscación de bienes a los malversadores, extensión de la
cultura previa reforma educacional para el acceso de todos, medidas contra
la discriminación de raza o sexo y otras de beneficio social y de honestidad
administrativa. Después de desenmascarar el supuesto restablecimiento de
la Constitución de 1940, en ese documento Fidel definió al MR-26-7 como
“un movimiento revolucionario” cuyas filas estaban abiertas para todos
371
HISTORIA DE CUBA
los que quisieran para Cuba la democracia política y la justicia social, para
que dieran su contribución a la “revolución de pueblo” que se gestaba.21
Como parte de la recaudación de fondos y de atracción de fuerzas, Fidel
viajó a Estados Unidos en octubre de 1955, para visitar a los grupos de emigrados cubanos residentes allí, ganarlos para la lucha y reunir recursos; así
fue a Nueva York, Tampa, Cayo Hueso y Miami y regresó después a México.
¿Sabías que…?
Ernesto Che Guevara hizo un poema a Fidel en esa etapa preparatoria donde
destacó su esencia revolucionaria.
Canto a Fidel Castro (fragmento)
(De Ernesto Che Guevara, 7 de julio de 1956)
Vámonos,
ardiente profeta de la aurora,
por recónditos senderos inalámbricos,
a liberar el verde caimán que tanto amas.
Vámonos.
Derrotando afrentas con la frente
—Plena de martianas estrellas insurrectas—
juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte.
[…]
Cuando tu voz derrame hacia los cuatro vientos:
Reforma Agraria, justicia, pan, libertad,
allí a tu lado, con idénticos acentos,
nos tendrás.
[….] 22
En 1956 se mantendrían las expresiones de lucha contra el batistato,
las que llegaron a permear al Ejército. En ese cuerpo se fue gestando un
movimiento de manera espontánea en la Escuela de Cadetes, la Escuela
de Artillería, La Cabaña, Columbia y la Aviación, sin que tuvieran contacto
entre sí. Según un participante, “[…] estábamos motivados por la conciencia
Dina Martínez Díaz: Selección de lecturas de Historia de Cuba IV. Primera parte,
Ministerio de Educación Superior, Universidad de La Habana, 1990, pp. 411-412.
22
En Viaje a los frutos (Selección de Ana Cairo), Ediciones Bachiller, La Habana,
2006, p. 36.
21
372
CAPÍTULO 5
que se iba creando alrededor de un rechazo al régimen”, pues se sentían
sostenedores de un gobierno ilegal, corrupto, criminal.23 Fue la Conspiración
del 4 de abril, conocida después por “Conspiración de los puros”, por la que
un grupo de oficiales jóvenes de academia fueron juzgados y condenados
a prisión. El 29 de abril se produjo también el asalto al cuartel Goicuría, en
Matanzas, por un grupo de jóvenes de diversas procedencias políticas que
fueron asesinados.
En este contexto, cuando se adelantaban los preparativos del MR-26-7
para la lucha insurreccional, tuvo lugar una reunión muy importante en
México: José Antonio Echeverría llegaba al país azteca y el 28 de agosto se
reunía con Fidel, cuando conversaron unas seis horas y, a propuesta de Fidel,
se elaboró una declaración (figura 5.9). Al día siguiente, el 29 de agosto, se
firmó lo que se conoce como “Carta de México” por José Antonio y Fidel
a nombre de la FEU y el MR-26-7, respectivamente.24 Era un documento
que plasmaba el propósito de unir los esfuerzos para derrocar a la tiranía.
También establecía la línea insurreccional secundada por una huelga revolucionaria. Sus puntos fundamentales fueron los siguientes.
Carta de México (selección de artículos)
1. Que ambas organizaciones han decidido unir sólidamente su esfuerzo con el
propósito de derrocar la tiranía y llevar a cabo la Revolución Cubana.
[…]
Que consideramos propicias las condiciones sociales y políticas del país, y los preparativos revolucionarios suficientemente adelantados, para ofrecer al pueblo
su liberación en 1956. La insurrección secundada por la huelga general en todo
el país, será invencible.
[…]
16. Que la FEU y el 26 de Julio hacen suyas la consigna de unir a todas las fuerzas revolucionarias, morales y cívicas del país, a los estudiantes, los obreros y las
organizaciones juveniles, y a todos los hombres dignos de Cuba, para que nos
secunden en esta lucha, que está firmada con la decisión de morir o triunfar.
Ver José Ramón Fernández Álvarez: “El movimiento militar del 4 de abril de
1956”, Memorias de la Revolución, t. 1, Ediciones Imagen Contemporánea,
La Habana, 2008, pp. 156 y siguientes para un relato detallado de esta conspiración.
24
René Anillo: Que nuestra sangre señale el camino, Casa Editora Abril, La Habana, 2011, pp. 253-254.
23
373
HISTORIA DE CUBA
19. Que la Revolución llegará al poder libre de compromisos e intereses, para servir
a Cuba, en un programa de justicia social, de libertad y democracia, de respeto a
las leyes justas y de reconocimiento a la dignidad plena de todos los cubanos, […].
Fig. 5.9 De izquierda a derecha: José Antonio Echeverría, Fidel Castro y René
Anillo durante la firma de la Carta de México
Las organizaciones más combativas en aquel momento hacían un balance
de la situación cubana, planteaban el respeto a oficiales como los que estaban
presos en Isla de Pinos y llamaban a la unión.25 Este documento significaba
la apertura al camino de la unidad en función del cambio revolucionario.
En los meses siguientes se completaron los preparativos. Algunos de los
que quedaron en Cuba fueron a México a organizar y sincronizar las acciones que debían desarrollar, entre ellos Frank País quien, como jefe nacional
de Acción y Sabotaje del MR-26-7, tendría una alta responsabilidad en la
organización de las acciones que en Cuba debían apoyar el desembarco.
En la madrugada del 25 de noviembre zarpó de Tuxpan, México, el yate
Granma, con 82 expedicionarios a bordo, teniendo a Fidel Castro como jefe
y, de segundo jefe, a Juan Manuel Márquez. El hecho fue informado a los
grupos que debían actuar en el apoyo en Cuba con un telegrama escrito
en clave: “Obra pedida, agotada”.
25
Juan Nuiry Sánchez. ¡Presente! Apuntes para historia del movimiento estudiantil cubano, pp. 206-209.
374
CAPÍTULO 5
Mientras el Granma navegaba hacia Cuba, los estudiantes protagonizaron el 27 de noviembre la última gran manifestación en la capital, que fue
brutalmente reprimida por la Policía, ante lo cual el Consejo Universitario
suspendió las clases hasta enero del año siguiente.
El 30 de noviembre se produjeron acciones en varios lugares, como
Guantánamo y Puerto Padre, pero la de mayor envergadura fue la de
Santiago de Cuba, donde los combatientes del 26 de Julio salieron a las calles
por primera vez con el uniforme verde olivo y el brazalete rojo y negro. La
ciudad fue paralizada y los milicianos del 26 tomaron la Policía Marítima y
prendieron fuego a la Jefatura de la Policía. En los combates de la ciudad
murieron Otto Parellada, Tony Alomá y José (Pepito) Tey. Esta acción formaba
parte del plan de desembarco de los expedicionarios del Granma. Aun cuando
el alzamiento no tuvo la sincronización necesaria para alcanzar el objetivo de
facilitar el desembarco y promover un estado de movilización en la población,
el 30 de noviembre constituyó un hito importante en el proceso revolucionario
cubano, pues demostró la capacidad organizativa y combativa del MR-26-7 en
lo cual se destacó Frank País y, entre los dirigentes de la acción en Santiago de
Cuba, una mujer: Vilma Espín, y dio carácter nacional a la nueva etapa que se
iniciaba con el desembarco.
El 2 de diciembre arribaba a costa cubana el yate, por Los Cayuelos, a dos
kilómetros de playa Las Coloradas (figura 5.10), en la zona suroccidental de
Oriente.26 Comenzaba ese día una nueva etapa marcada por el desarrollo
de la guerra revolucionaria mientras la tiranía arreciaba su represión.
Travesía y desembarco del yate Granma.
Acciones del 30 de noviembre
FLORIDA
GOLFO DE MÉXICO
TUXPAN
25/11/56
01:30 h
OCÉANO ATLÁNTICO
Cayo Arenas
27/11/56
18:00 h
28/11/56
17:00 h
Playa
Isla de Pinos Las Coloradas
Faro Triángulo
26/11/56
19:00 h
MÉXICO
PENÍNSULA
DE YUCATÁN
Los Cayuelos
2/12/56 05:40h
29/11/56
17:00 h
Isla de Gran Caimán
30/11/56 15:30 h
HAITÍ
SANTO
DOMINGO
JAMAICA
MAR DE LAS ANTILLAS
Fig. 5.10 Travesía de los expedicionarios del Granma
26
Pedro Álvarez Tabío: “El desembarco del Granma”, Memorias de la Revolución, p. 21.
375
HISTORIA DE CUBA
Comprueba lo aprendido
1.
A partir de la experiencia histórica precedente, determina la importancia de la Carta de México en la nueva etapa revolucionaria.
2.
Elabora un esquema con las principales acciones de oposición a Batista
realizadas en 1956. Tomando como base el esquema elaborado, valora
el desarrollo de la situación revolucionaria en ese año.
3.
Argumenta la importancia del Manifiesto No. 1 del MR-26-7 como
programa revolucionario.
5.3 Inicio de la guerra de liberación nacional.
Nacimiento y consolidación del Ejército Rebelde
A partir del desembarco del Granma nació el Ejército Rebelde y se inició
la guerra de liberación nacional. El año 1957 sería de crecimiento y consolidación de esa fuerza en las montañas de la Sierra Maestra y de incremento
de las acciones revolucionarias en las ciudades. La situación revolucionaria
se profundizaba y el gobierno, la oposición tradicional y los grupos de poder en Estados Unidos empezaron a preocuparse seriamente con la crisis
cubana, por lo que se elaboraron planes con el propósito de estabilizar
la situación política. El año terminaba con la consolidación de las fuerzas
revolucionarias en todos los campos.
Primeros combates. Consolidación del Ejército Rebelde
Los expedicionarios del Granma desembarcaron por una zona costera que
no era la planificada. Celia Sánchez, que residía en Pilón, había desplegado
una importante labor en la preparación de personal para la recepción e
incorporación de los revolucionarios, pero los recién llegados encallaron
a dos kilómetros del litoral y tuvieron que hacer una caminata agotadora
por un terreno lleno de manglares, cenagoso, en la que se perdió parte
del equipamiento. Cuando acampaban cerca de un cañaveral, en Alegría
de Pío, fueron sorprendidos por el ejército enemigo. Era el 5 de diciembre
y se entablaba el primer combate con total desventaja, atacados por tierra
y aire. El resultado fue la dispersión del grupo, del cual tres murieron en el
combate, otros se perdieron en aquellos parajes, 22 cayeron prisioneros y
376
CAPÍTULO 5
19 fueron asesinados. Se perdió así un grupo importante de hombres preparados y entrenados, entre ellos el segundo jefe Juan Manuel Márquez.
¿Sabías que…?
De aquel momento de sorpresa y dispersión inicial, ha quedado en la memoria
la reacción digna y rotunda de uno de los combatientes, Juan Almeida Bosque,
quien exclamó ante la propuesta de rendición: “¡Aquí no se rinde nadie, …!”
Frente a los sucesos del 30 de noviembre y el desembarco de los expedicionarios, la tiranía arreció la represión: suspendió las garantías constitucionales en Oriente, publicó la noticia de la muerte de Fidel Castro,
mientras cazaba y asesinaba a los expedicionarios dispersos. Como parte
de la violencia gubernamental, el 25 de diciembre de 1956 se producía un
hecho horrendo: fueron asesinados 23 revolucionarios en la zona Norte de
Oriente, en un acto brutal que quedó en la memoria del pueblo como las
“Pascuas Sangrientas”. Los asesinatos colectivos o individuales, como el del
estudiante de 15 años William Soler en Santiago de Cuba el 30 de diciembre,
se hicieron cotidianos. A esto seguiría la censura de prensa.
Las fuerzas revolucionarias se fueron reorganizando. Fidel logró llegar a las montañas con dos hombres más: Universo Sánchez y Faustino
Pérez, mientras Raúl llegó días después a donde se encontraba el primer
grupo: la finca de Ramón Pérez Montano (Mongo) en Cinco Palmas, con
cuatro hombres: Efigenio Ameijeiras, Ciro Redondo, René Rodríguez
y Armando Rodríguez. Era el 18 de diciembre y, ante el encuentro de
aquellos ocho hombres que contaban con siete fusiles, Fidel exclamó:
“¡Ahora sí ganamos la guerra!”, era expresión de su seguridad en el
triunfo. Después se sumaron Juan Almeida, Ernesto Guevara, Camilo
Cienfuegos, Ramiro Valdés, Reynaldo Benítez, Rafael Chao y Francisco
González. Estos expedicionarios, más algunos campesinos de la zona que
se unieron, salieron de Purial de Vicana hacia la Sierra Maestra el 25 de
diciembre. Se iba estructurando el Ejército Rebelde.
Por la escasa dimensión del grupo, tuvieron que desplegar acciones
guerrilleras de pequeña fuerza, escogiendo el momento oportuno dada
la desventaja numérica y de armamento. Pero lo fundamental en esa etapa era la supervivencia, para crecer en la medida en que se incorporaran
nuevos combatientes. De esta manera se vivieron los primeros meses en la
Sierra Maestra. El 17 de enero de 1957, 22 de los 29 hombres que formaban
377
HISTORIA DE CUBA
el grupo guerrillero atacaron un pequeño cuartel en la desembocadura del
río La Plata. Se libraba el primer combate victorioso y se demostraba que
los rebeldes no habían sido destruidos, como proclamaba la tiranía, sino
que estaban activos y en capacidad de combatir, aunque se mantenía la
versión oficial de su aplastamiento.
Al combate de La Plata, en la Sierra Maestra, siguieron otras acciones
combativas como Llanos del Infierno (22 de enero), —primera emboscada
contra el enemigo en movimiento—, hasta llegar al combate de El Uvero,
librado el 28 de mayo. Entre otros objetivos, esta acción buscaba proteger a
los 26 combatientes de la Organización Auténtica que habían desembarcado
en el yate Corynthia el 24 de mayo, atrayendo las fuerzas; pero los expedicionarios dirigidos por Calixto Sánchez White fueron masacrados el 28 de
mayo. La acción contra un cuartel en El Uvero que, según criterio del Che,
“marcó la mayoría de edad de nuestra guerrilla”,27 fue un ataque frontal
a un puesto bien defendido, de día, y con la participación del refuerzo de
cincuenta hombres recién incorporados al grupo guerrillero, preparado por
Frank País y Celia Sánchez; además, se realizó en uno de los pocos momentos
en que no había censura de prensa, por lo que la noticia se divulgó ampliamente. A partir del Uvero se acrecentó la moral combativa y el Ejército
Rebelde se hizo dueño de la zona costera de la Sierra Maestra. Se había
consolidado el Frente José Martí con su columna al mando de Fidel Castro.
Así se crearon las condiciones para la creación de una segunda columna, en
julio, al mando de Ernesto Che Guevara —a quien se le otorgó entonces el
grado de comandante— con lo cual se ampliaban las operaciones al oeste
y al este del Pico Turquino.
El territorio rebelde se consolidó a lo largo del año 1957, extendiendo
cada vez más su zona de operaciones. La incorporación de campesinos de
las zonas donde operaba la guerrilla le dio una base fundamental, tanto en
la fuerza operante como en el dominio del territorio y su abastecimiento;
además se integraban otros combatientes procedentes de zonas urbanas
por medio de la organización en las ciudades. La columna del Che desarrolló
acciones como la toma del cuartel de Bueycito (31 de julio) y la emboscada
de El Hombrito (29 de agosto). Entre las principales acciones desarrolladas
ese año estuvo el primer combate de Pino del Agua en septiembre, donde
27
Ernesto Che Guevara: “El combate del Uvero”, Obras 1957-1967, Casa de las
Américas, 1970, p. 270.
378
CAPÍTULO 5
se obtuvieron armas y se causaron bajas al enemigo, además de capturar
prisioneros, constituyendo un golpe duro para el ejército de Batista que
realizó cambios en sus mandos y en sus planes operacionales. A fines de
1957 se produjo el combate de Mar Verde (29 de noviembre).
Al terminar el año 1957, el Ejército Rebelde se había consolidado como
fuerza de vanguardia en la lucha revolucionaria, pero era necesario dar a
conocer esa realidad, frente a las mentiras y las tergiversaciones de la tiranía
que, primero, dijo haberlo aniquilado y, después, aseguraba que tenían que
rendirse pues no había posibilidades para ellos, además de haber afirmado
en varias ocasiones que Fidel Castro estaba muerto. Si bien la presencia de
Fidel y sus compañeros en la Sierra Maestra se fue divulgando, a pesar de la
propaganda gubernamental, era necesario mostrar la verdad a la opinión
pública, de ahí que se planificara la entrevista que hizo Herbert L. Matthews,
editorialista del diario estadounidense The New York Times, en plena Sierra
Maestra el 17 de febrero de 1957 y que salió publicada el 24 de febrero
en ese medio. Esto tuvo gran resonancia internacional y también nacional.
La sensacional entrevista en el campamento rebelde debió seguirse con
la publicación de una foto de Fidel Castro junto al periodista el día 28 de
ese mes (figura 5.11), para desmentir la versión oficial de la falsedad de la
noticia. Matthews escribió entonces sobre Fidel: “uno sacaba la impresión
de que en este momento es invencible.”
Fig. 5.11 Entrevista de Fidel con el periodista Herbert Matthews
El operativo para llevar al periodista a la Sierra Maestra, se realizó conjuntamente con el movimiento para celebrar una reunión de la Dirección
Nacional del MR-26-7 el propio 17 de febrero, para la que llegaron a la
379
HISTORIA DE CUBA
zona: Celia Sánchez, Frank País, Vilma Espín, Faustino Pérez, Armando Hart y
Haydée Santamaría. Estuvieron presentes los combatientes de la Sierra: Fidel,
Raúl, el Che, Almeida, Camilo, Ramiro Valdés y el campesino de la zona que
se incorporó desde el inicio a la guerrilla Guillermo García (figura 5.12).28
Fig. 5.12 Reunión de la Dirección Nacional del MR-26-7
Era importante definir las tareas del Movimiento en la nueva circunstancia y comunicarse con la población, por lo que Fidel insistió en la necesidad
de que el apoyo a la lucha guerrillera en la Sierra Maestra tuviera la mayor
prioridad, para lo cual se tomaron acuerdos concretos. Fidel redactó un
“Manifiesto a la Nación”, el 20 de febrero, que hacía un recuento de los
ochenta días de campaña en la Sierra Maestra, anunciaba la entrevista de
Mathews como prueba de las mentiras de la tiranía, y planteaba las consignas a enarbolar relativas a las formas de lucha que debían priorizarse,
la organización de la Resistencia Cívica en las ciudades y la concepción de
la huelga general como punto culminante de la lucha.29
El Movimiento de Resistencia Cívica (MRC) que se fundó en febrero de
ese año, sería una organización paralela al MR-26-7 cuyos estatutos definían
como primer objetivo el respaldo al heroico esfuerzo del Movimiento 26 de
Julio, bajo la dirección de Fidel Castro, por devolver la libertad y la soberanía a Cuba. El MRC tuvo su Dirección Nacional y una estructura provincial
Armando Hart Dávalos: Aldabonazo, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
2006, p. 121.
29
Ana A. Lamas González (comp.): Historia de Cuba (1956-1959) Selección de lecturas, Segunda parte, t. 1, Ed. Félix Varela, La Habana, 2007, pp. 11-14.
28
380
CAPÍTULO 5
y de base, a través de la cual se incorporaron a las tareas de la resistencia
otras personas, no combatientes directos, pero que podían apoyar desde
sus distintas posiciones con actividades en actos públicos, recogida de fondos y abastecimientos, atención a perseguidos que debían esconderse y a
heridos, entre otras funciones. Esto permitió incorporar a una masa mayor
a la resistencia frente al régimen.
Ampliación de la lucha en las ciudades. La consolidación
de la solución revolucionaria y la actitud de la oposición
tradicional
El año 1957 también fue un período de incremento en la lucha en las
ciudades. Acciones diversas se produjeron en todo el país y en algunas de
ellas tuvo especial impacto la presencia femenina, como fueron las marchas
de madres contra los asesinatos –como la del 15 de febrero en zonas de
Oriente– y otras formas a través del Frente Cívico de Mujeres Martianas
creado en 1952, aunque algunas mujeres eran participantes directas en las
actividades clandestinas que se desarrollaban en las ciudades.
Uno de los hechos más espectaculares en zonas urbanas de ese año fue
el asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, realizado por el
Directorio Revolucionario (DR). Su principal dirigente, el presidente de la
FEU y secretario general del DR, José Antonio Echeverría (figura 5.13), con
un pequeño grupo tomó de manera simultánea la emisora Radio Reloj para
hacer una alocución al pueblo anunciando la ejecución del tirano y llamando
a la lucha. Al regresar hacia la Universidad de La Habana se enfrentó a un
carro patrullero y murió en esa acción. Ese día no se pudo ajusticiar al tirano
ni descabezar al régimen, pero aquel gesto estremeció al país. Fructuoso
Rodríguez, en su condición de vicepresidente, asumió la Presidencia de la
FEU y la dirección del Directorio, y promovió la reorganización y el contrataque, pero el 20 de abril cayó asesinado junto a Juan Pedro Carbó Serviá,
Joe Westbrook y José Machado, en un acto brutal en Humboldt 7, en la
capital. El Directorio perdió a sus más reconocidos dirigentes en aquel
momento. A partir de esos hechos, el Consejo Universitario acordó la suspensión permanente de las actividades en el centro, mientras el gobierno
trataba de estimular la presencia de universidades privadas para sustraer
a los estudiantes del ambiente rebelde que se respiraba en las oficiales.
381
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
Sobre el “Testamento político” que dejó escrito José Antonio Echeverría:
Nuestro compromiso con el pueblo de Cuba quedó fijado en la Carta de México,
que unió a la juventud en una conducta y una actuación. […].
Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. […].
[…] este manifiesto que pudiera llegar a ser un testamento, exhorta al pueblo
de Cuba a la resistencia cívica, al retraimiento de cuanto pudiera significar
un apoyo a la dictadura que nos oprime, y a la ayuda eficaz de los que están
sobre las armas para libertarnos.30
Fig. 5.13 José Antonio Echeverría
(Cárdenas, Matanzas, 16/7/1932-La Habana, 13/3/1957). Graduado de Bachiller en Cárdenas. En 1950 matriculó la
carrera de Arquitectura en la Universidad de La Habana donde muy pronto
se destacó en actividades políticas y fue
30
electo, desde delegado de asignatura
hasta la presidencia de la Facultad. El
10 de marzo de 1952 regresó a La Habana, pues estaba en Cárdenas, y participó en la demanda de armas de la FEU
para enfrentar el golpe de Estado. En
el curso 1953-1954 fe electo presidente de la Asociación de Estudiantes de
Arquitectura y secretario general de la
FEU, y asumió la presidencia de la organización por sustitución en 1954. En
1955 fue electo presidente de la FEU
y en enero fue a Costa Rica a combatir contra la invasión de Anastasio Somoza. José Antonio, conocido como
“Manzanita” o “el Gordo”, estuvo en
numerosas manifestaciones y actos
contra la dictadura, por lo que fue golpeado y detenido. El 24 de febrero de
1956 anunció la creación del Directorio
Revolucionario. El 29 de agosto firmó la
Carta de México junto con Fidel Castro.
Después de la toma de Radio Reloj, el
13 de marzo de 1957, donde hizo una
alocución al pueblo, murió en enfrentamiento con la Policía cuando se dirigía
a la Universidad.
Juan Nuiry Sánchez: Ob. cit., pp. 217-218.
382
CAPÍTULO 5
Un hecho que también provocó una gran conmoción fue el asesinato de
Frank País (figura 5.14) en las calles de Santiago de Cuba junto a su compañero Raúl Pujol, el 30 de julio de 1957. Frank era muy conocido y querido
en Santiago, por lo que su muerte tuvo un gran impacto. Se produjeron
huelgas generales espontáneas en Santiago y en otras ciudades de Oriente,
que se extendieron de modo parcial al resto del país. Este hecho demostró la fuerza que iba ganando la lucha revolucionaria en la población. La
indignación por el asesinato de Frank provocó una gran demostración de
mujeres en las calles santiagueras.
¿Sabías que…?
La manifestación de las madres coincidió con la visita del nuevo embajador norteamericano, Earl E. T. Smith, a Santiago de Cuba.
Smith y su esposa fueron testigos del uso de la fuerza bruta contra aquellas mujeres que reclamaban el fin de los asesinatos. Al ser entrevistado de
inmediato, el embajador hizo declaraciones de repudio a esos actos, lo que
creó un ambiente de tensión con el gobierno que se disipó prontamente,
cuando los intereses comunes prevalecieron en una relación que se hizo
muy estrecha en corto tiempo.
Al conocer la noticia de la muerte de Frank, el 31 de julio, Fidel Castro
escribió a Celia Sánchez:
Cuesta trabajo leer la noticia. No puedo expresarte la amargura, la indignación, el dolor infinito que nos embarga. ¡Qué bárbaros! Lo cazaron
en la calle cobardemente, valiéndose de todas las ventajas que disfrutan
para perseguir a un luchador clandestino.
¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que
han asesinado. No sospecha siquiera el pueblo de Cuba quién era Frank
País, lo que había en él de grande y prometedor […]
¡Cuánta pérdida significa esta lucha! ¡Cuánto sacrificio va costando ya
esta inmunda tiranía! […]
Y dijo que Frank era “El más valioso, el más útil, el más extraordinario
de nuestros combatientes.”31
31
Judas M. Pacheco Águila, Ernesto Ramos Latour y Belarmino Castilla Mas: Daniel.
Comandante del llano y de la Sierra, Editora Política, La Habana, 2008, pp. 444-445.
383
HISTORIA DE CUBA
Fig. 5.14 Frank País García
(Santiago de Cuba, 7/12/1934-Santiago
de Cuba, 30/7/1957). En 1953 se graduó en la Escuela Normal de Maestros
de Santiago de Cuba, donde fue presidente de la Asociación de Estudiantes.
Después del golpe de Estado de 1952,
fundó Acción Revolucionaria Oriental
(ARO), llamada después Acción Nacional Revolucionaria. A partir de 1955 se
integró al MR-26-7 y fue parte de la dirección del Movimiento en Oriente. En
1956 fue nombrado jefe de Acción y
Sabotaje. Fue a México a entrevistarse
con Fidel Castro para coordinar el plan
para el desembarco. Dirigió el levantamiento del 30 de noviembre de 1956.
El 30 de junio de 1957 fue asesinado
su hermano Josué País y, al mes exacto, Frank fue asesinado en una calle de
Santiago de Cuba.
384
Un tercer momento de gran impacto por la participación masiva fue el
alzamiento de Cienfuegos, organizado
por el Movimiento 26 de Julio y fuerzas
de la Marina como parte de un proyecto más amplio en el país, pero que el
día antes se pospuso sin que el aviso
llegara a los implicados en Cienfuegos.
El 5 de septiembre de 1957 se produjo la toma de la base naval de Cayo
Loco, lo que inició un levantamiento
en la ciudad con la participación de
las milicias del MR-26-7 y el apoyo
de la población. Durante ese día se
controló la ciudad. Al no realizarse
el plan en otras partes, Cienfuegos
quedó aislado en ese intento, pero
fue otra demostración de quiebra
dentro de los cuerpos armados y de
combatividad del pueblo.
Otras acciones mostraban en la
vida cotidiana la creciente presencia
insurreccional, como la llamada “noche
de las cien bombas” del 8 de noviembre de 1957 en La Habana, cuando
el Frente de Acción y las Brigadas
Juveniles y Estudiantiles del 26 de Julio,
dirigidas por Gerardo Abreu (Fontán),
hicieron detonar esas bombas y otros
sabotajes a servicios públicos, al tiempo
que los asesinatos se sucedían, como
el de los hermanos Luis y Sergio Saiz
Montes de Oca, asesinados el 13 de
agosto de ese año en plena calle de su
pueblo natal, San Juan y Martínez, en
Pinar del Río, lo que provocó honda
indignación en la población.
CAPÍTULO 5
Los combatientes de las zonas urbanas enfrentaban la persecución y la
brutal represión del régimen, en lo que alcanzaron notoriedad algunos de
lo más sanguinarios represores como José María Salas Cañizares, apodado
“Massacre”, Esteban Ventura, conocido como el “Monstruo de la Quinta
Estación”, el coronel de la Policía Conrado Carratalá, el jefe de la Policía
Nacional Pilar García o Rolando Masferrer con su grupo paramilitar denominado “Tigres de Masferrer”, entre otros, quienes desarrollaron métodos
brutales de torturas y asesinatos (figura 5.15). La Quinta Estación, el Servicio
de Inteligencia Militar (SIM) y otras instalaciones se convirtieron en lugares
tenebrosos y de segura muerte para quienes eran conducidos allí. A pesar
de todo esto, se mantenía el combate en las ciudades.
Fig. 5.15 Instrumentos de tortura
La política represiva se extendió a distintas esferas de la sociedad,
aunque con métodos diversos, en lo que no escapó el Ballet Alicia Alonso
(figura 5.16), fundado en 1948 y que había sido un hecho trascendente
en el arte cubano. Esta compañía, que alcanzó fama mundial, ofrecía
espectáculos populares además de las actuaciones en teatros, con muy
escasa ayuda oficial, pero que fue cancelada en 1956, cuando sus directores Alicia y Fernando Alonso rechazaron con toda dignidad el intento
de su utilización con fines políticos. La FEU respondió a esa medida con
un homenaje al Ballet y a su primera figura.
385
HISTORIA DE CUBA
Fig. 5.16 Alicia Alonso
Un aspecto importante para la Revolución era lograr vías de unidad entre
los distintos grupos que actuaban en la lucha contra Batista, y presentar
un programa de consenso para un futuro gobierno provisional, de ahí que
se organizara una reunión en la Sierra Maestra, el 12 de julio de 1957,
de Fidel con Raúl Chibás —hermano del líder ortodoxo muerto, para ese
entonces dirigente de ese partido— y Felipe Pazos, economista que había
sido presidente del Banco Nacional de Cuba durante el gobierno de Prío y
que pertenecían al MRC. Allí se firmó el Manifiesto de la Sierra Maestra.
Este fue un documento que recogía aquellos aspectos en los que podían
confluir estas figuras, entre ellos el llamado a la unidad con la formación
de un frente cívico revolucionario que tuviera una estrategia común, la
organización de un gobierno provisional cuyo presidente —sin compromisos partidistas— sería designado por las instituciones cívicas previa
renuncia de Batista, el rechazo a cualquier intento de junta militar y de
intervención extranjera en los asuntos cubanos, así como la demanda al
gobierno de los Estados Unidos de cesar el envío de armas a Cuba. Como
señaló el Che, era un programa mínimo, con el que no estaban satisfechos
pues no recogía aspectos esenciales del Programa del Moncada como
la reforma agraria, pero era necesario en aquel momento y no se podía
esperar más de aquellas figuras.32
32
Ernesto Che Guevara: “Se gesta una traición”, Obras 1957-1967, Ed. Pueblo y
Educación, La Habana, p. 289.
386
CAPÍTULO 5
Ante la nueva situación creada por el desarrollo de la guerra revolucionaria, los grupos que se habían pronunciado por los arreglos políticos
entre el gobierno y la oposición para evitar una salida revolucionaria, se
activaron. El Bloque Cubano de Prensa, la SAR, las instituciones cívicas, los
partidos políticos tradicionales y otros insistieron entonces en convocar al
gobierno a negociar. Los llamados a la concordia nacional buscaban frenar
la lucha revolucionaria, mientras Batista procuraba encontrar más apoyo en
Estados Unidos cuyo gobierno mostró su respaldo a las anunciadas elecciones para el 1.º de junio de 1958 y abasteció de inmediato a Batista con
16 bombarderos B-26. La llegada del nuevo embajador Earl E. T. Smith, en
julio de 1957, despertó algunas esperanzas en esos grupos, pues parecía
tener la misión de mediar entre la oposición y el gobierno con vistas a mejorar el ambiente para las elecciones del año siguiente.
En octubre de ese año se reunieron en Miami representantes de partidos
y organizaciones de oposición a Batista, constituyeron una llamada Junta
de Liberación Cubana y firmaron lo que se conoció como “Pacto de Miami”.
Este pacto ni siquiera recogía el moderado contenido del Manifiesto de la
Sierra Maestra, pretendía situar la dirección del movimiento revolucionario
en esa Junta en el exterior y subordinar, por tanto, al MR-26-7 a esta dirección. Se trataba de reducir la marea revolucionaria a la restauración de la
democracia representativa y la institucionalidad anterior al 10 de marzo, sin
transformaciones revolucionarias al sistema, y de mantener la dirección en
manos de los políticos tradicionales de oposición. Entre los firmantes aparecía el MR-26-7, sin que la Dirección Nacional hubiera autorizado ningún
representante para ello. La dirección del MR-26-7 lo rechazó.
El 14 de diciembre, Fidel Castro emitió una carta a las organizaciones
firmantes del Pacto de Miami exponiendo el rechazo del 26 de Julio a este.
Las razones eran bien claras: no se recogía siquiera el programa mínimo
del Manifiesto de la Sierra Maestra, objetaba la instauración de una junta
militar, no se rechazaba la intervención extranjera por lo que preguntaba si
era por cobardía o si se estaba pidiendo bajo cuerda, además de otros puntos
inadmisibles como la disposición de que “las fuerzas revolucionarias se incorporarán a los institutos armados regulares de la República, con sus armas.” Fidel
afirmaba: “Si no hay fe en el pueblo, si no se confía en sus grandes reservas
de energías y de lucha no hay derecho a poner las manos sobre sus destinos
[…] en los instantes más heroicos y prometedores de su vida republicana.”
También exhortaba a que los políticos se hicieran revolucionarios y dejaba
387
HISTORIA DE CUBA
bien esclarecida su posición al afirmar que lo importante no era la unidad en
sí, sino las bases de esa unidad y las intenciones patrióticas que la animaran. En
ese documento, Fidel planteó a nombre del MR-26-7 la selección de Manuel
Urrutia Lleó para presidente provisional de la República. Se trataba de un
magistrado de la Audiencia de Oriente, que no militaba en ningún partido
político y había actuado con dignidad en el juicio a los expedicionarios del
Granma y combatientes del levantamiento del 30 de noviembre prisioneros.
Después de rechazar que se pretendiera poner condiciones o dirigir a los
combatientes de la Sierra Maestra desde el exterior, y preguntar: “¿Es que
para ayudarnos tenemos que ofrecer la República convertida en botín?”,
terminaba su carta con una frase lapidaria: “Que para caer con dignidad no
hace falta compañía.”33
¿Sabías que…?
El Che escribió a Fidel a propósito de esa carta su total acuerdo, le dijo que era
un documento de gran importancia y agregaba “ya lo decía Lenin, la política de
principios es la mejor política. El resultado final será magnífico.” El Che le afirmó
a Fidel que iba por un camino grande en América.34
El año 1957, por tanto, fue de consolidación de las fuerzas revolucionarias y, en especial, del Movimiento Revolucionario 26 de Julio y su líder
Fidel Castro (figura 5.17).
Fig. 5.17 Combatientes en la Sierra Maestra
Reproducida por Ernesto Che Guevara: “Un año de lucha armada”, Obras
1957-1967, pp. 361-372.
34
Ernesto Che Guevara: Escritos y discursos, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 1972, p. 384.
33
388
CAPÍTULO 5
Cuando la oposición a Batista ganó mayor fuerza y se hizo evidente la
posibilidad de un triunfo revolucionario, los partidos políticos y las corporaciones e instituciones burguesas se proyectaron ante lo que percibían
como indeseable para sus intereses, buscando el camino de los compromisos
políticos como vía de solución, para lo cual contaban con la gestión de la
Embajada norteamericana.
En la medida en que la situación política se agravaba, la representación
burguesa se vio más necesitada de buscar una solución que evitara el camino
de la Revolución. Durante 1957 se intensificaron los intentos de mediación
que contaron con otros actores además de la SAR. Desde la embajada estadounidense se trataba de impulsar la celebración de elecciones adelantadas
en 1958, se presionaba a Batista para crear un clima político más distendido,
a lo que podía contribuir el restablecimiento de las garantías constitucionales —suspendidas la mayor parte del tiempo— y la reorganización de
partidos para una campaña electoral satisfactoria.
Ante el desarrollo de los acontecimientos, el 19 de diciembre de 1957
el Departamento de Estado norteamericano emitió un memorando titulado “Recomendación de política para la restauración de la normalidad
en Cuba”, en el cual se planteaba persuadir a Batista para crear un mejor
clima político para las elecciones en 1958 y presionar a la oposición para
que aceptara los pasos que diera el gobierno; en ambos casos, la resistencia a admitir esta gestión se presionaba con la amenaza de retirar el
apoyo a favor del contrario.35
Se evidenciaban así los intentos por detener la ola revolucionaria y encauzarla por las vías tradicionales que permitieran sostener el sistema. Se
pretendía retrotraer al país a la situación del 9 de marzo de 1952 y mantener el ritmo constitucional y la alternancia en el gobierno por medio de
elecciones. Pero, ¿eso era suficiente para resolver los problemas cubanos?
Reflexiona
Observa la siguiente caricatura (figura 5.18) de René de la Nuez, que refleja la
situación en el año 1957.
35
Foreign Relations of the United States, 1955-1957, vol. VI, American Republics:
Multilateral, Mexico, Caribbean, United States Government Printing Office,
Washington, 1987, pp. 870-876.
389
HISTORIA DE CUBA
Fig. 5.18 Caricatura “Loquito mirando La Sierra”
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología con las acciones más importantes de la lucha
revolucionaria en el año 1957. A partir de la cronología elaborada,
valora el nivel de desarrollo de la situación revolucionaria y compáralo
con el período anterior.
2.
Tomando en cuenta el desarrollo de las fuerzas revolucionarias, explica qué implicaciones tenía la fórmula de solución planteada desde
el gobierno de Estados Unidos.
3.
Argumenta la importancia de la respuesta de Fidel al Pacto de Miami
para el futuro de la Revolución.
4.
Investiga qué acciones tuvieron lugar en tu territorio en esa época.
5.4 La situación revolucionaria en 1958.
Consolidación y triunfo
El año 1958 sería decisivo para el desenlace de la situación en Cuba.
La Revolución tendría momentos difíciles, pero después incrementaría su
potencialidad de manera incontenible. El país vivía una etapa determinante
para su futuro inmediato y mediato. Los avances de la Revolución hicieron
390
CAPÍTULO 5
aparecer nuevos mediadores, como una exhortación del Episcopado de la
Iglesia Católica para crear un gobierno de unidad nacional y la gestión del
Conjunto de Instituciones Cívicas para formar un gobierno provisional. Se
demandaba el cese de la violencia como vía para buscar la pacificación y
la normalidad política, que implicaba el retorno a la Constitución de 1940
sin producir cambios importantes. Los acontecimientos desbordarían estos
propósitos de contener la Revolución y se llegaría al momento de triunfo
de las fuerzas que proyectaban el cambio revolucionario.
La guerra revolucionaria en el primer semestre de 1958
Con el comienzo del año el Ejército Rebelde amplió su zona de operaciones. El proceso de consolidación, crecimiento y ampliación de capacidad
combativa del Ejército Rebelde, con los triunfos alcanzados en combates
que posibilitaron disponer de suficientes armas, permitió que de la columna
madre, la número 1 al mando de Fidel, se organizaran otras dos columnas:
la número 6 “Frank País” al mando de Raúl Castro y la 3 “Santiago de Cuba”
que dirigió Juan Almeida.
Por decisión del Comandante en Jefe, estas columnas se dirigieron a
operar en otras zonas: el 6 de marzo se constituyó el III Frente Mario Muñoz
bajo la jefatura del comandante Juan Almeida Bosque y el 11 de marzo
el II Frente Oriental Frank País, al norte de la provincia de Oriente, por el
comandante Raúl Castro. Camilo Cienfuegos iría a operar en los llanos del
Cauto. La guerra se expandía por el territorio oriental.
En Las Villas había grupos guerrilleros desde fines de 1957. Un grupo,
originalmente de miembros del Directorio Revolucionario 13 de Marzo,36
operaba allí bajo la denominación de II Frente Nacional del Escambray. Por
su actitud violatoria de la ética revolucionaria y su falta de combatividad
—lo que hizo que se les conociera como los “comevacas”— fue separado
de la organización. El 8 de febrero arribó por Camagüey la expedición del
Directorio, comandada por quien había asumido su secretaría general Faure
Chomón, cuyos combatientes marcharon al Escambray, donde operaron. En
esa zona empezaría después a combatir un grupo guerrillero del Partido
36
Se añadió 13 de marzo al nombre de esta organización, después del asalto al
Palacio Presidencial.
391
HISTORIA DE CUBA
Socialista Popular al mando de Félix Torres, un grupo del MR-26-7 bajo la
jefatura de Víctor Bordón y uno pequeño de la Organización Auténtica.
Un hecho trascendental para la divulgación y la propaganda y para
agilizar las comunicaciones fue la inauguración de Radio Rebelde el 24 de
febrero de 1958, radicada inicialmente en la comandancia del Che y después en la Comandancia General en la Sierra Maestra, lo que tuvo un gran
impacto en la población que escuchaba las transmisiones por onda corta en
el mayor secreto posible. A través Radio Rebelde se transmitían los partes
de la situación bélica, se divulgaban las noticias, los aspectos del programa
revolucionario y se denunciaban los crímenes del régimen, así como el apoyo
militar de Estados Unidos a Batista y su responsabilidad en los bombardeos
indiscriminados que se hacían desde el aire a la población civil campesina,
al tiempo que se escuchaba la música de combate del Quinteto Rebelde.
También se empezó a publicar el periódico El Cubano Libre como parte del
esfuerzo por llegar a la población en general.
En las ciudades se mantenían las acciones y una de ellas tuvo gran espectacularidad nacional e internacional: el secuestro del cinco veces campeón
mundial de automovilismo, el argentino Juan Manuel Fangio, por combatientes del MR-26-7, lo que impidió su participación en una carrera en
La Habana el 24 de febrero.
Los avances de la lucha revolucionaria hicieron considerar a parte de la
dirección que ya existían las condiciones para realizar la acción definitiva: la
huelga general. El MR-26-7 había creado el Frente Obrero Nacional (FON),
con el que se trabajaría en esa dirección y también había creado el Frente
Estudiantil Nacional (FEN), que estaba activo, y los centros de segunda
enseñanza se habían declarado en huelga desde el 28 de febrero. En ese
contexto, la dirección del 26 de Julio convocó a la huelga general el 9 de
abril de 1958. Ese día hubo huelgas en diferentes lugares del país, al mismo
tiempo que se realizaban acciones armadas y otros actos como parte del
plan. Las ciudades donde la huelga tuvo mayor alcance fueron: Sagua la
Grande, Santiago de Cuba, Guantánamo y Madruga, aunque hubo paros y
acciones en todo el país. La represión fue brutal.
La huelga no logró su objetivo; evidentemente se había sobrevalorado
la maduración de la situación revolucionaria por la parte de la dirección
que radicaba en “el Llano”, además de que hubo deficiencias en la organización y la manera de convocar. En esos días, cayeron combatiendo o
fueron asesinados más de 80 combatientes, entre ellos dirigentes valiosos,
392
CAPÍTULO 5
como Marcelo Salado, dirigente del M-R-26-7 en la capital, lo que afectó a
la organización. El fracaso de la huelga significó entonces un duro golpe
al movimiento revolucionario, ante lo cual el régimen trataría de tomar
ventaja. Para analizar lo concerniente a la huelga, sus resultados y los pasos
inmediatos a dar, Fidel Castro convocó una reunión de la Dirección Nacional
del MR-26-7 en la Sierra Maestra, que se llevó a efecto el 3 de mayo de
1958 (figura 5.19).
Fig. 5.19 Almeida, Fidel, Celia y otros combatientes en la Sierra
La reunión celebrada en Altos de Mompié, que el Che calificó de “decisiva”, analizó las causas del fracaso y sus consecuencias, el error de la
convocatoria que no circuló debido al propósito de despistar al enemigo,
la poca coordinación con otras organizaciones —lo que Fidel criticó fuerte
por las manifestaciones de sectarismo que se habían manifestado por parte
de la dirección respecto al movimiento obrero—, los errores de apreciación
de las condiciones. Como parte de la discusión, se analizó la estructura del
Movimiento y se reorganizó, así como se definieron lineamientos esenciales. De esta reunión salió el acuerdo de unificar la dirección en Fidel como
Comandante en Jefe, tanto del Ejército Rebelde como de las milicias del
llano, además de ser secretario general del Movimiento, es decir se centralizaba el mando político y militar en todos los escenarios de lucha; se decidió
también una política unitaria que se materializó con la creación del Frente
Obrero Nacional Unido (FONU); pero lo más importante fue la definición
de la concepción que ubicaba en la Sierra la dirección política y militar
393
HISTORIA DE CUBA
y reconocía en el Ejército Rebelde el factor fundamental en la lucha en aquel
momento.37 De esa manera se fortaleció la dirección y el funcionamiento del
MR-26-7. Además, Fidel previó que se prepararía una ofensiva del ejército,
aprovechando el efecto sicológico del revés de la huelga, y planteó la línea
de acción para resistir y derrotarla.
El combatiente Enzo Infante ha dejado testimonio de esa previsión de
Fidel, pues cuando llegó a Mompié para la reunión vio que el comandante
estaba ante unos mapas y “explicó la idea general de la defensa del territorio rebelde”. Según Infante, le impresionó “la seguridad con que Fidel
hablaba y la certidumbre de que sus ideas se harían realidad. Era como si
predijera lo que iba a ocurrir. […].”38
El 15 de abril de 1958, Fidel habló por primera vez al pueblo por Radio
Rebelde. Se refería a los partes mentirosos del Estado Mayor de Batista sobre los combates y las bajas, a las zonas donde se combatía pues “ya no se
lucha solo en la Sierra Maestra, desde Cabo Cruz hasta Santiago de Cuba;
sino también en la Sierra Cristal, desde Mayarí hasta Baracoa; en la llanura
del Cauto, desde Bayamo hasta Victoria de las Tunas; en la provincia de
Las Villas, desde la sierra Escambray hasta la sierra de Trinidad y en las
montañas de Pinar del Río”; señalaba que Estados Unidos decía que había cancelado las ventas de armas a Batista, pero “Estados Unidos se las
vende a Somoza y a Trujillo; Somoza y Trujillo se las venden a Batista ¿Y la
Organización de Estados Americanos qué hace?” También se refirió a los
hechos recientes:
[…] que sobre el montón de cadáveres con que la dictadura ahoga en
sangre la nueva huelga no se puede mantener en el poder ningún gobierno, porque los centenares de jóvenes y obreros asesinados en estos días
y la represión sin precedentes desatada contra el pueblo, no debilita la
Revolución, sino que la hace más fuerte, más necesaria, más invencible […].
Fidel Castro orientaba al pueblo y al Ejército Rebelde para la continuación
de la ofensiva de las fuerzas revolucionarias. 39
Ernesto Che Guevara: “Una reunión decisiva”, Obras 1957-1967, pp. 392-398.
Enzo Infante Urivazo: “La reunión de Altos de Mompié”, Memorias de la Revolución, p. 332.
39
José Bell Lara: Fase insurreccional de la Revolución Cubana, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 2007, pp. 180-187.
37
38
394
CAPÍTULO 5
¿Sabías que…?
El Plan FF quería decir Fin de Fidel o Fase Final.
Como se había previsto, las fuerzas gubernamentales tuvieron una apreciación errónea de las consecuencias del fracaso de la huelga del 9 de abril
en la moral de los combatientes revolucionarios, por lo que el ejército de
Batista aceleró el inicio de su gran ofensiva de verano el 24 de mayo, con la
asesoría de la misión militar estadounidense. Esta ofensiva se concentraba
en la Sierra Maestra, donde radicaba el Frente No. 1 José Martí, a la que se
destinaron casi 10 000 efectivos. Por la parte rebelde, la primera fase fue
de resistencia para después pasar a la ofensiva. Se contaba inicialmente con
200 hombres en el Frente No. 1, por lo que Fidel determinó el reagrupamiento
de algunas columnas y combatientes de los que operaban en otras zonas,
hasta llegar finalmente a 300. Se cambió entonces la forma de combate de
guerra de guerrillas por la de posiciones y movimientos, lo que sorprendió
al enemigo.
Las instrucciones de Fidel en aquella coyuntura fueron precisas:
Estamos tomando una serie de medidas destinadas a garantizar: 1) La
resistencia organizada; 2) desangrar y agotar al ejército adversario;
3) la conjunción de elementos y armas suficientes para lanzarnos a la
ofensiva, apenas ellos comiencen a flaquear. Están preparadas una por
una las etapas sucesivas de defensa. […] Los objetivos fundamentales
de este plan son: 1) disponer de un territorio básico donde funcionen la
organización, los hospitales, los talleres, etc.; 2) mantener en el aire la
emisora rebelde que se ha convertido en factor de primera importancia;
3) ofrecer una resistencia cada vez mayor al enemigo a medida que nos
concentremos y ocupemos los puntos más estratégicos para lanzarnos
al contraataque.40
Reflexiona
Esta canción del Quinteto Rebelde refleja la manera en que se enfrentó el Plan FF:
“Que venga la ofensiva”
Cuando llegue la ofensiva
De Batista el dictador
40
Ibidem, p. 231.
395
HISTORIA DE CUBA
Ya por aire, o mar, o tierra
Lucharemos con valor.
A las tropas del Gobierno
Batiremos sin cesar
Y más tarde o más temprano
Les habremos de ganar.
[….]
Que venga, que venga, que venga la ofensiva.
Que venga, que venga, pa’ barrer al dictador.
En el rechazo a la ofensiva se produjeron más de cien acciones combativas bajo la dirección de Fidel, dentro de las cuales se destaca la batalla de
El Jigüe, (11 al 21 de julio), en la que fue capturado un batallón completo
del enemigo y marcó, de hecho, la derrota de la ofensiva. También se destacan las dos batallas de Santo Domingo (27 al 29 de junio y 25 al 28 de
julio) y la de Las Mercedes (31 de julio al 6 de agosto). El 7 de agosto, Fidel
informó por Radio Rebelde:
La ofensiva ha sido liquidada. El más grande esfuerzo militar que se
haya realizado en nuestra historia Republicana, concluyó en el más
espantoso desastre que pudo imaginarse el soberbio Dictador, cuyas
tropas en plena fuga, después de dos meses y medio [de] derrota en
derrota, están señalando los días finales de su régimen odioso. La Sierra
Maestra está ya totalmente libre de fuerzas enemigas.41
Se había derrotado la ofensiva de verano y se pasaba a la contraofensiva. Fue una gran victoria del Ejército Rebelde que creó las condiciones
para la ofensiva final. El ejército de Batista tuvo más de mil bajas entre
muertos, heridos y unos 400 prisioneros; el Ejército Rebelde tuvo cerca
de 80 bajas, 27 de ellos muertos entre los que se encontraba el comandante René Ramos Latour (Daniel). Desde entonces, el Ejército Rebelde,
tomó la iniciativa estratégica.
Los avances rebeldes y la autoridad indiscutible que había ganado el
26 de Julio y su líder llevaron, en el mes de julio, a que los grupos políticos
de oposición buscaran la concertación entre sus fuerzas y las revolucionarias,
lo que fue aceptado por la dirección del MR-26-7. Comenzaron las conver41
Fidel Castro Ruz: Por todos los caminos de la Sierra. La victoria estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2010, p. 702.
396
CAPÍTULO 5
saciones en la capital venezolana donde se firmó el Pacto de Caracas el
20 de julio de 1958, cuyo texto había sido redactado por Fidel y fue rubricado
por organizaciones revolucionarias como el MR-26-7, el DR 13 de Marzo, el
Movimiento de Resistencia Cívica, la FEU y otros grupos que habían sostenido
posiciones insurreccionalistas con diversos grados de realización. Este Pacto
reconocía el papel fundamental de la insurrección armada y criticaba el
apoyo estadounidense a Batista. Se creaba en este acuerdo el Frente Cívico
Revolucionario, cuyo presidente fue José Miró Cardona, quien presidía el
Conjunto de Instituciones Cívicas y el Colegio de Abogados de La Habana.
Como resultado del Pacto, tres representantes de la FEU fueron a la Sierra
Maestra,42 a lo que se añadió el envío de un representante del PSP,43 organización que se adhirió posteriormente a este acuerdo.
El Pacto de Caracas demostró el reconocimiento del lugar decisivo del
Ejército Rebelde y el liderazgo de Fidel Castro en el panorama político cubano. Los partidos políticos de oposición habían quedado rezagados y la
vía revolucionaria estaba expedita.
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología de los principales hechos dentro de la lucha
insurreccional en el primer semestre de 1958. A partir de la cronología
elaborada determina el nivel de maduración de la situación revolucionaria en ese período.
2.
¿Por qué el Che denominó a la reunión de Altos de Mompié, “una
reunión decisiva”?
La ofensiva final del Ejército Rebelde frente a los intentos
de detener la Revolución
A partir de agosto de 1958 las fuerzas revolucionarias y, en particular el
Ejército Rebelde, se hacían dueños de la iniciativa en los acontecimientos,
esto constituyó motivo de preocupación para la oligarquía interna y para el
gobierno de Estados Unidos. Frente al debilitamiento extremo del régimen,
Estos eran Juan Nuiry y José Fotanills de la Universidad de La Habana y Omar
Fernández, de la Universidad de Oriente.
43
Este representante era Carlos Rafael Rodríguez.
42
397
HISTORIA DE CUBA
¿podían los grupos de poder confiar en sus propias posibilidades para resolver la crisis, de acuerdo con su comportamiento histórico? ¿Estados Unidos
podía mantenerse solamente como observador, dado su lugar en el sistema
de dominio neocolonial en Cuba?
Los Estados Unidos se involucraron cada vez más en la crisis cubana
para resguardar sus intereses. La tiranía buscaba continuamente acciones de apoyo y, de manera insistente, Batista solicitaba al gobierno de
Estados Unidos la represión a las actividades que desplegaban los grupos
opositores exilados en ese país. La oposición de los partidos burgueses
también buscaba la acción de los representantes del Norte. El gobierno
estadounidense, por su parte, manejó el problema cubano en términos
de evitar un triunfo de las fuerzas revolucionarias; esto se discutió en
diferentes instancias, incluyendo el Consejo de Seguridad Nacional que
analizó este tema en dos reuniones del mes de diciembre. Se buscaba una
tercera fuerza, al margen de Batista y de Fidel, para resolver la crisis cubana y empujar al régimen a concesiones que permitieran ganar tiempo.
En esta posición coincidían con los representantes de la política burguesa:
había que superar la crisis, pero mantener el sistema.
Sin embargo, el gobierno batistiano recurrió al incremento de la represión
para enfrentar el avance revolucionario, de manera que esta era masiva en
todo el país, además de promover algunos cambios en su equipo gobernante y de mandos militares. Batista compró armas en Europa, República
Dominicana y Nicaragua, y solicitó insistentemente gestos de respaldo del
gobierno norteamericano. Pero en los círculos de toma de decisiones
estadounidenses ya era una convicción que Batista tendría que dejar
el gobierno y el problema consistía en encontrar la vía para evitar el
triunfo del MR-26-7.
Los políticos que aspiraban al poder solicitaban el respaldo de la embajada estadounidense. Desde Eusebio Mujal, secretario general de la CTC
(conocida CTK), hasta los candidatos presidenciales, sostenían conversaciones con funcionarios de la embajada y con el propio embajador en busca
de respaldo o de garantías para sus posiciones. Políticos oposicionistas que
radicaban en el exilio también se acercaban al Departamento de Estado
en Washington para ser oídos y buscar apoyos. Mientras, en Cuba se incrementaban aceleradamente las acciones revolucionarias.
En agosto comenzó la ofensiva final del Ejército Rebelde, que tuvo
tres líneas esenciales: la preparación de la batalla por Santiago de Cuba,
398
CAPÍTULO 5
la salida de la Columna No. 8 Ciro Redondo, comandada por el Che, con
destino a Las Villas y de la Columna No. 2 Antonio Maceo, al mando de
Camilo Cienfuegos, para llegar a Pinar del Río. Se reeditaba la invasión a
Occidente realizada durante nuestra última guerra de independencia. En
realidad, en ese segundo semestre del año 1958 se combatía en todo el
país, pues las seis provincias tenían frentes guerrilleros o columnas que
actuaban en las zonas rurales combatiendo al ejército de la tiranía y, dentro de la estructura del Ejército Rebelde, el 4 de septiembre de ese año se
creó el pelotón Mariana Grajales integrado por mujeres, por iniciativa del
Comandante en Jefe. Se abrió el IV Frente Simón Bolívar en la zona norte
de Oriente el 10 de octubre, comandado por Delio Gómez Ochoa; además
desde septiembre se había enviado una columna a Camagüey para abrir
el frente en esa provincia. El 7 de octubre llegó la columna de Camilo a
Las Villas y permaneció en la región norte por orden de Fidel, donde
constituyó el Frente Norte de Las Villas, mientras el 8 el Che estaba en el
Escambray, desde donde comenzaría una compleja labor en aras de la unidad de las fuerzas que combatían en la región villareña. En Pinar del Río se
había abierto un frente, comandado por Dermidio Escalona, cuyo primer
combate fue el 13 de agosto. En La Habana-Matanzas también operaban
dos columnas que preparaban la apertura de un frente.
Las acciones, por tanto, se hacían sentir en todo el país, mientras la
dictadura incrementaba la crueldad de la represión. Entre los hechos más
horrendos de 1958 se encuentra la llamada “masacre de Cabañas” llevada a
cabo en esa localidad de Pinar del Río el 20 de noviembre de 1958, cuando
fueron torturados y asesinados 22 habitantes de la zona en represalia por
la acción desplegada cuatro días antes por combatientes del Frente contra
carros patrulleros del SIM.
En los momentos de crisis total de la tiranía caían los jóvenes estudiantes, Manuel (Manolito) Aguiar del Instituto de Segunda Enseñanza de
Marianao, fue asesinado en plena calle el 1.º de noviembre cuando solo
tenía 18 años, y el obrero zapatero y estudiante de 19 años de la Escuela
Normal para maestros Fulgencio Oroz, brutalmente torturado y asesinado
el 2 de diciembre, entre otros muchos mártires de aquella gesta.
El Comité del Exilio se reorganizó y rindió frutos rápidamente con el
envío de cinco expediciones aéreas, mientras en el II Frente Oriental Frank
País se creaba la Fuerza Aérea Rebelde que realizó operaciones durante
el resto de la guerra. Por su parte, Radio Rebelde era el instrumento de
399
HISTORIA DE CUBA
intercomunicación entre las distintas fuerzas y ampliaba su capacidad de
transmisión con la Cadena de la Libertad, que llegaba a Cuba y al exterior con
base en Caracas, Venezuela, donde operaba una de sus estaciones, además
de emisoras de Colombia y Ecuador. Así, Radio Continente, Radio Caracol y
La Voz de los Andes retransmitían con alcance para todo el continente las
noticias emanadas directamente de Radio Rebelde. En estas condiciones se
librarían las batallas finales.
Recuerda que…
Se habían programado elecciones para el mes de junio; sin embargo, el gobierno
las pospuso, a pesar del interés estadounidense en que se celebraran como vía
de estabilizar la situación política.
En las maniobras para detener la fuerza arrasadora de la Revolución, el
3 de noviembre de 1958 se celebraron las elecciones donde se presentaron
cuatro candidaturas presidenciales, pero hubo un gran abstencionismo. A
pesar de los fraudes, del dinero gastado en la compra de votos y demás
prácticas habituales, en unas elecciones donde, según el comentario público,
“hasta los muertos votaron”, las cifras oficiales anunciaron alrededor de
un 40 % de participación, pero se sabía que esto no era real. Batista hizo
elegir a su candidato Andrés Rivero Agüero.
Estados Unidos, por su parte, enfrentado al fracaso de las elecciones y
el incontenible avance rebelde, propuso a Batista su salida y la creación de
una junta; ante su negativa, determinó informarle la retirada del apoyo el
17 de diciembre de 1958, cuando su presencia era insostenible y se tornaba
un obstáculo para cualquier solución. Se abría espacio a otras maniobras.
Mientras los grupos de poder buscaban afanosamente soluciones que
les permitieran preservar ese poder, las acciones revolucionarias se desarrollaban vertiginosamente.
¿Sabías que…?
Fidel había previsto las posibles acciones que pudieran tomar para la preservación
del régimen:
En carta del 1.º de noviembre al comandante Eduardo (Lalo) Sardiñas había
apuntado: “[…] [En] cualquier momento puede ocurrir un golpe de Estado en
400
CAPÍTULO 5
La Habana, o un derrumbamiento de la Tiranía.” A partir de esa posibilidad,
le daba instrucciones para cerrar la salida de tropas y armas del Ejército que
operaba en Oriente.44
El Ejército Rebelde desató su ofensiva final y se tomaban medidas de
orden gubernamental en el territorio liberado. El 10 de octubre se promulgaron las leyes 2 y 3, por las cuales se penalizaba políticamente a los que
participaran en las elecciones convocadas por el régimen y se establecía la
reforma agraria en una primera etapa dentro de las zonas liberadas.
El 13 de noviembre, Fidel habló por Radio Rebelde a los comandantes que
operaban en las provincias de Oriente, Camagüey y Las Villas y al pueblo,
orientando las acciones que se realizarían en la batalla de Oriente, donde
operaban cuatro frentes, e intensificar la ofensiva en Camagüey y Oriente.
El II Frente Oriental Frank País avanzó en la organización del territorio
bajo su control no solo en el orden militar, sino que creó una estructura
de gobierno civil con departamentos que atendían los diferentes asuntos:
Justicia, Educación, Sanidad y otros que asumieron funciones de orden y
gobierno en todo el territorio. En ese Frente se desarrollaron, además, dos
eventos de primera importancia: el 21 de septiembre de 1958 se celebró el
Congreso Campesino en Armas, organizado por Romárico Cordero y con la
presencia de “Pepe” Ramírez, presidente del Comité Regional Campesino
y quien leyó el informe central, y el 7 de diciembre el Congreso Obrero en
Armas de carácter unitario que excluía cualquier manifestación de sectarismo por indicación del jefe del Frente (figura 5.20).
Fig. 5.20 Raúl Castro hablando
en el Congreso Campesino en Armas
44
En la actividad desplegada por
el Che en Las Villas, tienen especial
importancia sus contactos con los
otros grupos y las organizaciones que
operaban allí. Según las indicaciones
estratégicas del Comandante en Jefe,
debía cortar sistemáticamente las
comunicaciones entre ambos extremos de la Isla, establecer relaciones
con todos los grupos que actuaban
Fidel Castro Ruz: De la Sierra Maestra a Santiago de Cuba. La contraofensiva estratégica, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2010, p. 143.
401
HISTORIA DE CUBA
en aquellas montañas, para lo cual disponía de amplias facultades para
gobernar militarmente la zona bajo su mando.
Según narra el Che, hubo que hacer una intensísima labor en el Escambray
a favor de la unidad revolucionaria, debido a las diferencias entre las distintas
organizaciones que operaban allí, lo que fue particularmente difícil con el
II Frente Nacional del Escambray, con el que no hubo acuerdo finalmente.
El 1.º de diciembre se firmó el Pacto del Pedrero entre el MR-26-7 representado por el Che y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Este
documento recogía la voluntad de cooperación entre ambas organizaciones, coordinando acciones conjuntas, y llamaba a todas las fuerzas
revolucionarias a unirse.
Pacto del Pedrero (fragmentos)
Es propósito del Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario mantener
una perfecta coordinación en sus acciones militares, llegando a combinar operaciones, donde sus fuerzas participen al mismo tiempo, […].
[…]
En cuanto a la política Agraria y a la Administración de Justicia, el Movimiento
26 de Julio y el Directorio Revolucionario están acoplando sus planes de Reforma
Agraria y Código Penal.
[…]
Estamos conscientes de nuestro deber con la patria y en nombre de los postulados
revolucionarios de Frank País y José Antonio Echeverría, llamamos a la unión de
todos los factores revolucionarios e invitamos a las organizaciones en el territorio
para que se adhieran públicamente a este llamado, coordinando su acción en
beneficio de la nación cubana.
UNIR ES LA PALABA DE ORDEN: juntos estamos dispuestos a vencer o morir.
El PSP, que tenía un grupo guerrillero en la zona, se adhirió al pacto.
Esta cooperación se materializó en los combates librados como parte de la
ofensiva en el territorio central.
En el norte de Las Villas, Camilo libraba numerosas acciones como la
toma de Zulueta, Meneses, General Carrillo lo que culminó con la batalla
de Yaguajay, cuando tomó el cuartel el 31 de diciembre después del cerco
iniciado el 21 de diciembre. El Che, por su parte, que estaba en permanente
contacto con Camilo para coordinar las operaciones, había desarrollado
también numerosas acciones en el centro, en coordinación con el DR, como
402
CAPÍTULO 5
la liberación de Fomento, Guayos, Cabaiguán, Remedios, Placetas, Caibarién,
Sancti Spíritus, Zulueta, Meneses, Báez y Manicaragua; pero el objetivo
estratégico era la toma de la capital, Santa Clara (figura 5.21), donde se
encontraba el regimiento Leoncio Vidal. Esta operación significaría cortar
la Isla e impedir el paso hacia la zona oriental de los efectivos de la tiranía.
Una de las acciones de mayor impacto fue el descarrilamiento del tren
blindado el 29 de diciembre en Santa Clara por las tropas del Che, con lo
que se destruía un gran proyecto de enviar fuerzas importantes a Oriente
para combatir a los “rebeldes”. Ese día se iniciaron las acciones ofensivas
hasta la rendición de la plaza el 1.º de enero.
Fig. 5.21 Che y Camilo en Las Villas
En Oriente, se desarrollaba la Operación Santiago que comenzó con la
batalla de Guisa del 20 al 30 de noviembre. Las fuerzas de los frentes II y
III iniciaron el 23 de noviembre la Operación Flor Crombet con el ataque
a Alto Songo, La Maya, El Cristo y San Luis. La ofensiva siguió sobre los
territorios comprendidos entre Bayamo y Santiago de Cuba. Las acciones
continuaron bajo la jefatura directa del Comandante en Jefe: el 19 de
403
HISTORIA DE CUBA
diciembre se tomó Jiguaní, el 27 fue Palma Soriano, el 30 de diciembre se
rindió Maffo. Se iba cercando a Santiago con la toma de Palma Soriano,
Mayarí y el cerco a Guantánamo, además del corte de las comunicaciones
a través de Holguín y Las Tunas, ciudades que estaban bajo asedio del
IV Frente. El Ejército Rebelde se encontraba en condiciones de iniciar la
batalla de Santiago de Cuba.
¿Sabías que…?
En el contexto favorable a las fuerzas revolucionarias, el Movimiento de Resistencia
Cívica lanzó una campaña publicitaria, inicialmente desde el Diario de la Marina
—sin que se supiera su procedencia— con el anuncio: “¿Qué es 03C?” que se
extendió a otros medios y tuvo una gran difusión. Después se dio a conocer que
era: Cero Cine, Cero Compra y Cero Cabaret. Esto se explicó por medio de décimas
que decían a la ciudadanía:
Cuando con torpe indiferencia
dices que estás aburrido
otro cubano ha caído
cumpliendo con su conciencia.
[…]
Cuando por placer mundano
vas una noche de fiesta
en nuestra gloriosa gesta
está muriendo un cubano.
[…].45
A esas alturas, la dirección del MR-26-7 encaminó sus pasos a organizar el gobierno revolucionario, para lo cual se reunió en La Rinconada el
18 de diciembre (figura 5.22). Con la presencia de la Dirección Nacional, los
comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, los coordinadores provinciales y
dirigentes del Movimiento de Resistencia Cívica, Fidel analizó la alentadora
situación de la guerra. Luis Buch informó sobre las designaciones que ya
había hecho Urrutia para algunos ministerios y se sugirieron los nombres
para otros, aunque quedaron algunos vacantes.
45
Manuel Graña Eiriz: Contra el ejército. El ocaso de un dictador, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 2014, pp. 140-141.
404
La Habana
Frente sur y centro
de Las Villas
Jobo
Rosado
Los
Cayuelos
Granma 2-12-56
Frente de Camagüey
Jíbaro
Santa
Rita
Gibara
La Plata
El Salto
Bayamo
Holguín
Primer Frente
José Martí
Camagüey
Carenerito
Baracoa
Corynthia 23-5-57
Segundo Frente Oriental
Frank País
Tercer Frente
Mario Muñoz
Santiago
de Cuba Guantánamo
Cuarto Frente
Simón Bolívar
Nuevitas
Escapade 8-2-58
Partido Socialista Popular
Frente norte
de Las Villas
Cabaltete de Casas
Yaguajay
Dos Arroyos
Las Villas
Directorio Revolucionario
13 de marzo
Matanzas
Fig. 5.22 Combates librados en la guerra de liberación de (1956-1958)
Ruta de la Columna 2 “Antonio Maceo”
Ruta de la Columna 8 “Ciro Redondo”
Comandancia de los Frentes
Comandancia General
Límites de los Frentes
Carretera Central
Pinar del Río
Frente de Pinar
del Río
CAPÍTULO 5
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
Raúl Castro planteó sus reservas con algunas de las designaciones por entender
que con esas personas la revolución no podría avanzar? Fidel, por su parte, expresó
que él no estaría en el gobierno sino en contacto con el pueblo y “criticando los
errores que se cometan”.46 Se daban pasos organizativos para el cercano triunfo.
Reflexiona
Sobre el contenido de la Circular de Organización en la que se preveía el colapso
del régimen y se daban instrucciones para actuar, también se planteaba la posibilidad, en esa circunstancia, de convocar a un paro general ciudadano, por lo que
se hacía necesario mantener y mejorar los cuadros clandestinos, especialmente los
sindicales, porque “ellos serán la estructura básica sobre la que habremos de edificar
el futuro partido revolucionario 26 de Julio.”
¿Qué importancia tenía esa orientación?
El 27 de diciembre, se emitió una “Circular de Organización” por parte
del Ejecutivo Nacional del MR-26-7, firmada por Fidel Castro y Zoilo (Marcelo
Fernández Font), dirigida a los responsables nacionales, provinciales y municipales del Movimiento.
Después de orientar las medidas organizativas en los territorios liberados
y por liberar, la Circular señalaba que la tesis de un gobierno de tránsito,
como se había previsto anteriormente, con la única misión de convocar a
elecciones generales, sería “desaprovechar una oportunidad única de hacer realidad la Revolución por la que tanto hemos luchado.” Por tanto, el
26 de Julio asumiría la responsabilidad del poder, “para realizar en el tiempo
necesario la obra revolucionaria”.
En previsión de que, a la caída del régimen, los enemigos de la revolución
intentaran “piratearla o secuestrarla”, se llamaba a estar alertas:
[…] En ese momento los cuadros del Movimiento deben estar en tensión,
listos a lanzar el pueblo a la calle, reclamando la entrega del poder al
gobierno revolucionario presidido por Urrutia. […]
Compañero: la lucha cruenta que hemos librado por la libertad y la justicia
46
Luis M. Buch Rodríguez: Gobierno revolucionario cubano: génesis y primeros
pasos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1999, p. 32.
406
CAPÍTULO 5
toca a su fin. Pero nadie debe considerar que su labor ha terminado cuando
cese el eco del último disparo. Entramos ahora en la etapa constructora
donde hará falta el mismo valor y la misma decisión para desarrollar la
obra revolucionaria. Ahora tenemos que estar más unidos que nunca,
frente a los enemigos de todo tipo, descubiertos y solapados. Solo así
podremos considerar nuestro deber cumplido. Solo así seremos dignos
de haber sobrevivido a los hermanos caídos en esta larga contienda.47
En este contexto de inminente triunfo del Ejército Rebelde, hubo intentos
desesperados por impedirlo. El general Eulogio Cantillo, jefe de Operaciones
del ejército batistiano en Oriente, estaba conspirando para impedir la victoria rebelde de acuerdo con Batista, la embajada estadounidense y algunos
militares. Como parte de ese plan, se entrevistó con el Comandante en Jefe
el 28 de diciembre y comprometió la incorporación de sus fuerzas el día 31
para una acción conjunta hacia Occidente. Fidel estableció sus condiciones:
no huida de Batista, no golpe de Estado en la capital, no participación de la
embajada de Estados Unidos. Incumpliendo el compromiso, Cantillo volvió
a La Habana e hizo todo lo contrario de lo pactado, lo que facilitó la huida
de Batista. Los contactos con la Embajada incluían a otros personeros de la
dictadura como el jefe de Estado Mayor, general Francisco Tabernilla, en
busca de una salida sin Batista. La opción que se manejaba era la renuncia
del tirano, su salida de Cuba y la instauración de una junta cívico militar
que controlara la situación. Eulogio Cantillo sería, en definitiva, la pieza
clave para esa solución.
El Comandante en Jefe había tenido reservas con la actitud de Cantillo,
lo que se confirmó cuando este le telegrafió el día 30 desde La Habana diciendo que esperara una semana por los acontecimientos favorables que se
desarrollarían en la capital. Ante esto, Fidel planteó avanzar hacia Santiago
de Cuba y exigir la rendición total.
El descalabro militar inminente hizo que Batista huyera de Cuba en la
madrugada del 1.º de enero de 1959 (figura 5.23). En La Habana se formó
una junta cívico-militar convocada por Cantillo y se invitó a Carlos M. Piedra,
magistrado del Tribunal Supremo, a presidirla. Desde Palma Soriano, Fidel
emitió sus “Instrucciones a todos los comandantes del Ejército Rebelde y al
47
Reproducido por José Luis Padrón y Luis Adrián Betancourt: Batista, últimos días
en el poder, Ediciones Unión, La Habana, 2008, pp. 499-503.
407
HISTORIA DE CUBA
Pueblo” en las que rechazaba el golpe y ordenaba continuar las hostilidades, llamaba al pueblo a prepararse para una huelga general y estar
alertas, siguiendo las orientaciones de Radio Rebelde. Las Instrucciones,
divulgadas por esa emisora, afirmaban: “¡Revolución SÍ; golpe militar NO!”:
Instrucciones de Fidel Castro del 1.º de enero de 1959
(fragmentos)
Cualesquiera que sean las noticias procedentes de la capital, nuestras tropas no
deben hacer alto al fuego por ningún concepto. Nuestras fuerzas deben proseguir
sus operaciones contra el enemigo en todos los frentes de batalla. Acéptese solo
conceder parlamento a las guarniciones que deseen rendirse.
[…]
La dictadura se ha derrumbado como consecuencia de las aplastantes derrotas
sufridas en las últimas semanas, pero eso no quiere decir que sea ya el triunfo
de la Revolución. […]
Fig. 5.23 Imagen alegórica a la huida de Batista
A continuación, Fidel Castro se dirigió al pueblo de Santiago de Cuba
para indicar la paralización de la ciudad desde las 3:00 de la tarde de ese
día y afirmó: “¡La historia del 95 no se repetirá! ¡Esta vez los mambises
408
CAPÍTULO 5
entrarán en Santiago!”48 Al mismo tiempo, cursaba las órdenes militares a
los mandos en Camagüey y Las Villas para el avance sobre las poblaciones.
Fidel ordenó a Camilo y Che marchar hacia la capital de inmediato, donde
el primero debía asumir el mando de Columbia y el segundo de La Cabaña.
Las órdenes para Oriente eran también de ofensiva en todos los frentes, al
mismo tiempo se planteaba mantener el mayor orden en las ciudades que
se rindieran y apresar, para ser sometidos a juicio sumarísimo, a los culpables
de la situación del país. Esto se hacía extensivo a Pinar del Río y se daban las
instrucciones a las columnas que debían avanzar sobre Santiago de Cuba.
El pueblo se lanzó a las calles a celebrar el triunfo (figura 5.24), las milicias
del MR-26-7 inmediatamente se movilizaron para cuidar el orden y asumir
los mandos en las distintas instancias de ciudades y pueblos. Cantillo, ante lo
imposible de controlar la situación, mandó a buscar a Ramón Barquín y los
otros militares presos en Isla de Pinos por la conspiración de “los puros”;
pero los presos del MR-26-7 y militares como Enrique Borbonet y José Ramón
Fernández no aceptaron la maniobra. Todos saldrían de la cárcel y Barquín
tuvo que partir para La Habana con dos combatientes del 26 de Julio.
Fig. 5.24 Júbilo popular
El 2 de enero se inició la huelga general, que fue propiamente una huelga
nacional. Camilo Cienfuegos asumía el mando en Columbia y el Che en
48
Ibidem, pp. 292-294.
409
HISTORIA DE CUBA
La Cabaña, mientras Fidel Castro marchaba hacia la capital en lo que se
llamó la Caravana de la Libertad. Los personeros del antiguo régimen estaban en desbandada.
La rápida acción del Ejército Rebelde a partir de las instrucciones inmediatas de su Comandante en Jefe, la movilización popular plasmada en la
huelga general, la presencia inmediata y efectiva de las milicias del MR-26-7
en todas las poblaciones del país, en las condiciones de desmoralización
total de las fuerzas de la dictadura, fueron factores determinantes para
impedir que se escamoteara el triunfo revolucionario. Las maniobras habían
sido derrotadas. Por primera vez en Cuba, la revolución en sus fuerzas más
representativas llegaba al poder.
Comprueba lo aprendido
1.
Elabora una cronología con las acciones revolucionarias realizadas
desde agosto de 1958. A partir de la cronología elaborada, analiza
el grado de maduración de la situación revolucionaria.
2.
Establece los momentos en que puede observarse el esfuerzo por lograr
la unidad de las fuerzas revolucionarias entre 1953 y 1958. Valora su
significación para el proceso revolucionario cubano.
3.
Menciona los combates más importantes desarrollados en la ofensiva
final del Ejército Rebelde y explica por qué son los más importantes.
Investiga en tu territorio cuál fue la reacción de la población ante la
caída de Batista.
4.
Elabora un resumen, en orden cronológico, donde reflejes las maniobras que se realizaron por las distintas fuerzas para impedir el triunfo
revolucionario.
5.
Valora qué posibilidades tenían las fuerzas oligárquicas y el gobierno
de Estados Unidos de detener el triunfo revolucionario.
6.
Explica la importancia de las decisiones de Fidel Castro frente a las
maniobras de instaurar una junta cívico-militar en la capital.
410
CAPÍTULO 5
7.
Lee el siguiente fragmento del discurso de Fidel Castro el 26 de julio
de 1973 en Santiago de Cuba, en ocasión del XX Aniversario del Asalto
al cuartel Moncada:
[…]
Martí nos enseñó su ardiente patriotismo, su amor apasionado a la
libertad, la dignidad y el decoro del hombre, su repudio al despotismo y su fe ilimitada en el pueblo. En su prédica revolucionaria
estaba el fundamento moral y la legitimidad histórica de nuestra
acción armada. Por eso dijimos que él fue el autor intelectual del
26 de Julio (APLAUSOS).
Céspedes nos dio el sublime ejemplo de iniciar con un puñado de
hombres, cuando las condiciones estaban maduras, una guerra
que duró 10 años.
Agramonte, Maceo, Gómez y demás próceres de nuestras luchas
por la independencia, nos mostraron el coraje y el espíritu combativo de nuestro pueblo, la guerra irregular y las posibilidades
de adaptar las formas de lucha armada popular a la topografía
del terreno y a la superioridad numérica y en armas del enemigo.
Era necesario formar de nuevo el Ejército Mambí. Pero la Revolución
ahora ya no podía tener el mismo contenido que en 1868 y 1895.
Había transcurrido más de medio siglo. A la cuestión de la soberanía
popular y nacional se añadía con toda su fuerza el problema social.
Si la Revolución de 1868 fue iniciada por la clase terrateniente y
proseguida en 1895 fundamentalmente por las masas campesinas,
en 1953 ya existía una clase obrera; a ella, portadora de una ideología revolucionaria, en estrecha alianza con los campesinos y las
capas medias de nuestra población, correspondía el lugar cimero
y el carácter de la nueva Revolución.
a) A partir de la lectura del fragmento anterior, analiza en qué medida
la lucha revolucionaria que comenzó en 1953 fue continuidad histórica del proceso revolucionario cubano iniciado en 1868 y cuáles
eran las tareas específicas de esta nueva etapa de la Revolución.
411
CAPÍTULO 6
La Revolución Cubana en el poder (1959-2021)
E
l triunfo revolucionario de enero de 1959 implicó el comienzo de
una nueva etapa histórica para la nación. A partir de ese momento se
desencadenó un torbellino de transformación guiado por dos principios
rectores: la justicia social y la soberanía nacional. Las grandes mayorías se
convirtieron en protagonistas del proceso en curso y se implicaron en el
cambio estructural que conmovió al país en pleno. En el marco de la agresividad del imperialismo norteamericano, de la creciente influencia de la
Isla en el ámbito internacional y no sin contradicciones internas, el pueblo
cubano asumió el camino del socialismo y se lanzó a la aventura de fundar
una sociedad diferente y mejor.
6.1 La Revolución triunfante y su desarrollo
desde 1959 hasta 1961. Cumplimiento del
Programa del Moncada
Los éxitos militares del Ejército Rebelde, la huida de Fulgencio Batista y
el fracaso de la junta cívico-militar impulsada por el general Eulogio Cantillo
en sintonía con las fuerzas de la reacción propiciaron la conformación de
un vacío de poder que rápidamente fue llenado por el establecimiento
de la institucionalidad que emanaba del movimiento revolucionario.
El día 5 de enero de 1959 se trasladó a La Habana el Gobierno Provisional
Revolucionario instituido, dos jornadas antes, en Santiago de Cuba (figura
6.1). Estos primeros compases de enero fueron testigo del desarrollo de la
llamada Caravana de la Libertad, operación político-militar que, encabezada por Fidel, garantizó el triunfo de las fuerzas rebeldes y, en especial,
la hegemonía política del Movimiento 26 de Julio.
412
CAPÍTULO 6
Fig. 6.1 Constitución del Gobierno Provisional Revolucionario
Debe subrayarse que el gabinete ministerial conformado se caracterizó
por su heterogeneidad, realidad esta que se derivaba de dos variables
fundamentales. Por un lado respondía a la diversidad de la oposición antibatistiana y por otro resultó una jugada mediante la cual los sectores más
radicales buscaron atenuar los recelos de los círculos dominantes. Dentro
del gobierno, cuya composición había empezado a perfilarse desde los
compases finales de la guerra, se destacaron tres tendencias. Existió un
ala conservadora que entendía que la revolución había concluido con la
caída de la dictadura. Entre sus representantes se encontraban el presidente de la República, Manuel Urrutia Lleó, y el primer ministro, José Miró
Cardona. Se manifestó igualmente una corriente reformista, que respondía ideológicamente al universo del populismo auténtico-ortodoxo y que
aspiraba a la modernización del capitalismo cubano. Roberto Agramonte,
ministro de Estado, y Felipe Pazos, presidente del Banco Nacional, pueden
definirse como ejemplos de esta línea. Asimismo, participó del gobierno
un grupo de proyección radical conformado por ministros pertenecientes al
MR-26-7, dentro del que se destacaban: Armando Hart, responsable de la
cartera de Educación, y Faustino Pérez, a cargo del Ministerio de Recuperación
de Bienes Malversados. Sin negar la existencia de matices ideológicos, estas
figuras comprendían la necesidad de impulsar cambios estructurales en la
realidad del país.
Como singularidad de esta etapa inicial resalta el hecho de que la estructura de poder formal representada por el gobierno provisional coexistió con
413
HISTORIA DE CUBA
un núcleo de poder real corporizado en el liderazgo del Ejército Rebelde.1
Los principales comandantes de esta fuerza promovieron, desde fuera del
gabinete, el avance del proceso de transformación radical que la Revolución
suponía. La historia del año 1959 en el terreno político tuvo como uno de
sus componentes centrales la paulatina superación de esta dualidad entre
poder formal y poder real.
En los meses iniciales de su gestión, el Gobierno Provisional Revolucionario,
legitimado en sus funciones por la promulgación en febrero de la Ley
Fundamental,2 implementó dos grandes grupos de medidas. Estas dieron
cuenta de que la Revolución iba en serio; que no se circunscribía a un mero
cambio cosmético.
En un primer momento se procedió al desmontaje del aparato político,
burocrático, judicial y represivo del régimen derrocado, en pos de constituir
un nuevo entramado de poder capaz de impulsar los cambios que se demandaban. De tal suerte, se disolvieron el Congreso de la República y los órganos
de administración provinciales y municipales, se eliminaron los cuerpos de
seguridad de la dictadura —Ejército, Policía Nacional, Buró de Represión a
Actividades Comunistas (BRAC), Servicio de Inteligencia Militar (SIM), etcétera—, y se saneó el sistema de tribunales. Asimismo, desaparecieron los partidos
políticos comprometidos con el batistato, se procedió a la depuración de la
estructura burocrática estatal —marcada por décadas de ejercicio sistemático
de prácticas corruptas como la “botella”— y se eliminó el control mujalista
sobre los sindicatos.
La radicalidad de estas medidas despertó inmediatos recelos entre
las fuerzas conservadoras presentes en el gobierno, lo cual se sumó a las
contradicciones internas que marcaban el accionar del ala moderada de
la administración. En tal contexto, los ministros de proyección más radical le
plantearon a Fidel su necesaria incorporación a la estructura gubernamental,
lo cual convergía con el reclamo popular de acelerar el ritmo de la actividad política. La primera crisis de gobierno se saldó el 16 de febrero
cuando, tras la renuncia de Miró Cardona, el líder de la Revolución asumió
Un ejemplo claro de esto es el indiscutible ejercicio del liderazgo que protagonizó Fidel desde su posición como Comandante en Jefe de las Fuerzas de Aire, Mar
y Tierra de la República.
2
Este fue un texto que compendiaba disposiciones procedentes de la Constitución del 40 y las nuevas regulaciones que nacían de la práctica del gobierno
provisional revolucionario.
1
414
CAPÍTULO 6
el premierato; todo ello en el marco de modificaciones en la Ley Fundamental
que reforzaban las prerrogativas del primer ministro y del gabinete frente
a las del presidente.
El segundo grupo de medidas al que se hizo alusión implicó la aprobación
de disposiciones que beneficiaron en su cotidianidad a las grandes mayorías.
La intervención de la Compañía Cubana de Teléfonos, la rebaja del 50 % de
los alquileres de viviendas, la disminución del precio de los medicamentos,
el impulso a programas destinados a garantizar el acceso gratuito a los
servicios de salud, la declaración del uso público de las playas y el combate
oficial a la discriminación y la segregación racial le garantizaron al proyecto
revolucionario el contundente apoyo de las grandes mayorías. Aunque no
fueron estas medidas de carácter estructural, dejaron claro el camino que
la Revolución asumía como proyecto de cambio.
Como es conocido, el verdadero parteaguas en la evolución del proceso
revolucionario no demoró en llegar. El día 17 de mayo de 1959 se firmó
—en la Comandancia de La Plata— la Primera Ley de Reforma Agraria,
cuerpo legal que de forma plena golpeaba los intereses del imperialismo y
la oligarquía doméstica (figura 6.2). En ella se establecía la proscripción del
latifundio; un máximo de 30 caballerías a poseer por las personas naturales
o jurídicas; la expropiación de tierras afectadas por contratos con colonos,
subcolonos, arrendatarios, subarrendatarios, aparceros u ocupadas por
precaristas; la adquisición en lo delante de la propiedad rústica solo por
ciudadanos cubanos; la creación del Instituto Nacional de Reforma Agraria
(INRA), y el fomento de las cooperativas agrícolas.
Fig. 6.2 Fidel Castro firmando la Primera Ley de Reforma Agraria
415
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
La Revolución tuvo la capacidad para llevar a la práctica la proscripción del latifundio que había estipulado la Constitución del 40.
La Ley, que contempló la indemnización de los expropiados mediante
bonos establecidos al efecto, implicó la nacionalización de casi el 50 % de
la tierra, supuso la adquisición del 31,6 % de la superficie cultivable por los
pequeños agricultores y colocó en manos del Estado el 41 % de esta. De
tal manera, la apuesta por la justicia social —la vindicación definitiva del
campesinado y del proletariado agrícola por tanto tiempo preteridos—3 se
combinó con la estructuración de un modelo de socialización de los medios
de producción de sello estatista. No debe perderse de vista que aunque la
disposición no tenía un carácter socialista ni trajo consigo la desaparición
de la burguesía agraria, sí se manifestó como un duro golpe al latifundio,
que anunciaba la profundidad del proyecto de cambio estructural que la
Revolución representaba. Asimismo, creó condiciones para la modernización
del agro cubano y limitó las relaciones de explotación en ese escenario.
La Reforma Agraria definió claramente los alineamientos en torno al
proceso revolucionario. De un lado se consolidó el bloque popular sostenido en la alianza de obreros, campesinos y otros sectores integrantes de
los grupos subalternos; todos ellos representados por el liderazgo político
en ejercicio. A la par se conformó un entramado opositor en cuya composición sobresalían el capital imperialista, la burguesía latifundista e incluso
la burguesía industrial no azucarera que no resultó afectada por la Ley.
Este último grupo social se mostró incapaz de capitalizar el impacto de
una disposición que le era beneficiosa, en tanto creaba condiciones para
el ensanchamiento del mercado interno. Tal contradicción se derivó de
sus prejuicios de clase —la nueva legislación era vista como un atentado
a la propiedad privada— y del temor respecto a la asunción de cualquier
iniciativa que implicara un conflicto con Estados Unidos.4
No debe olvidarse que la Reforma Agraria supuso la entrega de tierras a más de
100 000 familias campesinas.
4
La frase “Esto los americanos no lo van a permitir” resume el sentir de buena
parte de la burguesía cubana.
3
416
CAPÍTULO 6
La promulgación de la Reforma Agraria trajo consigo el reforzamiento
de la hostilidad estadounidense contra la Isla5 y la agudización en el país
de la lucha de clases. Esta última tuvo una clara manifestación en el propio
Gobierno Provisional y es una variable que explica la crisis ministerial de junio,
de la cual se derivó la incorporación al gabinete de figuras de proyección
revolucionaria como: Raúl Roa, ministro de Estado; Pedro Miret, ministro
de Agricultura y José Alberto (Pepín) Naranjo, ministro de Gobernación.
El choque entre las tendencias gubernamentales alcanzó nuevas cotas el
17 de julio, cuando Fidel anunció su renuncia al premierato ante los constantes choques con la actitud conservadora del presidente Urrutia, enemigo
cada vez más evidente del giro radical de los acontecimientos. El amplio
apoyo popular a Fidel forzó la dimisión del jefe de Estado y tras la asunción
de la primera magistratura por Osvaldo Dorticós —político comprometido
con la línea de acción revolucionaria— se produjo la reincorporación a su
puesto en el gobierno del indiscutido líder de la Revolución.
Corresponde destacar que la agresividad de las fuerzas de la reacción
y, en especial, de los círculos de poder estadounidenses no resultó hija en
exclusivo del accionar transformador desatado por la Reforma Agraria.
Desde el propio mes de enero se materializaron iniciativas que buscaban
imbuir al país en el caos. El temprano apoyo estadounidense al exilio contrarrevolucionario y a la oposición interna, la campaña de descrédito en
contra de la actividad de los tribunales revolucionarios,6 las primeras señales
de presión económica esbozadas desde la Casa Blanca, la promoción del
terrorismo en sus diversas manifestaciones y la búsqueda del aislamiento
diplomático de la Isla ejemplifican el panorama señalado.
Recuerda que…
Con el triunfo de la Revolución se decidió establecer los tribunales revolucionarios; estructura jurídica que tuvo como misión procesar a los responsables
de los crímenes cometidos durante la dictadura batistiana. La creación de
estos tribunales fue parte de la depuración del poder judicial y respondía al
Un ejemplo ilustrativo de esto fue la nota que dirigió al gobierno cubano el
secretario de Estado estadounidense Christian A. Herter, en la cual se expresaba
una preocupación con la medida adoptada.
6
Frente a esta campaña contra Cuba y su naciente revolución se estructuró la denominada Operación Verdad, la cual esclareció el funcionamiento de la justicia
revolucionaria.
5
417
HISTORIA DE CUBA
interés del liderazgo revolucionario de que no se repitieran dos fenómenos que
ocurrieron tras la caída de Gerardo Machado: la toma de la justicia por la propia
ciudadanía sin control judicial y la impunidad de algunos de los represores.
La creciente hostilidad que los grupos de poder tradicionales proyectaban
frente a los cambios promovidos desde el gobierno tuvo un episodio de
relevancia en octubre. La frustrada sedición del comandante rebelde Hubert
Matos en Camagüey demostró la existencia de fuerzas que pretendían
limitar el filo subversivo de la transformación en marcha. El peligro de la
“infiltración comunista” se empleó como recurso que buscaba deslegitimar
al liderazgo revolucionario, todo ello en un contexto de Guerra Fría que
permeaba las mentalidades y los imaginarios de la ciudadanía.
En la desarticulación del movimiento sedicioso conformado en Camagüey
fue decisiva la actuación del Comandante Camilo Cienfuegos (figura 6.3).
En el marco de aquellas gestiones se produjo el fatídico vuelo que acabó
con la vida de esta importante figura.
Fig. 6.3 Camilo Cienfuegos Gorriarán
7
(La Habana, 6/2/1932-Desaparece el
28/10/1959). Desde 1952 participó en
manifestaciones de protestas contra la dictadura batistiana. Fue herido, detenido y
fichado por los órganos represivos de esta.
En 1956 se incorporó a la expedición del
Granma. Con la Columna No. 1 del Ejército
Rebelde participó en la campaña de la
Sierra. Capitaneó el pelotón rebelde que
operó exitosamente en la llanura oriental.
El 16 de abril de 1958 recibió el grado
de comandante. Encabezó la Columna
Invasora No. 2 Antonio Maceo y participó
en la campaña rebelde en Las Villas. Dirigió
la victoriosa batalla de Yaguajay y por
órdenes de Fidel, sus fuerzas ocuparon el
2 de enero de 1959 el campamento militar
de Columbia en La Habana. Fue designado
jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde
en 1959. En octubre de ese año, impidió
la conspiración contrarrevolucionaria de
Hubert Matos en Camagüey. Poco después
de cumplir con esa tarea, desapareció en
un accidente aéreo.7
Estos datos biográficos fueron tomados de manera textual del libro: Historia de
Cuba. Nivel Medio Superior, Ed. Pueblo y Educación, 2010, pp. 460-461.
418
CAPÍTULO 6
¿Sabías que…?
La provincia de Camagüey se destacaba por la existencia de amplias fincas dedicadas a la ganadería, lo cual la convertía en una zona especialmente sensible a
la aplicación de una ley como la Reforma Agraria.
En el cierre del año 1959 la actividad de la Revolución no se detuvo.
Rebajas en las tarifas de los servicios públicos, los programas de creación
de empleo, la ampliación de las prestaciones de la seguridad social, las
compañas de salubridad, la apertura de aulas para maestros en paro y estudiantes sin acceso al sistema educativo y la disminución del costo de los
libros de texto emergen como algunas de las políticas adoptadas. Estas se
desarrollaron en paralelo a los esfuerzos en contra del juego,8 la prostitución, el proxenetismo y el consumo de drogas.
Puede afirmarse categóricamente que a lo largo de 1959 el proyecto
revolucionario se consolidó en lo político debido a la convergencia de
tres variables. La solidez de la alianza establecida entre el liderazgo y las
grandes mayorías a partir de la adopción de medidas favorables a estas,
la fusión del poder real y el poder formal mediante el triunfo explícito de
las fuerzas radicales9 y la derrota de las principales iniciativas de la contrarrevolución ejemplifican tal aserto. En paralelo, el Año I de la Revolución
abrió las puertas a la transformación estructural de la sociedad a través de
la Reforma Agraria. Dicha legislación expresó la radicalidad del proceso de
cambio en desarrollo y anunció el gran combate que por el control de la
economía se dirimió en 1960.
La marcha ascendente del proceso revolucionario
Desde el segundo semestre del año 1959 y a lo largo de 1960 la agresividad del imperialismo norteamericano y de sus aliados internos hacia la
Un ejemplo importante en este sentido fue la creación del Instituto Nacional de
Ahorro y Vivienda, entidad a la que se le dio la responsabilidad de administrar
los recursos de la vieja Lotería Nacional con el objetivo promover un amplio plan
de obras públicas y la construcción de viviendas. En esta tarea se destacó la combatiente Pastorita Núñez.
9
Otra manifestación de este fenómeno fue la salida de Felipe Pazos de la dirección del Banco Nacional y asunción del cargo de presidente de la institución por
el comandante Ernesto Guevara.
8
419
HISTORIA DE CUBA
Revolución se profundizó. Tal dinámica incluyó la planificación de atentados
contra dirigentes del proceso revolucionario, actividades de sabotaje económico, alzamiento de bandas de bandidos y violaciones del espacio aéreo
y marítimo del país.
El 4 de marzo de 1960 se produjo uno de los hechos más representativos de esta política criminal: la explosión del vapor francés La Coubre. Esta
embarcación había arribado al puerto de La Habana con un cargamento de
armas procedente de Bélgica. El día señalado, dos potentes detonaciones
interrumpieron la cotidianidad de la ciudad y causaron 60 fallecidos y más
de 200 heridos. En el entierro a las víctimas de ese acto criminal emergieron
dos elementos icónicos de la Revolución: la consigna de Patria o Muerte
pronunciada por Fidel y la célebre foto tomada por Alberto Korda al Che
(figura 6.4).
Fig. 6.4 Fotografía del Che realizada por Korda
A unos días de los sucesos de La Coubre, el presidente Eisenhower aprobó, el
17 de marzo de 1960, el Programa de Acción Encubierta contra el régimen de
Castro, plataforma para el conjunto de acciones hostiles que se desarrollaron a
lo largo del año, en conexión con las líneas de hostilidad ya desplegadas, pero
también articulada con el proyecto de materializar una invasión contra Cuba.
En paralelo, la diplomacia estadounidense buscó el aislamiento internacional
de la Isla, de forma especial en América Latina, con el pretexto de combatir la
expansión comunista.
Recuerda que…
La Administración Eisenhower tenía un historial en relación con su hostilidad a
los gobiernos progresistas latinoamericanos. En especial se destacó su actividad
en contra de la llamada Revolución guatemalteca encabezada por Jacobo Arbenz
y derrocada en 1954 bajo el amparo norteamericano.
420
CAPÍTULO 6
Frente a las acciones agresivas del imperialismo y la reacción interna,
el proceso revolucionario desplegó mecanismos de defensa que tuvieron
como base la movilización ciudadana. La progresiva organización de milicias
populares permitió el enfrentamiento a multitud de acciones hostiles que
se materializaban en las ciudades y en las zonas rurales. En este último escenario se consolidó el fenómeno del bandidismo, dinámica que expresaba
la intención de las fuerzas contrarrevolucionarias de desestabilizar al país
a través de la insurgencia guerrillera.
Conéctate
Sobre el fenómeno del bandidismo, el audiovisual cubano posee dos obras de
gran valía. Al clásico filme de Manuel Pérez El hombre de Maisinicú (1973), se
sumó en años recientes las dos temporadas de la serie televisiva en dos partes:
Lucha Contra Bandidos: la otra guerra (2017 y 2019), dirigidas por Alberto Luberta
y Roly Peña, respectivamente.
Vale destacar que a finales de agosto de 1959 y frente a los bandidos
que operaban en las serranías de Pinar del Río se estructuró el grupo de
Los Malagones, antecedente directo de la creación, el 26 de octubre de ese
año, de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), fuerza que resultó
imprescindible para contener la ofensiva contrarrevolucionaria que se
manifestó durante 1960.
Asimismo, a lo largo de los primeros dos años de la Revolución se
avanzó de forma significativa en la unidad del movimiento estudiantil; la consolidación de las tendencias más progresistas y de vocación
unitaria dentro del movimiento obrero; la estructuración de una nueva
sociedad civil revolucionaria, que corporizó en organizaciones como la
Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR), la Federación de Mujeres Cubanas
(FMC) —que tuvo como su máxima impulsora a la combatiente revolucionaria Vilma Espín Guillois (figura 6.5)— y los Comités de Defensa de
la Revolución (CDR).10
10
El 17 de mayo de 1961 se fundó la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños (ANAP), organización representativa de los intereses de los campesinos cubanos.
421
HISTORIA DE CUBA
Fig. 6.5 Vilma Espín Guillois junto
a Fidel en la constitución de la FMC
(Santiago de Cuba, 7/4/1930-La Habana,
18/6/2007). Heroína de la República
de Cuba. Desde 1952 enfrentó junto
con Frank País a la dictadura batistiana. Participó en múltiples misiones
clandestinas como integrante de la
Dirección Nacional del M-26-7 y coordinadora de la antigua provincia de
Oriente. En julio de 1958 se incorporó al
Ejército Rebelde en el II Frente Oriental
Frank País, donde cumplió diversas tareas y desarrolló una destacada labor.
Después del triunfo de la Revolución,
fue presidenta de la Federación de
Mujeres Cubanas, miembro del Comité
Central del Partido Comunista de Cuba
y del Consejo de Estado. Presidió el
Instituto de la Infancia, la Comisión
Permanente de Atención a la Juventud,
la Niñez y la Igualdad de Derechos de
la Mujer de la Asamblea Nacional del
Poder Popular y la Comisión Nacional
de Prevención y Atención Social. Creó
el Centro Nacional de Educación Sexual.11
¿Sabías que…?
En noviembre de 1959 se desarrolló el X Congreso Obrero de la Confederación
de Trabajadores de Cuba. En este cónclave se libró una fuerte batalla entre los
delegados revolucionarios y los elementos divisionistas, anticomunistas y contrarrevolucionarios. La cita se saldó con un balance favorable a la Revolución a partir
de la identificación entre esta y los históricos reclamos del movimiento obrero.
En el año 1960 confluyeron dos fenómenos trascendentes para la
evolución de los acontecimientos. En el marco de la creciente agresividad norteamericana comenzaron a anudarse nexos con la Unión
de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS); dinámica coherente con la
lógica de la Guerra Fría. El 4 de febrero arribó a la Isla el viceprimer
ministro de la URSS Anastas I. Mikoyan, al frente de una exposición
11
Estos datos biográficos fueron tomados de manera textual del libro Historia de
Cuba. Nivel Medio Superior, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2010, p. 461.
422
CAPÍTULO 6
sobre los logros científicos y técnicos de su país. En ese contexto se firmó
un convenio comercial que abrió las puertas al intercambio de azúcar y
petróleo entre ambas naciones. El 8 de mayo Cuba restableció las relaciones diplomáticas con la URSS, lo cual inauguró de forma plena un vínculo
imprescindible para entender la historia de la Revolución.
En paralelo a este proceso, Estados Unidos profundizó su agresión
económica contra Cuba. La línea de acción principal estuvo centrada en
golpear a la Isla en el ámbito del abasto de combustibles, propósito que
el gobierno cubano pudo sortear gracias a los acuerdos concertados con
la URSS. Ante la llegada del crudo soviético, la Administración Eisenhower
presionó a las empresas refinadoras para que se negaran a procesarlo, lo
cual condujo a la decisión del liderazgo cubano de intervenir las refinerías.
El fracaso del boicot petrolero llevó al gobierno estadounidense a dar otro
paso en su escalada. El 6 de julio de 1960 se anunció la reducción de la cuota
cubana en el mercado azucarero norteamericano y el rechazo a la compra de
700 000 toneladas del dulce. Este nuevo golpe logró ser sorteado también
gracias a la firma de un acuerdo que garantizaba las exportaciones sacaríferas
de Cuba hacia la Unión Soviética. Llegado a este punto, la Revolución pasó a
la ofensiva y desplegó un contundente programa de nacionalizaciones que,
entre agosto y octubre, eliminó de raíz la dominación imperialista sobre la
economía cubana. Los centrales, las compañías de electricidad y teléfono,
las refinerías de petróleo y la banca pasaron a manos de la ciudadanía a
través de la administración del Estado. Nacía de este modo un importante
sector estatal dentro de la economía nacional y se profundizaba el complejo
y contradictorio proceso de socialización de los medios fundamentales de
producción.12 El capitalismo cubano había sido herido de muerte y con
ello se abrían las puertas a transformaciones de impresionante calado
(figura 6.6).
12
En este lapso también fue objeto de nacionalización la gran propiedad cubana, todo
ello como expresión de las fuertes contradicciones de clase que se materializaban
en el país en un contexto definido por la definitiva incorporación del núcleo central
de la burguesía a las filas de la contrarrevolución. Debe apuntarse, además, la promulgación en octubre de la Ley de la Reforma Urbana, disposición que otorgaba la
propiedad de las viviendas a los inquilinos que las ocupaban. Esta medida representó
un golpe demoledor para los llamados casatenientes, sector burgués que lucraba con
la actividad inmobiliaria.
423
HISTORIA DE CUBA
Fig. 6.6 La prensa de la época anunciando las nacionalizaciones de 1960
La hondura del cambio que se anunciaba quedó esbozada, el 2 de septiembre de 1960, en la Declaración de La Habana, respuesta al pronunciamiento
de la VII Reunión de Consulta de Cancilleres organizada en San José de Costa
Rica por la Organización de Estados Americanos (OEA). En dicho cónclave se
condenó la “intromisión en el continente” de ideologías que se alejaban de
los fundamentos del sistema interamericano, lo cual no era otra cosa que
un cuestionamiento a la Isla por los cambios radicales emprendidos por la
Revolución y por el establecimiento de relaciones con la Unión Soviética.
El pueblo de Cuba, reunido en Asamblea General Nacional, dejó claro su
apoyo al liderazgo revolucionario y su conexión con la contundente apuesta
transformadora de la cual era protagonista:
[…] la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba: condena el latifundio, fuente de miseria para el campesino y sistema de producción agrícola
retrógrado e inhumano; condena los salarios de hambre y la explotación
inicua del trabajo humano por bastardos y privilegiados intereses; condena
el analfabetismo, la ausencia de maestros, de escuelas, de médicos y de hospitales; la falta de protección a la vejez que impera en los países de América;
condena la discriminación del negro y del indio; condena la desigualdad
y la explotación de la mujer; condena las oligarquías militares y políticas
que mantienen a nuestros pueblos en la miseria, impiden su desarrollo
democrático y el pleno ejercicio de su soberanía; condena las concesiones
de los recursos naturales de nuestros países a los monopolios extranjeros
424
CAPÍTULO 6
como política entreguista y traidora al interés de los pueblos; condena a
los gobiernos que desoyen el sentimiento de sus pueblos para acatar los
mandatos de Washington; condena el engaño sistemático a los pueblos
por órganos de divulgación que responden al interés de las oligarquías y a
la política del imperialismo opresor; condena el monopolio de las noticias
por agencias yanquis, instrumentos de los trusts norteamericanos y agentes
de Washington; condena las leyes represivas que impiden a los obreros, a
los campesinos, a los estudiantes y los intelectuales, a las grandes mayorías
de cada país, organizarse y luchar por sus reivindicaciones sociales y patrióticas; condena a los monopolios y empresas imperialistas que saquean
continuamente nuestras riquezas, explotan a nuestros obreros y campesinos,
desangran y mantienen en retraso nuestras economías, y someten la política
de la América Latina a sus designios e intereses.
La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la
explotación del hombre por el hombre y la explotación de los países
subdesarrollados por el capital financiero imperialista. [….] 13
En el marco de las rutas radicales que desandaba, la Revolución Cubana
despertó la solidaridad de los pueblos del mundo, que encontraron en la
mayor de las Antillas un referente en sus luchas por la soberanía nacional
y la justicia social. El ejemplo de Cuba recorrió el planeta e inspiró, sobre
todo en América Latina, al emergente movimiento insurgente que portaba
el sueño de un mundo otro y mejor. El gobierno revolucionario cultivó esos
vínculos de solidaridad y brindó su apoyo a la causa de aquellas fuerzas
que se enfrentaban al imperialismo y sus aliados en el combate contra el
colonialismo y el neocolonialismo. Para gestionar y potenciar estos vínculos solidarios, en la Isla se creó una red de instituciones dentro de las que
destacaron, entre otras, la Casa de las Américas inaugurada el 4 de julio
de 1959 en La Habana, siendo su directora Haydée Santamaría Cuadrado
(figura 6.7),14 y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).
José Bell Lara, Delia Luisa López y Tania Caram: “Primera Declaración de La Habana”, Documentos de la Revolución Cubana, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,
2007, pp. 289-290.
14
La Casa de las Américas ha sido una de las instituciones cubanas de mayor proyección
internacional. Logró articular un sólido apoyo a la Revolución dentro de la intelectualidad progresista latinoamericana y se convirtió en espacio de convergencia de
artistas y escritores perseguidos por los gobiernos de la derecha continental. La labor
al frente de esta institución de la inefable Haydée Santamaría dejó en toda Latinoamérica una huella indeleble.
13
425
HISTORIA DE CUBA
Fig. 6.7 Haydée Santamaría Cuadrado
(Encrucijada, antigua provincia de Las Villas,
30/12/1922-La Habana, 28/7/1980). Participó
junto con Abel Santamaría, Fidel Castro y
otros jóvenes en los planes para enfrentar
a la dictadura de Batista y en las acciones
del 26 de julio de 1953. Sufrió la prisión, las
torturas y los asesinatos de sus compañeros
en el Moncada, incluidos su hermano Abel
y su novio Boris Luis Santa Coloma. Cuando
terminó su encarcelamiento participó en la
reorganización del movimiento revolucionario y en la edición y distribución clandestina de La historia me absolverá. Perteneció
a la Dirección Nacional del Movimiento
26 de Julio y participó en la preparación del
alzamiento del 30 de noviembre de 1956.
Fue designada para cumplir importantes
misiones de apoyo a la lucha revolucionaria desde el exilio. Después del triunfo
revolucionario, la heroína del Moncada
trabajó en el Ministerio de Educación y
desarrolló una trascendental obra cultural
al frente de la Casa de las Américas desde
1959. Perteneció al Comité Central del
PCC y presidió en 1967 la Organización
Latinoamericana de Solidaridad (OLAS);
entre otras importantes tareas. Atentó
contra su vida en un momento de fuerte
quebranto de su salud física y de gran
depresión psíquica.15
El camino de la Revolución hacia
la construcción socialista
El avance de la Revolución en el cierre del año 1960 se materializó a través de la nacionalización de las propiedades en manos de la gran burguesía
cubana, sector que se había aliado al imperialismo yanqui en su hostilidad
frente al proceso de cambios que se desarrollaba. La envergadura de la
transformación operada era tal que en dicho contexto Fidel proclamó el
cumplimiento del Programa del Moncada.
Toca resaltar que en la confluencia de los años 1960 y 1961 la Revolución
transitaba ya por los caminos del socialismo como opción, a pesar de que
la explícita declaración de tal línea ideológica aún no se había verificado.
Uno de los temas que ha concitado la atención de los estudiosos del proceso cubano es la definición de las causas que viabilizaron la alternativa
socialista en la Isla.
15
Estos datos biográficos fueron tomados de manera textual del libro Historia de
Cuba. Nivel Medio Superior, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2010, p. 468.
426
CAPÍTULO 6
Para algunos, la Revolución transitó hacia el socialismo debido a la agresividad norteamericana y el apoyo soviético en el marco de la Guerra Fría.
Es decir, le otorgan prioridad a factores externos. Otros insisten en que el
giro radical de los acontecimientos en Cuba fue hijo de la ideología marxista
del liderazgo, el cual le habría impuesto al proceso su impronta. En este
caso, asistimos a la presentación de una tesis que coloca el acento en el rol
de las personalidades y desestima el papel fundamental de las estructuras
y los contextos. A contrapelo de las dos interpretaciones ya expuestas se
erige una tercera línea de mayor calado analítico que toma como variables
las ideas esbozadas por las tesis contrarias, mas subraya el hecho de que
en Cuba se demostró la incapacidad del capitalismo subdesarrollado y
dependiente que regía en la Isla para modernizarse y rearticularse, de
forma tal que permitiera la solución de un conjunto de problemas que
gravitaban sobre una ciudadanía ansiosa de cambios. En tal sentido, el
socialismo se materializó como resultante lógica de la agudización de las
contradicciones acumuladas en el tejido social.
La ruta radical seguida por el proyecto revolucionario supuso la continuidad de las acciones hostiles de Estados Unidos, las cuales hallaron diáfana expresión en la ruptura de relaciones diplomáticas con la Isla en enero de 1961.
El desafío que para el poder imperial representaba Cuba se hacía intolerable.
La Revolución era un peligroso virus que podía contagiar al continente
en pleno.
En abril de ese año, las condiciones para la agresión estaban creadas.
La Brigada 2506 —compuesta por emigrados cubanos— se encontraba lista
para la acción, luego de meses de entrenamiento en Guatemala con el apoyo
de las administraciones de Eisenhower y Kennedy. El cambio de signo político
en la Casa Blanca en el mes de enero no supuso la detención del plan ya
en marcha, aunque debe apuntarse que sí se modificaron algunos matices
relativos a la potencial implicación directa de tropas norteamericanas.
El 15 de abril los bombardeos a los principales aeropuertos del país se manifestaron como el preludio de la agresión. Al día siguiente, en el entierro de
las víctimas provocadas por el ataque en La Habana, Fidel proclamó el carácter
socialista de la Revolución, consumación discursiva de lo que era —desde hacía
meses— una realidad palpable en la dinámica nacional. El 17 comenzaron los
combates entre las fuerzas invasoras y las revolucionarias al sur de la Ciénaga
de Zapata. El objetivo de las primeras era crear una cabeza de playa a donde
trasladar un gobierno provisional previamente constituido y que este, tras el
427
HISTORIA DE CUBA
reconocimiento diplomático de varias naciones, solicitara una intervención
internacional. La rápida acción coordinada de las tropas regulares y las milicias
frustraron los planes norteamericanos. En menos de 72 h el cuerpo expedicionario aupado por la CIA fue derrotado (figura 6.8), lo que supuso un rotundo
fracaso para el gobierno de Kennedy y para el exilio contrarrevolucionario.16
Fig. 6.8 Fidel Castro en las acciones de Playa Girón
Conéctate
Una reconstrucción de los sucesos acaecidos en abril de 1961 puedes encontrarla
en el documental Girón (1972), de Manuel Herrera.
Recuerda que…
La invasión por Playa Girón debe conectarse con el fracaso del llamado Plan
Trinidad, operativo diseñado por la CIA que pretendía tomar esa ciudad de la
zona central del país, a través de la acción combinada de las bandas de guerrilleras actuantes en el Macizo Guamuhaya y un contingente invasor procedente
del extranjero. Este propósito se vio frustrado por el despliegue de la denominada Limpia del Escambray, ofensiva militar en la que las Milicias Nacionales
Revolucionarias y el Ejército Rebelde batieron a los grupos de alzados.
16
Sobre los sucesos de Girón ver: Juan Carlos Rodríguez: Girón. La batalla inevitable. La más colosal operación de la CIA contra Fidel Castro, Ed. Capitán San Luis,
La Habana, 2005.
428
CAPÍTULO 6
Debe subrayarse que los acontecimientos de Girón se desarrollaron en un
país que en simultáneo vivía el impacto de esa portentosa iniciativa cultural
que fue la Campaña de Alfabetización (figura 6.9). A lo largo del año 1961
miles de jóvenes se hicieron eco del llamado del liderazgo revolucionario
y se integraron a las Brigadas Conrado Benítez; fuerza que tuvo la tarea
de llevar la luz de la enseñanza a todos los rincones del país. La Campaña,
marcada por la entrega heroica de jóvenes como Manuel Ascunse, puso fin
a la existencia de un millón de analfabetos en la nación y con ello creó las
bases para las altas metas de desarrollo trazadas.17
Fig. 6.9 Campaña de alfabetización
Recuerda que…
Conrado Benítez fue un maestro voluntario asesinado a inicios de enero de 1961
en la región de Sancti Spíritus por bandidos contrarrevolucionarios.
Comprueba lo aprendido
1.
17
¿Qué opinas sobre la significación de la aplicación de la primera Ley
de Reforma Agraria? Debes tomar en consideración la perspectiva de:
a) El campesinado cubano
En el año 1961 se dictó la Ley de Nacionalización de la Enseñanza, disposición
que dinamitó el sistema de enseñanza privada hasta entonces vigente en la Isla.
Con la nueva norma se reconocía la educación gratuita como un derecho ciudadano a ser cubierto por el Estado, a quien correspondía orientarla en función de
los intereses nacionales.
429
HISTORIA DE CUBA
b) La burguesía latifundista cubana
c) El gobierno estadounidense
2.
Explica por qué podemos afirmar que entre 1959 y 1960 la Revolución
vivió un proceso de acelerada radicalización.
3.
Al estudiar la hostilidad estadounidense frente a la Revolución entre
1959 y 1960, responde las actividades siguientes:
a) ¿Cuáles son a tu juicio los conceptos que se revelan? ¿Por qué?
¿Cómo lo determinaste?
b) Elabora un esquema lógico o un mapa conceptual donde emplees
estos conceptos.
c) ¿Qué ejemplos ilustran las ideas expresadas anteriormente?
Justifica tu selección
4.
A propósito de la invasión por Playa Girón:
a) Define su objetivo.
b) Expresa cómo se pone de manifiesto la sincronía con otras acciones
desde los círculos de poder de Estados Unidos.
c) Elabora una infografía, podcast, video u otro recurso educativo
que destaque los aspectos más relevantes del hecho histórico.
6.2 El desarrollo del país desde 1962 hasta 1975
Tras la victoria de Girón las tensiones entre Cuba y Estados Unidos no
disminuyeron. La revolución que se desarrollaba en la Isla constituía un golpe
demasiado serio a la hegemonía de Washington y por ello su destrucción
obsesionaba a los círculos de poder estadounidenses. De hecho, la derrota
del contingente invasor compuesto por exiliados cubanos dejaba claro que
el próximo enfrentamiento directo con la potencia norteña implicaría la
participación de tropas regulares del ejército yanqui. Con el objetivo de
crear las condiciones para dicho escenario, se diseñó desde la Casa Blanca
la llamada Operación Mangosta, ambicioso proyecto subversivo que a través de tareas específicas buscó llevar el caos a la realidad cubana. Los actos
terroristas contra objetivos económicos y sociales, los planes de atentados
contra integrantes de la dirección revolucionaria, el incentivo al bandidis-
430
CAPÍTULO 6
mo y las provocaciones promovidas desde la Base Naval de Guantánamo
constituyeron algunas expresiones de dicho accionar (figura 6.10).
Fig. 6.10 Banda de alzados que cometieron crímenes contra la población campesina
¿Sabías que…?
La Operación Mangosta fue identificada durante muchos años como la mayor
operación de inteligencia promovida por la CIA contra una nación extranjera.
En el marco de esta Operación se desarrollaron iniciativas de la llamada guerra
sicológica. Estos procedimientos buscaban generar un escenario de desinformación y angustia en la ciudadanía y fueron empleados contra la Revolución desde
su mismo triunfo.
Un ejemplo de tal accionar fue la Operación Peter Pan, proyecto en activo entre
1960 y 1962 que consistió en divulgar la falsedad de que el gobierno revolucionario les quitaría a los padres la patria potestad sobre sus hijos. Estructuras
de los servicios de inteligencia norteamericanos y segmentos del clero católico
fueron los operadores de una máquina de falsedades que sacó de la Isla a más
de 14 000 niños, muchos de los cuales tuvieron fuera del país historias de vida
realmente traumáticas.
En paralelo al desarrollo de la Operación Mangosta, la Administración
Kennedy buscó cerrar el cerco sobre la Isla. En enero de 1962 —en la VIII
Reunión de Cancilleres de la OEA celebrada en Punta del Este, Uruguay—
Cuba fue expulsada del Sistema Interamericano debido a la opción socialista
asumida por el proceso revolucionario. Unas semanas más tarde, el presidente Kennedy avanzó en la codificación de la guerra económica contra el
país con la oficialización del bloqueo.
431
HISTORIA DE CUBA
En respuesta a la actitud de la OEA y la hostilidad de Washington en
su conjunto se aprobó el 4 de febrero de 1962, en una gran concentración
popular, la Segunda Declaración de La Habana. A través de esta se denunció
la agresividad imperialista contra Cuba, la situación de explotación existente
en América Latina y el carácter demagógico de la Alianza Para el Progreso;
programa de inversiones con el que la Administración Kennedy pretendió
conjurar el “efecto de contagio” que emanaba de la Revolución Cubana y
su radicalidad. Aún impacta la fuerza discursiva de este documento:
[…]
Pero la hora de su reivindicación, la hora que ella misma se ha elegido, la
viene señalando, con precisión, ahora, también de un extremo a otro del
continente. Ahora, esta masa anónima, esta América de color, sombría,
taciturna, que canta en todo el Continente con una misma tristeza y
desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente
en su propia historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza
a sufrir y a morir. Porque ahora, por los campos y las montañas de
América, por las faldas de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas, entre
la soledad o en el tráfico de las ciudades o en las costas de los grandes
océanos y ríos, se empieza a estremecer este mundo lleno de razones,
con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo, de conquistar sus
derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros. Ahora sí, la
historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados
y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir
ellos mismos, para siempre, su historia. Ya se les ve por los caminos un
día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para
llegar hasta los “olimpos” gobernantes a recabar sus derechos. Ya se les
ve, armados de piedras, de palos, de machetes, de un lado y otro, cada
día, ocupando las tierras, fincando sus garfios en la tierra que les pertenece y defendiéndola con su vida; se les ve, llevando sus cartelones,
sus banderas sus consignas; haciéndolas correr en el viento por entre
las montañas o a lo largo de los llanos. Y esa ola de estremecido rencor,
de justicia reclamada, de derecho pisoteado que se empieza a levantar
por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa
ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más
mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las
riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que
ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron.
432
CAPÍTULO 6
Porque esta gran humanidad ha dicho: “¡Basta!” y ha echado a andar. Y
su marcha de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera
independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.
Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de
Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia.18
[…]
La permanente agresión reforzada a inicios del año 1962 potenció los
vínculos de cooperación política y militar entre Cuba y la URSS. En mayo, el
gobierno soviético propuso a la dirección cubana la instalación de cohetes
nucleares como garantía de seguridad. El liderazgo insular analizó y aceptó
el ofrecimiento, en el entendido de que tal decisión, amén de los beneficios
que podía traer para el país, era un gesto cordial hacia el Kremlin. Asimismo,
insistió durante las negociaciones en que una vez consumado el traslado de
las armas debía hacerse el anuncio público del hecho, posición que siempre
chocó con el afán soviético de preservar, el mayor tiempo posible, el secreto
de la operación.
Recuerda que…
En el marco de la Guerra Fría, Estados Unidos y la URSS sostuvieron la denominada
carrera armamentística que implicaba el desarrollo de armas cada vez más sofisticadas y su instalación en zonas desde las cuales pudieran obtener una ventaja
estratégica sobre su oponente.
Con prontitud el gobierno estadounidense constató la presencia
de las armas en Cuba gracias a los vuelos de sus aviones espías U-2. Tal
descubrimiento implicó una agudización extrema de las tensiones, ya dentro
de un escenario que superaba la interacción bilateral entre la mayor de las
Antillas y su poderoso vecino. El mundo en su conjunto se vio abocado al
holocausto nuclear, de la mano del posible choque armado entre las dos
superpotencias del orbe.
18
José Bell Lara, Delia Luisa López y Tania Caram: “Segunda Declaración de La
Habana”, Documentos de la Revolución Cubana 1962, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009, pp. 531-532.
433
HISTORIA DE CUBA
El 22 de octubre el presidente Kennedy anunció el bloqueo naval a Cuba,
preámbulo de la potencial invasión. Unas jornadas más tarde, el día 27,
una batería antiaérea soviética derribó sobre la Isla un avión U-2; hecho
que elevó al máximo la crispación. Vale subrayar que mientras la histeria se
apoderaba de parte de la ciudadanía mundial y Estados Unidos y la URSS
buscaban el entendimiento a través de la negociación, el pueblo cubano y
su liderazgo estaban en pie de guerra, listos para defender el país. Resulta
significativo el heroísmo de una nación que no se amilanó ante el peligro
de la casi segura aniquilación (figura 6.11).19
Fig. 6.11 Disposición combativa del pueblo durante la Crisis de Octubre
El cierre de este episodio, sin dudas el más agudo de la Guerra Fría, llegó
el día 28 de octubre con la decisión inconsulta de los soviéticos de retirar
los misiles de Cuba. A cambio de la salida de las armas de la Isla, Estados
Unidos desmantelaría emplazamientos coheteriles cercanos a la URSS —tal
acción no disminuía de forma sensible la superioridad estratégica norteamericana—, y se comprometía al levantamiento del bloqueo militar y a no
invadir a la Isla.20 El proceder de la Unión Soviética molestó sobremanera
al liderazgo cubano, el cual se sintió agraviado por no haber participado
en la decisión. Asimismo, resultó chocante que la salida de los misiles no
El simpático animado Nikita chama boom, de Juan Padrón reconstruye la singularidad de aquellos días en Cuba.
20
El compromiso verbal de Kennedy fue considerado con razón por la dirección
cubana como insuficiente garantía de seguridad para el país.
19
434
CAPÍTULO 6
trajera aparejadas sólidas garantías de seguridad para Cuba. La protesta del
gobierno revolucionario quedó condensada en las palabras que pronunció
Fidel tras conocerse el contenido del acuerdo alcanzado entre Washington y
Moscú. Dentro de estas destacó la presentación de los denominados “Cinco
Puntos”; condiciones mínimas que la mayor de la Antillas exponía como
imprescindibles para un vuelco en las relaciones cubano-norteamericanas.
Si bien desde el punto de vista estratégico la Crisis de Octubre resultó
una victoria para Estados Unidos en su pulso con la URSS, la Administración
Kennedy quedó tocada en lo interno de cara a los sectores más conservadores del espectro político estadounidense, pues la no cristalizada invasión a
Cuba se interpretó como un signo de debilidad y una oportunidad perdida.
El magnicidio de Dallas al año siguiente ha sido conectado por algunos autores con la creciente animadversión que generaba Kennedy en el ala más dura
del establishment norteamericano, justo el grupo de mayor conexión con el
agresivo exilio contrarrevolucionario.
Para la URSS la Crisis culminó con un sonoro bochorno, ya que además de
la retirada de los misiles, tuvo que aceptar la inspección de sus buques en
aguas internacionales. A lo largo de todo el proceso, el gobierno soviético
demostró torpeza e impericia política. Las consecuencias del chasco no se
hicieron esperar demasiado y se configuró un escenario que propulsó la
salida de Nikita. S. Jruschov de la máxima dirección del PCUS.
En el caso cubano, los sucesos de octubre de 1962 demostraron la solidez
del apoyo popular a la causa revolucionaria y al liderazgo que la encabezaba. Ante los ojos de los ciudadanos se agigantó la imagen de Fidel, pues
en ella volvió a encarnar la dignidad de un pueblo dispuesto a resistir el
embate de los poderosos.
Recuerda que…
La Guerra de Vietnam consumió buena parte de las energías del imperialismo
norteamericano. Este conflicto supuso la muerte de más de tres millones de
vietnamitas y de cincuenta y ocho mil soldados estadounidenses.
En paralelo, la Crisis no supuso el fin de la actividad hostil de los círculos de
poder estadounidenses hacia la Isla. Cuba continuó como objetivo de la política
exterior de Washington, aunque resulta constatable que el riesgo de agresión
directa disminuyó, no tanto como resultado del compromiso verbal establecido
435
HISTORIA DE CUBA
entre Kennedy y Jruschov, sino debido al creciente involucramiento estadounidense en los conflictos del sudeste asiático.21 A su vez, los acontecimientos
del año 1962 marcaron un deterioro de las relaciones cubano-soviéticas que
demoraría casi una década en resolverse. En tal contexto, se materializó la
apuesta insular por un socialismo autóctono y el impulso a líneas propias en
materia de política exterior.22
Recuerda que…
Como resultado de las tensiones acumuladas en el año 1962 y como parte de
su política hostil hacia la Isla, Estados Unidos suspendió los vuelos comerciales a
Cuba, lo cual generó una compleja situación en materia migratoria que llevó al
gobierno cubano a autorizar, en el año 1965 y tras el desarrollo de variados incidentes, la apertura del Puerto de Camarioca para las salidas del país. El empleo
de la migración como arma política por las administraciones estadounidenses
quedó reafirmado en 1966 con la promulgación de la Ley de Ajuste Cubano,
disposición que hasta el presente otorga ventajas a los migrantes cubanos, lo
cual constituye un claro estímulo para estos.
La política de transformación impulsada por la Revolución Cubana propició
la rápida ruptura de la coalición que integraban las diferentes fuerzas que
habían abrazado, de una u otra forma, el esfuerzo insurreccional contra la
dictadura de Batista. De tal suerte, el liderazgo revolucionario se concentró
en las tres organizaciones que de manera más coherente hicieron suyos los
propósitos de cambio que las circunstancias demandaban. El MR-26-7, el
DR-13-3 y el PSP devinieron soportes de la articulación en lo político del
proceso en despegue.
Si bien los esfuerzos promovidos por Kennedy en los últimos meses de su mandato para
alcanzar un modus vivendi con Cuba quedaron frustrados con su asesinato, las siguientes administraciones estadounidenses —encabezadas por Lyndon B. Johnson y Richard
Nixon, respectivamente— no pudieron colocar a la Isla como su prioridad central, debido
al complejo escenario que representó para los círculos de poder estadounidenses el empantanamiento militar en Vietnam. Los últimos compases del gobierno de Nixon coincidieron con la crisis de hegemonía de Washington ante su palpable derrota en Indochina
y con la gestación progresiva de la llamada Distensión dentro del escenario de la Guerra
Fría. En el caso específico de Cuba esta se desplegó, como se explicará más adelante,
durante las administraciones de Gerald Ford y James Carter.
22
Una visión cubana de la Crisis de Octubre se encuentra en Tomás Diez Acosta: Octubre
de 1962: A un paso del holocausto, Editora Política, La Habana, 2002.
21
436
CAPÍTULO 6
Cada uno de estos grupos llegó al año 1959 en condiciones distintas.
El MR-26-7 disfrutaba de la hegemonía dentro del campo opositor, pues
contaba con el más importante dispositivo militar, poseía un claro programa
de acción y tenía en sus filas a la figura de mayor trascendencia en el ámbito
del liderazgo político. Estas ventajas comparativas le permitieron emerger
como columna vertebral del nuevo poder en ejercicio.
Por su lado, el DR-13-3 —portador del capital simbólico que se desprendía
de la trayectoria del estudiantado universitario— cargaba con el peso que
significó la pérdida de sus principales dirigentes, con el negativo impacto
movilizativo provocado por cierre de la Universidad y con un acumulado de
desencuentros con el MR-26-7 que lo condujeron, incluso, a quedar fuera
del Gobierno Provisional Revolucionario en la composición inicial de este.
En paralelo, el PSP experimentó una evolución que lo llevó a transitar de
fuerza marginada dentro del campo político a agrupación decisiva dentro
del proceso. Durante los años de la dictadura vivió la represión a la que eran
sometidas las ideas comunistas, el deterioro de su capacidad de incidencia
en las agrupaciones obreras y el exilio forzado de algunos de sus cuadros
principales. Asimismo, sus proyecciones respecto a la lucha revolucionaria
y errores en la valoración de las circunstancias le pasaron factura de cara a
parte importante de la ciudadanía. No puede olvidarse, además, el papel de
la feroz campaña anticomunista que existía en el país a tono con la Guerra
Fría y el daño que habían hecho al Partido posicionamientos suyos en etapas anteriores. Sin embargo, tras la caída de la dictadura el afán unitario
del núcleo central del liderazgo revolucionario, la radicalidad del cambio
en desarrollo, la convergencia entre las transformaciones implementadas
y las históricas aspiraciones programáticas de los comunistas, la creciente
cercanía con la URSS, la asunción del socialismo como línea ideológica de
la Revolución y la posesión por el Partido de cuadros de experiencia y confiabilidad política le dieron a este vías de inserción dentro de las instancias
decisoras en el país.
Recuerda que…
Durante la década del cincuenta del siglo xx actuó en Cuba el Buró de Represión
a Actividades Comunistas (BRAC), entidad articulada con el Buró Federal de
Investigaciones norteamericano (FBI) y que como su nombre indica tenía como
tarea el combate contras las ideas y los militantes marxistas.
437
HISTORIA DE CUBA
En el marco de los complejos escenarios por los que atravesaba el proceso
revolucionario se convirtió en sana obsesión el alcance de la unidad entre las
fuerzas que apoyaban a este. Tal hecho derivó en la decisión de conformar, en
el año 1961, las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), agrupación
que nació de la confluencia entre el MR-26-7, el DR-13-7 y el PSP, y que tuvo
como objetivo esencial la conformación del nuevo Partido que debía conducir
política e ideológicamente a la Revolución. El 8 de marzo de 1962 se constituyó
su Dirección Nacional, la cual estuvo encabezada por Fidel y Raúl Castro.
¿Sabías que…?
El proceso de integración de las organizaciones revolucionarias tuvo como
antecedente la fundación, en septiembre de 1960, del Buró de Coordinación
de Actividades Revolucionarias, entidad que tuvo como función garantizar un
vínculo más orgánico entre el MR-26-7, el DR-13-3 y el PSP.
Por la experiencia de sus cuadros, la Comisión de Organización de las ORI
le fue confiada a dirigentes del antiguo PSP. Desde tal posición, algunas de
estas figuras —la más representativa de ellas, Aníbal Escalante— impulsaron
prácticas lesivas para la construcción de la unidad. Promovieron la adopción
de políticas sectarias que cerraban las puertas del Partido en construcción a
aquellos que no concordaban con las líneas ideológicas pesepeístas. El sectarismo fue un fenómeno que lastró los esfuerzos unitarios y que debe ser
comprendido como expresión de la complejidad de una época.23
Ante la magnitud de los problemas estructurados, la máxima dirección del
país intervino. A finales del propio mes de marzo de 1962, Fidel criticó con
severidad los procedimientos de Escalante y se determinó la separación de
este de su cargo, la reorganización del trabajo de las ORI y el impulso de un
más sano proceso de selección de la militancia para el futuro Partido. En el
año 1963 surgió como resultado de los nuevos procederes el Partido Unido de
la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), el cual asumió, en octubre de 1965,
la denominación de Partido Comunista de Cuba (figura 6.12). Vale anotar
que desde su mismo proceso formativo la actividad partidista conectó con
un problema que hasta hoy se manifiesta: la tendencia a asumir funciones
23
Las prácticas sectarias no fueron privativas solo de los antiguos militantes y simpatizantes del PSP. Este fenómeno también marcó la actitud de combatientes del
MR-26-7 y del DR-13-3.
438
CAPÍTULO 6
que les corresponden a las estructuras estatales y gubernamentales. El justo
lugar del Partido dentro de la cotidianidad del sistema político cubano es
aún objeto de debate.
Fig. 6.12 Constitución del Primer Comité Central del PCC
En sintonía con el proceso organizativo analizado avanzó una dinámica
similar en relación con la vanguardia juvenil. El Primer Congreso Nacional
de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, celebrado entre marzo y abril de
1962, dio como fruto el surgimiento de la Unión de Jóvenes Comunistas
(UJC), el 4 de abril. La UJC se convirtió en un actor importante dentro del
trabajo ideológico del país y desde un inicio se relacionó con el desarrollo
de tareas de impacto en diversas áreas de la vida social. Asimismo, impulsó
la organización del movimiento secundarista, en un arco que abarcó de la
creación de la Unión de Estudiantes Secundarios en 1962 a la fundación
de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), en 1970.
La Juventud Comunista, también conductora del movimiento pioneril,
articuló relaciones con la histórica Federación Estudiantil Universitaria
(FEU); vínculo este que no siempre arrojó los mejores resultados y obligó
a repensar tales nexos, en función de garantizarle a la FEU los niveles de
autonomía acordes a su historia e imprescindibles para su actuación.
439
HISTORIA DE CUBA
Conéctate
Para ubicar a la FEEM dentro de los procesos históricos de la Revolución te resultará
útil consultar el libro FEEM, tiempo de pensar, de Luis Gómez Suárez, publicado
por la Casa Editorial Abril, La Habana, 2002.
La organización de la vida nacional en el nivel político-ideológico
discurrió en paralelo a la modelación de las estructuras administrativas
del país en el ámbito territorial. Los comisionados provinciales y municipales designados en los primeros compases de ejercicio del poder revolucionario fueron sustituidos en 1961 por las Juntas de Coordinación,
Ejecución e Inspección (JUCEI); organismos encargados de armonizar
las tareas de las diferentes entidades que coincidían en un territorio
determinado. En el marco de estos primeros años se agregó a la división
político-administrativa el nivel de región como espacio intermedio entre
los municipios y las provincias. Si bien el modelo de dirección adoptado
en los años sesenta del siglo xx permitió el cumplimiento de las tareas
de transformación que la Revolución se propuso, no puede negarse la
manifestación de dinámicas negativas que buscaron ser superadas con
los cambios implementados a mediados de la década siguiente dentro
del proceso de institucionalización.
La década del sesenta estuvo marcada —en el ámbito de la transición
socialista que se operaba en Cuba— por importantes éxitos socioeconómicos,
errores en la conducción del país y debates en torno a las características
que debía asumir el proceso en curso.
El proyecto de socialización de la riqueza impulsado por la Revolución
continuó su paso tras la ola de nacionalizaciones del año 1960. El 4 de octubre
de 1963 se aprobó la Segunda Ley de Reforma Agraria, disposición que golpeó
a los remanentes de la burguesía agraria y a sectores encumbrados dentro
del campesinado que actuaban como base social de la contrarrevolución, al
tiempo que ponía en manos del Estado el grueso de las tierras cultivables;
necesaria cuestión de cara al desarrollo de los planes de fomento agrícola
que impulsaba el gobierno. Sin negar el valor de esta medida, a la luz del
presente debe reconocerse la responsabilidad de dicho cuerpo legal en la
emergencia de fenómenos negativos hasta hoy visibles en la esfera agraria.
En 1968 se reforzó el contenido estatista de la transición socialista cubana
con el desarrollo de la denominada Ofensiva Revolucionaria, programa de
440
CAPÍTULO 6
nacionalizaciones que afectó a los pequeños establecimientos comerciales
—bodegas, restaurantes, bares, talleres de reparaciones, tintorerías, puestos de
expendio de alimentos ligeros— y eliminó el ejercicio del trabajo privado. Este
proceso estuvo acompañado por un discurso crítico en relación con prácticas
heredadas de la sociedad capitalista y defensor de la consagración colectiva como
vía para alcanzar los objetivos trazados. La Ofensiva fue hija de un contexto
específico que la explica. Sin embargo, un análisis objetivo de la evolución de
los acontecimientos posteriores permite identificarla como un costoso error
que en años recientes se ha buscado subsanar (figura 6.13).
Fig. 6.13 La prensa de la época mostrando la Ofensiva Revolucionaria
De cara a resolver los problemas estructurales de la Isla, el gobierno
revolucionario lanzó su primera estrategia de desarrollo económico-social
en el año 1961.24 Esta partía del impulso a la industrialización del país,25
la diversificación agrícola y la sustitución de importaciones. La relativa
desconexión de Cuba del mercado mundial, la permanente hostilidad norteamericana, las concepciones procedentes del pensamiento desarrollista
latinoamericano y las experiencias socialistas europeas daban vida al proyecto gestado. En el marco de su implementación se destacó la actividad
de Ernesto Guevara al frente del Ministerio de Industrias, quien junto a su
equipo desplegó un gran esfuerzo en pos de incrementar la capacidad fabril del país. La falta de recursos financieros, la simultaneidad de las tareas
desarrolladas y la subestimación de las potencialidades de la agroindustria
Respecto a las políticas económicas seguidas en Cuba a inicios de la Revolución
ver José Luis Rodríguez: Estrategia de desarrollo económico en Cuba, Editorial
de Ciencia Sociales, La Habana, 1990.
25
Se potenciaba en este caso el desarrollo de la industria pesada.
24
441
HISTORIA DE CUBA
azucarera emergieron como causas principales del fracaso de esta apuesta
que, como su nombre indica, se articuló con ambiciosos planes de desarrollo
social cuyo éxito sí fue notable.
Saber más
En los años sesenta del siglo xx el modelo de desarrollo que se promovía desde
los organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina
de la ONU (CEPAL) se sustentaba en el impulso de la industrialización acelerada.
A partir de 1963 se produjo un giro en la conducción económica del país,
pues se definió una nueva estrategia de desarrollo. Este proyecto partió de
una lógica agrícola-azucarera, que defendía la diversificación productiva en
el agro, las condiciones de la agricultura para incrementar sus rendimientos y
la capacidad de la agroindustria azucarera para brindar ingresos a la nación y
fungir como pivote del encadenamiento productivo. La perspectiva asumida
guio los esfuerzos que se materializaron en proyectos como el Cordón de
La Habana y la Zafra del 70. Esta última implicó la consagración en pleno
de la ciudadanía y el Estado a la meta de alcanzar 10 millones de toneladas de azúcar, monto que permitiría impulsar decisivamente la economía
insular. Como es conocido, la convergencia de factores objetivos y subjetivos
impidieron cumplir la aspiración señalada.
¿Sabías que…?
En el contexto de la Zafra del 70 nació la consigna “Los diez millones de que
van, van”, expresión de la que se apropió Juan Formell para nombrar a su
naciente orquesta Los Van Van, lo que es, sin dudas, el resultado más dulce de
aquella molienda.
En el terreno de la economía los años sesenta también fueron testigos
de la conformación de modelos teórico-prácticos que dialogaban con
los fundamentos de la transición socialista. La denominada Polémica
Económica supuso la contraposición entre dos sistemas de dirección de
la economía. De un lado se encontraba el cálculo económico, experiencia
desarrollada en la URSS y los países de Europa del Este que defendía la
capacidad del socialismo para subordinar a sus intereses concepciones,
442
CAPÍTULO 6
categorías y prácticas propias del capitalismo. Frente a él se erigió el Sistema
Presupuestario de Financiamiento (SPF), creación del Che (figura 6.14) que
expresó el afán innovador de la Revolución Cubana, la voluntad de no
asumir acríticamente los referentes externos y la comprensión de que el
socialismo, para ser verdadero, debía superar los principios del capitalismo
que con naturalidad tendían a reproducirse incluso de forma inconsciente.
El SPF implicó, asimismo, la apuesta por construir un hombre nuevo que
fuera capaz de conducir el desmontaje definitivo del pasado capitalista. La
polémica señalada tuvo como partícipes a varios dirigentes de primer nivel
dentro del entramado político de la Isla, se ventiló en diversos medios de
prensa y se materializó a través de modelos organizativos puntuales que
se pusieron en práctica en diversas zonas de la economía.26
Fig. 6.14 Ernesto Che Guevara
de la Serna
(Rosario, Argentina 14/6/1928-Bolivia
8/10/1967). Recorrió gran parte de
América Latina y se solidarizó con los
reclamos de justicia social de los pueblos.
En México conoció a Fidel Castro y se
enroló como médico en la expedición del
Granma. Alcanzó el grado de Comandante
del Ejército Rebelde. El Che comandó la
Columna Invasora No. 8 Ciro Redondo y
logró la unidad de las fuerzas revolucionarias en Las Villas. Dirigió la victoriosa
y decisiva batalla de Santa Clara y por
orden de Fidel, sus tropas ocuparon el
2 de enero de 1959 la fortaleza de La Cabaña en La Habana. Después del triunfo
revolucionario, es declarado ciudadano
cubano por nacimiento. Fue presidente
del Banco Nacional de Cuba y Ministro
de Industrias. Representó dignamente a
Cuba en diferentes tribunas internacionales. Cronista de la Revolución Cubana,
conocedor de la teoría marxista y excelente analista de temas políticos, económicos y sociales. En 1965 se despidió de
Fidel y de los cubanos, para luchar por
la libertad de otros pueblos del mundo.
Combatió en el Congo primero y en Bolivia después, donde cayó defendiendo
sus principios latinoamericanistas, internacionalistas y antiimperialistas.27
Junto al Che, el otro gran participante en la Polémica Económica fue Carlos
Rafael Rodríguez, por entonces encargado de la dirección del INRA. Sobre el
pensamiento del Che y su visión acerca de la transición socialista puede verse:
Orlando Borrego: El Che, el camino del fuego, Ed. Imagen Contemporánea,
La Habana, 2001.
27
Estos datos biográficos fueron tomados de manera textual del libro Historia de
Cuba. Nivel Medio Superior, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2010, pp. 462-463.
26
443
HISTORIA DE CUBA
El cierre del decenio, justo en el contexto del mayor distanciamiento con
la URSS, estuvo marcado por la aplicación de concepciones voluntaristas
que no solo se manifestaron en planes económicos como los ya apuntados,
sino también por la puesta en marcha de iniciativas que pretendían mejorar
sustancialmente las condiciones de vida de la ciudadanía, pero que se alejaban de criterios objetivos conectados con la situación concreta del país.
Estos excesos serían criticados de forma abierta por la máxima dirección de
la Revolución unos años después.
Más allá de los errores que pueden señalarse, la obra de la Revolución en
sus primeros años resultó realmente impresionante. El país experimentó un
salto cualitativo que se materializó en la vida de la gente. Lo que hoy puede
parecer un simple resumen estadístico fue, en la práctica, la consumación
de un descomunal esfuerzo en pos del desarrollo. En el ámbito económico
las cifras son ilustrativas:
La producción de níquel se duplicó; la refinación de petróleo se elevó de
3,6 millones de tm, en 1958, a 5,9 millones, en 1975; la generación de electricidad creció de 2 550 millones de kw/h, a 6 500 millones; la producción
mecánica se triplicó; la producción de acero se elevó de 24 000 tm a 240 000;
la de fertilizantes creció de 199 000 t, en 1958, a 1 000 000 en 1975; la elaboración de herbicidas , de 120 tm en 1958, a 2 900; la de tejidos se duplicó;
la de calzado se triplicó; la de cemento se elevó de 743 000 tm a 2 000 000;
la de pastas alimenticias, de un estimado de 10 000 tm a 50 000; la captura
de pescado se incrementó seis veces; la superficie cultivada, en 1975, es dos
veces la de 1958; el número de tractores creció de 9 000, en 1958, a 54 000
en 1975; el área de riego creció de 160 00 ha a 580 000; la producción de
huevos sextuplicó la de 1958; la flota mercante creció en 9 veces.28
En paralelo, resultaron notables los éxitos en el terreno social. La creación
de escuelas, el impulso al programa de maestros voluntarios, la Campaña
de Alfabetización y la promoción del acceso masivo a la Universidad permiten hablar de una verdadera revolución educacional. A esto se sumó la
implementación de una política salubrista que cambió sustancialmente
el escenario nacional. La formación masiva de médicos y enfermeras, el
28
Arnaldo Silva León: Breve Historia de la Revolución Cubana, Ed. Félix Varela,
La Habana, 2008, p. 43.
444
CAPÍTULO 6
aumento del presupuesto para el sector de la salud pública, la creación de
hospitales y policlínicos, la atención diferenciada a la población rural y el
despliegue de masivas campañas de vacunación dieron lugar a un nuevo
y positivo entorno; del cual resulta expresión significativa el salto que se
operó en la esperanza de vida como indicador estadístico. Si en 1958 esta
se ubicaba en 55 años, para 1975 ya había alcanzado los 70. En paralelo,
las iniciativas desplegadas tuvieron incidencia en la práctica de la actividad
deportiva. La masificación de esta y la obtención de importantes resultados
en el alto rendimiento convirtieron a Cuba en un referente dentro de los
países del Tercer Mundo. Ya para las Olimpiadas de 1972 en Múnich, la Isla
obtuvo 22 medallas y ocupó en el lugar 14 entre los participantes.29
Por su impronta dentro de los debates que ha suscitado la Revolución
Cubana como proceso histórico, merece un examen diferenciado la evolución
del campo cultural en los primeros lustros de la sociedad revolucionaria.
Fue el mundo de la cultura, identificado en este caso con el ejercicio de las
artes y la literatura, un escenario de tensiones y combates; un terreno para
el choque entre maneras distintas de entender el socialismo y el ejercicio
de la crítica dentro de este.
La Cuba prerrevolucionaria contaba, no cabe dudas de ello, con un acervo
cultural extraordinario que era cultivado en su cotidianidad por el pueblo,
de la mano de artistas y escritores de primer nivel. Sin embargo, el país
adolecía de políticas culturales que de manera integral contribuyeran a la
superación de los problemas que arrastraba la nación. A su vez, la penuria
económica y la falta de apoyo estatal para sus proyectos era una realidad
común para muchos intelectuales.
A partir de 1959 el proceso de transformación desencadenado apostó
por convertirse en portador de un cambio cultural sustantivo. Junto a la ya
comentada política educacional, el Gobierno Provisional Revolucionario se
lanzó a la tarea de conformar una amplia red de instituciones dedicadas a
la promoción de la cultura. El Instituto de Arte e Industria Cinematográficos
(ICAIC) (figura 6.15), la Casa de las Américas (figura 6.16), el Ballet Nacional,
el Teatro Nacional, el Conjunto Folclórico Nacional y la Imprenta Nacional
constituyen un pequeño ejemplo de la multitud de entidades creadas.30 En
29
30
Ibidem, p. 47.
Fue también este el período en el que surgieron publicaciones como Casa de las
Américas, Lunes de Revolución, La Gaceta de Cuba y la revista Unión, por solo
citar algunas.
445
HISTORIA DE CUBA
todas ellas encontraron espacio para el desarrollo de su creación escritores y
artistas que en el período prerrevolucionario habían subsistido, en muchos
casos, en condiciones de precariedad.
Fig. 6.15 Noticiero del ICAIC
Fig. 6.16 Intelectuales en Casa de las Américas
Como todas las esferas de la realidad cubana, el campo cultural también se vio sometido a las tensiones inherentes al cambio revolucionario.
Intelectuales comprometidos con el régimen derrotado o incapaces de
sumarse al nuevo mundo en construcción salieron de la esfera pública
insular. En simultáneo, distintos grupos se entendieron como expresión
del tipo de creador que la Revolución demandaba. Líneas de acción que
terminarían abjurando de la causa popular, visiones dogmáticas conectadas
a expresiones infecundas del pensamiento socialista y concepciones ecuménicas portadoras del espíritu crítico inherente a la consumación plena de
la apuesta liberadora batallaron por la hegemonía; todo ello en vínculo
directo con las tendencias existentes al interior del poder político y con los
contextos por los que atravesó la Isla.31
La más importante expresión del diálogo entre el liderazgo político y
los creadores se produjo en junio de 1961 en la Biblioteca Nacional José
Martí, a raíz de la polémica suscitada por el corto documental PM. Estos
encuentros concluyeron con la intervención de Fidel que ha pasado a la
historia bajo el título de Palabras a los Intelectuales. En dicha alocución el
líder de la Revolución dejó claro que no existirían interferencias políticas en
el terreno formal de la creación artística y que en lo relativo a los contenidos
solo se cerraba el paso a los que expresaran una posición adversa al proceso
revolucionario. De forma clara, Fidel defendió el espacio para los creadores
no revolucionarios en el contexto de la Revolución. Desde su condición de
discurso político sostenido en una racionalidad afín con tal hecho, Palabras
a los Intelectuales resulta un documento de vocación inclusiva, lo cual no
31
Sobre las polémicas culturales en los años iniciales de la Revolución ver Graciella Pogolotti:
Polémicas culturales de los 60, Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2006.
446
CAPÍTULO 6
niega que fue leído en clave estrecha por segmentos de la institucionalidad
cultural del país; realidad esta que trajo negativas consecuencias:
[…]
Es posible que los hombres y las mujeres que tengan una actitud realmente
revolucionaria ante la realidad no constituyan el sector mayoritario de
la población: los revolucionarios son la vanguardia del pueblo. Pero
los revolucionarios deben aspirar a que marche junto a ellos todo el
pueblo. La Revolución no puede renunciar a que todos los hombres y
mujeres honestos, sean o no escritores o artistas, marchen junto a ella;
la Revolución debe aspirar a que todo el que tenga dudas se convierta
en revolucionario; la Revolución debe tratar de ganar para sus ideas la
mayor parte del pueblo; la Revolución nunca debe renunciar a contar
con la mayoría del pueblo, a contar no solo con los revolucionarios, sino
con todos los ciudadanos honestos, que aunque no sean —es decir, que
aunque no tengan una actitud revolucionaria ante la vida—, estén con ella.
La Revolución solo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente
reaccionarios, que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios.
Y la Revolución tiene que tener una política para esa parte del pueblo, la
Revolución tiene que tener una actitud para esa parte de los intelectuales
y de los escritores. La Revolución tiene que comprender esa realidad, y
por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y
de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revolución tienen un campo para trabajar y para
crear, y que su espíritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas
revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse. Es
decir, dentro de la Revolución.
Esto significa que dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución
nada. Contra la Revolución nada, porque la Revolución tiene también
sus derechos; y el primer derecho de la Revolución es el derecho a existir. Y frente al derecho de la Revolución de ser y de existir, nadie —por
cuanto la Revolución comprende los intereses del pueblo, por cuanto
la Revolución significa los intereses de la nación entera—, nadie puede
alegar con razón un derecho contra ella. […] 32
32
Fidel Castro Ruz: Palabras a los Intelectuales, Ediciones del Consejo Nacional de Cultura, La Habana,
1961, p. 11. Dentro de la conformación el nuevo campo cultural gestado por la Revolución destaca,
por derecho propio, la fundación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) acaecida a
unas semanas de la realización de las célebres reuniones de la Biblioteca Nacional.
447
HISTORIA DE CUBA
Precisamente a finales del decenio de los sesenta del siglo xx se crearon
condiciones para que se atrincheraran en importantes puestos de dirección
del entramado cultural figuras representativas de las visiones más cerradas
respecto a la creación artístico-literaria. Desde la dirección del Consejo
Nacional de Cultura se promovió una política dogmática e intolerante que
golpeó a muchos intelectuales.
Conéctate
La dimensión del cambio revolucionario, las complejidades y las contradicciones
aparajedas a esta encontraron expresión en dos importantes filmes estrenados
a finales de los años sesenta del siglo xx. Memorias del subdesarrollo y Lucía, de
forma puntual en este último su tercer cuento, dan testimonio de un país envuelto
en un extraordinario torbellino transformador. La obra cinematográfica de Tomás
Gutiérrez Alea y Humberto Solás, hija de la Revolución, es una muestra palpable
de la capacidad del arte para interpelar a los procesos históricos.
La homofobia, los prejuicios antirreligiosos y la oposición al ejercicio
del pensamiento crítico configuraron una etapa que el destacado escritor
Ambrosio Fornet denominó como Quinquenio Gris. Este período —que
discurrió entre 1971 y 1976— cerró progresivamente a partir de la creación
del Ministerio de Cultura, aunque las concepciones y las prácticas gestadas
durante dicho lapso dejaron huella en la intelectualidad de la Isla.33
Reflexiona
Fenómenos como los ocurridos durante el Quinquenio Gris nos permiten meditar
acerca de la complejidad de la transformación revolucionaria, en torno a cómo
mentalidades, imaginarios y prácticas sociales del pasado se reproducen en la
nueva sociedad y laceran la apuesta por construir un mundo radicalmente distinto
y superior al anterior.
33
Los años del Quinquenio también enrarecieron las relaciones de la Revolución con segmentos de
la intelectualidad internacional que la había apoyado. Los conflictos suscitados por el denominado “Caso Padilla” resultaron ilustrativos de tal proceso. Al respecto puede consultarse: Fuera
(y dentro del juego). Una relectura del Caso Padilla cincuenta años después (Selección y prólogo
Abel Prieto y Jaime Gómez Triana), Fondo Editorial Casa de Las Américas, La Habana, 2021. Sobre
las tensiones que se manifestaron en el Quinquenio Gris y su impacto en el campo cultural puede
consultarse: Jorge Fornet: El 71. Anatomía de una crisis, Ed. Letras Cubanas, La Habana, 2013 y Guillermo Rodríguez Rivera: Decirlo todo. Políticas culturales (en la Revolución Cubana), Ed. Ojalá, La
Habana, 2017.
448
CAPÍTULO 6
En los años complejos del Quinquenio se preservaron espacios institucionales que dieron cuenta de una política cultural caracterizada por la
apertura y el diálogo. El Ballet Nacional de Cuba, Casa de las Américas y el
ICAIC emergieron como focos de resistencia frente al dogmatismo imperante. Precisamente, las dos últimas instituciones citadas fueron claves en la
defensa y la promoción de la naciente Nueva Trova, movimiento estético que
expresaba —en simultáneo— la continuidad de la tradición poética cubana,
el compromiso con la Revolución como proyecto de cambio, la crítica a los
elementos negativos procedentes del pasado capitalista y el cuestionamiento
a los problemas generados en el marco de la transición socialista. Las voces
de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola se convirtieron en parte
ineludible de la banda sonora de generaciones abocadas al cumplimiento
del sueño que encarnaba, más allá de las contradicciones y los sinsabores,
en la Revolución:
Mientras la ciudad
aún a las cuatro esté encendida
y haya un lugar que te distraiga por ahí,
un humilde lugar,
un pequeño lugar.
No digas no,
que estás negando el paraíso,
sé dónde por años la luz es un farol
y el sueño diversión,
única diversión.
Sé que ahora mismo,
mientras entonas cualquier canto
mientras partimos a disipar el calor,
se está luchando allá.
Qué va a pagar
la sangre que la tierra absorbe,
qué oro que no es oro de sueños pesa así,
que puede valer más.
449
HISTORIA DE CUBA
Qué paga ese sudor, el tiempo que se va,
qué tiempo están pagando el de su vida,
qué vida están sangrando por la herida
de virar esta tierra de una vez,
de virar esta tierra de una vez.
Cuando a las once el sol parte al centro del honor,
cuando consignas y metas piden su paredón,
cuando de oscuro a oscuro conversan con la acción,
la palabra es de ustedes, me callo por pudor
[…].34
Comprueba lo aprendido
34
1.
Demuestra que en los días “luminosos y tristes” de la Crisis de Octubre
se probó la solidez del apoyo popular a la Revolución.
2.
En relación con la fundación del Partido Comunista de Cuba en 1965,
responde:
a) ¿Cómo se expresa la continuidad y la ruptura del proceso revolucionario?
b) ¿Cómo se comportó la unidad de las fuerzas revolucionarias?
¿Cómo lo determinaste? ¿A qué conclusión puedes llegar?
c) Elabora un producto educativo a través del cual muestres tus
conclusiones.
3.
Si hubieras tenido la posibilidad de participar en la construcción del
modelo económico cubano de entonces, ¿serías partidario de asumir
modelos foráneos? o ¿defenderías la creación de fórmulas propias?
¿Por qué? ¿Cómo lo determinaste? ¿A qué conclusión puedes llegar?
4.
A propósito del denominado Quinquenio Gris, responde:
a) ¿Cuál fue el origen de este proceso?
b) ¿Cuáles fueron los filmes que recrearon las complejidades y contradicciones entorno al Quinquenio Gris? ¿Cómo lo determinaste?
Silvio Rodríguez y Pablo Milanés: Canción de la Columna Juvenil del Centenario, 1970.
450
CAPÍTULO 6
c) Valora el papel de Palabras a los Intelectuales como un texto medular
para entender la política cultural promovida por la Revolución.
d) ¿Consideras que en la sociedad de hoy se reproducen estas prácticas sociales? ¿Por qué? Pon ejemplos.
e) Determina cómo la Revolución Cubana actualmente apuesta por
construir una sociedad distinta y superior a la de entonces.
Desafío
1.
¿Qué conceptos guiaron la actuación del Che como cuadro político
dedicado a las actividades del desarrollo económico?
6.3 La consolidación del Estado socialista desde
1975 hasta 1989
El arranque de la década del setenta del siglo xx estuvo marcado por
circunstancias que influyeron decisivamente en la evolución del proceso revolucionario. La tensa situación económica derivada de la compleja inserción
de Cuba en el mercado mundial, el fracaso de importantes iniciativas productivas y los errores cometidos en diversos terrenos propiciaron el desarrollo
de dos dinámicas interconectadas. Se hizo perentoria la institucionalización
del país y, al mismo tiempo, el reforzamiento de los nexos con la URSS y el
Campo Socialista. Esta última cuestión se materializó de forma clara a partir
de la entrada de Cuba en el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) en
1972. La incorporación cubana a este esquema de integración tuvo efectos
positivos para la economía y la sociedad, aunque no puede soslayarse el hecho
de que también implicó la adopción de modelos, estructuras, concepciones y
prácticas que poseían falencias internas, al tiempo que resultaban ajenos a la
singularidad de la situación del país. Vale destacar que los costos del acople
señalado fueron más allá del ámbito de la economía y que su incidencia se
manifestó en los esfuerzos de institucionalización política que se desarrollaron
a lo largo del segundo decenio de la Revolución.35
35
Un antecedente importante dentro del proceso de institucionalización fue el XIII Congreso de la
CTC. En dicha cita no solo se revitalizó el movimiento sindical, sino que se revisaron críticamente un
conjunto de prácticas que imperaban en la vida nacional desde la segunda mitad de los años sesenta del siglo xx. El histórico líder obrero Lázaro Peña desempeñó un papel clave en este congreso.
451
HISTORIA DE CUBA
En el año 1975 se efectuó el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba
(figura 6.17), cónclave que analizó de forma crítica la etapa precedente, impulsó
un conjunto de transformaciones que reconfiguraron la realidad nacional y
proyectó el camino a seguir por la Revolución de cara al cumplimiento de las
metas trazadas en lo referente al desarrollo integral de la Isla.
Saber más
El Teatro Karl Marx de La Habana fue sede de las sesiones del Primer Congreso
del PCC y que en ese contexto recibió su nombre actual.
Fig. 6.17 Primer Congreso del PCC
En la cita partidista se aprobó el Informe Central presentado por Fidel
en su condición de primer secretario. Este documento expone un recuento
de los fundamentos históricos de la Revolución, señala los éxitos alcanzados
a partir de 1959 y valora los errores cometidos a lo largo de esos primeros
lustros de ejercicio del poder revolucionario. La hondura de la valoración
crítica realizada por Fidel trasciende hasta hoy como expresión de la valentía política necesaria para reconocer aquello que no salió bien y que es
imprescindible rectificar.
452
CAPÍTULO 6
Asimismo, en el Congreso se adoptó la Plataforma Programática, texto
de matiz teórico que apuntó las características de la transición socialista
en Cuba y modeló las rutas perspectivas a adoptar por el proceso en los
diferentes órdenes de la vida social. Como su nombre indica, constituyó el
esbozo de un programa del Partido.
También se sancionó en la cita Las Directivas para el Desarrollo Económico
y Social en el Quinquenio 1976-1980, proyecto que supuso el reimpulso de
la actividad industrial de cara a la exportación y a la sustitución de importaciones. Los propósitos productivos definidos se entendían como base de la
ampliación y profundización de los programas que canalizaban la política
social de la Revolución.
Los delegados al Congreso refrendaron, además, el Sistema de Dirección y
Planificación de la Economía, modelo de gestión que retomaba los principios
del cálculo económico que imperaban en el Campo Socialista. Se volvía así
a la idea de que determinados factores presentes al interior de la economía
capitalista podían subordinarse a los propósitos de la transición socialista.
No obstante, no se dejaba a un lado el rol de la conciencia de los ciudadanos
como variable decisiva para materializar las aspiraciones del socialismo.
En las sesiones de máxima reunión de PCC también se decidió impulsar
la conformación de los Órganos del Poder Popular, nueva estructura para el
funcionamiento estatal y gubernamental que representaba un cambio significativo en el sistema político, en el sentido de fortalecer los mecanismos de
participación de la ciudadanía en la toma de decisiones. El Congreso refrendó
—a su vez— las transformaciones en la división político-administrativa del país,
cuestión que suponía la superación tanto del anacrónico modelo heredado
del pasado colonial como la eliminación de las distorsiones que en materia de
organización territorial se habían acumulado durante los años iniciales de la
Revolución. En sintonía con el esfuerzo institucional, la convención aprobó el
proyecto de constitución que unos meses después fue sometido a referendo.
Precisamente es la Constitución Socialista de 1976 el otro gran horcón del
proceso de institucionalización de los años setenta. Con ella se puso fin al
período de la provisionalidad que por más de una década había imperado.
La Ley Fundamental aprobada a inicios del año 1959 ya no se correspondía
con la magnitud del cambio verificado en el país, al tiempo que se hacía
necesario ajustar los mecanismos de participación y representación política.
Asimismo, constituía una urgencia adecuar las estructuras cubanas al modelo
institucional de los países integrantes del CAME.
453
HISTORIA DE CUBA
Los trabajos para la elaboración de la nueva carta magna arrancaron
–públicamente– en octubre de 1974, cuando por acuerdo del Buró Político
del Partido y del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros se constituyó
una comisión encargada de preparar el Proyecto de Constitución. La versión
inicial de este fue sometida a un amplio proceso de consulta popular que
implicó la incorporación de un grupo de modificaciones. Como ya se apuntó,
el Primer Congreso del PCC aprobó, a finales de 1975, el Proyecto. Tras
ese paso se llevó a cabo, el 15 de febrero de 1976, el referendo popular.
La participación alcanzó el 98 % de la población electoral del país y el
97,7 % de los electores votó a favor de la Constitución.
La nueva Constitución consagró de forma plena los derechos sociales, el
carácter socialista del sistema político y el rol central de la propiedad socialista sobre los medios de producción. Establecía, además, la estructura de los
Órganos del Poder Popular a todos los niveles, el rol del Partido como fuerza
dirigente superior de la sociedad y la nueva división político-administrativa.
Toca subrayar que los Órganos del Poder Popular se erigieron como
la apuesta cubana por la estructuración de un modelo democrático que
entendía a la participación como un concepto primordial. El eslabón base
del sistema creado era el delegado de circunscripción, elegido en votación
directa por los ciudadanos y a quien le correspondía integrar, junto a sus
homólogos, las asambleas municipales. Estas tenían la responsabilidad de
elegir a los delegados provinciales y a los diputados, integrantes de las
asambleas provinciales y de la Asamblea Nacional, respectivamente. Como
puede apreciarse, la elección de estos representantes era de segundo grado.
La Asamblea Nacional, a la que le correspondía sesionar de manera ordinaria dos veces al año, elegía de su seno a los integrantes del Consejo de
Estado, estructura con prerrogativas legislativas, ejecutivas y judiciales que
la representaba en sus períodos de receso. A su vez, designaba un Consejo
de Ministros en el que encarnaba el gobierno de la República.
¿Sabías que…?
En el año 1976 fue designada la combatiente Celia Sánchez Manduley (figura 6.18)
como secretaria del Consejo de Estado. Desde este cargo, Celia continuó su labor
como impulsora de las más disímiles iniciativas, siempre en comunión con las ideas
y los proyectos de Fidel.
454
CAPÍTULO 6
El proceso de institucionalización acaecido en la década de los setenta
respondió a las circunstancias de su tiempo. En el marco de su desarrollo
tomaron forma las estructuras que hasta el presente definen, en buena
medida, la realidad cubana. Resultó, en simultáneo, el escenario para la
imprescindible organización que demandaba la Revolución y la expresión del
arraigo en el país de dinámicas procedentes del Campo Socialista europeo
que, a la postre, se mostraron contraproducentes.36
Fig. 6.18 Celia Sánchez Manduley
(Media Luna, Manzanillo, 9/5/1920-La Habana,11/1/1980). En 1953, año del centenario
del natalicio de José Martí, participó en la
colocación de un busto del Apóstol en el
Pico Turquino. Desde ese año se solidarizó
con la causa de los jóvenes participantes
en las acciones del 26 de julio. Integrante
del M-26-7, ayudó a los sobrevivientes
del Granma y a la guerrilla desde sus inicios, con el envío de abastecimientos y
combatientes para la Sierra Maestra. Se
incorporó al Ejército Rebelde en 1957 y se
destacó como eficiente organizadora de las
actividades desarrolladas en el campamento
guerrillero y en las zonas liberadas. Después
del triunfo revolucionario, la heroína de la
sierra y el llano, fue miembro del Comité
Central del Partido Comunista de Cuba,
diputada a la Asamblea Nacional y ocupó
importantes responsabilidades en el Consejo de Estado y de Ministros. Como en la
insurrección, se destacó también por su alto
nivel de organización e incansable trabajo
en cuantas tareas desarrolló. Preservó la
documentación histórica de la Revolución,
de Fidel y de Cuba en general.
¿Sabías que…?
La década del setenta del siglo xx resultó especialmente significativa en ámbito
educativo. La continuidad y el salto cualitativo en relación con las políticas implementadas desde el triunfo de la Revolución se materializó, entre otras líneas,
a través de la consolidación del sistema de becas, el surgimiento de los institutos
36
Sobre la construcción del poder en la Cuba revolucionaria ver: Juan Valdés Paz:
La evolución del poder en la Revolución Cubana, 2 t., Rosa Luxemburgo Stiftung,
Ciudad de México, [s. a.].
455
HISTORIA DE CUBA
vocacionales de ciencias exactas, la multiplicación de opciones para la formación
profesional de jóvenes cubanos en los países del Campo Socialista, la fundación
del Ministerio de Educación Superior y la creación del Destacamento Pedagógico
Manuel Ascunce Domenech.
Recuerda que…
Una primera valoración de los resultados del proceso de institucionalización se
efectuó en las sesiones del II Congreso del Partido celebrado en 1980.
La institucionalización del decenio de los setenta coincidió en el tiempo
con un período muy interesante en las relaciones cubano-norteamericanas. Aunque el objetivo de destruir a la Revolución no desapareció de los
proyectos de los círculos de poder estadounidenses, resulta evidente que
durante esta etapa hubo dinámicas que implicaron un relativo relajamiento
de las tensiones. El empantanamiento yanqui en el sudeste asiático, la crisis
de hegemonía derivada del fracaso en Vietnam y el clima de distensión
estructurado entre Estados Unidos y la URSS fueron factores determinantes
en tal sentido. A finales de la Administración Nixon y sobre todo durante
los mandatos de Gerald Ford y James Carter se dieron pasos positivos en
la interacción entre La Habana y Washington. El relajamiento de algunas
disposiciones del bloqueo, los vínculos crecientes con la comunidad cubana
emigrada y la apertura de las oficinas de intereses como representaciones
diplomáticas fueron algunos hitos.
Recuerda que…
A finales de los años setenta e inicios de la década del ochenta del siglo xx se vivió
un nuevo pico de acciones hostiles de perfil terrorista contra Cuba. Los sabotajes,
la guerra biológica, el ataque contra diplomáticos cubanos de misión en el extranjero y la promoción de la emigración ilegal fueron algunas de las líneas seguidas.
Los sucesos de la embajada del Perú, el incendio al círculo infantil Le Van Tan, el
asesinato del diplomático cubano Félix Rodríguez García y la introducción de la
epidemia de dengue hemorrágico constituyeron evidencias de la aplicación del
terrorismo de Estado como fórmula de agresión hacia la Isla.
456
CAPÍTULO 6
No obstante, debe recalcarse que en los años finales de la década del
setenta se promovió de forma activa por el exilio contrarrevolucionario la
realización, con la connivencia del gobierno norteamericano, de acciones
terroristas contra Cuba, la más significativa de ellas el denominado Crimen
de Barbados, ocurrido el 6 de octubre de 1976. 37
El marco para una rebaja de las tensiones desapareció, en la confluencia
de los años setenta y ochenta, a raíz de la articulación de diversas variables.
Las presiones de los grupos más conservadores del campo político norteamericano, el giro a la derecha protagonizado por la Administración Carter,
la decisión estadounidense de subordinar el estado de las relaciones con
Cuba a la verificación de cambios en la política exterior de la Isla, la crisis
migratoria del Mariel38 y la victoria electoral del republicano Ronald Reagan
fueron algunas de las más importantes.
Saber más
La famosa película norteamericana Scarface (1983) tiene como personaje central
a un emigrado cubano de la oleada del Mariel.
Los halcones instalados en la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el
Pentágono eran partidarios de la línea dura que identificaba a Cuba como
responsable del vigor de la izquierda centroamericana, en un momento en
el que coincidían la naciente Revolución Sandinista en Nicaragua, el gobierno nacionalista de Omar Torrijos en Panamá y el empuje de las fuerzas
guerrilleras en El Salvador y Guatemala. Había que “ir a la fuente”, es decir,
a La Habana; todo ello en el contexto de reforzamiento de la hostilidad
estadounidense hacia la URSS y el Campo Socialista. Eran estos los tiempos
37
Sobre el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos a finales de los años setenta ver
William M. LeoGrande y Peter Kornbluh: Diplomacia encubierta con Cuba. Historia
de las negociaciones secretas entre Washington y La Habana, Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2015.
38
Éxodo migratorio acontecido en Cuba en el año 1980. Fue expresión de las campañas
contra Cuba orquestadas por los círculos de poder norteamericano y de las propias
tensiones acumuladas al interior de la Isla. Unos 125 000 cubanos emigraron por
esta vía hacia Estados Unidos. Fue la base para el acuerdo migratorio establecido
por los gobiernos de Washington y La Habana. Sobre el fenómeno migratorio cubano
durante la Revolución vale la pena acercarse a las múltiples investigaciones del Centro de
Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana.
457
HISTORIA DE CUBA
de la “cruzada” de Washington contra el “Imperio del Mal”, de la carrera
armamentística y de su versión más delirante: La Guerra de las Galaxias.39
Tal realidad, unida a la certeza de las dificultades por las que atravesaba
la URSS y su imposibilidad de movilizarse de forma efectiva en función de
la seguridad de la Isla, llevaron a la máxima dirección cubana a modificar
su doctrina de defensa. Resultó este el punto de partida de la denominada
Guerra de Todo el Pueblo, concepción estratégica que definía a la preparación combativa de la ciudadanía como pilar fundamental. La creación de
las Milicias de Tropas Territoriales (MTT) constituyó la plasmación de estos
nuevos principios.
¿Sabías que…?
En la década del ochenta del siglo xx iniciaron las denominadas marchas del
pueblo combatiente; grandes concentraciones que evidenciaban el apoyo mayoritario de la ciudadanía a la Revolución y el rechazo a las acciones del gobierno
norteamericano y la contrarrevolución.
A lo largo de los años ochenta del siglo xx la agresividad del gobierno de
Reagan fue constante. El apoyo al exilio contrarrevolucionario se materializó a través de la promoción de iniciativas como Radio Martí y mediante el
apoyo a proyectos como la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA);
verdadero emporio dedicado a la promoción del terrorismo contra Cuba. El
estado de alerta ante el desafío que representaba una potencial agresión
yanqui no era infundado, pues durante el lapso que se examina se produjeron las invasiones a Granada (1983) y Panamá (1989), esta última ya bajo
la Administración de George H. Bush, quien había ocupado el cargo de
vicepresidente durante los dos gobiernos de Reagan.
Para mediados de la década del ochenta comenzaron a visibilizarse
dificultades derivadas del modelo de institucionalización adoptado en el
decenio anterior. Pese a los éxitos que podían exhibirse, eran evidentes insuficiencias de importancia en el terreno económico, así como fenómenos
peligrosos en el ámbito sociopolítico e ideológico.
39
Con ese nombre, inspirado en la célebre saga cinematográfica Star Wars, se
conoció a la Iniciativa de Defensa Estratégica promovida por las Administración
Reagan. Formó parte de los esfuerzos tendentes a la militarización del espacio.
458
CAPÍTULO 6
Saber más
En la década del ochenta del siglo xx se aceleró el avance de la Isla en áreas
como la salud y el desarrollo científico. La aparición del Programa del Médico
de la Familia y los primeros éxitos en el campo de la biotecnología demostraron
la existencia de una voluntad política que asumía una concepción integral del
desarrollo social.
Los niveles de eficiencia y eficacia definidos como metas dentro del Sistema
de Dirección y Planificación de la Economía no se habían materializado, al
tiempo que se incumplían los planes de exportación hacia los países del
CAME y los compromisos de cara al mercado mundial capitalista, situación
esta que comprometió la adquisición de las divisas requeridas para realizar
importaciones y pagar las obligaciones relativas a la deuda externa. Por su
lado, la asunción del estímulo material como impulso fundamental para la
movilización ciudadana, el afán de lucro y la corrupción aparecían como
prácticas que lesionaban de manera clara el ideal de nueva sociedad que
buscaba vertebrarse.
¿Sabías que…?
A pesar de los problemas perceptibles, los tres lustros que siguieron a la celebración de Primer Congreso del PCC estuvieron marcados por importantes éxitos
socioeconómicos, como: los altos niveles de escolarización de la población, la
formación y la superación de miles de maestros, el crecimiento exponencial de los
graduados universitarios, la creación de instituciones científicas de primer nivel
y la consolidación de un vigoroso sistema de enseñanza artística.
Frente a los problemas existentes, entendidos como evidencia de los fallos
en el trabajo político-ideológico y de la asimilación acrítica de la experiencia
soviética, la máxima dirección del país encabezada por Fidel promovió el
Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas. Este constituyó
un esfuerzo reformista abocado a la materialización de un modelo cubano
de socialismo sostenido en la crítica a las relaciones de mercado, la defensa
de rol central del Estado en la economía, el cuestionamiento a los mecanismos de movilización social de vocación economicista y la insistencia en
el papel decisivo de la conciencia como pilar de la transición socialista. Los
459
HISTORIA DE CUBA
debates potenciados por el Tercer Congreso del Partido celebrado en 1986
fueron el punto de partida de esta iniciativa.
No debe perderse de vista que la Rectificación coincidió con el desarrollo de la crisis terminal del socialismo real. El esfuerzo cubano se movió
en paralelo a iniciativas como la perestroika, impulsada en la URSS por
Mijaíl Gorbachov. Destaca el hecho de que ambos procesos reformistas se
movieron en coordenadas distintas, pues mientras el liderazgo soviético
identificó a la liberalización de mercado como columna vertebral de los
cambios a implementar, la dirección antillana avanzó justo en la dirección opuesta. Otra diferencia notable se dio en terreno ideológico, ya
que en la URSS se transitó con rapidez de la defensa de la denominada
“transparencia”40 a la renuncia a la primacía del Partido como fuerza
dirigente de la sociedad.
La Rectificación supuso también el rescate del pensamiento del Ernesto
Guevara, figura que simbolizaba la búsqueda de un modelo propio para
el desarrollo de la transición socialista. En lustro conclusivo de los años
ochenta se impugnó la aceptación acrítica de experiencias ajenas a la
realidad concreta de la Isla y se apostó por rescatar el espíritu fundacional de los sesenta. Si bien puede establecerse que en la Rectificación
no están, necesariamente, las respuestas inherentes a la complejidad de
la transición socialista, en ella se formularon preguntas que hasta el presente conservan su valor.41 Como experiencia histórica, los frutos posibles
derivados de su implementación no llegaron a cuajar, pues en la frontera
entre las dos últimas décadas del siglo pasado acaeció un fenómeno que
reconfiguró radicalmente el tablero geopolítico e ideológico a nivel mundial. Víctima en primer término de sus propios errores, el Campo Socialista
comandado por la URSS implosionó en menos de un trienio. Los efectos
del colapso se harían sentir, con una fuerza que dura hasta hoy, en la
mayor de las Antillas.
40
41
Glasnost era el término utilizado en ruso.
Un buen compendio de las ideas rectoras del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas se encuentra en el volumen Por el camino correcto,
compilación de fragmentos de discursos pronunciados por Fidel a lo largo de la
segunda mitad de la década del ochenta. (Fidel Castro Ruz: Por el camino correcto, Editora Política, La Habana, 1989).
460
CAPÍTULO 6
Reflexiona
A partir de tus conocimientos de la asignatura Historia del Mundo Contemporáneo,
reflexiona sobre los fenómenos que llevaron a la caída del socialismo en Europa
del Este y la URSS. Compara la experiencia de esas naciones con el proceso de la
Revolución Cubana.
Desde su arrancada, la Revolución Cubana asumió una proyección
activa en el ámbito de la política exterior. El liderazgo insular apostó
por el apoyo al movimiento progresista mundial y dicho accionar contó
con el compromiso de una ciudadanía que, progresivamente, hizo suyos
los principios del internacionalismo.
Reflexiona
Medita acerca de la tradición internacionalista gestada en Cuba con anterioridad
al triunfo de la Revolución.
Desde la década del sesenta del siglo xx, Cuba se conectó con los
movimientos emancipadores del Tercer Mundo. Las guerrillas latinoamericanas y las fuerzas que enfrentaban al colonialismo en África contaron con la colaboración política, militar y logística de la mayor de las
Antillas. Los operativos guerrilleros del Che en el Congo y en Bolivia
resultaron ejemplos de tal accionar (figura 6.19 a y b). En la concepción
gestada desde La Habana convergían dos elementos. La franca asunción
del internacionalismo se combinaba con la idea de que colocar en crisis
al imperialismo en todas las áreas posibles era, en simultáneo, un mecanismo de defensa para Cuba y un acto que contribuía a la lucha global
contra el sistema de dominación imperante.
461
HISTORIA DE CUBA
a
b
Fig. 6.19 Muestras del internacionalismo en la etapa:
a) la guerrilla del Che en el Congo; b) la guerrilla del Che en Bolivia
En el decenio fundacional de la Revolución, la mayor de las Antillas estructuró
nexos con la URSS y el Campo Socialista, en el marco de la convergencia ideológica, las necesidades cubanas en el contexto de la hostilidad que asediaba al
país y el cálculo geopolítico hecho por el bloque soviético dentro del concierto
de la Guerra Fría. Estas relaciones no estuvieron ajenas a la tensión, ya que
existieron innegables puntos de fricción. El apoyo cubano al movimiento
insurgente mundial a contrapelo de la doctrina soviética de la coexistencia
pacífica, la vocación de segmentos del liderazgo revolucionario por modelar
un socialismo alternativo al postulado por Moscú, la crítica hecha desde
La Habana respecto a la proyección de la URSS y sus aliados frente al Tercer
Mundo y los reparos ante algunas decisiones concretas del Kremlin en materia
de política exterior marcaron una interacción alejada de la plena armonía.
En la década del setenta del pasado siglo, Cuba mantuvo su línea de
actuación en el terreno internacional. Mientras en América Latina apoyaba
proyectos y procesos tan dispares como la gestión de Salvador Allende en
Chile, el gobierno de Omar Torrijos en Panamá y la Revolución Sandinista en
Nicaragua, en África multiplicó sus esfuerzos al implicarse en los conflictos
que se desarrollaban en naciones como Angola y Etiopía.42
42
Un espacio importante de la inserción de Cuba en la política internacional fue su participación dentro del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), agrupación que
llegó a presidir a finales de la década del setenta del siglo xx.
462
CAPÍTULO 6
El caso angolano resulta, sin duda alguna, la máxima expresión del
despliegue cubano fuera de sus fronteras. Ante la solicitud de apoyo realizada por el Movimiento Para la Liberación de Angola (MPLA)
—organización con la que había tejido nexos desde los años sesenta del
siglo xx— la Isla movilizó en 1975 un contingente militar que contribuyó
de forma decisiva a la derrota de las fuerzas rivales de la agrupación
encabezada por Agostinho Neto —el Frente Nacional para Liberación de
Angola (FNLA) y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola
(UNITA)—, detrás de las cuales estaban las pretensiones expansionistas de
los regímenes de Mobuto Sese Seko —dictador de Zaire— y el Apartheid
sudafricano, ambos instrumentos del imperialismo en África. Dio inicio
así la denominada Operación Carlota que se extendió hasta el año 1991.
Conéctate
La serie cubana Algo más que soñar (1985), así como las películas Caravana
(1990), Kangamba (2008) y Sumbe (2011) reconstruyeron desde la ficción parte
del universo de la misión militar cubana en Angola.
Vale subrayar, dentro de esta, el desarrollo de la histórica Batalla de
Cuito-Cuanavale, entre los años 1987 y 1988. Fue este un enfrentamiento
que supuso una derrota de tal magnitud para Sudáfrica, que determinó
la liquidación de sus ambiciones sobre Angola, abrió el camino para la independencia de Namibia e implicó la aceleración de la crisis terminal del
propio Apartheid (figura 6.20).43
Fig. 6.20 Internacionalistas cubanos en Angola
43
Sobre la presencia de Cuba en África ver Piero Gleijeses: Misiones en conflicto. La Habana,
Washington y África 1959-1976, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007 y Visiones
de libertad. La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África (1976-1991),
2 t., Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2015.
463
HISTORIA DE CUBA
De la presencia del internacionalismo como valor al interior del imaginario político cubano existen muchas huellas dentro de la producción
artística. La canción “Al sur de mi mochila”, de Lázaro García, se erige como
un bello ejemplo:
Se me olvidó el amor en este viaje,
no le cupo al adiós que di temprano.
Se ha llenado de Patria el equipaje,
con el adiós que te dejé en las manos.
La gaviota va al sol sin pequeñuelos,
llenándose de luz para el regreso
y trae consigo el esplendor del cielo,
en luz de nido y en calor de besos.
Dejé tu nombre al sur de mi mochila,
para salvar al hombre que padezco.
Otro sueño vigila
el sitio del estruendo donde crezco.
Se me olvidó el amor, pero te encuentro
en medio de la bruma y de la muerte,
sintiendo en el disparo que da al centro
una forma de amar... y de quererte.44
En la década del ochenta del siglo xx, el fin de las dictaduras de seguridad
nacional en América Latina potenció el restablecimiento de las relaciones
diplomáticas entre Cuba y los países del área, más allá de la deriva neoliberal
que progresivamente marcaba a estos. Es de destacar, incluso, la capacidad
de la Isla para encabezar una de las más importantes batallas que se dio en
la región por aquellos años. Los fuertes cuestionamientos vertebrados en
la segunda mitad del decenio en contra del sistema expoliador de la deuda
externa no pueden entenderse sin Cuba y el liderazgo de Fidel.
La política exterior de la Revolución también impactó en los países del
Primer Mundo y no solo en el ámbito de los nexos intergubernamentales.
44
Lázaro García: Al sur de mi mochila, 1986.
464
CAPÍTULO 6
Cuba halló —a lo largo de los decenios analizados— vías de concertación
con gobiernos como los de Pierre Trudeau, en Canadá; François Mitterrand,
en Francia; Olof Palme, en Suecia y Adolfo Suárez y Felipe González, en
España; al tiempo que anudaba una sólida interacción con partidos de
izquierda, sindicatos, movimientos sociales y personalidades de las naciones
desarrolladas, incluido Estados Unidos.
Asimismo, toca recalcar que la colaboración internacionalista de Cuba
trascendió por mucho el universo militar. La mayor de las Antillas envió
de forma sistemática contingentes de médicos, maestros y otros colaboradores civiles a decenas de países. En paralelo, la Isla se convirtió en un gran
centro formativo para jóvenes del Tercer Mundo. El capital profesional de no
pocos países del orbe le debe mucho al solidario esfuerzo cubano. El fin de
la Guerra Fría creó las condiciones para que este modelo de colaboración
civil se convirtiera en el centro del internacionalismo cubano, todo ello
en una lógica que terminó articulada con el concepto de exportación de
servicios, rubro que devino en uno de los más importantes soportes de la
economía nacional.
Comprueba lo aprendido
1.
Valora la importancia que tuvo para la organización de la vida social
en Cuba el desarrollo del proceso de Institucionalización de mediados
de la década de setenta del siglo xx. Ten en cuenta en tu análisis los
aspectos siguientes:
a) Continuidades y rupturas del proceso revolucionario.
b) Condicionamiento de la integración al CAME.
2.
Con respecto a la política norteamericana hacia Cuba durante el segundo lustro de la década del setenta y ochenta del siglo xx, responde:
a) ¿Qué factores condicionaron el fin del clima de relativa distensión
estructurado entre Cuba y Estados Unidos a finales de la década
del setenta del siglo xx?
b) ¿Cuáles fueron las líneas de acción que caracterizaron la política
de la Administración Reagan hacia Cuba?
465
HISTORIA DE CUBA
3.
Si tuvieras que organizar una actividad conmemorativa en tu escuela
que permita presentar lo ocurrido en el crimen de Barbados y, además, destacar su vigencia: ¿qué nombre le darías?, ¿por qué? ¿Qué
actividades desarrollarías?, ¿con qué objetivos?, ¿cómo lo harías?
¿Qué lecciones crees que aportaría esta actividad?
4.
¿Cuáles son a tu juicio los conceptos fundamentales al estudiar el
protagonismo de Cuba en la arena internacional durante las tres
primeras décadas de la Revolución? ¿por qué? Diseña un esquema lógico
o un mapa conceptual donde emplees estos conceptos. ¿Qué ejemplos
ilustran las ideas expresadas anteriormente? ¿Por qué los seleccionaste?
5.
A propósito de la evolución sociopolítica de Cuba a finales de la década del setenta y durante los ochenta del siglo xx:
a) Elabora una infografía, podcast, video u otro recurso educativo
que destaque los aspectos más relevantes de este período en Cuba.
b) Determina como vas a organizar la información y las vías para
compartirlas.
c) Comparte al menos dos veces bajo la etiqueta #Salvarlahistoria
los materiales creados por ti.
6.
Explica por qué podemos afirmar que el Proceso de Rectificación
de Errores y Tendencias Negativas supuso un esfuerzo por rescatar
el espíritu creador desplegado por la Revolución durante la década
del sesenta.
6.4 La Revolución Cubana en los años del Período
Especial y los primeros lustros del siglo xxı
Los años noventa del siglo xx han quedado anclados en la memoria
nacional como expresión de una profunda crisis que afectó a todas las
esferas de la realidad del país. La caída de los indicadores económicos
tuvo una gran repercusión en el ámbito social y, al mismo tiempo, trajo
aparejadas situaciones complejas en el terreno político. La última década
466
CAPÍTULO 6
del siglo pasado emergió también como evidencia de la capacidad de
resistencia de la nación y del esbozo de las potencialidades de transformación del proyecto revolucionario.
El golpe que supuso el fin del Campo Socialista y la URSS fue duro. A una
velocidad inaudita, Cuba perdió el primer mercado para sus exportaciones,
la principal fuente de sus importaciones y el más importante socio en lo
concerniente al financiamiento externo. Las cifras hablan por sí solas. En
1992 el intercambio comercial cubano se redujo en un 70 % si se le compara
con el existente en 1989. Asimismo, en ese propio lapso el PIB decreció en un
24 %. Solo entre 1992 y 1993 el comercio cubano cayó un 23 %, en tanto el
déficit presupuestario ascendió a 5 000 millones de pesos.45 Otros datos de
connotación sectorial ayudan a completar el examen al complejo panorama
que enfrentó la Isla:
La disminución de algunas actividades económicas, entre 1989 y 1993,
demuestra la intensidad de la crisis. Las exportaciones de 5 399 millones
de pesos a 1156; las importaciones, de 8 139 millones de pesos a 2008;
la producción azucarera de 8 000 000 de tm a 4 302 ,100 t, la producción
industrial representó en 1993 el 38,7 % de la de 1989 y la agrícola el
39,6 %. La construcción de viviendas pasó de 39 589 en 1989 a 20 030
en 1993; el tráfico de pasajeros descendió de 2 720 millones en 1989 a
760 000 000 en 1993.46
En la profundidad de la crisis incidió sobremanera el recrudecimiento
del bloqueo norteamericano. A través de leyes como la Torricelli (1992) y
la Helms-Burton (1996) se afianzó el carácter extraterritorial de la guerra
económica estadounidense contra Cuba. El objetivo era claro: agudizar la
situación económica en la Isla con el fin de provocar un estallido social que
creara las condiciones para una intervención militar. La persecución a las
actividades financieras y comerciales se convirtió en el principal obstáculo
para la inserción del país en el mercado internacional.
45
46
Arnaldo Silva León: Ob. cit., p. 124.
Ibidem, p. 124.
467
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
Durante la década del noventa del siglo xx el bloqueo norteamericano estuvo
acompañado por la continuidad de las transmisiones de Radio y TV Martí, las
violaciones del espacio aéreo y marítimo cubano, la agresión a instalaciones
turísticas y la continuidad de los proyectos para atentar contra la vida de Fidel.
Recuerda que…
En el decenio de los noventa, Cuba comenzó a presentar ante la Asamblea General
de las Naciones Unidas su resolución condenatoria del bloqueo norteamericano.
Progresivamente esta iniciativa recibió el apoyo mayoritario de las naciones del
planeta. Al día de hoy puede decirse que, en relación con su política de agresión
económica contra Cuba, Estados Unidos se encuentra prácticamente aislado
dentro de la comunidad internacional.
La caída de los indicadores macroeconómicos repercutió de forma notable en la cotidianidad de los cubanos. El llamado Período Especial trajo
aparejado carencias materiales que se hicieron más duras para una sociedad
que venía de vivir su período de prosperidad más notable. La carestía de
alimentos, la inflación, los apagones, el colapso del transporte público y
el deterioro de los sistemas de salud y educación formaron parte del día
a día de la Isla. Tales circunstancias propiciaron el incremento de los flujos
migratorios, realidad que llegó a configurarse como escenario de crisis en
el año 1994.47 Las imágenes de los balseros forman parte del universo visual
de la Cuba de los noventa (figura 6.21 a, b y c).
47
La tensa situación económica del país y la permanencia de la Ley de Ajuste Cubano
como disposición promotora de la migración ilegal desde la Isla crearon las condiciones para la llamada Crisis de los Balseros, en la que se calcula salieron del país
unas 30 000 personas. Ante la situación creada, en los años 1994 y 1995 se firmaron sendos acuerdos migratorios entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos. En
ellos se estableció la emisión de un mínimo de 20 000 visados al año a ciudadanos
cubanos y la devolución a Cuba de los migrantes interceptados en el mar o que
entraran ilegalmente a la Base Naval de Guantánamo. De forma sistemática, las
administraciones norteamericanas incumplieron su compromiso en el terreno de
las visas a conceder.
468
CAPÍTULO 6
a
b
Fig. 6.21 Período Especial:
a) colapso del transporte público;
b) Fidel conversando con el pueblo
("el maleconazo"); c) los balseros
c
Conéctate
En torno a la migración de estos años y su duro impacto en la familia cubana
dialoga el mediometraje Video de Familia, de Humberto Padrón.
Frente a la tensa situación, el liderazgo revolucionario puso en marcha un
conjunto de reformas liberalizadoras que buscaban reimpulsar la economía
del país. El incentivo a la inversión extranjera, la activación del llamado
trabajo con cuenta propia, la despenalización de la tenencia de divisas
y la autorización de la entrada de remesas constituyeron algunas de las
disposiciones más importantes. Vale señalar que estas medidas no fueron
concebidas como expresión de una reconceptualización integral del modelo
económico, sino como líneas de acción a implementar para superar una
adversa situación coyuntural. Empero, su aplicación trajo como resultado
la progresiva recuperación de la economía, por lo cual puede defenderse la
validez de su puesta en marcha. Entre 1995 y 1998 el crecimiento promedio
anual del PIB fue del 3,5 % y en 1999 este indicador alcanzó el 6,2 %.48
48
Arnaldo Silva León: Ob. cit., p. 133.
469
HISTORIA DE CUBA
No obstante, estas cifras deben ser leídas con mesura ya que expresan
una tendencia al alza que se produjo sobre la base de la profunda crisis
experimentada. Es decir, en muchos aspectos, la economía cubana no
alcanzaba aún los niveles previos al Período Especial.
Saber más
A pasar del duro impacto del Período Especial, Cuba logró mantener importantes
indicadores durante esta etapa en esferas como la educación, la salud y el deporte.
A modo de ejemplo pueden apuntarse, en el período 1989-1999, la disminución
de la mortalidad infantil de 11,1 por cada mil nacidos vivos a 6,4 (figura 6.22) y
el aumento de la esperanza de vida de 74,4 a 75 años. Asimismo, los resultados
de la Isla en las olimpiadas de Barcelona, Atlanta y Sídney, en los que obtuvo
el 5.o, el 8.o y 9.o lugar, respectivamente, evidencian el sostenimiento de esta
otra conquista del país. El acelerado desarrollo de la industria biotecnológica,
directamente supervisado por Fidel, fue otro de los hitos positivos de esta etapa.
Fig. 6.22 Logros en la natalidad infantil
La confluencia entre el impacto de la crisis y los efectos de las reformas
aplicadas generó en la Isla una compleja situación social. Al aumento objetivo
de la pobreza se sumó el incremento de la desigualdad, derivado este último
de la capacidad de las personas para operar en el mercado en divisas que
470
CAPÍTULO 6
había surgido. En simultáneo se produjo un éxodo del personal calificado
hacía actividades de menor nivel profesional, pero que brindaban mayor
remuneración. Asimismo, estos años fueron testigos del incremento de la
actividad delictiva, en especial en lo referido a la apropiación de bienes
de carácter social. A tono con la crisis de valores en marcha, la sociedad
cubana construyó eufemismos para justificar el acto de delinquir. Términos
como “la lucha”, “la búsqueda” y “resolver” constituyen expresiones del
imaginario social cubano construido en tiempos de crisis. De importancia
resultó, igualmente, el crecimiento de actividades como la prostitución y
el proxenetismo, ambas vinculadas al boom turístico de aquellos años y
muestra del deterioro moral de ciertos segmentos de la ciudadanía.
Un acercamiento poético al universo de la prostitución cubana de los
noventa lo brindó Silvio Rodríguez en su canción “Flores nocturnas” (1994):
Se abren las flores nocturnas de quinta avenida
Para esos pobres señores que van al hotel
[…]
Flores que cruzan las puertas prohibidas
Flores que saben lo que no sabré
Flores que ensartan su sueño de vida en guirnaldas sin fe
Flores de sábanas con ojos
Flores desechables
Campanillas del antojo
Flores comiendo sobras del amor49
Conéctate
Parte de la filmografía del destacado cineasta cubano Fernando Pérez capta
los dilemas de la nación cubana durante los duros años del Período Especial.
Madagascar (1994), La vida es silbar (1998) y Suite Habana (2003) resultan sugerentes acercamientos a una etapa convulsa de nuestra historia en la cual la nueva
realidad impugnaba viejas certezas, al tiempo que se erigía como plataforma para
la construcción de un escenario diferente. Desde una perspectiva distinta, pero
también centrada el examen de la crisis, destaca la película Páginas del diario de
Mauricio (2006), de Manuel Pérez. En el terreno del documental, Desafío (2009) —de
Roberto Chile— constituye una extraordinaria reconstrucción de aquella etapa.
49
Silvio Rodríguez: Flores nocturnas, 1994.
471
HISTORIA DE CUBA
¿Sabías que…?
El Período Especial no puede desconectarse de la extraordinaria capacidad de los
cubanos para resistir en medio de las dificultades (figura 6.23). En la cotidianidad
de sus hogares y centros laborales, los hijos de esta tierra reinventaron cada día
sus vidas. Vale la pena que les preguntes a tus padres y abuelos cómo recuerdan
esa singular etapa de sus vidas.
Fig. 6.23 Resistencia del pueblo cubano
Quizás el aspecto más relevante de la década del noventa del siglo xx es la
no manifestación de una crisis política en correspondencia con los complejos
fenómenos socioeconómicos que se desarrollaban. Hubo, como demuestran
las manifestaciones del 5 de agosto de 1994, una erosión de los consensos,
pero crisis política no. Las causas que explican este fenómeno son diversas.
En primer lugar, destaca la articulación entre la mayor parte de la
ciudadanía y el proyecto de la Revolución a través de dos variables. Un
segmento importante de la población tenía la posibilidad de comparar,
desde su experiencia de vida, la Cuba revolucionaria con el universo
social que la antecedió. De esta contraposición se derivaba una valoración
positiva del proceso de cambios desencadenado en 1959. Por su lado, los
núcleos generacionales más jóvenes eran hijos de la propia transformación
revolucionaria y, por tanto, portadores de una ideología y un imaginario
que reproducía la hegemonía del sistema.
472
CAPÍTULO 6
Otras dos cuestiones merecen destacarse. En la preservación del consenso
jugó un papel significativo la idea de lo temporal. La crisis era un mal rato
pasajero que podía superarse y, por ende, la idea de resistir anclados a valores
sólidamente construidos emergía como opción válida. No puede olvidarse,
asimismo, el rol del liderazgo de Fidel, figura capaz de afianzar —con su
carisma, con el poder de su oratoria y con su coherencia para gestionar la
tensa situación creada— los pilares del sistema.50
La contención de la crisis en lo político también fue resultado de la aplicación de reformas en dicho ámbito. El IV Congreso del PCC celebrado en
1991 y la Reforma Constitucional del año 1992 constituyeron pasos hacia
el perfeccionamiento de los mecanismos de participación democrática.
Resultaron expresión del reconocimiento de Cuba como un país diverso y de
la necesidad de modelar un discurso y una práctica de vocación patriótica e
inclusiva. En 1997 el V Congreso de Partido sostuvo, con los lógicos ajustes
contextuales, la línea de conducción política delineada en el cónclave anterior. Vale resaltar que los altos niveles de participación electoral alcanzados
a lo largo de los años noventa evidenciaron el grado de articulación del
consenso en aquel decenio.
Los años noventa fueron también el momento de readecuación de la
proyección cubana en el terreno de la política exterior. El fin de la Guerra
Fría y de la bipolaridad supuso la estructuración de un escenario global definido por la hegemonía estadounidense. Frente a estas adversas condiciones,
Cuba supo maniobrar a partir de las directrices emanadas del IV Congreso
del Partido, en las que se establecía la convergencia entre su histórica defensa del antimperialismo y el internacionalismo, la apuesta por la unidad
e integración latinoamericana y caribeña, la continuidad de los nexos con
los países imbuidos en la transición socialista y el establecimiento de relaciones de cooperación y el respeto con las naciones capitalistas. Desde su
participación en foros multilaterales como las Cumbres Iberoamericanas, el
Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 y la propia Asamblea
General de las Naciones Unidas, la voz de la mayor de las Antillas se ha
erigido como referente en el análisis y la valoración de algunas de las más
importantes problemáticas que enfrenta la humanidad.
50
La debilidad y el carácter antinacional de los proyectos de la denominada “Disidencia” —pequeños grupos de proyección antigubernamental— también explica
la solidez del consenso político.
473
HISTORIA DE CUBA
Reflexiona
Sobre estas palabras pronunciadas por Fidel en la Cumbre de las Naciones Unidas
sobre medio ambiente y desarrollo efectuada en Río de Janeiro en 1992:
Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir
mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos
despilfarro en unos pocos para que haya menos pobreza y menos hambre en
una gran parte de la Tierra […] Hágase más racional la vida humana. Aplíquese
un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria
para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica
y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.51
Con el cierre del siglo, el proyecto revolucionario podía exhibir su
extraordinaria capacidad para resistir. Las apuestas que sostenían que la
Revolución Cubana estaba condenada a sucumbir fracasaron estrepitosamente.
Sin embargo, la crisis estructurada en los noventa resultó una fuerte sacudida
que hasta hoy pone en jaque las posibilidades de materialización de los propósitos de la transición socialista. La Cuba que vivimos es hija del escenario
de contradicciones gestado en aquellos años tan difíciles, de una década
en la que la nación se enfrentó al dilema mayúsculo de reinventarse sin
perder las esencias:
[…]
El problema no es
ser capaz de volver a empezar.
El problema no es
vivir demostrando
a uno que te exige
y anda mendigando.
El problema no es
repetir el ayer
como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse.
El problema no es de ocasión.
El problema, señor,
sigue siendo sembrar amor.
51
Fidel Castro Ruz: Por un mundo de paz, justicia y dignidad, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 1996, p. 14.
474
CAPÍTULO 6
El problema no es
de quien vino y se fue o viceversa.
El problema no es
de los niños que ostentan papás.
El problema no es
de quien saca cuenta y recuenta
y a su bolsillo
suma lo que resta.
El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria.
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor.
El problema, señor,
sigue siendo sembrar amor.
El problema no es
despeñarse en abismos de ensueño
porque hoy no llegó
al futuro sangrado de ayer.
El problema no es
que el tiempo sentencie extravío
cuando hay juventudes
soñando desvíos.
El problema no es
darle un hacha al dolor
y hacer leña con todo y la palma.
El problema vital es el alma.
El problema es de resurrección.
El problema, señor,
será siempre sembrar amor.52
La recuperación económica experimentada en la segunda mitad de la
década del noventa del siglo xx se articuló, a inicios del siglo en curso, con
la conformación en América Latina de un clima favorable para la Revolución
52
Silvio Rodríguez: El problema, 1994.
475
HISTORIA DE CUBA
Cubana. El ciclo progresista que vivió la región, la mayor sintonía política
entre Cuba y los gobiernos del área, tuvo un impacto positivo para la Isla
en el terreno económico.53 La exportación de servicios, la adquisición de
combustibles a precios preferenciales, los créditos y la inversión directa
resultaron algunos de los pilares que sostuvieron tal dinámica. Dentro de
este cuadro destacó la estrecha colaboración establecida con la Venezuela
bolivariana de Hugo Chávez (figura 6.24), la cual se convirtió en el principal
socio económico del país; todo ello en el marco de lógicas de integración
cuya máxima expresión fue el surgimiento de la Alianza Bolivariana para
los Pueblos de América (ALBA). Cabe destacar que el peso alcanzado por
las relaciones anudadas con Venezuela volvió a colocar a Cuba en un escenario de señalada dependencia respecto a un factor externo, realidad que
mostró con relativa rapidez sus efectos negativos al generarse, ya para la
segunda década del siglo xxı, una situación de crisis en la nación norandina.
Fig. 6.24 La amistad entre Fidel y Hugo Chávez
El inicio de la centuria también coincidió con el recrudecimiento de
la política hostil de los círculos de poder norteamericanos hacia Cuba. La
Administración de George W. Bush identificó a la Isla como uno de sus
53
En terreno de los nexos políticos y la colaboración económica, no puede obviarse la
interacción de Cuba con dos de los principales actores a nivel global: China y Rusia. Las
relaciones de alto nivel construidas con estos países descansan, entre otros factores, en la
apuesta por un mundo multipolar ajeno a la hegemonía detentada por Estados Unidos.
476
CAPÍTULO 6
enemigos más importantes dentro de la cruzada para robustecer la
dominación estadounidense a nivel mundial. El reforzamiento de las
acciones de guerra económica, las acusaciones infundadas contra el país
con el objetivo de definirlo como terrorista, la promoción de las actividades de la contrarrevolución y la amenaza de una intervención militar
directa demuestran la dimensión de la escalada.54 Frente a estas, Cuba
mantuvo su histórica postura de defensa de su soberanía y de condena
a las proyecciones imperialistas de Washington.
En el marco del escenario hasta aquí esbozado se impulsó desde la Isla la
denominada Batalla de Ideas, conjunto de programas dirigidos por la máxima
dirección del país que apuntaba a diversos objetivos de primera importancia.
El impulso a la movilización revolucionaria de la ciudadanía, la reafirmación
de los principios que guiaban al proyecto socialista, la implementación de
acciones destinadas a solucionar los problemas sociales acumulados durante
el Período Especial y las modificaciones en el ámbito de las políticas económicas definieron a una etapa que se extendió hasta mediados de la segunda
década del presente siglo.
Importantes batallas políticas marcaron esos años. La lucha por el regreso
del niño Elián González (figura 6.25) y por la liberación de los Cinco Héroes
se articuló a través de la realización de amplias concentraciones populares
que revitalizaban la mística de la Revolución Cubana y la conexión de la
ciudadanía con el innegable liderazgo de Fidel. Asimismo, iniciativas como el
Juramento de Baraguá, realizado en el año 2000, y la Reforma Constitucional
aprobada en 2002, confirmaron los soportes esenciales del proyecto revolucionario y recalcaron la apuesta por el socialismo como opción.
Fig. 6.25 Batalla de Ideas
54
El denominado Plan Bush —"Comisión para asistir a una Cuba libre" es su título
exacto—, resulta, sin duda alguna, la muestra más explícita de la vocación neocolonial
que presidió la política estadounidense hacia Cuba en los primeros años del siglo en curso.
477
HISTORIA DE CUBA
En paralelo se pusieron en marcha decenas de acciones que buscaban
solucionar problemáticas que habían despuntado con fuerza a lo largo del
decenio de los noventa. El crecimiento de la pobreza y la marginalidad, la
pérdida de oportunidades para la continuidad de estudios, el desempleo
juvenil, la carencia de maestros y la escasez en las viviendas de medios de
cocción y equipos electrodomésticos —por solo citar algunos ejemplos—
fueron enfrentados mediante proyectos que colocaban a los propios grupos
preteridos en el centro de la solución de los problemas. Programas como
el de los Trabajadores Sociales (figura 6.26 a), los Maestros Emergentes
(figura 6.26 b), los Instructores de Arte (figura 6.26 c), la Universalización de
la Enseñanza Superior y la Revolución Energética llenaron toda una etapa
de nuestra historia reciente. Un balance de estos arroja el saldo luminoso
derivado de las acciones de inclusión materializadas, pero también pone
en evidencia los fallos gestados al calor de concepciones voluntaristas y de
la falta de control económico sobre las tareas ejecutadas.55
a
b
Fig. 6.26 Programas impulsados en la
Batalla de Ideas: a) trabajadores sociales; b) maestros emergentes;
c) instructores de arte
c
55
En el contexto de la Batalla de Ideas se vio potenciada la proyección internacionalista
de Cuba. Fueron estos los años de la puesta en marcha de la Operación Milagro para
el tratamiento de enfermedades oftalmológicas, de la creación de la Brigada Henry
Reeve para situaciones de desastre, de la internacionalización del método de alfabetización Yo, sí puedo y del fortalecimiento de las opciones de superación que la Isla
brindaba a jóvenes del Tercer Mundo. En este último aspecto se destaca la actividad de
la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) como centro docente.
478
CAPÍTULO 6
La Batalla de Ideas constituyó, además, el marco para la revisión crítica
de algunos principios económicos seguidos durante el Período Especial.
Una mirada menos amable en relación con las reformas liberalizadoras
implementadas en esa etapa se manifestó mediante el reforzamiento de
los mecanismos de control estatal sobre la economía, todo ello al compás
de los niveles de recuperación que vivía el país de la mano de sus nexos
con Venezuela.
Si bien estos fueron años de crecimiento de los indicadores socioeconómicos y de palpable solidez del consenso político, no faltó la reflexión
crítica sobre los problemas del país. Como en otras oportunidades, Fidel
encabezó esta mirada descarnada a las dificultades. El riesgo de reversión
del socialismo y de implosión del proceso revolucionario bajo el peso de
sus propios errores fue enunciado por el líder de la Revolución, el 17 de
noviembre de 2005, en un discurso que hasta hoy conserva vigencia:
¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres
pueden hacer que las revoluciones se derrumben? ¿Pueden o no impedir
los hombres, puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? Podía añadirles una pregunta de inmediato. ¿Creen ustedes que
este proceso revolucionario, socialista, puede o no derrumbarse?
[…]
Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros
podemos destruirla y sería culpa nuestra.56
En el año 2006 una complicada enfermedad obligó a Fidel a retirarse
progresivamente de sus principales cargos estatales, gubernamentales y
partidistas; responsabilidades que —de forma paulatina y a través de los
mecanismos electivos vigentes— ocupó el general de ejército Raúl Castro.
Los años de este al frente de los destinos del país se caracterizaron por la
promoción de un programa de reformas que entrañó un esfuerzo de reconceptualización del modelo socialista.
56
Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el acto por
el aniversario 60 de su ingreso a la universidad, efectuado en el Aula Magna de
la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005.
479
HISTORIA DE CUBA
A partir de la materialización de un proceso de discusión nacional en torno
a los principales retos del país, se desencadenaron líneas de transformación
que reconfiguraron la realidad nacional. La eliminación de prohibiciones
que habían quedado desfasadas en el tiempo, la supresión de subsidios y
gratuidades definidas como indebidas y la puesta en ejecución de iniciativas
propulsoras de las relaciones de mercado, la diversificación de las formas de
propiedad y la inversión extranjera se erigieron como los soportes centrales
de los nuevos rumbos asumidos. El VI y el VII Congresos del PCC (figura 6.27)
–celebrados en los años 2011 y 2016, respectivamente– devinieron cónclaves
para el debate y la aprobación de los documentos normativos de los cambios
en marcha y a propulsar.57 En dichas citas no se obvió, asimismo, la definición
de los riesgos que emanaban de las rutas de transformación abiertas.
Hasta el presente, el país se mueve en el complejo esfuerzo de encontrar la vía para ajustarse a los retos del siglo xxı desde su apuesta por el
socialismo. El éxito de las reformas ha resultado parcial debido a errores
en su concepción, fallos en su ejecución, demoras en su implementación y
retrocesos en su puesta en marcha. Asimismo, los propósitos de actualizar
el modelo han chocado con el obstáculo que suponen las tensiones de la
situación económica internacional y la continuidad del bloqueo norteamericano. El VIII Congreso del PCC, celebrado en el año 2021, expresó de forma
diáfana las deudas pendientes en relación con los cambios proyectados y
reiteró como prioridades los ejes definidos en las dos citas partidistas que
le antecedieron.
Los años de dirección de Raúl también implicaron una mirada renovada a
ciertos aspectos del funcionamiento del sistema político. El establecimiento de
límites de edad para ocupar las principales responsabilidades a nivel de país
y la defensa del rol central del liderazgo colectivo encarnado en la función
dirigente del Partido constituyeron algunos de los ejes más importantes.
La Primera Conferencia Nacional del PCC celebrada en el año 2012 resultó
un momento significativo dentro de este proceso de reflexión y cambio.
57
En ambas citas estuvo presente Fidel, quien desde su retiro mantuvo una activa
proyección como articulista a través de sus Reflexiones, al tiempo que impulsaba
proyectos agropecuarios y sostenía encuentros con dignatarios de alto nivel y
personalidades extranjeras. El 25 de noviembre de 2016 el líder de la Revolución
Cubana falleció. Sus honras fúnebres a lo largo de todo el país fueron expresión
de su extraordinaria conexión con la ciudadanía. La frase Yo soy Fidel ancló en
el imaginario popular, en especial en segmentos de la juventud.
480
CAPÍTULO 6
Fig. 6.27 Fidel y Raúl
en el VI Congreso del PCC
Fidel Alejandro Castro Ruz (Birán, 13/8/1926La Habana, 25/11/2016). Ingresó a la
Universidad de La Habana en el año 1945
y se vinculó a los sectores más progresistas del estudiantado. Fue protagonista
de algunos de los acontecimientos políticos más importantes acaecidos en la
Colina en el segundo lustro de los años
cuarenta del siglo xx. Tras graduarse como
abogado, continuó su actividad política y se
convirtió en unas de las principales figuras
del ala juvenil del Partido Ortodoxo. De
forma sistemática denunció la corrupción
que caracterizaba al gobierno de Carlos
Prío. Tras el golpe de Estado del 10 de
marzo de 1952 subrayó el carácter inconstitucional de la asonada militar y, a través de
recursos legales, demostró la imposibilidad
de oponerse a la dictadura mediante los
mecanismos jurídicos existentes. Organizó
y dirigió las acciones del 26 de julio de 1953
y resultó hecho prisionero. En el juicio que
se le realizó asumió su defensa y convirtió
su alegato —La historia me absolverá— en
un manifiesto en el que denunció los crímenes de la tiranía, expuso los problemas
medulares del país y delineó las líneas
de acción que habrían de implementarse
para resolver la crisis nacional. Cumplió
prisión en Isla de Pinos y tras su salida de
la cárcel organizó el MR-26-7, constató la
inexistencia de condiciones para el ejercicio
de oposición cívica al régimen; factor este
que impulsó su decisión de partir hacia el
exilio y desde allí organizar una expedición
que desencadenara la insurrección guerrillera. Al frente de esta desembarcó el 2 de
diciembre de 1956 por Oriente y comenzó
la organización del núcleo de combatientes que en unos meses se convertiría en el
Ejército Rebelde. Al frente de esta fuerza
derrotó a la dictadura y proclamó el triunfo
de la Revolución en enero de 1959. Ocupó
el cargo de Comandante en Jefe de las
Fuerzas de Aire, Mar y Tierra de la República
y, posteriormente, el de primer ministro. Fue
elegido también primer secretario del PCC
y tras la Constitución de 1976, presidente
de los Consejos de Estado y de Ministros.
Se convirtió en el alma de Revolución a
partir de su extraordinaria conexión con
la ciudadanía. Devino, además, estadista
internacional de primer orden como paladín de las causas nobles de los pueblos del
Tercer Mundo. En 2006 una enfermedad lo
obligó a abandonar la primera línea política. A partir de ese momento participó de
la vida nacional y en el escenario foráneo
a través de sus columnas de opinión en la
prensa y de su intercambio con dignatarios
extranjeros y personalidades. En noviembre
de 2016 el Comandante en Jefe falleció y las
actividades relativas al duelo en su honor
fueron expresión de la fuerza de capital
político y simbólico.
481
HISTORIA DE CUBA
En el terreno político destacó de manera notable el despegue, a partir del
año 2014, del llamado Proceso de Normalización de Relaciones con Estados
Unidos, resultado de negociaciones secretas sostenidas durante meses por
los gobiernos de ambas naciones. El reconocimiento por la administración
demócrata de Barack Obama de la incapacidad de los métodos tradicionales
para acabar con la Revolución y la voluntad de entendimiento sostenida
históricamente por Cuba crearon el espacio para la materialización de un
diálogo respetuoso que derivó en hitos como la apertura en 2015 de sendas
embajadas en Washington y La Habana y la visita a la mayor de las Antillas
del presidente Obama en el año 2016 (figura 6.28). La “normalización”
–frustrada por la llegada al poder en 2017 del republicano Donald Trump,
portador de la histórica proyección agresiva de los círculos de poder yanquis
hacia la Isla– demostró los retos que en el terreno ideológico supone para
el socialismo cubano la interacción con el denominado “poder inteligente”,
fórmula política que mediante nuevos métodos busca obtener el resultado
siempre anhelado.
Fig. 6.28 Barack Obama y Raúl Castro
Reflexiona
En torno a la invitación del presidente Obama referido a la necesidad de “olvidarnos
de la historia” para construir un nuevo escenario de relaciones entre ambos países.
¿No te resulta conocida esa idea?
482
CAPÍTULO 6
Entre los años 2018 y 2021 acaeció otro proceso de suma trascendencia
en la historia reciente de la mayor de las Antillas. Justo en ese lapso se
consumó la elección de un nuevo liderazgo que supuso el relevo de la generación histórica de la Revolución. La hornada de dirigentes encabezada
por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez (figura 6.29) asumió la conducción
del país en un contexto adverso en el que se han sumado los problemas de
índole estructural de la sociedad cubana con aquellos de tipo coyuntural
vinculados al recrudecimiento del bloqueo norteamericano, las convulsiones
internacionales y la ocurrencia de desastres naturales e industriales. En tales
circunstancias, ha tenido que ejecutar su gestión un equipo de gobierno que
tiene como reto fundamental encontrar las vías para consumar los ideales
de prosperidad de la ciudadanía y sostener el consenso político en torno
al proyecto socialista.
Fig. 6.29 Miguel Díaz-Canel Bermúdez y Raúl Castro
En medio de la transición entre los liderazgos se efectuó el proceso de
debate de la nueva Constitución de la República. La elaboración de una carta magna que sustituyera a la vigente desde 1976 era imprescindible, pues
objetivamente Cuba era ya un país distinto. Las discusiones en torno al texto
constitucional fueron intensas y demostraron la pluralidad de opiniones
existentes en nuestra sociedad. A inicios del año 2019 se sometió a referendo
—previa ratificación por parte de la Asamblea Nacional— la versión definitiva,
la cual fue aprobada por el 86,85 % de los electores. La Constitución refrendó
al socialismo como línea ideológica del proyecto cubano, sostuvo la condición del Partido Comunista como fuerza dirigente superior de la sociedad,
483
HISTORIA DE CUBA
modeló el establecimiento de un Estado socialista de derecho, recogió las
nuevas perspectivas económicas derivadas de las reformas implementadas
en los últimos lustros e introdujo cambios en el diseño del sistema político.
Sin duda alguna, es un texto que tiene la virtud de parecerse a la Cuba de
hoy y desde él se han emprendido acciones de transformación sustantivas
como la promulgación —votación popular mediante— del nuevo Código
de las Familias. En el proceso de elaboración, consulta y aprobación de las
denominadas leyes de desarrollo de la Constitución se encuentra imbuido el
país justo cuando se escriben estas líneas.
Los últimos años han sido especialmente duros para la nación, pues
se han conjugado dos factores nocivos. La agresiva política hacia Cuba
de la Administración Trump ha continuado bajo el gobierno demócrata de Joseph Biden. Esta embestida de los círculos de poder yanquis
—manifestación de su voluntad de destruir el desafío a su hegemonía
que representa la Revolución Cubana— coincidió en el tiempo con el
impacto mundial de la pandemia Covid-19, enfermedad que —entre los
años 2020 y 2021— paralizó al planeta y supuso un impacto tremendo
desde el punto de vista humano y económico (figura 6.30).
Fig. 6.30 Enfrentamiento a la pandemia (Covid-19)
Cuba vivió el azote de esta contingencia sanitaria y vio disminuir
sus indicadores productivos y comerciales, al tiempo que su ciudadanía
sufría en lo sanitario los efectos de la propagación de un virus mortal.
La fortaleza del sistema de salud cubano, el alto nivel de la industria
biotecnológica y la voluntad política de las autoridades permitieron el
484
CAPÍTULO 6
manejo de la emergencia, aunque no puede negarse la existencia de
momentos especialmente tensos. Un gran éxito para la ciencia cubana
resultó la obtención de varias vacunas contra la Covid-19, realidad
que permitió desarrollar esquemas de inmunización que contuvieron
la enfermedad.
El duro impacto de la pandemia, los efectos del bloqueo norteamericano
en la economía, las campañas antigubernamentales desplegadas desde las
redes sociales, los desequilibrios generados por la aplicación de medidas
como la Tarea Ordenamiento y el acumulado de problemas de contenido
estructural se coligaron —en el año 2021— para agudizar las tensiones al
interior de la Isla, lo que condujo a las manifestaciones del 11 y el 12 de
julio; muestra de la erosión y la fractura de los consensos políticos.
El reconocimiento de las dificultades existentes y la búsqueda de soluciones para estas se presenta en la actualidad como tarea de primer orden a
asumir —en plenitud— por el liderazgo político en ejercicio. La aplicación
de las transformaciones económicas que traigan como resultado un escenario de prosperidad, la implementación de políticas sociales que compensen
los potenciales efectos nocivos de estas y den respuesta a los problemas
acumulados, la asunción de la diversidad que nos define como sociedad, la
profundización de los mecanismos de participación democrática, el trazado
de estrategias para interactuar con los altos flujos migratorios, la puesta
en marcha de programas para el tratamiento al acusado envejecimiento
poblacional y la aplicación de mecanismos que permitan adaptarnos a los
retos que se derivan del cambio climático constituyen algunas de las principales tareas que enfrenta la mayor de las Antillas.
Conéctate
Los acontecimientos del 11 y 12 de julio de 2021 potenciaron la rearticulación
de programas dirigidos a atender las carencias acumuladas en varios espacios de
nuestra realidad, en especial en los barrios populares. Una muestra de las contradicciones existentes en estos se encuentra en el documental Canción de barrio
(2014), de Alejandro Ramírez Anderson, a propósito de la gira interminable del
cantautor Silvio Rodríguez por localidades de La Habana.
El país mejor que sueña la mayoría popular —heredero de las luchas históricas de la nación, del proyecto de la Revolución Cubana y de la asunción
del ideal socialista— tiene el desafío de refundarse creativamente en las
485
HISTORIA DE CUBA
aguas tempestuosas de un siglo marcado por las convulsiones inherentes a
la crisis multidimensional que vive el mundo. En la capacidad de los cubanos,
esa a la que le han cantado poetas y trovadores, vale confiar:
Voy a cambiar los muebles de mi casa
le cambiaré el color a las paredes
restauraré las puertas, las ventanas
y el viejo dominó sin doble nueve.
Voy a quitar las viejas cerraduras
creo que están de más ciertas paredes
aprendí con el tiempo que se puede
cambiar sin que se dañe la estructura.
Hoy podaré al jardín a los retoños
los cuidaré para que crezcan sanos
hoy voy a consultar con mis hermanos
los cambios que a la casa sobrevienen.
No tengo que correr porque la prisa
puede que le haga daño a los cimientos
y aunque en mi casa me siento contento
hay cambios que mi casa necesita.
Voy a hacer ciertos cambios en mi casa
como hicieron mis padres en su tiempo
al cabo esta será la misma casa
los que no son iguales son los tiempos.
Voy a cambiar adornos y costumbres
la flor artificial y hasta el florero
le quitaré a los hierros, el herrumbre
y le daré comida a mis guerreros.
Asumiré que soy el heredero
ya que tengo esta casa por fortuna
la casa que no cambio por ninguna
y en la que están las cosas que más quiero.
486
CAPÍTULO 6
No tengo que correr porque la prisa
puede que le haga daño a los cimientos
y aunque en mi casa me siento contento
hay cambios que mi casa necesita
y aunque en mi casa me siento contento
hay cambios que mi casa necesita.58
Comprueba lo aprendido
1.
Lee detenidamente el fragmento extraído del artículo: “Período
Especial”, que aparece en la Wikipedia, sobre la caída del Campo
socialista y las consecuencias del Período Especial en Cuba:
El período especial en Cuba fue un largo período de crisis económica
que comenzó como resultado del colapso de la Unión Soviética en 1991.
Este período transformó la sociedad cubana y su economía, se hicieron
urgentes reformas en la agricultura, produjo una disminución en el
uso de automóviles, y reacondicionamiento en la industria, la salud
y el racionamiento.
Tales medidas afectaron seriamente al país, debido a las repercusiones que trajeron para la población, como los efectos mentales
y sociales. Principalmente el hambre, que en Cuba durante el
período especial fue causada por factores políticos y económicos
propios del régimen autoritario y debido a la implantación de
extremos racionamientos.
Ante la extrema situación el régimen se vio obligado a aceptar
donaciones norteamericanas de alimentos, medicinas y dinero
en efectivo.59
a) Extrae del texto aquellos enunciados que tergiversan la realidad
vivida por Cuba tras el derrumbe del campo socialista.
Tony Ávila: “Mi casa.cu”, Venceremos, Diario digital de Guantánamo, Cuba. Disponible: https://www.venceremos.cu/curiosidades/15908-conectados-con-mi-casa-cu
59
Disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/Per%C3%ADodo_especial#:~:
text=El%20per%C3%ADodo%20especial%20en%20tiempos,del%20embargo%20
estadounidense%20desde%201992.
58
487
HISTORIA DE CUBA
b) Contrasta dicha información con los conocimientos que te ofrece
tu libro de texto sobre el Período Especial en Cuba. Ten en cuenta
las medidas desplegadas y sus resultados.
c) Argumenta los elementos en los que coinciden y, a la vez, difieren
ambas fuentes del conocimiento.
d) ¿Consideras que la tergiversación que Wikipedia ofrece sobre
la realidad cubana durante el Período Especial constituye un
nuevo tipo de guerra ideológica empleada por el imperialismo
para desvirtuar los logros de la Revolución Cubana? Fundamenta
tu respuesta.
2.
Analiza las siguientes palabras del General de Ejército Raúl Castro:
[…] vino el gran golpe de la disolución del campo socialista, muy
especial, muy especial de la Unión Soviética, con el que teníamos el
85 % del intercambio comercial, donde el Producto Interno Bruto,
que es el valor de toda la producción de un país, cayó un 33 %, el
transporte colapsa, empieza a colapsar todo […] y se empezó un
nuevo período al que Fidel, 10 años después de haber comenzado
este período especial […] calificó como la época más gloriosa de estos
50 años de Revolución. ¿Por qué? Por la resistencia del pueblo.60
a) ¿Por qué el Comandante Fidel calificó a este período como la época
más gloriosa de la Revolución Cubana? Argumenta tu respuesta.
b) ¿Consideras que los problemas sociales que se reflejaron en Cuba
durante el Período Especial fueron producto de la crisis económica
o de la implantación de medidas por parte de la Revolución? Fundamenta tu selección.
c) Explica como las transformaciones de esta etapa expresaron continuidad y también rupturas con respecto al proceso revolucionario.
d) Explica las premisas que impidieron la estructuración de una crisis
política en la Cuba durante los años noventa del siglo xx.
60
Raúl Castro Ruz: “Estos 50 años fueron de resistencia y firmeza del pueblo”, Entrevista publicada en Juventud Rebelde, 3 de enero de 2009, p. 5.
488
CAPÍTULO 6
61
3.
Imagina que vives en la Cuba de los inicios de la década del noventa
del siglo xx, además, ocupas el cargo de ministro de Agricultura o
Comercio Exterior, y tienes dos opciones para hacer frente a la crisis
económica vigente: 1) adoptar las recetas neoliberales y 2) establecer
reformas de lento avance, pero a favor del beneficio popular. ¿Cuál
de estas opciones escogerías? Argumenta tu selección.
4.
Demuestra que los círculos de poder de Estados Unidos aprovecharon
la coyuntura de la caída del campo socialista para recrudecer su política
hostil hacia la Revolución Cubana.
5.
Con respecto a la Batalla de Ideas Fidel expresó: “[…] batalla de ideas
no significa solo principios, teoría, conocimientos, cultura, argumentos,
réplica y contrarréplica, destruir mentiras y sembrar verdades; significa
hechos y realizaciones concretas.”61
a) Ejemplifica los hechos y las realizaciones concretas que se desarrollaron en el primer lustro del siglo xxı en Cuba.
b) Investiga cuáles fueron las obras reparadas en tu municipio en
este período.
c) Realiza una entrevista a un miembro de la comunidad beneficiado
con las acciones de la Batalla de Ideas en aquella etapa.
d) ¿Consideras que la Batalla de Ideas culminó en Cuba? Fundamenta
tu respuesta.
e) Establece una relación entre lo planteado en el Juramento de Baraguá
y el despliegue de acciones al calor de la Batalla de ideas.
6.
Con respecto al documento “Comisión para asistir a una Cuba libre” que se gestara en 2004 y la contundente respuesta de nuestro Comandante en nombre del pueblo, te invitamos a que
localices en la biblioteca o en otras plataformas digitales el texto “Jamás seremos una Neocolonia yanqui”, que incluye el documento “Brutales Medidas económicas y políticas contra nuestro
país y contra los cubanos residentes en Estados Unidos” y el discurso de Fidel “Proclama de un adversario al gobierno de Estados
Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz en el acto por el 40 y 41 Aniversario
de la UJC y la OPMJ, respectivamente, Teatro Karl Marx, el 4 de abril del 2002.
489
HISTORIA DE CUBA
Unidos”, conocido también como “Primera epístola a George Bush”.62
A partir de su estudio responda:
a) Localiza el Plan Bush y argumenta cómo limita la soberanía del
pueblo cubano el documento.
b) ¿Por qué se plantea que el documento afecta a los cubanos residentes en Estados Unidos?
c) ¿Pudiéramos plantear que la gestión de Trump fue continuadora
del Plan Bush? Ejemplifica.
d) Con respecto a la respuesta del Comandante en Jefe en su Primera
epístola pudieras reflexionar sobre:
¿Qué papel juega en el discurso los conceptos libertad, democracia
y derechos humanos?
¿Cuáles consideras las principales tesis del discurso?
¿Qué opinión te merece las palabras finales del discurso?
7.
Elabora un producto comunicativo que represente el dialogo entre el
pueblo de Cuba, el presidente del gobierno de Estados Unidos y las
demás naciones del mundo. (Puede ser una dramatización).
8.
Te invitamos a escuchar la canción El necio, del cantautor Silvio
Rodríguez. Sería interesante responder las interrogantes siguientes:
a) ¿Cómo se expresa en la canción el sentido de continuidad de
nuestro pueblo?
b) ¿Cuáles son las aspiraciones que tiene el autor? Establece una relación con la situación de Cuba a partir de la década del noventa
del siglo xx hasta nuestros días.
c) ¿Cómo se manifiesta en el texto las provocaciones que sufrió el
autor por su confianza en la Revolución? ¿Cuál es tu opinión?
¿Consideras realmente que el pueblo cubano ha sido necio? Fundamenta tu respuesta.
d) ¿Qué relación pudiéramos establecer entre lo que expresa el autor
en la letra de la canción y la actuación del pueblo de Cuba en la
última década del siglo xx y las primeras del siglo xxı?
62
Jamás seremos una Neocolonia yanqui, Editora Política, La Habana, 2004.
490
CAPÍTULO 6
9.
A partir del estudio del llamado Proceso de Normalización de Relaciones
con Estados Unidos con la administración Obama y el cambio que
significó para Cuba la dinámica con Estados Unidos entre los años
2015 y 2016 te proponemos que observes las caricaturas siguientes
(figuras 6.31 y 6.32):
Fig. 6.31
Fig. 6.32
a) ¿Por qué podemos afirmar que con el gobierno de Obama el
peligro fue más eminente?
b) ¿Cuáles son las razones que hacen pensar que la subversión con
Obama fue más solapada?
c) Una vez que se restablecieron las relaciones con el gobierno
norteamericano Cuba enfrentó nuevos peligros, ¿cuáles fueron?
10.
63
Localiza el artículo “A 20 años de una escalada terrorista”, de José
Luis Méndez (Lunes 4 de septiembre de 2017, periódico Granma).63
a) ¿Qué tienen en común los principales hechos que se muestran
en el artículo?
Disponible en http://www.granma.cu/cuba/2017-09-03/a-20-anos-de-una-escalada-terrorista-03-09-2017-23-09-56
491
HISTORIA DE CUBA
b) ¿Por qué consideras que el blanco principal de las acciones terrorista en Cuba (1996-1998) fue la industria turística?
c) ¿Qué opinión te merecen las palabras de Posada Carriles que
aparecen en el trabajo periodístico?
d) Si tuvieras la posibilidad de escribirle ¿qué le dirías?
e) Localiza la secuencia del filme La red avispa de 2019 que refiere a
los hechos. Establece una relación entre los hechos y lo que proyecta
la ficción. ¿A qué conclusión puedes arribar?
11.
Los años en los que el General de Ejército Raúl Castro estuvo dirigiendo
los destinos del país se caracterizaron por la promoción de un programa de reformas que entrañó un esfuerzo de reconceptualización
del modelo socialista.
a) ¿Qué documentos consideras imprescindibles para estudiar
este período?
b) Menciona las medidas que consideras más efectivas en la
reconceptualización.
c) ¿Qué lecciones nos dejó el estudio de este período?
12.
Localiza el discurso del General de Ejército Raúl Castro del 19 de abril
de 2018 pronunciado en la clausura de la sesión consultiva de la IX
Legislatura del máximo órgano del Poder Popular en Cuba, publicado
en el periódico Granma bajo el título: “El partido Comunista apoyará
y respaldará resueltamente al nuevo Presidente”, en este documento
Raúl afirma que “[…] el compañero Díaz-Canel no es un improvisado”.
a) Identifica en el texto las razones que llevaron a Raúl a la sentencia anterior.
b) Localiza los temas musicales Guillermo Tell, de Carlos Varela y
La tempestad, de Buena Fe y Silvio Rodríguez. Establece una
relación entre las ideas del discurso y el mensaje que proponen
estas canciones. ¿Consideras que son mensajes contrapuestos o
complementarios? Fundamenta tu respuesta.
13.
A partir de la contundente sentencia de que la historia no se detiene y
de reconocer que Cuba ha vivido profundos procesos a partir de 2019:
a) Identifica los documentos históricos que consideras imprescindibles
para el estudio de este período.
492
CAPÍTULO 6
b) ¿Cuáles consideras los hitos de participación popular? ¿Cómo los
seleccionaste? ¿Por qué?
c) Observa la figura 6.33, ¿cómo valoras la contribución de los jóvenes,
que al igual que tú pertenecen a la FEEM, al desarrollo socioeconómico del país?
Fig. 6.33 Participación activa de la FEEM
d) Explica cómo las transformaciones de esta etapa expresan continuidad y también rupturas con respecto al proceso revolucionario.
e) ¿Qué lecciones nos dejó el estudio de este período?
Desafío
1.
La historia de la Revolución Cubana es indispensable para entender
nuestra historia patria.
a) Para ti, ¿qué ha resultado más interesante y revelador de este
período? ¿Por qué?
b) Si tuvieras que seleccionar una personalidad histórica, un hecho,
un documento histórico y una ciudad que a tu juicio exprese mejor las luchas históricas estudiadas en el período revolucionario,
¿cuáles escogerías? ¿Por qué?
c) ¿Qué lecciones para tu vida te aportó ese estudio?
d) ¿Crees que otro mundo mejor es posible? ¿Por qué?
e) Elabora un producto comunicativo que permita mostrar
tus conclusiones.
f) Una vez presentado el producto reflexiona en estas interrogantes
y devuélvelas en el debate: ¿Qué elementos tuviste en cuenta para
llegar a estas conclusiones? ¿Cambiarías algo después de escuchar
a tus compañeros? ¿Por qué? ¿Cómo lo harías?
493
DOCUMENTOS HISTÓRICOS
“Ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados
Unidos”64 (fragmentos)
Contemplando lo que Cuba es bajo el gobierno español, y lo que sería
incorporada en los Estados Unidos, parece que todo cubano debiera desear ardientemente la anexión; pero este cambio tan halagüeño ofrece al
realizarse, grandes dificultades y peligros.
[…] la anexión, en último resultado, no sería anexión, sino absorción
de Cuba por los Estados Unidos. Verdad es, que la Isla, geográficamente
considerada, no desaparecería del grupo de las Antillas; pero yo quisiera
que, si Cuba se separase, por cualquier evento, del tronco al que pertenece,
siempre quedase para los cubanos y no para una raza extranjera.
Nunca olvidemos […] que la raza anglo-sajona difiere mucho de la nuestra
por su origen, por su lengua, su religión, sus usos y costumbres; y que, desde
que se sienta con fuerza para balancear el número de cubanos, aspirará a
la dirección política de los negocios en Cuba; y la conseguirá, no solo por
su fuerza numérica, sino porque se considerará como nuestra tutora o protectora, y mucho más adelantada que nosotros en materias de gobierno.
[…] los cubanos serán excluidos […] de todos o casi todos los empleos: y
doloroso espectáculo es por cierto, que los hijos, que los amos verdaderos
del país, se encuentren en él postergados por una raza advenediza. Yo he
visto esto en otras partes, y sé que en mi patria también lo vería; y quizás
también vería que los cubanos, entregados al dolor y a la desesperación,
acudiesen a las armas y provocasen una guerra civil. Muchos tacharán estas
ideas de exageradas, y aún las tendrán por un delirio. Bien podrán ser cuanto se quiera: pero desearía que Cuba no solo fuese rica, ilustrada, moral y
poderosa sino que fuese Cuba cubana y no anglo-americana. La idea de la
64
Hortensia Pichardo: Documentos para la Historia de Cuba, t.1, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977, pp. 338-349.
495
HISTORIA DE CUBA
inmortalidad es sublime; porque prolonga la existencia de los individuos
más allá del sepulcro; y la nacionalidad es la inmortalidad de los pueblos,
y el origen más puro del patriotismo.
[…] en Cuba, donde no hay otra alternativa que la vida o la muerte,
nunca debe intentarse una revolución, sino cuando su triunfo sea tan cierto
como una demostración matemática. En nuestras actuales circunstancias, la
revolución política va necesariamente acompañada de la revolución social;
y la revolución social es la ruina completa de la raza cubana. Sin duda que
los oprimidos hijos de aquel suelo tienen muchos agravios que reclamar
contra la tiranía metropolitana; pero por numerosos y graves que sean, los
hombres previsores jamás deben provocar un levantamiento, que antes de
mejorar nuestra condición, nos hundirá en las más espantosas calamidades.
El patriotismo, el puro e ilustrado patriotismo debe consistir, en Cuba, no
en desear imposibles, ni en precipitar al país en una revolución prematura,
sino en sufrir con resignación y grandeza de ánimo los ultrajes de la fortuna,
procurando siempre enderezar a buena parte los destinos de nuestra patria.
Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba.
Manifiesto del Diez de Octubre65
[…]
Nadie ignora que España gobierna la isla de Cuba con un brazo de hierro
ensangrentado; no solo no le deja seguridad en sus propiedades arrogándose la facultad de imponerle tributos y contribuciones a su antojo, sino
que teniéndola privada de toda libertad política, civil y religiosa, sus desgraciados hijos se ven expulsados de su suelo a remotos climas o ejecutados
sin forma de proceso, por comisiones militares establecidas en plena paz,
con mengua del poder civil. La tiene privada del derecho de reunión como
no sea bajo la presidencia de un jefe militar; no puede pedir el remedio a
sus males, sin que se le trate como rebelde, y no se le concede otro recurso
que callar y obedecer.
[…]
Viéndonos expuestos a perder nuestras haciendas, nuestras vidas y hasta
nuestras honras, me obliga a exponer esas mismas adoradas prendas, para
65
Los fragmentos seleccionados fueron tomados de “La isla de Cuba”, en Hortensia Pichardo: Documentos para la historia de Cuba, t. 1, Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1973, pp. 358-361.
496
Documentos históricos
reconquistar nuestros derechos de hombres, ya que no podemos con la
fuerza de la palabra en la discusión, con la fuerza de nuestros brazos en
los campos de batallas.
Cuando un pueblo llega al extremo de degradación y miseria en que
nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche mano a las armas
para salir de un estado tan lleno de oprobio […].
Nosotros consagramos estos dos venerables principios: nosotros creemos
que todos los hombres somos iguales, amamos la tolerancia, el orden y la
justicia en todas las materias; respetamos las vidas y las propiedades de todos
los ciudadanos pacíficos, aunque sean los mismos españoles, residentes en
este territorio; admiramos el sufragio universal que asegura la soberanía
del pueblo; deseamos la emancipación, gradual y bajo indemnización, de
la esclavitud […].
[…]
[…] Cuba aspira a ser una nación grande y civilizada, para tender un
brazo amigo y un corazón fraternal a todos los demás pueblos, y si la misma
España consiente dejarla libre y tranquila, la estrechará en su seno como
una hija amante de una buena madre […].
En consecuencia, hemos acordado unánimemente nombrar un jefe único que dirija todas las operaciones con plenitud de facultades, y bajo su
responsabilidad, autorizado especialmente para nombrar un segundo y los
demás subalternos que necesite en todos los ramos de administración mientras dure el estado de guerra […] También hemos nombrado una Comisión
gubernativa de cinco miembros para auxiliar al general en Jefe en la parte
política, civil y demás ramos de que se ocupa un país bien reglamentado […].
Carta de Carlos Manuel de Céspedes al Honorable
Charles Sumner66
La Revolución de Cuba, este levantamiento de una pequeña colonia
europea en América contra su despótica, y relativamente poderosa metrópoli,
no ha sido juzgada con exactitud y precisión por todos los que a ella han
dedicado su atención en esa República. Algunos publicistas y hombres de
Estado no han apreciado su verdadero carácter y genuina significación, a
66
Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo: “Carlos Manuel de Céspedes. Escritos:
Al Honorable señor Charles Sumner”, t. 2, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974, pp. 209, 213, 229 y 230.
497
HISTORIA DE CUBA
causa sin duda de falta de datos auténticos y de origen puro en que basar
un análisis concienzudo, que les pusiera de manifiesto la índole, condiciones
y tendencias de esta prolongada lucha.
[…]
Cerca de tres años cuenta la guerra y en ese intermedio España ha enviado a la Isla como 60 mil soldados y ha aumentado sus fuerzas navales
hasta llegar a tener en condiciones hasta 83 buques en las costas de Cuba
operando el bloqueo, gracias en parte al auxilio sacado de ese país (U.S.A.)
con la construcción, armamento y equipos de 30 cañoneros de vapor. Tan
considerables recursos allegados con grandísimos esfuerzos y sacrificios por
España ponen de manifiesto por sí mismos el estado de guerra en la colonia.
[…]
[...] Los admiradores del pueblo más libre del mundo, la República de
los Estados Unidos de América, entre los cuales están los patriotas cubanos,
lamentan la actitud de ese Ejecutivo para con nuestra Revolución. La nación
americana que ha simpatizado con todos los que han luchado por la libertad
y que hasta auxilió a algunos noblemente, no puede menos que simpatizar con Cuba, como han venido a demostrar las entusiastas y numerosas
manifestaciones de los diversos órganos de opinión pública. A la imparcial
historia tocará juzgar si el gobierno de esa República ha estado a la altura
de su pueblo y de la misión que representa en América; no ya permaneciendo simple espectador indiferente de las barbaries y crueldades ejecutadas
a su propia vista por una potencia europea monárquica contra su colonia,
que en uso de su derecho, rechaza la dominación de aquélla para entrar
en la vida independiente, (siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos) sino
prestando apoyo indirecto moral y material al opresor contra el oprimido,
al fuerte contra el débil, a la Monarquía contra la República, a la Metrópoli
europea contra la Colonia Americana, al esclavista recalcitrante contra el
libertador de cientos de miles de esclavos. Mas, no por eso ha menguado
la consideración del pueblo de Cuba hacia el de los Estados Unidos, ambos
son hermanos y permanecen unidos en espíritu a pesar de la conducta de
la administración del último, que no me corresponde calificar [...] tarde o
temprano el Gobierno de los Estados Unidos de América se atemperará, en
la cuestión de Cuba, a la opinión pública, abiertamente pronunciada por el
reconocimiento de los republicanos de Cuba como beligerantes.
No obstante todo, llegue o no llegue ese día, la Revolución Cubana ya
vigorosa es inmortal; la República vencerá a la Monarquía; el pueblo de
498
Documentos históricos
Cuba, lleno de fe en sus destinos de libertad, y animado de inquebrantable
perseverancia en la senda del heroísmo y de los sacrificios, se hará digno de
figurar, dueño de su suerte, entre los pueblos libres de América.
Nuestro lema es y será siempre: Independencia o Muerte. Cuba no sólo
tiene que ser libre, sino que no puede ya volver a ser esclava.
Carta del lugarteniente general Calixto García Íñiguez al
general Shafter, reivindicando el prestigio del Ejército
Libertador cubano67
Al Mayor General Shafter, general en jefe del 5to. Cuerpo del Ejército
de los Estados Unidos
Señor:
El día 12 de mayo último, el Gobierno de la República de Cuba me ordenó, como comandante en jefe que soy del Ejército Cubano en las Provincias
Orientales, que prestara mi cooperación al Ejército Norteamericano.
Siguiendo los planes y obedeciendo las órdenes de los jefes, he hecho
todo lo posible para cumplir los deseos de mi Gobierno, habiendo sido,
hasta el presente, uno de los más fieles subordinados de usted y teniendo
la honra de ejecutar sus órdenes e instrucciones hasta donde mis facultades
me han permitido hacerlo.
La ciudad de Santiago de Cuba se rindió al fin, al Ejército Americano,
y la noticia de tan importante victoria solo llegó a mi conocimiento por
personas completamente extrañas a su Estado Mayor, no habiendo sido
honrado con una sola palabra, de parte de Ud. sobre las negociaciones de
paz y los términos de la capitulación propuesta por los españoles.
Los importantes actos de la rendición del Ejército español y de la ciudad
por usted, tuvieron lugar posteriormente, y sólo llegaron a mi conocimiento
por rumores públicos. No fui tampoco honrado con una sola palabra, de
parte de Ud., invitándome a mí y a los demás oficiales de mi Estado Mayor
para que representáramos al Ejército cubano en ocasión tan solemne. Sé,
por último, que Ud. ha dejado constituídas, en Santiago, a las mismas autoridades españolas contra las cuales he luchado tres años como enemigos de
67
Hortensia Pichardo: “Carta del Lugarteniente general Calixto García Íñiguez
al general Shafter, reivindicando el prestigio del Ejército Libertador cubano”,
Documentos para la Historia de Cuba, Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2000,
pp. 521-522.
499
HISTORIA DE CUBA
la independencia de Cuba. Yo debo informar a usted que esas autoridades
no fueron nunca electas por los habitantes residentes en Santiago de Cuba,
sino nombradas por decreto de la Reina de España
Yo convengo, señor, en que el Ejército bajo su mando haya tomado posesión de la ciudad y ocupado las fortalezas; yo hubiera dado mi ardiente
cooperación a toda medida que Ud. hubiese estimado más conveniente,
guardando el orden público, hasta que hubiera llegado el momento de
cumplir el voto solemne del pueblo de los Estados Unidos, para establecer
en Cuba un gobierno libre e independiente; pero cuando se presenta la
ocasión de nombrar las autoridades de Santiago de Cuba, en las circunstancias especiales creadas por una lucha de treinta años contra la dominación
española, no puedo menos que ver, con el más profundo sentimiento, que
esas autoridades no sean elegidas por el pueblo cubano, sino que son las
mismas que tanto la Reina de España como sus ministros habían nombrado
para defender la soberanía española contra los cubanos.
Circula el rumor que, por lo absurdo, no es digno de crédito general,
de que la orden de impedir a mi Ejército la entrada en Santiago de Cuba
ha obedecido al temor de la venganza y represalias contra los españoles.
Permítame Ud. que proteste contra la más ligera sombra de semejante
pensamiento, porque no somos un pueblo salvaje que desconoce los principios de la guerra civilizada: formamos un ejército pobre y harapiento, tan
pobre y harapiento como lo fué el ejército de vuestros antepasados en su
guerra noble por la independencia de los Estados Unidos de América; pero,
a semejanza de los héroes de Saratoga y Yorktown, respetamos demasiado
nuestra causa para mancharla con la barbarie y la cobardía.
En vista de todas las razones aducidas por mí anteriormente, siento profundamente no poder cumplir por más tiempo las órdenes de mi Gobierno,
habiendo hecho, hoy, ante el General en Jefe del Ejército cubano, mayor
general Máximo Gómez, la formal renuncia de mi cargo como general en
jefe de esta sección de nuestro Ejército
En espera de su resolución, me he retirado, con todas mis fuerzas, a Jiguaní.
Soy respetuosamente de usted, Mayor General,
Calixto García
Campos de Cuba Libre, 17 de julio de 1898
500
Documentos históricos
Enmienda Platt68
Que en cumplimiento de la declaración contenida en la Resolución
Conjunta aprobada en 20 de abril de mil ochocientos noventa y ocho, intitulada “Para el reconocimiento de la independencia del pueblo cubano”,
exigiendo que el Gobierno de España renuncie a su autoridad y gobierno
en la Isla de Cuba, y retire sus fuerzas terrestres y marítimas de Cuba y de
las aguas de Cuba y ordenando al Presidente de los Estados Unidos que
haga uso de las fuerzas de tierra y mar de los Estados Unidos para llevar a
efecto estas resoluciones, el Presidente por la presente, queda autorizado
para dejar el Gobierno y control de dicha Isla a su pueblo, tan pronto como
se haya establecido en esa Isla un Gobierno bajo una Constitución, en la
cual, como parte de la misma, o en una ordenanza agregada a ella se definan las futuras relaciones entre Cuba y los Estados Unidos sustancialmente,
como sigue:
I
Que el Gobierno de Cuba nunca celebrará con ningún Poder o Poderes
extranjeros ningún Tratado u otro convenio que pueda menoscabar, o tienda
a menoscabar la independencia de Cuba ni en manera alguna autorice o
permita a ningún Poder o Poderes extranjeros, obtener por colonización o
para propósitos militares o navales, o de otra manera, asiento en o control
sobre ninguna porción de dicha Isla.
II
Que dicho Gobierno no asumirá o contraerá ninguna deuda pública para
el pago de cuyos intereses y amortización definitiva después de cubiertos los
gastos corrientes del Gobierno, resulten inadecuados los ingresos ordinarios.
III
Que el Gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos pueden
ejercitar el derecho de intervenir para la conservación de la independencia
cubana, el mantenimiento de un Gobierno adecuado para la protección de
vidas, propiedad y libertad individual y para cumplir las obligaciones que, con
respecto a Cuba, han sido impuestas a los Estados Unidos por el Tratado de
París y que deben ahora ser asumidas y cumplidas por el Gobierno de Cuba.
68
Hortensia Pichardo: Documentos para la Historia de Cuba, t.2, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1969, pp. 119-120.
501
HISTORIA DE CUBA
IV
Que todos los actos realizados por los Estados Unidos en Cuba durante su
ocupación militar, sean tenidos por válidos, ratificados y que todos los derechos legalmente adquiridos a virtud de ellos, sean mantenidos y protegidos.
V
Que el Gobierno de Cuba ejecutará y en cuanto fuese necesario cumplirá los planes ya hechos y otros que mutuamente se convengan para el
saneamiento de las poblaciones de la Isla, con el fin de evitar el desarrollo
de enfermedades epidémicas e infecciosas, protegiendo así al pueblo y al
comercio de Cuba, lo mismo que al comercio y al pueblo de los puertos del
Sur de los Estados Unidos.
VI
Que la Isla de Pinos será omitida de los límites de Cuba propuestos por
la Constitución, dejándose para un futuro arreglo por Tratado la propiedad
de la misma.
VII
Que para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la
independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para
su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados
Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en
ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de los
Estados Unidos.
VIII
Que para mayor seguridad en lo futuro, el Gobierno de Cuba insertará las
anteriores disposiciones en un Tratado Permanente con los Estados Unidos.
Julio Antonio Mella: “Cuba: un pueblo que jamás ha sido
libre”69
Como un centinela avanzado, o como una primera línea de trincheras
protectoras de la América del Sur, las Grandes Antillas forman una cadena
de rotos eslabones, que el capitalismo yanqui ha unido con su comercio, su
política y su dominio absoluto sobre ellas. De todas las Antillas, Cuba es la
más hermosa, al decir de Colón y de los agentes turistas de la Florida. Cuenta
69
Instituto de Historia del Movimiento Comunista y la Revolución Socialista de
Cuba: J. A. Mella. Documentos y artículos, La Habana, 1975, pp. 174-183.
502
Documentos históricos
la isla con dos millones y medio de habitantes, de los cuales el medio está
en la Capital, y es el primer país productor de azúcar del mundo. Esto es lo
único importante, y la principal causa de su pertenencia a los capitalistas
sajones (principalmente estadounidenses).
El capitalismo yanqui ha sido siempre enemigo de la
independencia de Cuba
No es de ahora que el capitalismo yanqui desea poseer esta Isla, sino desde hace más de un siglo. Durante la centuria xıx más de una vez intentaron
comprársela a España. En la época de las conspiraciones por la Independencia,
persiguieron tenazmente a los revolucionarios, y sólo alimentaron las tendencias de ciertos cubanos anexionistas que soñaban con la separación de
España para caer bajo el dominio de los Estados Unidos. Así la expedición
invasora de Narciso López en 1850, que no encontró eco en el pueblo de
Cuba por esta misma razón. El anexionismo fue en una época la doctrina
de los graves intelectuales, como luego lo fue el autonomismo, durante la
guerra del 95, y lo es hoy la gratitud y la cooperación con el capitalismo
yanqui, “que da riquezas a la patria pobre”. (Casi siempre el intelectual se
presenta en la sociedad como un ser fosilizado, a quien no se debe oír, y sí
tratar como a momias con vida artificial. Cuando adquieren el éxito, y su
nombre se hace famoso, es porque se han mediocratizado aceptando las
ideas retrógradas del medio, con la excepción de las épocas idealistas de
renovación.)
De todos es conocido el fracaso del Congreso de Panamá, donde se trataba de hacer independiente a toda la América, y cómo los Estados Unidos
hicieron fracasar el proyecto del Libertador.
La carta de un Secretario de Estado americano, demuestra bien claro cuál
es la causa del odio a la independencia de Cuba. Decía el citado estadista
que esta isla en caso de ser libre sería un fácil refugio de todos los esclavos
de los estados algodoneros y agrícolas del Sur de los Estados Unidos, cosa
ésta que traería graves e injustas pérdidas a los ciudadanos americanos…
El infeliz Secretario no contaba con los esclavos de este país, los de Cuba,
tanto los negros como los blancos. Hace ya un siglo de esto, y el mismo
interés económico hace que los Estados Unidos declaren por su Congreso
“que Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente” de España, para
servir a los capitalistas americanos, que se han apropiado las dos terceras
503
HISTORIA DE CUBA
partes de la producción azucarera, y de una de las más grandes bahías del
mundo: Guantánamo.70 Un embajador para hacer las veces de censor del
Gobierno, y una Enmienda Platt, reverenciada por todos los gobiernos “honestos y patrióticos”, asegura, con una intervención de las fuerzas armadas
de marina, como en 1899 y 1906 la “protección a la vida e intereses de los
extranjeros”. Los cubanos parecen no tener necesidad de esa protección,
y si alguna vez se necesita son las fuerzas armadas de los Estados Unidos,
también, las que las ofrecen, lo cual hace creer, con mucha razón, a los individuos que les gusta deducir, que las fuerzas armadas cubanas están de
más, lo mismo que las autoridades.
La soberanía de Cuba ante el derecho político
Una de las mayores ingenuidades que cree el pueblo de Cuba es su
Soberanía, su Independencia absoluta, y considera a los Estados Unidos
como un fiel aliado, o padre protector.
La vida diaria enseña que un hombre sin independencia económica es
un servidor, un esclavo, muchas veces, de quien depende para subsistir. De
la misma manera un pueblo, enseña la historia y la realidad actual, sin independencia económica es un servidor, un esclavo, muchas veces, de quien
depende para el sustento de sus habitantes.
No es necesario demostrar con ejemplos eruditos y basados en la ciencia política y económica la dependencia de Cuba al Estado capitalista del
gringo Sam. Todo ser con sentido común ve y palpa esta dependencia, este
coloniaje económico y por consiguiente político.
En el régimen actual la producción de todo país que no es industrialista,
es tributario de los otros grandes países civilizados, es decir, industrializados
bárbaramente por la civilización burguesa. No importa la enormidad de
sus territorios y lo numeroso de su población: India es una colonia a pesar
de su extensión y de sus 300 millones de habitantes, y la China si no fuese
70
Es un hecho conocido de todos los estudiosos de estas materias, y afirmado por
el Gobierno de Cuba en la “Memoria de la Exposición de San Luis” editado oficialmente por las autoridades cubanas, que de 1897 a 1898, hasta que se acordó la hipócrita Joint Resolution el Gobierno Revolucionario de la República en
Armas gastó más de dos millones de pesos comprando a los congresistas americanos para que prestaran su apoyo a los mambises. El Gobierno americano ha
recogido toda la edición de esa memoria, habiendo visto el que esto escribe una,
por rara casualidad. (Nota de J. A. Mella.)
504
Documentos históricos
por el auxilio magnánimo de Rusia, continuaría siendo un feudo del Japón,
Estados Unidos, Inglaterra y demás países imperialistas.
Aun dentro de las teorías políticas de moda en las universidades, Cuba
no es un Estado Libre, no tiene Soberanía.
Para Orlando “obrar como soberano, equivale a decidir en última instancia, sin ulterior ni superior recurso, de un modo inapelable”. Posada nos
recuerda que soberanía significa etimológicamente “sobre todo”, es decir,
el Estado con sus súbditos ejerce la suprema autoridad, y en sus relaciones
internacionales no tiene más limitaciones que las naturales prerrogativas de
los demás Estados. Burgess, el ídolo en Ciencia Política en las universidades
de los E. U., considera la Soberanía como atributo esencial del Estado (“es
el carácter más importante del Estado y de él se derivan los otros”).
Otro de los atributos de un Estado es la “Exclusividad”, o sea, donde
exista el poder de un Estado (manifiesto, desde luego, por el Gobierno de
la clase privilegiada), no puede existir el poder de otro Estado.
Veamos todas estas teorías universales aceptadas, y su relación con parte
de la Carta Fundamental de Cuba.
Enmienda Platt
Art. 1ro. El Gobierno de Cuba nunca celebrará con ningún Poder o Poderes
extranjeros ningún Tratado u otro pacto… (No está “sobre todo” el Estado
cubano en sus relaciones internacionales, sino “debajo” de la Enmienda
Platt. No hay “Exclusividad” del Poder del Estado Cubano, tampoco, porque el Estado americano puede impedir, inmiscuyéndose, la concertación
de los Tratados.)
Art. 2do. El Gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos puedan
ejercer el derecho de intervenir para la preservación de la independencia
de Cuba y el sostenimiento de un gobierno adecuado a la protección de la
vida, la “propiedad” y la libertad individual... (Resulta que la propiedad es
en su inmensa mayoría americana, y cuando entra en lucha el interés de
la propiedad americana con el interés de la propiedad nativa, garantizada
en la parte “cubana” de la Constitución, la Enmienda Platt, o lo que es lo
mismo, la protección a los intereses imperialistas americanos, puede más.
No hay que decir lo que sucede cuando la pugna es entre la propiedad
americana y la vida o la libertad individual del obrero nativo o español. El
Gobierno cubano nunca ha vacilado en ponerse al lado de la Constitución
505
HISTORIA DE CUBA
y de la “defensa de la Patria”, protegiendo, de acuerdo con la Enmienda
Platt, la propiedad extranjera; porque, “de lo contrario, las tropas americanas intervendrían, trayendo una humillación para la República”. De aquí se
deduce bien claro que cualquier petición obrera es siempre “antipatriótica”...
Hay algo cómico en este asunto, que nunca han visto los famosos internacionalistas cubanos y yanquis de los Congresos Panamericanos y europeos.
Si un Estado es Soberano tiene, siempre la suficiente fuerza armada para
imponer su Soberanía a todos sus súbditos o ciudadanos luego, si Cuba es
Estado Soberano, como dicen en la Universidad de La Habana y en todos
los lugares donde hay hipócritas, ¿para qué necesita la fuerza armada de
los Estados Unidos?, ¿para imponer ese respeto y protección garantizados
en la parte cubana y en la parte americana de nuestra Constitución? Falta
Estado verdadero, o sobra protección.)
Art. 7mo Para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la
independencia de Cuba, y “proteger” al pueblo de la misma, así como para
su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados
Unidos las tierras necesarias para carboneras, o estaciones navales... (Se
acaba de expresar de manera clara lo que es Cuba: una nación protegida.
Está como Egipto, o cualquier otro protectorado, sometido a la tutela de
un Estado imperialista con la máscara de la protección. La única diferencia
es que en esos pueblos los nativos conocen valientemente su situación y
luchan por obtener su independencia. Aquí, los capitalistas nacionales y los
gobernantes, hacen creer a todo el mundo que el capitalismo americano,
tiránico y absorbente, es el maná del pueblo cubano.)
He aquí demostrada la falsedad, aun dentro de las teorías de la ciencia
oficial, de la vana ilusión predicada en escuelas y cátedras universitarias,
que aceptan nuestros gobernantes e intelectuales, de la independencia
absoluta de Cuba. Para el hombre de sentido común la realidad le enseña
que no hay tal independencia, que no somos ya colonia de España; pero
que sí lo somos de la plutocracia norteamericana.
Para el que desee conocer la verdad valientemente, debemos recordarle
con Marx, el revolucionario, o Duguit, el reformista, si el primer nombre
le asusta, que el Estado no ha sido, ni es, otra cosa que la protección y el
abuso de la clase dominante en un país.
La América Latina, en mayor o menor grado, no es libre, pertenece al
solo Estado, al solo Poder, que absorbe a todos los otros: los Estados Unidos
de Wall Street. Los países como Chile, Argentina, Brasil y Uruguay, que por
506
Documentos históricos
situaciones especiales no están bajo la influencia directa del capitalismo
imperialista, son también, Estados capitalistas nacionales: feudos de una
casta explotadora.
¿Qué han de hacer los nuevos colonos de la América? ¿Organizar una
nueva guerra de Independencia como en el siglo pasado, y hacerse libre?
No, ya veremos la única salida.
Otras manifestaciones del dominio yanqui en Cuba
No es solamente imponiendo la Enmienda Platt que los Estados Unidos
han intervenido en Cuba. Roig de Leuchsenring, en un valiente y admirable trabajo presentado a la Sociedad Cubana de Derecho Internacional,
demuestra cómo Estrada Palma, el Primer Presidente, después de provocar
una rebelión del Partido Liberal, ultrajado y robado en los comicios, renunció
a su cargo. Estando por esta renuncia la República acéfala —más de lo que
estaba cuando el pedagogo ocupaba la silla presidencial— vino la Primera
Intervención de acuerdo con la Enmienda Platt. Magoon fue el ladrón que
entró como un Rafless en el Tesoro, enseñando el mayor vicio de los políticos actuales. Restaurador de la República, por gracia de los yanquis, que
hicieron una legislación por decretos y órdenes militares adecuada a sus
intereses. José Miguel Gómez, gobernó, en lo posible alejado políticamente
de los imperialistas; pero pagó su tributo al capital extranjero en el cambio
del Arsenal por Villanueva y en la Ley del Dragado de los Puertos.
Cuando ocupó la presidencia el tirano Mario García, que conociendo la
vulgaridad de su nombre se añadió vanidosamente el de Menocal, la intervención fue descarada. Primero se impuso cuatro años por una traición del
Partido Liberal, y para vencer a la segunda rebelión de este Partido cuando
lo volvió a atropellar con motivo de sus deseos de reelegirse, pactó un empréstito con Wall Street. (Este era el segundo empréstito de la República,
pues el bueno de don Tomás había pactado el primero de 35 millones de
pesos.) Con este motivo el Ministro de los Estados Unidos se hizo una especie de Dictador-diplomático. Hizo del Palacio Presidencial su casa particular
donde tenía, además de las consideraciones propias de su cargo, las que
en una corte versallesca ofrecían algunos miembros de la familia real con
los favoritos de moda. Declaró ante su Gobierno que los rebeldes eran pagados por el oro alemán, y lanzó una Proclama afirmando que los Estados
Unidos jamás reconocerían un gobierno nombrado por los alzados. Esta sola
507
HISTORIA DE CUBA
declaración bastó para que el ejército sublevado se entregase, y para que
los políticos en rebeldía saliesen del país, sin hacer uso de sus fuerzas. El
antiguo administrador del Central americano, Mario García Menocal, hizo
de la República lo que antes había hecho del feudo azucarero Chaparra.
Vinieron expertos americanos para organizar las finanzas, y tropas de la U.S.
Army ocuparon el territorio cubano para guardar el “orden y la propiedad”
a la vez que no se exponía en las trincheras europeas la vida de algunos hijos
de millonarios que eran los que formaban las tropas de ocupación. Sabían
que el clima de Cuba y los Hombres de Cuba, serían más benignos que los
fríos de la frontera francesa, y la ferocidad de los alemanes.
El segundo Procónsul de la época menocalista fue Crowder. Llegó a bordo
de un acorazado y desde allí dirigió las nuevas elecciones. Hizo un código
electoral, que impuso al Congreso de la República, y fue el árbitro de la
situación en los últimos tiempos del gobierno del más tirano y sanguinario
de los cubanos. Al actual Presidente, que se titula “restaurador de las libertades” le formó un Consejo de Secretarios, donde uno de los miembros era
su ayudante. Para permitir la vida del Gobierno le impuso, a pesar de sus
protestas de niño que no desea tomar la medicina hasta que no le den un
regalo, un gravoso empréstito, donde el Ministro elevado a Embajador cobró
su buena comisión a los Morgan y repartió entre el Presidente, el Congreso
y los periódicos. La “plus valía” extraída al trabajador de los Estados Unidos
por sus ricos explotadores encontraba, por tercera vez, colocación en Cuba.
Para sellar la historieta cómica de Cuba que acabamos de hacer, recordemos que no [hace] muchos días partió para los Estados Unidos el Presidente
electo. No fue solamente con su familia y sus amigos, sino que de Washington
vinieron sus magnates ferrocarrileros para acompañarlo en sus viajes por
los bancos de la Unión. Fue con el propósito de rendir pleito homenaje a
la Metrópoli de la América Latina: la Casa Blanca, y a contratar el cuarto
empréstito para hacer una carretera central, que dejará pingues ganancias
a todos los favorecidos del actual régimen.
La única salida
Desde Scott Nearing en Chicago, el formidable sociólogo americano, hasta
Ingenieros en Buenos Aires, el también sociólogo argentino, todos están contestes en estudiar esta cuestión con honradez y darle “una misma y única salida”.
El dominio yanqui en la América no es como el antiguo dominio romano
508
Documentos históricos
de conquista militar, ni como el inglés, dominio imperial comercial disfrazado de Home Rule, es de absoluta dominación económica con garantías
políticas cuando son necesarias.
Para estas garantías se confeccionó la Enmienda Platt, se ocupó militarmente
a naciones como Haití y Santo Domingo con el fin de imponer el terror asesinando, para asegurar así la colocación de sus sobrantes monetarios.
Muchos escritores pregonan para solucionar el problema de la América
“una dosis mayor de patriotismo y de honradez”. Nosotros no sabemos ya
lo que se quiere decir con patriotismo; pues vemos que es la primera virtud
de todos los gobiernos que hacen los empréstitos, entregan la tierra a los
extranjeros y asesinan o expulsan a los obreros que se levantan a pedir simples
derechos constitucionales contra las compañías americanas (Estrada Palma,
Menocal, Zayas, Leguía, J. V. Gómez, Estrada Cabrera, Orellana, Porfirio Díaz,
etc., etc.) Se nos dirá que no es éste el patriotismo que se pide. Nosotros
afirmamos que no puede haber otro en el poder, pues no permitirán los
Estados Unidos su elevación. ¿Acaso en nuestra propia república no han
impuesto siempre los magnates de Washington y Wall Street al Presidente
que le convenía a sus intereses? y, ¿no han cerrado la principal puerta de
avance de los pueblos: la Revolución, al manifestar que no se reconocería a
ningún gobierno revolucionario... hasta que rinda su vasallaje a los señores
del azúcar y del petróleo?
En toda la América sucede igual. No se sostiene un gobierno sin la voluntad de los Estados Unidos, ya que el apoyo del oro yanqui es más sólido
que el voto del pueblo respectivo. Hoy los pueblos no son nada, ya que la
sociedad está hecha para ser gobernada por el Dólar y no por el ciudadano.
Cualquier gran rico de Yanquilandia tiene más dólares que ciudadanos todos
los países de la América. El Dólar vence hoy al Ciudadano; hay que hacer que
el Ciudadano venza al Dólar. Para esto, se dirá, es necesario una revolución.
Si lo es; pero no una revolución más como la[s] que se ven todos los días en
los países de América: revolución de hambrientos politiqueros deseosos de
hartarse con el presupuesto y empréstitos de los Estados unidos. Hay que
hacer, en fin, la Revolución Social en los países de la América.
Hay que hacer la Revolución de los ciudadanos, de los pueblos, contra el
Dólar. En todos, inclusive, o mejor, en los Estados Unidos de Norteamérica.
Luchar por la Revolución Social en la América, no es una utopía de locos
o fanáticos, es luchar por el próximo paso de avance en la historia. Sólo los
de mentalidad tullida, podrán creer que la evolución de los pueblos de la
509
HISTORIA DE CUBA
América se ha de detener en las guerras de independencia, que han producido estas factorías llamadas Repúblicas, donde gobiernan hombres iguales,
peores algunas veces, que los virreyes y los capitanes generales españoles.
Si la revolución social fuera a producirse sólo en el antiguo país de los
zares, habría que creer que el esfuerzo gigantesco de los bolcheviques es
inferior a los de los revolucionarios de 1789, que hicieron sentir la fuerza de
su credo hasta en la independencia de la lejana América. Muchos creen que
el hecho ruso ha de quedar limitado a las actuales fronteras de la República
Socialista; pero su miopía intelectual es digna de la mayor lástima, aunque
sean universitarios los sostenedores de esta ignorancia histórica.
La Revolución Social es un hecho fatal e histórico, independiente de la
voluntad de los visionarios propagandistas. No se provoca el desbordamiento de los ríos, por la voluntad de los hombres, sino el río sale de su cauce
cuando éste es pequeño para su caudal. Así la revolución en los pueblos.
Así los hombres de la América, como los de Europa, no pueden soportar
la sociedad capitalista que decidió suicidarse, según la feliz expresión de
Ingenieros, en la barbarie iniciada en 1914.
El movimiento revolucionario de profesores y estudiantes de la América,
se ha unido al viejo y fuerte movimiento de los trabajadores, y ya toda la
América no es, en sus talleres y aulas, más que una congregación de iluminados luchando ardorosamente pro lo que ya presienten en sus sociedades,
y han visto despuntar en otro lugar.
Los iniciadores de la nueva era en la humanidad, los revolucionarios rusos,
han dado una organización efectiva al movimiento en este continente, de
acuerdo con las necesidades del medio. A la organización y protección de
partidos revolucionarios en los países de todo el mundo. La Internacional
comunista ha iniciado en la América la formación de Ligas Antiimperialistas,
donde tienen cabida todos los enemigos del mayor enemigo de la justicia y
de la libertad en la América: el imperialismo. Obreros de todos los matices,
campesinos, estudiantes, intelectuales libres, son invitados a formar un
frente único formidable contra el enemigo común ¡a quien es necesario
vencer, y a quien se vencerá! Las fuerzas son muchas en los Estados Unidos,
y en toda la América Latina no hay un hombre puro que no sea enemigo
del imperialismo capitalista.
La hora es de lucha, de lucha ardorosa, quien no tome las armas y se
lance al combate pretextando pequeñas diferencias, puede calificarse de
traidor o cobarde. Mañana se podrá discutir, hoy sólo es honrado luchar.
510
Documentos históricos
Delenda est Wall Street. He aquí el grito nuevo y salvador. Quien no lo
dé, se pone a servir, aunque sólo sea con su inanición, al poderoso enemigo
común.
Contra el Imperialismo; por la Justicia Social de América.
(Folleto sin fecha, presumiblemente de 1925)
Antonio Guiteras: “Septembrismo”71
En el decurso de los días que nos separan del quince de enero del corriente, han ido apareciendo, en diversas revistas y en la prensa diaria, artículos
donde el autor señala las que a su juicio fueron las causas que hicieron caer
al gobierno de Grau y donde se hacen continuas manifestaciones sobre la
“doctrina septembrista”.
Aunque en muchos de ellos he sido aludido, no he creído necesario contestar públicamente, señalando mi actuación en el mencionado gobierno,
suponiendo que es harto conocida para necesitar ser esclarecida. Pero en
el semanario BOHEMIA, correspondiente al 25 de marzo del corriente,
aparece un artículo firmado por Sergio Carbó, escrito con el propósito,
según manifiesta, de salvar la realidad histórica, más importante que la de
su personalidad destacada. Y en nombre de esa realidad histórica escribo
estas líneas.
No creo oportuno comenzar dando, como en la mayor parte de los casos,
una síntesis de mi actuación revolucionaria, porque los actos realizados
contra una tiranía están en razón directa del amor con que se defienden las
ideas y las persecuciones y sufrimientos pertenecen a la eficacia del aparato
represivo de esta tiranía, no teniendo nada que ver con la idea misma.
En la larga lucha contra el machadato, soberbia floración de una planta
sembrada hacía treinta años, se aceptó casi universalmente la doctrina: Todos
para destruir; para construir, unos cuantos. Terrible doctrina que es básica
casual de muchos de nuestros males. Pero, a pesar de este postulado fatal,
ya en época del Déspota entre la pléyade de conspiradores, se formaban
distintos núcleos al conjuro de la similitud de ideas o de intereses, pero no
lo suficientemente separados unos de otros para cobrar fuerzas bastantes
a afrontar solos la labor de una insurrección o posteriormente una obra
de gobierno.
71
Olga Cabrera: Antonio Guiteras su pensamiento revolucionario, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 1974, pp. 178-182.
511
HISTORIA DE CUBA
Para eso hubiera sido necesario hacer una labor de propaganda y conspiración que los hubiera alejado de los otros núcleos, de este modo, debilitando —aparentemente— el frente de la oposición. Digo aparentemente,
porque si bien es verdad que hubiera debilitado el frente anti-machadista,
hubiera creado y fortalecido, sin embargo, un frente revolucionario en la
gran acepción de esta palabra.
La tragedia que debía desarrollarse al caer la tiranía machadista y dar
comienzo por tanto la obra constructiva, empezó al iniciarse las negociaciones
dirigidas por Sumner Welles y la subsiguiente formación de lo que se llamó
la Mesa Redonda. Los anti-injerencistas, que no aceptamos la intervención
de Washington en nuestros asuntos interiores, nos aislamos completamente
de los demás sectores y cuando se produjo la caída del Déspota, traicionado
por sus más fieles servidores, la alta oficialidad del Ejército (la subalterna
conspiraba aparte y no pudo producir su golpe), formamos la oposición al
gobierno “mediatizado” de Céspedes.
El cuartelazo del 4 de septiembre, dado por las clases y alistados del Ejército
y la Marina, con el fin de hacer una amplia depuración interior y obtener
algunas reivindicaciones de carácter moral y material, puso fin al caos creado
en ese organismo por las facciones que luchaban por una depuración completa
y los que trataban de evitarla a toda costa. Pero el gobierno de Céspedes,
impopular y débil por la mediocridad que caracteriza a todos los gobiernos
de concentración, cayó también arrastrado por la enorme ola.
Los elementos civiles que colaboraron en este movimiento y los que acudieron después, responsabilizándose con el mismo, fuimos los de la oposición
anti-injerencistas, que habiendo adoptado en principios el programa del
D.E.U., pretendimos ponerlo en práctica.
Cuando la forma colegiada espantó demasiado a los buenos burgueses,
Grau fue proclamado presidente por el mismo grupo que se había reunido
para formar la pentarquía y que se había constituido en lo que se llamó la
Junta Revolucionaria de Columbia.
Tuve entonces el honor de ser llamado a colaborar con el gobierno de
Grau desde una Secretaría tan importante como la de Gobernación; y esto
fue sugerido según tengo entendido por el compañero Irizarri, que a pesar
de no haber tenido relaciones conmigo, conocía mi historia revolucionaria
contra el machadato y contra el gobierno “mediacionista”. La idea fue acogida
con agrado por muchos de los miembros del D.E.U. y otros revolucionarios,
entre los cuales estaba Sergio Carbó, que no dudo hizo todo lo que pudo
512
Documentos históricos
por traerme a colaborar con el gobierno revolucionario, pues manteníamos
relaciones durante las épocas de lucha anti-machadistas y anti-injerencista.
A éstos que desde lejos me llamaron, les estoy personalmente agradecido
porque me dieron la oportunidad de hacer desde un alto puesto, todo lo
que podía por la revolución. Pero no dudo que fue la apreciación de lo que
había hecho y lo que creyeron podía hacer por Cuba, el móvil fundamental
de esa determinación.
Nuestra labor desde el gobierno, luchando contra los sectores mediacionistas era ardua; pero más arduo aún era nuestro esfuerzo gigantesco para
convertir el Golpe del 4 de septiembre en una revolución anti-injerencista
y sobre todo, determinar hasta dónde llevar el anti-injerencismo.
Nuestro programa no podía detenerse simple y llanamente en el principio
de la No Intervención. Tenía que ir forzosamente hasta la raíz de nuestros
males: al imperialismo económico, el que hizo retroceder a muchos anti-injerencistas, dividiéndose nuestras filas.
Ante los decretos que, como enormes martillazos iban rompiendo
lentamente esa máquina gigantesca que ahoga al pueblo de Cuba, como
a tantos otros de la América Latina, aparecían en escena para combatirnos, todos sus servidores nativos y extranjeros y su formidable clamor
espúreo nos restaba uno a uno nuestros colaboradores, que eligiendo
las exclamaciones derrotistas, “de este modo no nos reconocerán nunca
los americanos”, “estas medidas alejan el reconocimiento”; o las más
terribles aún “los americanos desembarcarán”, “cerrarán sus puertas a
nuestro azúcar”, etc., nos abandonaban.
Yo, —que tengo la satisfacción de haber llevado a la firma del Presidente
Grau los decretos que atacaban más duro al imperialismo yanqui, los vi
retroceder, porque acudían a mí —Carbó, Lucilo de la Peña, Batista y los
otros— para convencerme de la necesidad de disminuir el ataque, de variar
nuestra conducta.
Pero esa labor, conjuntamente a la beligerancia reconocida al proletariado, no obstante la actuación aislada de algunos miembros del Ejército,
era para nosotros toda la Revolución. Un estudio somero de la situación
político-económica de Cuba, nos había llevado a la conclusión de que un
movimiento, que no fuese anti-imperialista en Cuba, no era una revolución.
Se servía al imperialismo yanqui o se servía al pueblo, pues sus intereses
eran incompatibles.
513
HISTORIA DE CUBA
Existía el peligro de perder el Poder, abandonados en el camino por los
que parecían más identificados con nosotros, pero el Poder, imposibilitados
de hacer la Revolución, no significaba nada para nosotros. Su único objetivo
en nuestras manos era la de instrumento para hacer la revolución, por esto
no nos arredramos ante la posibilidad de perderlo.
Y aquí, quiero que quede establecido de un modo claro, que Grau no
abandonó inesperadamente su cargo, por su propia voluntad. Previas Juntas
de jefes de Distritos Militares en Columbia, sucesivas entrevistas del Jefe
del Ejército con Caffery y algunos de los dirigentes de los sectores mediacionistas, habían decidido el golpe a la Revolución. Grau cayó impulsado
por los místicos del reconocimiento, con Batista a la cabeza, que habían
retrocedido aterrados anta la verdadera revolución que por primera vez
veían en todas sus luces.
Fracasamos, porque una revolución sólo puede llevarse adelante cuando
está mantenida por un núcleo de hombres identificados ideológicamente,
poderoso por su unión inquebrantable, aunados por los mismos principios
y no por la doctrina de “todos para destruir”.
Si Carbó lee estas líneas comprenderá por qué estamos separados y sabrá
que a pesar del abismo infranqueable, también le devuelvo un saludo cordial.
A pesar del quebranto, el gesto del gobierno de Grau no ha sido estéril. Esa
actitud fortaleció el espíritu de las clases y alistados del Ejército y la Marina,
que vieron en ese movimiento una consagración gloriosa de su grito de rebeldía del 4 de septiembre, espíritu cuyo clamor no puede ser acallado con el
derecho de usar botas de oficial. Esa actitud rectilínea, mostró un mundo de
posibilidades al pueblo de Cuba, que ya había bebido con ansia los escritos de
nuestros intelectuales, que le mostraban la senda de la Revolución verdadera.
Esa posición erguida mostró a los revolucionarios el camino. Esa fase de nuestra
Historia es la génesis de la revolución que se prepara —que no constituirá un
movimiento político con más o menos disparos de cañón, sino una profunda
transformación de nuestra estructura económico-político-social.
Y sépalo el señor Carbó, espero confiado el momento oportuno para
nuestra liberación absoluta; que es la que responde al clamor de las masas
que todo lo sufren, que todo lo padecen.
(Artículo publicado en Bohemia, el 1.º de abril de 1934)
514
Documentos históricos
Fidel Castro: “Revolución no, zarpazo”72
¡Revolución no, Zarpazo! Patriotas no, liberticidas, usurpadores, retrógrados, aventureros sedientos de oro y poder.
No fue un cuartelazo contra el Presidente Prío, abúlico, indolente; fue
un cuartelazo contra el pueblo, vísperas de elecciones cuyo resultado se
conocía de antemano.
No había orden, pero era el pueblo a quien le correspondía decidir democráticamente, civilizadamente y escoger sus gobernantes por voluntad
y no por la fuerza.
Correría el dinero en favor del candidato impuesto, nadie lo niega, pero
ello no alteraría el resultado como no lo alteró el derroche del Tesoro Público
en favor del candidato impuesto por Batista en 1944.
Falso es por completo, absurdo, ridículo, infantil, que Prío intentase un
golpe de Estado, burdo pretexto; su impotencia e incapacidad para intentar semejante empresa ha quedado irrebatiblemente demostrada por la
cobardía con que se dejó arrebatar el mando.
Se sufría el desgobierno, pero se sufría desde hace años esperando la
oportunidad constitucional de conjurar el mal, y usted, Batista, que huyó
cobardemente cuatro años y politiqueó inútilmente otros tres, se aparece
ahora con su tardío, perturbador y venenoso remedio, haciendo trizas la
Constitución cuando solo faltaban dos meses para llegar a la meta por la
vía adecuada.
Todo lo alegado por usted es mentira, cínica justificación, disimulo de
lo que es vanidad y no decoro patrio, ambición y no ideal, apetito y no
grandeza ciudadana.
Bien estaba echar abajo un gobierno de malversadores y asesinos, y eso
intentábamos por la vía cívica con el respaldo de la opinión pública y la
ayuda de la masa del pueblo. ¿Qué derecho tienen, en cambio, a sustituirlo
en nombre de las bayonetas los que ayer robaron y mataron sin medida?
No es la paz, es la semilla del odio lo que así se siembra. No es felicidad,
es luto y tristeza lo que siente la nación frente al trágico panorama que se
vislumbra. Nada hay tan amargo en el mundo como el espectáculo de un
pueblo que se acuesta libre y se despierta esclavo.
72
Moncada: antecedentes y preparativos, Dirección Política de las FAR, [s.a], pp. 65-67.
515
HISTORIA DE CUBA
Otra vez las botas; otra vez Columbia dictando leyes, quitando y poniendo ministros; otra vez los tanques rugiendo amenazadores sobre nuestras
calles; otra vez la fuerza bruta imperando sobre la razón humana.
Nos estábamos acostumbrando a vivir dentro de la Constitución, doce
años llevábamos sin grandes tropiezos a pesar de los errores y desvaríos.
Los estados superiores de convivencia cívica no se alcanzan sino a través de
largos esfuerzos. Usted, Batista, acaba de echar por tierra en unas horas esa
noble ilusión del pueblo de Cuba.
Cuanto hizo Prío de malo en tres años, lo estuvo usted haciendo en once.
Su golpe es, pues, injustificable, no se basa en ninguna razón moral seria,
ni en doctrina social o política de ninguna clase. Sólo halla razón de ser en
la fuerza, y justificación en la mentira. Su mayoría está en el Ejército, jamás
en el pueblo. Sus votos son los fusiles, jamás las voluntades; con ellos puede
ganar un cuartelazo, nunca unas elecciones limpias. Su asalto al poder carece
de principios que lo legitimen; ríase si quiere, pero los principios son a la
larga más poderosos que los cañones. De principios se forman y alimentan los
pueblos, con principios se alimentan en la pelea, por los principios mueren.
No llame revolución a ese ultraje, a ese golpe perturbador e inoportuno,
a esa puñalada trapera que acaba de clavar en la espalda de la República.
Trujillo ha sido el primero en reconocer su gobierno, él sabe quiénes son
sus amigos en la camarilla de tiranos que azotan la América, ello dice mejor que nada el carácter reaccionario, militarista y criminal de su zarpazo.
Nadie cree ni remotamente en el éxito gubernamental de su vieja y podrida
camarilla, es demasiada la sed de poder, es muy escaso el freno cuando no
hay más Constitución ni más ley que la voluntad del tirano y sus secuaces.
Sé de antemano que su garantía a la vida será la tortura y el palmacristi.
Los suyos matarán aunque usted no quiera, y usted consentirá tranquilamente porque a ellos se debe por completo. Los déspotas son amos de los
pueblos que oprimen, y esclavos de la fuerza en que sustentan la opresión.
A su favor lloverá ahora propaganda mentirosa y demagógica en todos
los voceros, por las buenas o por las malas, y sobre sus opositores lloverán
viles calumnias; así lo hizo Prío también y de nada le valió en el ánimo del
pueblo. Pero la verdad que alumbre los destinos de Cuba y guíe los pasos
de nuestro pueblo en esta hora difícil, esa verdad que ustedes no permitirán
decir, la sabrá todo el mundo, correrá subterránea de boca en boca en cada
hombre y mujer, aunque nadie lo diga en público ni la escriba en la prensa,
516
Documentos históricos
y todos la creerán y la semilla de la rebeldía heroica se irá sembrando en
todos los corazones; es la brújula que hay en cada conciencia.
No sé cuál será el placer vesánico de los opresores, en el látigo que dejan
caer como caínes sobre la espalda humana, pero sí sé que hay una felicidad
infinita en combatirlos, en levantar la mano fuerte y decir: ¡No quiero ser
esclavo!
Cubanos: Hay tirano otra vez, pero habrá otra vez Mellas, Trejos y Guiteras.
Hay opresión en la Patria, pero habrá algún día otra vez libertad.
Yo invito a los cubanos de valor, a los bravos militantes del Partido glorioso de Chibás; la hora es de sacrificio y de lucha, si se pierde la vida nada
se pierde, «vivir en cadenas, es vivir en oprobio y afrenta sumidos. Morir
por la patria es vivir».73
(Manifiesto escrito a pocas horas del producido el golpe de Estado del
10 de marzo de 1952)
Declaración de principios de la Federación Estudiantil
Universitaria. 14 de marzo de 1952
"EL ESTUDIANTADO ES EL BALUARTE DE LA LIBERTAD Y SU EJÉRCITO
MÁS FIRME"
José Martí
La Federación Estudiantil Universitaria, con plena conciencia y responsabilidad de su misión histórica en estos críticos momentos, da a conocer
a la opinión pública los puntos fundamentales en que sustenta su postura
actual y su actuación futura:
1. Nuestra limpia y vertical actitud en horas aciagas para Cuba nos
permite hoy levantar la voz en nombre del pueblo. Somos –otra vez–
los abanderados de la conciencia nacional. Las dramáticas circunstancias que atraviesa la patria nos impone duros y riesgosos deberes. No
nos hemos puesto a medir la magnitud de las consecuencias. Estamos
prestos a cumplirlos serena, responsable y firmemente. La colina universitaria sigue siendo bastión y esperanza de la dignidad humana.
73
Tomado de Moncada: antecedentes y preparativos, Dirección Política de las FAR,
[s.a], pp. 65-67.
517
HISTORIA DE CUBA
2. Conviene precisarlo desde ahora y para siempre. Somos una fuerza
pura. No defendemos los intereses de ningún partido político ni de
ningún grupo en particular. Defendemos solamente el imperio de
la Constitución, de la soberanía popular y del derecho ciudadano.
Consecuentes con la tradición que nos legaran nuestros héroes y
mártires, combatimos las arbitrariedades y desorbitaciones procedan de donde procedan. Estamos en nuestro puesto de siempre.
3. No cederemos ni ante la fuerza ni ante la dádiva. Lucharemos incansablemente por el restablecimiento del régimen constitucional.
Cuba había sido hasta ahora orgullo y bandera de los pueblos de
nuestra lengua y espíritu por la estabilidad de sus instituciones democráticas y su progreso social, económico y cultural. Sin el soberano
funcionamiento de los poderes públicos, y la plena vigencia de las
libertades políticas y civiles, la república es una farsa. El cuartelazo
militar del 10 de marzo ha situado a nuestra patria detrás de la
cortina de hierro de América.
4. No podemos restituirnos a las labores académicas mientras no estén efectivamente garantizados los derechos de la ciudadanía. La
libre y sosegada vida de la cultura es incompatible con la violencia
característica de un régimen castrense. No nos pidan respeto a las
leyes quienes las han conculcado sin miramientos de ninguna clase.
5. Combatimos el golpe militar del 10 de marzo por haber derribado
lo que constituye la esencia y razón de ser de la república en esta
etapa de su desarrollo. La estructura democrática establecida por
la constitución que el pueblo se diera en 1940 por propia determinación consagrada en las urnas. Veinte años de sacrificios, desvelos
y esfuerzos han sido cercenados de un tajo.
6. Advertimos a los dirigentes y legisladores de los partidos políticos
que la historia juzgaría severamente a quienes pretendieran en
estas circunstancias legalizar una situación ilegal, traicionando
la memoria de los fundadores, la majestad de la Constitución, la
confianza del pueblo y la causa de la democracia.
7. Llamamos la atención al pueblo todo para que no se deje arrastrar
por los provocadores de siempre a una masacre inútil, que sólo
serviría para justificar desafueros so pretexto de pacificación.
8. El estudiante cubano mantendrá su acatamiento y reverencia
solamente a los símbolos que los mambises nos trajeron ensan-
518
Documentos históricos
grentados del campo de batalla por la libertad: nuestro himno,
nuestro escudo, nuestra bandera de la estrella solitaria. Nunca,
como en esta contingencia, cobran categoría histórica esos símbolos. Queremos una república libre de mediatizaciones extrañas
y de mixtificaciones internas.
9. En estas horas de prueba, en que fementidos apóstoles y falsos
pregoneros abjuran de cuanto predicaron largos años, anunciamos
nuestra inquebrantable línea de oposición al régimen cuartelario
establecido por Fulgencio Batista. Nuestras madres engendraron
hijos libres y no esclavos. Nadie como ellas sufren en lo más hondo de sus entrañas desgarradas, en días como éstos en que sobre
cada uno pende la espada de Damocles. Pero estamos seguros nos
incitarán valerosamente a combatir por la libertad de Cuba a fin
de que podamos vivir sin sonrojo mañana. Saben, como sabemos
nosotros, que es preferible morir de pie a vivir de rodillas.
10. Juntarse es de nuevo la palabra de orden. No es ésta hora de
vacilaciones, ni de cabildeos, ni de componendas. La patria está
en peligro y hay que honrar la patria peleando por ella. Desde la
colina irreductible —ni vencida, ni convencida— llamamos a todos
los partidos, organizadores y grupos genuinamente democráticos
a que estrechen filas junto a nosotros en esta hermosa cruzada
en beneficio exclusivo de la república. Exhortamos a todos los
estudiantes, obreros, campesinos, intelectuales y profesionales a
que alcen su voz fundida con la nuestra, que es la voz del pueblo
y por ello la voz de Dios. Los convocamos a todos para discutir
la situación y organizar un plan de lucha que conduzca al restablecimiento de la estructura democrática de la república y a la
soberana vigencia de la Constitución de 1940.
11. Pueblo cubano: esta voz incontaminada y viril es el eco de la propia
tuya. Celebra dignamente el cincuentenario de la fundación de
la república luchando por la libertad, el derecho y la justicia. Ten
fe absoluta en nosotros. La Federación Estudiantil Universitaria
ni se rinde ni se vende.
Universidad de La Habana, Año del Cincuentenario, a los cuatro días
del cuartelazo traidor.
Álvaro Barba, Quino Peláez, Julio Castañeda, Orestes Robledo, Agustín
Valero, Segismundo Parés, Andrés Rodríguez Fraga, Antonio Cisneros,
519
HISTORIA DE CUBA
Antonio Torres Vila, Eduardo Sabatés, Edelberto Cué, Ismael Hernández,
Vilma Garrido, José Hidalgo Peraza, Aurora Cueva, Juan Mena Ortiz, Pedro
García Mellado, Ramiro Baeza, Eduardo Hart, Armando Prieto, Mario Chaple,
José A. Echeverría.74
Fidel Castro: La historia me absolverá (fragmentos)75
Señores magistrados:
Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones; nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades. Uno y otro, son en este caso la misma persona.
Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado,
hace hoy setenta y seis días que está encerrado en una celda solitaria, total
y absolutamente incomunicado, por encima de todas las prescripciones
humanas y legales.
[…]
A medida que se desarrolló el juicio, los papeles se invirtieron: los que
iban a acusar salieron acusados, y los acusados se convirtieron en acusadores.
No se juzgó allí a los revolucionarios, se juzgó para siempre a un señor que
se llama Batista... ¡Monstrum horrendum!... No importa que los valientes y
dignos jóvenes hayan sido condenados, si mañana el pueblo condenará al
dictador y a sus crueles esbirros. A Isla de Pinos se les envió, en cuyas circulares mora todavía el espectro de Castells y no se ha apagado aún el grito de
tantos y tantos asesinados; allí han ido a purgar, en amargo cautiverio, su
amor a la libertad, secuestrados de la sociedad, arrancados de sus hogares
y desterrados de la patria. ¿No creéis, como dije, que en tales circunstancias
es ingrato y difícil a este abogado cumplir su misión?
[…]
Dije que las segundas razones en que se basaba nuestra posibilidad
de éxito eran de orden social. ¿Por qué teníamos la seguridad de contar
con el pueblo? Cuando hablamos de pueblo no entendemos por tal a los
sectores acomodados y conservadores de la nación, a los que viene bien
cualquier régimen de opresión, cualquier dictadura, cualquier despotisTomado de Hilda Natalia Berdayes (comp.): Papeles del Presidente, Casa Editorial Abril, La Habana, 2006. pp. 13-15.
75
Fidel Castro Ruz: La historia me absolverá, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007.
74
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Documentos históricos
mo, postrándose ante el amo de turno hasta romperse la frente contra el
suelo. Entendemos por pueblo, cuando hablamos de lucha, la gran masa
irredenta, a la que todos ofrecen y a la que todos engañan y traicionan, la que
anhela una patria mejor y más digna y más justa; la que está movida por ansias
ancestrales de justicia por haber padecido la injusticia y la burla generación
tras generación, la que ansía grandes y sabias transformaciones en todos los
órdenes y está dispuesta a dar para lograrlo, cuando crea en algo o en alguien,
sobre todo cuando crea suficientemente en sí misma, hasta la última gota de
sangre. La primera condición de la sinceridad y de la buena fe en un propósito,
es hacer precisamente lo que nadie hace, es decir, hablar con entera claridad
y sin miedo. Los demagogos y los políticos de profesión quieren obrar el milagro de estar bien en todo y con todos, engañando necesariamente a todos en
todo. Los revolucionarios han de proclamar sus ideas valientemente, definir
sus principios y expresar sus intenciones para que nadie se engañe, ni amigos
ni enemigos.
Nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata, a los seiscientos mil cubanos que están sin trabajo deseando ganarse el pan honradamente sin
tener que emigrar de su patria en busca de sustento; a los quinientos mil
obreros del campo que habitan en los bohíos miserables, que trabajan
cuatro meses al año y pasan hambre el resto compartiendo con sus hijos la
miseria, que no tienen una pulgada de tierra para sembrar y cuya existencia
debiera mover más a compasión si no hubiera tantos corazones de piedra;
a los cuatrocientos mil obreros industriales y braceros cuyos retiros, todos,
están desfalcados, cuyas conquistas les están arrebatando, cuyas viviendas
son las infernales habitaciones de las cuarterías, cuyos salarios pasan de las
manos del patrón a las del garrotero, cuyo futuro es la rebaja y el despido,
cuya vida es el trabajo perenne y cuyo descanso es la tumba; a los cien mil
agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no
es suya, contemplándola siempre tristemente como Moisés a la tierra prometida, para morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar por sus
parcelas como siervos feudales una parte de sus productos, que no pueden
amarla, ni mejorarla, ni embellecerla, plantar un cedro o un naranjo porque ignoran el día que vendrá un alguacil con la guardia rural a decirles
que tienen que irse; a los treinta mil maestros y profesores tan abnegados,
sacrificados y necesarios al destino mejor de las futuras generaciones y que
tan mal se les trata y se les paga; a los veinte mil pequeños comerciantes
abrumados de deudas, arruinados por la crisis y rematados por una plaga
521
HISTORIA DE CUBA
de funcionarios filibusteros y venales; a los diez mil profesionales jóvenes:
médicos, ingenieros, abogados, veterinarios, pedagogos, dentistas, farmacéuticos, periodistas, pintores, escultores, etcétera, que salen de las aulas
con sus títulos deseosos de lucha y llenos de esperanza para encontrarse
en un callejón sin salida, cerradas todas las puertas, sordas al clamor y a la
súplica. ¡Ése es el pueblo, cuyos caminos de angustias están empedrados
de engaños y falsas promesas, no le íbamos a decir: “Te vamos a dar”, sino:
“¡Aquí tienes, lucha ahora con toda tus fuerzas para que sean tuyas la
libertad y la felicidad!”
En el sumario de esta causa han de constar las cinco leyes revolucionarias
que serían proclamadas inmediatamente después de tomar el cuartel Moncada
y divulgadas por radio a la nación. Es posible que el coronel Chaviano haya
destruido con toda intención esos documentos, pero si él los destruyó, yo los
conservo en la memoria.
La primera ley revolucionaria devolvía al pueblo la soberanía y proclamaba
la Constitución de 1940 como la verdadera ley suprema del Estado, en tanto el
pueblo decidiese modificarla o cambiarla, y a los efectos de su implantación y
castigo ejemplar a todos los que la habían traicionado, no existiendo órganos
de elección popular para llevarlo a cabo, el movimiento revolucionario, como
encarnación momentánea de esa soberanía, única fuente de poder legislativo,
asumía todas las facultades que le son inherentes a ella, excepto la de modificar la
propia Constitución: facultad de legislar, facultad de ejecutar y facultad de juzgar.
[…]
La segunda ley revolucionaria concedía la propiedad inembargable e instransferible de la tierra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupasen parcelas de cinco o menos caballerías de tierra,
indemnizando el Estado a sus anteriores propietarios a base de la renta que
devengarían por dichas parcelas en un promedio de diez años.
La tercera ley revolucionaria otorgaba a los obreros y empleados el derecho a
participar del treinta por ciento de las utilidades en todas las grandes empresas
industriales, mercantiles y mineras, incluyendo centrales azucareros. Se exceptuaban las empresas meramente agrícolas en consideración a otras leyes de orden
agrario que debían implantarse.
La cuarta ley revolucionaria concedía a todos los colonos el derecho a participar del cincuenta y cinco por ciento del rendimiento de la caña y cuota mínima
de cuarenta mil arrobas a todos los pequeños colonos que llevasen tres o más
años de establecidos.
522
Documentos históricos
La quinta ley revolucionaria ordenaba la confiscación de todos los bienes
a todos los malversadores de todos los gobiernos y a sus causahabientes
y herederos en cuanto a bienes percibidos por testamento o abintestato
de procedencia mal habida, mediante tribunales especiales con facultades
plenas de acceso a todas las fuentes de investigación, de intervenir a tales
efectos las compañías anónimas inscriptas en el país o que operen en él
donde puedan ocultarse bienes malversados y de solicitar de los gobiernos
extranjeros extradición de personas y embargo de bienes. La mitad de los
bienes recobrados pasarían a engrosar las cajas de los retiros obreros y la
otra mitad a los hospitales, asilos y casas de beneficencia.
Se declaraba, además, que la política cubana en América sería de estrecha solidaridad con los pueblos democráticos del continente y que los
perseguidos políticos de las sangrientas tiranías que oprimen a las naciones
hermanas, encontrarían en la patria de Martí, no como hoy, persecución,
hambre y traición, sino asilo generoso, hermandad y pan. Cuba debía ser
baluarte de libertad y no eslabón vergonzoso de despotismo.
Estas leyes serían proclamadas en el acto y a ellas seguirían, una vez terminada la contienda y previo estudio minucioso de su contenido y alcance, otra
serie de leyes y medidas también fundamentales como la reforma agraria,
la reforma integral de la enseñanza y la nacionalización del trust eléctrico
y el trust telefónico, devolución al pueblo del exceso ilegal que han estado
cobrando en sus tarifas y pago al fisco de todas las cantidades que han burlado a la hacienda pública.
[…]
El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema
de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación
y el problema de la salud del pueblo; he ahí concretados los seis puntos a
cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos,
junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.
Quizás luzca fría y teórica esta exposición, si no se conoce la espantosa
tragedia que está viviendo el país en estos seis órdenes, sumada a la más
humillante opresión política.
[…]
El porvenir de la nación y la solución de sus problemas no pueden seguir
dependiendo del interés egoísta de una docena de financieros, de los fríos
cálculos sobre ganancias que tracen en sus despachos de aire acondicionado
diez o doce magnates. El país no puede seguir de rodillas implorando los
523
HISTORIA DE CUBA
milagros de unos cuantos becerros de oro que, como aquel del Antiguo
Testamento que derribó la ira del profeta, no hacen milagros de ninguna
clase. Los problemas de la República sólo tienen solución si nos dedicamos a
luchar por ella con la misma energía, honradez y patriotismo que invirtieron
nuestros libertadores en crearla. […]
[…]
A los que me llaman por esto soñador, les digo como Martí: “El verdadero
hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y
ése es [...] el único hombre práctico cuyo sueño de hoy será la ley de mañana,
porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir
los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que
el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber.”
[…]
Señores magistrados: ¿Dónde están nuestros compañeros detenidos los
días 26, 27, 28 y 29 de julio, que se sabe pasaban de sesenta en la zona de
Santiago de Cuba? Solamente tres y las dos muchachas han comparecido;
los demás sancionados fueron todos detenidos más tarde. ¿Dónde están
nuestros compañeros heridos? Solamente cinco han aparecido: al resto lo
asesinaron también. Las cifras son irrebatibles. Por aquí, en cambio, han
desfilado veinte militares que fueron prisioneros nuestros y que según sus
propias palabras no recibieron ni una ofensa. Por aquí han desfilado treinta
heridos del Ejército, muchos de ellos en combates callejeros, y ninguno fue
rematado. Si el Ejército tuvo diecinueve muertos y treinta heridos, ¿cómo
es posible que nosotros hayamos tenido ochenta muertos y cinco heridos?
¿Quién vio nunca combates de veintiún muertos y ningún herido como los
famosos de Pérez Chaumont?
[…]
Mis compañeros, además, no están ni olvidados ni muertos; viven hoy
más que nunca y sus matadores han de ver aterrorizados cómo surge de
sus cadáveres heroicos el espectro victorioso de sus ideas. Que hable por
mí el Apóstol: “Hay un límite al llanto sobre las sepulturas de los muertos,
y es el amor infinito a la patria y a la gloria que se jura sobre sus cuerpos,
y que no teme ni se abata ni se debilita jamás; porque los cuerpos de los
mártires son el altar más hermoso de la honra.”
[…]
Pero hay una razón que nos asiste más poderosa que todas las demás:
somos cubanos, y ser cubano implica un deber, no cumplirlo es un crimen
524
Documentos históricos
y es traición. Vivimos orgullosos de la historia de nuestra patria; la aprendimos en la escuela y hemos crecido oyendo hablar de libertad, de justicia y
de derechos. Se nos enseñó a venerar desde temprano el ejemplo glorioso
de nuestros héroes y de nuestros mártires. Céspedes, Agramonte, Maceo,
Gómez y Martí fueron los primeros nombres que se grabaron en nuestro
cerebro; se nos enseñó que el Titán había dicho que la libertad no se mendiga, sino que se conquista con el filo del machete; se nos enseñó que para
la educación de los ciudadanos en la patria libre, escribió el Apóstol en su
libro La Edad de Oro: “Un hombre que se conforma con obedecer a leyes
injustas y permite que le pisen el país en que nació los hombres que se lo
maltratan, no es un hombre honrado. [...] En el mundo ha de haber cierta
cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay
muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro
de muchos hombres. Ésos son los que se rebelan con fuerza terrible contra
los que les roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres
su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero,
va la dignidad humana...” Se nos enseñó que el 10 de octubre y el 24 de
febrero son efemérides gloriosas y de regocijo patrio porque marcan los
días en que los cubanos se rebelaron contra el yugo de la infame tiranía;
se nos enseñó a querer y defender la hermosa bandera de la estrella solitaria y a cantar todas las tardes un himno cuyos versos dicen que vivir en
cadenas es vivir en afrenta y oprobio sumidos, y que morir por la patria
es vivir. Todo eso aprendimos y no lo olvidaremos aunque hoy en nuestra
patria se esté asesinando y encarcelando a los hombres por practicar las
ideas que les enseñaron desde la cuna. Nacimos en un país libre que nos
legaron nuestros padres, y primero se hundirá la Isla en el mar antes que
consintamos en ser esclavos de nadie.
Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su
memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no
ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a
su recuerdo; hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay
jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a
darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria.
¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!
[…]
En cuanto a mí, sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para
nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no
525
HISTORIA DE CUBA
la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a
setenta hermanos míos. Condenadme, no importa, la historia me absolverá.
Testamento político de José Antonio Echeverría76
Hoy, 13 de Marzo de 1957, día en que se honra a los que han consagrado
sus vidas a la digna profesión de arquitecto para la que me preparo, a las
tres y veinte minutos de la tarde participaré en una acción en la que el
Directorio Revolucionario ha empeñado todo su esfuerzo junto con otros
grupos que también luchan por la libertad.
Esta acción envuelve grandes riesgos para todos nosotros y lo sabemos.
No desconozco el peligro. No lo busco. Pero tampoco lo rehúyo. Trato sencillamente de cumplir con mi deber.
Nuestro compromiso con el pueblo de Cuba quedó fijado en la Carta
de México, que unió a la juventud en una conducta y una actuación. Pero
las circunstancias necesarias para que la parte estudiantil realizara el papel a ella asignado no se dieron oportunamente, obligándonos a aplazar
el cumplimiento de nuestro compromiso. Creemos que ha llegado el
momento de cumplirlo. Confiamos en que la pureza de nuestra
intención nos traiga el favor de Dios para lograr el imperio de la
justicia en nuestra patria.
Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad.
Porque, tenga o no, nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originará nos hará adelantar la senda del triunfo.
Pero es la acción del pueblo la que será decisiva para alcanzarlo. Por eso
este manifiesto que pudiera llegar a ser un testamento, exhorta al pueblo
de Cuba a la resistencia cívica, al retraimiento de cuanto pudiera significar
un apoyo a la dictadura que nos oprime, y a la ayuda eficaz de los que están
sobre las armas para librarlo. Para ello es preciso mantener viva la fe
en la lucha revolucionaria, aunque perezcamos todos sus líderes,
ya que nunca faltarán hombres decididos, y capaces que ocupen
nuestros puestos, pues como dijera el Apóstol: “cuando no hubiera
hombres se levantarían las piedras para luchar por la libertad de
nuestra patria”.
76
Cubadebate, 13 de marzo de 2017, http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/03/13/
testamento-politico-de-jose-antonio-echeverria-al-pueblo-de-cuba/
526
Documentos históricos
A nuestros compañeros, los estudiantes de toda Cuba, les pedimos que se
organicen, ya que ellos constituyen la vanguardia de nuestra lucha, y a las
Fuerzas Armadas que recuerden que su misión es defender a la patria, no
someter a hermanos, y que su puesto es el del Ejército Mambí, que peleaba
POR LA LIBERTAD DE CUBA, como terminan todos sus escritos.
¡VIVA CUBA LIBRE!
José Antonio Echeverría
La Habana, 13 de Marzo de 1957
Fidel Castro: A los firmantes del Pacto de Miami77
Señores Dirigentes del Partido Revolucionario Cubano, Partido del Pueblo
Cubano, Organización Auténtica, Federación Estudiantil Universitaria,
Directorio Revolucionario y Directorio Obrero Revolucionario:
Un deber moral, patriótico e incluso, histórico, me obliga a dirigirles
esta carta, motivada en hechos y circunstancias que nos han embargado
profundamente estas semanas, que han sido, además, las más arduas y
atareadas desde nuestra llegada a Cuba. Porque fue, precisamente, el
miércoles 20 de Noviembre, día en que nuestras fuerzas sostuvieron tres
combates en el solo término de seis horas, y que da idea de los sacrificios
y esfuerzos que sin la menor ayuda por parte de otras organizaciones,
realizan aquí nuestros hombres, cuando se recibió, en nuestra zona de
operaciones, la noticia sorpresiva y el documento que contiene las bases
públicas y secretas, del Pacto de Unidad, que se dice suscrito en Miami
por el Movimiento 26 de Julio y esas organizaciones a las que me dirijo.
Coincidió la llegada de esos papeles, tal vez si por una ironía más del destino, cuando lo que necesitamos son armas, con la más intensa ofensiva
que ha lanzado la tiranía contra nosotros. En las condiciones nuestras
de lucha las comunicaciones son difíciles. A pesar de todo, ha sido preciso
reunir en plena campaña a los líderes de nuestra Organización para atender
este asunto, donde no sólo el prestigio, sino incluso, la razón histórica del
26 de Julio, se han puesto en juego.
Para quienes están luchando contra un enemigo incomparablemente
superior en número y armas, y que no han tenido, durante un año entero,
77
Fidel, soldado de las ideas, 9 de octubre de 2022,
http://www.fidelcastro.cu/es/correspondencia
527
HISTORIA DE CUBA
otro sostén que la dignidad con que se debe combatir por una causa a la que
se ama con sinceridad y la convicción de que vale la pena morir por ella, en el
amargo olvido de otros compatriotas, que habiendo tenido todos los medios
para hacerlo, le han negado sistemáticamente, por no decir criminalmente,
toda ayuda; y han visto tan de cerca el sacrificio diario en su forma más pura
y desinteresada, y han sentido tantas veces el dolor de ver caer a los mejores
compañeros; cuando no se sabe cuál de los que están a nuestro lado van a
caer en nuevos e inevitables holocaustos, sin ver siquiera el día del triunfo
que con tanto tesón están labrando, sin otra aspiración ni consuelo que la
esperanza de que sus sacrificios no serán en vano; forzoso es comprender que
la noticia de un pacto, amplia e intencionadamente divulgado, que compromete la conducta futura del Movimiento, sin que se haya tenido siquiera la
delicadeza, si no ya la obligación elemental, de consultar a sus dirigentes
y combatientes, tiene que resultar altamente hiriente e indignante para
todos nosotros.
Proceder de manera incorrecta trae siempre las peores consecuencias. Y
esto es algo que debieran tener muy presente quienes se consideren aptos
para empresa tan ardua como derrocar una tiranía y, lo que es más difícil
aún, lograr el reordenamiento del país después de un proceso revolucionario.
El Movimiento 26 de Julio, no designó ni autorizó ninguna delegación
para discutir dichas negociaciones. Empero, no habría tenido inconveniente
en designarla si se le consulta sobre dicha iniciativa y se habría preocupado
de darle instrucciones muy concretas a sus representantes por tratarse de algo
tan serio para las actividades presentes y futuras de nuestra organización.
Por el contrario. Las noticias que poseíamos acerca de las relaciones con
algunos de esos sectores se concretaban a un informe del Sr. Léster Rodríguez,
delegado de Asuntos Bélicos en el extranjero, con facultades limitadas a
esos efectos exclusivamente y que decía lo siguiente: “Con respecto a Prío
y al Directorio, te diré que sostuve una serie de entrevistas con ellos, para
coordinar planes de tipo militar, única y exclusivamente, hasta lograr la
formación de un Gobierno Provisional, garantizado y respetado por los tres
sectores. Como es lógico, mi proposición fue que se aceptara la carta de la
Sierra en la que se exponía que ese Gobierno debía formarse de acuerdo
con la voluntad de las fuerzas cívicas del país. Esto trajo la primera dificultad. Cuando se produjo la conmoción de la huelga general, realizamos una
reunión de urgencia. Propuse que se utilizaran todos los efectivos que se
tenían de una manera inmediata y que intentáramos decidir el problema
528
Documentos históricos
de Cuba de una vez. Prío contestó que él no tenía los suficientes efectivos
como para realizar una cosa que resultara victoriosa y que aceptar mi planteamiento era una locura. A todo esto le contesté que cuando él considerara
que lo tenía todo listo para zarpar me avisara, para entonces poder hablar
de posibles pactos, pero que mientras tanto me hiciera el favor de dejarme
trabajar a mí y por tanto a lo que yo represento dentro del Movimiento
26 de Julio, con entera independencia. En definitiva, que no existe ningún
compromiso con esos señores y creo que en el futuro tampoco es recomendable tenerlo, puesto que en el momento que más falta le hacía a Cuba,
negaron que poseían el material, que en estos días les han ocupado y que
es de una cuantía tal que mueve a indignación…”
Este informe, que habla por sí solo, confirmaba nuestra sospecha, que
de afuera no podíamos esperar los rebeldes ayuda alguna.
Si las organizaciones que ustedes representan, hubiesen considerado
conveniente discutir bases de unidad con algunos miembros de nuestro
Movimiento, dichas bases, tanto más cuanto que alteraban en lo fundamental los planteamientos suscritos por nosotros en el manifiesto de la
Sierra Maestra, no se podían dar a la publicidad, por ningún concepto,
como acuerdo concluido, sin el conocimiento y la aprobación de la Dirección
Nacional del Movimiento. Obrar de otra forma, es pactar para la publicidad
e invocar fraudulentamente el nombre de nuestra organización.
Se ha dado el caso insólito, de que cuando la Dirección Nacional, que
radica clandestinamente en un lugar de Cuba, se disponía, apenas recibidas,
a rechazar las bases públicas y privadas que se proponían como fundamentos del pacto, tuvo conocimiento por hojas clandestinas y por la prensa
extranjera que habían sido dadas a la publicidad como acuerdo concertado,
viéndose ante un hecho consumado en la opinión nacional y extranjera, y
en la alternativa de tener que desmentirlo con la secuela de confusionismo
nocivo que ello implicaría o aceptarlo sin haber expuesto siguiera sus puntos
de vista. Y, como es lógico suponer, cuando las bases llegaron a nosotros,
en la Sierra el documento tenía ya muchos días de publicado.
En esta encrucijada, la Dirección Nacional, antes de proceder a desmentir
públicamente dichos acuerdos, les planteó a ustedes la necesidad de que fueran
desarrollados por la junta una serie de puntos que recogían los planteamientos
del manifiesto de la Sierra Maestra, mientras convocaba a una reunión en territorio rebelde en la que ha sido valorado el pensamiento de todos sus miembros y
adoptado acuerdo unánime al respecto, cuyo contenido inspira este documento.
529
HISTORIA DE CUBA
Naturalmente, que todo acuerdo de unidad tenía que ser forzosamente
bien acogido por la opinión pública nacional e internacional; ente otras
razones, porque, en el extranjero se ignora la situación real de las fuerzas
políticas y revolucionarias que se oponen a Batista, y en Cuba, porque la
palabra unidad cobró mucho prestigio, en días que por cierto, la correlación
de fuerzas era muy distinta de lo que es hoy, y en fin de cuentas, porque
siempre es positivo aunar todos los esfuerzos, desde los más entusiastas
hasta los más tibios…
Pero lo importante para la revolución, no es la unidad en sí, sino las bases
de dicha unidad, la forma en que se viabilice y las intenciones patrióticas
que la animen.
Concertar dicha unidad sobre bases que no hemos discutido siquiera,
suscribirlas con personas que no estaban facultadas para ello y darla a la
publicidad, sin otro trámite desde una cómoda ciudad extranjera, colocando
al Movimiento en la situación de afrontar la opinión engañada por un pacto
fraudulento, es una zancadilla de la peor especie en que no se puede hacer
caer a una organización verdaderamente revolucionaria, es un engaño al
país, es un engaño al mundo. Y eso sólo es posible por el simple hecho de
que mientras los dirigentes de las demás organizaciones que suscriben ese
pacto se encuentran en el extranjero haciendo una revolución imaginaria,
los dirigentes del Movimiento 26 de Julio están en Cuba, haciendo una
revolución real.
Estas líneas, sin embargo, estarían de más; no las habría escrito por muy
amargo y humillante que fuese el procedimiento mediante el cual se ha
querido mancomunar el Movimiento a dicho pacto, ya que las discrepancias
de forma no deben privar nunca sobre lo esencial. Lo habríamos aceptado
a pesar de todo por lo que de positivo tiene la unidad, por lo que reútil
tienen ciertos proyectos concebidos por la Junta, por la ayuda que se nos
ofrece y que realmente necesitamos, si no estuviéramos sencillamente en
desacuerdo con algunos puntos esenciales de las bases.
Por muy desesperada que fuese nuestra situación, por muchos miles
de soldados que la Dictadura, en el esfuerzo que realiza por aniquilarnos,
logre movilizar sobre nosotros, y tal vez con más ahínco por todo ello, ya
que nunca humilla más una condición onerosa que cuando las circunstancias son apremiantes, jamás aceptaremos el sacrificio de ciertos principios
que son cardinales en nuestro modo de concebir la revolución cubana. Esos
principios están contenidos en el manifiesto de la Sierra Maestra.
530
Documentos históricos
Suprimir en el documento de unidad la declaración expresa de que se
rechaza todo tipo de intervención extranjera en los asuntos internos de
Cuba, es de una evidente tibieza patriótica y una cobardía que se denuncia
por sí sola.
Declarar que somos contrario a la intervención no es sólo pedir que no
se haga a favor de la revolución, porque ello iría en menoscabo de nuestra
soberanía e, incluso, en menoscabo de un principio que afecta a todos los
pueblos de América; es pedir también que no se intervenga a favor de la
Dictadura enviándole aviones, bombas, tanques y armas modernas con las
cuales se sostiene en el poder, y que nadie como nosotros y, sobre todo, la
población campesina de la Sierra ha sufrido en sus propias carnes. En fin,
porque lograr que no se intervenga es ya derrocar la tiranía. ¿Es que vamos
a ser tan cobardes que no vayamos a demandar siquiera la no intervención
a favor de Batista? ¿O tan insinceros que la estemos solicitando bajo cuerda para que nos saquen las castañas del fuego? ¿O tan mediocres que no
nos atrevamos a pronunciar una palabra a ese respecto? ¿Cómo, entonces,
titularnos revolucionarios y suscribir un documento de unidad con ínfulas
de acontecimiento histórico?
En el documento de unidad se suprime la declaración expresa de que
se rechaza todo tipo de junta militar para gobernar provisionalmente la
República.
Lo más nefasto que pudiera sobrevenir a la nación en estos instantes, por
cuanto estaría acompañada de la ilusión engañosa de que el problema de
Cuba se ha resuelto con la ausencia del Dictador, es la sustitución de Batista
por una Junta Militar. Y algunos civiles de la peor ralea, cómplices, incluso,
del 10 de Marzo, y hoy divorciados de él, tal vez si por más tanguistas y
ambiciosos todavía, están pensando en esas soluciones que sólo verían con
agrado los enemigos del progreso del país.
Si la experiencia ha demostrado en América que todas las juntas militares
derivan de nuevo hacia la autocracia; si el peor de los males que han azotado
este continente es el enraizamiento de las castas militares en países con menos
guerras que Suiza y más generales que Prusia, si una de las más legítimas
aspiraciones de nuestro pueblo en esta hora crucial, en que se salva o se
hunde por muchos años su destino democrático y republicano, es guardar,
como el legado más precioso de sus libertadores, la tradición civilista que
se inició en la misma gesta emancipadora y se rompería el día mismo que
una junta de uniforme presidiera la república (lo que no intentaron jamás
531
HISTORIA DE CUBA
ni los más gloriosos generales de nuestra independencia en la guerra ni en
la paz); ¿hasta qué punto vamos a renunciar a todo, que por miedo a herir
susceptibilidades, más imaginarias que reales en los militares honestos que
puedan secundarnos, vayamos a suprimir tan importante declaración de
principios?, ¿es que no se comprende que una definición oportuna podría
conjurar a tiempo el peligro de una junta militar que no serviría más que
para perpetuar la guerra civil? Pues bien: no vacilamos en declarar que si
una Junta militar sustituye a Batista, el Movimiento 26 de Julio seguirá resueltamente su campaña de liberación. Preferible es luchar más hoy a caer
mañana en nuevos e infranqueables abismos. ¡Ni Junta militar, ni gobierno
títere juguete de militares! ¡Los civiles a gobernar con decencia y honradez,
los soldados, a sus cuarteles; y cada cual a cumplir con su deber!
¿O es que estamos esperando por los generales del 10 de Marzo a quienes Batista gustosamente cedería el poder cuando lo considere insostenible
como el modo más viable de garantizar el tránsito con el menor daño a sus
intereses y los de su camarilla? ¿Hasta qué punto la imprevisión, la ausencia
de elevadas proyecciones, la falta de verdaderos deseos de lucha, puede
cegar a los políticos cubanos?
Si no hay fe en el pueblo, si no se confía en sus grandes reservas de
energía y de lucha, no hay derecho a poner las manos sobre su destino
para torcerlo y desviarlo, en los instantes más heroicos y prometedores de
su vida republicana. Que no se inmiscuyan los procedimientos de la mala
política en el proceso revolucionario, ni sus ambiciones pueriles, ni sus
afanes de encumbramiento personal, ni su reparto previo de botín, que
en Cuba están cayendo los hombres por algo mejor. ¡Háganse revolucionarios los políticos, si así lo desean; pero no conviertan la revolución en
política bastarda, que es mucha la sangre y muy grandes los sacrificios de
nuestro pueblo en esta hora para merecer tan ingrata frustración futura!
Aparte de estos dos principios fundamentales omitidos en el documento de Unidad, estamos totalmente en desacuerdo con otros aspectos del
mismo. Aún aceptando el inciso B, de la base secreta No. 2, relativo a las
facultades de la Junta de Liberación que dice: “Nombrar al Presidente de
la República que deberá ejercer el cargo en el Gobierno Provisional”, no
podemos aceptar el inciso C, de esa misma base, que incluye entre dichas
facultades; “Aprobar o desaprobar, en forma global, el Gabinete que nombre
el Presidente de la República, así como los cambios en el mismo en casos
de crisis total o parcial”.
532
Documentos históricos
¿Cómo se concibe que la atribución del Presidente para designar y sustituir a sus colaboradores quede sujeta a la aprobación o no de un organismo
extraño a los poderes del Estado? ¿No es claro que integrada dicha Junta
por representantes de partidos y sectores distintos, y por tanto de distintos
intereses, la designación de los miembros del Gabinete se convertiría en un
reparto de posiciones como único medio de llegar a acuerdo en cada caso?
¿Es posible la aceptación de una base que implique el establecimiento de
dos ejecutores dentro del Estado? La única garantía que todos los sectores
del país deben exigir del gobierno provisional es el ajuste de su misión a un
programa mínimo determinado e imparcialidad absoluta como poder moderador en la etapa de tránsito hacia la completa normalidad constitucional.
Pretender inmiscuirse en la designación de cada ministro lleva implícita la aspiración al control de la administración pública para ponerla
al servicio de los intereses políticos, explicable solamente en partidos u
organizaciones que por carecer de respaldo de masas sólo pueden sobrevivir dentro de los cánones de la política tradicional, pero que está
reñido con los altos fines revolucionarios y políticos que persigue para
la República el Movimiento 26 de Julio.
La sola presencia de bases secretas que no se refieran a cuestiones de
organización para la lucha o planes de acción y sí a cuestiones que tanto
interesa a la nación como es la estructuración del futuro gobierno y deben
por tanto proclamarse públicamente, es de por sí inaceptable. Martí dijo
que, en la Revolución, los métodos son secretos, pero los fines deben ser
siempre públicos. Otro punto que resulta igualmente inadmisible para el
Movimiento 26 de Julio, es la base secreta No. 8 que dice textualmente: “Las
fuerzas revolucionarias se incorporarán a los institutos armados regulares
de la República, con sus armas”.
En primer término: ¿qué se entiende por fuerzas revolucionarias? ¿Es que
puede dársele carnet de policía, marino o soldado a cuantos se presenten
a última hora con un arma en la mano? ¿Es que puede dárseles uniformes
e investir agentes de autoridad a los que tienen hoy las armas escondidas
para sacarlas a relucir el día del triunfo y se cruzan de brazos mientras un
puñado de compatriotas se bate contra todas las fuerzas de la tiranía?
¿Es que vamos a darle cabida en un documento revolucionario al germen
mismo del gangsterismo y la anarquía que fueron escarnio de la República
en días no muy lejanos?
533
HISTORIA DE CUBA
La experiencia, en el territorio dominado por nuestras fuerzas nos ha
enseñado que el mantenimiento del orden público es cuestión capital
para el país. Los hechos nos han demostrado que tan pronto se suprime el
orden existente una serie de trabas se desatan y la delincuencia, si nos es
frenada a tiempo, germina por doquier. La aplicación oportuna de medidas
severas, con pleno beneplácito público, puso fin al brote de bandolerismo.
Los vecinos, acostumbrados, antes a ver en el agente de autoridad un
enemigo del pueblo, apañaban con sentido hospitalario al perseguido o
prófugo de la justicia. Hay, que ve en nuestros soldados los defensores de
sus intereses, reina el orden más completo y sus mejores guardianes son
los propios ciudadanos.
La anarquía es el peor enemigo de un proceso revolucionario. Combatirla
desde ahora es una necesidad fundamental. Quién no quiera comprenderlo es porque no le preocupa el destino de la Revolución, y es lógico que
no le preocupe a los que no se han sacrificado por ella. El país debe saber
que habrá justicia, pero dentro del más estricto orden y que el crimen será
castigado, venga de donde viniere. El Movimiento 26 de Julio, reclama
para sí la función de mantener el orden público y reorganizar los institutos
armados de la República.
1.º Porque es la única organización que posee milicias organizadas disciplinadamente en todo el país y un ejército en campaña con veinte victorias
sobre el enemigo.
2.º Porque nuestros combatientes han demostrado un espíritu de caballerosidad ausente de todo odio contra los militares, respetando invariablemente la vida de los prisioneros, curando a sus heridos en combate, no
torturando jamás un adversario ni aun sabiéndolo en posesión de informes
importantes, y han mantenido esta conducta de guerra con una ecuanimidad que no tiene precedentes.
3.º Porque a los Institutos Armados hay que impregnarlos de ese espíritu
de Justicia e hidalguía que el Movimiento 26 de Julio ha sembrado en sus
propios soldados.
4.º Porque la serenidad con que hemos actuado en esta lucha es la
mejor garantía de que los militares honorables nada tienen que temer de
la Revolución, ni habrán de pagar las culpas de los que con sus hechos y
crímenes han cubierto de oprobio el uniforme militar.
Hay todavía algunos aspectos difíciles de comprender en el documento de Unidad. ¿Cómo es posible llegarse a un acuerdo sin una estrategia
534
Documentos históricos
definida de lucha? ¿Continúan los auténticos pensando en el “putsch” en
la capital? ¿Continuarán acumulando armas y más armas que tarde o temprano caen en manos de la policía, antes que entregarla a los que están
combatiendo? ¿Han aceptado al fin la tesis de huelga general, sostenida
por el Movimiento 26 de Julio?
Ha habido, además, a nuestro entender, una lamentable subestimación
de la importancia que desde el punto de vista militar tiene la lucha de
Oriente. En la Sierra Maestra no se libra en estos instantes una guerra de
guerrillas, sino una guerra de columnas. Nuestras fuerzas, inferiores en
número y equipo, aprovechan hasta el máximo las ventajas del terreno,
la vigilancia permanente sobre el enemigo y la mayor rapidez en los movimientos. Demás está decir que el factor moral cobra en esta lucha una
singular importancia. Los resultados han sido asombrosos y algún día se
conocerán todos sus detalles.
La población entera está sublevada. Si hubiese armas, nuestros destacamentos no tendrían que cuidar ninguna zona. Los campesinos no permitirían pasar un solo enemigo. Las derrotas de la tiranía, que se obstina en
mandar numerosas fuerzas, podrían ser desastrosas. Todo cuanto les diga
de cómo se ha despertado el valor en este pueblo sería poco. La Dictadura
toma represalias bárbaras. Los asesinatos en masa de campesinos no tienen
nada que envidiar a las matanzas que perpetraban los nazis en cualquier
país de Europa. Cada derrota se la cobran a la población indefensa. Los
partes del Estado Mayor anunciando bajas rebeldes son precedidos siempre de alguna masacre. Eso ha llevado al pueblo a un estado de rebeldía
absoluto. Lo que ha dolido, lo que ha hecho sangrar el alma muchas veces,
es pensar que nadie le ha enviado a ese pueblo un solo fusil, que mientras
aquí los campesinos ven incendiadas sus casas y asesinadas sus familias,
implorando fusiles desesperadamente, hayan en Cuba armas escondidas
que no se emplean ni para aniquilar un miserable esbirro, y esperan a que
la policía las recoja o la tiranía caiga o los rebeldes sean exterminados…
No puede haber sido más innoble el proceder de muchos compatriotas.
Aún hoy es tiempo de rectificar y ayudar a los que luchan. Para nosotros,
desde el punto de vista personal, carece de importancia. Nadie se moleste
en pensar que habla el interés o el orgullo. Nuestro destino está sellado y
ninguna incertidumbre nos angustia: o morimos aquí hasta el último rebelde y parecerá en las ciudades toda una generación joven o triunfamos
contra los más increíbles obstáculos. Para nosotros no hay ya derrota posible.
535
HISTORIA DE CUBA
El año de sacrificios y heroísmo que han resistido nuestros hombres ya no lo
puede borrar nada; nuestras victorias están ahí y tampoco podrán borrarse
fácilmente. Nuestros hombres, más firmes que nunca, sabrán combatir hasta
la última gota de sangre.
La derrota será para los que nos han negado toda ayuda; para los que
comprometidos en su inicio con nosotros, nos dejaron solos; para los que
faltos de fe en la dignidad y el ideal, gastaron su tiempo y su prestigio
en tratos vergonzosos con el despotismo trujillista; para los que teniendo
armas las escondieron cobardemente en la hora de lucha. Los engañados
son ellos y no nosotros.
Una cosa podemos afirmar con seguridad: si hubiéramos visto a otros cubanos combatiendo por la libertad, perseguidos y a punto de ser exterminados;
si los hubiéramos visto resistir día a día sin rendirse ni cejar en el empeño,
no habríamos vacilado un minuto en acudir y morir si fuera preciso junto a
ellos. Porque somos cubanos y los cubanos no permanecen impasibles ni
cuando se lucha por la libertad en cualquier otro país de América. ¿Qué
los dominicanos se reúnen en un islote para liberar su pueblo? Por cada
dominicano llegan diez cubanos. ¿Qué los secuaces de Somoza invaden
Costa Rica? Allá corren los cubanos a luchar. ¿Cómo ahora, que en su propia
patria se está librando por la libertad la más recia batalla, hay cubanos en
el exilio, expulsados de su patria por la tiranía, que les niegan su ayuda a
los cubanos que combaten?
¿O es que para ayudarnos nos exigen condiciones leoninas? ¿Es que para
ayudarnos tenemos que ofrecer la República convertida en botín? ¿Es que
para ayudarnos tenemos que abjurar del ideal y convertir esta guerra en
un mero arte de matar semejantes, en un derramamiento inútil de sangre,
que no prometa a la patria la recompensa que espera de tanto sacrificio?
La dirección de la lucha contra la tiranía está y seguirá estando en Cuba
y en manos de los combatientes revolucionarios. Quienes quieran en el
presente y en el futuro que se les considere Jefes de la Revolución deben
estar en el país afrontando directamente las responsabilidades, riesgos y
sacrificios que demanda el minuto cubano.
El exilio debe cooperar a esa lucha, pero resulta absurdo que se nos
pretenda decir desde afuera qué pico debemos tomar, qué caña podemos
quemar, qué sabotaje hemos de realizar o en qué momento, circunstancias y forma podemos desencadenar la huelga general. Ello, además de
absurdo, resulta ridículo. Ayúdese desde el extranjero, recogiendo dinero
536
Documentos históricos
entre los exilados y emigrados cubanos, haciendo campaña por la causa de
Cuba en la prensa y la opinión pública; denúnciese desde allá los crímenes
que aquí estamos sufriendo, pero no se pretenda dirigir desde Miami una
Revolución que se está haciendo en todas las ciudades y campos de la Isla,
en medio del combate, la agitación, el sabotaje, la huelga y las mil formas
más de acción revolucionaria que ha precisado la estrategia de lucha del
Movimiento 26 de Julio.
La Dirección Nacional está dispuesta, y así lo ha precisado más de una
vez, a hablar en Cuba con los dirigentes de cualquier organización oposicionista, para coordinar planes específicos y producir hechos concretos que
se estimen útiles al derrocamiento de la tiranía.
La huelga general se llevará a cabo por la efectiva coordinación de los
esfuerzos del Movimiento de Resistencia Cívica, el Frente Obrero Nacional
y de cualquier sector equidistante de patidarismo político y en íntimo
contacto con el Movimiento 26 de Julio, por ser hasta el momento la única
organización oposicionista que combate en todo el país.
La Sección Obrera del 26 de Julio, está yendo a la organización de los
comités de huelga en cada centro de trabajo y sector de industria, con los
elementos oposicionistas de todas las militancias que en los mismos estén
dispuestos al paro y ofrezcan garantía moral de que lo van a llevar a cabo.
La organización de esos comités de huelga, integrarán el Frente Obrero
Nacional que será la única representación del proletariado que el 26 de
Julio reconocerá como legítima.
El derrocamiento del dictador lleva en sí el desplazamiento del congreso
espúreo, de la dirigencia de la CTC y de todos los alcaldes, gobernadores
y demás funcionarios que directa o indirectamente se hayan apoyado,
para escalar el cargo, en las supuestas elecciones del 1.º de Noviembre de
1954 ó en el Golpe militar del 10 de Marzo de 1952. Lleva en sí también la
inmediata libertad de los presos y detenidos políticos civiles y militares, así
como el encauzamiento de todos los que tengan complicidad en el crimen,
la arbitrariedad y la misma tiranía.
El nuevo gobierno se regirá por la Constitución de 1940 y asegurará
todos los derechos que ella reconoce, y será equidistante de todo partidarismo político.
El Ejecutivo asumirá las funciones legislativas que la Constitución atribuye al Congreso de la República y tendrá por principal deber conducir al
país a Elecciones Generales, de acuerdo con el Código Electoral de 1943
537
HISTORIA DE CUBA
y la Constitución de 1940, y desarrollar el programa mínimo de diez puntos
expuestos en el manifiesto de la Sierra Maestra.
Se declarará disuelto el actual Tribunal Supremo por haber sido impotente para resolver la situación antijurídica creada por el Golpe de Estado
sin perjuicio de que posteriormente se designen algunos de sus actuales
miembros, siempre que hayan defendido los principios constitucionales, o
mantenido una firme actitud frente al crimen, la arbitrariedad y el abuso
de estos años de tiranía.
El Presidente de la República, decidirá la forma de constituir el nuevo
Tribunal Supremo y éste a su vez procederá a reorganizar todos los tribunales y las instituciones autónomas, separando de sus funciones a todos
aquellos que considere hayan tenido manifiesta complicidad con la tiranía,
sin perjuicio de remitirlos a los tribunales en los casos en que procedan. La
designación de los nuevos funcionarios se hará de acuerdo con lo que en
cada caso determine la ley.
Los partidos políticos sólo tendrán un derecho en la provisionalidad: la
libertad para defender ante el pueblo su programa, para movilizar y organizar a la ciudadanía dentro del amplio marco de nuestra Constitución y
para concurrir a las elecciones generales que se convoquen.
En el Manifiesto de la Sierra Maestra se planteó desde entonces la
necesidad de designar la persona llamada a ocupar la Presidencia de
la República, exponiendo nuestro Movimiento su criterio de que la
misma debía ser seleccionada por el Conjunto de Instituciones Cívicas.
Comoquiera que a pesar de haber transcurrido cinco meses ese trámite
no se ha cubierto todavía y es más urgente que nunca dar al país la
respuesta a la pregunta de quién sucederá al Dictador, y no es posible
esperar un día más sin dar satisfacción a esta interrogante nacional, el
Movimiento 26 de Julio se la contesta y la presenta ante el pueblo como
la única fórmula posible de garantizar la legalidad y el desarrollo de las
anteriores bases de unidad y del propio Gobierno Provisional. Esa figura
debe ser el digno Magistrado de la Audiencia de Oriente, Doctor Manuel
Urrutia Lleó. No somos nosotros, sino su propia conducta quien lo indica
y esperamos que no le niegue este servicio a la República.
Las razones que lo señalan por sí solas son las siguientes:
1.º Ha sido el funcionario Judicial que más alto ha puesto el nombre de
la Constitución cuando declaró, en los estrados del tribunal, en la causa por
538
Documentos históricos
los expedicionarios del Granma, que organizar una fuerza armada contra el
régimen no era delito, sino perfectamente lícito de acuerdo con el espíritu y
la letra de la Constitución y la Ley, gesto sin precedentes de un magistrado
en la historia de nuestras luchas por la libertad.
2.º Su vida consagrada a la recta administración de Justicia es garantía
de que tiene la suficiente preparación y carácter para servir de equilibrio a
todos los intereses legítimos en los momentos que la tiranía sea derrocada
por la acción del pueblo.
3.º Porque nadie como el Dr. Manuel Urrutia para ser equidistante de
partidarismos, ya que no pertenece a ninguna agrupación política, precisamente por su condición de funcionario judicial. Y no hay otro ciudadano
de su prestigio, que fuera de toda militancia se haya identificado tanto con
la causa revolucionaria.
Además, por su condición de Magistrado, es la fórmula que más se acerca
a la constitucionalidad.
Si se rechazan nuestras condiciones, las condiciones desinteresadas de
una organización a la que ninguna otra aventaja en sacrificios, a la que no
se consultó siguiera para invocar su nombre en un manifiesto de unidad
que no suscribió, seguiremos solos la lucha como hasta hoy, sin más armas
que las que arrebatamos al enemigo en cada combate, sin más ayuda que
la del pueblo sufrido, son más sostén que nuestros ideales.
Porque en definitiva: ha sido solo el Movimiento 26 de Julio quien ha
estado y está realizando acciones en todo el país; han sido sólo los militantes
del 26 de Julio quienes trasladaron la rebeldía de las agrestes montañas
de Oriente a las provincias occidentales del país; son únicamente los militantes del 26 de Julio quienes llevan a cabo el sabotaje, ajusticiamiento
de esbirros, quemas de caña y demás acciones revolucionarias; ha sido sólo
el Movimiento 26 de Julio quien pudo organizar revolucionariamente a
los obreros en toda la nación; es sólo también el 26 de Julio quien puede
hoy emprender la estrategia de los comités de huelga; ha sido sólo el
26 de Julio el único sector que cooperó a la organización del Movimiento
de Resistencia Cívica, donde hoy se aglutinan los sectores cívicos de casi
todas las localidades de Cuba.
Decir todo esto habrá quien lo entienda una arrogancia, pero es que
además ha sido solo el Movimiento 26 de Julio quien ha declarado que no
quiere participación en el Gobierno Provisional y que pone toda su fuerza
539
HISTORIA DE CUBA
moral y material a disposición del ciudadano idóneo para presidir la provisionalidad necesaria.
Entiéndase bien que nosotros hemos renunciado a posiciones burocráticas
o a participación en el Gobierno; pero sépase de una vez por todas, que la
militancia del 26 de Julio no renuncia ni renunciará jamás a orientar y dirigir
al pueblo desde la clandestinidad, desde la Sierra Maestra o desde las tumbas
donde están mandando nuestros muertos. Y no renunciamos, porque no
somos nosotros, sino toda una generación que tiene el compromiso moral
con el pueblo de Cuba de resolver sustancialmente sus grandes problemas.
Y solos sabremos vencer o morir. Que nunca será la lucha más dura que
cuando éramos solamente doce hombres, cuando no teníamos un pueblo
organizado y aguerrido en toda la Sierra, cuando no teníamos como hoy
una organización poderosa y disciplinada en todo el país, cuando no contábamos con el formidable respaldo de masas evidenciado con la muerte
de nuestro inolvidable Frank País.
Que para caer con dignidad no hace falta compañía. Por la dirección
Nacional del Movimiento 26 de Julio Fidel Castro Ruz Sierra Maestra, Dic.
14 de 1957
Primera Declaración de La Habana78
¡Ah!, ¿qué quiere decir eso? Que el pueblo marcha unido, porque el
pueblo sabe que sus intereses son los que cuentan, que su voluntad es la
que cuenta, que en su patria hoy no se hace absolutamente nada, como
no sea para su bien.
Y así deben ser todos los gobernantes, todos los gobernantes deben
existir para hacerle el bien a su pueblo, ¡no para robar, no para saquear,
no para vender a su pueblo, no para traicionar a su pueblo!
Y por eso, por eso nosotros, que sí podemos hablar en nombre de la
democracia, es que planteamos esto, y se lo planteamos a los gobiernos de
América, y nosotros esperamos que no se ofendan por esto, porque nosotros
no les estamos planteando nada malo, nosotros no les estamos planteando
nada más, que reúnan al pueblo y que todo el pueblo reunido diga la última palabra sobre la Declaración de Costa Rica, y si el pueblo no le da su
78
Disponible en: https://libreria.clacso.org/biblioteca_cuba_en_revolucion/
publicacion.php?p=1750&b=18
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Documentos históricos
aprobación, ¡la Declaración de Costa Rica no tiene validez para nosotros!
Y esperamos que ningún gobierno demócrata de América se ponga bravo
porque nosotros le pidamos que reúna al pueblo.
Ya que dicen que somos nosotros los que nos estamos apartando de la
familia norteamericana, nosotros les estamos diciendo que no, que los que
se han apartado de la familia norteamericana, es decir, la familia latinoamericana, para asociarse al imperio yanki explotador son los que fueron
allí a Costa Rica, esos sí se están apartando de la familia latinoamericana,
¡nosotros no! Al contrario, nosotros queremos que nuestra familia, los
pueblos de América Latina, se reúnan y digan la última es nuestra familia,
¡los pueblos de América Latina sí son nuestra familia!
[…]
La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba, expresa la convicción
cubana de que la democracia no puede consistir sólo en el ejercicio de un
voto electoral, que casi siempre es ficticio y está manejado por latifundistas
y políticos profesionales, sino en el derecho de los ciudadanos a decidir,
como ahora lo hace esta Asamblea General del Pueblo de Cuba, sus propios destinos. La democracia, además, sólo existirá en América cuando los
pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los humildes no estén
reducidos —por el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los
sistemas jurídicos—, a la más ominosa impotencia.
Por eso la Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba: condena el
latifundio, fuente de miseria para el campesino y sistema de producción
agrícola retrógrado e inhumano; condena los salarios de hambre y la explotación inicua del trabajo humano por bastardos y privilegiados intereses;
condena el analfabetismo, la ausencia de maestros, de escuelas, de médicos
y de hospitales; la falta de protección a la vejez que impera en los países
de América; condena la discriminación del negro y del indio; condena la
desigualdad y la explotación de la mujer; condena las oligarquías militares
y políticas que mantienen a nuestros pueblos en la miseria, impiden su
desarrollo democrático y el pleno ejercicio de su soberanía; condena las
concesiones de los recursos naturales de nuestros países a los monopolios
extranjeros como política entreguista y traidora al interés de los pueblos;
condena a los gobiernos que desoyen el sentimiento de sus pueblos para
acatar los mandatos de Washington; condena el engaño sistemático a los
pueblos por órganos de divulgación que responden al interés de las oligarquías y a la política del imperialismo opresor; condena el monopolio de las
541
HISTORIA DE CUBA
noticias por agencias yankis, instrumentos de los trusts norteamericanos
y agentes de Washington; condena las leyes represivas que impiden a los
obreros, a los campesinos, a los estudiantes y los intelectuales, a las grandes
mayorías de cada país, organizarse y luchar por sus reivindicaciones sociales y
patrióticas; condena a los monopolios y empresas imperialistas que saquean
continuamente nuestras riquezas, explotan a nuestros obreros y campesinos, desangran y mantienen en retraso nuestras economías, y someten la
política de la América Latina a sus designios e intereses.
La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la
explotación del hombre por el hombre, y la explotación de los países subdesarrollados por el capital financiero imperialista.
Segunda Declaración de La Habana79
El deber de todo revolucionario es hacer la revolución. Se sabe que en
América y en el mundo la revolución vencerá, pero no es de revolucionarios
sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo.
El papel de Job no cuadra con el de un revolucionario. Cada año que se
acelere la liberación de América, significará millones de niños que se salven
para la vida, millones de inteligencias que se salven para la cultura, infinitos
caudales de dolor que se ahorrarían los pueblos. Aun cuando los imperialistas
yanquis preparen para América un drama de sangre, no lograrán aplastar
las luchas de los pueblos, concitarán contra ellos el odio universal y será
también el drama que marque el ocaso de su voraz y cavernícola sistema.
Ningún pueblo de América Latina es débil, porque forma parte de una
familia de 200 millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, sueñan todos
un mismo mejor destino, y cuentan con la solidaridad de todos los hombres
y mujeres honrados del mundo entero.
Con lo grande que fue la epopeya de la independencia de América Latina,
con lo heroica que fue aquella lucha, a la generación de latinoamericanos
de hoy les ha tocado una epopeya mayor y más decisiva todavía para la humanidad. Porque aquella lucha fue para librarse del poder colonial español,
de una España decadente, invadida por los ejércitos de Napoleón. Hoy les
79
Disponible en: https://www.google.com/search?q=Segunda+Declaración+de+la+
Habana&client=firefox-b-d&sca_esv=736f63000bad8be2&ei=rTLFZe7kDqCRwbkPhsWS4AE
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Documentos históricos
toca la lucha de liberación frente a la metrópoli imperial más poderosa del
mundo, frente a la fuerza más importante del sistema imperialista mundial
y para prestarle a la humanidad un servicio todavía más grande del que le
prestaron nuestros antepasados.
Pero esta lucha, más que aquella, la harán las masas, la harán los pueblos;
los pueblos van a jugar un papel mucho más importante que entonces; los
hombres, los dirigentes importan e importarán en esta lucha menos de lo
que importaron en aquélla.
Esta epopeya que tenemos delante la van a escribir las masas hambrientas
de indios, de campesinos sin tierra, de obreros explotados; la van a escribir
las masas progresistas, los intelectuales honestos y brillantes que tanto
abundan en nuestras sufridas tierras de América Latina. Lucha de masas
y de ideas; epopeya que llevarán adelante nuestros pueblos maltratados
y despreciados por el imperialismo, nuestros pueblos desconocidos hasta
hoy, que ya empiezan a quitarle el sueño. Nos consideraba rebaño impotente y sumiso; y ya se empieza a asustar de ese rebaño; rebaño gigante de
200 millones de latinoamericanos en los que advierte ya a sus sepultureros
el capital monopolista yanqui.
Con esta humanidad trabajadora, con estos explotados infrahumanos,
paupérrimos, manejados por los métodos de foete y mayoral no se ha
contado o se ha contado poco. Desde los albores de la independencia sus
destinos han sido los mismos: indios, gauchos, mestizos, zambos, cuarterones, blancos sin bienes ni rentas, toda esa masa humana que se formó en
las filas de la “patria” que nunca disfrutó, que cayó por millones, que fue
despedazada, que ganó la independencia de sus metrópolis para la burguesía, esa que fue desterrada de los repartos, siguió ocupando el último
escalón de los beneficios sociales, siguió muriendo de hambre, de enfermedades curables, de desatención, porque para ella nunca alcanzaron los
bienes salvadores: el simple pan, la cama de un hospital, la medicina que
salva, la mano que ayuda.
Pero la hora de su reivindicación, la hora que ella misma se ha elegido,
la viene señalando, con precisión, ahora, también de un extremo a otro del
continente. Ahora, esta masa anónima, esta América de color, sombría, taciturna, que canta en todo el continente con una misma tristeza y desengaño,
ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia
historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza a sufrir y a morir.
Porque ahora, por los campos y las montañas de América, por las faldas
543
HISTORIA DE CUBA
de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas, entre la soledad o en el tráfico
de las ciudades o en las costas de los grandes océanos y ríos, se empieza a
estremecer este mundo lleno de razones, con los puños calientes de deseos
de morir por lo suyo, de conquistar sus derechos casi 500 años burlados por
unos y por otros. Ahora, sí, la historia tendrá que contar con los pobres de
América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han
decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia. Ya se
les ve por los caminos un día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para llegar hasta los “olimpos” gobernantes a recabar
sus derechos. Ya se les ve, armados de piedras, de palos, de machetes, de
un lado y otro, cada día, ocupando las tierras, fincando sus garfios en la
tierra que les pertenece y defendiéndola con su vida; se les ve, llevando sus
cartelones, sus banderas sus consignas, haciéndolas correr en el viento por
entre las montañas o a lo largo de los llanos. Y esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado que se empieza a levantar
por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá
creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más mayoritarios
en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean
los valores, hacen andar las ruedas de la historia, y que ahora despiertan
del largo sueño embrutecedor a que los sometieron.
Porque esta gran humanidad ha dicho: “¡Basta!” y ha echado a andar.
Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera
independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.
¡Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de
Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia!
Palabras a los intelectuales80
El problema que aquí se ha estado discutiendo —y que lo vamos a
abordar—es el problema de la libertad de los escritores y de los artistas
para expresarse. El temor que aquí ha inquietado es si la Revolución va a
ahogar esa libertad, es si la Revolución va a sofocar el espíritu creador de
los escritores y de los artistas.
Disponible en: https://www.google.com/search?q=Palabras+a+los+intelectuales&
client=firefox-b-d&sca_esv=736f63000bad8be2&ei=rTLFZe7kDqCRwbkPhsWS4AE
80
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Documentos históricos
Se habló aquí de la libertad formal. Todo el mundo estuvo de acuerdo en
el problema de la libertad formal. Es decir, todo el mundo estuvo de acuerdo —y creo que nadie duda— acerca del problema de la libertad formal.
La cuestión se hace más sutil y se convierte verdaderamente en el punto
esencial de la cuestión, cuando se trata de la libertad de contenido. Es ahí
el punto más sutil, porque es el que está expuesto a las más diversas interpretaciones. Es el punto más polémico de esta cuestión: si debe haber o no
una absoluta libertad de contenido en la expresión artística.
Nos parece que algunos compañeros defienden ese punto de vista. Quizás
el temor a eso que llamaban prohibiciones, regulaciones, limitaciones, reglas, autoridades para decidir sobre la cuestión.
Permítanme decirles en primer lugar que la Revolución defiende la libertad, que la Revolución ha traído al país una suma muy grande de libertades,
que la Revolución no puede ser por esencia enemiga de las libertades; que
si la preocupación de alguno es que la Revolución vaya a asfixiar su espíritu
creador, que esa preocupación es innecesaria, que esa preocupación no
tiene razón de ser.
¿Dónde puede estar la razón de ser de esa preocupación? Puede verdaderamente preocuparse por este problema quien no esté seguro de sus
convicciones revolucionarias. Puede preocuparse por ese problema quien
tenga desconfianza acerca de su propio arte, quien tenga desconfianza
acerca de su verdadera capacidad para crear.
Y cabe preguntarse si un revolucionario verdadero, si un artista o intelectual que sienta la Revolución y que esté seguro de que es capaz de servir
a la Revolución puede plantearse este problema. Es decir, que el campo de
la duda no queda ya para los escritores y artistas verdaderamente revolucionarios; el campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin
ser contrarrevolucionarios no se sientan tampoco revolucionarios.
Y es correcto que un escritor y artista que no sienta verdaderamente como
revolucionario se plantee ese problema, es decir, que un escritor y artista
honesto, honesto, que sea capaz de comprender toda la razón de ser y la
justicia de la Revolución, se plantee este problema. Porque el revolucionario pone algo por encima de todas las demás cuestiones, el revolucionario
pone algo por encima aun de su propio espíritu creador, es decir: pone la
Revolución por encima de todo lo demás. Y el artista más revolucionario
sería aquel que estuviera dispuesto a sacrificar hasta su propia vocación
artística por la Revolución.
545
HISTORIA DE CUBA
Nadie ha supuesto nunca que todos los hombres o todos los escritores
o todos los artistas tengan que ser revolucionarios, como nadie puede suponer que todos los hombres o todos los revolucionarios tengan que ser
artistas, ni tampoco que todo hombre honesto, por el hecho de ser honesto,
tenga que ser revolucionario. Revolucionario es también una actitud ante
la vida, revolucionario es también una actitud ante la realidad existente. Y
hay hombres que se resignan a esa realidad, hay hombres que se adaptan
a esa realidad y hay hombres que no se pueden resignar ni adaptar a esa
realidad y tratan de cambiarla: por eso son revolucionarios.
Informe Central al Primer Congreso del Partido Comunista
de Cuba81 (fragmentos)
Los errores cometidos
Sin embargo, al llegar a este punto es necesario hablar de los errores. Las
revoluciones suelen tener sus períodos de utopía en que sus protagonistas,
consagrados a la noble tarea de convertir en realidad sus sueños y llevar a la
práctica sus ideales, creen que las metas históricas están mucho más próximas
y que la voluntad, los deseos y las intenciones de los hombres por encima de
los hechos objetivos lo pueden todo. No es que los revolucionarios deban
carecer de sueños ni tampoco de férrea voluntad. Sin un poco de sueño y
de utopía no habría revolucionarios. A veces los hombres se detienen, porque consideran insuperables obstáculos que son superables. Nuestra propia
historia demuestra que dificultades al parecer invencibles tenían solución.
Pero el revolucionario tiene también el deber de ser realista, adecuar su
acción a leyes históricas y sociales, y a beber en el manantial inagotable
de la ciencia política y la experiencia universal los conocimientos que son
indispensables en la conducción de los procesos revolucionarios. Hay que
saber aprender también de los hechos y de las realidades.
A veces la actitud utópica va igualmente acompañada de cierto desdén
hacia la experiencia de otros procesos. El germen del chovinismo y de espíritu
pequeñoburgués que solemos padecer los que por vía puramente intelectual
llegamos a los caminos de la revolución, desarrolla a veces inconscientemente actitudes que pudieran calificarse de autosuficiencia y sobreestimación.
81
Disponible en: https://books.google.com.cu/books/about/Informe_del_Comité_
Central_del_PCC_al_P.html?id=iTRqAAAAMAAJ&redir_esc=y
546
Documentos históricos
La Revolución Cubana hizo ciertamente importantes aportes al movimiento
revolucionario mundial. El hecho de ser la primera Revolución Socialista del
hemisferio le confiere una señalada categoría histórica. Estos aportes han
sido en el terreno de los hechos, pero también con su práctica, sus iniciativas
y su ejemplo ha enriquecido la teoría revolucionaria.
Pero la Revolución Cubana no supo, desde el primer instante, aprovechar en el terreno de la construcción del socialismo la rica experiencia de
otros pueblos que mucho antes que nosotros emprendieron ese camino.
Si hubiésemos sido más humildes, si no nos hubiésemos sobreestimado,
si hubiésemos sido capaces de comprender que la teoría revolucionaria
no estaba suficientemente desarrollada en nuestro país y que carecíamos
realmente de economistas profundos y científicos del marxismo como
para pretender realizar aportes realmente significativos a la teoría y la
práctica de la construcción del socialismo, habríamos buscado más, con
modestia digna de revolucionarios, todo lo que puede aprenderse y
aplicarse en las condiciones concretas de nuestro país de aquellas fuente.
Ello no implicaba renunciar, ni mucho menos, al análisis sereno de las características peculiares de nuestra situación y nuestra economía para aplicar
en cada caso lo que fuera útil y desechar lo que no lo fuera. No se trataba
de copiar burdamente, sino de aplicar correctamente muchas experiencias
útiles’ en el terreno de la dirección económica.
El marxismo-leninismo en definitiva es una ciencia que se ha enriquecido
extraordinariamente con la práctica de los pueblos que construyen el socialismo. Los revolucionarios cubanos podemos enriquecer esa herencia, pero
no ignorar lo que otros han aportado. Aun cuando nuestras condiciones
eran sumamente difíciles, dado el bloqueo económico y el subdesarrollo,
el uso inteligente de esas experiencias nos habría ayudado mucho.
Es indudable que en todos estos años de la Revolución se han logrado
extraordinarios avances en el desarrollo. Se han cumplido planes muy
ambiciosos. Es mucho lo que se ha avanzado en la elevación del bienestar
del pueblo, en la satisfacción de sus necesidades, en la creación de toda
una serie de obras de infraestructura económica y, en los últimos años, ese
avance ha alcanzado un alto ritmo.
Pero es necesario también reconocer que son muchos los casos en que
los recursos no han sido utilizados al máximo. Nuestra gestión económica
no ha sido todo lo eficiente que podía haber sido. Los métodos de dirección de la economía que se han aplicado no han sido los mejores posibles.
547
HISTORIA DE CUBA
Nuestros cuadros administrativos no tienen, por lo general, la necesaria
conciencia económica, la necesaria preocupación por las cuestiones referidas a los costos y en general a la eficiencia de la producción. No es posible
medir cuánto nos ha costado y nos cuesta esa falta de conciencia económica
en horas excesivas de trabajo y en recursos materiales gastados en exceso.
En la conducción de nuestra economía hemos adolecido indudablemente
de errores de idealismo y en ocasiones hemos desconocido la realidad de
que existen leyes económicas objetivas a las cuales debemos atenernos.
En los primeros años de iniciada la construcción del socialismo coexistieron
dos sistemas de dirección económica: el financiamiento presupuestario, que
abarcaba la mayor parte de la industria, y el cálculo económico, que parcialmente se implantó en la agricultura, el comercio exterior y una parte menor
de la industria.
Para hacer la zafra de 1961 se hizo obligada la creación de un fondo
centralizado que permitiera el financiamiento de esta actividad. Este fondo constituyó el embrión del sistema de financiamiento presupuestario
impulsado por el Che que se aplicó a la industria, el cual constituyó un importante esfuerzo por el establecimiento de la planificación centralizada,
por la elaboración de un sistema de estadística económica y de contabilidad
estructurado hasta la base, por la utilización centralizada del escaso personal calificado y de las técnicas modernas de control y administración. Este
sistema hacía énfasis especial en el control de los costos, organizándose
en empresas consolidadas las unidades productivas con tecnología común,
garantizando el control administrativo más estricto sobre ellas.
Sin embargo, el sistema presupuestario de financiamiento indudablemente
que resultaba altamente centralizado y que utilizaba de manera muy restringida las palancas económicas, las relaciones mercantiles y el estímulo material.
Las propias características de la agricultura y su alta dependencia de factores
naturales obligaban a otorgarles a los eslabones inferiores un mayor grado
de autonomía, por ello aquí lo recomendable, y así se hizo, fue establecer un
sistema de cálculo económico con un menor grado de centralización.
No obstante, en la agricultura había muy poco aseguramiento de los recursos
productivos; se hacían necesarios constantes subsidios por el presupuesto; el control
del banco era muy débil; en general, en el otorgamiento de los créditos se procedía automáticamente y no existían, además, fondos de estimulación financiados
a partir de los resultados de las actividades económicas de las granjas. Debido a
ello el sistema de cálculo económico funcionó de manera parcial y muy limitada.
548
Documentos históricos
Al principio de la Revolución se había discutido algo, cuál de los dos
sistemas era el más adecuado. Pero no se profundizó ni tomó una decisión
al respecto, coexistiendo durante varios años ambos sistemas mencionados.
El hecho es que no existía un sistema único de dirección para toda la
economía y en estas circunstancias tomamos la decisión menos correcta,
que fue inventar un nuevo procedimiento.
Interpretando idealistamente el marxismo y apartándonos de la práctica
consagrada por la experiencia de los demás países socialistas, quisimos establecer nuestros propios métodos. En consecuencia se estableció una forma de
dirección que se apartaba tanto del cálculo económico, que era generalmente
aplicado en los países socialistas, como del sistema de financiamiento presupuestario que había comenzado a ensayarse en Cuba, acompañada por un nuevo
sistema de registro económico, que fue precedido por la erradicación de las
formas mercantiles y la supresión de los cobros y pagos entre las unidades del
sector estatal. A algunos de nosotros eso nos parecía demasiado capitalista,
pues no entendíamos bien la necesidad de la permanencia de las formas de
relaciones mercantiles entre las empresas del Estado. De facto fue suprimido
el presupuesto estatal, quedando sustituido por una asignación de recursos
monetarios para el pago de salarios y las relaciones de crédito y compraventa
con el sector privado.
La supresión de los cobros y pagos tuvo lugar, en la práctica, a partir del
segundo trimestre de 1967. El nuevo sistema de registro sustituye el sistema
de contabilidad existente a finales del año 1967.
Ya a finales de 1965 se había disuelto el Ministerio de Hacienda y reestructurado el Banco Nacional. El último presupuesto aprobado fue el de 1967,
pero no se controló su ejecución puesto que a partir del segundo trimestre
se dejaron de realizar los cobros y pagos. Al lado de esto se desarrollan
algunas otras tendencias. La política de gratuidad, indebida en algunas
cuestiones, tomó auge a partir de 1967 y llega a su punto máximo en los
años 1968-69. El salario se desvincula de la norma en 1968. Se estimulan
los horarios de conciencia y la renuncia al cobro de horas extras. Los intereses sobre los créditos y los impuestos que se cobraban a los campesinos
se eliminan en 1967. El último de ellos, el impuesto sobre la caña cortada,
se elimina el 7 de julio de ese año.
Al no tomarse en cuenta la retribución con arreglo al trabajo, el exceso
de dinero circulante se incrementó notablemente ante una escasez de oferta
de bienes y servicios, lo que creó condiciones favorables y él caldo de cultivo
549
HISTORIA DE CUBA
para el ausentismo y la indisciplina laboral. Esto se sumaba a las circunstancias
de que para liquidar el desempleo, atender las más urgentes necesidades
sociales y humanas del país y emprender el desarrollo en las condiciones de
una nación bloqueada, era absolutamente imposible evitar en este período
de la Revolución un excedente de circulación monetaria.
Cuando podría parecer que nos estábamos acercando a formas comunistas de producción y distribución, en realidad nos estábamos alejando de
los métodos correctos para construir previamente el socialismo.
Los métodos aplicados no contribuyeron en nada a crear una conciencia
económica.
Nuestros cuadros administrativos, que realmente nunca habían tenido
gran experiencia en la gestión económica ni especial preocupación por
los costos, a partir del sistema implantado dejaron de tomar en cuenta
este índice y el gasto en general de recursos humanos y materiales, para
centrar su atención exclusivamente en las metas de producción, sin que
el cumplimiento o incumplimiento por otro lado trajeran las menores
consecuencias para el colectivo de la fábrica.
En la Universidad desaparecen en 1967 los estudios de Economía Política
del Socialismo y la carrera de Contador Público. La matrícula de estudiantes
en los Institutos de Economía, que en el curso 1964-65 fue de 4 mil 818, se
redujo a 1 338 en el curso 1969-70, y sólo comenzó a recuperarse el año
subsiguiente.
En el terreno político durante este período se cometieron también errores.
Ya antes, en 1962, se había presentado el fenómeno del sectarismo, que
fue oportunamente analizado y superado. En esta ocasión se manifestaron
otras tendencias negativas:
Decae el estudio del marxismo-leninismo a partir de 1966. Desde 1965
comienza a manifestarse cierta confusión entre las funciones del Partido
y el Estado.
Entre 1967 y 1970 el Partido traslada su centro de atención a la
Administración y muchas veces la sustituye.
Los sindicatos dejan de jugar su papel y, sobre todo, a partir del XII
Congreso de 1966 se desarrolla el Movimiento de Avanzada, que en la
práctica sustituye al movimiento sindical.
El papel de las organizaciones de masas en general se debilita.
En el desarrollo de estos problemas, influyó el hecho de que nuestro
Partido, aun cuando contaba con una militancia combativa y entusiasta,
550
Documentos históricos
que había ido creciendo desde su fundación a partir de las tres organizaciones que unieron sus fuerzas, y que en 1965 había sido creado el Comité
Central, adolecía de fallas en sus niveles de dirección. Después de la crítica
al sectarismo, gran parte de las energías se consagraron a la estructuración
y crecimiento de la base, pero el aparato del Comité Central virtualmente
no existía.
Durante años las actividades del Partido se atendieron desde la Secretaría
de Organización. De hecho el Buró Político funcionaba como máxima autoridad del Partido sin que en la práctica el Comité Central ejerciera las funciones
que le correspondían. Por añadidura, este Buró, integrado por compañeros
sobre los que recaían múltiples obligaciones estatales, atendía sólo las cuestiones políticas de mayor importancia y no existía un trabajo rigurosamente
sistemático para la Dirección del Partido y el Estado.
No seríamos honrados revolucionarios, si al hacer un recuento de la
Revolución dejáramos de señalar con crudeza ante el Primer Congreso
del Partido que no siempre fuimos capaces de descubrir a tiempo los
problemas, evitar los errores, superar las omisiones y actuar en absoluta
consonancia con los métodos de trabajo que deben presidir la dirección
y el funcionamiento del Partido. Como la obra revolucionaria de nuestro
pueblo ha de ser duradera y el Partido es su garantía más absoluta, es
necesario que las presentes y futuras generaciones de comunistas conozcan que estas deficiencias existieron y estos errores fueron cometidos en
el proceso. En el quehacer histórico, independientemente de las leyes
objetivas, los hombres jugamos un papel y nadie nos puede exonerar de
los errores en que podamos incurrir. Sólo la verdad nos puede poner la
toga viril, como dijo un ilustre maestro.
Los hemos señalado, con la misma convicción con que sostenemos que
nuestra organización es ya un gran Partido, valiente y enérgico, forjado al
calor de una Revolución extraordinaria que ha dejado atrás estas dificultades, y sobre la base de normas y principios muy sólidos, con una disciplina
férrea y rigurosa, una pureza sin mancha y una militancia heroica, conducirá
a nuestro pueblo hacia el más digno y maravilloso porvenir. Este histórico
Congreso que ahora celebramos es la prueba más elocuente de ello.
Analizando la situación creada, el 20 de mayo de 1970 expresamos:
“Nosotros tenemos que volver a todas aquellas cuestiones planteadas
cuando la crítica del sectarismo: cómo debe trabajar el Partido, qué son las
organizaciones de masas, qué importancia tienen. Porque el Partido no es
551
HISTORIA DE CUBA
una organización de masas; el Partido es una selección, el Partido es una
vanguardia...”
“El Partido tiene que ser una selección de los más decididos, tiene que
tratar de seguir nutriéndose de los mejores valores de nuestros trabajadores,
y el Partido tiene que ver y desarrollar las organizaciones de masas como
se planteó aquella vez, pero no devenir en una organización de masas.”
“Hay que fortalecer el aparato político. El Partido no administra. Orienta,
dirige, impulsa, apoya, garantiza el cumplimiento de los planes de la Dirección
de la Revolución en cada lugar.”
El 26 de julio de 1970 se plantearon ante todo el pueblo los errores cometidos y la línea a seguir.
El 28 de septiembre de ese año, insistiendo en la cuestión, planteamos:
“En estos momentos estamos enfrascados en un gran esfuerzo para
desarrollar al máximo nuestras organizaciones obreras. Porque infortunadamente las organizaciones obreras en estos últimos dos años se habían
quedado rezagadas, y por culpa no de las organizaciones obreras ni de los
trabajadores, sino por culpa nuestra, por culpa del Partido, de la dirección
política del país.”
“Se produjo como resultado de ciertos idealismos; y de esta forma, al
crear una organización que nosotros no dudamos que tiene importancia, que
es la organización de los Obreros de Avanzada, se descuidó el movimiento
obrero en general. Se produjo también cierta identificación del Partido y
la administración, eso complicó la situación.”
“Y el papel de nuestro Partido —entiéndase bien— no puede ser ni
podrá ser jamás el de sustituir a la administración, ni el de sustituir a las
organizaciones de masas, sino el de dirigir ese proceso, el de dirigir esa
formidable revolución de masas.”
Al pueblo se le plantearon claramente las dificultades. Se desarrollaron
importantes reuniones en la Dirección del Partido y se llevaron a cabo
grandes asambleas nacionales de producción con los representantes de los
obreros y las administraciones.
A partir de 1970 se inicia un proceso ininterrumpido de ascenso en todos los frentes de trabajo de la Revolución, que tiene entre sus hechos más
sobresalientes:
Recuperación y robustecimiento de las organizaciones de masas, en
primer lugar los sindicatos.
552
Documentos históricos
Fortalecimiento del Partido y delimitación de sus funciones con el Estado
y las organizaciones de masas.
Fortalecimiento del aparato estatal.
Vinculación del salario a la norma y otras medidas, como resultado del
histórico XIII Congreso de la CTC, cuyos frutos se han hecho evidentes.
Reducción de la política de gratuidades indebidas y otras medidas que
han facilitado el saneamiento de las finanzas internas.
Recuperación parcial de los controles económicos y énfasis en la contabilidad de los costos y su reducción.
Inicio del proceso de liquidación del exceso de circulante mediante incrementos de la producción de bienes de consumo y servicios, una mayor
disponibilidad de artículos de uso duradero y elevación de algunos precios
de productos no esenciales como bebidas alcohólicas, cigarros y tabacos.
Si a pesar de los inconvenientes del sistema de dirección implantado en
1967, todavía vigente, el país logró extraordinarios avances en el campo
económico en los últimos años, ello se debe fundamentalmente al nivel de
conciencia alcanzado por las masas y su entusiasmo inagotable, el fortalecimiento del aparato del Partido y el Estado y las organizaciones de masas,
y la respuesta extraordinaria que nuestro pueblo ha dado siempre a los
llamados de la Revolución.
Informe al Sexto Congreso del Partido Comunista de
Cuba82 (fragmentos)
A nadie en su sano juicio en la dirección de este país se le puede ocurrir
decretar de golpe la eliminación de ese sistema, sin previamente crear las
condiciones para ello, lo que se traduce en realizar otras transformaciones
del Modelo Económico en aras de incrementar la eficiencia y la productividad del trabajo, de modo que se puedan garantizar con estabilidad
niveles de producción y oferta de los productos y servicios básicos a precios
no subsidiados y a la vez accesibles a todos los ciudadanos.
Este asunto, lógicamente, guarda estrecha relación con los precios y la
unificación monetaria, los salarios y el fenómeno de la “pirámide invertida”,
que como se aclaró en el Parlamento el pasado 18 de diciembre, se expresa en
la no correspondencia de la retribución salarial con la jerarquía e importancia
82
Disponible en: https://www.pcc.cu/6to-congreso-del-pcc
553
HISTORIA DE CUBA
de la labor desempeñada, problemáticas que se reflejaron en alta proporción
en los planteamientos realizados.
En Cuba, bajo el socialismo, jamás habrá espacio para las “terapias de
choque” en contra de los más necesitados y que son, tradicionalmente,
los que apoyan a la Revolución con mayor firmeza, a diferencia de los paquetes de medidas que se emplean con frecuencia por mandato del Fondo
Monetario Internacional y otras organizaciones económicas internacionales
en detrimento de los pueblos del Tercer Mundo e incluso, en los últimos
tiempos, en las naciones más desarrolladas, donde se reprimen con violencia
las manifestaciones populares y estudiantiles.
La Revolución no dejará a ningún cubano desamparado y el sistema
de atención social se está reorganizando para asegurar el sostenimiento
diferenciado y racional de aquellos que realmente lo requieran. En lugar
de subsidiar masivamente productos, como hacemos ahora, se pasará progresivamente al apoyo de personas sin otro sostén.
Este principio conserva total vigencia en el reordenamiento de la fuerza
laboral, ya en marcha, para reducir las plantillas infladas en el sector estatal, bajo estricta observancia de la idoneidad demostrada, proceso que
continuará adelante, sin prisas, pero sin pausa y su ritmo estará determinado por nuestra capacidad de ir creando las condiciones requeridas para
su total despliegue.
A ello deberá contribuir, entre otros factores, la ampliación y flexibilización
del trabajo en el sector no estatal. Esta forma de empleo, a la que se han
acogido algo más de 200 mil cubanos de octubre del pasado año a la fecha,
duplicándose la cantidad de trabajadores por cuenta propia, constituye una
alternativa laboral amparada en la legislación vigente y por tanto, debe contar
con el apoyo, respaldo y protección de las autoridades, a todos los niveles, al
tiempo que se exija, con el rigor que demanda la ley, el estricto cumplimiento
de sus obligaciones, incluyendo las tributarias. El incremento del sector no
estatal de la economía, lejos de significar una supuesta privatización de la
propiedad social, como afirman algunos teóricos, está llamado a convertirse
en un factor facilitador para la construcción del socialismo en Cuba, ya que
permitirá al Estado concentrarse en la elevación de la eficiencia de los medios
fundamentales de producción, propiedad de todo el pueblo y desprenderse
de la administración de actividades no estratégicas para el país.
Ello, por otra parte, favorecerá que el Estado continúe asegurando a
toda la población por igual y de manera gratuita, los servicios de Salud
554
Documentos históricos
y Educación, protegerlos de forma adecuada mediante los sistemas de
Seguridad y Asistencia Social, promover la cultura física y el deporte en
todas sus manifestaciones y defender la identidad y la conservación del
patrimonio cultural y la riqueza artística, científica e histórica de la nación.
El Estado Socialista tendrá entonces mayores posibilidades de hacer
realidad el pensamiento martiano que preside a nuestra Constitución: “Yo
quiero que la Ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos
a la dignidad plena del hombre”.
Informe al Séptimo Congreso del Partido Comunista de
Cuba83 (fragmentos)
En Cuba socialista y soberana la propiedad de todo el pueblo sobre
los medios fundamentales de producción es y continuará siendo la forma
principal de la economía nacional y del sistema socioeconómico y por tanto
constituye la base del poder real de los trabajadores.
El reconocimiento de la existencia de la propiedad privada ha generado
inquietudes honestas de no pocos de los participantes en las discusiones
previas al Congreso, quienes expresaron preocupaciones de que al hacerlo
estaríamos dando los primeros pasos hacia la restauración del capitalismo en
Cuba. En mi condición de Primer Secretario del Comité Central del Partido
estoy en el deber de aseverar que ese no es, en lo más mínimo, el propósito
de esta idea conceptual.
Se trata precisamente, compañeras y compañeros, de llamar a las cosas
por su nombre y no refugiarnos en ilógicos eufemismos para esconder la
realidad. El incremento del trabajo por cuenta propia y la autorización
de la contratación de fuerza de trabajo ha conllevado en la práctica a
la existencia de medianas, pequeñas y microempresas privadas que hoy
funcionan sin la debida personalidad jurídica y se rigen ante la ley por
un marco regulatorio diseñado para las personas naturales dedicadas a
pequeños negocios que se realizan por el trabajador y su familia.
El Lineamiento No. 3 aprobado por el 6to. Congreso y que se propone
mantener y reforzar en el proyecto actualizado precisa rotundamente que
“en las formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración
de la propiedad”, y se adiciona que “tampoco de la riqueza”; por tanto,
83
Disponible en: http://www.cubadebate.cu/congreso-del-partido-comunista-de-cuba/
informe-central-al-vi-congreso-del-partido-comunista-de-cuba-v/
555
HISTORIA DE CUBA
la empresa privada actuará en límites bien definidos y constituirá un elemento complementario del entramado económico del país, todo lo cual
deberá ser regulado por la Ley.
No somos ingenuos ni ignoramos las aspiraciones de poderosas fuerzas
externas que apuestan a lo que llaman el “empoderamiento” de las formas
no estatales de gestión, con el fin de generar agentes de cambio en la esperanza de acabar con la Revolución y el socialismo en Cuba por otras vías.
Las cooperativas, el trabajo por cuenta propia y la mediana, pequeña y
microempresa privada no son por su esencia antisocialistas ni contrarrevolucionarias y la enorme mayoría de quienes allí laboran son revolucionarios
y patriotas que defienden los principios y se benefician de las conquistas
de esta Revolución.
El cuarto proyecto de los documentos mencionados que se somete al
7mo. Congreso es el referido al trabajo del Partido en cumplimiento de
los objetivos aprobados en su Primera Conferencia Nacional. Sobre el
particular considero que han existido progresos en la superación de los
métodos y estilos de trabajo que propiciaban la suplantación e interferencia
por el Partido de las funciones y decisiones que corresponden al Estado,
gobierno e instituciones administrativas. En su lugar se han desarrollado
con sistematicidad el ejercicio de la dirección y el control partidista sobre
el cumplimiento de los acuerdos del 6to. Congreso, sin dejar de actuar
de conjunto con las autoridades en la atención directa de situaciones que
afectan a la población como ya señalamos.
Informe al Octavo Congreso del Partido Comunista de
Cuba84 (fragmentos)
La economía cubana en los últimos cinco años ha demostrado capacidad
de resistencia frente a los obstáculos que representa el recrudecido bloqueo
económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, lo que permitió
preservar las principales conquistas de la Revolución en materia de la salud
pública, la educación y la seguridad social, sin renunciar a los objetivos de
desarrollo previstos ni el apoyo solidario a otras naciones.
Persisten efectos negativos asociados al exceso de burocracia, deficiente
control de los recursos, causa y condición por excelencia del dañino fenó84
Disponible en: https://www.pcc.cu/informe-central-al-8vo-congreso-del-partidocomunista-de-cuba
556
Documentos históricos
meno de la corrupción y otras ilegalidades que limitan el incremento de la
productividad y la eficiencia. No han dejado de estar presentes problemas
estructurales del modelo económico que no proporciona suficientes incentivos para el trabajo y la innovación. Para transformar de manera irreversible este escenario, se impone imprimir mayor dinamismo al proceso de
actualización del modelo económico y social, de modo que se propicie una
adecuada combinación del carácter centralizado de la planificación con
la autonomía y descentralización necesarias en las instancias intermedias
y de base del sistema empresarial y de los gobiernos locales.
Igualmente se requiere consolidar el proceso inversionista, sobre la base
de su integralidad, sin espacio para las chapucerías y la improvisación, potenciar la productividad y la eficiencia en el desempeño del sector estatal de
la economía en las esferas que determinan el desarrollo del país, al tiempo
que se flexibilizan e institucionalizan las formas de gestión no estatales.
Recientemente fue ampliado, de manera significativa, el alcance de las
actividades laborales que pueden ejercerse por cuenta propia, al pasarse
de 127 actividades permitidas a más de 2 000. Esta decisión, acogida con
entusiasmo por la opinión pública nacional y extranjera fue, como era de
esperar, cuestionada a los pocos días y calificada de insuficiente por quienes
sueñan con la restauración capitalista en el país y la privatización masiva
de la propiedad del pueblo sobre los principales medios de producción.
Sin siquiera haber implementado esta importante decisión, se ha demandado el ejercicio privado de algunas profesiones mientras a las demás
no se les permite. Parecería que el egoísmo, la codicia y el afán de mayores
ingresos provocan en algunos el aliento para desear que se inicie un proceso
de privatización que barrería los cimientos y las esencias de la sociedad socialista construida a lo largo de más de seis décadas. Por ese camino, en poco
tiempo se desmontarían también los sistemas nacionales de educación y de
salud pública, ambos gratuitos y de acceso universal para todos los cubanos.
Otros, esperando hacer estallar el principio socialista del monopolio
del Estado sobre el comercio exterior, vienen reclamando que se autorice
la importación comercial privada en el ánimo de establecer un sistema no
estatal de comercio interior. Son estas, cuestiones que no pueden prestarse
a la confusión y mucho menos a la ingenuidad por parte de los cuadros de
dirección y los militantes del Partido. Hay límites que no podemos rebasar
porque las consecuencias serían irreversibles y conducirían a errores estra-
557
HISTORIA DE CUBA
tégicos y a la destrucción misma del socialismo y por ende de la soberanía
e independencia nacionales.
[…]
No puede olvidarse jamás que la propiedad de todo el pueblo sobre los
medios fundamentales de producción constituye la base del poder real de
los trabajadores.
El sistema empresarial estatal tiene ante sí el reto de demostrar en la
práctica y afianzar su posición como la forma de gestión dominante en la
economía. Esto no es algo que se alcance por decreto, es una condición
imprescindible para el sostenimiento de la sociedad socialista, por ello es
ineludible provocar un estremecimiento de las estructuras empresariales
desde arriba hacia abajo y viceversa, que destierre definitivamente la inercia,
el conformismo, la falta de iniciativas y la cómoda espera por instrucciones
desde los niveles superiores. Hay que modificar viejos malos hábitos y desarrollar rasgos emprendedores y proactivos en los cuadros de dirección de
nuestras empresas y establecimientos, que cada día funcionarán con mayor
autonomía, persiguiendo producciones superiores con más eficiencia.
Todo esto se dice fácil, lo difícil, pero no imposible, es materializar y consolidar el cambio. Es preciso cimentar un verdadero giro en la mentalidad
en aras de defender el incremento de la producción nacional, en especial
de los alimentos, desterrar el dañino hábito de importarlos y generar
exportaciones diversificadas y competitivas.
Sin dejar de aspirar y trabajar por superiores niveles de satisfacción de
nuestras necesidades, hay que acostumbrarse a vivir con lo que tenemos y
no pretender gastar más que lo que seamos capaces de generar en ingresos.
Hacer lo contrario constituye un error que ya hemos cometido y que no
debemos repetir. No olvidar que en el ahorro se encuentra el ingreso más
rápido y seguro a nuestra disposición.
[…]
En materia de la implementación de los Lineamientos y de la Política
Económica y Social del Partido y la Revolución es justo señalar que en sentido
general se afianza la tendencia del avance; sin embargo, todavía se ponen de
manifiesto determinadas insuficiencias en la planificación, organización, control
y seguimiento de los procesos y en algunos casos reacciones lentas y tardías
para corregir las desviaciones, así como falta de integralidad y visión respecto a
los niveles de riesgo y deficiencias. Las acciones de capacitación y comunicación
social han carecido de la oportunidad, calidad y el alcance requeridos.
558
Documentos históricos
Persiste la resistencia al cambio y la falta de capacidad innovadora que
se expresa en actitudes de inercia e inmovilismo a la hora de aplicar las
medidas adoptadas, el temor a ejercer las facultades otorgadas y prejuicios
hacia las formas de propiedad y gestión no estatales.
[…]
El primero de enero del presente año, luego de más de una década de
estudio y trabajo, comenzamos la aplicación de la Tarea Ordenamiento, que
como se había reiterado no constituye una solución mágica a los problemas
de nuestra economía, pero permitirá, según su nombre lo indica, ordenar
y transparentar el desempeño de los diferentes actores del escenario económico e incentivar el amor por el trabajo como medio y sentido de la vida
de los ciudadanos. Hay que borrar la dañina noción, surgida al amparo del
paternalismo e igualitarismo, de que Cuba es el único país donde se puede vivir sin trabajar. El nivel de vida y de consumo de los cubanos deberá
estar determinado por los ingresos legales que perciben y no por subsidios
excesivos y gratuidades indebidas.
Los pocos meses transcurridos han confirmado la complejidad y alcance
de este proceso, que toca a todos los componentes de la sociedad cubana
con un amplio conjunto de decisiones y acciones que no tiene precedentes
en la historia reciente de la Revolución.
No por gusto nos tomó tanto tiempo la etapa de ideación y diseño, con
la participación y el aporte de especialistas e investigadores altamente calificados del ámbito productivo y académico del país y la valiosa contribución
de instituciones de otras naciones, así como las experiencias de procesos
similares aplicados en China y Vietnam, salvando las diferencias.
Como ha sido ampliamente explicado, a la par de inobjetables logros
en el establecimiento de la unificación monetaria y cambiaria, la reforma
general de salarios, pensiones y asistencia social, así como en la reducción de
subsidios y gratuidades, asegurando la atención de las personas vulnerables,
en su implementación también se han puesto de manifiesto deficiencias
ocasionadas por una débil preparación y capacitación, negligencias, falta
de exigencia, control, sensibilidad política e insuficiente comunicación
institucional por parte de los cuadros y funcionarios encargados de su ejecución práctica, que conllevaron al establecimiento de precios excesivos e
inconformidad con las tarifas de servicios públicos, o sea, electricidad, agua,
gas, comedores obreros, etcétera. Asimismo, existieron errores y dilaciones
vinculadas con la reforma salarial y los sistemas de pagos.
559
HISTORIA DE CUBA
Todo ello ha demandado un intenso trabajo por parte de la dirección del
Partido, el Estado y el Gobierno en interés de corregir con agilidad las desviaciones detectadas y modificar aquellas que se apartaban del diseño esperado.
560
Epílogo
B
ajo la sentencia que nuestra historia no se detiene cierra las páginas
este libro de texto con el precepto que vivimos en un mundo cada
vez más marcado por las desigualdades y por los contrastes sociales.
Aspirar a construir una sociedad que ofrezca igualdad de oportunidades y
posibilidades para todos los seres humanos que viven en ella, representa
para muchos una utopía. Cuba ha marcado su destino en la búsqueda incansable de la justicia social y la equidad, aspiración que la ha convertido
en faro de luz y esperanza para un mundo que cada día acentúa la hipocresía y la degradación humana.
La idea de defender la enseñanza de la historia patria desde una perspectiva
crítica ha sido la principal aspiración de estas cuartillas. Hemos explicado la
evolución sociocultural de esta Isla desde la formación de nuestra nacionalidad, las luchas por nuestra independencia, la república nacida en 1902 y la
revolución que posibilitaron profundas transformaciones, incluso pasando
por el proceso vivido a finales de los ochenta del siglo pasado, cuando
parecía que la hecatombe del llamado socialismo real en Europa apagaría
la patria de Varela, Martí y Fidel, hasta el final de la segunda década del
siglo xxı, cuando ni siquiera una terrible pandemia pudo apagar la voz de
este archipiélago caribeño que, por el contrario, llenó de batas blancas el
mundo para como dijera el poeta: “amar a esos países como a sí mismo”.
Aspiramos a que el proceso de enseñanza y aprendizaje que emanó
del trabajo con este libro haya contribuido mucho más a amar a nuestros
padres fundadores, vibrar con nuestras guerras de independencia, con las
luchas liberadoras en la república burguesa neocolonial y la etapa heroica
del triunfo revolucionario; así como que pudieras emocionarte con la resistencia del pueblo de Cuba en aquellos años difíciles del Período Especial,
etapa definida por Miguel Díaz-Canel como un “gran acto de creación colectiva, con un liderazgo firme que no dio descanso nunca”.85 Imaginamos
que hayas podido entender el verdadero valor que posee el acercamiento a
85
Miguel Díaz-Canel: “En la defensa de Cuba seguiremos acompañados de Fidel y
acompañando a Raúl”, Granma, 4 de julio de 2019.
561
nuestra historia patria, sin abrumar con tantos datos estadísticos que en
ocasiones empañan la riqueza histórico-cultural de sus acontecimientos. Es
tiempo de entender que aprender historia permite que valoremos más a
este pueblo que ha resistido y que es heredero de tradiciones patrias; ese
pueblo que colorea cada día una Cuba mejor.
562
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